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El corazón contiene fibras musculares especializadas que regulan la contracción de las aurículas y

los ventrículos en una secuencia adecuada, cuyo resultado es la eyección de una cantidad
constante de sangre. A nivel de la aurícula derecha, existe un grupo de células capaces de generar
una onda de despolarización sin influencias externas. Es el nódulo sinusal de Keith y Flack, llamado
a menudo marcapasos del corazón, y

se localiza a nivel de zona anterior de la desembocadura de la vena cava superior. El ritmo que en
él se origina puede ser modificado por el sistema nervioso vegetativo. La estimulación simpática
aumenta la frecuencia cardíaca, mientras que la parasimpática (nervio vago) la disminuye.

El impulso nervioso originado en el nódulo sinusal es llevado por fi bras musculares auriculares
hasta el nódulo auriculoventricular de AschoffTawara, que se localiza en el surco interauricular,
próximo al septo membranoso interventricular. A partir de aquí fluye por el fascículo
auriculoventricular o haz de His, que se divide en dos ramas (una para cada ventrículo), derecha e
izquierda. Estas ramas acabarán formando una red subendocárdica terminal, las fibras de Purkinje.
La frecuencia de despolarización del nodo sinusal supera los 60 por minuto, la del nódulo A-V suele
estar entre 40 y 60 por minuto, mientras que la del sistema de Purkinje es inferior a 40 por minuto.

El corazón compuesto por musculo esquelético cardiaco contiene fibras musculares especializadas
que controlan la contracción y relajación de las 4 cámaras en las cuales está divido: dos aurículas y
dos ventrículos, para la eyección constante de sangre por todo el cuerpo.

En la aurícula derecha a nivel de la zona anterior de la desembocadura de la vena cava superior se


encuentra el nódulo de Keith y Flack o células marcapasos, que son un conjunto de células capaces
de generar una onda de despolarización que marca el ritmo del corazón. Este ritmo puede ser
modificado; el sistema nervioso simpático aumenta la frecuencia cardiaca mientras que el sistema
nervioso parsimpatico la disminuye. El impulso nervioso originado en el nódulo sinusal es llevado
por las fibras musculares auriculares hasta el nódulo auriculoventricular de Aschoff Tawara, que se
localiza en el surco interauricular. A partir de aquí fluye por el fascículo auriculoventricular o haz de
His, que se divide en dos ramas (una para cada ventrículo), derecha e izquierda. Estas ramas
acabarán formando una red llamada las fibras de Purkinje. La frecuencia de despolarización del
nodo sinusal supera los 60 por minuto, la del nódulo A-V suele estar entre 40 y 60 por minuto,
mientras que la del sistema de Purkinje es inferior a 40 por minuto.
Abarca desde el comienzo de la onda P al inicio del QRS; está formado por la onda P y por
el segmento isoeléctrico PR (que representa el retraso en la conducción del impulso en
el nodo auriculoventricular y la conducción por el sistema His-Purkinje, que su despolarización no
se detecta desde el EKG de superfcie).

El único punto por donde el impulso despolarizante puede penetrar de las aurículas a
los ventrículos en un corazón normal es el nodo AV.

el intervalo PR se compone de la suma del intervalo AH (despolarización auricular y retraso en


el nodo AV) e intervalo HV (conducción del sistema His-Purkinje hasta el inicio de
la despolarización ventricular). Al no poder detectarse en el ECG
de superficie el hisiograma, estos tiempos en los que se divide el intervalo PR
son únicamente medibles si se le colocan al paciente registros intracavitarios en el transcurso de
un estudio electrofisiológico.

El electrocardiograma de un niño presenta características diferentes a las


del adulto. Estas diferencias son más marcadas en el recién nacido y
a medida que pasan los años van variando hasta la adolescencia.
En el recién nacido hay
un predominio del ventrículo derecho sobre el ventrículo izquierdo debido a
la circulación fetal (ver cambios circulatorios tras el nacimiento). En
el electrocardiograma se observa:
Electrocardiograma de un recién nacido:
 Frecuencia cardiaca entre 90 y 160 lpm.
 Desviación del eje cardiaco a la derecha.
 Ondas R altas en V1 y ondas S profundas en V6.
 Menor duración de las ondas (P, T) y de los intervalos (PR, QRS).
 Ondas T positivas en precordiales al nacer, pasando a ser negativas en V1-
V3 después de la primera semana de vida.
 Ondas Q profundas en inferiores y V5-V6