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Abriendo el corazón a los planes de Dios

Escrito por: Centro Cristiano at 4:37 pm under Mensaje Dominical

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Abrir el corazón puede ser una experiencia que cambia la vida.

La historia del encuentro de María con el ángel Gabriel es un ejemplo de cómo abrir el corazón

puede cambiar la vida de una persona.

El mensajero que venía del cielo traía un mensaje muy especial para María; ella iba a tener un

papel protagónico en la historia del mundo. Escuchen estos versículos:

26 A los seis meses, Dios envió al ángel Gabriel a Nazaret, pueblo de Galilea,

27 a visitar a una joven virgen comprometida para casarse con un hombre que se llamaba

José, descendiente de David. La virgen se llamaba María.

28 El ángel se acercó a ella y le dijo:

— ¡Te saludo, tú que has recibido el favor de Dios! El Señor está contigo.

29 Ante estas palabras, María se perturbó, y se preguntaba qué podría significar este saludo.

30 —No tengas miedo, María; Dios te ha concedido su favor —le dijo el ángel—.

31 Quedarás encinta y darás a luz un hijo, y le pondrás por nombre Jesús.

32 Él será un gran hombre, y lo llamarán Hijo del Altísimo. Dios el Señor le dará el trono de su

padre David,

33 y reinará sobre el pueblo de Jacob para siempre. Su reinado no tendrá fin.

34 — ¿Cómo podrá suceder esto —le preguntó María al ángel—, puesto que soy virgen?

35 —El Espíritu Santo vendrá sobre ti, y el poder del Altísimo te cubrirá con su sombra. Así

que al santo niño que va a nacer lo llamarán Hijo de Dios.

36 También tu parienta Elisabet va a tener un hijo en su vejez; de hecho, la que decían que

era estéril ya está en el sexto mes de embarazo.

37 Porque para Dios no hay nada imposible.

38 —Aquí tienes a la sierva del Señor —contestó María—. Que él haga conmigo como me has

dicho.

Con esto, el ángel la dejó.


Lucas 1:26-38Lucas 1:26-38

Spanish: Biblia Reina Valera - revisión de 1995 - RVR95E

Anuncio del nacimiento de Jesús 26


Al sexto mes, ñ . Al sexto mes: esto es, en el sexto mes del embarazo
1 26

de Elizabet . el ángel Gabriel fue enviado por Dios a una ciudad de Galilea llamada Nazaret, o . Nazaret: 1 26

En aquel tiempo era un pueblo pequeño en las montañas de Galilea, en el norte de Palestina. 27
a una

virgen desposada con un varón que se llamaba José, p . Desposada con... José: es decir, que estaban
1 27

bajo compromiso formal y legal, pero sin que el matrimonio propiamente dicho se hubiera realizado;

véase Mt . nota i. de la casa de David; y el nombre de la virgen era María.


1 18 28
Entrando el ángel a donde

ella estaba, dijo: --¡Salve, muy favorecida! q . ¡Salve!: lit. alégrate, que en griego era un saludo de uso
1 28

común. Muy favorecida: lit. llena de gracia. El Señor es contigo; bendita tú entre las mujeres. r . En 1 28

diversos ms. no aparece: bendita tú entre las mujeres. 29


Pero ella, cuando lo vio, se turbó por sus

palabras, y pensaba qué salutación sería esta. 30


Entonces el ángel le dijo: --María, no temas, porque has

hallado gracia delante de Dios. 31


Concebirás en tu vientre y darás a luz un hijo, y llamarás su nombre

Jesús. s . En este v. hay una clara alusión a Is . . El nombre Jesús ocupa el lugar de Emanuel. Jesús
1 31 7 14

significa “Jehová salva”. Cf. Mt .. 1 32


Este será grande, y será llamado Hijo del Altísimo. El Señor Dios le

dará el trono de David, su padre; 33


reinará sobre la casa de Jacob para siempre y su Reino no tendrá fin. t

. La explicación del ángel alude a S .; Is . ; Miq ..


1 2 7 9 7 4 34
Entonces María preguntó al ángel: --¿Cómo será

esto?, pues no conozco varón. u . No conozco varón: En las lenguas bíblicas, conocer significa también
1 34

tener relaciones sexuales. . 35


Respondiendo el ángel, le dijo: --El Espíritu Santo vendrá sobre ti v . La 1 35

expresión vendrá sobre ti hace alusión a textos del AT en que la presencia de Dios aparece simbolizada

por una nube que se posa en un lugar . Cf. también Lc . y paralelos. y el poder del Altísimo te cubrirá con
9

su sombra; por lo cual también el Santo Ser que va a nacer será llamado Hijo de Dios. w . Mt .. 1 35 1 36
Y he

aquí también tu parienta Elisabet, la que llamaban estéril, ha concebido hijo en su vejez y este es el sexto

mes para ella, 37


pues nada hay imposible para Dios. x . Gn . ; Jer .. 1 37 18 14 32 38
Entonces María dijo: --Aquí está

la sierva del Señor; hágase conmigo conforme a tu palabra. Y el ángel se fue de su presencia. (Nueva

Versión Internacional)

Todos conocemos esa historia, ¿verdad? Sabemos que el anuncio del ángel cambió la vida de

María.
A pesar de que Israel era una nación dominada por los Romanos, la vida de los israelitas era

bastante tranquila, cada quien vivía su vida como mejor le parecía hasta María – al menos

hasta el momento que apareció el ángel. Los planes de Dios reemplazaron los que ella tenía

para su futuro.

¿Cómo se sentiría usted si alguien viene y cambia sus planes? ¿No le ha ocurrido que va al

trabajo con una lista mental de todas las cosas que tiene que hacer, y cuando llega se

encuentra con que hay otras cosas que hacer o su jefe le presenta un nuevo proyecto?

¿Cuál es su actitud ante cosas así? ¿Cuál fue la actitud de María?

María pudo haberse asustado, pudo haber pensado lo peor, pudo haber protestado, yo lo

habría hecho.

¿Qué hizo María?

Abrió su corazón a los planes de Dios.

¿Qué haría usted?

Preste atención a lo que quiero decirles en este día: Cuando Dios traiga planes a su vida, abra

su corazón a ellos, participe en sus propósitos. No se asuste ante las posibilidades que

aparecen frente a usted. Siga el ejemplo de María.

Cuando María abrió su corazón, fue envuelta en una atmósfera de eternidad. Gabriel no era un

simple mensajero. Gabriel venía del cielo. Era un mensajero del Dios Altísimo y traía noticias

del cielo, noticias de eternidad.

Hay un profesor de seminario y traductor de la Biblia llamado Eugene Peterson. Él escribió una

versión de la Biblia llamada “The Message”, El Mensaje y es así cómo él relató el encuentro de

María con el ángel Gabriel.

“Al entrar, Gabriel la saludó diciendo:

¡Buenos días! Eres hermosa con la hermosura de Dios. Eres bella por dentro y por fuera. Dios

esté contigo.
María se sorprendió, preguntándose qué clase de saludo era ese. Pero el ángel la tranquilizó

diciendo:

María, no tienes nada que temer. Dios ha preparado una sorpresa para ti.

Imaginémonos por un segundo la expresión de sorpresa de María…

¿Se ha sentido así alguna vez? Estoy seguro que a lo largo de nuestra vida nos habremos

sorprendido de esa manera, particularmente cuando el Señor viene con instrucciones de lo

que quiere que hagamos. ¿Quiere cooperar pero tiene miedo?

Las sorpresas y planes de Dios no son para temer, sin importar que tan inesperadas o

inusuales parezcan. Pensemos en algo: cuando Dios ha traído planes a nuestras vidas, no han

llegado en forma de un ángel, ¿verdad? Creo que Dios nos envía mensajes a través del fluir de

nuestras actividades diarias. Lo que es importante es que aprendamos a reconocer que son

planes especiales de Dios y que debemos participar con Él en ellos.

¿Ha pensado que una tarjeta de Navidad puede ser parte de los planes de Dios? ¿A qué me

refiero? ¿Se ha puesto a pensar en la persona que le da una tarjeta de navidad? ¿Se ha

puesto a pensar en el tiempo que esa persona tomó para elegir una tarjeta para usted? Quizás

usted no piensa en enviarle una tarjeta…pero esa persona sí pensó en usted…y eso puede ser

parte del plan de Dios.

La persona que le da una tarjeta se preocupa por usted, lo acepta tal cual es y piensa en

usted. Esas tarjetas son de aquellos con quienes usted ha compartido tiempos buenos y

malos, lagrimas de alegría y de tristeza; son recordatorios de Dios de que Él los ama. Durante

este mes, abramos la puerta de nuestro corazón a los planes de Dios y démonos cuenta que

Sus planes son recordatorios de Su amor.

Ese fue parte del mensaje del ángel Gabriel a María:

28 El ángel se acercó a ella y le dijo:

— ¡Te saludo, tú que has recibido el favor de Dios! El Señor está contigo.

O como dijo Eugene Peterson:


¡Buenos días! Eres hermosa con la hermosura de Dios. Eres bella por dentro y por fuera. Dios

esté contigo.

Ese es el mensaje que algunos de ustedes necesitan escuchar. Tal vez alguien aquí detesta la

Navidad porque le recuerda los momentos tristes o difíciles que pasó, tal vez no tenía dinero,

tal vez no tenía comida, o tal vez no tenía a mamá o a papá con usted, tal vez habían peleas,

o borracheras.

Todos estos recuerdos tristes regresan a su mente al llegar el mes de diciembre.

Tal vez usted se siente solo o sola, siente que nadie lo ama…pero esa tarjeta de saludo

navideño que llegó a sus manos es una de las maneras en que Dios le dice:

“¡Saludos amado mío! Te valoro grandemente. Yo estoy contigo”.

Los planes que Dios trae a su vida, no sólo giran alrededor del amor de Dios hacia usted. Eso

es algo que Abraham descubrió en el Antiguo Testamento. El amor de Dios no es una calle de

una sola vía. Somos bendecidos por ser una bendición. El mensaje de Gabriel a María describía

como Dios iba a utilizarla para traer los planes de Dios a un mundo perdido y hambriento, a

un mundo que Él amaba.

Era tarea del ángel dejarle saber a María que ella tenía parte en los planes de Dios, para que

Su voluntad se hiciera en la Tierra como en los Cielos. Puesto que Dios se deleitaba en ella, Él

le estaba dando el privilegio de participar en Su plan. La disposición y la obediencia de María

servirían como un canal de bendición de Dios para el mundo.

Este es el mismo privilegio que Dios nos está dando: que veamos el mundo como Él lo ve y

que aprovechemos las oportunidades para llevar a Cristo a aquellos que lo necesitan.

Al abrir su Corazón a los planes de Dios, empiece a interesarse por otros.

Las tarjetas de navidad no son sólo para usted. Hay personas que están pasando por

momentos difíciles, personas que están pasando su primera navidad sin un ser amado. Dios

quiere que ellos sepan que Él sí se preocupa por ellos y quiere hacerlo a través de usted. Ellos
tal vez no se den cuenta de que su tarjeta es un mensaje de Dios pero el Cielo sabe que usted

es el designado, en nombre de Dios, a mostrarles Su bondad, misericordia y amor.

Tal vez usted se pregunta si debe darle una tarjeta a esa persona que le dio una a usted, sin

conocerlo mucho…Tal vez usted crea que ellos le dieron una tarjeta por compromiso o porque

le encanta dar tarjetas…pero ¿saben qué? Creo que ellos le dieron una tarjeta porque ven

“algo” diferente en usted.

Ellos no saben lo que pero usted sí lo sabe: es su fe. El hecho que ellos, sin conocerlo mucho,

sin ser su amigo, le de una tarjeta, es algo que Dios lo hizo hacer para que USTED se acerque

a ellos.

Les estoy hablando acerca de abrir su corazón a los planes de Dios. ¿Qué tan bueno es usted

es darse cuenta de que Dios le está hablando, de qué le está pidiendo que le sirva? ¿Le dará la

debida importancia a la tarjeta que tiene una firma difícil de leer? Tal vez deba concentrarse

en entender la letra. Tal vez le tome tiempo hacerlo. María no cerró la puerta en la cara del

ángel. Ella se tomó el tiempo necesario para entender lo que el ángel Gabriel le estaba

diciendo…hasta entender que la mano de Dios estaba en las palabras que le decían.

Creo que este mes puede ser una temporada maravillosa para usted y su familia. Dedíquele

tiempo a pensar qué haría en las siguientes situaciones:

1. ¿Cuáles son algunas de las actividades o eventos qué está planeando como parte de su

celebración navideña?

2. ¿Cómo se sentiría si la falta de dinero, enfermedad o visitas inesperadas alteran sus

planes?

3. De todas las cosas que hace en Navidad, ¿Cuál es la más importante para usted? ¿Cree que

Dios elegiría la misma? ¿Por qué o por qué no?

4. Nombre algunas de las personas in la historia de la Navidad cuyas vidas fueron cambiadas

por el nacimiento de Cristo.

5. Comparta una historia de navidad u otro evento de su pasado que incluya una sorpresa.

¿Trajo Dios algo bueno en esos planes cambiados?

6. ¿Cómo podemos usar las “interrupciones” de la vida para algo bueno en nuestras vidas?
Pongan atención a su alrededor. Dios está presente en cada día: en cada saludo, en cada

sonrisa, en cada regalo, en cada tarjeta. Dios le está hablando.

¿Cuál será su respuesta? Recuerden lo que dijo María:

38 —Aquí tienes a la sierva del Señor —contestó María—. Que él haga conmigo como me has

dicho.

Con esto, el ángel la dejó.

No presentó excusas ni protestas. Ella estaba dispuesta a hacer lo que Dios le pidiera. Ella

aceptó el desafío de Dios y dijo okay. La medida que decidamos actuar como María

determinará la clase de Navidad que tendremos este año.

¿Responderá usted como María? Acepte con humildad lo que Dios quiere hacer en su vida,

pida Su ayuda divina, si la necesita, escuche, esté dispuesto. Sea fiel. María fue fiel.

Ponga atención a las oportunidades que se presente frente a usted. Ponga atención al

significado que pueden tener las tarjetas de Navidad. De gracias a Dios por la oportunidad de

poder dar una palabra de aliento a quienes lo necesiten. Si le llegan visitas inesperadas, dele

la bienvenida. Espero ver algo asombroso. Sea como un niño. Espere en el Señor.