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Ciudadano Comandante Presidente: Hugo Rafael Chávez Frías.

Ciudadano Vice-Presidente: Elías Jaua.

Ciudadano Ministro del poder Popular para la Agricultura y tierra: Juan Carlos
Loyo.

A todas las Autoridades Nacionales relacionadas con la producción agrícola en


Venezuela.

Reunidos en la Casa del Proletariado Organizado, en la ciudad de


Barquisimeto durante los días 31 de Julio y primero de Agosto de 2010 la
Primera Convención Nacional de la Alianza Bolivariana Campesina Socialista,
ha debatido sobre la situación del país y del movimiento campesino, así como
sobre las grandes responsabilidades que en este momento histórico debemos
asumir los trabajadores rurales, campesinos, criadores, técnicos del agro,
pequeños y medianos productores, para garantizar la seguridad y soberanía
agroalimentaria de nuestro pueblo, en momentos que el imperialismo
profundiza su ofensiva contra las fuerzas revolucionarias utilizando todas sus
armas.

Con la participación de más de 250 dirigentes de diversas regiones del país y


de los más variados rubros de la producción hemos llegado a las siguientes
conclusiones:

1- Respaldamos la política del Gobierno del comandante Chávez.

En especial nos sumamos a la denuncia de la ofensiva imperialista contra


pueblos soberanos, recurriendo a la amenaza militar. Estados Unidos, de forma
descarada y prepotente, violando todas las normas internacionales, amenaza a
los pueblos, actúa contra nuestro país por medio del paramilitar Álvaro Uribe,
hombre nefasto para Colombia y para todo la región, alabado por el pentágono,
que deja a su país sumido en una guerra fratricida desatada por la burguesía
colombiana, contra su propio pueblo, situación que se mantendrá en el futuro y
ante la cual no podemos bajar la guardia en ningún momento.

2- Hacemos un llamado a nuestros hermanos campesinos y combatientes


de Colombia y Venezuela a mantenerse firmes.

Rechazando la manipulación de la oligarquía y sus medios de propaganda


fascista en Colombia y Venezuela, quienes con fines económicos, electorales y
contrarios a los intereses de los pueblos estimulan la agresión contra los
revolucionarios de ambos países.
De igual manera solicitamos a los campesinos venezolanos y especialmente a
los militantes de la ABCS, que asuman la línea emanada de la dirección
nacional y su secretariado, de prepararse para responder ante cualquier
agresión imperialista.

3- Por unanimidad, ratificar los principios fundamentales que guían la línea


política de la ABCS:

• Apoyar el proceso Bolivariano y el liderazgo del Presidente Campesino:


Hugo Chávez Frías.
• Asumir como elemento estratégico de la revolución, la organización del
movimiento campesino para la construcción y materialización de la
nueva sociedad.
• Garantizar la participación de las bases como mecanismo de carácter
democrático y revolucionario de la organización.
• Hacer prevalecer la unidad de los revolucionarios sobre las diferencias,
impidiendo que estas sean excusa para no abordar el trabajo de acción
política exigido por el actual contexto histórico.
• Asumir la unidad en la diversidad y complementariedad.
• Fortalecer el trabajo político y social en el sector rural.

4- Proponer un plan de acción para la organización de los revolucionarios en el


sector rural sustentado bajo las siguientes premisas:

• La producción de alimentos en términos y parámetros de seguridad y


soberanía agroalimentaria.
• Elaboración de un plan Nacional de Producción y Desarrollo dirigido al
sector campesino.
• Realizar diagnósticos regionales, por rubros agrícolas, para la
elaboración de planes concretos y contingentes para fortalecer la
producción nacional.
• Que los elementos constitutivos y necesarios para la producción
agropecuaria, en Venezuela, estén dirigidos por un estado mayor
agrícola, comandado por revolucionarios.
• Sustitución progresiva y definitiva de las importaciones de productos
agrícolas que puedan ser cultivados en el país.
• Una revolución desde la base, desde dentro del pueblo.

5- Hacer del conocimiento de las autoridades nacionales, con humildad pero


con convicción revolucionaria, las resultas de las deliberaciones de la Primera
Convención Nacional de la Alianza Bolivariana Campesina Socialista, por ser
contentivas de análisis, sugerencias y elementos para el debate, puestas a su
disposición, por considerar que pueden aportar en la acción de gobierno, para
la construcción del socialismo y la consecución de la soberanía alimentaria.
Resoluciones de la Primera Convención Nacional de la Alianza Bolivariana
Campesina Socialista

1. Las transformaciones agrarias enunciadas y exigidas por los


trabajadores rurales, solo serán posible si el poder del Estado está al
servicio de los intereses de los desposeídos, encomendando a través de
una milicia campesina armada y en alianza con los obreros, la seguridad
en el sector rural y de las zonas limítrofes remotas de la Nación.

2. Bajo control del Movimiento Campesino Organizado, plantear al


Gobierno Revolucionario, por ser imperativo, un Plan Nacional de
Desarrollo Agrícola, dirigido en primer lugar al sector campesino y que
contemple entre otras cosas: La implementación definitiva y efectiva del
plan de cosecha segura, sustitución de importaciones, asistencia técnica
y financiera oportuna, preservación del ambiente.

3. Todas las tierras de los terratenientes, particulares, grupos privados,


religiosos etc, que excedan los patrones de parcelamiento, deben pasar
a manos del pueblo organizado.

4. Asumir sin pérdida de tiempo, el control de las tierras existentes con


vocación agrícola, cumplido y modificando cuantas veces sea necesario,
los extremos contemplados en la Ley de Tierras y Desarrollo Agrícola,
para ponerla al servicio de los objetivos revolucionarios propuestos.

5. Garantizar la utilización y planificación del su uso de las tierras agrícolas,


a fines de interés nacional.

6. Rechazar los acuerdos entre los terratenientes y funcionarios en


funciones circunstanciales de gobierno, que retardan las aspiraciones
del pueblo campesino, en el rescate de las tierras; Pedimos ejemplar
castigo y la expulsión de tan nefastos personajes del gobierno
revolucionario.

7. El uso de la tierra debe ser libre, en consecuencia, su uso se hará de


forma Individual, en colectivos, comunal o de cualquier otra forma de
organización popular que encamine a la materialización del socialismo
agrario y siempre sobre la base de la planificación de los entes
encargados del Estado.

8. Prohibir la adquisición o administración de tierras con fines agrícolas o


forestales, en todo el territorio Nacional, por parte de grupos o empresas
trasnacionales, así como de quienes le representen en calidad de
testaferros, franquiciarios, etc.

9. Elaboración de un efectivo y soberano Programa Nacional de semillas.


10. Solicitar a la autoridad que corresponda y por regiones, la recuperación
y mantenimiento permanente de la vialidad agrícola, priorizando los
desarrollos y proyectos implementados por el Estado Bolivariano.

11. Exigir al Gobierno Revolucionario, que los horarios de los técnicos


oficiales, se adapten a los tiempos de cosecha y del trabajo campesino.

12. Fomentar el trabajo colectivo y la generación de riqueza colectiva.

13. Asumir como política de Estado, cambiar los patrones de consumo de


alimentos y la diversificación de los cultivos agrícolas.

14.Fomentar el respeto a los saberes ancestrales campesinos e indígenas.

15. Solicitar la entrega de la maquinaria agrícola ociosa, pasándola al


control del movimiento campesino organizado, que estén y se
encuentren en la actualidad en manos de entidades gubernamentales
que utilizan el criterio capitalista de la rentabilidad, para permitir su uso,
lo que consideramos una aberración cardinalmente opuesta a la
construcción del socialismo.

16. Con la maquinaria agrícola que se dispone y la aportada por el estado,


conformar centros gratuitos de mecanización y apoyo a la producción,
zonal o regional, regentados por los campesinos organizados y la
participación activa de los técnicos oficiales.

17. A los campesinos pobres, asalariados, medianeros y todos aquellos que


necesariamente deben completar el sustento por medio del trabajo
asalariado, sugerimos en forma imperativa, organizarse en Consejos
Campesinos, para defender sus intereses de clase, diferenciándose de
los campesinos ricos, que alquilan tierras y hacen de aliados naturales
de los terratenientes.

18.Los espacios productivos con alto valor técnico, deben ser confiscados
íntegramente, con la totalidad de los elementos de la producción que le
caracterizan y pasar a manos del Estado Revolucionario, en
concordancia entregados a las vanguardias productivas del movimiento
campesino, para convertirlos en centros pilotos de formación y
desarrollo.

Convocamos a los campesinos Venezolanos a redoblar los esfuerzos, en la


actividades productivas y políticas en pro de la revolución, ello redundara en la
calidad de vida de los habitantes de la nación y la seguridad y soberanía en
todos los órdenes; con perseverancia asumir la responsabilidad histórica de
establecer la alianza obrero campesina, sin repetir fallas o errores, como vía
probada para la construcción del socialismo, la liberación de la explotación del
hombre por el hombre y liberar a la nación del capitalismo en cualquiera de sus
perversas materializaciones.

Queremos hacer público agradecimiento a la directiva de la Casa del


Proletariado Organizado en Barquisimeto, a la coordinación de CIARA-Lara, a
la coordinación de FONDAS-Cojedes y al Instituto Nacional de Tierras,
Coordinaciones de Cojedes, Portuguesa, Lara, a su Dirección General y muy
especialmente a la Gerencia de formación de dicha institución, entidades y
personas, sin las cuales no hubiere sido posible la realización del evento y las
resoluciones aquí reseñadas.

Solo en la lucha Triunfaremos.

Patria socialista o muerte, Venceremos.

Comandante Sibada (Magoya)

Presidente Honorario

Por el Secretariado Nacional. Por la Dirección Nacional.

Ricardo Ocanto Omar Moreno


Cástulo Cordero Alexis Valbuena

*Documento refrendado por el Secretariado Nacional de la Alianza Bolivariana


Campesina Socialista, en Barquisimeto a los 21 días del mes de agosto del año 2010.