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Programa de Ingreso de la

Universidad Nacional de Río Negro

Rector organizador:
Lic. Juan Carlos del Bello

Antología
Prácticas de lectura
y escritura
Antología

TEXTOS PARA EL EJERCICIO 3

Escalafón mundial
UNIVERSIDADES ARGENTINAS, LEJOS EN LOS RANKINGS
Por Raquel San Martín
De la Redacción de LA NACION
Lunes 8 de setiembre de 2008

Fáciles de mostrar, con la atracción del Por encima de la UBA, aparece en am-
impacto y el rigor incontrastable de los nú- bas clasificaciones la Universidad de San
meros, los rankings universitarios se han Pablo y en posiciones similares se encuen-
multiplicado en los últimos cinco años. En tran la Autónoma de México y las brasile-
todo el mundo están alentados por la dispo- ñas de Campinas, Federal de Río Janeiro y
nibilidad de datos y la difusión que propor- Estadual Paulista.
ciona Internet. Pero aún son cuestionados Aunque algunos adjudican la escasa pre-
en la Argentina y en América latina, cuyas sencia latinoamericana a bajos estándares
universidades suelen tener presencia insig- de calidad, otras voces han señalado que el
nificante en las clasificaciones. modo en que están construidos los listados
Los dos rankings de universidades más deja fuera a las universidades latinoameri-
prestigiosos son el de la Universidad Jiao canas y desconoce que la calidad, de este
Tong, de Shanghai, que se hace anualmen- lado del mundo, puede significar no tanto
te desde 2003, y el del suplemento de edu- hacer investigación de punta como lograr
cación superior del diario británico The que los estudiantes terminen sus carreras.
Times, desde 2004; publican la lista de las Además de los dos rankings líderes, hay
500 mejores instituciones, y las ordenan por muchos otros: el de USNews para las uni-
continente, por área disciplinaria y por país. versidades norteamericanas; el de Asiaweek,
Ambos rankings consagran a la para esa región; The Complete University
Universidad de Harvard como la mejor Guide, de Gran Bretaña; GoodGuides, de
del mundo, mientras que las británicas de universidades australianas, y el más recien-
Cambridge y Oxford, respectivamente, son te Webometrics, que mide la presencia en
las mejores de Europa. De las instituciones la Web de las páginas institucionales de las
argentinas, sólo la Universidad de Buenos universidades.
Aires (UBA) aparece en ambas clasificacio- Mientras tanto, el mundo desarrollado
nes: está entre los puestos 151° y 202° en es el mayor productor de listados de uni-
el último ranking de Shanghai (a partir del versidades prestigiosas y allí los rankings
puesto 100° se las ubica en bloques de 50, generan necesidad de pertenecer. El gobier-
por orden alfabético), y en el 264° en el del no español acaba de anunciar su objetivo
Times, en el que las universidades en blo- de que, para 2015, por lo menos 10 de sus
ques de 50, por orden alfabético), y en el universidades estén entre las 100 mejores de
264° en el del Times, en el que también apa- Europa en los rankings.
recen las universidades Torcuato Di Tella, En América latina, donde predomina
Austral y Belgrano, entre los puestos 401° una “militancia antiranking”, no hay medi-
y 500°. ciones regionales, aunque la revista chilena

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QuéPasa elabora una y en Perú se desarro- años. Se objeta, por ejemplo, que dar peso
lló otra para sus universidades. a los premios Nobel deja fuera a muchas
En tanto, la Unesco prepara un “mapa de áreas de investigación que este galardón no
la educación superior” que promete dar idea premia -en particular, baja la puntuación
de la calidad comparada sin armar listas. para universidades volcadas a las ciencias
sociales y humanas- y a otros reconocimien-
Para el mercado tos académicos.
La presencia de un ranking suele indicar
la existencia de un mercado. Por eso, dicen El peso del idioma
los especialistas, la modalidad prospera en Por otra parte, el uso de ciertas bases
sistemas en los que hay una alta competen- de datos “favorece a los investigadores que
cia entre las instituciones e ingresos res- escriben en inglés, tomando como justifi-
trictivos, como en los Estados Unidos; en cación que este idioma es la lengua franca
China, donde se buscan los mejores lugares de la comunidad científica internacional”,
del mundo para formar a los jóvenes y traer- según escribió el investigador peruano Luis
los de regreso, y en Europa, con países pre- Piscoya, que trabajó en el diseño de un ran-
ocupados por atraer estudiantes extranjeros. king para su país.
“El mundo de la evaluación y la acre- Según dice Piscoya, los rankings privi-
ditación universitaria está en contra”, dijo legian “los estudios de posgrado y la inves-
a LA NACION Ernesto Villanueva, ex- tigación científica intensiva que caracteriza
perto en educación superior y miembro a los países desarrollados”, pero no conside-
de la Comisión Nacional de Evaluación y ra el modelo latinoamericano de formación
Acreditación Universitaria (CONEAU). de profesionales para el sector de servicios.
“Los rankings tienen un problema meto- “En los rankings se usan datos dispo-
dológico: cómo cuantificar variables cuali- nibles o fácilmente accesibles, pero no
tativas”, resumió Villanueva. siempre son los más importantes”, dijo
Según la metodología que expone la Villanueva. “El producto elaborado es tram-
Universidad Jiao Tong, el ranking pone én- poso y la comparación entre universidades
fasis en los indicadores de investigación. de distintos países tampoco es sencilla.”
Usa bases de datos accesibles en Internet y Según la UNESCO, el “mapa de la
mide, por ejemplo, la cantidad de premios educación superior en América latina y el
Nobel en graduados y docentes, las citas de Caribe”, que está en elaboración, integra-
sus investigadores, las publicaciones inclui- rá las bases de datos de los países y datos
das en índices internacionales y en revistas propios sobre estadísticas de alumnos y
científicas. De las diez mejores universida- docentes, graduación y cobertura; ofertas
des del mundo, ocho son norteamericanas y académicas; políticas de aranceles; patentes
dos, europeas. y publicaciones; transferencia a sus comu-
Por el contrario, el ranking del Times nidades; servicios de apoyo al estudiante, y
sopesa una encuesta realizada a unos 1300 movilidad de alumnos y docentes al exterior.
académicos de casi 90 países, otra a 738 “En América latina los rankings no sir-
empleadores, la cantidad de estudiantes y ven, porque un listado no dice cómo resol-
docentes internacionales y la proporción ver problemas. Los rankings provocan que
entre docentes y estudiantes. De las diez las universidades terminen peleando por
primeras, seis son norteamericanas y cuatro, aparecer en ellos y mejorar los indicadores
británicas. que se miden, en lugar de mejorar la cali-
En América latina, y en sus propios paí- dad”, resumió un especialista argentino.
ses de origen, los cuestionamientos a es- Basta un ejemplo: el ranking de
tos rankings han aumentado en los últimos Shanghai no considera la retención de es-

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Antología

tudiantes como señal de calidad, porque el gocios, como los del Financial Times, The
95% de los universitarios chinos se gradúa. Wall Street Journal y América Economía,
En la Argentina, con casi un 40% de deser- con un alto prestigio en el mundo acadé-
ción en primer año, la universidad que logra mico y profesional. El IAE, por ejemplo,
mejorar la retención merecería subir una figura desde hace nueve años entre las
posición. 30 mejores escuelas de negocios según el
diario Financial Times. En la última cla-
El IAE, un ejemplo sificación, la reconocida escuela de nego-
Más allá de las clasificaciones de la cios de la Universidad Austral, cuya sede
Universidad Jiao Tong, de Shanghai, y del se encuentra en Pilar, ocupó el puesto 25°
suplemento de educación superior de The en el listado general y 11° en el de progra-
Times, existen rankings de escuelas de ne- mas corporativos.

Página 12, Viernes, 19 de noviembre de 2004


Los procesos de integración universitaria

A CONVERGER QUE SE ACABA...

sistemas de educación superior. En Europa


la integración está sumamente avanzada: 40
países ya están definiendo la coordinación
de sus universidades, la compatibilidad de
los planes de estudios, la validez común
de los diplomas y la movilidad estudian-
til, entre otros aspectos (ver aparte). En
Latinoamérica el proceso es incipiente, pero
va en la misma dirección. Con Argentina in-
cluida, dentro del Mercosur se están dando
los primeros pasos a partir de tres carreras:
Agronomía, Ingeniería y Medicina.
La convergencia de los sistemas univer-
sitarios de América latina y su articulación
con el espacio común europeo se dibujan
como un contraproceso frente a la “caótica
En línea con la Unión Europea, los países heterogeneidad institucional” que –según el
investigador Norberto Fernández Lamarra–
del Mercosur trabajan en la construcción
implicó la explosión de la educación supe-
de un sistema educativo superior común.
rior ocurrida tras 1950.
Por Javier Lorca Dos datos ilustran ese estallido. Uno:
hace cincuenta años, en toda América latina
Si en los últimos años del siglo XX había 75 universidades, mientras que en la
las grandes tendencias que rigieron a la uni- actualidad son más de 1500, en su mayoría
versidad fueron la masificación y la diversi- privadas. Otro: en el mismo lapso, la canti-
ficación institucional (léase privatización), dad de estudiantes se multiplicó 45 veces:
luego la evaluación, la internacionalización pasó de 276 mil a cerca de 12 millones.
y la mercantilización, ahora, mientras Un estudio realizado por Lamarra
aquellos procesos continúan, los Estados (Universidad Nacional de Tres de Febrero),
nacionales apuntan a la convergencia de los

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presentado la semana pasada en un semi- sarrollado el Mecanismo Experimental de


nario internacional, indica que desde 1990 Acreditación de Carreras (MEXA). Hasta
la tasa de incremento anual de la matrícu- ahora, los acuerdos alcanzados se relacio-
la estudiantil latinoamericana ha sido del 6 nan con el reconocimiento de tres títulos de
por ciento. “Esta tasa ha sido mucho mayor grado. El más avanzado corresponde a la ca-
para la universidad privada (8 por ciento) rrera de Agronomía: este año se acordaron
que para la pública (2,5).” Hoy, más de la los estándares y los contenidos mínimos de
mitad de la matrícula de la región está en los planes de estudio, por lo que estudiantes
instituciones privadas. Las excepciones más y docentes de las universidades que acre-
notables son Argentina, Uruguay y México, diten cumplirlos podrán circular sin trabas
donde sigue predominando la universidad entre las casas de estudios del Mercosur,
pública. mientras que los graduados podrán ejercer
El panorama regional exhibe un “cre- su profesión. Otro proceso de convergencia
cimiento irracional” de las universidades, en marcha es una versión latinoamericana
falta de registros (“no sabemos exacta- del Proyecto Tuning, que ya integran uni-
mente cuántas universidades hay”, advirtió versidades de 18 países de la región.
Lamarra), “una fuerte disparidad entre los En el seminario sobre convergencia edu-
planes de estudios” de los diferentes países cativa organizado por la Untref, Fernández
y la “superposición entre carreras largas, de Lamarra destacó que “la diversidad y super-
modelo profesionalista y napoleónico, y ca- posición de modelos organizativos y aca-
rreras cortas, de modelo angloamericano”. démicos” pueden ser un obstáculo para los
En ese complicado contexto, diversos paí- intereses de integración. Otro problema evi-
ses de América latina intentan seguir el ca- dente es la mayor duración –teórica y prác-
mino de convergencia abierto por la Unión tica– de las carreras en Latinoamérica. “La
Europea. La propia UE lo está incentivando, duración real de nuestras carreras de grado
para poder establecer acuerdos de coopera- es de 8 o 9 años. Las maestrías son de 3 o 4
ción e intercambio. años, y los doctorados son otros 4.” Frente
El principal avance que incluye a la al modelo vigente en la UE (grado y maes-
Argentina se ha dado en el Mercosur, junto tría en 5 años), “esto genera una disparidad
a Brasil, Paraguay y Uruguay, más Bolivia muy fuerte”.
y Chile como asociados. Dentro del área de
educación, los respectivos gobiernos –más http://www.pagina12.com.ar/diario/univer-
representantes de universidades públicas y sidad/10-43805-2004-11-19.html
privadas y del sector productivo– han de-

Clarín, 01/03/2005

CÓMO ASEGURAR LA CALIDAD DE LAS UNIVERSIDADES

Existen diversas formas en el mundo para evaluar la enseñanza superior. La argentina


ha logrado construir legitimidad
Por Ernesto Villanueva�

En estos días, cuando se vuelve a discu- Es a mediados de la década del 80 que


tir el sentido de nuestras universidades, es tanto en Europa como en América lati-
bueno tener presente el origen diferenciado na surge una reflexión sobre la necesidad
de los sistemas de acreditación en diversas de desarrollar mecanismos específicos de
partes del mundo. evaluación y acreditación de los sistemas

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de educación universitaria para dinamizar Un ejemplo opuesto encontramos en


instituciones que, libradas ya a las fuerzas nuestro país. Aquí ha sido el Estado quien
del mercado, ya a su propia lógica interna, impulsó la organización de sistemas de eva-
no siempre optan por la calidad como valor luación y acreditación. A mediados de la dé-
máximo. cada de los 90 la Ley de Educación Superior
La reflexión se diversificó: qué significa pautó dichos mecanismos, formalizando la
la calidad en la educación universitaria, qué existencia del Consejo de Universidades
se debe evaluar (programas, carreras, insti- -conformado por las autoridades de los en-
tuciones), qué organismo(s) debe(n) asumir tes que agrupan a los rectores de universida-
las funciones evaluadoras, cómo debe estar des estatales y de universidades privadas- y
compuesto, qué debe tenerse en cuenta, (in- creó la Comisión Nacional de Evaluación
sumos, procesos, resultados), etc. y Acreditación Universitaria (CONEAU)
Hoy las diversas respuestas se expre- como organismo de aplicación. La legalidad
san en que evaluación y acreditación en el precedió a la legitimidad y aquella fue cons-
mundo presentan muchas diferencias entre truida desde el Parlamento hacia la comu-
sí. Junto con las controversias técnicas, tam- nidad universitaria, teniendo poca presencia
bién fue necesario discutir acerca de la lega- la propia sociedad civil.
lidad y legitimidad de los sistemas y orga- La situación inicial era de por sí compli-
nismos evaluadores y acreditadores: ¿cuál cada, porque muchos actores universitarios
debe ser el soporte legal de esas tareas? sostenían que acreditación y autonomía eran
¿Cómo conseguir que los actores universi- incompatibles, y que se pretendía establecer
tarios las reconozcan y acepten? un ranking de universidades para avalar cie-
En Estados Unidos, por ejemplo, las rres de algunas, arancelar o fijar cupos de
agencias acreditadoras existen desde co- ingreso irracionales.
mienzos del siglo XX y surgieron a partir En ese contexto, la construcción de una
de la iniciativa de las propias universidades legitimidad para la evaluación y la acredi-
y colegios. La legitimidad de los sistemas tación dependió del tiempo y los hechos.
de evaluación y acreditación fue construida Las fuertes exigencias para la autorización
por las mismas instituciones de manera des- de nuevas instituciones, por ejemplo, logró
centralizada y autónoma, hay diversas agen- actuar como muralla de contención frente
cias acreditadoras por disciplina y seis eva- a la proliferación de nuevas instituciones,
luadoras de instituciones que se distribuyen que se había dado a comienzo de los 90; la
el territorio, y una (CHEA), que las nuclea. acreditación de los posgrados ha asegurado
Los marcos legales, federales y estaduales, pisos mínimos de calidad; la acreditación
fueron posteriores a su existencia. La legiti- de las carreras de medicina e ingeniería ha
midad y la legalidad se han construido des- permitido no sólo conocer en profundidad
de la comunidad universitaria, aceptándose la situación de esas carreras sino también
en la sociedad civil, para finalmente derivar facilitar información muy pertinente para
hacia el Estado. Este año seremos testigos que el Ministerio pueda adoptar planes para
en el Congreso de los Estados Unidos de su mejoramiento; los procesos de evalua-
una nueva polémica entre quienes sostienen ción de instituciones se han convertido en
el papel creciente del Estado en exigir pará- poderosos estímulos para la transformación
metros de calidad como prerrequisito para de muchas de ellas. Lejos de ser avasallada,
financiar investigaciones y becarios, y quie- la imprescindible autonomía universitaria
nes optan porque la acreditación siga siendo se afianzó en un marco de búsqueda de la
responsabilidad de las organizaciones de la calidad.
sociedad civil. Por supuesto, habiendo ya miles de re-
soluciones, se han deslizado errores. Pero el

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tenor de los mismos ha ayudado a mejorar Estado, las acreditadoras y la sociedad civil
el sistema y a involucrar más activamente a sigue vigente. En Argentina, si bien la acre-
los pares evaluadores, a los docentes y a las ditación y la evaluación se han instalado en
autoridades universitarias. el seno de las instituciones, también se sigue
Y ese involucramiento, incluso muy debatiendo hasta dónde y cómo debe actuar
crítico, ha sido fundamental a la hora de ir el Estado en estos temas.
desarrollando una especie de cultura de la Las voces de desacuerdo siguen exis-
evaluación, que también se expresa en la tiendo. Sin embargo, en una época como
existencia de áreas de evaluación y control la actual en la que se espera que el Estado
de la calidad en numerosas instituciones se involucre y asuma responsabilidades en
universitarias. En la actualidad, todas las materia de educación y salud, y en una épo-
universidades argentinas, privadas y estata- ca en la que la universidad es más universal
les, participan del sistema, excepción hecha que nunca, las especificidades nacionales,
de la UBA, cuyo cumplimiento de la ley es locales y hasta institucionales han de servir
espasmódico. para potenciar las propias fuerzas, no para
La legitimidad se ha construido de arriba aislarse de la sociedad y el Estado.
hacia abajo en un primer momento, pero se Los signos del mercado son insuficientes
retroalimenta también de abajo hacia arriba para buscar sistemáticamente la calidad en
y de manera transversal. el conocimiento. Las universidades tienen
Ni mejores ni peores, el caso norteame- dinámicas institucionales propias. ¿Cómo
ricano y el argentino muestran dos caminos se expresan las voces de los que no son ni el
diferentes hacia el mismo punto: construir mercado ni las autoridades universitarias?
sistemas de acreditación legales y legíti- El mejoramiento de la calidad en la edu-
mos. En Estados Unidos la discusión sobre cación superior es un desafío para los argen-
la relación que debe establecerse entre el tinos, incluidos los universitarios.

“ES NECESARIO RECUPERAR LA ÉTICA UNIVERSITARIA”

Saberes mercantilizados, intereses transnacionales, alumnos y docentes que migran.


El especialista en educación superior Claudio Rama analiza los cambios que sufren las
universidades.
Por Javier Lorca
Los procesos de mercantilización La tercera reforma de la educación supe-
y transnacionalización están transfor- rior en América latina (Fondo de Cultura
mando las universidades. Para Claudio Económica), describe el nuevo fenómeno
Rama, uruguayo, doctorado en Ciencias y reclama una recuperación ética de los
de la Educación, el nuevo escenario con- principios universitarios.
figura una tercera reforma, después de
aquella primera que –desde Córdoba en – ¿Cree que está agotado el modelo de
1918– propició la autonomía, la gratui- universidad autónoma y cogobernada?
dad y el cogobierno y de una segunda que – La discusión por la autonomía tiene
–desde mediados del siglo XX– comenzó 800 años y va a seguir 800 más. Sobre la
a masificar la formación superior bajo idea de autonomía del saber respecto de los
un modelo dual de universidades públi- poderes religiosos y de los Estados se fueron
cas y privadas. En esta entrevista, el ex estructurando las universidades y se fueron
director del Iesalc-Unesco, autor del libro conformando los marcos normativos. Hoy,

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algunas características de la autonomía se – La mayor demanda de estudios uni-


están transformando y hay muchos elemen- versitarios, las desigualdades sociales, las
tos que no van a volver. La capacidad de la restricciones presupuestarias y la diferen-
universidad de evaluar ella misma su cali- ciación de mecanismos de ingreso han pro-
dad parecería que la sociedad ya no la acep- ducido una notoria diversificación de los ni-
ta, prefiere organismos independientes de veles de calidad en las universidades, dentro
evaluación. El establecimiento de criterios de un sistema que hasta las décadas del ’60
de ingreso diferenciados genera muchas y ’70 mantenía un nivel homogéneo. Esa di-
discusiones y en muchos países empiezan ferencia de calidad está asociada a circuitos
a establecerse parámetros nacionales para sociales también diferenciados. O sea que
evitar desigualdades. También está cam- una persona de bajos ingresos no logra in-
biando la autonomía del financiamiento. Y gresar a la educación superior y, si lo logra,
algunos países discuten el modelo que reúne ingresa en una institución de menor calidad,
en un solo consejo académico atribuciones que luego le va a significar ingresos labora-
ejecutivas, legislativas y judiciales: es de- les menores.
cir, la concepción de la reforma donde un – ¿Qué cambios supone “la tercera re-
mismo consejo decide la norma, la aplica forma de la educación superior”?
y es tribunal de alzada ante un reclamo, un – La tercera fase se define por la inter-
modelo que no tiene relación con el espíritu nacionalización y por la injerencia estatal.
republicano de separación de poderes. A través de las agencias de evaluación de
– ¿Las universidades están reproducien- la calidad o de los ministerios, los Estados
do las desigualdades sociales? reducen la autonomía de la universidad pú-
– Sería imposible que las instituciones blica y la libertad de mercado de la privada.
educativas por sí mismas pudieran revertir Donde antes había dos actores instituciona-
desigualdades económicas y culturales, de les, el público y el privado, ahora hay tam-
acceso a la tierra, de la propiedad de medios bién actores internacionales. La matrícula
productivos. América latina es una sociedad de alumnos ya no está localizada nacional-
desigual, dentro de un sistema mercantil que mente. Cada vez más estudiantes se forman
genera desigualdades a nivel mundial. No en la educación virtual, cada vez más alum-
creo en la utopía de que la universidad pueda nos migran, muchos directamente estudian
resolver esas desigualdades. Otro tema es si para migrar. Cada vez más docentes se mue-
las incrementa. Los estudios han constata- ven en ambientes multiculturales, viajan
do que en casi todos los países, más allá de para dar clases y conferencias, o son tutores
los sistemas de acceso, la distribución de los a distancia. Vemos la creciente presencia de
sectores sociales dentro de la universidad no instituciones extranjeras en nuestros países,
representa a todos. En América latina, des- en forma presencial o virtual. Es una nueva
de los ’70, todos los estudios muestran que realidad, la aparición de una educación sin
los sectores sociales que tienen mayor fa- fronteras, que marca una compleja situación
cilidad para ingresar son los que tienen un y es una derivación del conocimiento glo-
stock más alto de capital cultural y esto se bal. Esto se da en el nivel de grado y, sobre
relaciona con el acceso a la educación me- todo, en el de posgrado. Hay 50 mil campos
dia. Los hijos de universitarios tienden a ser disciplinarios a nivel mundial, los países
universitarios. Pero, como hay un proceso no pueden brindar esa cantidad de saberes
de masificación, se va reduciendo de algún y carreras. También los intereses dejan de
modo esa inequidad. ser nacionales. La destreza de un estudiante
– Pero esa masificación implica im- de Medicina africano que se va a dedicar al
portantes diferencias de calidad entre las HIV, ¿le interesa sólo al Africa o a todo el
universidades. mundo? ¿Y un veterinario en Asia, donde

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Antología

hay fiebre aviar? En esta irrupción veo el escenario complejo porque estamos en una
pasaje de una educación de segunda genera- etapa transicional, el exceso de suministro
ción, que sólo les compete a los Estados na- produce ofertas de baja calidad sin control.
cionales, a una educación que se vuelve un ¿Cómo garantizar la calidad si hay 50 mil
derecho de tercera generación y le interesa a disciplinas y la renovación de saberes se
la comunidad internacional. Sin duda sigue produce cada cuatro o cinco años?
habiendo demandas, pertinencias y saberes – ¿Por qué reclama una recuperación de
locales, pero lo internacional empieza a ser la ética universitaria?
dominante. – La mercantilización de los saberes
– ¿Cómo incide en este proceso la mer- pone en juego la ética. Tenemos falsifica-
cantilización educativa? ción de títulos, estudiantes que copian tra-
– Más allá de que los actores interna- bajos de Internet, profesores que inventan
cionales tengan un origen público o pri- sus currículums... Es necesario recuperar
vado, actúan siempre mercantilmente. La la ética universitaria porque las banderas y
Universidad de París I se instaló en Doha los principios de la universidad se han ido
y ahí cobra matrícula: en París claro que no deteriorando y hoy requieren un aggiorna-
cobra. El proceso de internacionalización miento, una reetización. En algunos países,
ocurre en el marco de un sistema capitalista los hijos de los profesores tienen facilidades
con una enorme competencia por los sabe- para ingresar a la universidad. En otros paí-
res. Europa ha alertado sobre el drenaje ha- ses, las remuneraciones de los rectores de
cia Estados Unidos de sus profesionales al- universidades privadas son inmorales. Más
tamente calificados. Africa ha planteado que allá de los valores que va introduciendo el
su sistema universitario debería tener finan- mercado, la sociedad debe sostener a la uni-
ciamiento europeo, porque de cada cinco versidad como una institución de referencia
egresados del Africa subsahariana, cuatro ética, donde se desarrollen enfoques y visio-
se van a Europa. Hay problemas de pérdida nes no mediadas por intereses particulares.
de capital humano en muchos países. Es un

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Antología

TEXTO PARA EJERCICIO 5

Moledo, L. y M. Rudelli. (1996). Dioses y demonios en el átomo. De los rayos


X a la bomba atómica. Buenos Aires: Sudamericana.

LA SOMBRA DE HIROSHIMA

En el mundo cotidiano, todo es coti- jantes fuerzas y semejantes cantidades de


diano, aun las peores catástrofes tienen el energía?
disgusto de lo conocido: un dique que se La energía que se libera al estallar una
rompe, un tren que descarrila, una carga de bomba nuclear, es la que mantiene a los nú-
dinamita que estalla nos estremecen de ho- cleos ligados sin que se desparramen.
rror, pero de horror huma­no. Nada de esto O sea que la energía de origen nuclear
tiene que ver con lo que ocurre en el cosmos que consumimos es el resultado de la que
cuando las estrellas explotan o las galaxias sostiene a los núcleos.
colisionan. El núcleo es ridículamente chico: un mi-
Pero al estallar un bomba atómica, ocu- llonésimo de millonésimo de milímetro; si
rre algo mucho más que humano: el fogona- un núcleo tuviera el tamaño de un chico
zo térmico, el flash térmico, la onda de pre- de cinco años, éste mediría diez millones
sión... Un intenso estallido de radiación ga- de millones de kilómetros de altura y lle-
mma y neutrones, que dura bastante menos garía hasta el confín del sistema solar.
que un segundo. Durante la explosión, el Uno esperaría que las fuerzas que
arma nuclear se vaporiza instantáneamente. mantienen unido el núcleo fueran también
Lo que era sólido y frío material se trans- pequeñas, pero no es así. Dos partículas
forma en un gas más caliente que el núcleo del núcleo están unidas por la fuerza nu-
del sol a millones de grados, que comienza clear fuerte. Y la fuerza con que se atraen
a radiar hacia afuera su energía en forma dos partículas en el núcleo es del orden de
de rayos X y calienta el aire de alrededor y los trescientos kilos.
forma una bola de fuego, de aire superca- Esas fuerzas cotidianas que actúan en
lentado que crece rápidamente y brilla tan lo microscópico explican la violencia de
intensamente debido a su propio calor, que las explosiones atómicas. Cuando me-
en los primeros momentos es varias veces diante una bomba se lleva lo micros­cópico
más brillante que el Sol. a lo cotidiano, las fuerzas cotidianas del
Pero además de luz la esfera de fuego núcleo crecen hasta hacerse astronómicas.
radia calor y a medida que la bola de fuego Pero si en el núcleo están encerradas
en expansión empuja el aire que la rodea, semejantes cantidades de energía, éstas
crea una onda de choque que produce un tuvieron que salir de algún lado. Si al sol-
salto abrupto en la presión del aire y que se tarse liberan tanta energía, esa energía es
mueve hacia afuera a miles de kilómetros la que debió usarse para empaquetados, y
por hora, derribando a su paso todo lo que empaquetados debió haber sido una tarea
encuentra. de titanes.
Esto es lo que pueden producir diez ki- Efectivamente, lo es: los núcleos de
los de uranio convenientemente manipula- uranio -y todos los núcleos pesados- se
do, y nada de esto se parece a lo cotidiano. producen en condiciones titánicas: en el
¿Cómo puede ser? ¿De dón­de vienen seme- centro de las estrellas y durante las enor-

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Antología

mes explosiones con que algunas estrellas enorme masa estelar. Llega un momento
mueren. en que empieza a fusionarse el silicio en
núcleos de hierro, y entonces empieza el
Allá lejos y hace tiempo último acto del drama estelar.
Durante la mayor parte de su vida útil, Y ése es ya el final, porque el hierro es
las estrellas mantienen un equilibrio bas- muy estable, y ya no puede fundirse a su
tante sensato entre el peso de su enorme vez en elementos más pesados. La estrella
masa, que trata de caer hacia el centro, y no puede ir más allá, y las campanas em-
la energía radiante que consigue impedir piezan a doblar por ella. Si es una estrella
esa caída. La lucha entre la presión hacia chica (como el Sol) se enfriará lentamente
adentro y la energía que se emite hacia y quedará como una “enana blanca”, bri-
afuera es una lucha a muerte. El centro de llando pálida­mente y sin pena ni gloria.
la estrella funciona como un horno: fusio- Si se trata de una estrella masiva, los su-
nando núcleos de hidrógeno en núcleos cesos se precipitan pues la fusión del silicio
de helio. Ésta es una reacción altamente en hierro es muy rápida: en sólo un día hay
energética que emite grandes cantidades un núcleo de hierro perfec­tamente formado.
de calor y permite a la estrella brillar y Pero en el núcleo de hierro ya no se pro-
contra­rrestar la presión gravitatoria que duce energía como para detener a la enorme
empuja toda la masa de la estrella hacia masa de la estrella, y la catástrofe es impa-
su centro. Las reacciones nucleares del rable. Toda la materia se precipita hacia el
centro fabrican helio a partir del hidróge­ centro, comprimiéndolo hasta densidades
no, y alrededor del centro se va formando equiparables a las de un núcleo atómico: en
el resto de los elementos. Para fabri­car este punto insoportable, la estrella hace un
la Tabla Periódica, hacen falta, pues, las último intento por resistir. Lo consigue sólo
enormes presiones y las reaccio­nes nu- por un microinstante en que el proceso se
cleares de una estrella. detiene, pero enseguida la materia cede, se
Pero aun estas reacciones nucleares comprime más allá de sus posi­bilidades, y
son insuficientes para fabricar los ele­ luego rebota (como un pedazo de goma que
mentos más pesados de todos. uno comprime y lue­go vuelve a su posición
Y es que en una estrella las cosas pue- inicial), generando una pavorosa explosión
den funcionar aceptablemente bien duran- llamada supernova: el noventa por ciento
te millones o miles de millones de años, del material que compone la estrella vuela
hasta el día fatal e inevitable en que el hi- por el espacio.
drógeno se acaba. Y ése es el principio del El estallido de la supernova es muy
fin. Al terminarse el hidró­geno, la radia- rápido: no dura más que un milésimo de
ción liberada hacia afuera disminuye; la segundo.
presión gravitatoria, ni lenta ni perezosa, Y durante una supernova, en el medio
empieza a ganar; el núcleo de la estrella de esas fantásticas presiones y tem­peraturas,
se contrae y al contraerse, se calienta lo y en medio del dramatismo del estallido y la
suficiente como para que empiece a fusio- muerte estelar, es cuando se produce el últi-
narse el helio, formando carbono. Pero el mo elemento de la tabla periódica: el uranio.
helio también se agota, y el esquema se La explosión lanza todos esos materiales
repi­te: esta vez son los núcleos de carbono al espacio donde servirán para for­mar nue-
los que se fundirán para dar neón, oxígeno vas generaciones de estrellas y eventual-
y silicio. Todos estos procesos de fusión mente, planetas.
liberan energía (aunque cada vez menos) Hizo falta, pues, la energía de una super-
y por lo tanto pueden contrarrestar cada nova para empaquetar un núcleo de uranio:
vez menos la presión gravitatoria de la cuándo éste se fisiona, devuelve esa energía
cósmica.

12
Antología

TEXTOS PARA EJERCICIO 6

Ni un pelo de tonto
POR QUÉ EN 1905 ALBERT EINSTEIN INVENTÓ EL SIGLO XX.

Por Leonardo Moledo

NOTA DE TAPA
EL CEREBRO MÁGICO

Es verdad: fue un alumno opaco, huyó parte, estaba en un brete bastante serio. La
de los nazis, habló en contra de la bomba triunfal teoría electromagnética de James
atómica, patentó su mayor descubrimiento Clark Maxwell había resucitado los viejos
en una ecuación incónica (E=mc2), redefi- fantasmas del movimiento y el reposo ab-
nió a Dios con un aforismo (“Dios no juega solutos, que Newton y su mecánica habían
a los dados”), e impuso la figura del científi- desterrado dos siglos atrás. La visión nove-
co bonachón, pacifista y distraído. Pero, ho- centista del mundo había llenado al univer-
nestamente, a cien años de aquel 1905 en el so vacío de Newton con éter, una dudosa y
que publicó la Teoría de la Relatividad que repugnante sustancia aristotélica, donde vi-
lo convirtió en quien fue: ¿sabe usted por braban las ondas electromagnéticas, y que
qué Albert Einstein inventó el siglo XX? se encontraba en “reposo absoluto” en todo
“Mi hijo se siente profundamente infor- el universo.
tunado con su actual situación de desem- Si el éter se encontraba en reposo abso-
pleo. Día a día crece en él la sensación de luto, al moverse a través de este éter dor-
que su carrera va desencaminada.” Carta mido, la Tierra recibiría una corriente –un
de Hermann Einstein, padre de Albert viento de éter en contra– de la misma ma-
(1901) nera que un avión recibe una corriente de
A fines del siglo XIX, Occidente en ge- aire en sentido contrario a su movimiento. Y
neral se aproximaba lenta pero firmemente este viento de éter –sostenía la teoría– ten-
a una seria crisis política y cultural: la paz dría que ser capaz de retrasar un rayo de luz.
armada y la competencia capitalista entre En 1881 y 1889, los físicos norteamericanos
las potencias europeas desembocarían en la Michelson y Morley hicieron el experimen-
guerra del ‘14 y el ascenso del socialismo to y no detectaron nada: ningún viento de
y el movimiento obrero en las revoluciones éter, ningún retraso en el rayo de luz, ningún
rusas; la pintura se desprendía de la forma, tipo de movimiento absoluto. La situación
enfilaba hacia el cubismo y, más allá, la abs- era, sin duda, grave: la teoría (electromag-
tracción; la música ensayaba disonancias; la nética) predecía una cosa (que el rayo de
literatura iniciaba el camino que la apartaría luz se tenía que retrasar) y los experimentos
del naturalismo y desembocaría en el fluir daban un resultado contrario: la luz no se
de la conciencia de Proust, Woolf y Joyce; y retrasaba un ápice. ¿Y entonces? Y entonces
las matemáticas sufrían los rigores de la teo- había que buscar una explicación que arre-
ría de conjuntos, que sacudirían la filosofía glara esta discrepancia.
y que rematarían en el positivismo lógico. Dos físicos, Lorentz y Fitzgerald, cada
La física, que en el siglo XIX se jactaba uno por su cuenta, sugirieron una solución.
de poder explicar todo lo existente, por su Era rara, pero era una solución. Imaginaron

13
Antología

que, con el movimiento, las distancias y el do su doctorado en Física. No había sido,


tiempo se modifican, y aceptando esas ex- hasta el momento, un estudiante especial-
trañas propiedades del tiempo y el espacio, y mente destacado, pero que sin embargo fue,
haciendo los cálculos apropiados, se entien- al decir de sus jefes, un buen empleado,
de por qué el experimento de Michelson- que en los intersticios del trabajo se dedicó
Morley no reveló ningún retraso en el rayo a reflexionar sobre aquellas cuestiones que
de luz. Al moverse la Tierra respecto del preocupaban a los físicos: el éter, el movi-
éter, las distancias y los tiempos se modifi- miento absoluto, los cuantos de Plank. Así
can de tal manera que el rayo llega a la cita son las cosas.
con puntualidad y sin registrar retraso algu- Y ahí llegó el famoso annus mirabilis
no. Pero la explicación tenía un punto flojo: (año milagroso) de 1905. Milagroso para
¿por qué se van a contraer los cuerpos con el la física, para Einstein, para el mundo. Ese
movimiento? ¡Si no hay ninguna razón para año curioso y extraño, mientras en Rusia se
que lo hagan! En realidad, era una solución producía la primera revolución (que culmi-
de compromiso, una transacción ad hoc, que naría en 1917 y en la perestroika siete déca-
dejaba a salvo el éter, el electromagnetismo, das más tarde) y el incidente del acorazado
el rayo de luz que no se retrasaba y la pre- Potemkin, mientras nacían Greta Garbo y
dicción de que se retrasaba. Arreglaba las Osvaldo Pugliese y se fundaba Las Vegas,
cosas, pero al costo de un dolor de cabeza. Albert Einstein, ascendido ya a perito de
Por primera vez se habían tocado el espacio primera clase en la oficina de patentes, de
y el tiempo, esos dioses que reinaban desde 26 años de edad, publicó una seguidilla de
la época de Newton, y que parecían into- cinco trabajos en la revista científica del mo-
cables. Era chapucero, pero el daño estaba mento, los Annalen der Physik (valga decir
hecho. que, por esa época, si un científico quería
ser por lo menos respetado debía saber más
Pequeños milagros alemán que inglés). Cada uno de ellos apun-
No era el único frente de tormenta: hacia taba a una cuestión importante y la resolvía
fines del siglo XIX, se había profundizado de una manera sorprendente y cada uno de
la investigación en el terreno del átomo; pri- esos tres trabajos le hubiera garantizado,
mero los rayos X y luego la radiactividad por sí solo, un premio Nobel de Física.
ofrecían avalanchas de datos sin una teoría El primero, en marzo (llamado Sobre un
comprensiva. En el año 1900, Max Plank punto de vista heurístico concerniente a la
había propuesto una explicación del fenó- emisión y transformación de la luz) se metía
meno de la radiación del cuerpo negro (un con los cuantos de Plank y lo extendía a la
problema heredado del siglo XIX) que con- luz: Einstein sostenía que la luz, entonces
tenía una hipótesis novedosa y sobre todo representada y considerada una onda elec-
herética (cuyos alcances el mismo Plank es- tromagnética, poseía también una naturale-
taba lejos de imaginar). Plank suponía que za corpuscular y se comportaba como una
la energía era emitida de manera discreta, lluvia de partículas (fotones, o cuantos de
en paquetes, o cuantos de energía, es decir, luz) y que su energía no estaba distribui-
rompiendo el baluarte de la continuidad que da sino que se concentraba en paquetes o
ostentaba hasta entonces el concepto de cuantos discretos, que se localizaban en el
energía. espacio y que podían ser absorbidos o ge-
Eso, en 1900. En 1903, un muchacho nerados solamente en paquetes. La teoría
que creía en el éter, y en la continuidad de la explicaba un problema que intrigaba a los
energía, empezó a trabajar como empleado físicos: el mecanismo por el cual la luz, al
en la oficina de patentes de Berna (Suiza). incidir sobre un metal, era capaz de arrancar
Tenía a la sazón 24 años y estaba terminan- electrones. Era una explicación del efecto

14
Antología

fotoeléctrico, que resistía desde hacía años. elevado al más alto sitial: el espacio inmóvil
Sobre ese trabajo descansa toda la mecánica como marco general y escenario global den-
cuántica y toda la física atómica de la pri- tro del cual suceden los fenómenos, y donde
mera mitad del siglo XX, y fue este trabajo una distancia siempre es la misma distan-
el que le valió el Premio Nobel que habría cia. Por otro lado, en ese espacio transcurría
de recibir en 1921 (pese a lo que piensa mu- también un tiempo absoluto, matemático y
cha gente, Einstein no ganó el Nobel por su universal; tanto el espacio como el tiempo
Teoría de la Relatividad). eran entidades independientes de los fenó-
En abril, terminó su ya retrasada tesis de menos y resultaba inconcebible que las co-
doctorado (Una nueva determinación de las sas fueran de otra manera. Es ahí donde la
dimensiones de la molécula) demostrando Teoría de la Relatividad introduce una rup-
que el tamaño de las moléculas en un líqui- tura metafísica: según Einstein, el espacio
do podía medirse por su viscosidad (es útil y el tiempo se amalgaman en algo distinto,
recordar que en 1905 aún se discutía sobre el “espacio-tiempo”, que depende de los
la existencia real o meramente ficcional de observadores: dos sucesos que son simultá-
las moléculas y los átomos). neos para uno de ellos, puede no serlo para
En mayo, el tercer trabajo (¿Depende la el otro, y lo mismo ocurre con las duraciones
inercia de un cuerpo de su contenido ener- y longitudes: un segundo no necesariamente
gético?) atacaba uno de los problemas he- dura lo mismo para dos observadores dife-
redados del siglo XIX (el del movimiento rentes. El reloj que da la hora para todo el
browniano) y lo cerraba de una vez por to- universo ha dejado de existir. Situación que
das, al encontrar una formulación matemá- se agudizará en 1915 con la Teoría General
tica acabada. de la Relatividad (básicamente una teoría de
Y en el cuarto, ese joven que había creí- la gravitación), donde la geometría misma
do en el éter –pero que ya no creía más– se del espacio-tiempo depende de la estructura
metía en el embrollo del movimiento ab- de los fenómenos, en especial de la distribu-
soluto, el electromagnetismo y sus deriva- ción de la masa y la energía, capaz de curvar
dos, el tiempo y las distancias cambiantes el espacio y hacer que el tiempo transcurra
de Fitzgerald y Lorentz, y resolvía el pro- cada vez más despacio.
blema, proponiendo una visión del mundo El lugar del absoluto, a partir de 1905,
radicalmente distinta a la que había reinado retrocede una vez más (como lo venía ha-
hasta entonces. Le había puesto un título en ciendo desde los tiempos de Copérnico) y se
apariencia abstruso: Sobre la electrodinámi- refugia en dos recovecos. Uno, la velocidad
ca de los cuerpos en movimiento, pero en la de la luz, que a diferencia de los segundos
historia y la ciencia, quedaría con un nom- y los metros es exactamente la misma para
bre mucho más sonoro y elocuente: Teoría todos los observadores, y segundo, la for-
de la Relatividad. ma de las leyes de la naturaleza que también
El quinto trabajo no tuvo importancia, tienen exactamente la misma forma para to-
pero se le puede perdonar. dos los observadores.
Así, la Relatividad de 1905 no tenía
1905, paredón y después correlato experimental posible (ya que los
Salvo por un puñado de físicos, la Teoría efectos relativistas sólo son medibles a ve-
de la Relatividad no fue aceptada de inme- locidades muy altas), y no pasaba de ser una
diato. Era demasiado audaz, demasiado ima- apuesta teórica (hoy la dilatación tempo-
ginativa, rompía demasiado con conceptos ral ya se ha medido y comprobado experi-
bien establecidos, en especial con la sacrali- mentalmente en laboratorios y ciclotrones).
dad del tiempo y el espacio, esas intuiciones Curiosamente fue la Teoría de la Relatividad
puras del entendimiento que Newton había General la que pasó la primera prueba empí-

15
Antología

rica en 1919, cuando durante un eclipse se contraposición al cosmos newtoniano infi-


pudo comprobar que la masa del Sol efecti- nito y abierto, imaginó un universo finito y
vamente curvaba los rayos de luz (es decir, cerrado sobre sí mismo. Finalmente, la cosa
curvaba las líneas rectas), y que el Sol no no resultó ser así, pero fue la primera refor-
era un actor pasivo que actuaba dentro del mulación a fondo desde la revolución cien-
espacio, sino que intervenía en la estructura tífica del siglo XVII.
del espacio-tiempo. Y todo empezó en 1905. Verdaderamente,
Pero hay algo más: las dos teorías, la es- se trató de un año milagroso. Como un mago,
pecial y la general, le permitieron a Einstein Einstein sacó de la galera al siglo XX.
imaginar un modelo global del universo: en

LA CIENCIA, ENTRE DIOS Y LA RAZÓN

En la presentación del libro Tecnología en la vida cotidiana, de Tomás Buch, se analiza-


ron las consecuencias de la mitificación del conocimiento científico.
Por S.F.
presentación de su libro, acompañado por el
escritor Guillermo Martínez y el editor del
suplemento Futuro de Página/12, el escritor
y periodista científico Leonardo Moledo.
“Existe una significativa confusión entre
los fines y los medios, una de las caracte-
rísticas del capitalismo tardío –advirtió el
autor–. La finalidad del capitalismo no es
la resolución de problemas humanos sino el
lucro. Si se tratase de remediar necesidades,
Un nuevo demiurgo de las sociedades estaríamos dándoles de comer a mil millo-
modernas suscita amores y odios tan pa- nes de hambrientos, y no gastando el dinero
sionales que parecen irreconciliables. La en armas de destrucción masiva.”
omnipresencia de la tecnología provoca te- En opinión de Buch, cuando se habla de
mores más o menos fundados, acaso porque “la” tecnología se produce una mitificación,
las pautas de su complejo funcionamiento porque se la piensa como “una entidad con
se escurren de la comodidad de las certezas. voluntad propia, una especie de deidad”.
Tomás Buch, doctor en Química Física, es- El libro, entonces, se propone desmon-
cribió Tecnología en la vida cotidiana (pu- tar las consecuencias de esta mitificación.
blicado por Eudeba), para despejar muchos “Quisiera darles ciertas armas para que se
de los malentendidos que circulan por el defiendan contra la demagogia tanto tec-
imaginario social. “Para amplias capas de nofílica como tecnofóbica. Es interesante
la población, la tecnología se ha transfor- ver de qué manera el extremo tecnofílico
mado en un ente de características místicas. engancha con ciertos movimientos de tin-
El hombre contemporáneo está frente a los te romántico-fascista de los años ‘20. Y no
milagros tecnológicos modernos en una está mal recordar que la Alemania nazi fue
postura similar a la del salvaje ante los fe- el primer país que estableció una legislación
nómenos de la naturaleza: son fuerzas que muy severa en cuanto al cuidado del medio
no comprende y no controla y de cuya bene- ambiente, aunque al mismo tiempo consi-
volencia depende”, señaló Buch durante la deraba a sectores enteros de su población

16
Antología

como objeto dañino y cuya destrucción era raje cultural hacia la derecha, para Moledo,
deseable.” Buch no es optimista ni pesimis- también afecta a la izquierda, que se está
ta. No predica ni denuncia. Simplemente volviendo cada vez más conservadora. “Así
muestra cómo la tecnología se introdujo como la Edad Media ponía su foco en la
de modo inexorable en la vida cotidiana de edad de oro perdida, la sociedad moderna
los individuos del siglo XXI. “Bacon puso lo hace en el futuro. Pero al mismo tiempo,
el mandato del dominio de la naturaleza a se pasó del ataque a la resistencia. Ahora se
nuestro servicio. Para él, habría una restric- habla de resistir a la globalización y no de
ción moral que nos impediría hacer cosas atacar, como se hacía en la primera mitad
indebidas, porque creía que la sociedad iba del siglo XX, cuando el mundo se encami-
a tener la sensatez suficiente para morigerar naba hacia una opción de progreso y socia-
el efecto que este dominio podría tener so- lismo, que todos sabemos cómo terminó.” 
bre la naturaleza”, añadió Buch. Al fin y al cabo, época de transición, quizá
“Estamos presenciando un viraje his- de desconciertos fluctuantes, Moledo sostu-
tórico de la cultura actual. De la idea de vo que durante las pausas históricas hay que
progreso, que nació en el siglo XVI con la dedicarse a pensar. “Por eso me parece que
revolución científica y el comienzo del ca- la filosofía tiene tanta fuerza en este mo-
pitalismo, estamos pasando a una idea de mento. La ciencia siempre cree saber lo que
conservación. Las sociedades y las culturas hay que hacer. Hay una cesura natural entre
se están volviendo conservadoras”, planteó esa reflexión y lo que la ciencia propone.
Moledo. El editor de Futuro subrayó que ¿Dónde podemos reflexionar?”, se preguntó
la ciencia como concepto no encaja en una Moledo. “Tal vez la literatura y los libros
cultura conservadora. “Es muy difícil ima- sean el lugar de reflexión. Todo el mundo se
ginarse un sistema científico que se pro- queja de que no se lee, pero se están publi-
ponga retroceder porque la ciencia inclu- cando más libros que nunca.”
ye, dentro de sus presupuestos, la idea de
que se puede saber cada vez más.” El vi- http://www.pagina12.com.ar/diario/espectacu-
los/6-34735-2004-04-30.html

MASK/LA MÁSCARA (The Mask), EE.UU., 1994, dirigida por


Charles Russell, con Jim Carrey, Cameron Díaz y el perrito Max.

La historia de Mask es sencilla e histo- tagonista de Mask, quiere dejar de ser un


rietística (de hecho, la película se basa en perdedor al que su jefe verduguea, su com-
un comic): el hallazgo de un talismán de pañerita más fea deja pagando y una propie-
poderes mágicos -más precisamente una taria repelente trata como a una cucaracha.
máscara antigua¬dota a quien lo utilice de Ipkiss quiere pasar a ganador, quedarse con
superpoderes, y éstos le permitirán llevar a la más linda del baile, tener un supersport y
cabo sus deseos. El viejo truco de la doble vengarse de la manera más cruel posible de
personalidad del superhéroe, en una pala- todos los que le hicieron la vida imposible.
bra. Superman, Batman, el Avispón Verde y Ipkiss ve el mundo con los ojos de un co-
siguen las firmas. Si el esquema es el mis- mercial de TV, como puede notarse, y Mask
mo para todos los superhéroes, lo que mar- comparte su punto de vista, como toda pe-
ca la diferencia son los deseos de cada uno: lícula de superhéroes. The Mask: el primer
Superman quiere salvar al planeta a toda superhéroe con mentalidad de pequeño bur-
costa, y Batman, redimir un trauma de su gués. ¿Cómo simpatizar con un tipejo como
infancia, por ejemplo. Stanley Ipkiss, pro- éste?

17
Antología

Para peor, Chuck Russell, cuyo antece- duda la vedette de la película, bueno, eso: sí,
dente más “destacado” es haber dirigido la son la vedette de la película. Cualquiera que
tercera parte de Pesadilla, parece no haber- haya gozado hasta el delirio con los dibujos
se dado cuenta de las diferencias entre The animados del genial Tex Avery o con los no
Mask y Freddy: la película, que se supone menos extraordinarios de Chuck Jones para
una comedia para adolescentes en plan “de- la Warner (El correcaminos, por ejemplo)
lirante”, es, en el mejor de los casos, rutina- no podrá dejar de celebrar que un actor se
ria. En el peor, rezuma violencia innecesa- convierta, como el velocípedo de la Warner,
ria, transmitiendo una visión del mundo más en un torbellino humano o en una vara de
bien repulsiva: el “héroe” goza aterrando a goma, o que ante un caliente número musi-
una pandillita callejera incapaz de matar a cal de la rubia Cameron Díaz su mandíbula
una mosca, y cuando se propone seducir a se caiga, sus ojos se salgan de las órbitas y
la chica, echa mano de una serie de proca- se convierta en un lobo aullador, reacción
cidades dignas de Jorge Corona. The Mask lógica por otra parte. Efectos especiales sor-
está llena de presuntos “chistes” que dan prendentes, sin duda, pero, como se ve, nada
vergüenza ajena y un sentido del humor ba- originales: se limitan a copiar lo que Avery
sado en eructos y pedos. Pesadilla 7: Freddy y Jones inventaron hace casi medio siglo. El
visita Porky’s. No sé si será por el desagra- “factor humano” lo aporta Milo, el perrito
do generalizado, pero disfruté infinitamente del protagonista -homenaje a su homónimo
menos de la música de lo que disfruté leyen- de Tintín-, lo único noble, simpático y he-
do la nota sobre la banda de sonido escrita roico de esta película fea en todo sentido.
por Guillermo Pintos en el número anterior
de El Amante. Es más, en lugar de leer esta Horacio Bernades
nota, les recomiendo que lean ésa. Con res-
pecto a los efectos especiales, que son sin Revista El amante cine. Año 4, N° 34. Diciembre de
1994.

18
Antología

TEXTO PARA EJERCICIO 9

Rodolfo Walsh
Los oficios terrestres, 1966

ESA MUJER

El Coronel elogia mi puntualidad. -Es no me sentiré solo, ya no me sentiré como


puntual como los alemanes -dice. una arrastrada, amarga, olvidada sombra.
- O como los ingleses. El Coronel sabe donde está.
El Coronel tiene apellido alemán. Se mueve con facilidad en el piso de
Es un hombre corpulento, canoso, de muebles ampulosos, ornado de marfiles y
cara ancha, tostada. de bronces, de platos de Meissen y Canton.
- He leído sus cosas -propone-. Lo Sonrío ante el Jongkind falso, el Figari du-
felicito. doso. Pienso en la cara que pondría si le
Mientras sirve dos grandes vasos de dijera quien fabrica los Jongkind, pero en
whisky, me va informando, casualmente, cambio elogio su whisky.
que tiene veinte años de servicios de infor- Él bebe con vigor, con salud, con entu-
maciones, que ha estudiado filosofía y le- siasmo, con alegría, con superioridad, con
tras, que es un curioso del arte. No subraya desprecio. Su cara cambia y cambia, mien-
nada, simplemente deja establecido el terre- tras sus manos gordas hacen girar el vaso
no en que podemos operar, una zona vaga- lentamente.
mente común. - Esos papeles -dice. Lo miro.
Desde el gran ventanal del décimo piso - Esa mujer, Coronel. Sonríe.
se ve la ciudad en el atardecer, las luces pá- - Todo se encadena -filosofa.
lidas del río. Desde aquí es fácil amar, si- A un potiche de porcelana de Viena le
quiera momentáneamente, a Buenos Aires. falta una esquirla en la base. Una lámpara de
Pero no es ninguna forma concebible de cristal está rajada. El Coronel, con los ojos
amor lo que nos ha reunido. brumosos y sonriendo, habla de la bomba.
El Coronel busca unos nombres, unos - La pusieron en el palier, creen que yo
papeles que acaso yo tenga. tengo la culpa. Si supieran lo que he hecho
Yo busco una muerta, un lugar en el por ellos, esos roñosos.
mapa. Aún no es una búsqueda, es ape- - ¿Mucho daño? -pregunto. Me importa
nas una fantasía: la clase de fantasía per- un carajo.
versa que algunos sospechan que podría - Bastante. Mi hija. La he puesto en ma-
ocurrírseme. nos de un psiquiatra. Tiene doce años-dice.
Algún día (pienso en momentos de ira) El Coronel bebe, con ira, con tristeza,
iré a buscarla. Ella no significa nada para con miedo, con remordimiento.
mí, y sin embargo iré tras el misterio de su Entra su mujer, con dos pocillos de café.
muerte, detrás de sus restos que se pudren - Contale vos, Negra.
lentamente en algún remoto cementerio. Si Ella se va sin contestar; una mujer
la encuentro, frescas altas olas de cólera, alta, orgullosa, con un rictus de neuro-
miedo y frustrado amor se alzarán, podero- sis. Su desdén queda flotando como una
sas vengativas olas, y por un momento ya nubecita.

19
Antología

- La pobre quedó muy afectada -explica bien con esos roñosos, pero si ante la histo-
el Coronel-. Pero a usted no le importa esto. ria, ¿comprende?
- ¡Cómo no me va a importar!... Oí de- - Ojalá dependa de mí, Coronel.
cir que al capitán N y al mayor X también - Anduvieron rondando. Una noche, uno
les ocurrió alguna desgracia después de se animó. Dejó la bomba en el palier y salió
aquello. corriendo.
El Coronel se ríe. Mete la mano en una vitrina, saca una
- La fantasía popular -dice-. Vea como figurita de porcelana policromada, una pas-
trabaja. Pero en el fondo no inventan nada. tora con un cesto de flores.
No hacen más que repetir. - Mire.
Enciende un Marlboro, deja el paquete a A la pastora le falta un bracito.
mi alcance sobre la mesa. - Derby -dice-. Doscientos años.
- Cuénteme cualquier chiste -dice. La pastora se pierde entre sus dedos
Pienso. No se me ocurre. repentinamente tiernos. El Coronel tiene
- Cuénteme cualquier chiste político, una mueca de fierro en la cara nocturna,
el que quiera, y yo le demostraré que esta- dolorida.
ba inventando hace veinte años, cincuenta - ¿Por qué creen que usted tiene la culpa?
años, un siglo. Qué se usó tras la derrota - Porque yo la saqué de donde estaba,
de Sedan, o a propósito de Hindenburg, de eso es cierto, y la llevé donde está ahora, eso
Dollfuss, de Badoglio. también es cierto. Pero ellos no saben lo que
- ¿Y esto? querían hacer, esos roñosos no saben nada,
- La tumba de Tutankamon -dice el y no saben que fui yo quien lo impidió.
Coronel-. Lord Carnavon. Basura. El Coronel bebe, con ardor, con orgullo,
El Coronel se seca la transpiración con con fiereza, con elocuencia, con método.
la mano gorda y velluda. - Porque yo he estudiado historia. Puedo
- Pero el mayor X tuvo un accidente, ver las cosas con perspectiva histórica. Yo
mató a su mujer. he leído a Hegel.
- ¿Qué más? -dice, haciendo tintinear el - ¿Qué querían hacer?
hielo en el vaso. - Fondearla en el río, tirarla de un avión,
- Le pegó un tiro una madrugada. quemarla y arrojar los restos por el inodoro,
- La confundió con un ladrón -sonríe el diluirla en ácido. ¡Cuánta basura tiene que
Coronel-. Esas cosas ocurren. oír uno! Este país esta cubierto de basura,
- Pero el capitán N... uno no sabe de donde sale tanta basura, pero
- Tuvo un choque de automóvil, que lo estamos todos hasta el cogote.
tiene cualquiera, y más el, que no ve un ca- - Todos, Coronel. Porque en el fondo es-
ballo ensillado cuando se pone en pedo. tamos de acuerdo, ¿no? Ha llegado la hora
- ¿Y usted, Coronel? de destruir. Habría que romper todo.
- Lo mío es distinto -dice-. Me la tienen - Y orinarle encima.
jurada. Se para, da una vuelca alrededor de - Pero sin remordimientos, Coronel.
la mesa. Enarbolando alegremente la bomba y la pi-
- Creen que yo tengo la culpa. Esos ro- cana. ¡Salud! -digo levantando el vaso.
ñosos no saben lo que yo hice por ellos. No contesta. Estamos sentados junto al
Pero algún día se va a escribir la historia. A ventanal. Las luces del puerto brillan: azul
lo mejor la va a escribir usted. mercurio. De a ratos se oyen las bocinas de
- Me gustaría. los automóviles, arrastrándose lejanas como
- Y yo voy a quedar limpio, yo voy a las voces de un sueno. El Coronel es apenas
quedar bien. No es que me importe quedar la mancha gris de su cara sobre la mancha
blanca de su camisa.

20
Antología

- Esa mujer -le oigo murmurar-. Estaba - Pero esa mujer estaba desnuda -dice,
desnuda en el ataúd y parecía una virgen. La argumenta contra un invisible contradictor-.
piel se le había vuelto transparente. Se veían Tuve que taparle el monte de Venus, le puse
las metástasis del cáncer, como esos dibuji- una mortaja y el cinturón franciscano.
tos que uno hace en una ventanilla mojada. Bruscamente se ríe.
El Coronel bebe. Es duro. - Tuve que pagar la mortaja de mi bolsi-
- Desnuda -dice-. Éramos cuatro o cinco llo. Mil cuatrocientos pesos. Eso le demues-
y no queríamos mirarnos. Estaba ese capi- tra, ¿eh? Eso le demuestra.
tán de navío, y el gallego que la embalsa- Repite varias veces “Eso le demuestra”,
mó, y no me acuerdo quién más. Y cuando como un juguete mecánico, sin decir que es
la sacamos del ataúd -el Coronel se pasa la lo que eso me demuestra.
mano por la frente-, cuando la sacamos, ese - Tuve que buscar ayuda para cambiarla
gallego asqueroso... de ataúd. Llamé a unos obreros que había
Oscurece por grados, como en un teatro. por ahí. Figúrese cómo se quedaron. Para
La cara del Coronel es casi invisible. Solo ellos era una diosa, que se yo las cosas que
el whisky brilla en su vaso, como un fuego les meten en la cabeza, pobre gente.
que se apaga despacio. Por la puerta abier- - ¿Pobre gente?
ta del departamento llegan remotos ruidos. - Si, pobre gente. -El Coronel lucha con-
La puerta del ascensor se ha cerrado en la tra una escurridiza cólera interior.- Yo tam-
planta baja, se ha abierto más cerca. El enor- bién soy argentino.
me edificio cuchichea, respira, gorgotea con - Yo también, Coronel, yo también.
sus cañerías, sus incineradores, sus cocinas, Somos todos argentinos.
sus chicos, sus televisores, sus sirvientas. - Ah, bueno -dice.
Y ahora el Coronel se ha parado, empuña - ¿La vieron así?
una metralleta que no le vi sacar de ningu- - Si, ya le dije que esa mujer estaba des-
na parte, y en puntas de pie camina hacia el nuda. Una diosa, y desnuda, y muerta. Con
palier, enciende la luz de golpe, mira el as- toda la muerte al aire, ¿sabe? Con todo, con
cético, geométrico, irónico vacío del palier, todo...
del ascensor, de la escalera, donde no hay La voz del Coronel se pierde en una
absolutamente nadie, y regresa despacio, perspectiva surrealista, esa frasecita cada
arrastrando la metralleta. vez más remota encuadrada en sus líneas de
- Me pareció oír. Esos roñosos no me van fuga, y el descenso de la voz manteniendo
a agarrar descuidado, como la vez pasada. una divina proporción o que. Yo también me
Se sienta, más cerca del ventanal ahora. sirvo un whisky.
La metralleta ha desaparecido y el Coronel - Para mi no es nada -dice el Coronel-.
divaga nuevamente sobre aquella gran esce- Yo estoy acostumbrado a ver mujeres des-
na de su vida. nudas. Muchas en mi vida. Y hombres
-... se le tiró encima, ese gallego asque- muertos. Muchos en Polonia, el ‘39. Yo era
roso. Estaba enamorado del cadáver, la to- agregado militar, dese cuenta.
caba, le manoseaba los pezones. Le di una Quiero darme cuenta, sumo mujeres
trompada, mire -el Coronel se mira los nu- desnudas más hombres muertos, pero el re-
dillos-, que lo tiré contra la pared. Está todo sultado no me da, no me da, no me da... Con
podrido, no respetan ni a la muerte. ¿Le mo- un solo movimiento muscular me pongo so-
lesta la oscuridad? brio, como un perro que se sacude el agua.
- No. - A mi no me podía sorprender. Pero
- Mejor. Desde aquí puedo ver la calle. Y ellos...
pensar. Pienso siempre. En la oscuridad se - ¿Se impresionaron?
piensa mejor. Vuelve a servirse un whisky.

21
Antología

- Uno se desmayó. Lo desperté a bo- - Es para patearme -explica el Coronel-.


fetadas. Le dije: “Maricón; esto es lo que Me llaman a cualquier hora. A las tres de la
hacés cuando tenés que enterrar a tu rei- madrugada, a las cinco.
na?. Acordate de San Pedro, que se durmió - Ganas de joder -digo alegremente.
cuando lo mataban a Cristo”. Después me - Cambié tres veces el número del telé-
agradeció. fono. Pero siempre lo averiguan.
Miro la calle. “Coca” dice el letrero, pla- - ¿Qué le dicen?
ta sobre rojo. “Cola” dice el letrero, plata - Que a mi hija le agarre la polio. Que
sobre rojo. La pupila inmensa crece, círculo me van a cortar los huevos. Basura.
rojo tras concéntrico círculo rojo, invadien- Oigo el hielo en el vaso, como un cen-
do la noche, la ciudad, el mundo. “Beba.” cerro lejano.
- Beba -dice el Coronel. Bebo. - Hice una ceremonia, los arengué. Yo
- ¿Me escucha? respeto las ideas, les dije. Esa mujer hizo
- Lo escucho. mucho por ustedes. Yo la voy enterrar como
- Le cortamos un dedo. cristiana. Pero tienen que ayudarme.
- ¿Era necesario? El Coronel está de pie y bebe con coraje,
El Coronel es de plata, ahora. Se mira la con exasperación, con grandes y altas ideas
punta del índice, la demarca con la uña del que refluyen sobre él como grandes y altas
pulgar y la alza. olas contra un peñasco y lo dejan intocado y
- Tantito así. Para identificarla. seco, recortado y negro, rojo y plata.
- ¿No sabían quien era? - La sacamos en un furgón, la tuve en
Se ríe. La mano se vuelve roja. “Beba.” Viamonte, después en 25 de Mayo, siempre
- Sabíamos, si. Las cosas tienen que ser cuidándola, protegiéndola, escondiéndola.
legales. Era un acto histórico, ¿comprende? Me la querían quitar, hacer algo con ella. La
- Comprendo. tapé con una lona, estaba en mi despacho,
- La impresión digital no agarra si el sobre un armario, muy alto. Cuando me pre-
dedo esta muerto. Hay que hidratarlo. Más guntaban que era, les decía que era el trans-
tarde se lo pegamos. misor de Córdoba, la Voz de la Libertad.
- ¿Y? Ya no sé donde esté el Coronel. El refle-
- Era ella. Esa mujer era ella. jo plateado lo busca, la pupila roja. Tal vez
- ¿Muy cambiada? ha salido. Tal vez ambula entre los muebles.
- No, no, usted no me entiende. Igualita. El edificio huele vagamente a sopa en la co-
Parecía que iba a hablar, que iba a... Lo del cina, colonia en el baño, pañales en la cuna,
dedo es para que todo fuera legal. El profesor remedios, cigarrillos, vida, muerte.
R. controló todo, hasta le sacó radiografías. - Llueve -dice su voz extraña.
- ¿El profesor R.? Miro el cielo: el perro Sirio, el cazador
- Si. Eso no lo podía hacer cualquiera. Orión.
Hacía falta alguien con autoridad científica, - Llueve día por medio -dice el Coronel-.
moral. En algún lugar de la casa suena, re- Día por medio llueve en un jardín donde
mota, entrecortada, una campanilla. No veo todo se pudre, las rosas, el pino, el cinturón
entrar a la mujer del Coronel, pero de pronto franciscano.
esta ahí, su voz amarga, inconquistable: Dónde, pienso, dónde.
- ¿Enciendo? -¡Está parada! -grita el Coronel-. ¡La en-
- No. terré parada, como Facundo, porque era un
- Teléfono. macho!
- Deciles que no estoy. Desaparece. Entonces lo veo, en la otra punta de la
mesa. Y por un momento, cuando el res-

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Antología

plandor cárdeno lo baña, creo que llora, que - ¡Ahora! -me exaspero-. ¿No le preocu-
gruesas lágrimas le resbalan por la cara. pa la historia?. Yo escribo la historia, y us-
- No me haga caso -dice, se sienta-. ted queda bien, bien para siempre, Coronel!
Estoy borracho. La lengua se le pega al paladar, a los
Y largamente llueve en su memoria. Me dientes.
paro, le toco el hombro. - Cuando llegue el momento..., usted
- ¿Eh? -dice-. ¿Eh? -dice. será el primero...
Y me mira con desconfianza, como - No, ya mismo. Piense. Paris Match.
un ebrio que se despierta en un tren Life. Cinco mil dólares. Diez mil. Lo que
desconocido. quiera. Se ríe.
- ¿La sacaron del país? - ¿Dónde, Coronel, dónde?
- Si. Se para despacio, no me conoce. Tal vez
- ¿La sacó usted? va a preguntarme quien soy, que hago ahí.
- Si. Y mientras salgo derrotado, pensando
- ¿Cuántas personas saben? que tendré que volver, o que no volveré
- Dos. nunca. Mientras mi dedo índice inicia ya ese
- ¿E1 Viejo sabe? Se ríe. infatigable itinerario por los mapas, unien-
- Cree que sabe. do isoyetas, probabilidades, complicidades.
- ¿Dónde? No contesta. Mientras sé que ya no me interesa, y que
- Hay que escribirlo, publicarlo. justamente no moveré un dedo, ni siquiera
- Si. Algún día. en un mapa, la voz del Coronel me alcanza
Parece cansado, remoto. como una revelación:
- Es mía -dice simplemente-. Esa mujer
es mía.

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Antología

TEXTO PARA EJERCICIO 10

Jorge Luis Borges y Adolfo Bioy Casares


LA FIESTA DEL MONSTRUO
Nuevos cuentos de Bustos-Domecq
Buenos Aires, Emecé, 1977

Aquí empieza, su aflición,


HILARIO ASCASUBI. La Refalosa.

-Te prevengo, Nelly, que fue una jorna- portara el otro a babucha, y allí, luego de
da cívica en forma, Yo, en mi condición de empastarnos el bajo vientre con escarola,
pie plano, y de propenso a que se me ataje en base al producido de las armas, sacaría-
el resuello por el pescuezo corto y la pan- mos, ante el asombro general del empleado
za hipopótama tuve un serio oponente en de turno ¡dos boletos de vuelta para Tolosa!
la fatiga, máxime calculando que la noche Pero fue como si habláramos en inglés, por-
antes yo pensaba acostarme con las galli- que Diente no pescaba ni un chiquito, ni yo
nas, cosa de no quedar como un crosta en la tampoco, y los compañeros de fila presta-
perfomance del feriado. Mi plan era sume y ban su servicio de intérprete, que casi me
reste: apersonarme a las veinte y treinta en perforan el tímpano, y se pasaban el Faber
el Comité; a las veintiuna caer como un so- cachuzo para anotar la dirección del ruso.
poncio en la cama jaula, para dar curso, con Felizmente el señor Marforio, que es más
el Colt como un bulto bajo la almohada, al flaco que la ranura de la máquina de mo-
Gran Sueño del Siglo, y estar en pie al pri- nedita, es un antiguo de esos que mientras
mer cacareo, cuando pasaran a recolectarme usted lo confunde con un montículo de cas-
los del camión. Pero, decime una cosa ¿vos pa, está pulsando los más delicados resor-
no crees que la suerte es como la lotería, que tes del alma del popolino, y así no es gracia
se encarniza favoreciendo a los otros? En el que nos frenara en seco la manganeta, pos-
propio puentecito de tablas, frente a la cami- tergando la distribución para el día mismo
nera, casi aprendo a nadar en agua abomba- del acto, con el pretexto de una demora del
da con la sorpresa de correr al encuentro del Departamento de Policía en la remesa de las
amigo Diente de Leche, que es uno de esos armas. Antes de hora y media de plantón, en
puntos que uno encuentra de vez en cuando. una cola que ni para comprar kerosene, reci-
Ni bien le vi su cara de presupuestívoro, bimos de propios labios del señor Pizzurno,
palpité que él también iba al Comité y, ya orden de despejar al trote, que la cumplimos
en tren de mandarnos un enfoque del pano- con cada viva entusiasta que no alcanzaron
rama del día, entramos a hablar de la distri- a cortar enteramente los escobazos rabiosos
bución de bufosos para el magno desfile y de ese tullido que hace las veces de portero
de un ruso, que ni llovido del cielo, que los en el Comité.
abonaba como fierro viejo en Berazategui. A una distancia prudencial la barra se
Mientras formábamos en la cola pugnamos rehizo. Loiácomo se puso a hablar que ni la
por decirnos al vesre que una vez en pose- radio de la vecina. La vaina de esos cabe-
sión del arma de fuego nos daríamos tras- zones con labia es que a uno le calientan el
lado a Berazategui, aunque a cada uno lo mate y después el tipo -vulgo, el abajo fir-

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Antología

mante- no sabe para dónde agarrar y me lo el camión. A cada falsa alarma que pudiera,
tienen jugando al tresiete en el almacén de o no, tomarse por el camión, yo salía como
Bernárdez, que vos a lo mejor te amargas, taponazo al trote gimnástico, salvando las
con la ilusión que anduve de farra y la triste sesenta varas que hay desde el tercer patio
verdad fue que me pelaron hasta el último a la puerta de calle. Con entusiasmo juvenil
votacén, sin el consuelo de cantar la nápola, entonaba la marcha que es nuestra bandera,
tan siquiera una vuelta. pero a las doce menos diez, vine afónico y
(Tranquila, Nelly, que el guardaguja ya ya no me tiraban con todo los magnates del
se cansó de morfarte con la visual y ahora primer patio. A las trece y veinte llegó el
se retira, como un bacán, en la zorra. Dejale camión que se había adelantado a la hora y
a tu Pato Donald que te dé otro pellizco en cuando los compañeros de cruzada tuvieron
el cogotito). el alegrón de verme, que ni me había desa-
Cuando por fin me enrosqué en la cucha, yunado con el pan del loro de la señora en-
yo registraba tal cansancio en los pieses que cargada, todos votaban por dejarme, con el
al inmediato capté que el sueñito reparador pretexto que viajaban en un camión carnice-
ya era de los míos. No contaba con ese con- ro y no en una grúa. Me les enganché como
trincante que es el más sano patriotismo. No acoplado y me dijeron que si les prometía
pensaba más que en el Monstruo y que al no dar a luz antes de llegar a Ezpeleta me
otro día lo vería sonreírse y hablar como el portarían en mi condición de fardo, pero al
gran laburante argentino que es. Te prometo fin se dejaron convencer y medio me izaron.
que vine tan excitado que al rato me estorba- Tomó furia como una golondrina el camión
ba la cubija para respirar como un ballenato. de la juventud y antes de media cuadra paró
Reciencito a la hora de la perrera conci- en seco frente del Comité. Salió un tape ca-
lié el sueño, que resultó tan cansador como noso, que era un gusto cómo nos baquetea-
no dormir, aunque soñé primero con una ba y, antes que nos pudieran facilitar, con
tarde, cuando era pibe, que la finada mi ma- toda consideración, el libro de quejas, ya
dre me llevó a una quinta. Créeme, Nelly, estábamos traspirando en un brete, que ni si
que yo nunca había vuelto a pensar en esa tuviéramos las nucas de queso Mascarpone.
tarde, pero en el sueño comprendí que era A bufoso por barba fue la distribución alfa-
la más feliz de mi vida, y eso que no recuer- bética; compenétrate, Nelly; a cada revólver
do nada sino un agua con hojas reflejadas le tocaba uno de nosotros.
y un perro muy blanco y muy manso que Sin el mínimo margen prudencial para
yo le acariciaba el Lomuto; por suerte salí hacer cola frente al Caballeros, o tan siquie-
de esas purretadas y soñé con los moder- ra para someter a la subasta un arma en buen
nos temarios que están en el marcador: el uso, nos guardaba el tape en el camión del
Monstruo me había nombrado su masco- que ya no nos evadiríamos sin una tarjetita
ta y, algo después, su Gran Perro Bonzo. de recomendación para el camionero.
Desperté, y para soñar tanto despropósito A la espera de la voz de ¡aura y se fue!
había dormido cinco minutos. Resolví cor- nos tuvieron hora y media al rayo del sol, a la
tar por lo sano: me di una friega con el trapo vista, por suerte de nuestra querida Tolosa,
de 4ª cocina, guardé todos los callordas en que en cuanto el botón salía a correrlos, los
el calzado Fray Mocho, me enredé que ni un pibes nos tenían a hondazo limpio, como si
pulpo entre las mangas y las piernas de la en cada uno de nosotros apreciaran menos
combinación –mameluco-, vestí la corbatita el patriota desinteresado que el pajarito para
de lana con dibujos animados que vos me la polenta. Al promediar la primera hora,
regalaste el Día del Colectivero y salí su- reinaba en el camión esa tirantez que es la
dando grasa porque algún cascarudo habrá base de toda reunión social pero después la
transitado por la vía pública y lo tomé por merza me puso de buen humor con la pre-

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Antología

gunta si me había anotado para el concurso quintacolumna como luz, de esos que antes
de la Reina Victoria, una indirecta, vos sa- que usted de a la vuelta del mundo en ochen-
bes, a esta panza bombo, que siempre dicen ta días me lo convencen que es un crosta y
que tendría que ser de vidrio para que yo el Monstruo un instrumento de la Compañía
me divisara, aunque sea un poquito, los ba- del Teléfono. No te digo niente de más de un
samentos horma 44. Yo estaba tan afónico cagastume que se acogía a esas purgas para
que parecía adornado con el bozal, pero a la darse de baja en el confusionismo y repa-
hora y minutos de tragar tierra medio recu- triarse a casita lo más liviano; pero embró-
peré esta lengüita de Campana1 y, hombro mate y confesa que de dos chichipíos el uno
a hombro con los compañeros de brecha, nace descalzo y el otro con patín de muni-
no quise restar mi concurso a la masa coral ción, porque vuelta que yo creía descolgar-
que despachaba a todo pulmón la marchita me del carro era patada del señor Garfunkel
del Monstruo, y ensayé hasta medio berrido que me restituía al seno de los valientes. En
que más bien salió francamente un hipo, que las primeras etapas los locales nos recibían
si no abro, el paragüita, que dejé en casa, con entusiasmo francamente contagioso,
ando en canoa en cada salivazo que usted pero el señor Garfunkel, que no es de los
me confunde con Vito Durnas, el Navegante que cortan la piojosa de puro adorno, le te-
Solitario. Por fin, arrancamos, y entonces sí nía prohibido al camionero sujetar la velo-
que corrió el aire, que era como tomarse el cidad, no fuera algún avivato a ensayar la
baño en la olla de la sopa, y uno almorzaba fuga relámpago.
un sangüiche de chorizo, otro su arrolladi- Otro gallo nos cantó en Quilmes, don-
to de salame, otro su panetún, otro su me- de el crostaje obtuvo permiso para desen-
dia botella de Vascolet y el de más allá la tumecer los callos plántales, pero ¿quién,
milanesa fría, pero más bien todo eso vino tan lejos del pago iba a desapartarse del
a suceder otra vuelta, cuando fuimos a la grupo? Hasta ese momentazo, dijera el pro-
Ensenada, pero como yo no concurrí, más pio Zioppi o su mama, todo marchó como
gano si no hablo. No me cansaba de pensar un dibujo, pero el nerviosismo cundió en-
que toda esa muchachada moderna y sana tre la merza fresca cuando el trompa, vulgo
pensaba en todo como yo, porque hasta el Garfunkel que le dicen, nos puso blandos al
más abúlico oye las emisiones en cadena, tacto con la imposición de deponer en cada
quieras que no. Todos éramos argentinos, paredón el nombre del Monstruo, para ganar
todos de corta edad, todos del Sur y nos pre- de nuevo el vehículo, a velocidad de pur-
cipitábamos al encuentro de nuestros her- gante, no fuera algún cabreira a cabrearse y
manos gemelos, que en camiones idénticos a venir calveira pegándonos. Cuando sonó
procedían de Fiorito y de Villa Dominico, la hora de la prueba empuñé el bufoso y bajé
de Ciudadela, de Villa Luro, de La Paternal, resuelto a todo, Nelly, anche a venderlo por
aunque por Villa Crespo pulula el ruso y yo menos de tres pessolanos. Pero ni un solo
digo que más vale la pena acusar su domici- cliente asomó el hocico y me di el gusto de
lio legal en Tolosa Norte. garabatear en la tapia unas letras frangollo,
¡Qué entusiasmo partidario te perdiste, que si invierto un minuto más, el camión
Nelly! En cada foco de población muerto de me da el esquinazo y se lo traga el horizonte
hambre se nos quería colar una verdadera rumbo al civismo, a la aglomeración, a la
avalancha que la tenía emberretinada el más fratellanza, a la fiesta del Monstruo. Como
puro idealismo, pero el capo de nuestra ca- para aglomeración estaba el camión cuando
rrada, Garfunkel, sabía repeler como corres- volví hecho un queso con camiseta, con la
ponde a ese farabutaje sin abuela, máxime si lengua de afuera. Se había sentado en la re-
te metes en el coco que entre tanto mascal- tranca y estaba tan quieto que sólo le faltaba
zone patentado bien se podía emboscar un el marco artístico para ser una foto. A Dios

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Antología

gracias formaba entre los nuestros el gan- con la yegua tubiana del panadero. Desde
goso Tabacman, más conocido por Tornillo el suelo me mandé cada hurra que los veci-
Sin Fin, que es el empedernido de la mecá- nos se incrustaban el pulgar en el tímpano.
nica, y a la media hora de buscarle el motor De mientras, el camionero nos puso en fila
y de lomarse toda la Bilz de mi segundo es- india a los patriotas, que si alguno quería
tómago de camello, que así yo pugno que le desapartarse, el de atrás tenía carta blanca
digan siempre a mi cantimplora, se mandó para atribuirle cada patada en el culantro
con toda franqueza su “a mí que me regis- que todavía me duele sentarme. Calcúlate,
tren”, porque el Fargo a las claras le resulta- Nelly, qué tarro el del último de la fila ¡na-
ba una firma ilegible. die le shoteaba la retaguardia! Era, cuan-
Bien me parece tener leído en alguno do no, el camionero, que nos arrió como a
de esos quioscos fetentes que no hay mal concentración de pie planos hasta una zona,
que por bien no venga, y así Tata Dios nos que no trepido en caracterizar como de la
facilitó una bicicleta olvidada en contra de órbita de Don Bosco, vale, de Wilde. Ahí la
una quinta de verdura, que a mi ver el bici- casualidad quiso que el destino nos pusiera
cletista estaba en proceso de recauchutaje, al alcance de un ónibus rumbo al descanso
porque no asomó la fosa nasal cuando el de hacienda de La Negra, que ni llovido por
propio Garfunkel le calentó el asiento con Baigorri. El camionero, que se lo tenía bien
la culata. De ahí arrancó como si hubiera remanyado al guarda-conductor, causa de
olido todo un cuadrito de escarola, que más haber sido los dos -en los tiempos heroicos
bien parecía que el propio Zoppi o su mamá del Zoológico Popular de Villa Dominico-
le hubiera munido el upite de un petardo mitades de un mismo camello, le suplicó a
Fu-Man-Chú. No faltó quien se aflojara la ese catalán de que nos portara. Antes que
faja para sonreírse al verlo pedalear tan ga- se pudiera mandar su Suba Zubizarreta de
rufiento, pero a las cuatro cuadras de pisar- práctica, ya todos engrosamos el contingen-
les los talones lo perdieron de vista, causa te de los que llenábamos el vehículo, rién-
que el peatón aunque se habilite las manos donos hasta enseñar las vegetaciones, del
con el calzado Pecus, no suele mantener su puntaje senza potencia, que, por razón de
laurel de invicto frente a don Bicicleta. El quedar cola, no alcanzó a incrustarse en el
entusiasmo de la conciencia en marcha hizo vehículo, quedando como quien dice, “vía
que en menos tiempo del que vos, gordeta, libre” para volver, sin tanta mala sangre, a
invertís en dejar el mostrador sin factura, el Tolosa. Te exagero, Nelly, que íbamos como
hombre se despistara en el horizonte, para en.ónibus, que sudábamos propio como sar-
mí que rumbo a la cucha, a Tolosa. dinas, que sí vos te mandas el vistazo, el
Tu chanchito te va a ser confidencial, Señoras de Berazategui te viene chico. ¡Las
Nelly: quien más quien menos ya pedalea- historietas de regular interés que se dieron
ba con la comezón del Gran Spiantujen, curso! No te digo niente de la olorosa que
pero, como yo no dejo siempre de recalcar cantó por lo bajo el tano Potasman, a la mis-
en las horas que el luchador viene enervado ma vista de Sarandí y desde aquí lo aplau-
y se aglomeran los más negros pronósticos, do como un cuadrumano a Tornillo Sin Fin
despunta el delantero fenómeno que mar- -que en buena ley se vino a ganar su me-
ca goal; para la patria, el Monstruo; para dallón de Vero Desopilante, obligándome
nuestra merza en franca descomposición, bajo amenaza de tincazo en los quimbos, a
el camionero. Ese patriota que le saco el abrir la boca y cerrar los ojos: broma que
sombrero se corrió como patinada y paró en aprovechó sin un desmayo para enllenarme
seco al más avivato del grupo en fuga. Le las entremuelas con la pelusa y los demás
aplicó súbito un mensaje que al día siguien- producidos de los fundillos. Pero hasta las
te, por los chichones, todos me confundían perdices cansan y cuando ya no sabíamos

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Antología

lo que hacer, un veterano me pasó la corta- que es el bufo tamaño mole, se le ocurrió
plumita y la empuñamos todos a uno para un chiste que al escucharlo vos con la boca
más bien dejar como colador el cuero de los abierta, vendrás de gelatina con la risa.
asientos. Para despistar, todos nos reíamos Attenti. Nelly. Desemporcate las orejas, que
de mí; en después no faltó uno de esos vi- ahí va. Uno-, dos, tres, y PUM. Dijo -pero
vancos que saltan como pulgas y vienen in- no te me vuelvas a distraer con el spian-
crustados en el asfáltico, cosa de evacuarse tacaca que le guiñas el ojo- que el ónibus
del carromato antes que el guardaconductor ardía mismo como el spiedo del Perosio. Ja,
sorprendiera los desperfectos. El primero ja, ja.
que aterrizó fue Simón Tabacman, que que- Yo estaba lo más campante, pero la pro-
dó propio ñato con el culazo; muy luego, cesión iba por dentro. Vos, que cada parola
Fideo Zoppi o su mama; por último, aunque que me se cae de los molares, la grabas en
reviente de la rabia, Rabasco; acto continuo, los sesos con el formón, tal vez hagas me-
Spáto-la; doppo, el vasco Speciale. En el it- moria del camionero, que fue medio came-
nerinato, Morpurgo se prestó, por lo bajo, al llo con el del ónibus. Si me entendés, la fija
gran rejunte de papeles y bolsas de papel, que ese cachascán se mandaría cada alianza
idea fija de acopiar elemento para una foga- con el lacrimógeno para punir nuestra fea
rata en forma, que hiciera pasto de las lla- conducta estaba en la cabeza de los más lin-
mas al Broackway, propósito de escamotear ces. Pero no temas por tu conejito querido;
a un severo examen la marca que dejó la el camionero se mandó un enfoque sereno y
cortaplumita. Pirosanto, que es un gangoso adivinó que el otro, sin ónibus, ya no era un
sin abuela, de esos que en el bolsillo portan oligarca que vale la pena romperse todo. Se
menos pelusa que fósforos, se dispersó en sonrió como el gran bonachón que es; repar-
el primer viraje, para evitar el préstamo de tió, para mantener la disciplina, algún rodi-
Rancherita, no sin comprometer la fuga, eso llazo amistoso (aquí tenes el diente que me
sí, con un cigarrillo Volcán, que me sonsacó saltó y se lo compré después para recuerdo)
de la boca. Yo, sin ánimo de ostentación y y ¡cierren filas y paso redoblado: mar! ¡Lo
para darme un poco de corte, estaba ya frun- que es la adhesión! La gallarda columna se
ciendo la jeta para debatir la primera pitada infiltraba en las lagunas anegadizas, cuando
cuando el Pirosanto, de un saqué, capturó no en las montañas de basura, que acusan el
el cigarrillo, y Morpurgo, como quien me acceso a la Capital, sin más defección que
dora la píldora, acogió el fósforo que ya me una tercera parte, grosso modo, del agluti-
doraba los sabañones y metió fuego al pa- nado inicial que -zarpó de Tolosa. Algún in-
pelamen. Sin tan siquiera sacarse el rancho, veterado se había propasado a medio encen-
el funyi o la galera, Morpurgo se largó a la der su cigarrillo Salutaris, claro está, Nelly,
calle, pero yo, panza y todo, lo madrugué y que con el vistobueno del camionero. Qué
me tiré un rato antes, y así pude brindarle un cuadro para ponerlo en colores: portaba el
colchón, que amortiguó el impacto y cuasi estandarte, Spátola, con la camiseta de toda
me desfonda la busarda con los noventa ki- confianza sobre la demás ropa de lana; lo
los que acusa. Sandié, cuando me descalcé seguían de a cuatro en fondo, Tornillo, etc.
de esta boca los tamanguses hasta la rodi- Serían recién las diecinueve de la tarde
lla de Manolo M. Morpurgo, l’ónibus ardía cuando al fin llegamos a la Avenida Mitre.
en el horizonte, mismo como el spiedo del Morpurgo se rió todo de pensar que ya está-
Perosio, y el guarda-conductor-propietario bamos en Avellaneda. También se reían los
lloraba dele que dele ese capital que se le bacanes, que a riesgo de caer de los balco-
volvía humo negro. La barra, siendo más, se nes, vehículos y demás bañaderas, se reían
reía, pronta, lo juro por el Monstruo, a darse de vernos de a pie, sin el menor rodado.
a la fuga, si se irritaba el ciervo. Tornillo, Felizmente Babuglia en todo piensa y en

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Antología

la otra banda del Riachuelo se estaban he- tan triste papel cuando cundiera el carrito
rrumbrando unos camiones de nacionalidad de la ricotta. La chirola engrosó la bolsa co-
canadiense, que el Instituto, siempre attenti mún y el camionero, satisfecho mi asunto,
adquirió en calidad de rompecabezas en la pasó a atender a Souza, que es la mano de-
Sección Demoliciones del ejército america- recha de Gouvea, el de los Pegotes Pereyra
no. Trepamos como el mono a uno caki y en- -sabes- que vez pasada se impusieron tam-
tonando el “Adiós, que me voy llorando?” bién como la Tapioca Científica. Souza, que
esperamos que un loco del Ente Autónomo, vive para el Pegote, es cobrador del mismo,
fiscalizado por Tornillo Sin Fin, activara la y así, no es gracia que dado vuelta pusiera
instalación del motor. Suerte que Rabasco, a en circulación tantos biglietes de hasta cero
pesar de esa cara de fundillo, tenía cuña con cincuenta que no habrá visto tantos juntos
un guardia del Monopolio y, previo pago de ni el Loco Calcamonía, que marchó preso
boletos, completamos un bondi eléctrico, cuando aplicaba la pintura mondongo a su
que metía más ruido que un solo gaita. El primer bigliete. Los de Souza, por lo de-
bondi -talán, talán- agarró p’al Centro; iba más, no eran falsos y abonaron contantes y
superbo como una madre joven que, sotto la sonantes el importe neto de las Chissottis,
mirada del babo, porta en la panza las mo- que salimos como el que puso seca la ma-
dernas “generaciones que mañana reclama- majuana. Bo, cuando cacha la guitarra, se
rán su lugar en las grandes meriendas de la cree Gardel2. Es más, se cree Gotuso2. Es
vida... En su seno, con un tobillo en el estri- más, se cree Garófalo2. Es más, se cree
bo y otro sin domicilio legal, iba tu payaso Giganti-Tomassoni2. Guitarra, propio no ha-
querido, iba yo. Dijera un observador que el bía en ese local, pero a Bo le dio con “Adiós
bondi cantaba; hendía el aire, impulsado por Pampa mía” y todos lo coreamos y la co-
el canto; los cantores éramos nosotros. Poco lumna juvenil era un solo grito. Cada uno,
antes de la calle Belgrano la velocidad paró malgrado su corta edad, cantaba lo que le
en seco desde unos veinticuatro minutos; yo pedía el cuerpo, hasta que vino a distraer-
traspiraba para comprender y anche por la nos un sinagoga que mandaba respeto con
gran turba como hormiga de más y más au- la barba. A ese le perdonamos la vida, pero
tomotores, que no dejaba que nuestro medio no se escurrió tan fácil otro de formato me-
de locomoción diera materialmente un paso. nor, más manuable, más práctico, de manejo
El camionero rechinó con la consigna más ágil.
“¡Abajo, chichipíos!” y ya nos bajamos en Era un miserable cuatro ojos, sin la mus-
el cruce de Tacuarí y Belgrano. culatura del deportivo. El pelo era colora-
A las dos o tres cuadras de caminarla, do, los libros, bajo el brazo y de estudio.
se planteó sobre tablas la interrogante: el Se registró como un distraído, que cuasi se
garguero estaba reseco y pedía líquido. El llevaba por delante a nuestro abanderado, el
Emporio y Despacho de Bebidas Puga y Spátola. Bonfirraro, que es el chinche de los
Gallach ofrecía un principio de solución. detalles, dijo que él no iba a tolerar que un
Pero, te quiero ver, escopeta: ¿cómo abo- impune desacatara el estandarte y foto del
nábamos? En ese vericueto, el camione- Monstruo. Ahí no más lo chumbó al Nene
ro se nos vino a manifestar como todo un Tonelada, de apelativo Cagnazzo, para que
expeditivo. procediera. Tonelada, que siempre es el
A la vista y paciencia de un perro dogo, mismo, me soltó cada oreja, que la tenía en-
que terminó por verlo al revés, me tiró cada rollada como el cartucho de los manices y,
zancadilla delante de la merza hilarante, que cosa de caerle simpático a Bonfirraro, le dijo
me encasqueté una rejilla como sombrero al rusovita que mostrara un cachito más de
hasta el nasute, y del chaleco se rodó la chi- respeto a la opinión ajena, señor, y saludara
rola que yo había rejuntado para no hacer a la figura del Monstruo. El otro contestó

29
Antología

con el despropósito que él también tenía su ran, me hizo clavar la cortaplumita en lo que
opinión. El Nene, que las explicaciones lo hacía las veces de cara.
cansan, lo arrempujó con una mano que si Después del ejercicio que acalora me
el carnicero la ve, se acabó la escasez de la puse el saco, maniobra de evitar un resfrío,
carnasa y del bife chorizo. Lo rempujó a un que por la parte baja te representa cero trein-
terreno baldío, de esos que en el día menos ta en Genioles. El pescuezo lo añudé en la
pensado levantan una playa de estaciona- bufanda que vos zurciste con tus dedos de
miento, y el punto vino a quedar contra los hada y acondicioné las orejas sotto el cham-
nueve pisos de una pared senza finestra ni bergolino, pero la gran sorpresa del día la
ventana. De mientras, los traseros nos pre- vino a detentar Pirosanto, con la ponenda
sionaban con la comezón de observar y los de meterle fuego al rejunta piedras, previa
de fila cero quedamos como sángüiche de realización en remate de anteojos y ves-
salame entre esos locos que pugnaban por tuario. El remate no fue suceso. Los ante-
una visión panorámica y el pobre quimico- ojos andaban misturados con la viscosidad
intas acorralado que, vaya usted a saber, se de los ojos y el ambo era un engrudo con
irritaba. Tonelada, atento al peligro, reculó la sangre. También los libros resultaron un
para atrás y todos nos abrimos como aba- clavo, por saturación de restos orgánicos.
nico dejando al descubierto una cancha del La suerte fue que el camionero (que resul-
tamaño de un semicírculo, pero sin orificio tó ser Graffiácane), pudo rescatarse su reloj
de salida, porque de muro a muro estaba la del sistema Roskopf sobre diecisiete ru-
merza. Todos bramábamos como el pabellón bíes, y Bonfirraro se encargó de una cartera
de los osos- y nos rechinaban los dientes, Fabricant, con hasta nueve pesos con vein-
pero el camionero, que no se le escapa un te y una instantánea de una señorita profe-
pelo en la sopa, palpitó que más o menos de sora de piano, y el otario Rabasco se tuvo
uno se estaba por mandar in mente su plan que contentar con un estuche Bausch, para
de evasión. Chiflido va, chiflido viene, nos lentes, y la lapicera fuente Plumex, para
puso sobre la pista de un montón aparente no decir nada del anillo de la antigua casa
de cascote, que se brindaba al observador. Poplavsky.
Te recordarás que esa tarde el termómetro Presto, gordeta, quedó relegado al olvido
marcaba una temperatura de sopa y no me ese episodio callejero. Banderas de Boitano
vas a discutir que un porcentaje nos saca- que tremolan, toques de clarín que vigoran,
mos el saco. Lo pusimos de guardarropa al doquier la masa popular, formidavel. En la
pibe Saulino, que así no pudo participar en Plaza de Mayo nos arengó la gran descar-
el apedreo. El primer cascotazo lo acertó, ga eléctrica que se firma doctor Marcelo N.
de puro tarro, Tabacman, y le desparramó Frogman. Nos puso en forma para lo que
las encías, y la sangre era un chorro negro. vino después: la palabra del Monstruo. Estas
Yo me calenté con la sangre y le arrimé otro orejas la escucharon, gordeta, mismo como
viaje con un cascote que le aplasté una oreja todo el país, porque el discurso se trasmite
y ya perdí la cuenta de los impactos, porque en cadena.
el bombardeo era masivo. Fue desopilante;
el jude se puso de rodillas y miró al cielo Pujato, 24 de noviembre de 1947.
y rezó como ausente en su media lengua.
Cuando sonaron las campanas de Monserrat 1
Mientras nos reponíamos con ensaimadas, Nelly
se cayó, porque estaba muerto. Nosotros me manifestó* que en ese momento el pobre mufio
sacó la lengua de referencia. (Nota donada por el jo-
nos desfogamos un rato más, con pedradas ven Rabasco).
que ya no le dolían. Te lo juro, Nelly, pu- * A mí me lo dijo antes. (Nota suplementaria de Nano
simos el cadáver hecho una lástima. Luego Battafuoco, peón de la Dirección de Limpieza)
Morpurgo, para que los muchachos se rie- 2
El cantor más conocido de aquella temporada.

30
Antología

TEXTOS PARA INFORME

EL LIBRO

Por Jorge Luis Borges*

De los diver- Se ve siempre en el libro a un sucedáneo de


sos instrumentos la palabra oral, pero luego llega del Oriente
del hombre, el un concepto nuevo: el del libro sagrado. Por
más asombroso ejemplo, los musulmanes piensan que el
es, sin duda, el Corán es anterior a la reacción, a la lengua
libro. Los demás árabe; es uno de los atributos de Dios, no una
son extensiones obra de Dios; es como su misericordia o su
de su cuerpo. El justicia. En el Corán se habla en forma asaz
microscopio, el misteriosa de la madre del libro: un ejemplar
telescopio, son extensiones de su vista; el del Corán escrito en el cielo.
teléfono, de la voz; luego tenemos el arado A Bernard Shaw le preguntaron si creía
y la espada, extensiones de su brazo. Pero que el Espíritu Santo había escrito la Biblia.
el libro es otra cosa: es una extensión de la Y contestó: Todo libro que vale la pena de
memoria y de la imaginación. ser releído ha sido escrito por el Espíritu”.
En César y Cleopatra de Shaw, cuando se Es decir, un libro tiene que ir más allá de la
habla de la biblioteca de Alejandría, se dice intención de su autor. La intención del autor
que es la memoria de la humanidad. Eso es el es una pobre cosa humana, falible, pero en
libro y es algo más: la imaginación. Porque, el libro tiene que haber más.
¿qué es nuestro pasado sino una serie de sue- Canta, musa, la cólera de Aquiles, dice
ños? ¿Qué diferencia puede haber entre re- Homero al principio de la Ilíada. Ahí, la
cordar sueños y recordar el pasado? Esa es musa corresponde a la inspiración. En cam-
la función que realiza el libro. Los antiguos bio, si se piensa en el Espíritu, se piensa en
no profesaban nuestro culto del libro-cosa; algo más concreto y más fuerte: Dios, que
veían en el libro un sucedáneo de la palabra condesciende a la literatura. Dios que escri-
oral. Aquella frase que se cita siempre Scripta be un libro.
maner verba volat, no significa que la palabra Es curioso que los países hayan elegi-
oral sea efímera, sino que la palabra escrita do individuos que no se parecen demasia-
es algo duradero y muerto. En cambio, la do a ellos. Uno piensa, por ejemplo, que
palabra oral tiene algo de alado, de liviano; Inglaterra hubiera elegido al Dr. Johnson
alado y sagrado, como dijo Platón. Todos los como representante; pero no, ha elegido a
grandes maestros de la humanidad han sido Shakespeare, y Shakespeare es el menos in-
maestros orales. La antigüedad clásica no glés de los escritores ingleses.
tuvo nuestro respeto del libro, aunque sabe- España podría haber sido representa-
mos que Alejandro de Macedonia tenía bajo da por Lope, por Calderón, por Quevedo.
su almohada la Ilíada y la espada, esas dos Pues no, está representada por Miguel de
armas. Había gran respeto por Homero, pero Cervantes. Cervantes es un hombre contem-
no se lo consideraba un escritor sagrado en poráneo de la Inquisición, pero es tolerante,
el sentido que hoy le damos a la palabra. En es un hombre que no tiene ni las virtudes ni
la antigüedad hay algo que nos cuesta enten- los vicios españoles.
der, que no se parece a nuestro culto del libro.

31
Antología

Es como si cada país pensara que tiene mos? Es simplemente un cubo de papel y
que ser representado por alguien distinto, cuero, con hojas; pero si lo leemos ocurre
que puede ser una suerte de remedio, de algo raro, creo que cambia cada vez.
triaca, de contraveneno de sus defectos. Cada vez que leemos un libro, el libro
Yo diría que la literatura es una forma de ha cambiado, la connotación de las palabras
la alegría. es otra.
Si leemos algo con dificultad, el autor Además, los libros están cargados de
ha fracasado. Un libro no debe requerir un pasado.
esfuerzo, la felicidad no debe requerir un Si leemos un libro antiguo es como si
esfuerzo. leyéramos todo el tiempo que ha transcurri-
Le debemos tanto a las letras. Yo tengo do desde el día en que fue escrito y noso-
ese culto del libro. Yo sigo jugando a no tros. Por eso conviene mantener el culto del
ser ciego, sigo llenando mi casa de libros. libro. El libro puede estar lleno de erratas,
Pienso que el libro es una de las posibilida- podemos no estar de acuerdo con las opinio-
des de felicidad. nes del autor, pero todavía conserva algo sa-
Tomar un libro y abrirlo guarda la po- grado, divino, no con respeto supersticioso,
sibilidad del hecho pero sí con el deseo de encontrar felicidad,
estético. ¿Qué son de encontrar sabiduría.
las palabras acos-
tadas en un libro? * Extractos de una conferencia pronuncia-
¿Qué son esos da por Jorge Luis Borges en la Universidad de
Belgrano el 24 de mayo de 1978, publica-
símbolos muertos? da al año siguiente en el libro Borges oral,
Nada. ¿Qué es un Emecé Editores / Editorial de Belgrano, Buenos
libro si no lo abri- Aires.

Verano12|Viernes, 16 de Enero de 2009

EL LIBRO POR CARPENTIER


Por Alejo Carpentier

ELOGIO Y REIVINDICACION DEL LIBRO

El hombre, empezado a preguntarse, de pocos años a


con su infinito esta parte, si el libro (¿por qué no observa su
ingenio, con asombrosa proliferación en el mundo?...) no
su infinito po- es un instrumento de difusión de la cultura
der de cons- ya ineficiente y llamado a ser sustituido por
trucción y de medios de información más directos, más
destrucción, conformes a sus posibilidades significantes,
con su posición más completos y multiperceptivos, ya que
crítica eterna- éstos asocian lo auditivo con lo visual, la
mente despier- música con la imagen y la palabra, con una
ta, inconforme, insuperable rapidez de análisis de un caso,
aficionado a ponerlo todo en entredicho, ha de un hecho, de un conflicto, que la letra

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Antología

impresa en tomo, en volumen, no podría al- ba Hernán Cortés), hechos históricos que
canzar en cuanto a “inmediata actualización determinaron el ocaso del imperio de los
de su transcurso”. aztecas. ¿Y qué es la hermosa y larguísima
De ahí las perturbadoras y arbitrarias Tapicería de Bayeux, sino una narración de
teorías favorecedoras de la tesis según la la conquista de Inglaterra por los norman-
cual más poder tienen, culturalmente, el dos, mediante una técnica que es ya la de las
cine, la radio, el periodismo, la televisión, tiras cómicas?...
que más parecen hablarnos, informarnos, in- El genial humorista suizo Töpffer inau-
quietarnos, en cincuenta minutos, una hora, gura en el siglo pasado con su Doctor Festus
una hora y media, que el libro, la novela, (1840) la tira cómica tal como hoy la enten-
el ensayo que, nacidos de seis, siete años demos. Todos los especialistas en la materia
de trabajo, nos imponen –en el tiempo que lo proclaman iniciador y maestro en el gé-
nos dejan nuestras ocupaciones cotidianas, nero. En 1889-1893, el francés Christophe,
nuestro panganar– una lectura y meditación con su clásica Famille Fenouillard, prosigue
de varios días. “Voire”, como hubiese dicho el camino de Töpffer, sin olvidar la serie de
Panurgo, lanzando sus borregos al inmenso Le Sapeur Camember (1890-1896), des-
mar de las hipótesis. de entonces famosa. Cuando yo era niño,
Los censores austeros, sin embargo, antes de la Primera Guerra Mundial, exis-
adoptan una posición distinta, criticando tían en París, gozando de enormes tiradas,
aficiones de este siglo que consideran, con unos periódicos infantiles titulados Le Petit
sorprendente ignorancia, como novedades, Illustré, Cri-Cri, L’Intrépide, La Semaine
fenómenos, manifestaciones típicas del mal de Suzette (creador del personaje clásico de
espíritu de la época que nos ha tocado vivir. Bécassine), L’Epatan –con las inolvidables
Y, para comenzar por lo más sencillo para aventuras de los Pieds Nickelés de Forton
llegar a cuestiones mucho más complejas, (1908) que, con el tiempo entraron en el
consideremos las lamentaciones, los anate- panteón de su propia gloria–.
mas, lanzados por los miembros del Santo En los mismos años, los niños ingleses
Oficio de una suerte de cultura, contra los se regocijaban con las aventuras y tribula-
“muñequitos” (así los llamamos en muchos ciones de Buster Brown y de su perro, que se
países de nuestra América llamada Latina), remontan al año 1902. Y, hacia el año 1913,
las “tiras cómicas” a que tanto se han afi- el genial Bud Fisher, en los Estados Unidos,
cionado nuestros niños, y a que tanto nos inventaba los extraordinarios personajes de
hemos aficionado nosotros mismos, en mu- Mutt and Jeff (en América Latina: Benitín
chos casos –personas mayores– sin niños, y Eneas) que se mantuvieron durante más
en estos últimos años. Pruebas se nos bus- de cuarenta años en las páginas de los dia-
can, en esta boga de las tiras cómicas, de rios, entroncando, a través de las amargu-
que las generaciones nuevas se están apar- ras del nuevo rico de Geo McManus, de los
tando de la lectura. maravillosos Katzenjammer Kids (en espa-
Pero demasiado olvidan quienes así ra- ñol: Maldades de dos pilluelos), de Krazy
zonan que las tiras cómicas –o sea, la na- Cat (1923), El Gato Félix, de Popeye, con
rración de hechos, de acciones, mediante la sus espinacas energéticas, con los Tarzanes,
sucesión de imágenes, precursora del cine- Superman, Terry y los Piratas, Mandrake
matógrafo– se hallan ya perfectamente rea- el Mago, que, con sus hazañas fabulosas,
lizadas en técnica y espíritu en los códices alimentaron una nueva mitología que aún
mexicanos referentes a la Conquista, que nos acoge en las páginas de periódicos
nos cuentan, por medio de escenas y figuras modernos.
colocadas en su orden (por ellos sabemos Pero todo esto, señores austeros, infor-
cómo se vestía la Malinche, cómo se trajea- madores de Santo Oficio de la Cultura, no

33
Antología

ha impedido la edición, reedición, traduc- Emilio Zola, después de la gloria inigua-


ciones múltiples, de Tolstoi, Pirandello, lada del autor de Hermani, fue el segundo
Thomas Mann, Marcel Proust, James Joyce, autor de bestsellers de Europa, en espera de
Hermann Broch (no quiero alargar una har- Tolstoi, sin olvidar a Dickens, más tardío en
to fácil enumeración de apellidos ilustres) a cuanto a difusión. Y no debe olvidarse que si
quienes el público medio del siglo pasado la maestría de Zola llega a sus cimas en Nana,
hubiese calificado de “autores difíciles”, por en La taberna, en Germinal, este gran escri-
no decir, “ilegibles”. tor había iniciado su carrera con libros como
¿La ciencia-ficción? Es un género lite- Teresa Raquin y Los misterios de Marsella
rario que ha existido siempre. Sus clásicos que en poco se diferenciaban de los peores
son Luciano de Samosata; el autor de un ro- folletines que vemos hoy en las televisiones
mance medieval de Alejandro el Grande, que de estos mundos.
hace descender al héroe de su historia a las ¿Y quién inmortalizó, difundió, hizo tra-
simas de los mares en una cápsula de cris- ducir, lo que había de grande y auténtico en
tal; Orlando Furioso que cruza un Océano a un Zola, desechando lo trivial y desperdicia-
nado; Cyrano de Bergerac, con su viaje a la ble? El público lector. Como el público del
luna; Swift, el inagotable Swift, mucho más cine contemporáneo ha sabido olvidar los
imaginativo en los últimos viajes de Gulliver espantables dramones que –con Francesca
que en los realizados en tierras de gigantes y Bertini, Gustavo Serena, Itala Almirante
de enanos; H. G. Wells, cuyos Primeros hom- Manzini, Hesperia, etcétera– nos ofrecían, a
bres en la Luna, La guerra de los mundos, El principios de siglo las firmas Cines de Roma
hombre invisible, La isla del doctor Moreau y Ambrosio de Milán, y recuerda las grandes
fueron el alimento intelectual de mis trece películas –me refiero a las obras de madurez–
años... de un Chaplin. En el público se ha desarrolla-
¿El folletín, periodístico, televisado? do un sentido crítico que, si bien aprecia las
Folletines fueron los Libros de Caballerías, ventajas informativas, recreativas, instructi-
con Amadís de Gaula a la cabeza; folletines vas, incluso, de los mass-media, es cada vez
(¡y de los buenos!) los de Javier de Montepin, más adicto al Libro –escrito libro con inten-
Emilio Gaboriau, Eugenio Sue, a comienzos cionada mayúscula–.
del siglo XIX, hasta llegar a ese superfolle- Porque el Libro, pese a las especula-
tín (folletín con magníficas calidades litera- ciones y musarañas de esos “extractores de
rias) que fue el de Los miserables, de Víctor quintas esencias” –como los hubiera llama-
Hugo, primer best-seller absoluto de la litera- do Rabelais–, gana cada día nuevos favo-
tura mundial (un millón de francos-oro ganó res, nuevas posiciones, nuevos adictos en el
su autor con ese libro), que sigue gozando de público.
una inmensa aceptación en todo el ámbito de Hay, para darse cuenta de ello, un hecho
habla hispánica hasta el extremo de que a los clave que, por su elocuencia propia, conven-
“lectores de tabaquerías” o lectores públicos cería a un niño que no hubiese pasado, en
de las manufacturas de puros y cigarrillos cu- cuanto a cultura, de las aventuras de Tarzán
banos, plebiscitos de oyentes solicitan perió- o de Mickey Mouse: las firmas editoras pro-
dicamente una nueva audición de la historia liferan en todas partes de modo asombroso.
de Jean Valjean. El folletín, como lo vemos Y el editor es hombre que vive y prospera
hoy en las pantallas de la televisión, no hizo a base de esa mercancía extraña, ingrata,
el menor daño al desarrollo de la portentosa poco rentable, aparentemente, que es el li-
obra de Balzac, ni puso trabas a los amagos bro. Mercancía ingrata porque su producción
poéticos presurrealistas del Víctor Hugo de la implica una inversión a largo plazo con un
vejez, ni a la difusión lenta pero tan universal resultado problemático: gastar dinero en la
como segura de Baudelaire y de Rimbaud... publicación de un autor nuevo o desconocido

34
Antología

que, a lo mejor, dentro de un año o dos habrá grandeza de un César Vallejo cuando aún lo
cubiertos sus gastos de impresión, si es que teníamos entre nosotros...).
los cubre. El editor, para prosperar, tiene que La actitud del público ante el libro, por lo
organizar una red de distribución, cuidar de demás, ha variado en el mundo entero (no me
su publicidad, tratar de imponer a la atención refiero desde luego a los países subdesarro-
del transeúnte distraído el título de una nove- llados donde no puede hablarse de que una
la, de un libro de poesía o ensayos, calzado inmensa masa de seres humanos, allí, no sabe
con el membrete de su razón social. leer ni escribir...). Como cada cual extrae sus
Todo esto implica preocupaciones igno- observaciones y conclusiones de alguna ex-
radas por el comerciante de otra índole, que periencia propia, pienso en la generación de
ofrece al público artículos de uso cotidiano. mi padre, de mi abuelo, tenidos, en su época,
La lectura, en cierto modo, es un lujo: el más por gentes superiormente cultas.
personal de los lujos. El libro se compra con ¿En qué consistía su cultura? En la ne-
el dinero que sobra, cuando ya se ha gasta- cesaria para ejercer decorosamente y a veces
do aquello que era necesario para la adquisi- con verdadero talento la práctica de una pro-
ción de lo demás –es decir: de lo diariamente fesión –mi abuelo abogado, mi padre arqui-
imprescindible–. tecto...–. Estaban al tanto de cuanto pudiera
Y, sin embargo, observemos el panorama perfeccionarlos, ayudarlos, en el cumpli-
editorial del mundo. Sin hablar de Francia, miento de sus respectivas actividades.
Alemania, Inglaterra, etcétera, países de vie- Pero... ¿por lo demás? Eran hombres
ja tradición al respecto, en los días de mi in- cultos, tenidos por muy cultos en el medio
fancia las empresas editoriales existentes en de hombres, muy cultos también, en el cual
América Latina apenas si llegaban a pasar en se desenvolvían. Pero... ¿en qué consistía
número aquel que pudiera contarse con los su cultura? En ser doctos en humanidades.
dedos de las dos manos. Existían impreso- Conocían a sus clásicos griegos, latinos, me-
res, desde luego, impresores que, mediante el dioevales, a los autores de los distintos Siglos
pago de una suma determinada, publicaban de Oro –español, francés, inglés...–, del ro-
(nunca a más de 2000 ejemplares) un libro manticismo alemán y de la literatura del siglo
debido a la tarea de un ensayista dado a co- XIX y de la que les era contemporánea. En
nocer por los periódicos. Y, una vez hecha la sus conversaciones barajaban inteligente-
edición, tenía el autor que recogerla por su mente los hombres de Balzac, de Flaubert,
cuenta y repartirla personalmente a las libre- de Zola, de Dostoievski, de Tolstoi, de Ibsen,
rías, donde el tomo era acogido con displi- de Galdós, de Pío Baroja y, desde luego, de
cencia cuando no con hostilidad (“Bueno... muchos poetas cuyos nombres, en muchos
Déjeme diez ejemplares... Pero le advierto casos, están ya olvidados. Tenían algunas no-
que la producción nacional se vende muy ciones de filosofía. Sabían mucho de historia.
poco...”), quedándose generalmente, al cabo En otros terrenos habían leído, desde luego,
de tantos trabajos y sinsabores, con un millar a Darwin, Haeckel, Le Bon, Renan, Taine,
de ejemplares invendidos que iban a parar al Emerson, pero de manera esporádica y sin
sótano o al desván de su casa, condenado a mayor persistencia.
un olvido que a veces –muy pocas veces– era Por lo demás, para ellos, la filosofía era
reparado por la curiosidad retrospectiva de terreno dejado a los filósofos (gente de una
una generación futura que descubría un pre- actividad bastante difícil de definir, si hemos
cursor, de pronto, en nuestro pobre autor fe- de estar de acuerdo con un regocijado ensayo
necido sin pesares ni glorias. (Exceptuamos de Raymond Queneau); la arqueología era
el éxito continental, excepcional, de un cosa de arqueólogos; la sociología, cosa de
Rubén Darío... pero recordemos, también, lo sociólogos, las ciencias, cosa de científicos.
poco entendida que fue la todavía insuperada Y en cuanto a la política... oh, en cuanto a

35
Antología

la política: “Juegos de manos, juegos de vi- se haya declarado en quiebra: prueba de que
llanos”, decía mi abuelo... Anatole France, “el negocio rinde” –como suele decirse–.
(esteta), dilettante de la filosofía, de la polí- Y rinde, porque hay lectores. Lectores para
tica, de todo; autor de “vidas de santos” en quienes los mass-media no compensan la
quienes no creía, verdadero touche-à-tout incomparable “meditación a solas”, frente a
como diría un francés, fue, no hay que ol- la página impresa, que constituye la lectura
vidarlo, el maestro de toda una generación de un libro.
representativa de una época. A ello podrá responderse que subsiste
Hoy, asomémonos a los escaparates de el terrible problema de los países subde-
una librería en París, en Londres, en Buenos sarrollados, donde enormes masas de se-
Aires, en México, en La Habana, donde se res humanos son incapaces de escribir su
quiera. Allí, las novelas están situadas en ni- propio nombre en una hoja de papel. Pero
vel de igualdad con el libro que trata de las esto atañe ya a otro problema, problema
excavaciones realizadas en Súmer, en la Isla de educación intensiva y masiva que tiene
de Creta, en algún lugar de México o del que plantearse desde el momento en que
Perú; todos los hombres de mi generación el niño pronuncia las primeras palabras de
han leído a Freud, a Jung; a Lacan (y quie- su idioma. Y ese problema no se resuelve
ro hacer la lista breve); han leído a Marx, a con libro más o menos, ni tiene La Divina
Engels, a Gramsci, a Lukács; hay libros de Comedia papel que desempeñar, por ahora,
filosofía que, en estos últimos años, resul- donde la posesión de un puñado de arroz o
taron verdaderos best-sellers, la cibernética, de un mendrugo de pan es la cuestión que
las ciencias, la astronáutica (nuevas formas debe resolverse hoy mismo, sin dilaciones
de la ciencia-ficción, pero esta vez con hom- que suelen ser motivo de vergüenza para los
bres de verdad que ponen el pie en la luna) hombres de nuestra época. Pero ese proble-
apasionan a todo un público. ma lo conocen todos, aunque algunos se ha-
Las colecciones se multiplican: mono- yan hecho el innoble propósito de ignorarlo.
grafías artísticas cada vez menos costosas; Ahí la ecuación no se define en términos de
vidas de compositores, historias de la mú- cultura, de lecturas, sino de sistemas.
sica, tratados de organografía ad-usum- Si hay hambre de lectura –es totalmente
delphini (todo esto ayudado por el disco); cierto– en los países desarrollados, hay, no
política, historia contemporánea, sociología tan lejos, hambres de lectura... Y ante esto,
viviente, exploraciones, conocimientos del no desempeñemos el papel burlesco de la
planeta, estructuralismo. Lévi-Strauss, et- noble dama de Proust que, durante la guerra
cétera, etcétera. El público lector crece de de 1914-1918, tenía, como máxima preocu-
día en día, en cuanto a curiosidad, deseo de pación, la de que su panadero le entregara,
enterarse, poder de asimilación, anhelo de cada mañana –a pesar de las restricciones–
acceder a zonas del pensamiento que ayer le los bizcochos que eran el adorno y encanto
eran ignoradas... de su desayuno tomado prudentemente an-
Y con ello no se sorprenden ustedes de tes de la lectura de un periódico que hubiese
que si los editores del siglo pasado (salvo en podido traerle malas noticias sobre la posi-
los casos excepcionales de un Víctor Hugo ción de los ejércitos aliados en los frentes.
o de un Zola) tiraban un libro de literatura
–peor aún si era de filosofía o sociología– Alejo Carpentier: Ensayos selectos. Editorial
sobre una base de 2000 ejemplares, hoy las Corregidor
tiradas de 20.000, 30.000, 50.000 y hasta http://www.pagina12.com.ar/diario/verano12/in-
dex-2009-01-16.html
de 100.000 son hechos corrientes. Y, por lo © 2000-2009 www.pagina12.com.ar|República
pronto, no conozco un editor en Europa o en Argentina|Todos los Derechos Reservados
América Latina que, desde hace treinta años,

36
Antología

EL LECTOR

Por Eduardo Galeano

Después, se cubrió la cabeza:


En uno de sus cuentos, Soriano imagi- – ¡Qué manera de llover piedras! ¡Qué
nó un partido de fútbol en algún pueblito biaba nos dieron!
perdido en la Patagonia. Al equipo local, Soriano, boquiabierto, escuchaba con la
nunca nadie le había metido un gol en su valija en la mano.
cancha. Semejante agravio estaba prohibi- – ¡Se te vinieron encima! ¡Eran un pue-
do, bajo pena de horca o tremenda paliza. blo! –gritó el entusiasta. Y señalándolo con
En el cuento, el equipo visitante evitaba la el pulgar, informó a los curiosos que se iban
tentación durante todo el partido; pero al fi- acercando:
nal el delantero centro quedaba solo frente – A éste, yo le salvé la vida.
al arquero y no tenía más remedio que pa- Y les contó, con lujo de detalles, la tre-
sarle la pelota entre las piernas. menda gresca que se había armado al fin del
Diez años después, cuando Soriano lle- partido: ese partido que el autor había jugado
gó al aeropuerto de Neuquén, un descono- en soledad, una noche lejana, sentado ante
cido lo estrujó en un abrazo y lo alzó con una máquina de escribir, un cenicero lleno
valija y todo: de puchos y un par de gatos dormilones.
– ¡Gol, no! ¡Golazo! –gritó–. ¡Te estoy
viendo! ¡A lo Pelé lo festejaste! –y cayó de El texto de Galeano forma parte de su último libro,
rodillas, elevando los brazos al cielo. Bocas del tiempo.

Radar|Domingo, 28 de Enero de 2007

Inéditos
ALÍ POR SORIANO
A sus plantas rendido un país
El 30 de octubre de 1974, un Muhammad Alí de 32 años, por el que nadie daba ya un
peso, subió a un ring en Zaire para enfrentar a un George Foreman de 25 años, con 40 peleas
invicto y amplio favorito. Con el nocaut al final del 8º round, Alí hizo mucho más que recu-
perar la corona que le habían quitado por los medios más viles. Por eso, un entonces joven
e inédito Osvaldo Soriano publicó en el número de diciembre de la revista Crisis esta nota,
hasta ahora nunca republicada, que anticipa un libro que recopilará otras tantas de aquellos
años, y en la que ya se vislumbran algunos de los grandes temas de sus futuros libros: boxea-
dores, perdedores y hombres que encarnan el destino trágico de un pueblo.

Por Osvaldo Soriano

El derechazo de Alí. El inmenso cuerpo para sacudir la historia del boxeo moderno.
de Foreman que se derrumba a sus pies. Siete Los ojos del Zaire vieron cómo ese nieto
millones de negros musulmanes que enmu- de esclavos –que alguna vez llevó el nom-
decen. O estallan de alegría. Veinticuatro bre del propietario de su abuelo, Cassius
minutos de pelea bastaron a Muhammad Alí Marcellus Clay– brindaba al mundo una de

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las más grandes lecciones de fe, de digni- mino de humillaciones: la oportunidad de


dad, de vida, de que es capaz un hombre. vengar las afrentas, de proclamarse sobera-
Final del 8° round: Foreman en la lona y no como hombre negro. De mostrar que no
Alí en la gloria. hay milagros sino realidades.
Había dos negros sobre el ring, pero sólo El triunfo de Alí fue el de los musulma-
uno luchaba por algo más que 5 millones de nes negros, el de los objetores de conciencia
dólares. Para Alí era el fin de un largo cami- atormentados y encarcelados por negarse a
no de humillaciones pelear en Vietnam. Pero no fue la suya una
Los medios de comunicación se apre- empresa individual, solitaria. Muchos hom-
suraron a difundir una imagen ligera, ino- bros negros apuntalaron su fe y alimentaron
cente, del triunfo de Alí. Como lo hicieron su obsesiva ambición de ser el campeón
siempre que les tocó hablar de ese hombre para demostrar que la ley blanca era impo-
rebelde que reúne –juntas– dos condiciones tente ante la furia de uno de sus esclavos.
intolerables en los Estados Unidos: es negro “Cassius Clay es el mayor ego de
y habla demasiado. Norteamérica. Y también es la más veloz
Gritó durante toda la pelea. Provocó a personificación de la inteligencia humana
Foreman, lo sacó de sus casillas ayudado hasta el momento habida entre nosotros:
por el público negro que gritaba “matalo, es el mismísimo espíritu del siglo XX, es
Alí” como si ésa fuera la consigna de toda el príncipe del hombre masa y los masi-
su raza. Y el bueno de Foreman, invicto has- vos medios de comunicación”, ha escrito
ta entonces, comenzó a flaquear, quemó sus Norman Mailer. Parece exagerado. Sin em-
energías en unos instantes hasta quedar a bargo, el éxito de la cruzada emprendida por
merced de quien siempre fue el verdadero Alí hace siete años –que casi todos los ex-
dueño de la corona mundial. pertos calificaron de utopía– parece dar la
Es posible que el formidable peso de la razón a Mailer.
historia haya fulminado a Foreman. Cuando La historia de Cassius Clay es común a
apareció en el ring y oyó a sus hermanos casi todos los boxeadores negros, sólo que
de color reclamar la corona robada por los más brillante. La de Muhammad Alí está
norteamericanos hace siete años, no pudo llena de grandeza y miseria.
sino entregarla. Para ello soportó desaire El 28 de abril de 1964, Clay venció a
y vergüenza. Alí se sentó en las cuerdas, al Sonny Liston –un rey de los bajos fondos–
acecho, y antes de derribarlo lo rezongó, se en seis asaltos. Un año más tarde comenza-
burló de él y hasta lo hizo embestir las so- ría la persecución: el 25 de mayo de 1965, la
gas, ciego de furia e impotencia. comisión de boxeo le quitó el título por pri-
La chance de George Foreman se basa- mera vez, acusándolo de haber combatido
ba, ante todo, en la presunta decadencia físi- ante Liston sin la debida autorización. Para
ca de Alí. Muy pocos contaron, en cambio, reconquistarlo tuvo que esperar hasta el 6 de
con que la inteligencia del líder musulmán febrero de 1967 y vencer a Ernie Terrel, un
se había robustecido con el tiempo. Los blanco mediocre que había sido designado
apostadores que pensaban llenar sus bolsi- titular de la categoría.
llos con el definitivo ocaso de Muhammad La corona estuvo sobre su cabeza sólo
no quisieron ver la potencia que el odio ha- dos meses. El 28 de abril, las autoridades le
bía acumulado en sus músculos. El odio de retiraron su licencia de boxeador y lo des-
una raza vejada durante cuatrocientos años pojaron nuevamente del título mundial por
en el Nuevo Mundo. negarse a ingresar al ejército norteamerica-
Había dos negros sobre el ring, pero sólo no que iba a destinarlo a Vietnam.
uno luchaba por algo más que 5 millones de “Con los impuestos que pago por cada
dólares. Para Alí era el fin de un largo ca- pelea, un soldado norteamericano vive un

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mes matando gente en Vietnam. Con lo que calle. Alí, el más grande boxeador de todas
pago en un año es posible construir bombas las épocas –según opinión de Joe Louis–,
como para quemar una aldea. Con todo esto, había sido un mal negocio. No había rivales
ya soy culpable. ¿Tengo además que matar para él; cualquier pelea era un juego de ni-
con mi propia mano?”, dijo entonces. Se de- ños. Nadie pensaba seriamente en vencerlo.
claraba objetor de conciencia, se confesaba El público lo sabía y comenzó a quedarse
integrante de los Black Muslims; eso bas- en sus casas. Alí peleaba solo. Así, el más
taba para que los medios de comunicación genial boxeador quedaba marginado por su
elaboraran una imagen de monigote, de pa- propia grandeza.
yaso, más digestiva para el público. Resultó una víctima ideal: molesto, fan-
El 20 de junio de 1967, en Houston, farrón, irritaba al periodismo con sus de-
Texas, el Tribunal Federal del Distrito Sur claraciones, horribles poemas e insidiosas
del Estado lo declaró culpable de negativa canciones. Cuando se negó a ir a la guerra,
a ingresar al ejército y lo condenó a cinco quedó absolutamente indefenso.
años de prisión más una multa de 10 mil El 6 de mayo de 1968, el 5º Tribunal de
dólares. Apelaciones confirmó la culpabilidad de
A fuerza de apelaciones, Alí eludió Clay. Sus abogados sostuvieron más tarde
el calabozo. Pero no dejó de hablar: “Los que la condena se había basado en la expo-
negros estamos presos hace cuatrocientos sición de cinco conversaciones telefónicas
años –dijo–. Por eso no pueden llevarme a sostenidas por Alí e interceptadas por el
un lugar en el que ya estoy”. FBI. El gobierno admitió haber tomado las
Había ganado 4 millones de dólares, charlas que, dijeron los fiscales, “afectaban
aunque el fisco embolsó el 80 por ciento. la seguridad nacional”. Los tribunales die-
Con el resto compró una casa para su madre ron marcha atrás y el ex campeón tuvo su
en Louisville –donde había nacido– y otra respiro.
para él en Chicago por 100 mil dólares; el Entretanto, su cintura perdía la armonio-
divorcio con su primera mujer le costó 50 sa línea que le había permitido bailotear por
mil dólares más una renta mensual de 1200 el ring como un gato. Aunque varios esta-
durante diez años. Los honorarios de sus dos norteamericanos habían anunciado que
abogados ascendieron en poco tiempo a 50 le concederían permiso para combatir, nin-
mil dólares. La persecución amenazaba con gún político se animó a ver de cerca a ese
llevarlo a la bancarrota. Sin embargo, sus negro contestón. Quiso pelear en el extran-
honorarios como socio de una cadena de jero, pero le impidieron salir del país. El 6
puestos de salchichas en los barrios negros de julio de 1970, el Tribunal de Apelaciones
le permitieron salir adelante. Su figura –su anunció que las charlas telefónicas no ha-
inteligencia quizá– le abrió las puertas de bían influido para condenarlo. Dos días
las universidades donde dictó conferencias más tarde, en Charleston, Carolina del Sur,
por las que cobraba mil dólares. le prohibieron hacer una exhibición. El 2
Los periódicos underground comenza- de septiembre, por fin, subió a un ring en
ron a publicar sus respuestas. “¿Odia a los Atlanta, Georgia, para cruzar guantes amis-
blancos?”, le preguntaron una vez. “No tosamente con varios sparrings. Doce días
odio a nadie –contestó–, soy una víctima del después, el juez federal Walter Masfield,
odio. Soy demasiado limpio para este de- de Nueva York, decidió que la prohibición
porte. Soy demasiado bueno para mi tiem- para actuar en su estado era “arbitraria e
po. Esa es la razón por la que han decidido irracional”, y ordenó que le restituyeran
librarse de mí.” los derechos. Otro tanto ocurrió en Atlanta,
Había otros motivos, más contundentes, donde se concertó su pelea contra Jerry
para que los zares del boxeo lo echaran a la Quarry para el 26 de octubre. Muhammad

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Alí venció con facilidad y abrió el camino Muchos revolucionarios negros han dado ya
hacia el retorno. En su segunda pelea volteó su vida”.
al argentino Oscar Bonavena y más tarde a Quienes conocían a fondo las ideas de
Jimmy Ellis. Así ganó el derecho a enfrentar Alí ansiaban verlo en las tribunas, predican-
a Joe Frazier por la corona mundial. do la fe musulmana, lejos definitivamente
El combate –que Frazier ganó por pun- del ring. Es que pocos creían en sus posibi-
tos– pareció enterrar definitivamente a lidades de recuperar la corona. Sin embar-
Muhammad Alí. Sin embargo, su ánimo no go, en los tres años siguientes, este negro
decayó. Para él, la derrota ante el campeón empecinado fue hacia una y otra costa del
había sido injusta: exhibía como prueba su país para derribar a boxeadores de categoría
fortaleza al final del combate, mientras el menor en busca de una nueva oportunidad.
vencedor debió ser internado en un hospital Hasta tuvo que sufrir la fractura de su man-
a causa de la paliza recibida. díbula frente al mediocre Ken Norton. Ya no
El verdadero drama de Alí era moral. brillaba como antes: había perdido su estilo
Elijah Muhammad, el máximo jerarca de felino, sus movimientos serenos y armonio-
los Black Muslims, había decidido expul- sos. Ahora ponía sobre el ring la experien-
sarlo de la congregación por negarse a aban- cia, la astucia; medía cada uno de sus pasos
donar el boxeo. Alí discutió con su maestro, para no derrochar energías.
pero respetuosamente acató la decisión. No Cuando el título cambió de manos y el
obstante, jamás renegó de los Muslims: es- joven Foreman –un invicto temible por su
taba seguro de que si recuperaba la corona, pegada– se erigió en el nuevo coloso, los
ellos serían los beneficiados. La Nación del expertos opinaron que nadie podía dar un
Islam –así la denominan ellos– plantea el dólar por la chance de Alí. Sin embargo,
apartheid económico y racial del pueblo ne- Frazier cayó a sus pies, Norton tuvo que
gro por medios pacíficos. verlo levantar los brazos y los empresarios
En noviembre de 1971, Muhammad Alí comenzaron a planear el gran combate.
vino a Buenos Aires para realizar una ex- Alí insistió para que se realizara en el
hibición en la cancha de Atlanta. Entonces Africa. Lo que parecía una mera especu-
montó su habitual show de verborragia y lación comercial, iba a adquirir un sentido
amenazas. Vicki Walsh y el autor de este ar- magnífico el día de la victoria: el 30 de oc-
tículo lo entrevistaron para conversar sobre tubre, en Kinshasa, ningún negro dejó de le-
su prédica religiosa y política. vantar a Alí como un estandarte de libertad.
“Somos 30 millones de negros contra Curiosamente, las agencias noticiosas
170 millones de blancos; no tenemos mu- insistieron en la versión de un Alí payases-
nición ni armamento adecuados y, sin em- co, casi odioso. Nadie recordó que alguna
bargo, nuestra revolución sigue creciendo. vez dijo: “Un día levantaré mi puño vence-
Si utilizáramos la violencia, los negros no dor para que mi pueblo negro diga, como
tendríamos la menor chance en los Estados yo, que es el más hermoso y el más fuerte”.
Unidos, porque ni siquiera controlamos los Al terminar el combate, gritó: “Fue Alá
abastecimientos. Seríamos como un toro en- quien dio los golpes, era él y no yo quien
furecido corriendo hacia un tren: sólo que- estaba sobre el ring”. Era toda una raza la
darían su carne y su sangre sobre las vías.” que esa noche estaba allí.
Esta era su posición frente a la violencia de Con Foreman cayó el último Tío Tom
los Black Panters, aunque agregaba: “No del boxeo estadounidense. Es posible que
condeno a ningún hombre por defender Joe Louis haya visto vengada su miseria,
aquello que cree está bien, especialmen- Sonny Liston su muerte degradada. Aún no
te si está dispuesto a dar la vida por ello. es posible saber si Alí abandonará el boxeo

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o buscará ganar dólares en una revancha. “Ser campeón de peso pesado en la se-
Poco importa ahora qué hará. gunda mitad del siglo XX (con revolucio-
El deporte permitió que la raza negra nes negras a lo largo y ancho del mundo)
erigiera a dos de los suyos como los hitos representa algo parecido a ser Jack Johnson,
mayores de este siglo: Edson Arantes do Malcolm X y Frank Costello en una sola
Nascimento (Pelé) y Muhammad Alí. El pieza”, ha dicho Norman Mailer. Es posible
brasileño renegó de su negritud, sirvió a la que nadie lo sepa mejor que Alí. De allí su
dictadura implantada en el Brasil en 1964 afán casi salvaje por coronarse nuevamente.
y aconsejó a los niños negros que tomaran Hemos tenido el raro privilegio de asistir
Pepsi-Cola y fueran buenos con los blan- al momento cumbre de la historia del boxeo.
cos. Alí se negó a juzgarlo: “Es mi hermano Más allá de la dudosa calidad del combate,
de raza”, dijo. Pelé, en cambio, despreció millones de personas de todo el mundo vie-
siempre al boxeador. ron cómo Muhammad Alí recuperaba a pu-
ñetazos lo que el Tío Sam le había quitado
por decreto.

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