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La escritura y su lugar recóndito y su algo de juego de niños.

Las escondidas. Los espejos.

Mansión en la que adentrarse transgrediendo reglas y prohibiciones.

Hacia el mudo — imposible— lugar de encuentro entre las palabras y


las cosas.

Saciedad los dioses dormidos.

Lo tan recóndito de esos dioses.

Lo tan mudo.

Todo eso que no cesa de no escribirse ni decirse.

La comprensión abismada.

Eso que aproxima la piel a un encuentro. es primero sugerencia.


detenimiento y promesa.

Nos insinúa. Somos insinuados.

Como sombras en las tardes prontas breves y huidizas del otoño.

Textos. Texturas. Textualidad.

Un susurro en la mansión del silencio.

Delación de nombrar un imposible.


Milagro incompleto. Vaga promesa de quietud.

Es decir para no decir para decir y así.

Esa añoranza particular que produce algo que nos encuentra donde no
estamos.

Lo evasivo del mundo permeando nuestras pieles hacia un encuentro


tal vez posible.
2.

Con texturas y textualidades, con ternuras y violencias,


la escritura trama y entrama como las subas y bajas de la marea.

Cifra / (des) cifra los signos de la infancia.

Con matices, manejos de luz y de sombra, alternancia de vértigos y


reposo,
desvanece los presupuestos, cada «debería ser».

Pensar textos a manera de estampas, imágenes paganas de santos a


venerar, figuras de religiosidad o quizás ventura.

Textos estampados como sellos, marcados a fuego o tatuados,

Como los movimientos de las olas, pleamares y bajamares,


la letra crea puntos de coordenada y salvataje.

Estampas como pequeños retratos de lugares inasibles,


resistiendo en la llovizna.

Manifestando los silencios convocados.

Escritura poética como creación de un nuevo cuerpo, un nuevo


emplazamiento, un lugar otro desde donde pensar/se que— como el
contacto entre las pieles— requiere urgencia pero también algo de
vértigo y pudor. Piedad por el secreto y respeto ante el misterio de lo
que calla y nos dice. Duerme su tarde invernal y a cada momento
puede resurgir.

*
¿Respondo una pregunta que no ha sido formulada y con la respuesta
creo la pregunta misma?

¿Como si nombrar fuera perder? ¿ Hallar? ¿Buscar el sentido


originario y mágico de las palabras?

*
Los espacios en blanco del poema como evocación de una nada o una
muerte. La aproximación hacia lo que no podrá decirse sucede a través
de los márgenes y los recuadros.

Entrar lateralmente a un no lugar para crearlo.

Luces que nos conmueven de estrellas muertas muy lejos. Entre estas
paradojas nos movemos.

Contornear el vacío sin despeñarse en él.

Perimetrar.

Hablar de Cura como Restitución de las cadenas asociativas.

Cuando en el mundo no interpretado de la infancia (Rilke), las palabras


tomaban significados atroces, la narración de algún cuento infantil,
producía un sentido en el mundo.

Proustiana presencia de la madre hilvanando pequeñas historias


cuando la noche
y el insomnio tocaban el miedo en su estado abstracto.

Los restantes / faltantes de la trama simbólica piden estas notas, estos


nuevos emplazamientos.

En tanto reescritura del propio libreto.

Pero para arrojarlo a lo imposible. A lo impensado.

El cuerpo se des inscribe de los poderes, escribiéndose.

Punto: de la poesía como ética y forma de habitar (Hölderlin /


Heidegger).

La lógica de lo posible desvanece ante estas coordenadas.

Liberado de las ficciones neuróticas el vacío también es un lugar.

Ante la finitud asumida y la continuidad simbólica,


escribir como una preparación para el silencio.

construcción de un cuerpo poético

Escritura poética como creación de un nuevo cuerpo, un nuevo emplazamiento, un


lugar otro desde donde pensar/se que— como el contacto entre las pieles—
requiere urgencia pero también algo de vértigo y pudor. Piedad por el secreto y
respeto ante el misterio de lo que calla y nos dice. Duerme su tarde invernal y a
cada momento puede resurgir.

¿Respondo una pregunta que no ha sido formulada y con la respuesta creo la


pregunta misma?

¿Como si nombrar fuera perder? ¿ Hallar? ¿Buscar el sentido originario y mágico


de las palabras?

Los espacios en blanco del poema como evocación de una nada o una muerte. La
aproximación hacia lo que no podrá decirse sucede a través de los márgenes y los
recuadros. Entrar lateralmente a un no lugar para crearlo en ese modesto
alumbrar.

Luces que nos conmueven de estrellas muertas muy lejos. Ante estas paradojas nos
movemos.

Contornear el vacío sin despeñarse en él. Perimetrarlo.

Tomo los puentes de tus preguntas- poemas a mi borrador anterior para intentar
responderlos como puntos de un espacio imaginario tal como lo hicieran Heinze y
Hölderlin y la pregunta del primero “para qué poetas en tiempo de indigencia”
procurando extender la dimensión del diálogo poético en su inabarcable magnitud.
Pongo puntuación a tus preguntas— reflexiones— poetizaciones por una cuestión
de dilucidación de este diálogo cuya continuación espero

Querido amigo Alejandro. Tomo los puentes de tus preguntas- poemas a mi


borrador anterior para intentar responderlos como puntos de un espacio
imaginario tal como lo hicieran Heinze y Hölderlin y la pregunta del primero “para
qué poetas en tiempo de indigencia” procurando extender la dimensión del diálogo
poético en su inabarcable magnitud. Pongo puntuación a tus preguntas—
reflexiones— poetizaciones por una cuestión de dilucidación de este diálogo cuya
continuación espero.

1.¿La escritura - sobre todo la escritura poética -, como un camino privilegiado


para recuperar el Paraíso perdido, la tierra de infancia, un tiempo de inocencia?

Pienso Alejandro que sobre este punto parece jugarse algo del orden de la mirada.
Ese “aprender a ver” utilizado por Rimbaud, RIlke y los místicos. El poeta que no
sólo recupera la infancia en su creación sino también LA MIRADA SALVAJE DE LA
PRIMERA VEZ.

2. ¿Escritura en reverso de la realidad, mundo dónde nos atrevemos a ser por fin
genuinamente nosotros, liberados al fin de represiones y tabúes, de los miedos que
nos paralizan en la vida consciente, en el contacto con los otros?

Qué bella expresión “escritura en reverso de la realidad”. La gramática nos dice


pero intuyo también que nos reformula en la vida con los otros, en un movimiento
hacia adentro y hacia fuera donde devenimos lo que somos gracias a la reescritura
de viejos e inútiles libretos.

3. ¿Escribir para tender un puente frágil sobre el abismo entre las cosas y nuestra
forma personal de nombrarlas, de apresarlas en una red de sentido?
¿Nombrar es perder, Alejandro, reformular, nombrar es HALLAR, buscar el sentido
originario y mágico de las palabras? ¿Respondo una pregunta que no ha sido
formulada y con la respuesta creo la pregunta misma?

4.¿Los dioses de Hoelderlin, poesía para un mundo entre esos dioses que se han
marchado y su incierto retorno?

Los dioses de Hölderlin amigo pero también la conciencia adormecida de la tribu.


La tribu que ignora las visiones en torno al fuego y las revelaciones del chamán.

5. ¿El poema como cristal opaco, la red de palabras que no logra apresar la esencia
huidiza de lo real, la palabra poética como sucesivas aproximaciones a lo
indecible? (Lo que no tiene nombre./ lo que el poeta desde el abismo/ de su idioma
quisiera decir/ por imposible y

calla: Rafael Alberti)

Eso mismo Alejandro o con palabras heideggerianas eso que nos interpela al partir.
Pero me quedo con tus palabras: “aproximaciones a lo indecible.”

6. ¿La vida como escritura y su tiempo declinante, y el amor como palabra


privilegiada de esa escritura, piel sobre piel de las palabras?

Bueno, tu y yo sabemos que la escritura poética es la creación de un nuevo cuerpo


un nuevo emplazamiento un nuevo lugar desde donde pensarse que— como el
contacto entre las pieles— requiere urgencia algo de vértigo y pudor.

Y piedad por el secreto. Y respeto ante el misterio.

7. ¿La composición entre las palabras del poema y sus blancos y márgenes/ orillas,
sus espacios vacíos, azul o negro sobre blanco?

Los espacios en blanco del poema como evocación de una nada o una muerte, la
aproximación hacia lo que no podrá decirse sucede a través de los márgenes y los
recuadros, es entrar lateralmente a un no lugar para crearlo en ese modesto
alumbrar.

8.¿La poesía como un intento de escritura sobre la textura del vacío, tras la huella
de altas inalcanzables estrellas?

Huellas sí, contorneando el vacío sin despeñarse en él (vaya si la poesía ha tenido


sus mártires). Dices “altas inalcanzables estrellas” pero esas estrellas cuya luz nos
conmueve muchas veces son estrellas ya muertas. Ante estas paradojas se mueve
el poeta.

9.¿Poesía como ultima ratio, bastión, liberación (de nosotros mismos?

Tal vez Alejandro, tal vez poesía como una preparación para el silencio. Creo que
no tengo palabras para esta pregunta

hola amigo alejandro y gente del foro. envío como introducción algunas notas
borrador sobre el proceso de escribir

la escritura y su lugar recóndito y su algo de juego de niños.

las escondidas. los espejos.

la mansión en la que adentrarse transgrediendo reglas y prohibiciones.

hacia el mudo —imposible— lugar del encuentro entre las palabras y las cosas.

la saciedad los dioses dormidos.

lo tan recóndito de esos dioses.

lo tan mudo.

todo eso que no cesa de no escribirse ni decirse.

—la comprensión abismada—.

eso que aproxima la piel a un encuentro es primero sugerencia. detenimiento y


promesa.
nos insinúa somos insinuados.
insinuados como sombras en las tardes prontas breves y huidizas del otoño.

mis textos. mis texturas. mi textualidad.

un susurro en la mansión del silencio

delación de nombrar un imposible. milagro incompleto. vaga promesa de quietud.

es decir para no decir para decir y así.

esa añoranza particular que produce algo que nos encuentra donde no estamos.

lo evasivo del mundo permeando nuestras pieles hacia un encuentro posible tal
vez.

Javier, querido amigo, van aquín algunos esbozos de respuestas, más bien
repreguntas. Como dijo alguin en relación con las ciencias (fácticas), el camino no
es el de las (supuestas) buenas respuestas, sino el de saber formular las mejores
preguntas.

Ahí sigo, escribo debajo de cada pregunta tuya...

Apenas me atrevoa sugerirte que no elimines tus proposiciones iniciales en


próximos mensajes, ya que las mías aquí han surgido de ellas.

Tomo los puentes de tus preguntas- poemas a mi borrador anterior para intentar
responderlos como puntos de un espacio imaginario tal como lo hicieran Heinze y
Hölderlin y la pregunta del primero “para qué poetas en tiempo de indigencia”
procurando extender la dimensión del diálogo poético en su inabarcable magnitud.
Pongo puntuación a tus preguntas— reflexiones— poetizaciones por una cuestión
de dilucidación de este diálogo cuya continuación espero
Querido amigo Alejandro. Tomo los puentes de tus preguntas- poemas a mi
borrador anterior para intentar responderlos como puntos de un espacio
imaginario tal como lo hicieran Heinze y Hölderlin y la pregunta del primero “para
qué poetas en tiempo de indigencia” procurando extender la dimensión del diálogo
poético en su inabarcable magnitud. Pongo puntuación a tus preguntas—
reflexiones— poetizaciones por una cuestión de dilucidación de este diálogo cuya
continuación espero.

1.¿La escritura - sobre todo la escritura poética -, como un camino privilegiado


para recuperar el Paraíso perdido, la tierra de infancia, un tiempo de inocencia?

Pienso Alejandro que sobre este punto parece jugarse algo del orden de la mirada.
Ese “aprender a ver” utilizado por Rimbaud, RIlke y los místicos. El poeta que no
sólo recupera la infancia en su creación sino también LA MIRADA SALVAJE DE LA
PRIMERA VEZ.

2. ¿Escritura en reverso de la realidad, mundo dónde nos atrevemos a ser por fin
genuinamente nosotros, liberados al fin de represiones y tabúes, de los miedos que
nos paralizan en la vida consciente, en el contacto con los otros?

Qué bella expresión “escritura en reverso de la realidad”. La gramática nos dice


pero intuyo también que nos reformula en la vida con los otros, en un movimiento
hacia adentro y hacia fuera donde devenimos lo que somos gracias a la reescritura
de viejos e inútiles libretos.

3. ¿Escribir para tender un puente frágil sobre el abismo entre las cosas y nuestra
forma personal de nombrarlas, de apresarlas en una red de sentido?

¿Nombrar es perder, Alejandro, reformular, nombrar es HALLAR, buscar el sentido


originario y mágico de las palabras? ¿Respondo una pregunta que no ha sido
formulada y con la respuesta creo la pregunta misma?

4.¿Los dioses de Hoelderlin, poesía para un mundo entre esos dioses que se han
marchado y su incierto retorno?
Los dioses de Hölderlin amigo pero también la conciencia adormecida de la tribu.
La tribu que ignora las visiones en torno al fuego y las revelaciones del chamán.

5. ¿El poema como cristal opaco, la red de palabras que no logra apresar la esencia
huidiza de lo real, la palabra poética como sucesivas aproximaciones a lo
indecible? (Lo que no tiene nombre./ lo que el poeta desde el abismo/ de su idioma
quisiera decir/ por imposible y

calla: Rafael Alberti)

Eso mismo Alejandro o con palabras heideggerianas eso que nos interpela al partir.
Pero me quedo con tus palabras: “aproximaciones a lo indecible.”

6. ¿La vida como escritura y su tiempo declinante, y el amor como palabra


privilegiada de esa escritura, piel sobre piel de las palabras?

Bueno, tu y yo sabemos que la escritura poética es la creación de un nuevo cuerpo


un nuevo emplazamiento un nuevo lugar desde donde pensarse que— como el
contacto entre las pieles— requiere urgencia algo de vértigo y pudor.

Y piedad por el secreto. Y respeto ante el misterio.

7. ¿La composición entre las palabras del poema y sus blancos y márgenes/ orillas,
sus espacios vacíos, azul o negro sobre blanco?

Los espacios en blanco del poema como evocación de una nada o una muerte, la
aproximación hacia lo que no podrá decirse sucede a través de los márgenes y los
recuadros, es entrar lateralmente a un no lugar para crearlo en ese modesto
alumbrar.

8.¿La poesía como un intento de escritura sobre la textura del vacío, tras la huella
de altas inalcanzables estrellas?

Huellas sí, contorneando el vacío sin despeñarse en él (vaya si la poesía ha tenido


sus mártires). Dices “altas inalcanzables estrellas” pero esas estrellas cuya luz nos
conmueve muchas veces son estrellas ya muertas. Ante estas paradojas se mueve
el poeta.
9.¿Poesía como ultima ratio, bastión, liberación (de nosotros mismos?

Tal vez Alejandro, tal vez poesía como una preparación para el silencio. Creo que
no tengo palabras para esta pregunta

hola amigo alejandro y gente del foro. envío como introducción algunas notas
borrador sobre el proceso de escribir

la escritura y su lugar recóndito y su algo de juego de niños.

las escondidas. los espejos.

la mansión en la que adentrarse transgrediendo reglas y prohibiciones.

hacia el mudo —imposible— lugar del encuentro entre las palabras y las cosas.

la saciedad los dioses dormidos.

lo tan recóndito de esos dioses.

lo tan mudo.

todo eso que no cesa de no escribirse ni decirse.

—la comprensión abismada—.

eso que aproxima la piel a un encuentro es primero sugerencia. detenimiento y


promesa.

nos insinúa somos insinuados.

insinuados como sombras en las tardes prontas breves y huidizas del otoño.

mis textos. mis texturas. mi textualidad.

un susurro en la mansión del silencio

delación de nombrar un imposible. milagro incompleto. vaga promesa de quietud.

es decir para no decir para decir y así.


esa añoranza particular que produce algo que nos encuentra donde no estamos.

lo evasivo del mundo permeando nuestras pieles hacia un encuentro posible tal
vez.

Javier, querido amigo, van aquín algunos esbozos de respuestas, más bien
repreguntas. Como dijo alguin en relación con las ciencias (fácticas), el camino no
es el de las (supuestas) buenas respuestas, sino el de saber formular las mejores
preguntas.

Ahí sigo, escribo debajo de cada pregunta tuya...

Apenas me atrevoa sugerirte que no elimines tus proposiciones iniciales en


próximos mensajes, ya que las mías aquí han surgido de ellas.