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ETICA Y CIUDADANIA

CONCEPTUALIZACION

WILMAR ARMANDO BUÑAYS

TUTOR: GUZMAN MANUEL

GRUPO: 40002A_614

UNIVERSIDAD NACIONAL ABIERTA Y A DISTANCIA UNAD


OCAÑA
28 NOVIEMBRE DE 2019
FORMATO PARA LA ELABORACIÓN DEL ANÁLISIS
TÉCNICA DE LOS SEIS SOMBREROS PARA PENSAR

Nombre del estudiante: Wilmar Armando Buñays

Grupo al que pertenece: 40002A_614


Problemática objeto del análisis:
El caso propuesto para hacer el análisis aplica en el ámbito nacional e internacional.
En las sociedades actuales los problemas relacionados con la corrupción son parte de nuestra
cotidianidad, animados por las promesas políticas de cambio, o de mejora en la calidad de vida de
la sociedad civil. Los ciudadanos, independientemente de sus afiliaciones o de sus creencias,
asocian de manera casi inmediata la categoría de corrupción a la política, a los políticos y a los
funcionarios públicos, sin detenerse a pensar qué es la corrupción y si ésta es una característica
única y estrictamente de la política.
La corrupción que se vive en el país muestra que en Colombia se acabó la ética. Decía Ortega y
Gasset que todos estábamos metidos en el mundo de la moralidad y que ninguno podía elegir entre
ser moral o no serlo.
La ética nunca se acaba, sube o baja de tono, se concluye que la corrupción es el cáncer que corroe
los valores de la nación.
SEMANA invitó a seis pensadores de varias disciplinas para analizar la naturaleza y la magnitud
de una crisis que tiene connotaciones éticas y de descomposición moral: la economista Ana María
Ibáñez, los historiadores Jorge Orlando Melo y Marco Palacios, el filósofo Antanas Mockus, los
juristas Rodrigo Uprimny y Rodolfo Arango, todos de amplia trayectoria académica y reconocida
independencia.
JORGE ORLANDO MELO: la corrupción ha aumentado, pero en Colombia se sumó a la violencia
y a la quiebra de la justicia.
Al mismo tiempo, la justicia dejó de funcionar: se convirtió en un juego de titulares de prensa.
Actualmente se viven tiempos de crisis, un incremento bárbaro de la corrupción a pesar de que
siempre ha existido, hasta ahora se evidencia en mayor cantidad, la justicia se encuentra decaída
ante tanta corrupción que la ciega cada vez más y más.

Los medios, canales informativos, redes sociales, muestran tanta información, verídica como falsa,
crean un caos y una confusión de que será la verdad verdadera, el enfrentamiento político es cada
vez más notorio y con expresiones bastante duras muy bien podemos evidenciar el caso de Uribe
con Samper al cual acusó de violador de menores, la política no se ciñe en buenos valores solo en
atacar y ser visto como el vencedor ante el pueblo, luego mentir y hacernos creer que si será elegido
creará un lugar de paz, armonía y buena economía, para luego llenarse los bolsillos.
La ética se encuentra en crisis en Colombia la corrupción se sumó a la violencia y a la quiebra de
la justicia, la justificación de la violencia fue acogida por buena parte de los intelectuales. La
violencia se hizo aceptable para los defensores del cambio revolucionario: si la sociedad es injusta,
la violencia armada se justifica.
Para finalizar podemos decir que la ética se encuentra herida en nuestro país y que hay mucha
desmoralización, claro, no solo política, podemos ver que la ciudadanía también va decayendo, los
incrementos de violencia en el hogar, los hurtos y todas esas cosas que llevan a la caída de la
sociedad. Debemos instaurar una cultura ciudadana la reincorporación de la urbanidad para el
convivir pacifico, hablar más sobre corrupción y despejarla de toda Colombia, pero todo eso lleva
tiempo, demasiado tiempo.
SEIS SOMBREROS PARA PENSAR
(Eduard De Bono, 1985)

Antes de realizar el análisis de la problemática propuesta por su tutor(a), el estudiante


debe documentarse previamente de otras fuentes, con la finalidad de profundizar sobre
el tema y conocer aspectos como: origen del problema, a quienes afecta, cómo ha
evolucionado el problema, cuáles han sido sus consecuencias e impactos (ejemplo
cifras, estadísticas), etc.

Pensamiento neutral.
En todo el mundo ha aumentado la corrupción, pero en Colombia se sumó a la
violencia y a la quiebra de la justicia.
Hoy la sociedad se encuentra hastiada de los niveles que ha alcanzado la
corrupción.
No se salva ningún sector; empresarios, políticos, gobierno, jueces,
magistrados, docentes, medios de comunicación, entidades de control fiscal y
administrativo, en fin, todo el estamento y la sociedad.
El incremento de la preocupación por la corrupción puede ser porque en efecto
hay más corrupción, porque hay más capacidad para detectar y denunciar la
corrupción, o por ambas.
En tiempos muy recientes, un factor que pudo incidir en el incremento de la
percepción de la corrupción han sido los escándalos en las altas cortes, como el
caso Pretelt o los carruseles de pensiones y nombramientos entre magistrados,
pues hasta hace relativamente poco la percepción ciudadana de las altas cortes
era bastante buena.

Pensamiento emocional:
Los colombianos viven un momento caracterizado por el pesimismo, la
polarización y la rabia, sentimientos que seguramente se reflejarán en las urnas
el año próximo.
Los colombianos han perdido la confianza y hay síntomas de una crisis de
legitimidad de las instituciones.
Colombia no puede darse el lujo de no entender el grado en el cual la corrupción
es un lastre que debemos dejar atrás.
Los colombianos estamos escandalizados por la corrupción. No sabemos
entonces si estamos peor, porque la corrupción ha aumentado, o si en cierta
forma estamos mejor, porque al menos algunas prácticas corruptas están siendo
destapadas y ahora escandalizan.

Pensamiento negativo:
Son muchos y muy variados los indicios que señalan a Colombia como un país
que está viviendo una profunda crisis ética, en todos los niveles de la
sociedad, resultando poco fácil sobre la evolución o el rumbo que va a seguir
nuestra nación si no reconstruye, orienta y cultiva sus valores éticos.
Es indudable que el fenómeno del rebusque del dinero fácil y del flagelo de la
producción y distribución de drogas ilícitas con todos sus delitos
correlacionados, han jugado un papel determinante en la estimación de la
importancia relativa de unos valores sobre otros, al punto de que la ley del menor
esfuerzo y la de que "el fin justifica los medios" han permeado la conciencia y el
espíritu de gran parte de los colombianos.
Son muchos los hechos, sucesos y realidades los que, día a día, nos permiten
vislumbrar el grado de deterioro de nuestra sociedad, es decir, que reflejan la
crisis de valores que afecta a nuestras comunidades. Estos son algunos hechos de
diaria ocurrencia:

Crisis Familiar: Violencia intrafamiliar, paternidad irresponsable, deserción


escolar, madres cabeza de familia sin apoyo económico, maternidad de niñitas
menores de edad, abuso sexual.

Pensamiento positivo:
Hay que decir que las reformas tendrán validez, servirán y se podrán aplicar,
siempre y cuando se recuperen los valores éticos y valores morales que necesita
toda sociedad para comportarse de manera civilizada y respetuosa de los
derechos y deberes que se deben observar tener como referente para vivir en paz
y construir un tejido social basado en la tolerancia, la solidaridad y el interés
general como lo plantea el artículo primero de nuestra constitución.
Pensamiento lógico:
Es bueno que la corrupción esté en la agenda pública, pues es indudable que es
un problema grave y extendido que afecta la democracia y el Estado de derecho
en muchas formas.
Debemos combatir la corrupción, pero dentro del estricto respeto del Estado de
derecho, que ha sido históricamente, con la separación de poderes y los controles
mutuos, uno de los mejores antídotos contra la corrupción.
El gobierno y el congreso deben actuar siempre en defensa de los intereses del
pueblo y nunca actuar de manera personalizada con el único fin de obtener
ingresos extras para ellos y sus familiares.
Reconocer su existencia. Entender que el sistema educativo y los medios tienen
que prepararnos para una lucha que debe unir desde el papa Francisco hasta los
estudios del comportamiento humano más rigurosos.
Pensamiento creativo:
Para muchos colombianos que comparten esta reflexión sobre la crisis de nuestra
sociedad, es claro que para encontrar una salida que posibilite una convivencia
sana y edificante, dentro del marco de la dignidad humana, se requiere volver a
construir nuestros cimientos sociales.
Para ello es necesario reorientar y reconstruir nuestros conceptos y las conductas
que orientan las formas de pensar y de actuar más íntimas de las personas: sus
imaginarios, sus creencias, sus principios y sus formas de encarar la convivencia
social. Especialmente nuestros líderes, sean políticos o religiosos, deberían dar
buen ejemplo porque son responsables, frente a la comunidad, por su
comportamiento público y privado.
La responsabilidad de recuperar y actuar con valores éticos y valores morales es
de todos.
En el seno de las familias los padres deben dar ejemplo a los hijos de buenas
normas de comportamiento. Exigir y ejercer autoridad sobre los hijos, hacer
seguimiento de sus actuaciones de tal manera que así no sean iguales a sus
progenitores, por lo menos se garantice, hasta donde sea posible, que van a actuar
con responsabilidad y honestidad.
Referencias Bibliográficas (Normas APA)

 Bauman, Z. (2001). El desafío ético de la globalización. Revista Colombiana de


Sociología, No. 2, pp. 231-235. Recuperado
dehttp://bdigital.unal.edu.co/16360/1/11245-27163-1-PB.pdf
 Banco de la República [suly castro]. Ética del posconflicto. ¿Y ahora qué?
(2015, octubre 05). Recuperado de https://youtu.be/yjAzbsux7Wk
 Red de Ética (12, 02, 2018). Vida Unadista [Audio podcast]. La corrupción.
Recuperado de http://ruv.unad.edu.co/index.php/academica/vida-unadista/5500-
corrupcion
 Savater, F. (2003). Educación y ciudadanía en la era global. Centro cultural del
BID. No. 48. Recuperado dehttp://biblioteca.ues.edu.sv/revistas/10701455.pdf