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Revista

26 de Marzo
Corporación para la Reincorporación Social y Política de
Excombatientes

1
enero-marzo
2020
Índice
Editorial pág. 5

La Urgencia de un Nuevo Rumbo en la


Reincorporación de las y los Excombatientes pág. 7
La educación como eje fundamental de
nuestro compromiso por la paz pág. 11
Reflexiones sobre el Paro pág. 13

Cultura, Memoria y Reincorporación


pág. 17
La nueva socialdemocracia europea, el
ejemplo que no debemos seguir pág. 22
Estatutos pág. 25
La Revista 26 de Marzo es una iniciativa de la
Corporación para la Reincorporación Social y
Política de Excombatientes.

Nuestra revista se propone promover el


debate acerca de temas de actualidad de la
reincorporación y de la actualidad nacional
e internacional. Les animamos a difundir y
participar de la construcción de un nuevo
espacio social y político revolucionario.

Visiten nuestro página


26demarzo.wordpress.com
o comuníquense con nosotros al correo
Revista26M@protonmail.com

“Instrúyanse, porque necesitaremos de toda


nuestra inteligencia;
Conmuévanse, porque necesitaremos todo
nuestro entusiasmo;
Organícense, porque necesitaremos de toda
nuestra fuerza”
Antonio Gramsci, L’Ordine Nuovo, año I, nº 1,
1° de mayo de 1919
Revista 26 de Marzo Editorial

Editorial
El 2020 en enero presentamos nuestro primer número de la Revista 26 de
marzo que será distribuida por vía digital. Será la ventana de expresión
de la Corporación por la Reintegración y la Reconciliación CORPORE-
CONCILIACIÓN. Creada en Bogotá el 30 de noviembre de 2019.

El contexto político que nos ve nacer está caracterizado por las luchas
sociales integradas en el llamado PARO NACIONAL que desde el 21 de
noviembre del año pasado persiste y se manifiesta en múltiples expre-
siones de rebeldía de los colombianos. La bomba económica y social de
Duque es la responsable de la inconformidad. El paquete de la llamada
reforma tributaria aprobada en la madrugada de los días finales de di-
ciembre será más combustible para la hoguera. ¿Por qué actúa la oligar-
quía colombiana y los
partidos del régimen en
forma tan descarada e
inhumana? Seguro se
sienten apoyados y pre-
sionados por la ofensi-
va derechista del señor
Trump. Por el vacío de
partidos de vanguardia
revolucionarios y por
el desmonte del peli-
gro guerrillero ante la
desmovilización de las
Farc en medio del incumplimiento generalizado de lo pactado en La Ha-
bana.

Los sectores alternativos han crecido como opción política en la última


década en lo electoral, pero en sus métodos y agendas no siempre está
lo social y reivindicativo en primer orden. El paro nacional desbordó
a todos los partidos y volvió a los trabajadores y poblaciones barriales
en el protagonista de la rebeldía. Afirmamos que CORPORECONCI-
LIACIÓN es hija de este auge de la movilización de millones que exi-
gen soluciones al pliego de exigencia, que también piden se cumplan los
acuerdos pactados entre el estado colombiano y la antigua insurgencia.

N° 1 enero-marzo de 2020 5
Revista 26 de Marzo Editorial

Las protestas continuarán su rumbo y nosotros persistiremos en el camino


del nuevo reagrupamiento para dar una herramienta de lucha a los excom-
batientes. El paro nacional se extenderá en el 2020, cerrándose el 2019 y
abriendo este nuevo año con el protagonista principal que no es otro que el
pueblo alzado en movilizaciones y rebeldías.

Debe ser la combatividad del pueblo en la calle, un mensaje claro para


toda clase de dirigentes que en estos años se han dedicado a conciliar con
el régimen todo tipo de acuerdos que no resuelven los problemas de fondo
de la patria. Ni las directivas sindicales corruptas, firmando acuerdos a es-
paldas de los obreros, ni antiguas comandancias jugando a la moderación,
son el camino para, avanzar. El pueblo en la calle muestra que el 2020
será de luchas sociales y políticas que irán templado la fibra de cambios
radicales y profundos en la sociedad colombiana.

“Afirmamos que CORPO-


RECONCILIACIÓN es hija
de este auge de la movi-
lización de millones que
exigen soluciones al pliego
de exigencia, que también
piden se cumplan los acuer-
dos pactados entre el esta-
do colombiano y la antigua
insurgencia.”

N° 1 enero-marzo de 2020 6
Revista 26 de Marzo La Urgencia de un Nuevo Rumbo
para la Reincorporación

La Urgencia de un Nuevo Rumbo


en la Reincorporación de las y los
Excombatientes
por René Nariño

La reincorporación efectiva de excombatientes es una de las múltiples pre-


tensiones del Acuerdo Final de Paz, su importancia implica la posibilidad
de cultura de convivencia y resolución de conflictos de manera alternativa,
para ello, es necesario el cumplimiento a más de trece mil hombres y mu-
jeres que dejaron las armas tras cincuenta años de conflicto interno social
y armado.

Resulta entonces imperativo la voluntad política, social, económica y


cultural del Estado en sus distintas dimensiones, de la sociedad y tercer
sector, así como actuar de manera rápida y contundente con estrategias
certeras ante las nuevas realidades cotidianas y de organización de las y
los reincorporados.

Para empezar, decimos que existe un buen número de normatividades res-


pecto la implementación del Acuerdo Final de Paz, unas tantas por decreto
presidencial, otras tantas por actos legislativos entre otras figuras de la
formalidad jurídica del país.Sin embargo, a tres años de la firma del Teatro
Colón, la materialización del avance en términos de ley no ha sido sus-
tancial o significativo y para dar cuenta de ello, tomamos como ejemplo
el proceso de implementación en materia de reincorporación de las y los
excombatientes.

Para la garantía de este proceso de reincorporación encontramos legisla-


ciones desde Sentencias Judiciales de la Corte Suprema de Justicia, pasan-
do por decretos ley, actos legislativos, planes marcos de implementación
y documentos CONPES como el 3931 denominado Política Nacional para
la Reincorporación Social y Económica de ex integrantes de las FARC-EP.

En dichos documentos, en especial el último, se realiza un diagnóstico


del Estado nacional reconociendo entre otras falencias del sector público,
la débil articulación y planificación entre actores del proceso, la recons-
trucción del tejido social, el acceso y oferta institucional, y los recursos
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Revista 26 de Marzo La Urgencia de un Nuevo Rumbo
para la Reincorporación
necesarios para la estabilización. Aquí, la reincorporación social es en-
tendida en clave de derechos humanos acompañada de la reincorporación
económica y productiva.

A este CONPES lo acompaña el 3932 del año 2018, como lineamiento


para la articulación del Plan Marco de Implementación con las respecti-
vas orientaciones de la gestión pública estatal en materia de planeación,
programación y seguimiento a las políticas públicas en tal sentido. De
igual manera, tiene en su contenido que, es el Departamento Nacional de
Planeación (DNP), el encargado del diseño del plan cuatrienal de imple-
mentación de acuerdo al Plan Marco de Implementación con inclusión en
el Plan Nacional de Desarrollo.

Ahora bien, de acuerdo a los lineamientos internacionales en concordancia


con la Organización de Naciones Unidas -ONU-, este proceso de reincor-
poración debe estar en el marco de los objetivos de Desarrollo Sostenible
-ODS-, consagrados a través del CONPES 3918, en armonización hacia
la reducción de la pobreza multidimensional, coeficiente de gini, tasa de
homicidios, déficit cuantitativo de vivienda y aumento de la formalidad la-
boral, tras una estrategia de reincorporación bajo una temporalidad 2019-
2026.

Pues bien, si en algo se caracterizó el Plan Nacional de Desarrollo del ac-


tual gobierno y aprobado en el Congreso de la República fue en no tener
claridades y especificaciones respecto a lo orientado por los documentos
CONPES y Plan Marco de Implementación, además, de una desfinancia-
ción de la implementación de lo acordado en todas sus dimensiones y ca-
pítulos del Acuerdo Final de Paz.

Lo anterior tiene unas graves implicaciones en el impacto hacia la comuni-


dad en proceso de reincorporación, si bien, esta es definida como un pro-
ceso de estabilización socioeconómica bajo un enfoque colectivo y rural
de los y las excombatientes a la vida civil, lo cierto es que estos hombres
y mujeres que otrora empuñaran las armas y hoy persisten en una paz con
justicia social, hechos civiles se encuentran en su gran mayoría fuera de
los Espacios Territoriales de Reincorporación y asentados en zonas urba-
nas del territorio nacional.

El último informe de verificación del Acuerdo de Paz Secretaría Técni-


ca del Componente Internacional de Verificación CINEP/PPP-CERAC,
constata 1.198 excombatientes asentados fuera de estos ETCR hacia los
Nuevos Puntos de Reagrupamiento -NPR-, otros informes de la Agencia
para la Reincorporación y Normalización -ARN- y distintas investiga-
ciones dan cuenta que alrededor del 70% de la población excombatiente
emigró principalmente hacia las ciudades y municipios del país, contando
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Revista 26 de Marzo La Urgencia de un Nuevo Rumbo
para la Reincorporación
además, con cientos de seres humanos que siguen tras las rejas esperando
sea resuelta su situación.

A lo anterior, es necesario también atender las dificultades de la reincorpo-


ración política, para lo cual debemos tener en cuenta no sólo la asignación
de curules en el congreso, sino también las dificultades que atraviesan
buena parte de las y los reincorporados que ya no se sienten representados
por el recién creado partido político formal y las formas organizativas pro-
pias en materia de reincorporación, y que por tanto, se aglutinan alrededor
de nuevas expresiones organizativas en clave social, económica, cultural
y ambiental.

Si bien el 98% de la población en proceso de reincorporación ha sido


sujetos de medidas como la asignación básica de normalización, bancari-
zación, afiliación en salud y pensión, así como asignación única de nor-
malización, medidas conocidas como reincorporación temprana, también
es cierto que la reincorporación estratégica no ha tenido resultados satis-
factorios.

Así, encontramos por ejemplo que tan sólo el 13% de reincorporados hom-
bres y mujeres están matriculados en formación académica ante una co-
munidad en la que el 93% manifiesta voluntad de estudiar formalmente.

En materia de salud el 10% presenta algún tipo de situación de discapa-


cidad y el 55 % requerir atención sicosocial, a la fecha, no existe el plan
especial de atención a excombatientes hombres y mujeres discapacitados,
tampoco estrategias de atención sicosocial ni presentación alguna de re-
sultados al respecto.

En la dimensión económica y productiva se sigue tendencia preocupante


toda vez que de 2018 a 2019 tan sólo hubo un aumento porcentual de dos
puntos en el impacto de beneficiados por proyectos productivos aproba-
dos, es decir, del 12 al 14%, y el desembolso de recursos a los mismos
siguió estancado en un 9% de excombatientes impactados positivamente.

Para continuar en la línea de los Objetivos de Desarrollo Sostenible y la


reincorporación, encontramos que en vivienda no existe estrategia alguna,
salvo la oferta del mercado, bajo condiciones que ante la gravedad de vul-
nerabilidad económica y social hace imposible que el grueso de las y los
excombatientes puedan acceder a soluciones habitacionales dignas nueva
o usada.

Para finalizar, en materia de seguridad, se persiste en política pública de


seguridad fallida, los asesinatos de reincorporados siguen sin descanso,
llegando a niveles de múltiples asesinatos en una misma semana a nivel
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Revista 26 de Marzo La Urgencia de un Nuevo Rumbo
para la Reincorporación
nacional. Aquí, no se presentan cambios asertivos en mecanismos de pro-
tección y transformaciones que apunten a parar con este desangre.

De tal manera que, podemos darnos cuenta a través del estudio de una de
las múltiples dimensiones del Acuerdo Final de Paz como lo es el proceso
de implementación en materia de reincorporación de las y los excomba-
tientes, la grave situación estratégica a la que nos enfrentamos como Es-
tado y sociedad.

Si bien existen avances y cumplimientos significativos en la denominada


reincorporación temprana, en su dimensión estratégica como presupuesto
de armonización de los Objetivos de Desarrollo Sostenible hacia la viabi-
lidad como Estado los saldos están en rojo.

Urge entonces que los actores nacionales, internacionales, territoriales pú-


blicos y privados, sociedad en general y tercer sector organizado, tengan
en cuenta estas nuevas realidades organizativas, culturales, económicas y
sociales de la población excombatiente, que valga decir, persiste en más
del 70% en su compromiso con lo acordado.

No debe ser la respuesta actitudes de indiferencia y ceguera ante ello, sino


la apertura a nuevas posibilidades en materia de implementación de lo
acordado, abrir puertas, apoyar con voluntad y estrategias asertivas que
saquen adelante la reincorporación para la consecución de una transforma-
ción social, cultura de convivencia y reconciliación efectiva.

Más información en:


https://www.academia.edu/41269603/El_proceso_de_reincorporaci%C3%B3n_de_los_
excombatientes_de_la_Farc-Ep_De_la_incertidumbre_nacional_a_la_urgencia_territo-
rial_en_el_Valle_del_Cauca_Un_acercamiento_a_la_realidad_nacional_y_del_Valle_
del_Cauca_en_clave_econ%C3%B3mica_y_social

N° 1 enero-marzo de 2020 10
Revista 26 de Marzo La Educación como eje fundamental
de nuestro compromiso con la Paz

La Educación como eje fundamental


de nuestro compromiso con la Paz
por Ninfa, Omaira, Fabián

El siguiente escrito pretende expresar, a grosso modo como ha sido el pro-


ceso educativo de las mujeres y hombres que nos encontramos en el paso
hacia la Reincorporación. Por tal sentido, pretendemos recoger nuestra
formación desde la vinculación a la que antes se llamó FARC-EP. Las
personas excombatientes no tenían formación académica formal (es decir
educación básica y media), llegando con un sin número de vacíos escola-
res y vicios, que se asimilan en medio de la sociedad colombiana. Es por
esto que internamente era una norma aprender a leer y escribir y así con
esfuerzo y dedicación se comprometía a mandos y guerrilleros de base
elevar sus conocimientos académicos.

El analfabetismo, los vicios de una sociedad capitalista, fueron objetivos


fundamentales, para combatirlos en los cursos básicos de reclutamiento,
en nuestra organización, para pulir las personas que llegaban a nuestro
medio, y así ir, generando transformadores sociales, como lo que exige el
proceso revolucionario.

Igualmente, nuestro trabajo educativo, debía multiplicarse a las comunida-


des circundantes, y con ellas construíamos, mediante encuentros formati-
vos, normas de comportamiento y sana convivencia, haciendo de nuestras
áreas, entornos seguros para vivir, y a la vez, implementando procesos
productivos de economía campesina alternativa y sostenible.

Ahora en esta etapa del proceso de PAZ a la reincorporación educativa, se


han sumado varias entidades, instituciones educativas y de carácter social
y público. Al igual que diversas voluntades de las personas aportando en
la nueva formación de los miles de ex guerrilleros que ven la necesidad
de formarse y prepararse para construir un proyecto de vida para el futuro,
como el de su familia.

Los programas que se están desarrollando fruto del acuerdo de PAZ, apor-
tan a la nivelación educativa de la primaria y el bachillerato, así como de la
educación superior. Estos procesos generan excelentes resultados, dando

N° 1 enero-marzo de 2020 11
Revista 26 de Marzo La Educación como eje fundamental
de nuestro compromiso con la Paz

continuidad a otros que están en ejecución. Así se ratifica la voluntad y


compromiso de quienes de manera colectiva trabajamos por la construc-
ción de la Paz. Elevando el fortalecimiento cultural, político y social de
los reincorporados.

A este esfuerzo mancomunado en este proceso y el trabajo de la sociedad


colombiana; se suman organizaciones sociales, universidades, institucio-
nes, entidades y docentes, entre otros que han demostrado su compromiso
con la educación en nuestro país, posibilitando la propuesta de nuevas me-
todologías y programas que hicieran posible que las personas en proceso
de reincorporación, tuviéramos la posibilidad de conocer y entender, con
más elementos, la necesidad de transformar la situación del país.

Hoy podemos decir, que gracias a esta gestión académica para formar a
nuevos hombres y mujeres, en el pro-
yecto de la paz da como resultado la
conformación de pequeñas empresas
productivas como; la textil en el di-
seño de ropa y maletas, calzado fabri-
cación de muebles, cultivos frutales
y de café orgánico para exportación,
elaboración de cerveza artesanal, al
igual que la formación de comunica-
dores sociales, todo esto en el marco
del compromiso y voluntad de la cons-
trucción de paz que beneficie a todas las personas que hacemos parte de
la sociedad.

En los actuales momentos, estamos aún más, tejiendo el esfuerzo en COO-


PERATIVAS, FUNDACIONES y ASOCIACIONES con quien recien-
temente conformamos la CORPORACION DE REINCORPORADOS
PARA LA RECONCILIACION, CORPORECONCILIACIÓN para se-
guir sumando esfuerzos y nos colocamos al frente para jamás olvidar a
las bases de compañeros (as), y con ellas seguir marchando en este el mar
de incertidumbre y dificultades y así seguir con el legado de MANUEL,
JACOBO, ALFONSO, MONO JOJOY y muchos más que ofrendaron sus
vidas buscando un cabio real para el bienestar de exguerrilleros, hombres
y mujeres del pueblo que a diario sufren en Colombia.

N° 1 enero-marzo de 2020 12
Revista 26 de Marzo Reflexiones sobre el Paro

REFLEXIONES SOBRE EL PARO


por Diógenes

Son innumerables los artículos que respecto a la actual coyuntura en Co-


lombia, y en particular sobre el paro, se han escrito desde todas las po-
siciones tanto de izquierda como de derecha. Que, ante la disyuntiva de
escribir unas líneas más al respecto, se siente uno particularmente desani-
mado, pues tanto se ha machacado sobre el mismo tema que ya no se sabe
si se dirá algo nuevo o las respectivas fórmulas de crítica academicista y
pedantesca, el optimismo que respiran politiqueros de diferentes pelam-
bres o el pesimismo de algunos apocalípticos que presagian un nuevo ciclo
de decaimiento de la lucha popular fruto de un desgaste que no llevará a
ningún puerto. Necesario es ir por entre tanta literatura y tinta derrama-
da, artículos algunos de importancia y otros atiborrados de espurias ne-
cedades. De entre toda esa babel de articulistas rescato dos por su atinada
reflexión: Héctor Mondragón, en América Latina en Marcha: “2019: la
huelga de masas” y “Confieso que he cumplido con la amistad” de Alberto
Pinzón Sánchez.

En “2019: la huelga de masas” con Héctor Mondragón, tenemos una mi-


rada amplia del devenir de las luchas populares que se extienden por toda
Nuestra-América, para tener una visión integrada holística y no aislada del
fenómeno.

De “Confieso que he cumplido con la amistad” de Alberto Pinzón Sán-


chez, podemos depurar su “juramento hipocrático” de lealtad y compromi-
so de amistad con Alfonso Cano, como simple estilo literario. Así mismo
obviar la figura alegórica del “lazo” que pretendía tender el autor a unas
FARC-EP aisladas y arrinconadas. Y tomar la esencia de su planteamiento,
la definición del carácter del conflicto interno colombiano, cuya manifes-
tación determina lo político, como Social y Armado.

En tal sentido, resulta evidente que ningún movimiento armado revolu-


cionario en Colombia se hubiese planteado por si sólo la toma del poder y
la realización de las profundas transformaciones que requiere la sociedad,
todos plantearon su lucha en concordancia y en nombre de las clases ex-
plotadas; salvo excepciones de pequeños grupúsculos aventureros y anar-
quistas; de ahí el carácter político de las organizaciones guerrilleras.

N° 1 enero-marzo de 2020 13
Revista 26 de Marzo Reflexiones sobre el Paro

Otra cosa fue la realidad; el fortalecimiento de la Contrainsurgencia, tanto


de la fuerza represiva institucional como extralegal o paramilitar, la degra-
dación del conflicto, el cansancio de la dirigencia de las organizaciones
revolucionarias o la traición de otros, los costos a la sociedad fruto del
enfrentamiento militar en muertos, desaparecidos, desplazados, prisione-
ros…en fin más de 7 millones de vidas, todo esto llevó a una “solución
militar” a la confrontación, con imposición de las fuerzas represivas y
dispersión y sometimiento de las guerrillas. “Solución” ésta, limitada y
parcial, que no obstante el resurgimiento de nuevas expresiones armadas
de rebeldía dio a la oligarquía un respiro y tranquilidad sin un enemigo
armado que le impusiera en el mediano plazo una derrota militar. Así el
“lazo” que planteaba Pinzón a Cano, de la búsqueda de una salida política
al conflicto armado, para amargura de las fuerzas revolucionaria no pasó
de ser un Acuerdo de Paz, fallido y atravesado por la perfidia y la des-
trucción de un ejército revolucionario construido con grandes sacrificios
durante más de 50 años.

En lo social, el conflicto más que menguarse, siempre estuvo latente en


los diferentes episodios de la confrontación armada. Su irrupción en el 73
fue anegada en un baño de sangre, dejando como única salida la forma de
lucha armada. El punto cumbre fue la década del 80 con alternativas

políticas y de reformas estructurales, sepultadas en toneladas de explosivo


y metralla por las clases en el poder. Pero no por ello exterminado, pues la
eliminación física podrá eliminar y desorganizar la resistencia y la incon-
formidad, pero no el hambre y la desigualdad. La imposición del modelo
neoliberal con todas sus lacras más bien ha actuado como incentivo a las
protestas, el empobrecimiento y pauperización del pueblo es el resultado
de la concentración de la riqueza en un puñado de oligarcas aliados al
capital financiero internacional. Y de nuevo el movimiento popular, con o
sin formas de lucha armada irrumpen en la escena política. Las soluciones
ofrecidas por unos gobiernos administradores de las riquezas del capital
no satisfacen las demandas sociales. Aunado con el sempiterno incumpli-
miento de las castas dominantes a los acuerdos y pactos. Nueva frustra-
ción al “lazo” planteado por Pinzón a Cano. Diríamos tal vez con sorna
en respuesta a la buena voluntad y lealtad del articulista que “de buenas
intenciones está empedrado el camino del infierno”. No basta tener buenas
intenciones, “no basta rezar”, lo que se vive en nuestra sociedad es una
confrontación de clase de grandes proporciones, y dicha lucha de clases
permea todas las esferas de la vida social. Ni solución al conflicto social,
ni al conflicto armado ofrecen las clases dominantes, su mezquindad no va
más allá de la defensa de sus propios intereses, el poder y los usufructos
que se derivan de él.

Por ello es contraproducente separar de manera absoluta y categórica el


N° 1 enero-marzo de 2020 14
Revista 26 de Marzo Reflexiones sobre el Paro

conflicto colombiano, en social y armado; menos el pretender buscar


soluciones por separado a cada una de estas conceptualizaciones, pues
ambos conflictos están imbricados en la sociedad, y se desarrollan dia-
lécticamente en la historia nacional. Si bien la clase dominante separa
estos dos aspectos, buscando una “economía de fuerzas” centralizando
esfuerzos de destrucción en uno, para luego pasar al otro. Sus triunfos
son más bien momentáneos y parciales, y a veces también pírricos en
todo el sentido de la acep-
ción (en mención literal a
Pirro), pues el papel de
las masas en la historia,
y en ello diferimos con
el mensaje de “2019: la
huelga de masas”, es ha-
cer insurrecciones. Y el
“conflicto armado” es
sólo una expresión de la
lucha de clases y una for-
ma de lucha.

A la luz de este análisis, resultan espurios esos argumentos de que “el


proceso de paz es un hito en la historia de Colombia. De acuerdos,
desacuerdos, felonías, deslealtades, mezquindades y perfidias está lle-
na la historia patria. O de que el fin de la lucha armada de las FARC-
EP, posibilitó la emergencia del movimiento social y de la protesta; si
así fuera, el partido salido de esos Acuerdos estaría dirigiendo la lucha
popular y no amancebándose con los criminales expresidentes del li-
beralismo oficialista, o declarando una pugna interna para conservar
un cascarón parlamentarista eliminando toda crítica interna. O decir
que “es mejor un mal acuerdo que una guerra”, pues se renuncia a la
lucha armada revolucionaria, pero la oligarquía no abandona el uso de
las armas en la política, ni en la guerra declarada contra el pueblo, su
sometimiento por la fuerza y el sojuzgamiento.

Nuestra intención es en estas líneas ampliar el horizonte para tener una


visión más exacta del estado de la lucha de clases que al momento se
expresa en la lucha callejera. No sin antes resaltar que la continuidad
del ascenso de dicho torrente popular va a depender del cómo se re-
suelvan las contradicciones internas y de cómo respondan las clases
dominantes en su contra ofensiva.

Nuestra opinión es que debe seguirse profundizando la construcción de


la democracia popular desde la base con las asambleas Populares; los

N° 1 enero-marzo de 2020 15
Revista 26 de Marzo Reflexiones sobre el Paro

13 puntos de la Agenda Nacional de Paro son una construcción colectiva


que sintetiza las reivindicaciones y banderas que se han enarbolado en
las jornadas. No es un pliego de peticiones, es una PLATAFORMA DE
LUCHA que se ha ido perfilando en un proceso asambleario hacia una
Constituyente Popular; por tanto, el Comité Unitario de Paro no debe tener
facultades de negociación.

Los temas a tratar deben ser propuestos en los territorios, concepto que se
extiende a los campus universitarios. La Constituyente, cuyo apellido es
POPULAR, no es un asunto Jurídico-Constitucional, es el resultado Políti-
co-Popular que marca el avance de la hegemonía de las clases explotadas.
Esa dicotomía y nostalgia que expresan algunos sectores progresistas por
la neoliberal constitución del 91 que pregona un “Estado Social de De-
recho” desconoce que los diferentes gobiernos de turno la convirtieron
es una colcha de retazos y que fue producto de un acuerdo de elites, con
ausencia del movimiento popular, el cual fue usurpado por la “democracia
representativa” y no producto de una democracia directa y autogestionaria.

La Constituyente debe darse al calor de la movilización y más que un ob-


jetivo de llegada es un proceso. La PAZ CON JUSTICIA SOCIAL, es el
fruto de la victoria del campo popular, no es la pax romana de la burguesía,
ni del imperialismo, ni el fruto de la capitulación de un grupo revoluciona-
rio. Es la PAZ DEL PUEBLO.

N° 1 enero-marzo de 2020 16
Revista 26 de Marzo Cultura, Memoria y Reincorporación

CULTURA, MEMORIA Y REINCORPORACIÓN


por William Fortich Palencia

Comencemos afirmando que en todo proceso de paz siempre ha estado


en disputa la memoria, toda la que se construyó: individual y colectiva.
Pero en nuestro caso, esa lucha por narrar o evitar que sean narrados los
acontecimientos que generaron y mantuvieron el proceso bélico tiene
la mayor importancia para todas las partes. Ya que en un asunto donde
no hubo un contundente ganador, al relato oficial se le ha de imponer
un correlato en principio, en busca del equilibrio, por lo menos. Y de
ser necesario habrá que realizar metarrelatos y es en momentos de tan
duras disputas cuando ha de aparecer el proceso cultural (como espa-
cio físico y a la vez sensorial) para apoyar a que ella, la memoria, sea
expresada no como un relato de poder de quien se cree ganador de la
guerra o en el peor de los casos de sus áulicos, quienes amparados en
las ciencias sociales y económicas querrán imponer la versión “oficial”,
aprovechando su posición dominante ni tampoco el correlato de quie-
nes creyéndose del lado de los “vencidos” y por no volver a ofender a
quien “triunfó”, minimizan las causas y consecuencias que llevaron al
conflicto armado, como en el presente caso.

De ahí la importancia de la Cultura en un pulso como el que vivimos,


pues ella misma contiene elementos fundamentales como la resistencia
(más allá de la mera oposición), la polifonía (todas las voces que dialo-
gan o debaten o gritan en un mismo cronotopo o momento); la sorpresa
(que lleva casi siempre a la risa, pues a nadie le gusta que le sorprendan,
aunque ya lo intuya), la menipea o sátira (esa de la que se ufanan los
“intelectuales” bogotanos); el doble sentido o ambigüedad (tan cotidia-
no en nosotros al momento de embromar o hacer canciones graciosas);
el ritual y la repetición (que van más allá de lo religioso, pues su uso
es más amplio de lo que se piensa en lo cotidiano); la capacidad de
despojo de sí mismo (entre ellos el poder olvidar para trascender); la
extrapolación (ver al Mundo cómo si estuviéramos en otra galaxia y
que posibilita desarrollar el pensamiento científicos), entre otros, que
nos permitirán contar esta Historia tan compleja que tenemos delante
y por ello mismo se convierte en parte de la construcción colectiva de
nuestro futuro inmediato, pues sin memoria no hay pasado consciente,
el presente sin pasado no existe y el futuro por tanto, no tendrá ninguna
posibilidad.

N° 1 enero-marzo de 2020 17
Revista 26 de Marzo Cultura, Memoria y Reincorporación

Pero decirlo es una cosa y hacerlo es lo difícil. Como ejemplo de lo di-


cho en cuanto a la disputa por la memoria, recordamos el proceso crea-
tivo que dirigimos en el ETCR Martín Villa en 2018 y del cual surgió
una obra de teatro1 . De un lado, un grupo de teatro integrado por ex-
combatientes en su mayoría y del otro lado el Centro de Memoria, que
patrocinaba aquel proceso cultural. Los primeros traían incorporados
toda la experiencia de las veladas culturales de las FARC-EP, donde
era necesario echar mano al ingenio, a lo recurrente, a los consabidos,
y a la buena suerte para que las cosas salieran en el poco tiempo que se
tenía para preparar el acto cultural: Por eso cantan, poseen elementos
de actuación, bailan, componen canciones, hacen coplas, repentizan
trovando, y uno que otro se atreve al verso o al cuento. Fueron esos
pre-recurrentes los que les dio la
confianza para volverse Grupo
de Teatro Martín Villa, cuando
ya estaban en el ETCR y mon-
tar sus primeras obras de teatro
y comparsa. La segunda es una
institución bajo políticas cam-
biantes, ambiguas en muchos ca-
sos, que en aquel momento tenía
funcionarios que le apostaban al
rescate de la memoria colectiva,
para que lo acontecido no se sos-
layara, ni se olvidara.

El mayor error del equipo del Centro de Memoria fue conceptual, pues
a ultranza querían reconstruir los sucesos a partir de la culpa de los ex-
combatientes y poner frente a ellos a la comunidad como una totalidad
que no participó en el conflicto armado, sino que fue la víctima. Por
tanto era una postura simplista. Como resultado del montaje (desde el
pensamiento funcional) vendría el pedir perdón a ese público; repre-
sentación de todos quienes habían padecido a las FARC-EP, como si
esta fuera una fuerza militar de ocupación.

Según estos preceptos, se les “exigía” a los excombatientes montar una


obra de arte o un performance a través del cual pedir perdón, pero yen-
do aún más lejos del perdón que la dirigencia del Partido Farc hacía
aquí y allá como parte de la campaña electoral en ese momento, pues

1 LAS HORAS DEL MINUTO -Alegoría de vivencias de la guerra y la paz- Creación


Colectiva Grupo de Teatro Martín Villa. Director del grupo: Richard Díaz Santiago. Dramaturgia
y puesta en escena: William Fortich Palencia. Con apoyo del Centro Nacional de Memoria His-
tórica a través del proyecto: Iniciativa de Memoria Histórica “Desde el Arte Araucando Caminos
de Reconciliación”. ETCR Martín Villa. 2018.

N° 1 enero-marzo de 2020 18
Revista 26 de Marzo Cultura, Memoria y Reincorporación

según la postura estatal, este perdón debía ser aún más sincero y lo-
grar el pathos entre las partes. De ahí su insistencia en que “tenían la
obligación” de reconocerse como monstruos que le habían ocasionado
inmenso daño a una inocente sociedad.

Nos opusimos de entrada, pues la culpa no ayuda a construir un discur-


so estético, cuya base es el discurso político y por lo tanto es una expre-
sión dada desde lo complejo, como lo es la Historia misma que hemos
construido como Nación. Tampoco íbamos a hacer un performance o
una comparsa y con ello mostrar el cuenco, pero vacío. El grupo de
teatro se oponía también a ello y con justa razón. Dialogamos. No había
ingenuidad del otro lado del escritorio, sólo que debían cumplir con una
misión encargada para mostrar la verdad, pero de forma tergiversada,
librando a la oligarquía y al capitalismo de todo este desmadre, y para
ello era necesario culpar al otro, al que le confrontó militar y política-
mente.

Cualquiera supondría que estábamos como mortadela en sándwich,

pero no, nuestra labor estaba basada en el materialismo dialéctico, por


tanto veíamos todo desde lo complejo y por eso decidimos usar meto-
dologías comprobadas para profundizar en las causas y consecuencias
del conflicto. Contábamos con una oportunidad para cambiar la percep-
ción, por lo menos, de lo acontecido y por ello nuestra labor pedagógica
iría más allá del grupo de teatro. Era un pulso duro, pero de nuestro lado
estaba la experiencia, y esa ventaja debíamos aprovecharla.

Las dificultades suelen crecer como la mala hierba, y cuando menos


pensamos apareció otro factor perturbador: Como ya dijimos, los ex-
combatientes en proceso de reincorporación traían en su memoria la
participación en las veladas culturales tan apreciadas en Farc-Ep. Por
ello, algunos asumían saber lo suficiente como para crear la obra sin
ayuda “externa” y sobre todo se negaban a asumir la dirección de un

N° 1 enero-marzo de 2020 19
Revista 26 de Marzo Cultura, Memoria y Reincorporación

civil, que además decía que su único trabajo era ser artista y que de ello
vivía. Profunda contradicción: “Pues si el Arte y la cultura la hacemos
todos, cobrar por ello es anti-revolucionario y un verdadero marxista no
cobra por lo que es de todos”. Sentenció uno de los mayores.

Allí estaba el otro conflicto, pues durante décadas y en muchos espa-


cios, de izquierda y de derecha, se pretendió pasar por Arte lo que eran
apenas esbozos y se asumió que el artista (con su don especial) por
estar comprometido con la causa - según el momento y la ideología-
debía obtener el salario de otra actividad y su trabajo creativo hacerlo
cuando los demás se dedicaban al ocio. Una incongruencia política y
una actitud egoísta a todas luces. Pero fue peor cuando se confundió la
copla con el poema y la canción con la sinfonía; negando así el estudio
y trabajo denodado del poeta y el compositor sinfónico. Que vendría
a ser cómo si el albañil, por su larga experiencia, pudiera reemplazar
al arquitecto en una obra monumental. Nadie niega la importancia de
los actos culturales aficionados, donde la intuición juega papel predo-
minante, pero el Arte es un fenómeno que se explica científicamente y
exige al autor-creador conocer la teoría y las herramientas de las cien-
cias sociales y de la dimensión matemática, para poder poner y luego
explicar el punto de fuga, por ejemplo.

El Arte es diálogo, puestos en frágiles capas, que apuntan en todas las


direcciones, pues sus objetivos también son múltiples. Su “perfección”
se da cuando se logra la Polisemia (todas las formas de entender lo ex-
puesto) y la Polifonía (todas los posibles diálogo, en una misma obra).

No, no había tiempo para explicar de


manera teórica todo esto. Por tanto,
la única pelea que podríamos dar es
demostrar que no hay fórmulas para
hacer Arte, pero si las hay para ex-
plicarlo y las técnicas ya implemen-
tadas por quienes nos precedieron,
sirven para cada etapa del proceso y
deben ser aplicadas con rigor y dis-
ciplina: he ahí una de las tantas pa-
radojas de la cultura, que se ve más
nítida en el Arte.

Y fue con paciencia y complicidad del director del grupo (excomba-


tiente, licenciado en danza y teatro) que le fuimos dando la vuelta al
cotarro (como dice el tango), dejando a los resultados de cada etapa,
el mostrar a unos y otras, la realidad fabulada que salía de su propia

N° 1 enero-marzo de 2020 20
Revista 26 de Marzo Cultura, Memoria y Reincorporación

experiencia y de su necesidad de expresarlo. Se desesperaron, grita-


ron, cometieron voluntarismo, sobre todo cuando no les dio resultado
la memoria mecánica (la de la educación canónica) para aprenderse los
parlamentos y debieron aceptar que la técnica (de Stanislavski) les daba
ventajosos resultados. Tuvieron que aceptar que la intuición en un pri-
mer momento es valiosa, pero que al avanzar hay que dejarla de lado.
Y que el ritual es parte fundamental de la disciplina mental, yendo más
allá del acto de fe, y que la risa y el placer son parte de la seriedad; por
tanto, divertirse haciendo y obsesionarse con el proyecto es fundamen-
tal para lograr el triunfo.

Al final las funcionarias, desde su propia sensibilidad, entendieron que


la culpa no era la vía y que lo complejo no puede minimizarse para
ganar una disputa de quien cuenta mejor el cuento o el de contar el
cuento para no ofender a quien jamás escuchará el cuento amañado que
algunos han decidió imponer para contar.

La memoria es un asunto de la Nación y por eso es importante que la


contemos todos, desde cada ángulo y momento en que fuimos parte de
esta, pues es nuestra Historia Nacional, que aunque dolorosa como la
que más, también nos pertenece y somos responsables de reconstruirla,
exponerla, analizarla, fabularla, recrearla, hasta donde sea posible.

N° 1 enero-marzo de 2020 21
Revista 26 de Marzo La nueva socialdemocracia europea,
el ejemplo que no debemos seguir

La nueva socialdemocracia europea, el


ejemplo que no debemos seguir
por Juan C.

El fenómeno de las nuevas expresiones socialdemócratas europeas se ha


vendido por toda Nuestra América como una alternativa al neoliberalis-
mo, un espejo neocolonial al que mirarnos, del que aprender sus “grandes
lecciones magistrales”. Ciertamente desde Europa nos siguen intentando
vender espejitos.

Debemos preguntarnos quienes son realmente, cómo y cuando surgen y


cuál es su hoja de vida, o lo que es lo mismo, cuales han sido sus méritos
para tenerlos hoy como ejemplo.

Muchas veces la nueva socialdemocracia europea ha sido presentada como


anticapitalista, antineoliberal y hasta como revolucionaria, pero como de-
cía el prócer José Martí “la mejor manera de decir es hacer” y debemos
juzgarlos por sus actos y no por sus palabras cuando de vez en cuando
vienen por nuestras tierras. En este artículo tomaremos los dos ejemplos
más significativos, por un lado, Syriza en Grecia, y por otro, Podemos en
España.

Empezaremos por Syriza


en Grecia, el primer caso
en el que una fuerza de la
nueva socialdemocracia
ganó unas elecciones y
obtuvo la presidencia de
un país europeo. La prensa
internacional los calificaba
de “anticapitalistas” y del
peligro que representaban.
Buena parte de las izquier-
das de nuestro continente
aplaudían la victoria de una
fuerza anticapitalista. Pero
la realidad nuevamente
desmiente el engaño.

N° 1 enero-marzo de 2020 22
Revista 26 de Marzo La nueva socialdemocracia europea,
el ejemplo que no debemos seguir
Grecia fue uno de los países más duramente golpeado por la crisis del
2008, el país quebró, e iba a ser intervenido por la Troika (Comisión euro-
pea, FMI y Banco Mundial). Syriza (Coalición de la Izquierda Radical) se
presenta en el 2015 a las elecciones parlamentarias bajo un programa de
izquierdas basado en la insumisión a la Troika. Pero una vez en el poder,
se doblega a la Troika y aplica los recortes exigidos (recortes en sanidad,
pensiones, aumento del IVA, privatizaciones masivas…), acepta el rescate
y pone al país bajo tutela de la Troika. Todo ello gobernando con el parti-
do de derechas ANEL. Este 2019 pierde las elecciones y el poder político
pasa al partido conservador Nueva Democracia.

En España en el 2011, en los años más duros de la crisis, surge el mo-


vimiento del 15M, un movimiento de las capas medias de la sociedad,
que ante la crudeza de la crisis se movilizan pidiendo más democracia
y contra el desmantelamiento del “Estado del Bienestar”. De este movi-
miento surge PODEMOS, con un discurso radical, pero con unas prácticas
tradicionales de la socialdemocracia. En estos años el discurso radical se
ha ido moderando, ya no hay una propuesta republicana, ni se discuten las
reformas laborales, ni se propone una banca pública, ni ninguna medida
realmente transformadora. Hoy ha llegado a un acuerdo para intentar go-
bernar junto con la socialdemocracia tradicional, a cambio de renunciar a
cualquier propuesta de carácter antimonopolista.

La nueva socialdemocracia
europea ha servido como
válvula de escape del capi-
talismo en tiempos de cri-
sis. Ante la posibilidad de
explosiones sociales han
hecho el papel de apagafue-
gos, prometiendo a la clase
obrera y a las capas medias
(los sectores más afectados
por la crisis) la posibilidad
de un capitalismo diferente,
un capitalismo al servicio
de los intereses de las grandes mayorías, y todo ello sin cambiar las estruc-
turas económicas y de poder; simplemente hacía falta cambiar de gobierno
y profundizar la democracia liberal burguesa. Eso es como tener un tigre
hambriento y prometer que lo puedes convertir en un dócil gatito vegeta-
riano. En un momento de profunda crisis económica y política, la nueva
socialdemocracia le dio tiempo al establecimiento europeo para controlar
la situación y recomponer los consensos sociales. Nada ha cambiado en
Europa, al contrario, se han profundizado las políticas antisociales y antio-
breras y el poder de los grandes monopolios es aún más fuerte.
N° 1 enero-marzo de 2020 23
Revista 26 de Marzo La nueva socialdemocracia europea,
el ejemplo que no debemos seguir
Pero en América, y concretamente en Colombia, cuando de vez en cuando
se nos aparece algún predicador de la nueva socialdemocracia europea, y
nos habla de “democracia real”, de “poder popular”, de “poner el Estado
al servicio del 99%”, y muchas otras cosas que suenan bonito pero que
no tienen contenido, o per aún, esconden un contenido contrario a los in-
tereses de la gran mayoría; desde las izquierdas y muchas veces desde el
campo revolucionario compramos los espejitos como si de valiosísimas
joyas se trataran.

La nueva y la vieja socialdemocracia tienen en común el negar la lucha de


clases. Para la socialdemocracia es posible y necesario que los intereses
de la oligarquía y de las grandes mayorías sean los mismos, en definitiva,
todos vamos en el mismo barco, que unos vayan en primera clase y que
nosotros seamos los que remamos es un detalle sin importancia. La so-
cialdemocracia históricamente ha planteado la necesidad de modernizar el
Estado burgués, ya que, para ellos los problemas de falta de derechos, des-
igualdad y explotación intrínsecos al capitalismo pueden ser corregidos
desde una mayor eficiencia en la administración de lo público sin cambiar
la base económica.

N° 1 enero-marzo de 2020 24
Revista 26 de Marzo Estatutos

CORPORACIÓN PARA LA REINCORPORACIÓN Y LA RECONCILIACIÓN -


“CORPORECONCILIACIÓN”

ESTATUTOS

CAPÍTULO PRIMERO
NOMBRE, NATURALEZA, NACIONALIDAD, DOMICILIO, DURACIÓN Y PATRI-
MONIO DE LA CORPORACIÓN

ARTÍCULO 1: Nuestra organización se denomina “CORPORACIÓN PARA LA REIN-


CORPORACIÓN Y LA RECONCILIACIÓN – CORPORECONCILIACIÓN”.

ARTÍCULO 2: La CORPORACIÓN PARA LA REINCORPORACIÓN Y LA RECONCI-


LIACIÓN es una organización sin ánimo de lucro de derecho privado, de las reguladas
por el título XXXVI del libro primero del código civil colombiano y según lo estipulado
en el artículo 40 del decreto 2150 de diciembre de 1995.
PARÁGRAFO: La inspección y vigilancia de todos los actos de la Corporación para la
Reincorporación y la Reconciliación, la ejercerá la Alcaldía Mayor de Bogotá, D.C.

ARTÍCULO 3: El domicilio principal de la CORPORACIÓN PARA LA REINCORPO-


RACIÓN Y LA RECONCILIACIÓN es la ciudad de Bogotá, Colombia; pero en virtud
de su objeto social podrá establecer capítulos, oficinas, regionales, realizar actividades en
otras ciudades dentro y fuera del territorio nacional.
La dirección actual de la sede nacional es: Calle 19 # 4 – 88, Interior 601.

ARTÍCULO 4: La CORPORACIÓN PARA LA REINCORPORACIÓN Y LA RECONCI-


LIACIÓN tendrá existencia legal hasta el año 2060, pero podrá disolverse por las causas
que contemplan los presentes estatutos.

ARTÍCULO 5: El patrimonio de la CORPORACIÓN PARA LA REINCORPORACIÓN


Y LA RECONCILIACIÓN estará constituido por:
1. Los aportes de los asociados fundadores.
2. Las cuotas de afiliación de los nuevos asociados.
3. Los aportes trimestrales de los asociados.
4. Las donaciones, herencias, legados y auxilios de terceras personas naturales o jurídi-
cas, públicas o privadas, nacionales o extranjeras.

El patrimonio inicial de la CORPORACIÓN PARA LA REINCORPORACIÓN Y LA


RECONCILIACIÓN es de UN MILLÓN DOSCIENTOS MIL PESOS (1.200.000), más
una cuota de afiliación de DIEZ MIL PESOS ($10.000) y una cuota ordinaria trimestral
del UNO POR CIENTO del salario Mínimo Legal Mensual Vigente, de cada año.

CAPÍTULO SEGUNDO
DE LOS PRINCIPIOS, OBJETO SOCIAL, OBJETIVO GENERAL, OBJETIVOS ESPE-
CÍFICOS Y ACTIVIDADES

ARTÍCULO 6: La CORPORACIÓN PARA LA REINCORPORACIÓN Y LA RECON-


CILIACIÓN se regirá por los siguientes principios: Democracia, Solidaridad, Sosteni-
bilidad, Equidad, Justicia, Transparencia, Respeto, Igualdad de género y en general el
reconocimiento de los derechos fundamentales de los seres humanos consagrados en
la Constitución Política de Colombia y en los instrumentos internacionales existentes
al respecto.
N° 1 enero-marzo de 2020 25
Revista 26 de Marzo Estatutos

ARTÍCULO 7: La CORPORACIÓN PARA LA REINCORPORACIÓN Y LA RECONCI-


LIACIÓN tiene por objeto, diseñar, formular, gestionar, ejecutar proyectos sociales, sea
de forma independiente, en unión temporal o consorcios, para población reincorporada,
víctimas del conflicto y para comunidades menos favorecidas, del sector rural y urbano;
y a contribuir a la consecución de un mejoramiento de calidad de vida, para construc-
ción de un nuevo orden social, en el que prevalezcan la paz, el respeto a la diferencia, la
equidad y la justicia social, persiguiendo el cumplimiento en su totalidad lo pactado en el
acuerdo de Paz, suscrito el 24 de noviembre del 2016, con el Estado colombiano.
PARAGRAFO 1: Las actividades de educación y formación a las que se dedicará la COR-
PORACIÓN PARA LA REINCORPORACIÓN Y LA RECONCILIACIÓN son de carác-
ter Informal.

ARTÍCULO 8: Los objetivos específicos de la CORPORACIÓN PARA LA REINCOR-


PORACIÓN Y LA RECONCILIACIÓN son:
1. Impulsar la investigación aplicándola a los ámbitos y áreas de acción de la Corpora-
ción.
2. Diseñar, formular, gestionar, ejecutar proyectos sociales, para población reincorpora-
da, víctimas del conflicto y para las comunidades menos favorecidas.
3. Diseñar, ejecutar, evaluar y sistematizar experiencias educativas comunitarias, que
incrementen las capacidades, habilidades y conocimientos de las comunidades en lide-
razgo democrático, convivencia pacífica, negociación y resolución pacífica de conflictos,
planeación del desarrollo local, participación ciudadana y comunitaria.
4. Fomentar estrategias integrales de desarrollo local, regional, nacional e internacional
centradas en la generación y fortalecimiento del empleo y el auto empleo en los secto-
res populares urbanos y rurales, mediante la democratización del acceso a los recursos
financieros, la promoción de una cultura empresarial, el fomento de la apropiación tec-
nológica, el mercadeo y la comercialización de productos y el fomento de capitales de
riesgo.
5. Promover la participación de las comunidades en espacios y en escenarios que pro-
pendan por la solución negociada de conflicto y brindar atención humanitaria a perso-
nas y poblaciones afectadas por este tipo de conflicto.
6. Fomentar el conocimiento, la gestión, la recuperación y conservación de un ambiente
sano, contribuyendo a la formación de una cultura de gestión y sostenibilidad ambiental
del desarrollo.
7. Incidir en la construcción de una opinión pública democrática y propiciar procesos de
fortalecimiento de la identidad cultural y desarrollo comunitario.
8. Realizar y promover por cuenta propia o en asocio con otras entidades programas de
vivienda, construcción de obras civiles, investigaciones y estudios técnicos, científicos y
culturales sobre los problemas del hábitat urbano y ordenamiento territorial
9. Promover las relaciones propias de la mujer y su ligazón con el territorio como eje
central de la recuperación del tejido social en la ruralidad nacional.
10. Promover la organización juvenil, cultural en espacios locales, regionales y naciona-
les e internacionales generando procesos de participación ciudadana.
11. Presentar propuestas y proyectos, participar en la conformación de uniones tempo-
rales y consorcios, para participar en la ejecución de proyectos sociales.

ARTÍCULO 9: Para el cumplimiento de los objetivos generales y específicos, la CORPO-


RACIÓN PARA LA REINCORPORACIÓN Y LA RECONCILIACIÓN adelantará, entre
otras, las siguientes actividades:
1. Diseñar, ejecutar y evaluar proyectos, asesorías y consultorías sobre temas de paz y
derechos humanos, resolución de conflictos, educación y participación ciudadana, desa-
rrollo alternativo sostenible, hábitat urbano y ordenamiento territorial, gestión pública,
gestión y desarrollo empresarial, comunicaciones, gestión cultural, medio ambiente, de-
N° 1 enero-marzo de 2020 26
Revista 26 de Marzo Estatutos

sarrollo organizacional y administrativo, sin perjuicio de las acciones que se adelanten


en otras áreas de intervención de la corporación.
2. Realizar convenios, contratos, acuerdos y todo tipo de asociaciones e intercambios
con otras instituciones del orden local, regional, nacional e internacional para cumplir
los objetivos generales de la institución.
3. Establecer una red de relaciones institucionales, diseñar y ejecutar campañas de divul-
gación de la filosofía corporativa, tendientes a obtener financiación nacional e interna-
cional para adelantar los objetivos propios de la entidad.
4. Las demás que en virtud de su objeto social le sean asignadas por la Junta Directiva
Nacional, siempre y cuando éstas no violen la Constitución Nacional, las leyes reglamen-
tarias y los presentes estatutos.

CAPÍTULO TERCERO
DE LOS ASOCIADOS: CALIDADES, DERECHOS, DEBERES E INHABILIDADES

ARTÍCULO 10: Son asociados de la CORPORACIÓN PARA LA REINCORPORACIÓN


Y LA RECONCILIACIÓN, todas aquellas personas naturales y jurídicas, que además
de suscribir el Acta de Constitución, hayan cumplido con los Estatutos y se encuentren
inscritas en la base de datos de socios, además las que en el futuro sean admitidas por la
junta directiva nacional y ratificadas por la Asamblea Nacional.

ARTÍCULO 11: Son requisitos de admisión de los asociados:


1. Demostrar claramente su identidad y pertenencia con las prácticas, con los criterios y
principios corporativos.
2. Que su actividad profesional, social y política sean compatibles con las actividades
profesionales y sociales de CORPORACIÓN PARA LA REINCORPORACIÓN Y LA
RECONCILIACIÓN y se constituyan en un valor agregado para la Corporación.
3. Presentar por escrito y de manera individual, la solicitud de ingreso a la Junta Di-
rectiva Nacional para su estudio, consideración, asentamiento en el acta de la fecha. La
solicitud de afiliación debe presentarse con un mínimo de un mes de anticipación a la
realización de sesión de la Junta Directiva Nacional para que ésta proceda a su acepta-
ción por votación afirmativa de las dos terceras partes.
4. Participar mínimo SEIS (6) MESES antes de la solicitud de afiliación en los progra-
mas, proyectos, actividades, campañas públicas y demás iniciativas implementadas por
la corporación.
5. Queda plenamente entendido que una vez firmada la solicitud de afiliación por el
interesado, éste conoce y está enterado de los estatutos de la Corporación y manifiesta su
disposición clara e inequívoca a cumplirlos total y estrictamente.

ARTÍCULO 12: Son derechos de los asociados:


1. Participar con voz y voto en las asambleas de los Capítulos y en las Asambleas Nacio-
nales.
2. Elegir y ser elegido para los órganos directivos de la corporación.
3. Fiscalizar y controlar la administración y gestión de la Corporación.
4. Participar en los proyectos y programas de la Corporación; ser informado de ellos y de
los eventos decisorios de la misma.
5. Tener prioridad para ser beneficiario de los programas y proyectos de la Corporación,
especialmente de capacitación y de las ofertas laborales de la institución, siempre y cuan-
do sea idóneo para el cargo.

ARTÍCULO 13: Son deberes de los asociados:


1. Cumplir total y estrictamente con los presentes estatutos aprobados y con las resolu-
ciones, reglamentos, acuerdos y políticas institucionales expedidos por los órganos de
N° 1 enero-marzo de 2020 27
Revista 26 de Marzo Estatutos

gobierno y control.
2. Asumir las funciones y responsabilidades que le sean asignadas por los órganos de
gobierno de la Corporación.
3. Asistir a las reuniones, asambleas ordinarias, extraordinarias del capítulo y Asamblea
Nacional, y a los demás eventos para los que sea convocado y/o elegido.
4. Preservar la unidad, el buen nombre y la integridad de la Corporación en concordan-
cia con sus principios, criterios y prácticas.
5. Pagar oportunamente la cuota trimestral y demás compromisos económicos con la
Corporación.

ARTÍCULO 14: Los asociados de la Corporación están obligados a:


1. Preservar la unidad, el buen nombre e integridad de la Corporación.
2. Abstenerse de representar los órganos directivos de manera inconsulta a la Corpora-
ción en cualquier espacio.
3. Cancelar los aportes trimestrales en los plazos fijados por los presentes estatutos y en
todo caso encontrarse a paz y salvo con la Corporación.
4. Presentar ante la instancia directiva respectiva sus quejas, reclamos, sugerencias ob-
servando el debido respeto y consideración.

ARTÍCULO 15: La calidad de asociado de la Corporación se pierde por:


1. Retiro voluntario.
2. Expulsión.
3. La inasistencia injustificada a dos (2) asambleas Nacionales o de Capítulo consecutivas
convocadas según los presentes estatutos.
4. Fallecimiento.
5. Por incumplimiento de los presentes Estatutos, especialmente de sus deberes y obli-
gaciones.

ARTÍCULO 16: El retiro voluntario para socios será concedido por la Junta Directiva
Nacional, previa solicitud escrita del interesado, siempre y cuando no tenga cuentas pen-
dientes y se encuentre a paz y salvo por todo concepto con la Institución.
El retiro de la calidad de asociado de la Corporación, por incumplimiento en el pago de
tres cuotas estatutarias y la ausencia consecutiva e injustificada a dos asambleas Nacio-
nales o de Capítulo, convocada según los presentes estatutos, se hará por la Junta Direc-
tiva Nacional, previa verificación del incumplimiento del socio.
ARTÍCULO 17: La expulsión de los asociados de la Corporación se aplicará por la Junta
Directiva Nacional, por votación de las dos terceras (2/3) partes de sus integrantes, por
el incumplimiento a sus deberes (Art. 14, numerales 1,2 y 4) y por el incumplimiento y
violación a sus obligaciones (Art. 15, numerales 1,2 y 3).
PARAGRAFO 1. La expulsión de un asociado solo podrá realizarse previa comprobación
de las irregularidades cometidas por el implicado, en detrimento de la estabilidad y el
prestigio de la Institución, con sujeción al debido proceso, el que será reglamentado por
la Junta Directiva Nacional.

CAPÍTULO CUARTO
ÓRGANOS DE GOBIERNO Y CONTROL

ARTÍCULO 18: Son órganos de gobierno y control de la CORPORACIÓN PARA LA


REINCORPORACIÓN Y LA RECONCILIACIÓN, los siguientes:
1. Asamblea Nacional Ordinaria o Extraordinaria
2. Junta Directiva Nacional
3. Comité Ejecutivo Nacional
4. Director Ejecutivo Nacional
N° 1 enero-marzo de 2020 28
Revista 26 de Marzo Estatutos

5. Fiscal
6. Asambleas de capítulos
7. Juntas Directivas regionales

ARTÍCULO 19: La Asamblea Nacional es el máximo organismo deliberante y decisorio.


Estará constituida por todos los socios que al momento hayan cumplido con sus deberes
y obligaciones corporativas expresados en estos estatutos.
PARÁGRAFO 1: El Director Ejecutivo participará en la Asamblea Nacional con derecho
a voz.

ARTÍCULO 20: La Asamblea Nacional ordinaria se reunirá cada dos (2) años en los tres
primeros meses del año respectivo por convocatoria de la junta directiva nacional y en
forma extraordinaria cuando la convoque el representante legal, revisor fiscal, la Junta
Directiva Nacional o por solicitud de una tercera parte (1/3) de los socios. De no efec-
tuarse la Asamblea Ordinaria en el lapso de tiempo señalado, ésta se reunirá por derecho
propio en el domicilio de la CORPORACIÓN PARA LA REINCORPORACIÓN Y LA
RECONCILIACIÓN a las diez horas (10:00 a.m.) del primer día hábil del mes de abril,
de cada año.

ARTÍCULO 21: Habrá dos clases de quórum en la Asamblea Nacional de la Corporación:


1. El quórum deliberatorio para la Asamblea Nacional lo constituye los asociados pre-
sentes al momento de iniciarse las sesiones.
2. El quórum decisorio para la Asamblea Nacional lo constituye la mitad más uno de los
asociados debidamente acreditados para participar en la asamblea.

PARÁGRAFO 1. En caso de no reunirse el quórum decisorio para la Asamblea Nacional,


se convocará por segunda ocasión la Asamblea para los dos (2) días siguientes. En esta
Asamblea harán quórum deliberatorio y decisorio los asociados presentes.
PARÁGRAFO 2. Sólo podrán tener derecho a voto en las Asambleas Nacionales, ordi-
narias o extraordinarias, los asociados que a la fecha de la Asamblea se encuentren al día
con sus obligaciones sociales y económicas, derivadas de su calidad de asociado.
PARÁGRAFO 3. Queda expresamente prohibida la delegación del voto.

ARTÍCULO 22: La convocatoria para la Asamblea Nacional Ordinaria o Extraordinaria


se hará mediante citación escrita con especificación del temario, lugar, día y hora de se-
siones, con sesenta (60) días de antelación a la fecha de su realización.

ARTÍCULO 23: Presidirá la Asamblea Nacional Ordinaria o Extraordinaria el Presidente


de la Junta Directiva Nacional, otro miembro de ésta o la persona que la Asamblea desig-
ne. De las deliberaciones o acuerdos de la Asamblea Nacional se dejará constancia en el
libro de actas y serán firmadas por el Presidente y el Secretario de la Asamblea.

ARTÍCULO 24: Las actas de las reuniones de la asamblea general serán aprobadas por la
propia asamblea, en la misma sesión a la cual se refieren o por la comisión designada de
entre los asistentes para tal efecto.

ARTÍCULO 25: Son funciones de la Asamblea Nacional:


1. Aprobar su propio reglamento.
2. Elegir la Junta Directiva Nacional para un período de dos años por el sistema universal
de cocientes y residuos electorales.
3. Aprobar o improbar los estados de cuenta presentados por la Junta Directiva Nacional
y la Dirección Ejecutiva Nacional.
4. Determinar las políticas generales de la institución y adoptar todas las medidas que
exigiere el interés de la misma.
N° 1 enero-marzo de 2020 29
Revista 26 de Marzo Estatutos

5. Nombrar el Fiscal y su respectivo suplente por un período de dos años.


6. Revocar el mandato en cualquier tiempo a los miembros de la Junta Directiva Nacio-
nal y al Director Ejecutivo Nacional.
7. Conocer y ser enterada de los contratos celebrados y ejecutados por el Director Eje-
cutivo y los proyectados, brindando para éstos últimos, las orientaciones y sugerencias
pertinentes.
8. Aprobar los planes y programas a desarrollar por la Institución propuestos para el
cumplimiento de su objeto social.
9. Expedir los reglamentos, acuerdos, resoluciones y otras disposiciones estatutarias ne-
cesarias para el buen funcionamiento de la Institución.
10. Liquidar la institución en los términos establecidos en los presentes estatutos.
11. Recibir informes de gestión de la Junta Directiva Nacional y del Director Ejecutivo.
12. Evaluar el estado general y la marcha de los programas y proyectos de la Institución.
13. Conocer y resolver los recursos de apelación en desarrollo del proceso disciplinario
seguido a los asociados.
14. Aprobar los estatutos de la corporación y las respectivas reformas.

ARTÍCULO 26: La Junta Directiva Nacional es un órgano de gobierno permanente, ele-


gida por la Asamblea Nacional para un período de dos (2) años. Estará integrada por
siete (7) miembros Principales y cuatro (4) Suplentes. Los siete miembros principales,
de su seno elegirán un presidente, un vicepresidente, un tesorero, un secretario y tres
vocales: El quórum lo constituyen 5 miembros.
PARÁGRAFO 1: La calidad de miembro de Junta directiva se pierde por falta grave o
perjudicial para los intereses de la entidad o en caso de no asistencia injustificada a tres
(3) reuniones de Junta Directiva Nacional.
En caso de calificación de conducta grave o perjudicial para los intereses de la Corpora-
ción por parte del integrante de la junta directiva nacional se seguirá el mismo procedi-
miento que se observa para la sanción de los asociados.
PARÁGRAFO 2: Los integrantes de Junta Directiva Nacional que sean expulsados, ex-
cluidos o sancionados mediante decisión de este organismo, serán separados de sus car-
gos y les serán suspendidos los derechos de socio y su investidura en forma inmediata
hasta tanto se resuelva el recurso de reposición y el de apelación, en caso de invocarse
los recursos la decisión quedará en firme y el integrante de la Junta Directiva Nacional
perderá automáticamente todos sus derechos.

ARTÍCULO 27: La Junta Directiva Nacional sesionará cada cuatro meses (4) en forma
ordinaria y en forma extraordinaria cuando el Presidente, el Comité Ejecutivo o el fiscal
lo soliciten.

ARTÍCULO 28: Son funciones de la Junta Directiva Nacional las siguientes:


1. Nombrar de entre sus integrantes al presidente, vicepresidente, tesorero, secretario y
tres vocales.
2. Elegir al Director Ejecutivo Nacional para un periodo de dos años.
3. Fijar el tope anual de contratación para el Director Ejecutivo Nacional.
4. Convocar la Asamblea Nacional.
5. Nombrar el reemplazo del Director Ejecutivo por renuncia o ausencia temporal o ab-
soluta de éste, durante el tiempo que dure su ausencia el presidente tendrá la representa-
ción legal y podrá firmar contratos.
6. Rendir informes sobre el estado general de la Corporación ante la Asamblea Nacional.
7. Cumplir y hacer cumplir los estatutos y ejecutar las decisiones de la Asamblea Nacio-
nal.
8. Aprobar los planes y programas a desarrollar por la institución, propuestas por el Di-
rector Ejecutivo, de acuerdo a las decisiones emanadas de la Asamblea Nacional.
9. Expedir los reglamentos necesarios para el buen funcionamiento de la Corporación.
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Revista 26 de Marzo Estatutos

10. Orientar y evaluar permanentemente la actividad del Director Ejecutivo y del Presi-
dente Nacional.
11. Mantener continuamente informados a los socios de las actividades adelantadas.
12. Crear los cargos administrativos requeridos para el funcionamiento institucional
13. Convocar en forma extraordinaria las Asambleas de Capítulos, cuando se amerite.
14. Aprobar los estados financieros y el presupuesto anual de la Corporación, presenta-
dos por el Director Ejecutivo Nacional.
15. Autorizar al Director Ejecutivo Nacional para la celebración de los actos o contratos
cuya cuantía exceda la suma que anualmente fije la propia junta.
16. Recibir las propuestas de afiliación de nuevos socios, estudiarlas y decidir el ingreso
como tal, con el voto afirmativo de las dos terceras partes.
17. Recibir, estudiar y decidir sobre los retiros voluntarios de los socios.
18. Decidir las expulsiones de los socios, en primera instancia, con el voto afirmativo de
las dos terceras partes de sus miembros.
19. Retirar la calidad de socio, cuando éste deba tres cuotas estatutarias, sin justificación.
20. Retirar la calidad de socio cuando éste haya dejado de asistir a dos asambleas conse-
cutivas de Capítulo o a la Asamblea Nacional sin causa justificada.
21. Hacer llegar los recursos de apelación a la Asamblea Nacional de los socios que sean
expulsados por ésta.

ARTÍCULO 29: Son funciones del Presidente de la Junta Directiva Nacional:


1. Convocar y presidir las reuniones de la Junta Directiva Nacional.
2. Firmar conjuntamente con el Secretario las actas y demás documentos que lo requie-
ran.
3. En ausencia temporal o absoluta del Director Ejecutivo, el presidente tendrá la repre-
sentación legal y podrá firmar contratos
4. Acompañar los procesos de las Juntas Directivas de los Capítulos.
5. Propender por el cumplimiento de los estatutos y las normas internas.
6. Firmar conjuntamente con el Director Ejecutivo Nacional y el Tesorero las órdenes de
desembolso, los gastos y cuentas bancarias institucionales.
7. Administrar conjuntamente con el Director Ejecutivo Nacional y el Tesorero los fon-
dos de la institución.
8. Rendir informes periódicos a la Junta Directiva Nacional sobre las actividades de la
institución.
9. Suscribir póliza de manejo.

ARTÍCULO 30: Son funciones del Vicepresidente de la Junta Directiva Nacional:


1. Reemplazar al Presidente en caso de falta temporal o absoluta.
2. Apoyar los programas y proyectos que se adelantan para el fortalecimiento institucio-
nal.
3. Acompañar la dinámica nacional y de los Capítulos.
4. Las demás que le asigne la Junta Directiva Nacional

ARTÍCULO 31: Son funciones del Secretario Nacional:


1. Convocar las reuniones de la Junta Directiva Nacional.
2. Llevar los libros de actas de las Asambleas Nacionales y de la Junta Directiva Nacional.
3. Citar oportunamente los miembros directivos a las reuniones.
4. Atender la correspondencia de la Institución y el archivo de la Junta Directiva Nacio-
nal.
5. Servir de fuente de información de las actividades de la Corporación, para con los
miembros de ésta, con la sociedad colombiana y la comunidad internacional.
6. Firmar conjuntamente con el Presidente las actas y demás documentos emanados de
la Junta Directiva Nacional.

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Revista 26 de Marzo Estatutos

ARTÍCULO 32: Son funciones del Tesorero Nacional:


1. Administrar conjuntamente con el Director Ejecutivo Nacional y el Presidente Nacio-
nal los fondos de la Institución.
2. Firmar conjuntamente con el Director Ejecutivo Nacional y el Presidente Nacional las
órdenes de desembolso y los gastos.
3. Llevar la contabilidad conforme lo determina la legislación colombiana, bien sea por
gestión propia o por contratación a terceros.
4. Rendir informes periódicos a la Junta Directiva Nacional y a los socios sobre el estado
financiero de la institución.
5. Suscribir póliza de manejo.
6. Participar en el Comité Ejecutivo Nacional.

ARTÍCULO 33: Son funciones de los vocales


1. Reemplazar en el cargo a alguno de los directivos nacionales por retiro voluntario,
temporal o definitivo del titular, excepto al Presidente.
2. Asistir a las reuniones de la Junta Directiva Nacional.
3. Acompañar la dinámica nacional y de los Capítulos.
4. Las demás que le asigne la Junta Directiva Nacional.

ARTÍCULO 34: El Comité Ejecutivo Nacional es un organismo de carácter permanente,


consultivo y ejecutor de las políticas fijadas por la Junta Directiva Nacional, integrado
por el Director Ejecutivo Nacional, el Presidente y el Tesorero de la Junta Directiva Na-
cional. Este organismo sesionará ordinariamente cada semana y extraordinariamente
cuando el Presidente o el Fiscal lo soliciten.

ARTÍCULO 35: El Comité Ejecutivo Nacional tendrá las siguientes funciones:


1. Ejercer seguimiento y apoyo a la gestión institucional que desarrollan el Director Eje-
cutivo Nacional, Presidentes de capítulos y/o Directores Regionales.
2. Asistir y asesorar al Director Ejecutivo Nacional, Presidentes de capítulos y/o Directo-
res Regionales en los temas relacionados con las áreas de intervención de la Corporación.
3. Proveer los cargos creados por la Junta Directiva Nacional, de las propuestas que pre-
sente el Director Ejecutivo Nacional.
4. Las demás funciones que le sean asignadas por la Junta Directiva Nacional.

ARTÍCULO 36: Son funciones del Director Ejecutivo Nacional


1. Ejercer la Representación Legal de la entidad.
2. Establecer conjuntamente con el Fiscal y la Junta Directiva Nacional, los mecanismos
y procedimientos que garanticen una debida protección y custodia de los bienes y acti-
vos de la Corporación.
3. Celebrar los contratos de trabajo con las personas cuyos cargos fueron aprobados por
la Junta Directiva Nacional y provistos por el Comité Ejecutivo Nacional.
4. Suscribir las pólizas de seriedad y manejo que la Institución requiera.
5. Firmar conjuntamente con el Presidente y/o el Tesorero las órdenes de desembolso, los
gastos y las cuentas bancarias.
6. Orientar y evaluar permanentemente la actividad desarrollada por los funcionarios,
las áreas de intervención institucional.
7. Adelantar todas las gestiones ante entidades oficiales, no oficiales, privadas o públicas,
nacionales o extranjeras para el cumplimiento del objeto social de la Corporación.
8. Presentar a la junta directiva nacional informes periódicos sobre la marcha de la insti-
tución, sus programas y proyectos.
9. Presentar a la junta directiva nacional la información financiera y contable con destino
a la asamblea nacional para que sea estudiada y finalmente aprobada.
10. Firmar los contratos, convenios, acuerdos y proyectos de conformidad con lo que
autorice la Junta Directiva Nacional para cada período de acuerdo con lo dispuesto en el
N° 1 enero-marzo de 2020 32
Revista 26 de Marzo Estatutos

artículo 28 numeral 15 de los presentes estatutos.


11. Firmar los contratos, convenios, acuerdos y proyectos regionales que excedan los mil
salarios mínimos mensuales legales vigentes (7.000 SMMLV)

ARTÍCULO 37: Son funciones del fiscal:


1. Velar porque los libros de la Corporación estén al día y de acuerdo con las normas de
contabilidad universalmente aceptadas.
2. Efectuar el arqueo de fondos cada vez que lo estime conveniente.
3. Comprobar la autenticidad de los saldos en los libros y constatar físicamente los in-
ventarios.
4. Verificar la exactitud o inexactitud de los estados financieros y demás estados de cuen-
ta que se rinda ante los órganos directivos de la Institución y ante las entidades que lo
requieran.
5. Convocar la Asamblea Nacional Extraordinaria en los términos establecidos por los
presentes Estatutos.
6. Verificar, avalar o improbar la asistencia de los socios a la Asamblea Nacional Ordina-
ria o Extraordinaria de acuerdo a los Estatutos de la Corporación.
7. Dar oportuna cuenta por escrito a la Asamblea Nacional o a la junta directiva según el
caso, de las irregularidades que ocurran en el funcionamiento de la Corporación.
8. Presentar un informe escrito a la asamblea general ordinaria.
9. Velar por el cumplimiento cabal de los presentes estatutos.

CAPÍTULO QUINTO
DE LOS CAPÍTULOS Y OFICINAS REGIONALES

ARTÍCULO 38: Para el cumplimiento de su objeto social y la ampliación de sus activi-


dades, la Corporación para la Reincorporación y la Reconciliación, podrá crear un (1)
Capítulo en cada departamento del país, el Distrito Capital, y en otros países, así mismo,
se podrán crear oficinas regionales por decisión de la junta directiva nacional. Su estruc-
tura será definida por la Junta Directiva Nacional.

ARTÍCULO 39: Requisitos para la constitución o supresión de capítulos


1. Tener una actividad política o social colectiva demostrable que justifique la acción
institucional en la región.
2. Constituirse con un mínimo de 5 socios reunidos en Asamblea de fundación.
3. Manifestar por escrito a la Junta Directiva Nacional su disposición a la fundación del
capítulo para su evaluación y aval respectivo.
4. La aprobación de constitución o supresión de capitulo lo hará la Junta Directiva Nacio-
nal con una resolución motivada y notificada.
5. Los capítulos que no tengan presencia institucional regular podrán ser suprimidos
previo proceso de investigación e información a los socios por la Junta Directiva Nacio-
nal.

PARÁGRAFO: Las Asambleas de los Capítulos para su validez requieren de la presencia


de un delegado de la Junta Directiva Nacional, designado por ésta.

ARTÍCULO 40: Los Capítulos que no cuenten con junta directiva, con el número mí-
nimo de socios o con un funcionamiento corporativo regular por más de seis (6) meses
continuos, serán cerrados previo proceso de investigación e información a los socios. La
Junta Directiva Nacional deberá sujetarse al debido proceso.

ARTÍCULO 41: La Asamblea de Capítulo es la máxima instancia en su respectivo ámbito


territorial; estará conformada por la totalidad de los socios residentes en dicho territorio
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Revista 26 de Marzo Estatutos

y se reunirá ordinariamente cada año por convocatoria de la Junta Directiva del Capítulo
y extraordinariamente por convocatoria de la Junta Directiva Nacional, por la Junta Di-
rectiva del Capítulo o por las dos terceras partes de los socios del Capítulo.
PARÁGRAFO 1: El quórum deliberatorio y decisorio de la Asamblea de los Capítulos lo
constituirá la mitad más uno de los socios del respectivo Capítulo.
PARÁGRAFO 2: La convocatoria de las Asambleas de los Capítulos, tanto ordinarias
como extraordinarias, se hará mediante citación escrita con especificación del temario,
lugar, día y hora de sesiones con treinta (30) días de antelación a la fecha de su realiza-
ción.

ARTÍCULO 42: Son funciones de las Asambleas de Capítulos:


1. Aprobar los planes de los Capítulos en concordancia con las políticas trazadas por la
Asamblea Nacional y la Junta Directiva Nacional
2. Conocer, estudiar y discutir los informes nacionales y regionales, los estados finan-
cieros y contables presentados por la Junta Directiva Nacional y la Junta Directiva del
Capítulo.
3. Recibir y evaluar los informes de gestión de la Junta Directiva del Capítulo.
4. Elegir la Junta Directiva del Capítulo por el sistema universal de cocientes y residuos.
5. Revocar el mandato en cualquier tiempo a los miembros de la Junta Directiva del Ca-
pítulo y al Director Ejecutivo Regional.

ARTÍCULO 43: La Junta Directiva del Capítulo será elegida para un período de dos (2)
años; constituida por tres (3) personas: Presidente, Secretario y Tesorero.
PARÁGRAFO 1. Las funciones y del Presidente, Secretario y Tesorero de la Junta Direc-
tiva del Capítulo serán en su entidad territorial las estipuladas en los presentes estatutos
para la el Presidente, Secretario y Tesorero de la Junta Directiva Nacional.
PARÁGRAFO 2. Las funciones de la Junta Directiva de los capítulos serán en su entidad
territorial las estipuladas en los presentes estatutos para la Junta Directiva Nacional, ex-
cepto las facultades del artículo 28, numerales 3, 9, 15, 16, 17, 18, 19, 20 y 21.

CAPÍTULO SEXTO.
DE LOS COMITES DE TRABAJO.

Artículo 44. Los comités de trabajo son los órganos ejecutores de los programas, planes
y obras acordadas en la reunión general de asociados de la junta directiva. Se determina-
rán en la asamblea y se integran mínimo por dos miembros. Son funciones del comité.
a. Ejecutar los programas asignados por la asamblea general.
b. Acordar la forma para el cumplimiento de sus labores, señalando las fechas
en las que deberán reunirse.
c. Presentar a la Junta los informes y presupuestos necesarios de los trabajos a
desarrollar.
d. Rendir a la junta los informes periódicos sobre las labores realizadas y el
estado de los planes.
e. Las demás que le sean asignadas por la asamblea y /o junta directiva.

CAPÍTULO SÉPTIMO.
CONTROLES E INFORMACIÓN FINANCIERA Y ADMINISTRATIVA

ARTÍCULO 45.- Libro Registro de Asociados.- LA CORPORACION cuenta con un li-


bro de registro interno denominado “LIBRO DE ASOCIADOS”, en el cual se inscribirán
todos los datos y novedades, que permitan precisar de manera actualizada la identifica-
ción, ubicación, calidad del asociado, así como la dirección reportada de su domicilio
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Revista 26 de Marzo Estatutos

o lugar de trabajo, las cuales regirán para efectos de realizar todas las notificaciones y
convocatorias relacionadas con LA CORPORACION.
Los Asociados deberán suministrar dentro de los primeros quince días del año, informa-
ción completa para actualizar las novedades. El Presidente de la Junta Directiva llevará y
mantendrá actualizado el libro, bajo su dependencia y responsabilidad.

ARTÍCULO 46.- Libro de actas.- En un mismo libro, se llevará las actas de la Asamblea
y de la Junta Directiva.
Las actas tendrán una numeración consecutiva, indicando a qué autoridad de LA COR-
PORACION corresponde cada una de esas actas.

ARTÍCULO 47.- Actas.- De cada sesión se levantará un acta que se transcribirá por or-
den cronológico en el Libro de Actas registrado para tal efecto, la cual será firmada por
el Presidente y el Secretario de la respectiva sesión. Tales actas deberán contener, por
lo menos, su número de orden, la fecha y hora de iniciación de la sesión, el lugar, su
carácter de ordinaria o extraordinaria, la forma como se hizo la convocatoria (indicando
quien convoca, cuando convoca y como convoca), el nombre de los asistentes, el de los
asociados que representan y su clase, la condición en que lo hacen y el número de votos
de que disponen, la elección de Presidente de la sesión, el nombre de quien fue desig-
nado como Secretario, los temas tratados, las decisiones tomadas, con indicación de los
votos a favor y en contra o en blanco, la relación sucinta de los informes rendidos, las
constancias dejadas por los asistentes con sus nombres, la constancia de la aprobación
por la propia autoridad de LA CORPORACION en la respectiva sesión o la designación
de una comisión entre los asistentes para tal efecto, en su caso, y la hora de clausura.

ARTÍCULO 48.- Libros de Contabilidad y Estados Financieros.- LA CORPORACIÓN


diligenciará oportunamente su contabilidad en los libros oficiales y auxiliares pertinen-
tes, aplicando técnica y principios de aceptación general en Colombia, a efecto de pre-
sentar oportunamente estados financieros intermedios a la Junta Directiva. Ésta presen-
tará a la Asamblea General, dentro de los tres meses siguientes a la finalización de cada
año calendario, estados financieros de propósito general.

CAPITULO OCTAVO
DE LA DISOLUCION Y LIQUIDACION

ARTÍCULO 49. CAUSALES DE DISOLUCION


a. Por el cumplimiento total de los objetivos propuestos
b. por orden de autoridad administrativa o judicial.
c. Por desviación del objeto social.
d. Por terminación del período de duración.
e. Por cancelación de la personería jurídica.
f. Por decisión de las 2/3 partes de los asociados en asamblea general.

ARTÍCULO 50. PROCEDIMIENTO PARA LA LIQUIDACION


Decretada la disolución de la entidad se procederá a la liquidación. En la misma asam-
blea se nombra un liquidador, o en su defecto podrá ser el último representante legal.
Con cargo al patrimonio de la entidad, el liquidador publicará tres (3) avisos en un pe-
riódico de amplia circulación, dejando entre uno y otro, un plazo de quince (15) días,
en los cuales informará a la ciudadanía sobre el proceso de liquidación, instando a los
acreedores a hacer valer sus derechos.
Quince días después de la publicación del último aviso se liquidará la entidad, pagan-
do las obligaciones contraídas con terceros y observando las disposiciones legales sobre
prelación de créditos.
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Revista 26 de Marzo Estatutos

Si cumplido lo anterior queda un remanente de activo patrimonial, éste pasará a la en-


tidad sin ánimo de lucro que haya escogido la Asamblea que tenga radio de acción en el
mismo municipio.

ARTÍCULO 51: Además de las causales establecidas por la Ley, la Corporación podrá
disolverse por decisión tomada en Asamblea Nacional convocada para tal fin, con el voto
afirmativo de las tres cuartas partes (3/4) de los socios presentes en la Asamblea Nacio-
nal, debidamente acreditados, quienes conformarán el quórum decisorio.

ARTÍCULO 52: En caso de disolución la Asamblea Nacional nombrará un liquidador,


no podrá iniciar nuevas operaciones en desarrollo de su objeto y conservará la capacidad
jurídica únicamente para los actos necesarios a su inmediata liquidación.

ARTÍCULO 53: El liquidador presentará en la Asamblea Nacional que se programe para


tal fin, los estados de liquidación con un informe sobre el desarrollo, un balance general
y un inventario detallado sobre las operaciones que ha realizado.

ARTÍCULO 54: Sin perjuicio de lo dispuesto en los artículos anteriores, el liquidador


procederá a:
1. Concluir las operaciones sociales al tiempo de la liquidación
2. Exigir la cuenta de su gestión a los administradores anteriores y a quién haya maneja-
do intereses de la organización, siempre que tales cuentas no hubieran sido aprobadas de
conformidad con la ley o los estatutos
3. Cobrar los créditos activos de la organización, incluyendo los aportes no pagados.
4. Restituir los bienes que no sean de propiedad de la organización y que se encuentren
en su poder.

ARTÍCULO 55: Concluida la liquidación se convocará a una Asamblea Nacional para


que el liquidador rinda un informe detallado de sus actividades y se proceda a su apro-
bación.

ARTÍCULO 56: El remanente en dinero o en especie de los bienes de la Corporación será


entregado a una entidad sin ánimo de lucro cuyo objeto sea similar a la misma.

CAPÍTULO NOVENO
REFORMA DE ESTATUTOS

ARTÍCULO 57: estos estatutos sólo podrán ser reformados por la asamblea nacional
cuando ésta haya sido convocada para este efecto, con el voto afirmativo de las dos ter-
ceras partes (2/3) de los socios presentes en la asamblea, quienes constituirán el quórum
decisorio.

Para constancia de lo anterior se suscribe por quienes intervinieron en su lectura y apro-


bación en la asamblea, a los 30 días del mes de noviembre del 2019.

SONIA
Presidenta

MARGARET QUIZOBONY RODRÍGUEZ


Secretaria

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discute y aporta

“Organización popular,
organización para
que luche por las
reivindicaciones de
nuestro pueblo y la
conquista de sus más
caros anhelos, por
la paz, por la nueva
Colombia”
Alfonso Cano