Anda di halaman 1dari 9

Cristian Matus – Estilos de vida y cultura urbana en el

Barrio Lastarria (2010)

- Lash y Urry (1998): Estilos de vida “Respuesta a las necesidades de identificación,


diferenciación y jerarquización, producto de la reflexividad estética.
- Zukin (1998): Rol de la cultura y las identidades en la metrópolis postmoderna.
- Rifkin (2002): Mercantilización de la experiencia urbana.
- Lindón, Aguilar y Hiernaux (2006): Confrontación de dos imaginarios dominantes
en los centros históricos de ciudades latinoamericanas: Uno patrimonialista y otro
posmoderno> (Plaza Perú?)

Plaza Perú como sector híbrido: Arquitectura


modernista con renovación postmoderna.
Edward Soja – Postmetrópolis
Primera parte - Introducción

- Tendencia en la academia a minimizar la importancia de la investigación y del


análisis espacial critico.
- Siempre se ha dicho que primero viene la Revolución Agrícola y luego las
ciudades, pero Soja plantea que la revolución agrícola fue un resultado de “la
especificidad espacial del urbanismo”, y de aquellas interdependencias que
emergen de la densa proximidad de las aglomeraciones urbanas.

1era Revolución Urbana: El sinecismo (interdependencia que emerge de la proximidad


densa) que da paso a lo que se ha llamado como Revolución Agrícola.

2da Revolución Urbana: Nuevas formas de control y regulación social y espacial


territorialmente definidas, basadas en la realeza, el poder militar, la burocracia, las clases,
la propiedad, la esclavitud, el patriarcado y el imperio.

3era Revolución Urbana: Personificada en Manchester y Chicago. La producción social


se concentra principalmente en el centro de las ciudades por primera vez en la historia,
transformando radicalmente su tamaño y organización interna, dando lugar así a un
proceso más general de urbanización social.

La especificidad espacial del urbanismo.

- La historia tradicionalmente desaprovecha la sutileza crítica de la imaginación


geográfica o espacial.

 Dialéctica socio-espacial: Interrelación complementaria entre espacialidad y


sociabilidad.  Todo lo espacial es social, y todo lo que es descrito como
social es siempre y al mismo tiempo intrínsecamente espacial.
 Espacio Urbano: La ciudad en tanto fenómeno histórico-social-espacial, pero
con su espacialidad intrínseca realzada con fines interpretativos.

Lefebvre: La problemática específicamente urbana se deriva de la compleja


interacción entre configuraciones geográficas micro y macro del espacio urbano. Al
observarlas “desde arriba”, dichas geografías del desarrollo describen la condición
y el condicionamiento general de la realidad urbana en términos generales o
globales. Vistas “desde abajo”, se encuentran más fundadas en prácticas
espaciales localizadas y en experiencias concretas de la vida cotidiana.

-Espacio urbano rara vez es considerado como más que un producto o resultado de la
acción social. En realidad es un proceso dinámico de construcción espacial (y social), una
fuente de explicación en sí mismo.
CITAS
“(…) muy frecuentemente la historia, utilizada sin su calificativo espacial, desaprovecha la
sutileza crítica de la imaginación geográfica o espacial, agregando en su lugar meros
datos geográficos y algunos mapas.” (p. 35)

“El espacio urbano hace referencia a la ciudad en tanto fenómeno histórico-social-


espacial, pero con su espacialidad intrínseca realzada con fines interpretativos y
explicativos.” (p. 36)

“La especificidad espacial urbana hace referencia a las configuraciones específicas de las
relaciones sociales, de las formas de construcción y de la actividad humana en una
ciudad y en su esfera geográfica de influencia.” (p. 36)

“La especificidad espacial, en su carácter de forma urbana, puede ser descrita en


términos de las cualidades relativamente fijas de un entorno construido, expresado en
estructuras físicas (edificios, monumentos, calles, parques, etc.) y también en los patrones
de uso de la tierra plausibles de ser cartografiados, en la riqueza económica, en la
identidad cultural, en las diferencias de clase y en toda la gama de atributos, relaciones,
pensamientos y prácticas individuales y colectivas de los habitantes urbanos.” (p. 36)

“la especificidad espacial del urbanismo es sinónimo de aquello que podemos denominar
la geografía específica del espacio urbano en constante evolución histórica.” (p.36)

“el espacio urbano es típicamente considerado como fijo, muerto, social y políticamente
inútil, poco más que un decorado para los procesos sociales e históricos dinámicos, que
no son por sí mismos inherentemente urbanos.” (p. 37)

“todas las relaciones sociales, ya sea relativas a la clase, la familia, la comunidad, el


mercado o el poder estatal, permanecen abstractas e infundadas hasta no ser
expresamente espacializadas, es decir, convertidas en relaciones espaciales materiales y
simbólicas.” (p. 38)

“dicha problemática específicamente urbana se derivaba de la compleja interacción entre


configuraciones geográficas micro y macro del espacio urbano. Al observarlas «desde
arriba», dichas geografías del desarrollo describen la condición y el condicionamiento
general de la realidad urbana en términos generales o globales. Vistas «desde abajo», se
encuentran más fundadas en prácticas espaciales localizadas y en experiencias concretas
de la vida cotidiana. Las tensiones y contradicciones que emergen de estas diferentes
escalas de especificidad espacial, así como también de las perspectivas opuestas
utilizadas para interpretarlas, son resueltas, o al menos desplegadas, en un tercer
proceso que Lefebvre describió más globalmente como la producción (social) del espacio
(social). Este modo alternativo e intensamente politizado de considerar el espacio urbano,
que combina perspectivas micro y macro sin privilegiar unas sobre las otras, ha sido muy
poco estudiado en la literatura acerca de las ciudades” (p. 38)
“la producción del espacio urbano en su expresión combinada, es decir, como forma y
proceso contextualizantes puede ser estudiada por lo menos de tres modos distintos, si
bien interrelacionados entre sí. A partir de aquello que he descrito como una perspectiva
del primer espacio (Lefebvre denominaba a su objeto de análisis, espacio percibido), el
espacio urbano puede ser estudiado como un complejo de «prácticas espaciales»
materializadas, que trabajan en forma conjunta para producir y reproducir las formas
concretas y los patrones específicos del urbanismo como forma de vida.” (p. 39)

“Desde una perspectiva del segundo espacio, el espacio urbano se vuelve un campo más
mental o ideal, conceptualizado en imágenes, pensamientos reflexivos y representaciones
simbólicas, un espacio concebido por la imaginación, o aquello que en lo sucesivo
describiré como el imaginario urbano.” (p. 39) (…) “Mientras que las perspectivas del
primer espacio se encuentran más objetivamente centradas y destacan las «cosas en el
espacio», las perspectivas del segundo espacio tienden a ser más subjetivas y a ocuparse
de las «reflexiones acerca del espacio». (p. 40)

“El espacio urbano, esencialmente reducido a un resultado o producto de la acción


intención social, es visto como algo a ser explicado. Sólo de vez en cuando es reconocido
como un proceso dinámico de construcción espacial (y social), como una fuente de
explicación en sí mismo.” (p. 40)

“El sinecismo, en tanto fuerza activa y motriz de la geohistoria, supone la formación de


una red regional de asentamientos nucleados y anidados de modo jerárquico, capaces de
generar innovación, crecimiento y desarrollo social (así como también individual) desde el
interior de su dominio territorial definido.” (p. 43)

“El espacio urbano siempre contiene áreas habitadas o, por dicho motivo, deshabitadas o
inexploradas que no parecen urbanas en términos tradicionales, pero que de todos modos
se encuentran urbanizadas, es decir, que forman parte de un espacio urbano regional y,
por lo tanto, se ven profundamente afectadas por el urbanismo en tanto modo de vida y
por el sinecismo que es inherente al agrupamiento en un espacio compartido.” (p. 46)

“siempre ha existido una tendencia a que el espacio urbano gire en torno a un único
centro urbano dominante, la «capital» o ciudad-madre de la región metropolitana, en la
que puede presumirse que el sinecismo, en todas sus manifestaciones positivas y
negativas, está más intensamente concentrado, aunque no sea de forma exclusiva.” (p.
47)

“Si la proximidad brinda ventajas, la especificidad urbana del urbanismo genera también
un campo de competencia real o imaginario por un acceso privilegiado que impide que el
espacio urbano sea organizado de forma arbitraria o uniforme.” (p. 47)

“De este modo, la aglomeración y el espacio urbano operan en una variedad de niveles
diferentes y también extienden sus efectos en al menos tres direcciones distintas: desde
el centro hacia su interior inmediato (un efecto intraurbano), desde cada centro hacia otros
centros de tamaño relativamente similar (vínculos interurbanos) y entre la gran cantidad
de asentamientos de distintos tamaños en la red regional (un efecto jerárquico que casi
siempre, no siempre, se filtra lentamente desde las ciudades más grandes hacia las más
pequeñas)” (p. 48)

Edward Soja – Postmetrópolis


4.- La metrópolis en crisis

“La planificación urbana, incluso en sus formas más progresistas, era considerada
fundamentalmente una tarea, a menudo de forma no intencionada cuyo fin era servir a las
necesidades básicas del capital y del Estado Capitalista” (p. 153)

“…la necesidad social inherente al capitalismo de producir y reproducir pobreza y


desigualdad” (p. 153)

Castells: Espacio expresa y lleva a cabo los intereses de la clase dominante. (La ciudad y
las masas, 1983)

Harvey: Una geografía urbana específica es creada por el capitalismo a su imagen y


semejanza, diseñada para facilitar el proceso de acumulación. (The urban process under
capitalism, 1978, p.124)

Castells, la Cuestión Urbana: “…la administración es la “articulación del sistema político-


institucional con el espacio” (la administración municipal y la planificación urbana)”

Probablemente el acto en materia urbana más significativo


realizado durante el gobierno de Pinochet es la apertura
del suelo urbano al mercado. Con este acto, Pinochet le
permite al capitalismo operar ampliamente en la ciudad, lo
que, debido a la naturaleza intrínseca del capitalismo (en
términos de Harvey, p. 165) generaría pobreza y
desigualdad.
Edward Soja – Postmetrópolis
Segunda Parte – Seis discursos sobre la Postmetrópolis

Introducción

“La Ciudad es un ideograma: el Texto continúa.” (Roland Barthes) [cita introductoria de


capítulo?]

Soja comienza discutiendo un texto de Chambers llamado Diálogos fronterizos. Viajes a la


postmodernidad.

“…la representación de la postemetrópolis no sólo como un modelo arquetípico del


desarrollo social y económico contemporáneo, sino también como una realidad
metafísica, un lugar donde lo real y lo imaginario se entremezclan de forma persistente de
un modo que sólo ahora estamos comenzando a comprender.” (p.217)

“…en la actualidad no hay signos de que la alegoría metropolitana de la modernidad, que


surgió de la tercera Revolución Urbana, hay sido completamente superada. De todos los
posts que pueden ser adjudicados a la metrópolis contemporánea, los menos adecuados
son los de post-urbana, post-industrial y post-capitalista.” (p.218)

“En muchos sentidos, la postmetrópolis puede ser considerada como una variación
particular de las cuestiones vinculadas a la reestructuración generada por crisis y al
desarrollo geohistóricamente desigual que han estado modelando (y remodelando) los
espacios urbanos desde los orígenes del capitalismo industrial y urbano.” (p.218)

¿Es posible hablar de postcapitalismo en Concepción? Difícilmente. Basta revisar el plano general
de la ciudad para comprender que la mayoría de las variaciones estructurales que ha
experimentado Concepción en los últimos 30 años se pueden atribuir con facilidad al desarrollo
geohistóricamente desigual que ha estado modelando sucesivamente su espacio urbano desde los
orígenes del capitalismo industrial y urbano. No obstante, una mirada un poco más exhaustiva sí
puede revelarnos algunas claves, algunas metamorfosis singulares –y aún parciales– que revelan
transformaciones particularmente distintivas, que hablan de un estilo particular de evolución urbana
(evolución en el sentido de desarrollo, aunque quizás sería más apropiado usar aquí el concepto de
devenir urbano) que involucra un impacto más profundo en variadas facetas de la vida urbana (y
rururbana) que en ningún otro período se ha visto en tal magnitud y forma desde el comienzo del
proceso de industrialización penquista, pasando por su modernidad interrumpida y su acercamiento
al neoliberalismo.

“…la postmetrópolis representa, en gran medida, un resultado, o mejor, una extensión de


ese urbanismo moderno y modernista, una metamorfosis aún parcial e incompleta que
siempre llevará consigo restos de los espacios urbanos previos.” (p. 218)

“Se trata del resultado de una era de intensa y extensa reestructuración, con un impacto
más profundo, sobre cada una de las facetas de nuestras vidas, que en ningún otro
período que haya tenido lugar durante los últimos dos siglos –es decir, desde los orígenes
de la ciudad capitalista industrial.” (p.218)
“Haciendo uso de los términos que han venido asociados de forma más íntima a la teoría
crítica postmoderna y postestructuralista y al campo relativo de los estudios culturales
críticos, lo que ha sucedido durante los últimos treinta años puede ser descrito e
interpretado como una deconstrucción selectiva y, más aún, como una progresiva
reconstrucción de la metrópolis moderna.” (p. 218)

“…la interrelación entre la historicidad, la socialidad y la espacialidad de la vida humana”


(p. 219)  Mi tesis persigue esta interrelación (Esa es la ambición de la tesis)

“…la ciudad contemporánea parecería estar cada vez menos vinculada a su especificidad
espacial, a la ciudad como un punto fijo de referencia, memoria e identidad colectiva.”
(p.221)

“Tal y como escribe Olalquiaga, “los cuerpos se están asemejando a las ciudades”, la
autopercepción y la identidad de ambos están cada vez más vinculadas a la “topografía
de los monitores de ordenador y las pantallas de video”, brindándonos los “lenguajes e
imágenes que necesitamos para vincularnos con los demás y para vernos a nosotros
mismos” [Olalquiaga, 1992: 17]” (p.222)

“En esta nueva Era de la Información, que se caracteriza por sus persuasivas redes de
realidad virtual, inteligencia artificial, netscapes, comunicaciones ciberespaciales y
“comunidades digitales”, las sólidas materialidades del espacio urbano parecen
evaporarse a medida que el mundo (y el espacio más allá) es introducido en la zona
simbólica de cada ciudad.” (p.223)

“Algunos de los lugares de esta “metro-red” expansiva son abandonados en la medida en


que son considerados monumentos obsoletos que pertenecen a una era previa de la
modernidad formando las nuevas ruinas a explorar en las “regiones crepusculares” de la
ciudad. Otros emplazamientos son reconstituidos como paisajes urbanos simulados y
estetizados, museificados y gentrificados a fin de suplir la demanda de las comunidades
virtuales de nuevo tipo, que ocupan los lugares privilegiados de un espacio urbano cada
vez más segmentado.” (p.223)

Concepción 2020 revela la ambición postmetropolitana del gobierno local: Una ciudad
estetizada, con paisajes urbanos simulados, plásticos (si me atrevo a señalar), en el sentido de
que está cada vez “…menos vinculada a su especificidad espacial, a la ciudad como punto fijo
de referencia, memoria e identidad colectiva” (Soja, p.221).

Que la ciudad responde al poder es algo ya dicho. Que el poder la define, la gentrifica, la
renueva, etc. El mérito de mi investigación es mostrar cómo el poder moldea la ciudad en función
de la acumulación de capital, y cómo en los lugares de ocio es posible percibir la cristalización
de estas ambiciones, pues constituyen espacios donde las fuerzas económicas moldean las
economías simbólicas desde las cuales se producen sentido, es decir, un lugar donde la
economía permea el plano de la identidad cultural. La fiesta es un lugar donde se construye
sentido y ese sentido es regulado, definido y vigilado por el poder económico a través de la
acción del gobierno local.
“Los que no juegan ningún papel en la nueva metrópolis se vuelven virtualmente invisibles
al ser “insertados en otros discursos”; algunos de ellos son demonizados adjudicándoles
la figura del enemigo interno, constituyendo de este modo poblaciones flotantes de
nómadas urbanos que ocupan “bolsas locales de extrema dureza”, portadoras de
pobreza, decadencia, enfermedad, drogas, crimen y violencia.” (p.223)

Revisar quiénes son los “otros” del


plan Concepción 2020. A quiénes
expulsa Concepción

“La desterritorialización hace referencia a la creciente debilidad que caracteriza a los


vínculos con el lugar” (p.223)

“Aunque esta desterritorialización no ha tenido lugar de forma exclusiva en la era


contemporánea, probablemente nunca haya habido un período en el cual sus efectos
hayan sido tan intensos y su alcance tan importante, llevando a algunos a proclamar la
creación de un “mundo sin fronteras” y el “final de la geografía”” (p.223)

“No obstante, también se ha desarrollado al mismo tiempo un proceso de


reterritorialización que ha creado nuevas formas y combinaciones de identidad territorial y
espacialidad social que, si bien no reemplazan a las anteriores, están produciendo
geografías humanas que son muy diferentes y más complejas que aquellas que
conocimos en el pasado” (p.224)

“La transición postmetropolitana también puede ser descrita como una implosión y una
explosión en la escala de las ciudades, una extraordinaria transformación de gran alcance
del espacio urbano que es al mismo tiempo tanto de dentro hacia fuera como de fuera
hacia dentro. En un cierto sentido, hoy en día la totalidad del mundo se está urbanizando
rápidamente, desde la Antártida hasta el Amazonas, a medida que el alcance espacial de
las culturas, las sociedades y las economías con sede en las ciudades se extiende hacia
todas las regiones del planeta. A otro nivel, cada centro urbano individual, desde el
más grande hasta el más pequeño, parece contener, de forma creciente, el mundo
entero dentro de sí, creando los espacios urbanos más culturalmente heterogéneos
que jamás se hayan visto.” (p.224, negritas añadidas)

La “noche global” de la
Plaza Perú
“Mientras que los cuerpos se asemejan cada vez más a las ciudades, el espacio urbano
se parece cada vez más a las geografías globales, incorporando dentro de su extenso
alcance una condensación cosmopolita de todas las culturas mundiales y de todas las
zonas de tensión internacional.” (p.225)