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Infección urinaria aguda y recurrente

Infección urinaria aguda y recurrente M.C. Gancedo García, M.C. Hernández Gancedo* C.S. “General Moscardó”, *HU
Infección urinaria aguda y recurrente M.C. Gancedo García, M.C. Hernández Gancedo* C.S. “General Moscardó”, *HU

M.C. Gancedo García, M.C. Hernández Gancedo*

C.S. “General Moscardó”, *HU “La Paz”. Madrid

Resumen

La infección urinaria (ITU) es la presencia de un número significativo de bacterias en el tracto urinario. La ITU es una patología con alta prevalencia en la edad pediátrica. En la mayoría de los casos, las primeras bacterias comienzan a crecer en la uretra. Una infección limitada a la uretra es llamada uretritis. Desde aquí, las bacterias a menudo se mueven a la vejiga causando una cistitis. Si la infección no se trata con prontitud, las bacterias suben por los uréteres e infectan los riñones (pielonefritis). La infección urinaria recurrente se define por la aparición de tres episodios por año. Las ITU tienen posibilidad de ocurrir en niños nacidos con anormalidades del tracto urinario, en especial RVU. En niños con reflujo vésico-ureteral (RVU) estéril, especialmente en niños con reflujo de alto grado, las anomalías renales pueden estar presentes al nacimiento. Esto sugiere que la fisiopatología de daño renal es independiente de ITU. La infección del tracto urinario es un problema de salud serio que afecta a millones de personas cada año. La detección temprana de la ITU y un adecuado tratamiento reducirán la incidencia de disfunción renal e hipertensión. ITU; Cistitis; Pielonefritis; ITU recurrente.

Palabras clave

Abstract

ACUTE AND RECURRENT URINARY INFECTION The UTI ist the presence of a significant number of bacterias in the urinary tract. Urinary tract infections are a patology with a high prevalence in pediatric age. In most cases, bacterias firsts begin growing in the urethra. An infection limited to the urethra is called urethritis. From there bacteria often move on to the badder, causing a cystitis. If the infection is not treated promptly, bacterias may the go up the ureters to infect the kidneys (pyelonephritis). Recurrent urinary infection is definet when appear three episodes per year. UTIs may occur in infants who are born with abnormalities of the urinary tract, especially VUR. In infants with sterile VUR, especially boys with high grade VUR, kidney abnormalities can already be present at birth. This suggest that a phisiopathology of renal injury is independent of UTI. Urinary tract infections are a serious health problem affecting millions of people each year. The early detection of UTI and the adecuacy treatment will reduce the incidence of kidney dysfunction and hypertension. UTI; Cystitis; Pyelonefritis; Reccurrent UTI.

Key words

Pediatr Integral 2005;IX(5):317-324.

INTRODUCCIÓN Y CONCEPTO Por infección urinaria (ITU) se entien- de, la presencia de gérmenes en el trac- to urinario en ausencia de contaminación externa, que puede o no ir acompañada de síntomas clínicos. La terminología más frecuentemente

utilizada para denominar la ITU es la si- guiente:

Pielonefritis aguda (ITU alta): clíni- ca sugestiva de afectación parenqui-

matosa renal con sintomatología ge- neral, escalofríos, fiebre elevada, do- lor lumbar, puñopercusión renal posi- tiva y, en ocasiones, se acompaña de sintomatología miccional cistouretral.

Cistitis aguda (ITU baja): infección urinaria que se acompaña fundamen- talmente de sintomatología miccional con polaquiuria, disuria y tenesmo ve- sical. Los síntomas de afectación ge- neral son pobres o inexistentes.

Infección urinaria recurrente: pre- sencia de tres o más episodios de ITU en un año. Con función renal y estu- dio de imagen normales.

Bacteriuria asintomática: ITU en es- tudios de población aparentemente sana o en seguimiento de infección urinaria. Suele afectar fundamentalmente a la población femenina y cursa de forma recurrente.

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ITU simple: o no complicada, cuan- do a la infección no se asocia ningu- na anomalía urología.

ITU complicada: cuando a la infec- ción se asocian anomalías del tracto urinario.

ETIOPATOGENIA Los gérmenes que con mayor fre- cuencia ocasionan ITU en la infancia son los Gram (-. ). El E. coli es el causante del 80 al 90% de las mismas, Klebsiella, en- terobacter, proteus o pseudomona lo son con mucha menor frecuencia. El proteus se encuentra a menudo en el saco pre- pucial de varones jóvenes y es causa de importante morbilidad. Entre los Gram (+), el enterococo y el estafilococo saprofiticus son los más fre- cuentes. Entre los virus, los adenovirus se re- lacionan con algunas cistitis hemorrági- cas.

Vías de infección

Ascendente. Las enterobacterias que forman la microflora habitual del co- lon contaminan las zonas perineal, pe- riuretral y genital, pasando a uretra, vejiga y riñón. Otra vía ascendente es la instrumentación, cistoscopias, etc.

Hematógena. Como consecuencia de una bacteriemia. Es la más frecuen- te en niños mayores con sepsis y tam- bién en recién nacidos. Se ha obser- vado que, en estos últimos, a menu- do, precede en varios días a la apari- ción de una bacteriuria.

FACTORES DEL HUÉSPED

Edad del niño: la posibilidad del da- ño renal es mayor cuanto menor sea la edad y parece que se produce en el primero o primeros episodios de in- fección, y si bien el riesgo persiste du- rante toda la primera infancia, es ma- yor durante el primer año. Se consi- dera que, a partir de los 7 años el ries- go ya es inexistente.

Retraso terapéutico e incumpli- miento. Son 2 factores que también aumentan la posibilidad de cicatrices renales. La cicatriz se puede prevenir si la infección se trata en las primeras 6 a 12 horas, y se puede reducir el ta-

318 maño de la cicatriz al 50% si el trata-

miento se inicia entre las 12 y 24 ho- ras.

Alteraciones del flujo urinario: en especial, las malformaciones congé- nitas: vejiga neurógena, estenosis ure- terovesicales, estenosis pielouretera- les, ureteroceles, válvulas de uretra posterior, divertículos, cálculos, acor- tamiento de la uretra y, en los niños, fimosis.

Reflujo vesicoureteral. Se define co- mo reflujo vesicoureteral el retroceso de orina desde la vejiga hasta el uré- ter. Se diagnostica mediante cisto- grafía miccional seriada (CUMS) y, clásicamente, se valora en una esca-

la del I al V.

Grado I: el reflujo llega al tercio infe- rior del uréter.

Grado II: el reflujo alcanza la pelvis re- nal, sin dilatación de sistema colec- tor.

Grado III: ligero abombamiento de los cálices.

Grado IV: abombamiento de los cáli- ces y dilatación uretoropiélica, sin tor- tuosidad.

Grado V: abombamiento de los cáli- ces, dilatación uretoropiélica y tor- tuosidad del uréter. Mediante estudios ecográficos se han

podido ver 2 tipos:

El prenatal, casi exclusivo de los va- rones 90%, representa una anomalía congénita que en aproximadamente un tercio de los casos se asocia a otras anomalías genitourinarias.

El postnatal, que se asocia frecuen- temente a trastornos disfuncionales, y es más frecuente a las niñas.

CLÍNICA

Varía dependiendo de la edad y lo- calización de la infección.

Recién nacido: escasa ganancia pon- deral, fiebre sin foco, rechazo del ali- mento, distensión abdominal, vómitos, hipo o hipertermia, meningismo, bac- teriemia, ictericia por hiperbilirubine- mia conjugada debido a hemolisis pro- vocada por E. coli, o no conjugada por colestasia, infiltración y/o necrosis ce- lular.

Lactante: la clínica es igual que en el recién nacido, la ictericia aparece oca-

sionalmente, la curva de peso se en- lentece y las orinas pueden ser malo- lientes, con llanto al orinar, sueño in- tranquilo, dolor abdominal crónico, vó- mitos, diarrea débil y dermatitis del pañal.

Preescolares y escolares: las mani- festaciones clínicas suelen ser más claras, semejantes a las del adulto. Frecuentemente, la sintomatología per- mite diferenciar entre ITU de vías ba- jas con síndrome miccional (pola- quiuria, tenesmo, urgencia), hematu- ria macro o microscópica, enuresis y dolor abdominal suprapúbico. La di- suria puede observarse en otras si- tuaciones sin infección urinaria, como oxiuriasis o vulvovaginitis. En la ITU de vías altas (pielonefritis), aparece fiebre elevada, dolor lumbar, cefalea, escalofríos y vómitos.

Adolescentes: el sexo diferencia las manifestaciones de esta edad. En las niñas, son muy frecuentes los sínto- mas típicos del tracto urinario inferior, así como dolor abdominal; en los ni- ños, puede manifestarse con tempe- ratura normal y hematuria microscó- pica. La apirexia es compatible con ITU a cualquier nivel, cuando se aso- cia a hipostenuria puede ser un sín- toma de afectación renal.

DIAGNÓSTICO

Se basa en el cultivo de la orina y en el análisis de la misma, siendo el prime- ro imprescindible y el segundo una ayu-

da diagnóstica importante para selec- cionar aquellas infecciones que se de- ben tratar de forma rápida para evitar en lo posible el daño renal.

Examen de la orina

Tiras reactivas: valoraremos funda- mentalmente la estearasa leucocita- ria y el test de los nitritos.

Estearasa leucocitaria: la liberan los leucocitos, no indica necesariamente ITU; ya que, puede aparecer en otros trastornos inflamatorios no infeccio- sos. Se trata de una prueba indirec- ta que traduce la presencia de leu- cocitos en la orina.

Test de nitritos: se basa en la capaci- dad de las bacterias de reducir los ni- tratos a nitritos. La muestra de orina

que se utilice debe ser lo más reciente posible y la más recomendable es la primera de la mañana. La mayoría de bacterias Gram + y las pseudomonas no pueden ser identifi- cadas mediante este método.

Sedimento urinario: es sospechoso de ITU, la presencia de más de 10 leu- cocitos/mm 3 en los varones y más de 15-20 leucocitos/mm 3 en niñas (re- cuento en orina fresca), o más de 5 leucocitos por campo en hombres y 10 en mujeres (recuento por campo en orina centrifugada). La presencia de cilindros leucocitarios representa un dato importante de infección uri- naria parenquimatosa.

Tinción de Gram: se realiza sobre una gota de orina no centrifugada. La visualización con objetivo de inmer- sión de una sola bacteria por campo

sugiere 10 5 col/ml.

Otras pruebas de laboratorio Sistemático de sangre, bioquímica, io- nes, PCR y hemocultivo deben realizarse en lactantes y niños de corta edad así co- mo ante la sospecha de infecciones del tracto urinario o afectación del estado ge- neral.

Cultivo de orina Proporciona el diagnóstico de certe- za al identificar al germen causante y su patrón de sensibilidad y resistencia anti- biótica. La recogida correcta de la mues- tra, tanto para la realización del uroculti- vo como para el análisis general de la ori- na, es imprescindible.

Criterios de Kass Son los criterios bacteriológicos utili- zados para establecer la existencia o no de ITU, en función del número de unida- des formadoras de colonias (ufc) en el uro- cultivo realizado a partir de la orina ob- tenida por micción media directa o bol- sa adhesiva, tras la limpieza cuidadosa con agua y jabón de los genitales exter- nos. Estas técnicas de recogida llevan im-

plícita la existencia de una contaminación con flora bacteriana uretral, vulvar o pre- pucial.

• En paciente sintomático, un solo cul- tivo urinario de un germen habitual en las IU, con más de 100.000 ufc/ml in-

dica una probabilidad de infección del 80%. Si dos urocultivos presen- tan recuentos iguales o superiores a 100.000 ufc/ml del mismo germen, la probabilidad de infección es del 96%. Si son tres los urocultivos con re- cuentos iguales o mayores a esta ci- fra, la probabilidad de infección es del 99%.

• Recuentos inferiores a 10.000 ufc/ml se consideran indicativos de conta- minación fisiológica.

• Los recuentos intermedios, más de 10.000 y menos de 100.000 ufc/ml, se consideran como sospechosos de in- fección y obligan a la realización de nuevas determinaciones.

• La ITU es habitualmente monobac-

teriana, por lo que urocultivos con dos

o más gérmenes deben ser conside-

rados como contaminados y no sig- nificativos, aunque el recuento sea su- perior a 100.000 ufc/ml.

Métodos de recogida de la orina

En neonato y lactante febril (incon- tinente):

a. Con afectación del estado general:

punción suprapúbica (PSP) o son- daje vesical.

b. Bolsa adhesiva perineal.

En niño mayor (continente): dos muestras obtenidas del chorro medio de la micción, tras lavado de genita- les externos con agua jabonosa y se- cándolo con gasas estériles.

En los varones, se retrae el prepucio,

y en las mujeres se separan los labios

mayores. La orina se recoge en un re-

cipiente estéril, desechando la primera

y la última parte de la micción.

Punción suprapúbica

Puesto que es un método molesto y con complicaciones, debe realizarse ba- jo control ecográfico. Una sola muestra puede asegurar o descartar una ITU, pues- to que al ser la orina estéril, cualquier re- cuento se considera positivo.

Indicaciones: indicado en menores de 2 años cuando el cuadro clínico precisa un tratamiento inmediato, no es posible sonda vesical por fimosis grave o anomalías de uretra o bien exista riesgo de contaminación por procesos infecciosos locales.

Contraindicaciones: se realiza la pun- ción en la línea media, 1 ó 2 cm por encima de la sínfisis del pubis; por tan- to, cualquier infección de esta zona, la contraindica. Otras contraindica- ciones son: diatesis hemorrágicas, deshidratación o vejiga vacía por mic- ción reciente.

Complicaciones: hematuria, la ma- yoría de las veces macroscópica, per- foración intestinal e infección.

Sondaje vesical Tras la PSP es el método más fiable para obtener la muestra de orina.

Indicaciones. Urgencia de tratamiento. Contraindicaciones o fallo del de PSP.

Complicaciones. Traumatismo de ve- jiga o uretra, vía falsa, sondaje vagi-

nal e ITU.

Contraindicaciones. Fracturas pélvi- cas.

Bolsa adhesiva Tiene poca utilidad debido a su ele-

vado porcentaje de contaminación por la flora periuretral. Se debe limpiar muy bien

la zona con agua y jabón neutro secando con gasas estériles. Hay que mantener al niño en posición recta, sin pañal, vigilan-

do para recoger la orina rápidamente tras

la micción. La bolsa debe ser cambiada como máximo cada 30 minutos y se debe ex- traer la orina a través de una aguja des- de el fondo y pasarla a un recipiente es- téril.

Criterios de localización de ITU Su objetivo es la prevención del daño

renal, mediante la detección precoz de pacientes con riesgo de lesión renal.

Métodos directos. El único método verdaderamente diagnóstico de in- fección renal, sería la biopsia renal po- sitiva, procedimiento agresivo que só- lo estaría justificado en casos muy ex- cepcionales.

Métodos indirectos.

– Temperatura > 38° C.

– Aumento VSG > 35 mm la primera ho- ra.

– Aumento PCR > 20 ng/dl.

– Procalcitonina > 1 ng/ml.

– Baja osmolaridad urinaria < 800 mOsm/L.

319

TABLA I.

Fármacos de

uso más

frecuente.

Vía oral

TABLA II.

Fármacos de

uso más

frecuente.

Vía parenteral

TABLA III.

Fármacos más

habituales para

quimioprofilaxis

Fármaco

Dosis

Horas

(mg/kg/día)

Amoxicilina

50-100

6-8

Amoxicilina-

clavulánico

25-50

8

Cefalexina

25-50

6-8

Cefaclor

20-40

8

Cefradoxilo

25-50

12

Cefuroxima

25-50

12

Cefixima

8

24

Trimetoprín

5-10

12

Sulfametoxazol

30-60

12

Fosfomicina

50-100

6

Fármaco

Dosis

Horas

(mg/kg/día)

Cefotaxima

100-150

6-8

Cefazolina

50-100

8

Ceftazidima

(pseudomona)

60-100

8

Gentamicina

5-7

8-12

Tobramicina

5

8-12

Fármaco

Dosis (mg/kg/día)

Trimetoprín

1-2

Cotrimoxazol

1-2 de trimetropín

Amoxicilina-

clavulánico

10 de amoxicilina

Nitrofurantoina

1-2

Cefalexina

10

Ácido nalidíxico

10-20

Fosfomicina

25

– Presencia de cilindros leucocitarios.

– Bacterias recubiertas contra E. coli.

– Detección de fimbrias del E. coli.

– Tipificación de bacterias infectantes (01:K1:K7 del E. coli).

– Anticuerpos frente a la proteína de Tamm-Horsfall.

– Aumento de la isoenzima 5 de la LDH.

– Aumento de la N-acetil-B glucuroni- dasa en orina de 24 horas.

– Aumento de B 2 microglobulina en ori- na de 24 horas.

Estudios de imagen Se realizan para identificar cicatrices re- nales secundarias a infecciones previas y valorar la afectación renal en el diagnóstico clínico de la pielonefritis, así como para des-

320 cubrir anomalías urológicas subyacentes.

Ecografía renal. Valora la morfología renal y vesical, es una técnica obliga- toria en el estudio inicial de toda ITU.

Cistouretrografía miccional seriada convencional (CUMS). Es la prueba de investigación de elección para el reflujo vesicoureteral, y debe formar parte, junto con la ecografía, de la eva- luación inicial de la infección urinaria. Se debe realizar siempre un uroculti- vo previo a su realización. También, indicada en adolescentes con infec- ción urinaria recurrente.

Gammagrafía cortical renal 99 Tc-DM- SA. Es la prueba más sensible para detección de cicatrices renales y pie- lonefritis aguda, observándose zonas de hipocaptación.

TRATAMIENTO Va a depender fundamentalmente de la localización y edad del paciente. La historia clínica detallada en ésta como en todas las enfermedades, debe- rá hacerse de forma muy completa; és- ta, junto a una exploración física minucio- sa será una ayuda inestimable para una certera aproximación diagnóstica.

Fármacos de uso más frecuente (Tablas I, II y III)

ITU no complicada

Niños pequeños con buen estado general y vías urinarias normales o ni- ños mayores con anomalías menores sin sospecha de pielonefritis. Estos pacientes

serán tratados de forma ambulatoria,

bien con sulfonamidas o antibióticos ora-

les. Es recomendable tratarles de 7 a 10

días.

Síndrome cistouretral

Se utilizarán preferentemente las sul-

fonamidas y los antisépticos urinarios en lugar de antibióticos.

Se debe considerar el tratamiento co- adyuvante analgésico para minimizar los síntomas urinarios. Se mantendrán durante 7 a 10 días.

Pielonefritis aguda El fármaco adecuado debe cumplir los siguientes criterios: ser bactericida,

ser efectivo antes que la eficacia sea con- firmada por el laborarorio y debe ser ca- paz de conseguir una alta penetración y

concentración en el tejido renal, con una excreción predominantemente urinaria. Los tratamientos variarán en función de la edad, clínica y germen. Un esquema válido de tratamiento po- dría ser el siguiente.

Lactantes con pielonefritis aguda y clínica de sepsis: ampicilina o cefalos- porina asociada a un aminoglucósido. Niños mayores de un año, se puede uti-

lizar un solo fármaco de los recogidos en las tablas I y II.

En niños con vómitos o afectación se- vera, habrá que utilizar líquidos intrave- nosos y antipiréticos, además de los an- tibióticos. Pasadas las primeras 48 horas, con el resultado del antibiograma, podemos re- alizar las modificaciones precisas; en ge- neral, el tratamiento parenteral se mantie- ne hasta la mejoría clínica, pasando en- tonces al tratamiento oral. La duración del tratamiento se prolongará de 10 a 15 días.

Terapias cortas y dosis únicas

Disminución de la aparición de re- sistencias, menor alteración de la flora intestinal, mayor aceptación por parte de los pacientes y, por tanto, mayor ad- hesión al tratamiento junto al menor cos- te económico son ventajas a tener en cuenta.

Tienen especial utilidad en niñas es- colares y adolescentes, con infecciones recurrentes y con un tracto urinario sin al- teraciones, confirmado con estudios de imagen. Los fármacos a utilizar serían los de la tabla III y únicamente durante tres días. La fosfocina trometanol, derivado de la fosfocina, en dosis de uno a tres gra- mos dependiendo del peso del paciente y en una sola dosis está teniendo muy bue- nos resultados.

PROFILAXIS ANTIINFECIOSA

El objetivo es evitar el crecimiento bacteriano vesical, evitando recurren- cias. La dosis recomendada es del 25- 30% de la curativa, en una sola toma y con preferencia nocturna.

Las indicaciones de la profilaxis son:

– Durante 3-6 meses, en las ITU diag- nosticadas en el primer año de vida y aunque los estudios de imagen sean normales.

– Hasta los 6 años de edad, en pacientes con reflujo vesicoureteral y siempre que lleven, al menos, dos años sin in- fecciones.

– Hasta la desaparición del reflujo, en pacientes con reflujo vesicoureteral y nefropatía cicatricial. El control debe ser realizado por un nefrólogo.

– Hasta la adolescencia, en situaciones de ITU recurrente.

– Hasta completar los estudios de ima- gen tras el tratamiento.

INFECCIÓN URINARIA RECURRENTE Es muy frecuente en la infancia, in- cluso en ausencia de patología en el trac- to urinario. Aunque todas las infecciones sintomáticas tienen posibilidad de recu- rrir durante el primer año, aproximada- mente el 50% de estos pacientes pre- sentarán una recurrencia en los dos años siguientes. La verdadera ITU recurrente suele ser casi exclusiva de niñas, con una fre- cuencia de recurrencia a los cinco años de entre el 2-4%.

Etiopatogenia Se han implicado numerosos factores, como la poca longitud de la uretra feme- nina, que junto con su proximidad a la re- gión perianal y vulvar la predisponen a una fácil colonización bacteriana; déficit de IgA secretora vaginal; adherencia bacteria- na a las células periuretrales; factores psi- codinámicos; y disfunción vesical. El factor más importante parece ser la disfunción vesical. Son niñas con una disinergia entre el músculo detrusor y el esfínter vesical externo que produciría in- directamente un reflujo uretrovesical. Es-

te

reflujo favorecería la infección de orina

al

penetrar en la vejiga gérmenes uretra-

les. Se confirma con estudios urodinámi- cos, se sospecha por la clínica que cur-

sa con tendencia a la retención, urgencia

e

incontinencia.

Clínica La mayoría de las veces son asin- tomáticas. Cuando presentan síntomas

suelen ser de vías bajas o de vejiga ines-

table. Son frecuentes las vulvovaginitis y el estreñimiento.

Tratamiento

De la infección, con los fármacos de

la tabla III. También, se pueden utilizar terapias cortas a dosis convencionales

o la fosfocina trometanol en unidosis.

La vía de administración es la oral.

Profilaxis preventiva

Se debe pautar siempre de forma ini-

cial y debe mantenerse de 6 a 12 me-

ses, prolongándola de 12 a 24 meses si recurriera la infección antes de los 3 me- ses de su suspensión; en ocasiones, cuando las recurrencias son muy habi- tuales, puede ser necesario prolongar- las hasta la adolescencia.

Medidas complementarias Ingestión abundante de líquidos, mic- ción frecuente y vaciado completo utili- zando técnica de doble o triple micción. En la vejiga inestable y en mayores de 5 años, se puede indicar un tratamiento an- ticolinérgico con cloruro de oxibutina. El tratamiento a dosis de 0,2 mg/kg/día, en dos o tres tomas, se mantendrá durante tres meses disminuyendo posteriormente la dosis.

Seguimiento y pronóstico Cultivo cada dos o tres meses y siempre que aparezcan síntomas suges- tivos de infección. Es recomendable re- alizar ecografía renal y de vías urinarias cada 2 años una y gammagrafía cortical DMSA, para valorar morfología y creci- miento renal, cada 4 a 5 años.

El pronóstico de las ITU recurrentes

es excelente, tienden a desaparecer a partir de la menarquia, pero aumenta

el riesgo durante los embarazos.

Tanto los pacientes como los padres deben saber que, con un tratamiento y un seguimiento adecuado, las posibilidades de padecer una nefropatía cicatricial

son mínimas.

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11.**

Caso clínico

Niña de 6 años que es llevada a ur- gencias por un cuadro de fiebre alta, dolor abdominal y algún vómito desde 36 horas antes. Exploración normal, ex- cepto una puñopercusión renal izda po- sitiva.

Los padres refieren que desde ha- ce aproximadamente unos tres meses presenta cuadros febriles de unos 4-5 días de duración que se repiten cada 2 a 3 semanas. Estos cuadros fueron eti- quetados de viriasis. Antecedentes familiares y persona- les: sin interés. Se realizan pruebas complementa- rias con los siguientes resultados: san-

gre: 17.000 leucocitos/mm 3 (53 neutrófi- los, 44 linfocitos, 2 eosinófilos, 1 basó- filo); Hb: 12,5 g/dl; H TO : 35,5; plaquetas 250.000 mm3; V de S: 60 mm 1ª hora; PCR: 50 ng/dl. Orina: pH 7,5; proteínas: 10 mg/dl; 30-40 L/c; 2-3 H/c. Osmolaridad: 400 Mosm/L. Mantoux (-). Radiografía de tórax:

Normal.

323

ALGORITMO:

INFECCIÓN

URINARIA (ITU)

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ITU ITU ALTA ITU BAJA ITU RECURRENTE En < de 2 años tto. IV hasta
ITU
ITU ALTA
ITU BAJA
ITU RECURRENTE
En < de 2 años tto. IV hasta mejoría
Ecografía
ECO, CUMS, MDSA
En > 2 años si BEG tto. oral
ECO, CUMS, DMSA
Normal
Patología
Normal
Tto. con terapia
corta o en niñas
mayores monodosis
Patología
urológica
Urocultivos cada 2 meses
CUMS, DMSA
CUMS si RVU familiar
Ecografía cada 2 años
hasta 6 meses, cada
o ECO prenatal alterada
DMSA cada 4 a 5 años
3 meses hasta el año
Urocultivos
y técnicas
DMSA al 6 mes
de imagen según evolución
Profilaxis antibiótica
hasta los 5-7 años
*BEG: buen estado general; ECO: ecografía; CUMS: cistouretrografía miccional seriada; DMSA: gammagrafía cortical
renal 99 Tc; RVU: reflujo vésicoureteral.