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Poder Judicial de la Nación

Causa n° 45.196 “Moreno, Guillermo


s/ rechazo del planteo de falta de acción”
Juzg. Fed. n° 2 - Sec. n° 3

Reg. n° 149

/////////////nos Aires, 28 de febrero de 2011.


Y VISTOS Y CONSIDERANDO:
Motiva la intervención del Tribunal el recurso de apelación
interpuesto por el Dr. Alejandro Rúa, letrado defensor de Guillermo Moreno,
contra el auto de fecha 29 de noviembre de 2010, por el cual el Juez de la
anterior instancia rechazó el planteo de falta de acción oportunamente intentado
USO OFICIAL

por esa parte.


Conforme surge de fs 1, el recurrente formuló excepción de
falta de acción invocando una violación al principio de ne procedat iudex ex
officio, en atención a que frente al pedido de desestimación de la denuncia
suscripto por el representante del Ministerio Público Fiscal, el Juez no podía sino
proceder de ese modo y no continuar con la instrucción del sumario, como lo
hizo en el caso. Agregó que el derecho de acceso a la jurisdicción del querellante
se encontraba debidamente resguardado por la ley, al otorgársele la facultad de
recurrir tal decisión.
Al contestar la vista que les fuera concedida, los Dres. Pérez
Chada y Masanti, por la parte querellante, postularon el rechazo del planteo
ensayado, sobre la base de que, tal como lo ha reconocido la Corte Suprema de
Justicia de la Nación, el acusador particular se encuentra legitimado para
impulsar el proceso en solitario desde el comienzo de la causa penal sin que sea
necesario el acompañamiento del Fiscal (ver fs 6/12).
Para arribar a la decisión aquí cuestionada, el a quo hizo
referencia a que la controversia planteada ha sido abordada por las dos Salas de
esta Alzada, habiendo ambas habilitado a quien ejerce el rol de parte querellante
para dar inicio al proceso, aún cuando el acusador público postule la
desestimación de la denuncia.
En su escrito impugnativo, el defensor de Guillermo Moreno,
tras aclarar que compartía el criterio doctrinario y jurisprudencial que admite la
actuación en solitario del querellante, insistió en señalar que, no obstante ello,
frente al pedido del Agente Fiscal, el a quo debió haber desestimado la denuncia,
quedando a salvo el derecho del acusador privado de recurrir tal decisión.
Tales agravios fueron desarrollados en forma oral por el
letrado, al momento de llevarse a cabo la audiencia prevista en el artículo 454 del
Código Procesal Penal de la Nación, de la que da cuenta la constancia que
antecede.
El planteo del incidentista -que motiva esta primera
intervención de los suscriptos- nos lleva a examinar cuál ha sido la actuación del
Juez de primera instancia frente al pedido desestimatorio del Fiscal de grado.
Ello nos permite develar la existencia de un vicio ocurrido durante el trámite de
este sumario que, al haber causado el menoscabo de garantías de jerarquía
constitucional, amerita la invalidación de todo lo actuado a partir del auto de fs
44 de los autos principales.
Una breve reseña del curso que siguieron estas actuaciones a
partir de ese momento permitirá advertir, sin dificultad, el defecto procesal al
que nos referimos.
Tal como lo señalara el recurrente, con fecha 1° de marzo del
año en curso, el representante del Ministerio Público Fiscal, al evacuar la vista
que se le confiriera, solicitó la desestimación de la denuncia que encabeza el
sumario por inexistencia de delito (ver fs 28/9).
Durante los días subsiguientes, el pretenso querellante
acompañó al legajo diversa documentación y el denunciado, Guillermo Moreno,
se presentó, designando su defensa técnica.
Con fecha 5 del mismo mes y año, el Juez de grado proveyó
ambas presentaciones, sin hacer alusión alguna a la pretensión del Agente Fiscal.
Siguieron varios escritos efectuados por ambas partes,
titulados “hace saber” -suscripto por la defensa-, “manifiestan” y “proponen
medidas de prueba” -elaborados por los pretensos querellantes- (ver fs 35, 37/9 y
42/2, respectivamente).
Poder Judicial de la Nación

Fue con fecha 30 de abril que el Magistrado decidió conferir a


los Dres. Wortman Jofré y Pérez Chada, en representación de Cablevisión S.A.,
el carácter de parte querellante.
A continuación, y haciendo caso omiso de lo dictaminado por
el titular de la vindicta pública, dispuso la realización de varias medidas de
prueba, algunas de las cuales habían sido sugeridas por los ahora querellantes.
La introducción del artículo 120 de la Constitución Nacional
marca la decisión de implementar un sistema procesal en el que exista una
separación estricta entre las funciones de acusar y juzgar. La imparcialidad del
juez, asegurada a partir de dicha separación, en principio no se ve afectada
cuando se plantea una discrepancia entre el fiscal y el querellante y su función se
limite a asegurar que el querellante pueda ejercer el derecho a ser oído. Tampoco
habría allí una afectación intolerable a la independencia del Ministerio Público
USO OFICIAL

(Fallos 327:5863, consids.. 30 y 37).


Sin embargo, el acceso a la jurisdicción del querellante –su
derecho a ser oído- no debe servir de pretexto para obviar la petición
desestimatoria formulada por Fiscal, como titular de la acción pública (cfr. art. 5
CPP). Ello no sólo implicaría desconocer su carácter de parte -con las
consecuencias que de allí se derivan-, sino también desconocer la expectativa
generada en quien fuera denunciado, principal interesado en que la propuesta del
Fiscal tenga favorable acogida o cuanto menos una respuesta fundada que pueda
ser sometida a crítica.
En este sentido, desde la perspectiva del derecho de defensa
del apelante –Guillermo Moreno-, el ejercicio de la judicatura debe operar como
garantía de equilibrio (Fallos 330:2658 –disidencia de los ministros Ricardo L.
Lorenzetti y E. Raúl Zaffaroni). Ese equilibrio implica no sólo asegurar la
igualdad de armas –en vistas de la posibilidad de que existan dos acusadores-
sino tambien exponer los fundamentos por los cuales determinada posición ha
primado por sobre otra, en este caso, por qué la discrepancia entre el Fiscal y la
querella se resolvió a favor de la pretensión de esta última. Particularmente
importante es el asunto pues en la visión del Fiscal de grado, impulsar la acción
en base a la hipótesis traída por la querella “violaría una de las premisas básicas
del derecho penal liberal, a la par que equivaldría a instrumentalizar la instancia
pública de resolución de los conflictos ya que la justicia criminal intervendría en
las relaciones que no son delito (…)” (v. fs. 29 del expte. ppal.).
Si la falta de respuesta al pedido desestimatorio del Fiscal es
también acompañada, como en este caso, de la realización de medidas
instructorias -sin un requerimiento de instrucción formulado en los términos del
artículo 188 del C.P.P., ni la identificación de una pieza que cumpla esa
finalidad-, lo que se observa, en definitiva, ya no es sólo un desequilibrio sino
una actuación oficiosa por parte de la judicatura y, por ello, prohibida, aun
cuando coincida con las ansias de la querella. Garantizar el derecho de acceso a
la jurisdicción de quien se considera víctima de un delito no puede significar
nunca privar de jurisdicción a los eventuales imputados.
Así las cosas, debido a que existe una seria afectación a la
garantía del debido proceso –leída como la observancia de las formas
sustanciales (Fallos 125:10; 127:36; 189:34; 308:1557, entre muchos otros)-, se
impone la invalidación del auto obrante a fs. 44, y la devolución de las presentes
actuaciones a la anterior instancia a fin de que proceda en los términos aquí
consignados.
En virtud de lo expuesto precedentemente, el Tribunal
RESUELVE:
DECLARAR LA NULIDAD del auto glosado a fs 44 de los
autos principales, y de todo lo actuado en consecuencia, debiendo el a quo
proceder de acuerdo a lo expresado en los considerandos que anteceden (arts.
167 y 180 del Código Procesal Penal de la Nación).
Regístrese, hágase saber al representante del Ministerio
Público Fiscal y devuélvase a primera instancia, a fin de que se practiquen el
resto de las notificaciones de rigor.
Sirva la presente de atenta nota de envío.-

FDO. Eduardo R. FREILER, Jorge L. BALLESTERO, Eduardo G. FARAH. Ante mí:


Sebastián N. Casanello –Secretario de Cámara-.