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PERIODO: 2019 – 2019

FACULTAD: INGENIERÍA, CIENCIAS FÍSICAS Y MATEMÁTICA.

CARRERA: INGENIERÍA CIVIL.

NIVEL: SÉPTIMO.

PARALELO: IC7 – 1

ASIGNATURA: CONSTRUCCIONES II

TEMA: NORMATIVA PARA ELABORACIÓN DE LAS PRUEBAS DE

HORMIGÓN AUTOCOMPACTANTE

ESTUDIANTE: CORAL CHICAIZA IVÁN ANDRÉS.

FECHA DE ENTREGA: 2019 – 04 – 11.


Introducción
Dentro de los hormigones especiales existen hormigones que se clasifican por el sistema de

construcción, pues de acuerdo al empleo de aditivos, técnicas patentadas, especificaciones

especiales de elaboración, etc., las propiedades del hormigón se ven mejoradas facilitando su

colado y/o colocación.

El hormigón autocompactante es uno de estos, el cual además de estar conformado por sus

componentes principales consta de la adición de un aditivo tipo F. Este aditivo nace de la

necesidad de obtener resistencias de alto rango con la capacidad de que el hormigón pueda

escurrir o fluir fácilmente dentro de los encofrados que contienen gran cantidad de acero de

refuerzo.

Estos aditivos pueden reducir grandemente la demanda de agua así como el contenido de

cemento, y pueden producir concretos con baja relación agua-cemento, alta resistencia y

trabajabilidad normal o alta. Esta reducción de la demanda de agua está entre 12% y 30%, lo que

permite producir concretos con: (1) resistencia a compresión última mayor que 715 kg/cm2 o 70

MPa, (2) desarrollo mayor de las resistencias tempranas, (3) menor penetración de los iones

cloruro y (4) mejor trabajabilidad del concreto que los aditivos reductores de agua regulares.

(Kosmatka & Kerkhoff, 2004, pág. 140)

Grandes ventajas se presentan con la modificación de las propiedades que brinda el aditivo

tipo F con respecto a su reducción de agua de alto rango, pues en obra, cuando se necesita elevar

hormigón y bombear a ciertas alturas, la fluidez del hormigón facilita el procedimiento, de igual

forma en estructuras esbeltas con alta densidad de acero en donde se necesita alcanzar altas

resistencias, este aditivo es el que necesariamente se debe aplicar, pues no necesita de mucho

vibrado para su colocación (disminuye su capacidad de segregación). Por otra parte, debido a la

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gran disminución de agua, este puede disminuir la exudación del hormigón, generando

problemas a la hora de realizar el acabado.

Existen diferentes pruebas que nos permitirán medir y calificar el rango de variación de las

propiedades del hormigón con respecto a su fluidez, estabilidad, segregación, etc. En esta

consulta, analizaremos las normativas vigentes con respecto a la estabilidad, a su capacidad de

fluir en un espacio confinado, a su fluidez y tasa de flujo.

Objetivos
Objetivo general

Investigar acerca de la normativa vigente con respecto a la elaboración de las pruebas de

hormigón autocompactante.

Objetivos específicos

 Analizar el procedimiento técnico que determina la calificación de la propiedad

correspondiente a cada prueba.

 Establecer la importancia del análisis que se realiza en cada prueba con respecto a la

aplicabilidad de este hormigón en obra.

Marco teórico
Ensayo de índice de estabilidad visual

Empezando por el índice de estabilidad visual del hormigón en estado fresco, también

denominado VSI por sus siglas en inglés, este ensayo sigue un método estandarizado en Japón

(JSCE-F503, 1990) y también se apoya en las normas UNE 83-100, UNE 83-300 y UNE 83-313.

Se establece a continuación la metodología que dicho ensayo sigue para determinar la fluidez y

aspecto de la mezcla.

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Se realiza el ensayo sobre una superficie plana nivelada y humedecida, se humedece también

el molde y se coloca en el centro de la superficie de trabajo con la mayor abertura hacia abajo. Se

mantiene el molde firmemente en su lugar parándose sobre los dos estribos, y se llena de una

manera continua hasta rebalsar ligeramente el molde por su parte superior. Se enrasa la

superficie de concreto a nivel con el borde superior del molde, por medio de un movimiento de

aserrado con la barra enrasadora. Luego, se debe remover el concreto del área que está alrededor

de la base del molde para prevenir cualquier interferencia con el movimiento del

concreto que fluye. A continuación, se remueve el molde levantándolo verticalmente con un

movimiento ascendente constante y firme, sin ningún vaivén lateral o torsional. El ensayo total

desde el inicio del llenado del molde hasta la remoción del molde, debe completarse sin

interrupción dentro de un tiempo de 2½ min. (Comité Técnico de Normalización de Concreto,

2013)

Se debe esperar que el concreto pare de fluir para observar la estabilidad, examinando la masa

de concreto. El siguiente cuadro contiene valores del índice visual de estabilidad con los

correspondientes criterios para evaluar cualitativa y cuantitativamente la estabilidad de un

concreto autoconsolidante.

Tabla No. 1. Índice visual de estabilidad (VSI).

Fuente. (Comité Técnico de Normalización de Concreto, 2013)

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Ensayo de caja en “L”

Este ensayo permite determina una propiedad modificada de este tipo de hormigón especial,

que en este caso es la capacidad de sortear obstáculos. La normativa EFNARC (2002) y UNE 83

– 100 (normas europeas) facilitan especificaciones técnicas con respecto a su ejecución.

El ensayo de la caja en L permite determinar la capacidad de paso del hormigón

autocompactante para fluir a través de aberturas estrechas. Existen dos variantes: el ensayo con

dos barras y el ensayo con tres barras. El ensayo con tres barras simula un armado más denso. El

sistema de colocación de las barras debe ser tal que las dos barras lisas de acero de 12 mm

proporcionen una separación de 60 mm para el ensayo de dos barras, y que las tres barras de 12

mm proporcionen una separación de 42 mm para el ensayo de tres barras. (Cremades Escrig,

2011)

Figura No. 1. Caja en “L”.

Fuente. (Cremades Escrig, 2011)


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El procedimiento del ensayo consiste en apoyar la caja sobre una superficie horizontal. Se

limpia la caja y se humedece antes del ensayo evitando un exceso de agua. Se cierra la

compuerta entre los cuerpos vertical y horizontal. Se vierte el hormigón en el cuerpo vertical de

la caja sin compactación y después con una barra se enrasa la superficie superior del hormigón

para dejar reposar aproximadamente 60 segundos. Se abre totalmente la compuerta corredera en

un movimiento continuo y suave para permitir que el hormigón fluya horizontalmente dentro del

cuerpo horizontal. Cuando cesa el movimiento, se mide el descenso de altura del hormigón en el

cuerpo vertical y al final del cuerpo horizontal. Posteriormente se calcula la capacidad de paso

CB (Se esperan valores mayores o iguales a 0,8). (Cremades Escrig, 2011)

𝐻2
𝐶𝐵 =
𝐻1

Donde:

CB = Coeficiente de bloqueo.

H2 = Altura media de hormigón al final del cuerpo horizontal de la caja. (mm)

H1 = Altura media del hormigón en el cuerpo vertical de la caja. (mm)

La prueba permite determinar valores que cuantifican el bloqueo y estiman la fluidez del

hormigón tras pasar por los obstáculos. Es recomendable que se utilice la caja con tres barras

para simular de mejor manera un encofrado con una alta densidad de acero, que es lo que

realmente se busca simular para analizar el comportamiento de este tipo de hormigón.

Ensayo de flujo por revenimiento

El ensayo principal y más común para hormigones autocompactantes que permiten medir la

fluidez es el que vamos a describir a continuación. Este ensayo sigue un método estandarizado en

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Japón (JSCE-F503, 1990) y también se apoya en las normas UNE 83-100, UNE 83-300 y UNE

83-313. La realización del ensayo consiste en lo siguiente.

Para la realización del ensayo se necesita el cono de Abrams y una placa de acero plana cuyas

dimensiones son 100x100 cm y 2 mm de espesor. La placa debe tener una cruz marcada en el

centro, cuyas líneas sean paralelas a los bordes de la placa y debe tener marcados dos círculos de

210 mm y 500 mm cuyos centros deben coincidir. Se deposita la placa base en una superficie

plana y horizontal humedeciendo la misma y evitando un exceso de agua. Se coloca el cono

centrado en la placa base y se mantiene en esa posición apoyándose sobre las piezas fijas de pie.

Se llena el cono sin compactación y se enrasa retirando el exceso de hormigón. Se deja reposar el

cono alrededor de 30 s. Se levanta el cono verticalmente sin interferir con el flujo de hormigón.

Después de que el flujo de hormigón se haya estabilizado, sin perturbar la placa base ni el

hormigón, se mide el mayor diámetro del hormigón extendido redondeando y se anota como d1,

a continuación se mide el diámetro del flujo extendido perpendicular a d1 y se anota como d2. Se

recomiendan medidas de SF de entre 60 y 80 cm, presentando las mezclas en ese rango una

buena habilidad o facilidad para el relleno. (Cremades Escrig, 2011)

Figura No. 2. Montaje del ensayo de revenimiento.

Fuente. (Cremades Escrig, 2011)

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Los resultados del ensayo de escurrimiento es la media de d1 y d2, redondeada a los 10 mm

más próximos, obtenida con la siguiente ecuación.

𝑑1 + 𝑑2
𝑆𝐹 =
2

Donde:

SF = Escurrimiento (mm).

d1 = Mayor diámetro de flujo extendido. (mm)

d2 = Flujo extendido a 90º de d1. (mm)

A diferencia con el ensayo de asentamiento ordinario para H.S., este ensayo difiere en que la

muestra de hormigón no necesita compactación mecánica o ningún tipo de vibración. El

asentamiento se mide horizontalmente, pues al tratarse de un hormigón altamente fluido que se

extiende horizontalmente, no tiene sentido medir el asentamiento vertical, siendo de esta manera

el diámetro final de extensión la medida fundamental que se obtiene como resultado.

Ensayo de tasa de flujo

Utilizando el mismo equipo y procedimiento del ensayo de flujo por revenimiento, y

consecuentemente el ensayo de índice de estabilidad visual, este ensayo consiste en determinar

una medida de viscosidad y cohesión del hormigón. Este ensayo sigue un método estandarizado

en Japón (JSCE-F503, 1990) y también se apoya en las normas UNE 83-100, UNE 83-300 y

UNE 83-313. La realización del ensayo consiste en lo siguiente.

Siguiendo el mismo procedimiento que los ensayos mencionados anteriormente, se cuantifica

por medio de la medición del tiempo que toma el hormigón en extenderse hasta un diámetro de

50 cm que se encuentra marcado en la placa, a partir del instante en que el cono se levanta. Este

parámetro comúnmente se denomina T50, y para el caso de los hormigones autocompactantes,

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varía entre 2 y 10 segundos. Los valores altos de T50 están asociados a mezclas muy viscosas

utilizadas en el colado de elementos fuertemente armados. Por el contrario, valores bajos de T50,

significan mezclas menos viscosas en donde se requiere que la mezcla se desplace grandes

distancias horizontales sin mucha obstrucción. (Vidaud, 2012)

En resumen se trata de un procedimiento simple y rápido de ensayo que requiere una

precisión con respecto a la nivelación de la placa y continuidad del ensayo que

recomendablemente requiere de dos operadores, pues este tipo de hormigón es muy susceptible

con respecto a su fluidez y variaciones en la configuración de los equipos puede llegar a que se

obtenga datos erróneos que perjudiquen la calificación del hormigón con respecto a su fluidez,

viscosidad y exudación.

Ensayo embudo – V

Este ensayo consiste en determinar de igual forma la fluidez y necesidad de mejora de

viscosidad del hormigón a medida que pasa por un elemento que reduce su sección transversal,

pues se cree que el riesgo de bloqueo debido al contacto de los áridos gruesos aumenta en esta

condición. Este ensayo, denominado V-Funnel en inglés, fue desarrollado por Ozawa en la

Universidad de Tokio. La normativa JSCE, 1998; EFNARC, 2002 es la encargada de dar

especificaciones técnicas acerca del ensayo.

El ensayo tiene por tanto como objetivo evaluar la habilidad de fluir del hormigón en áreas

restringidas en dirección vertical y bajo su propio peso, cualificando la tendencia a la

segregación y al bloqueo, mediante observación de la variación de la velocidad de flujo. El

embudo-V tiene una apertura en el fondo, donde se coloca una compuerta que se mantiene

cerrada y es de rápida apertura, para no interferir en el momento de la descarga. El ensayo

consiste en llenar el embudo de forma continua y sin compactación para dejarlo reposar

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aproximadamente 5 minutos para tomar en cuenta la segregación (opcional). Seguidamente, se

abre la compuerta y en ese instante se comienza a medir el tiempo que tarda el volumen total de

hormigón en fluir a través de la apertura. (Vidaud, 2012)

Figura No. 3. Embudo - V.

Fuente. (Vidaud, 2012)

El tiempo de flujo en segundos es la principal medida obtenida de este ensayo. Es aconsejable

medir el tiempo de flujo al menos 2 veces en menos de 5 minutos, y obtener la media. Para el

embudo de diámetro 75 mm se han obtenido tiempos de 6 a 10 segundos para el hormigón

autocompactante. Para la sección de 75x65 mm, los tiempos de flujo óptimos se mueven de 6 a

15 s. (Balzamo, Fornasier, Mantegna, & Claudio , 2009)

Cuando la cantidad y el tamaño de los áridos gruesos son relativamente pequeños con

respecto a la apertura del embudo, la interacción de los agregados no afecta la característica de

flujo permitiendo así evaluar la viscosidad a través de la fluidez. Por otra parte, si el tamaño de

los agregados es relativamente grande con respecto a la abertura del embudo, se puede evaluar la

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habilidad del hormigón de pasar por aperturas estrechas al reducirse la sección. Por esta razón,

este ensayo permite evaluar la viscosidad y la capacidad del hormigón autocompactante de pasar

por secciones que disminuyen su tamaño.

Ensayo del anillo de barras

Este tipo de ensayo se relaciona directamente con el ensayo de Caja “L” y con el ensayo de

extensión de flujo o revenimiento. La normativa que especifica técnicamente a este ensayo es la

(ASTM C1621 M-08).

EI procedimiento consiste en determinar la fluidez y la capacidad de paso, pero dejando

después fluir el hormigón horizontalmente sobre una superficie plana de manera que tenga que

atravesar las barras del anillo para extenderse. Una vez cesa el flujo, se miden las alturas de

hormigón justo dentro y fuera del anillo para evaluar el bloqueo. Ocasionalmente, también puede

medirse el diámetro final de extensión, como la media de dos diámetros perpendiculares. El

coeficiente de bloqueo se espera mayor o igual a 0,8, con una diferencia entre el Sf del ensayo de

escurrimiento y el Sf del ensayo del anillo de 5 cm aproximadamente. (Cruz Morales, 2009)

Figura No. 4. Aditamentos necesarios para el desarrollo de la prueba del Anillo.

Fuente. (Cruz Morales, 2009)

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Este ensayo prácticamente es una variación del ensayo de flujo por revenimiento con una

combinación del ensayo de caja en “L”. Durante el ensayo, se coloca alrededor del cono una

jaula simulada de varillas de refuerzo y se evalúa la capacidad de extensibilidad de la mezcla, al

circular hacia el exterior de la jaula sin segregación.

Conclusiones
 Todos los ensayos descritos en esta consulta buscan comprobar las propiedades que el

hormigón autocompactable ofrece y mantiene como características fundamentales, como por

ejemplo la capacidad de relleno y de circulación, así como la resistencia a la segregación. Por

lo tanto, para verificar la propiedad de autocompatibilidad de la mezcla, es necesario realizar

ensayos a escala real que simulen las condiciones específicas de colocación en obra.

 El ensayo de flujo de revenimiento es considerado el ensayo de campo más común. El cono

de asentamiento se llena completamente sin ningún tipo de compactación, luego se levanta y

se mide el desplazamiento del concreto. El desplazamiento puede variar de 60 a 80 cm.

Durante este ensayo también se puede estimar la viscosidad de la mezcla mediante la

medición del tiempo que toma el concreto para extenderse hasta un diámetro de 500 mm

desde el momento en que se levanta el cono. Para un hormigón autocompactable varía

comúnmente entre 2 y 10 segundos.

 La resistencia a la segregación se observa a través del índice de estabilidad visual. Este índice

establece si se observa exudación en el borde del concreto extendido o si los agregados se

amontonan en el centro. El índice varía de 0 para una estabilidad alta a 3 para presentar

inestabilidad.

 El ensayo de caja en “L” consiste en llenar con hormigón el bloque vertical de la caja para

luego abrir la compuerta que permite el paso horizontal de la mezcla a través del

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espaciamiento existente entre dos o tres barras. En este ensayo se mide la habilidad de la

mezcla autocompactable de desplazarse a través de las barras sin segregación ni

inconveniente para pasar por encofrados con alta densidad de acero.

Bibliografía
Balzamo, H., Fornasier, G., Mantegna, D., & Claudio , H. (2009). Hormigones

autocompactantes con bajo contenido de polvo: los materiales de construcción del

futuro. Buenos Aires: Universidad de Buenos Aires.

Comité Técnico de Normalización de Concreto. (2013). Método de ensayo. Determinación del

flujo de asentamiento del concreto autoconsolidante. Guatemala: Comisión Guatemalteca

de Normas.

Cremades Escrig, S. (2011). Estudio de la robustez en el hormigón autocompactante con bajo

contenido de finos. Valencia: Universidad Politécnica de Valencia.

Cruz Morales, C. (2009). Desarrollo de hormigones autocompactables de resistencia media.

Colombia: Universidad Nacional de Colombia.

Gutierrez de López, L. (2003). El concreto y otros materiales para la construcción. Manizales:

Universidad Nacional de Colombia.

Kosmatka, S., & Kerkhoff, B. (2004). Diseño y control de mezclas de concreto. EE.UU.:

Portland Cement Association.

Rivera, G. (2013). Concreto simple. Popayán: Universidad del Cauca.

Vidaud. (2012). Concreto autocompactable.

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