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HISTORIA DE IBERIA VIEJA REVISTA DE HISTORIA DE ESPANA / N° 29, 3 EUROS /29 LA ARMADA EAE al INVENCIBLE CRONICA DE UN DESASTRE MANUEL IRADIER EXPLORADOR V AVENTURERO ELORO NAZI ‘: LOS LINGOTES DEL Ill REICH EN ESPANA IS LOS BARBAROS QUE LLEGARON DEL NORTE ESPANOLES EN EL GULAG FIRMAS LOS NINOS DE LA GUERRA CIVIL Juan Antonio Cebrian + Margarita Torres + Jesus Callejo ll il meig@ aeesirras pauncos EN LA EDAD MEDIA EL HOMBRE DE ORCE OFC STA USICADA EN LA LOCALIDAD sranad) ta Micena, sita en la de [BRUNO CARDEROSA Josep Gibert fue uno de los mas intrépidos y aguerridos buscadores de fdsiles humanos. Gracias a él sabemos mucho més sobre nuestros origenes. Descubrié en 1983 el llamado Hombre de Orce, que vivio hace millén y medio de aiios y fue el primer habitante de la peninsula Ibérica /M-0. El trozo de eréneo hallado en Oree pertenecié a un n pata hace 1,6 millones de afios. 2. Confere brimientos més apasionantes jamas reali- zados en Espana. Y, entre ellos, el que le lev6 @ presentar al publco al Hombre de Orce, el primer habitante de la Peninsula El hallazgo se produjo en 1983. Més exactamente en el amado Barranco Le- on de Venta Micena, Se trataba de un hueso de ocho centimetros de longitud por siete de ancho. Fue bautizado con el nombre cientifico de VM-0, Pertenecia a la regién craneal lambdoidea, Posteriores analisis determinaron que el hueso habia pertenecido a un nino de unos siete afos. Las primeras dataciones estable- cieron que habia correteado por aquellos lares hace la friolera de 1,6 millones de afos. De confirmarse la datacién, aquello significaba que habia sido el primer habi- tante del continente, Tal hallazgo explica “La polémica envolvio siempre el hallazgo del Hombre de Orce, pero recientes descubrimientos avalan el rigor cientifico de Gibert” la cara de satistaccién con la que los tres responsables del hallago -Jordi Agust Salvador Moyé y el citado Gibert~ pre sentaron a los medias de comunicacién quel huesecillo craneal en el que se dis- tinguia una suerte de pequena “cresta’ ‘que sitvi6 para identificarlo con un ances: tro de ser humane. COMIENZA LA POLEMICA Pasaron doce afos hasta que Gibert expuso toda la investigacion cientifia al respect. Pero no tardaron en llegar los problemas. Y es que la investigadora francesa Marie Antoinette de Lumley y 6! citado Salvador Moya presentaron traba: jos en los que concluian que aquel f6sil ‘no correspondia en realidad a un humano sino a un equido. “Un caballo coman y ordinario dijeron. También otro de los descubridores del Hombre de Orce se desmarcé de su propio hallazgo e incluso arremetié contra Gibert: "Sus teorias no estén sustentadas en investigaciones si ‘no s6lo en opiniones” dirfa Jordi Agusti Curiosamente, Agust! y Moya ya habian pasado a formar parte por aque! enton- es del grupo de estudiosos que buscaba fosiles en Atapuerca (Burgos), donde se habian encontrado restos de hominidos datados en 800,000 afios de antiglieded ‘que podrian pertenecer a una nueva e: PREHISTORU. HOMBRE De OE ‘3. Prospecein. Los sodimentos deVenta Micena esconden la historia, de os itimos cuatro millones de aos. En plona investigacin. Tras a rocuperacin de los fies lega su estudio. 8. Reunién.A Orce han _20udido los mejores investigadores, como PTobbias (en e centro) > pecie, que fue bautizada con el nombre de Homo Antecessor y que seria el "tron- C0" del cual partirian los neandertales y los hombres modernos. Habia nacido la “pugna” entre Orce y ‘Atapuerce. El equipo del conocido Juan Luis Arsuaga insistia en que los fésil que habia descubierto en Burgos eran los mas antiguos de la Peninsula, Ade- mas, su relevancia mediética logré que los hallazgos de Atapuerca acapararan la atencion de los grandes medios espario- les. Sin embago, en los sectores cientifi- Cos internacionales, la mayor parte de es tudiosos siempre consideraron al de Orce como el primer hominido de la Pe- ningula. ¥ de Europa. Al tiempo, Gibert no ‘6286 un momento en luchar por "su descubrimiento. Asi era su cardcter. El de un luchador infatigable, con clase, y con la ciencie como principal bandera, aun: ue ésta ondeaba contra corriente. Fue esa persistencia la que le sirvio pare de- mostrar a partir del afio 2000 que "su subrimiento era tan importante o 5 de lo imaginado en un principio. “Segiin los estudiosos, los pri ros humanos Hegaron a la Peni sula a través de Gibraltar” ATRAVES DE GIBRALTAR Durante los siguientes trabajos de exca vvacién, Gibert descubrié nuevos fésiles Halls, entre otras cosas, un diente molar inferior de 1,8 millones de afios y restos de herramientas de la misma épaca. In- cluso uno de los investigadores mas des- tacados de Atapuerca llegé 8 reconocer el mérito: "Los cientificos somos gente seria. Aqui no se trata de bat registros, sino de estudiar restos para sacar conclu: siones’ aseguré José Maria Bermidez de Castro. Otro de los responsables de las excavaciones. burgalesas, Emiliano Aguirre, también salié a defender a Gi berty su trabajo, pese a que con los afios fue dificil conseguir que los medios mos- traran la atencién que se merecia, El gran problema, més allé de la anti- aiedad de los restos, es que su teoria contradecia las versiones mas acepta das hasta el momento. Y es que la ten dencia general sefialaba que, hace dos millones de afios, hominidos ancestros del hombre salieron de Africa a través de Oriente Medio y, desde alli, fueron ocupando diversas zonas de Europa y Asia, En cambio, Gibert planteé una te ria distinta. Dedujo que el hombre sa- li6 de Africa rumbo a Euopa a través de! estrecho de Gibraltar, en una época en ja cual las aguas estaban a un nivel info rior al actual, lo que permitié el “salto! Dicha postura encontr6 no poca oposi: cién, pero la tenacidad y los hallazgos del paleoantropdlogo catalan han aca: ado por mostrar un modelo que en muchos sectores se considera como factible. Luis Gibert, el hijo de nuestro protagonista, ha informado a Historia de Iberia Vieja que las excavaciones de Venta Micena van a continuar, Lo que alli se descubra en los préximos afos servira para conocer mucho mejor el pasado més remoto de la Peninsula y, uién sabe, si el de los propios seres humenos {6 El descubridor Josep Gibert comenz6 sus trabajos enVenta Micena en 1976. Apenas sie te afos después aparecé al crnea del que pasteriormente se coneceria come Hombre de (Orc. Falieci el pasodo mes de octubre a la edad de 66 aos, Varias revistas cientficas publicaron los da 3S que favorecian la tesis de Orce, pero aquellos trabajos apenas tuvieron impacto ¥ los escépticos no dejeron de fustiga Tocaban hueso. Y es que sus mas reci tes investigaciones volvian a ser determi nantes: "No aportan ningin dato objetivo Se limitan a opinar que la cesta se parece 2 la de los equidos. Es todo. No hay mas, Ningin dibujo, fotografia, observacién, Nade. Es la palabra contra ‘nuestros datos objetivos, que son: el estu dio de 311 radiogratias humanas y el andl sis de 735 cra anos de diferey edades frente alos 72 craneos de equidos. Hemos efectuado radiografias para ver la fevolucion de la cresta en equidos y huma Los estudios que llevaron a esta conclu sién fueron publicados por una de las re nds importantes del género a nivel mundial: Journal lution. Se trataba de la culminacién definitiva de un proceso peculiar Y es que 2 medida que la ciencia internacional admitia la realidad de! Hombre de Orce, los medios espafioles vistas “La mayor parte de los estudiosos internacionales consideraron al de Orce como el primer espafiol” seguian haciendo caso omiso. En no po- as ocasiones, se legé a sospechar de la honestided de Gibert. Y la injusticia era mayor a sabiendas de que por Orce se han dejado caer algunos de los mi vantes paleoantropblogos de! mundo. Tal 5 el caso de Philip V. Tobias, uno de los CSTE En una detallada exposicion que Luis: bert, et hijo de Josep Gibert, he hecho lle- {98 8 Historia de Iberia Vieja, se informa {que las investigaciones en Orce van a continuar. El hallazgo en Francoli (Tarra- gona) de un eréneo de un nito que vive ‘en Espana con caracteristicas similares 2 las del muchacho de Orce ha sido une prucba del buen camino que inicio el pa- leoantropélogo. “Le ruego que transmi ‘tas mi flictacion a Gibert por esta pal: able evidencia que consagra su Interpretacion’ escribié a Luis Gibert el Dr. Emiliano Aguirre, promio Principe de ‘Astur ‘merso en nuevos proyectos: abrir la in- vestigacién nuevas regiones ‘geograficas, tanto on la Peninsula como fen Africa; establocor nuevas lineas de analisis ¢ investigar el tipo de humanos ‘que penetré en la Peninsula, Su muerte le Jmpedira sor ol autor material de estas in- vestigaciones, pero sus discipules, ami- 1905 y colaboradores pondremos todo ‘nuestro empeno en que esto se haga rea- lidad nos informa Luis Gibert. muchos expertos internacionales que de fiende al de Orce como el primer humano de la Peninsula. Incluso se lego a fen 1995 un congraso, celebrad los mismos yacimientos, donde cienti cos de todo el mundo presentaron traba- Jos respecto a los fésiles encontrados po el equipo de Gibert. As ha sido la historia de Orce. Gibert ha luchado contra todos los prejucios y los recursos mediaticos de uienes dedican todos sus esfuerzos a potenciar los hallazgos de Atapuerca. In Cluso se sumé al boicot la propia Junta de Andalucia, que llegé a multar a Gibert y a Poro recientemente se llevé a cabo un descubrimiento que puede zanjar uier atisbo de duda. Fue realizado en 2006. Se trata de un erdneo infantil que vi n Hispania, vi6 er 1 fascinante es que dicho créneo ofrecia una singularidad: una cresta (sea muy similar a que presentaba aquel niffo de Orce. Los estudios comparative han servido para apoyar as tesis de Gibert Elestudioso pudo disfrutar de la not vida, Un premio a su persistencia, .