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LA RESISTENCIA

Es una de las capacidades físicas básica, particularmente aquella que nos permite
llevar a cabo una actividad o esfuerzo durante el mayor tiempo posible.

RESISTENCIA AL CAMBIO

Se denomina resistencia al cambio a todas aquellas situaciones en las cuales las


personas deben modificar ciertas rutinas o hábitos de vida o profesionales, pero se
niegan por miedo o dificultad a realizar algo nuevo o diferente. La resistencia
puede ser inmediata, diferida, abierta e implícita

La resistencia al cambio organizacional, por su parte, es una situación que resulta


constante, en especial si se considera lo importante que es para las
organizaciones mantener un alto nivel de trabajo, producción y calidad de producto
o servicio. En algunas organizaciones se limitan los cambios por el miedo y la
imposibilidad de saber de qué manera se verá afectada.

Algunas personas tienen miedo a lo desconocido, al cambio de rutinas, de


hábitos. El ser humano es un animal de hábitos y le agrada tener todo bajo control,
en consecuencia, las situaciones nuevas pueden generar caos, incertidumbre y
descontrol.

RAZONES DE LA RESISTENCIA AL CAMBIO ORGANIZACIONAL

Estas pueden ser muy ciertas, pero, a su vez pueden generar desventajas. Entre
ellas:

 Temor al fracaso.

 La inversión económica a realizar implica grandes cantidades de dinero.

 Mayores o menores responsabilidades y escasa flexibilidad en los trabajadores.


 Pérdida de dinero, trabajadores, clientes o proveedores.

 Modificar las bases de la cultura organizacional, que es la guía de todos quienes


laboran en la empresa.

 Cambios salariales y modificación de los beneficios que ofrece la organización.

 Desconocimiento o desinformación del porqué se realizan los cambios y sus


aspectos positivos o negativos.

 Miedo a lo nuevo.

IMPORTANCIA

Los cambios son procesos necesarios que se deben realizar, por mucho que no se
desee salir del lugar de confort, en especial con el ritmo de vida actual en el que
las actualizaciones digitales, de los sistemas de gestión, métodos de trabajo,
estudio, entre otros, son constantes.

Para que una organización sea competitiva es necesario que su capital humano y
maquinaria se enfrente cada cierto tiempo a cambios en pro de mejorar los
sistemas, métodos y procedimiento de trabajo.

No obstante, para aquellas personas responsables de la gestión de una empresa


u organización no es tarea fácil considerar llevar a cabo una mudanza de
procedimientos.

Así como en las personas, en una organización, vista como un conjunto de


personas, también se puede observar la resistencia al cambio, el cual surge por el
miedo que invade a los empleados de ver la posibilidad de perder su puesto de
trabajo, de ser desmejorados o no obtener la posibilidad de ascender.

Sin embargo, la resistencia al cambio organizacional logra ser positiva, en buena


medida, porque impulsa a los trabajadores a motivarse y dar lo mejor de sí para
evitar el fracaso, generar debates, compartir opiniones y demostrar si el cambio es
o no correspondiente.
TÉCNICAS Y SUGERENCIAS PARA CAMBIAR

-Haz que participen las personas: puedes pasar tiempo con las personas que se
verán afectadas y pedirles su opinión, dependiendo de tu criterio qué condiciones
permites negociar o no. Si la persona se siente participe, responsable y con
autonomía estará más motivada.

-Proporciona control: las personas se suelen motivar cuando tienen control,


autonomía y responsabilidad para afrontar situaciones.

-Si lo haces y comunicas poco a poco mejor: no quiero decir que te lleves años
implementando el cambio, pero si puedes ir implementando cambios graduales
que no supongan un gran estrés para las personas. De esta manera les resultará
más sencillo y tendrán más tiempo para la adaptación y habituación a la nueva
situación/rutina.

-Comunica el cambio: junto al punto anterior, puedes ir comunicando poco a


poco el cambio. Esto lo puedes hacer personalmente y siempre de forma asertiva.
Puedes hablar empleado por empleado o con los líderes de equipo o ir hablando
con tu hijo: “ya eres mayor y responsable y puedes comenzar a ayudar”.

-Explica el motivo del cambio: si das razones, es más sencillo que se acepte.

-Haz que conozcan las consecuencias positivas ¿qué hay para ellos en el
cambio?: una pequeña proporción de la resistencia se elimina si la persona llega
a entender que el cambio le va a beneficiar.

-Escucha las objeciones (pegas) al cambio e intenta resolverlas: ayuda a las


personas a superar las barreras que tienen para adaptarse a la nueva situación. Si
son empleados interesados y dispuestos te resultará más sencillo. Pero si se trata
de un adolescente tendrás que ser más paciente y ser democrático: ser estricto
pero recompensar cuando se lo merezca.

-Averigua qué beneficios del cambio pueden resolver sus problemas. Un


cambio de rutina puede ahorrar tiempo, mejorar la productividad, aumentar la
responsabilidad…
-Ve dando feedback y recompensas: si observas que el grupo o la persona
está progresando y se va adaptando, comunica lo que está haciendo bien y
anímala. Si esperas más, comunícalo también de forma asertiva.