Anda di halaman 1dari 7

EL TESTAMENTO

En primer lugar es menester remitirnos origen de la palabra


en latín, corresponde a testatio mentis, que quiere decir
testamento de la voluntad. No obstante en nuestro Código
Civil en el artículo 1055, se establece que el testamento es
un acto más o menos solemne, en el que una persona
dispone del todo o de una parte de sus bienes, conservando
la facultad de revocar las disposiciones contenidas en el
mismo mientras se encuentre con vida.

Cabe resaltar que en el tema de la sucesión testamentaria


cuando hablemos del causante nos referiremos al Testador
y cuando hablemos de causahabiente nos referiremos al
Heredero-legatario.

Una vez analizado esto es necesario hablar acerca de las


características del Testamento, las cuales serán
mencionadas a continuación:

1.- Es un acto jurídico, por cuanto contiene una


manifestación expresa de la voluntad del testador, la cual
produce determinados efectos jurídicos con relación a la
distribución de sus bienes después de fallecido.

2.- Es un acto unilateral, es decir que solo se necesita la


voluntad del testador, siempre y cuando esta sea
expresada conforme a la ley.

3.- El testamento es un acto personal. Esto teniendo en


cuenta que debe ser otorgado directa y personalmente por
el testador, quien debe a la vez ser capaz

4.- Es un acto más o menos solemne.

5.- Suele ser un acto de disposición de bienes. De hecho


este es el principal objetivo del testamento.

6.- Es un acto revocable y libre. Esto teniendo en cuenta


que las disposiciones testamentarias según nuestro Código
Civil, son revocables a no ser que el testador exprese lo
contrario en el testamento.
7.- El testamento es un acto libre. Si no se cumple esta
disposición todo pacto que restrinja o inobserve esto será
inexistente.

8.- Sus efectos se surten después de la muerte del


causante.- Esta característica es parte de la naturaleza del
testamento, pues los efectos se producen una vez ocurrido
el deceso del testador.

Ahora bien es necesario hablar acerca de los requisitos para


que un testamento según nuestra legislación sea valido, y
para esto se necesita que se cumplan tres requisitos:

 Internos o de Fondo:

 Capacidad para testar: es la habilidad para


otorgar en forma valida un testamento, es decir
que el testador debe ser capaz a momento de
otorgar un testamento. En este sentido la regla
general es la capacidad y la incapacidad es la
excepción, no obstante se recuerda que las
causales de incapacidad son taxativas.

 La Voluntad exenta de Vicios: se refiere a que


este acto jurídico es necesario que se emita en
forma consciente y libre, y claramente cosa
contraria sucede cuanto el testamento posee
vicios en el consentimiento (fuerza, dolo, error).

 La fuerza: si el testamento se ha otorgado


bajo la influencia de la fuerza, este será nulo
en todas sus partes, sin importar que esta
provenga de un tercero o del propio
asignatario.

 El dolo: En el caso de los testamentos se


puede presentar el dolo por la sugestión o
por la captación, en el primer lugar se le
inspira al testador odio hacia las personas a
quienes quiere otorgar parte de sus bienes
en el testamento y la segunda se refiere
fingir tener un afecto profundo por el
testador para obtener alguna asignación
testamentaria.

 El error: si se llega a presentar dentro del


testamento es posible que produzca no una
nulidad total sino mas bien una nulidad
parcial , como seria el caso en que el varias
de las asignaciones hechas por el testador
estuvieran afectadas por error y en este
caso las no afectadas permanecerían
validas.

 El objeto Licito: En el caso del testamentos el


objeto puede ser la totalidad del patrimonio o
solamente una cuota de esta universalidad y
debe estar determinado y ser posible dentro de la
ley.

 La causa licita: Se refiere a que el motivo


que tuvo el testador para determinar como
distribuiría sus bienes sea real y licito y que lo
haya hecho en forma desinteresada.

 Legitimación testamentaria: esta se refiere a


que la persona que otorga el testamento debe
gozar de la potestad para hacer surtir plenos
afectos a sus asignaciones testamentarias

 Externas

 Disposiciones testamentarias en si mismas.

Con relación a los requisitos internos cabe señalar que se


refieren a la capacidad del testador es decir que cumpla o
tenga la aptitud legal, su voluntad exenta de vicios, objeto
lícito y causa lícita y legitimación testamentaria. Art. 1061,
1062, 1063 Art. 309, por otro lado los requisitos externos se
refieren a las formalidades que debe cumplir el acto, es
decir la forma en que el testamento debe ser otorgado, y
estas varían dependiendo de la clase de testamento, no
obstante su sanción es igualmente la nulidad integral del
testamento.

Por otro lado con relación a las limitaciones a la libertad


testamentaria, cabe señalar que las facultades del testador
no son ilimitadas, es decir estas están sujetas a algunas
restricciones que le ley impone, y se refieren a los casos en
los que el testador no respeta las asignaciones forzosas y
en este caso lo beneficiarios afectados tienen la vía judicial
para hacer valer sus derechos. Específicamente lo pueden
hacer en los siguientes casos:

a.- Cuando el testador asigna a un legitimario determinada


cuota que resulta inferior a la que legalmente le
corresponde, ese legitimario puede ejercer la acción de
reforma del testamento.

b.- Si por el contrario, el testador lo pasa en silencio y por


ende nada le asigna. Se está en presencia del fenómeno de
la preterición, en virtud del cual el legitimario preterido, por
ministerio de la ley se entiende instituido en su legítima.
Este asignatario forzoso no necesita pedir la reforma del
testamento, porque le basta con invocar el derecho que le
otorga la norma citada, presentándose al respectivo juicio
de sucesión con las pruebas pertinentes para lograr el
reconocimiento de su derecho, o proponer, si ya está
concluido el proceso, la correspondiente acción de petición
de herencia,

Una vez analizado esto podemos entrar a ver cual es la


clasificación de los testamentos

Para esto podemos remitirnos a lo que establece el artículo


1064 del Código Civil en donde se determina que estos
pueden ser ordinarios y privilegiados, dependiendo de las
formalidades que la ley requiere para su creación.

Por otro lado es bueno aclarar que los testamentos se


clasifican en solemnes o privilegiados. Los solemnes
pueden ser testamentos abiertos o cerrados. Los
privilegiados o menos solemnes se clasifican en verbales,
militares y marítimos.

El testamento Solemne, es aquél en el cual se han


observado todas y cada una de las exigencias establecidas
por la ley en materia de solemnidades.

No obstante para que este sea valido se deben cumplir


algunos requisitos como:

1.- El testamento solemne es siempre escrito.

2.- El testamento solemne debe otorgarse ante testigos


hábiles.

Ahora bien en nuestra legislación no podrán ser testigos en


un testamento solemne las siguientes personas:

1.- Los menores de 18 años.


2.- Los que se hallen en interdicción por causa de
demencia.
3.- Todos los que actualmente se hallen privados de la
razón.
4.- Los condenados a pena privativa de la libertad superior
a un año, y en general los que por sentencia ejecutoriada
estuvieren inhabilitados para ser testigos.
5.- Los amanuenses o escribientes del notario que
autorizare el testamento.
6- Los extranjeros no domiciliados en el territorio.
7.- Las personas que no entiendan el idioma del testador
8.- Los ascendientes, descendientes y parientes dentro del
tercer grado de consanguinidad o segundo de afinidad del
otorgante o del funcionario que autorice el testamento.
9.- El cónyuge del testador
10.- Los dependientes o domésticos del testador, de su
consorte, del funcionario que autorice el testamento.
11.- el sacerdote que haya sido el confesor habitual del
testador y el que haya confesado a éste en la última
enfermedad.
12.- Los herederos y legatarios y en general, todos aquellos
a quienes resulte un provecho directo del testamento.

Con relación a las clases del testamento solemne, podemos


decir que este puede ser abierto, nuncupativo o público y el
cerrado o secreto, y en ambos casos extenderse por escrito
y ante testigos hábiles. Se distinguen esencialmente estas
dos formas, según que las personas que intervienen en el
acto, distintas del testador, conozcan o no el contenido del
testamento.

El testamento abierto, denominado nuncupativo o público


es aquel en que el testador hace sabedor de sus
disposiciones a los testigos y al notario, cuando éste
concurre, El testamento abierto es siempre escrito; puede
otorgarse bajo una doble modalidad: Ante el respectivo
notario o su suplente y tres testigos, caso en el cual suele
denominarse ordinario o ante cinco testigos cuando no
hubiere notario, caso en el cual se le denomina
extraordinario.

El testamento cerrado o secreto, es aquel en que no se


exige que los testigos y el notario tengan conocimiento de
las disposiciones contenidas en él. El causante pretende
que sus disposiciones se den a conocer después de su
muerte.

Con relación a los testamentos privilegiados podemos decir


que estos son menos solemnes y son aquellos en que
pueden omitirse algunas de las solemnidades que la ley
ordinariamente requiere, por consideración a circunstancias
particulares determinadas expresamente por la misma ley.

Los testamentos privilegiados pueden ser de tres clases:


Verbales, Marítimos y Militares.

Para todo testamento privilegiado se exigen tres requisitos:

a.- La manifestación de viva voz del testador su ánimo de


testar lo cual debe ser declarado por él de manera
inequívoca, de tal manera que todos lo vean, oigan y
entiendan.

b.- Que las personas cuya presencia es necesaria en el


otorgamiento del testamento, se encuentra ante el testador
desde el principio hasta el fin del testamento y

c.- Que el acto sea continuo, vale decir, que no puede ser
interrumpido sino excepcionalmente en breves intervalos,
cuando algún accidente así lo exija.

En los testamentos privilegiados puede servir de testigo


toda persona de sano juicio, hombre o mujer, mayor de diez
y ocho años, que vea, oiga y entienda al testador, que no
haya sido condenado a pena privativa de la libertad
superior a un año y en general los que por sentencia
ejecutoriada estén inhabilitados para ser testigo.