Anda di halaman 1dari 54

CAPÍTULO 13

LA VIDA DE NUESTROS ANTEPASADOS EN ORCE Y CUEVA VICTORIA

Un mundo que pueda explicarse, incluso con malas razones, es un mundo familiar Pero,
por otra parte, en un universo despejado de luces e ilusiones, el hombre se siente firastero, un
extraño. Su exilio no tiene remedio, pues se ve privado del recuerdo de un hogar perdido, o la
esperanza de la tierra prometida

Albert Camus

El deseo más profundo de la mente, incluso en sus operaciones más complejas, corre
parejo con el sentimiento inconsciente del hombre ante el universo: es una insistencia en el
conocimiento, una apetencia de claridad. Para el hombre entender el mundo es reducirlo a lo
humano, poniéndole un sello

Albert Camus

La vida del "Hombre de Orce" y sus amigos de Cueva Victoria no era fácil ni
aburrida. En este apartado intentaremos reproducir algunos pasajes de su quehacer
cotidiano basándonos en nuestras investigaciones y algunos datos complementarios.
Muy probablemente nuestros antepasados deambulaban durante una buena
porción de tiempo, por las llanuras de gramíneas próximas a los bosques galería
donde debían protegerse, o a las laderas de las montañas (Sierra de la Umbría,
Sierra de Orcre), en caso de peligro. En el entorno de Fuentenueva 3 y Venta
Micena está el Cerro de la Venta, un lugar estratégico para protegerse y observar el
entorno. (Lámina 2)
Desde el Cerro de la Venta se podía ver las actividades de los hervívoros y
carnívoros en las charcas de los yacimientos de su alrededor (Venta Micena,
Fuentenueva 3) y, por supuesto, cuando un gran mamífero era cazado y muerto.
El vuelo de los buitres podía ser un buen aviso para desplazarse y llegar antes que
ellos y después de las hienas, para aprovechar los restos del festín. Teniendo en
cuenta que los núcleos de silex están lejos del cerro y las charcas de Venta Micena
muy alejadas del refugio, nuestros antepasados se proveían de calizas jurásicas del
Cerro de la Venta, para descarnar los huesos y romper los cráneos. Seguro que se
desplazaban los más habiles, pues era una operación arriesgada y rápida, ya que
debelan concluir el trabajo antes de que volvieran las hienas. El resto del grupo se
resguardaba en un campamento protegido a la espera de repartir el festín.
En algunas ocasiones, conseguir proteínas en Venta Micena, en competencia
con las hienas, teminaba con la muerte de alguno de ellos al ser cazados por los
carroñeros o los felinos. Venta Micena puede ser un yacimiento de gran interés

179 JOSÉ GIBERT


para estudiar con detalle el comportamiento de los homínidos y sus estrategias
frente a las hienas. Hay un metápodo de caballo que resume esta historia (Fig.
95), pues primero presenta estrías de descarnación de origen antrópico y
posteriormente, marcas de hienas.
En este sentido podemos afirmar, muy probablemente, que el joven de Orce y
el adulto o adultos que le acompañaban fueron cazados por hienas u otros carnívoros.
Así se desprende, como ya vimos antes, de las marcas del fragmento humeral
VM-1960 y de la morfología de VM-0, formada por dos parietales y el occipital,
que son los huesos que restan después de que los depredadores ingieran la cara.
VM-0 es, sin duda, el resto de un festín de los carnívoros carroñeros.
Sobre el fragmento craneal hemos afirmado que pertenece a un individuo dé
aproximadamente cinco años de edad, lo que en la actualidad sería un niño, pero
no en el Pleistoceno inferior, donde la media de vida se situaba en los quince años,
con lo que el niño de Orce había ya cubierto la tercera parte de su vida y era, por
tanto, un joven casi adulto, así que no es de extrañar que les acompañara a los
adultos en sus correrías.

BIPEDISMO

El debate sobre el bipedismo aún continua, pues se discuten sus causas y los
primeros homínidos que lo adquirieron.En otro capítulo comentaré la posibilidad
de que, con Orrorin, se iniciara la postura bípeda y que se perfecciona hasta llegar
a Praeanthropus afarensis, que debía ser bípedo, con ciertas adaptaciones para
trepar por los árboles. De Horno habilis no disponemos de huesos largos, con
excepción de los enigmáticos y fragmentarios restos de OH 62, por lo que las
especulaciones deben realizarse con algunos metatarsianos que poco aportan. No
obstante, el bipedismo es imprescindible para que se incremente el volumen
cerebral. Nuestro cerebro sólo puede crecer sobre una columna vertebral vertical.
El bipedismo es por tanto, una adquisición previa a las demás que describiremos
en este apartado. El "Niño de Nariokotome" o "Turkan Boy", el mejor representante
de Horno ergaster con 1,6 millones de años, era perfectamente bípedo, postura,
que debía tener Homo habilis y, también, el "Hombre de Orce".

DIETA

Con las Dras. Malgosa, Subirá y su colaborador S. Safont, inicié una línea de
trabajo para determinar las paleodietas de los homínidos de Venta Micena;
publicamos los buenos resultados (ver bibliografía). Estas investigadoras se basaron

EL HOMBRE DE ORCE 223


en las proporciones de oligoelementos contenidos en los huesos fósiles de Venta
Micena, especialmente bario, estroncio, cobre y zinc. Un elevado porcentaje de
los dos primeros en los fósiles, nos indica una dieta herbívora y, por el contrario,
las proporciones altas de cobre y zinc, son propias de la dieta carnívora.
Los datos obtenidos en los homínidos de Venta Micena son indicativos de una
dieta básicamente herbívora, pues presentan altas concentraciones de estroncio, de
bario y cobre, y muy bajas de zinc, lo que nos confirma la hipótesis de que
nuestros ancestros eran granívoros. Para conseguir estos alimentos no necesitaban
gastar grandes energías ni correr excesivos riesgos, pues en las llanuras del entorno
del lago de Baza había suficientes recursos en determinadas épocas de año.
Ya he comentado que uno de los grandes avances del género Horno es la
modificación de su aparato masticador que le permite ampliar su dieta e incluir en
ella, las gramineas y la carne. El paso de folívolos (comedores de hojas) y frugívoros
(comedores de fruta) a granívoros y carnívoros es un salto cualitativo, pues se
consiguen muchas más calorías con menos esfuerzo, lo que permite liberar mucho
tiempo que puede dedicarse a otros menesteres de tipo social.
He insistido en que la dieta es básicamente granívora y herbívora, aunque las
proteínas animales son absolutamente necesarias y su búsqueda y aprovechamiento
es laborioso. Pero además hay otros alimentos que deben intervenir en nuestra
ingesta y que provienen de nuestra estrecha relación con el agua, relación que me
gustaría remarcar. La primera consideración es que dependemos de ella, pues no
podemos pasar sin beber con frecuencia, lo que obligaba a nuestros antepasados a
vivir muy cerca de ríos, lagos o fuentes, y así ha sido hasta épocas muy recientes.
Pero hay más. En los bordes de los lagos y ríos del Pleistoceno inferior, o lo que
es lo mismo, en los bordes del lago fósil de Baza y, quizá las charcas de Venta
Micena, había muchos recursos alimenticios como huevos, polluelos recién nacidos,
moluscos, crustáceos y algunos vegetales comestibles. De esta forma la dieta se
amplía notablemente por la relación de nuestros antepasados con el medio acuoso.
(Lámina 3, 4)
No hay que descartar que el "Hombre de Orce", debido a la estrecha relación
con el agua, conociera las cualidades físicas del medio acuático y, por supuesto,
no le tuviera la ancestral aversión de nuestros antepasados los primates por lo que
no hay que descartar, los lagos como refugio de depredadores. Debemos además
tener en cuenta que en el lago de Baza, por el momento, no hemos encontrato
reptiles carnívoros corno los cocodrilos, y que las hienas pueden chapotear en las
riberas pero no penetrar en su interior. Podría ser, por lo tanto, un buen refugio.

224 JosÉ GIBERT


Lamina 3.- Grupo de homínidos buscando alimentos. Varias hembras con crías recogen frutos,
huevos y bulbos en los alrededores de una charca.

Lamina 4.- Grupo de homínidos buscando alimentos. Un joven, descansando en la rama de un


árbol. vi gila y piensa.

225
EL HOMBRE DE ORCE
Es decir, en un momento de peligro, el "Hombre de Orce" se refugiaba en el
interior del lago, apartándose de la orilla, hasta que el agua le llegara al nivel de la
cintura, consiguiendo una razonable distancia disuasoria para la hiena.
Hace tiempo, los paleoantropólogos se referían a la sabana africana como el
elemento básico de nuestro cambio de alimentación, pero recientemente se insiste
en el bosque galería o la franja bosque-sabana, como entorno más adecuado para
la alimentación y refugio. A estos ambientes yo añadiría el borde del lago, con
sus grandes posibilidades alimentarias y de refugio. Desde luego, la sabana abierta
es un medio muy hostil y creo que poco frecuentado por nuestros
antepasados.(Lámina 3, 4)
Teniendo en cuenta los datos geológicos ya comentados, las posibilidades de
alimentación en la extensa cuenca de Baza con 4.000 kilometros cuadrados y un
lago de aproximadamenrte de 1.000 kilómetros cuadrados, eran muy grandes,
ampliadas además, por las charcas circundantes al borde del lago, como las de
Venta Micena.
Otra consideración se deriva del clima mediterraneo, vigente en la cuenca de
Baza hace 1,5 millones de años, y su periodo seco en el momento de la formación
del yacimiento de Venta Micena. Los ciclos del clima mediterraneo implican varios
meses de las estaciones más adversas (verano e invierno) con dificultades para la
alimentación, basicamente por la escasez de vegetales. Debe tenerse en cuenta que
las gramíneas, por ejemplo, no son perennes, deben florecer durante unos meses,
como la mayoría de las frutas silvestres (moras, higos, etc). Pero hay otros recursos
en el arco cincunmediterraneo, como las bellotas y las nueces. En todo caso, cabe
la posibilidad de pequeñas migraciones hacia la costa, a 100 Km de distancia de
Venta Micena, con el clima más benigno en los períodos invernales y con notables
recursos alimentarios en los estuarios y acantilados marinos (moluscos, crustáceos,
huevos).
También es posible que en los períodos secos, nuestros antepasados se
alimentaran preferentemente de carne ante la escasez de vegetales. Los mamíferos,
en mayor o menor número, siempre estarán presentes en las llanuras del paleolago
de Baza durante las diferentes estaciones, lo que garantiza la continuidad
alimentarea de los homínidos del Peistoceno durante las estaciones secas o frías.

LA COOPERACIÓN, FUNDAMENTO DE LA HUMANIDAD INCIPIENTE.

La inclusión de la carne en la dieta no lleva necesariamente a intensificar la


cooperación. Debemos tener en cuenta que no todos los componentes de la banda

226 JosÉ GIBERT


se arriesgan a buscar las proteínas animales, pues como ya se ha comentado antes,
implica, en ocasiones, un gran riesgo. Los individuos más intrépidos y mejor
preparados se lanzan a la aventura, consiguiendo las proteínas en Venta Micena,
Barranco del Paso, Barranco León u otros yacimientos por descubrir, recogen
algunos pedazos de carne, tuétano, cerebro o algunas extremidades con porciones
comestibles, y los tranportan hasta el lugar de refugio seguro donde está el resto
del grupo, con el fin de distribuir los alimentos entre todos. Este razonamiento no
es demostrable con datos arqueológicos, pero es deducible teniendo en cuenta las
premisas que he establecido al describir los yacimientos de Orce y las dificultades
para conseguir proteínas animales.
Así que la inclusión de la dieta carnívora, comporta necesariamente la
cooperación entre los individuos de la banda. Este hecho no debe extrañarnos.
Los primates son sociales, pero en los folívolos y frugivoros, hay una tendencia a
la individualidad. La comida es fácil de conseguir y no es necesaria la cooperación,
que se ciñe basicamente, a las estrategias de defensa. Los chimpancés no dependen
del grupo para la obtención de la comida, aunque pueden compartir una parte
relativamente pequeña mediante intercambios recíprocos, especialmente de carne.
Los chimpancés son ocasionalmente carnívoros, y cooperan especialmente cuando
practican la caza organizada de pequeños babuinos, por lo que una vez conseguida
la pieza, la reparten entre el grupo.
La mayoría de los carnívoros de la sabana son sociales y cooperan para cazar
las piezas. Los perros llegan a cazar piezas de 250 kilos actuando organizadamente.
Uno de ellos ataca la presa mordiéndole el cuello fijamente y no suelta la presa,
hasta que el resto del clan la mata mordiendole activamente es el resto del cuerpo.
Es una muerte atróz, pero rápida. Los leones, que tienen una carrera corta, matan
a sus presas mediante la sorpresa. Una leona espanta al hervíboro y lo conduce
hacia la trampa, donde la carrera del hervívoro es interrumpida de golpe por
varias leonas que lo esperaban agazapadas entre los matorrales. Y así otros grupos,
como las hienas.
Entre los carnívoros, también hay transporte. Los perros tragan grandes
cantidades de carne sin masticar y se desplazan rápidamente hasta los cubiles,
donde las regurgitan para que sea aprovechada por las crías. Las hienas, con sus
potentes madíbulas, cargan fragmentos de extremidades hasta sus cubiles con el
mismo fin. Cueva Victória es un buen ejemplo de esta actividad.
Lo mismo podemos decir de los actuales pueblos cazadores-recolectores como
los Kung o los G/ wi del desierto del Kalahari, o los cazadores estrictos, como los

EL HOMBRE DE ORCE ???7


esquimales del Ártico. Muchos autores han insistido en que los Kung representan
una sociedad "opulenta", aún viviendo en una medio tan hostil. Con la recogida
de vegetales, abundantes si se conoce el territorio y saben encontrarse, y la caza
ocasional, a la que dedican dos días a la semana, se alimentan correctamente y les
queda mucho tiempo para las relaciones sociales. Es evidente que en estas
condiciones la cooperación del grupo es fundamental y mucho más intensa que la
de los chimpancés o carnívoros sociales.
Así que, la ampliación de la dieta en Horno, determina la intensificación de la
cooperación en el grupo, llegando a un nuevo concepto: la solidaridad. Es decir,
un progreso biológico, conduce a grandes logros sociales: la diversificación de la
dieta conlleva, necesariamente, la solidaridad.

LA CAZA

En apartados anteriores hemos insistido en el oportunismo de nuestros


antepasados que vivían en Orce hace un millón y medio de años. Es lo que nos
demuestran los yacimientos estudiados. Pero no podemos excluir que el " Hombre
de Orce" y sus amigos cazaran ocasionalmente. Mas bien lo contrario, pues lo más
probable es que practicaran la caza, en cooperación y con regularidad. Nos conduce
a ello el hecho de que los chimpancés practican la caza de manera cooperativa con
pequeños monos, como ya hemos señalado antes, lo que induce a pensar a muchos
investigadores, que la persecución y captura de pequeños hervívoros- especialmente
crías o individuos enfermos- con estrategias similares a las de los leones antes
descritas, era posible. Es indudable que la caza ocasional estimula la cooperación.
Es muy interesante la descripción que hace Sabater Pi, el gran etologo español,
sobre la cooperación en el reparto de la caza, en los grupos de Chimpancés:
"Al finalizar la cacería, se produce una verdadera explosión de gritos que
puede alertar a otros grupos de chimpancés situados a gran distancia. Las técnicas
de dar muerte son diversas: mordedura en el cuello, un fuerte golpe cogiendo al
animal por las patas traseras y estrellandolo contra el suelo, etc..Una vez consumada
la muerte de la presa, todos acuden reuniéndose alrededor del que tiene los restos;
los dominantes arrancan sin violencia algunas extremidades del cadáver y se retiran
con su porción. El que tiene el cadáver consume, primero las visceras después la
cabeza y el encéfalo que es extraido con gran cuidado y mediante la ayuda de
algún palito. El autor (se refiere a Teleki, el primatologo que observó las cacerías),
vio en varias ocasiones que los líquidos cerebrales eran obtenidos por empapación

228 JosÉ GIBERT


se arriesgan a buscar las proteínas animales, pues como ya se ha comentado antes,
implica, en ocasiones, un gran riesgo. Los individuos más intrépidos y mejor
preparados se lanzan a la aventura, consiguiendo las proteínas en Venta Micena,
Barranco del Paso, Barranco León u otros yacimientos por descubrir, recogen
algunos pedazos de carne, tuétano, cerebro o algunas extremidades con porciones
comestibles, y los tranportan hasta el lugar de refugio seguro donde está el resto
del grupo, con el fin de distribuir los alimentos entre todos. Este razonamiento no
es demostrable con datos arqueológicos, pero es deducible teniendo en cuenta las
premisas que he establecido al describir los yacimientos de Orce y las dificultades
para conseguir proteínas animales.
Así que la inclusión de la dieta carnívora, comporta necesariamente la
cooperación entre los individuos de la banda. Este hecho no debe extrañarnos.
Los primates son sociales, pero en los folívolos y frugivoros, hay una tendencia a
la individualidad. La comida es fácil de conseguir y no es necesaria la cooperación,
que se ciñe basicamente, a las estrategias de defensa. Los chimpancés no dependen
del grupo para la obtención de la comida, aunque pueden compartir una parte
relativamente pequeña mediante intercambios recíprocos, especialmente de carne.
Los chimpancés son ocasionalmente carnívoros, y cooperan especialmente cuando
practican la caza organizada de pequeños babuinos, por lo que una vez conseguida
la pieza, la reparten entre el grupo.
La mayoría de los carnívoros de la sabana son sociales y cooperan para cazar
las piezas. Los perros llegan a cazar piezas de 250 kilos actuando organizadamente.
Uno de ellos ataca la presa mordiéndole el cuello fijamente y no suelta la presa,
hasta que el resto del clan la mata mordiendole activamente es el resto del cuerpo.
Es una muerte atróz, pero rápida. Los leones, que tienen una carrera corta, matan
a sus presas mediante la sorpresa. Una leona espanta al hervíboro y lo conduce
hacia la trampa, donde la carrera del hervívoro es interrumpida de golpe por
varias leonas que lo esperaban agazapadas entre los matorrales. Y así otros grupos,
como las hienas.
Entre los carnívoros, también hay transporte. Los perros tragan grandes
cantidades de carne sin masticar y se desplazan rápidamente hasta los cubiles,
donde las regurgitan para que sea aprovechada por las crías. Las hienas, con sus
potentes madíbulas, cargan fragmentos de extremidades hasta sus cubiles con el
mismo fin. Cueva Victória es un buen ejemplo de esta actividad.
Lo mismo podemos decir de los actuales pueblos cazadores-recolectores como
los Kung o los G/ wi del desierto del Kalahari, o los cazadores estrictos, como los

EL HOMBRE DE ORCE 227


esquimales del Ártico. Muchos autores han insistido en que los Kung representan
una sociedad "opulenta", aún viviendo en una medio tan hostil. Con la recogida
de vegetales, abundantes si se conoce el territorio y saben encontrarse, y la caza
ocasional, a la que dedican dos días a la semana, se alimentan correctamente y les
queda mucho tiempo para las relaciones sociales. Es evidente que en estas
condiciones la cooperación del grupo es fundamental y mucho más intensa que la
de los chimpancés o carnívoros sociales.
Así que, la ampliación de la dieta en Horno, determina la intensificación de la
cooperación en el grupo, llegando a un nuevo concepto: la solidaridad. Es decir,
un progreso biológico, conduce a grandes logros sociales: la diversificación de la
dieta conlleva, necesariamente, la solidaridad.

LA CAZA

En apartados anteriores hemos insistido en el oportunismo de nuestros


antepasados que vivían en Orce hace un millón y medio de años. Es lo que nos
demuestran los yacimientos estudiados. Pero no podemos excluir que el " Hombre
de Orce" y sus amigos cazaran ocasionalmente. Mas bien lo contrario, pues lo más
probable es que practicaran la caza, en cooperación y con regularidad. Nos conduce
a ello el hecho de que los chimpancés practican la caza de manera cooperativa con
pequeños monos, como ya hemos señalado antes, lo que induce a pensar a muchos
investigadores, que la persecución y captura de pequeños hervívoros- especialmente
crías o individuos enfermos- con estrategías similares a las de los leones antes
descritas, era posíble. Es indudable que la caza ocasional estimula la cooperación.
Es muy interesante la descripción que hace Sabater Pi, el gran etologo español,
sobre la cooperación en el reparto de la caza, en los grupos de Chimpancés:
"Al finalizar la cacería, se produce una verdadera explosión de gritos que
puede alertar a otros grupos de chimpancés situados a gran distancia. Las técnicas
de dar muerte son diversas: mordedura en el cuello, un fuerte golpe cogiendo al
animal por las patas traseras y estrellandolo contra el suelo, etc..Una vez consumada
la muerte de la presa, todos acuden reuniéndose alrededor del que tiene los restos;
los dominantes arrancan sin violencia algunas extremidades del cadáver y se retiran
con su porción. El que tiene el cadáver consume, primero las visceras después la
cabeza y el encéfalo que es extraido con gran cuidado y mediante la ayuda de
algún palito. El autor (se refiere a Teleki, el primatologo que observó las cacerías),
vio en varias ocasiones que los líquidos cerebrales eran obtenidos por empapación

228 JOSÉ GIBERT


mediante hojas estrujadas al objeto de poder ser empleadas al igual que una esponja;
la carne es consumida despacio, saboreándola y mezclándola con vegetales."
En el yacimiento de Olduvai se ha especulado la posible práctica de la caza
por Homo habilis, razonando sobre la distribución de las estrías de descamación
en los huesos largos. Algunos investigadores suponen que si las estrías están
repartidas a lo largo de la diáfisis, es un indicio de caza, mientras que si sólo se
localizan en las epífisis, se trata de carroñeo. El argumento es débil. No obstante
nuestras investigaciones nos indican que efectivamente, en Venta Micena, las estrías
están situadas en las epífisis y es evidente que en este yacimiento, nuestros
antepasados sólo practicaban el carroñeo.
Nuestros primos los chimpanacés, nunca comen carroña. El "Hombre de Orce"
amplió su dieta proteica incluyendo la carroña. Debemos tener en cuenta algunas
consideraciones. La primera es que todos los carnívoros estrictos comen carne
fresca y carroña, desde los orgullosos leones hasta las hienas; la única excepción
es el guepardo. Hay que descartar la idea, muy equivocada, de atribuir un
comportamiento épico a los leones y vil a las hienas. Éstas cazan en manada, con
igual eficacia que los leones o los licaones. Además, por eficiencia, ahorro de
energía, y muchas otras consideraciones obvias, en la amplia y compleja sabana, o
en las llanuras del paleolago de Baza, no pueden desperdiciarse los animales recién
muertos. No hay comportamientos elegantes, sino eficientes. Ante la presencia de
un hipopótamo o elefante muertos de manera natural, los leones, hienas y homínidos
intentarán aprovecharlo.
Para terminar este apartado, quiero insistir en que la caza no es una actividad
más noble que el carroñeo, ni ésta una actividad degradante, pues en el ambiente
de nuestros antepasados, lo importante es la supervivencia y la necesidad de
conseguir proteínas animales con eficiencia. La visión antropocéntrica y romántica
de la caza no puede tergiversar los datos objetivos.

REFUGIOS O CAMPAMENTOS TEMPORALES

El cuidado y protección de las crías por las hembras y su aprovisionamiento


regular de alimentos, determina la existencia de campamentos o refugios temporales
y seguros, aunque son difíciles de localizar. Hay algunos indicios de su existencia,
como los círculos de piedra descritos por Mery Leakey en Olduvai. En el Turkana
(Kenya) se han encontrado yacimientos donde puede demostrarse que nuestros
antepasados comían restos de mamíferos previamente transportandos, lo que es
indicio de ocupación temporal de un espacio. Glyn Issac, el arqueólogo que colaboró

EL HOMBRE DE ORCE
con Richard Leakey, argumenta que los campamentos de los primeros homínidos
del Turkana tenían una función similar a la de los cozadores-recolectores actuales,
que son muy simples y sirven para repartir los alimentos- vegetales y animales-,
confeccionar sus arcos y flechas y planificar las actividades.
En Orce no hemos encontrado aún nada parecido, debido entre otras razones,
a que los yacimientos excavados no son los adecuados para encontrar campamentos
temporales, pues todos son lugares de aprovechamiento oportunista y, en ocasiones,
elaborado para la obtención de carne, tuétano y cerebro, que, en parte, debían
transportar a campamentos seguros situados en espacios más protegidos, al resguardo
de las hienas. Creo que será difícil encontrarlos, aunque puedan seguirse algunas
estrategias , pues hay algunos lugares propicios para localizarlos.
La distribución de las materias primas en el territorio para fabricar las industrias
líticas y la necesidad de su transporte hasta los lugares de aprovisionamiento de
carne, también sugieren la necesidad de campamentos, como argumentaremos
más tarde.
En resumen, aunque no disponemos de evidencia, debemos inferir, que en
Orce nuestros antepasados trasportaban alimentos selectivos para mantener al grupo,
especialmente la prole, que se refugiaba en campamentos temporales al resguardo
de las hienas.

EL TERRITORIO Y MATERIAS PRIMAS

Sin duda nuestros antepasados debían ser muy buenos conocedores del territorio
y sus recursos. En su recorrido por los bordes del paleolago y las montañas
circundantes, sabían muy bien dónde conseguir alimentos vegetales y animales,
así como los lugares de refugio, con el fin de establecer las estrategias de huida en
caso necesario. También deberían conocer los lugares de aprovisionamiento de
materias primas para buscar núcleos de cuarcita y silex para fabricar lascas.
La situación en el espacio geográfico de los animales muertos o la carroña,y
de los refugios y las materias primas, debían condicionar las estrategias. Unas
eran muy simples, como las descritas en el Barranco del Paso, donde la abundancia
de animales muertos y de carroña, y la existencia de materia prima cercana, así
como las fáciles estrategias de escape por la cercanía del yacimiento a la laderas de
la Sierra de las Umbría, permitía un aprovechamiento eficaz y una huida
relativamente fácil.

230 JosÉ GIBERT


Barranco León es un yacimiento muy interesante para comprender estrategias
más completas de obtención de proteínas animales y conocimiento del territorio.
En este yacimiento hay tres materiales líticos diferentes: caliza, sílex y cuarcita.
Las calizas son fáciles de conseguir, pues se encuentran en las laderas de la Sierra
de la Umbría, muy cercana al yacimiento, el silex puede obtenerse, en parte, en
las laderas de la sierra, igual que la caliza, pero algunas lascas proceden de núcleos
localizados a varios kilómetros del yacimiento, igual que la cuarcita. Este hecho
es determinante para insistir en la capacidad de transporte de nuestros antepasados,
así como la existencia de campamentos ocasionales.
De momento y después de muchos años de prospección, sólo hemos encontrado
cuarcita en las zonas distales de los depósitos fluviales de Cañadas de Cañepla,
situados en el noreste de la cuenca de Orce, distantes varios kilómetros de Barranco
León. En las laderas del cortijo de Los Carzones, a media jornada andando de
Barranco León, hay abundantes cuarcitas y silex de buena calidad. Tampoco
conocemos con precisión el origen del sílex de Barranco León. Algunas lascas
proceden de núcleos situados en las laderas de las sierras circundantes, próximas
al yacimiento, pues en las cumbres hay silex de origen jurásico en abundancia,
aunque de calidad variable. El silex de mejor calidad procede del mismo lugar
que las cuarcitas.
No podemos afirmar si la cuarcita la tallaban en el lugar de origen o en el
lugar de descuartización del animal, pues en el material extraído en 1995, no
encontramos lascas de cuarcita. Sin embargo hay evidencias de que los núcleos de
silex eran tallados en el mismo yacimiento debido a la presencia de abundantes
restos de talla y núcleos. Es decir, nuestros antepasados trasportaban cuarcita desde
varios kilómetros y, probablemente núcleos de silex, que depositaran en lugares
estratégicos o campamentos ocasionales, para disponer de materiales en abundancia
para casos de necesidad, lo que implica conocer con mucha precisión el territorio.
Cuando muere un animal en la sabana africana, por ejemplo un hipopótamo,
los felinos, licaones, hienas y buitres se lo comen en menos de 24 horas. El final
sólo hay huesos descarnados. En Orce debería pasar algo semejante, si no
intervienen los homínidos. Ante la rapidez depredadora de nuestros competidores,
el "Hombre de Orce" y su banda no puede aprovechar, íntegramente la presa si no
disponen, previamente, de las herramientas de piedra: las lascas de cuarcita y
silex. Y tiene que disponer de ellas en breve tiempo. Es decir, no pueden trasladarse
al Cortijo de los Carzones, a media jornada de camino del Barranco León, buscar
la cuarcita y el silex de calidad, volver al yacimiento y empezar a descuartizar,
pues los carnívoros ya se habrían comido al animal, y es muy dificil suponer que

EL HOMBRE DE ORCE 231


otros miembros de la banda lo defiendan ante la presencia de las hienas y felinos.
No es rentable y sí muy peligroso.
Lo más probable es que dispusieran de materiales líticos con más rápidez,
depositados previamente en lugares próximos a los cazaderos habituales. Es
indiscutible que el "Hombre de Orce" visitó Barranco León más de una vez. La
posibilidad alternativa es menos parsimoniosa y más costosa pues debemos suponer
que los homínidos, en una jornada de caza o aprovisionamiento de carroña, visitan
en primer lugar, los yacimientos de materias primas líticas, las trasportan toda la
jornada, descuartizan la carroña y luego trasladan algunas partes a los refugios
para alimentar al resto de la banda.
Hay que tener en cuenta que el numero de individuos no es muy elevado, está
entorno a los 25 contando hembras y crías, de manera que sólo restan entre siete y
diez aptos para transportar las piedras y descuartizar los animales, por lo que entre
todos deberían llevar varios núcleos de silex y algunos de cuarcita así como
percutores. ¿Cuántos nucleos de silex son necesarios para descuartizar un
hipopótamo? Teniendo en cuenta el tamaño de los núcleos de sílex de la zona de
Orce y su calidad, creo que más de diez.
La existencia de campamentos en lugares seguros como almacén de carroña
para compartir el alimento entre el grupo y descarnarlo con tranquilidad, está
sugerido por Richard Potts en el Turkana. Este antropólogo supone la existencia
de un modelo de campamentos donde nuestros antepasados trabajaban
descuartizando la carroña con las herramientas líticas. Potts sugiere que es más
económico rescatar la carroña y trasportarla a lugar seguro para después procesarla
y comerla, que buscar la materia prima, los núcleos de silex o cuarcita, trasformarlos
en herramientas adecuadas, y trasportar las industrias hasta la carroña para
descuartizarla y aprovecharla. Afirma que, desde que se descubre la carroña hasta
que se descuartiza, no puede pasar mucho tiempo, pues cabe la posibilidad de que
se la coman otros carnívoros. Es más facil y seguro trasportar la carroña a lugares
seguros y descuartizarla con tranquilidad. Este comportamiento es el que, con las
variaciones adecuadas, hemos supuesto para los homínidos de Orce.

LA TERRITORIALIDAD

Los primates se mueven por amplias zonas de los bosques tropicales o de la


sabana, en los que viven y se alimentan. La limitación del territorio está en función
de sus posibilidades alimentarias y en este sentido, todas las especies de primates
se mueven dentro de unos limites y muy pocas son territoriales estrictas. Sin

JosÉ GIBERT
embargo, los primates conocen bien las zonas por las que se desplazan de manera
constante y, en muchos casos con las mismas pautas. Los estudiosos de los gorilas
y chimpancés salvajes desciben muy bien estas pautas. Casi siempre saben donde
localizar al grupo y la actividad que estará realizando.
Los cazadores-recolectores del Kalahri tampoco tienen un territorio definido
y bien delimitado entre las diferentes bandas, aunque ejercen más control sobre
las zonas de recolección de alimentos vegetales que las de caza, actividad en la que
las áreas de los diferentes grupos se solapan ampliamente.
Los homínidos de Venta Micena no eran, por lo tanto, territoriales estrictos.
Las actuales bandas de cazadores-recolectores formadas por 25 individuos, ocupan
un territorio comprendido entre 1.000 y 3.000 kilómetros cuadrados, espacio mucho
mayor que el de los vegetarianos estrictos- corno los gorilas- y comparable al de
una manada de lobos. La amplitud del territorio está en función de los recursos
alimentarios y por tanto, de la cantidad de vegetales y animales diponibles. En el
entorno de Venta Micena, con paleolago, charcas, montañas y aceptable
concentración de mamíferos, el terrotorio necesario debería ser más próximo a los
1.000 kilómetros cuadrados que a los 3.000. Debe tenerse en cuenta que las
sociadades actuales de cazadores-recolectores están situadas en climas áridos,
probablemente con menos recursos que los disponibles en el entorno fósil de
Venta Micena. Así pues, podrían coexistir varias bandas de homínidos en el entorno
del paleolago de Baza.
La territorialidad estricta, entendida como defensa de un territorio por un
grupo, se da cuando escasean los alimentos. Si estos son suficientes, es más eficiente
y menos costoso para el grupo compartir el territorio que defenderlo. La territorialidad
se acentua cuando los recursos escasean y están situados en un área delimitada que se
pueda defender con un esfuerzo razonable. Éste no era el caso de la humanidad
primigenia ni del "Hombre de Orce", aunque sí el de la humanidad actual.

TAMAÑO DEL GRUPO

La sociabilidad de los primates es una excepción en el mundo animal. Debemos


distinguir la sociabilidad de los primates de las relaciones entre los grupos de
leones, elefantes o ñus. Casi todos los animales de la sabana conviven en grupos
por dos motivos fundamentales: la defensa- es más eficaz la colectiva que la
individual- , y la búsqueda de alimento. Los carnívoros son sociales por las siguientes
características: más eficiencia en la consecución de alimento, defensa del territorio
y reproducción. La sociedad matriarcal de los elefantes, aglutinados entorno a una
hembra adulta que ejerce de lider del grupo, tiene corno finalidad la búsqueda de


EL HOMBRE DE ORCE 233
alimentos basada en la experiencia de la lider, y también la defensa, especialmente
de las crías. Los ñus y otros hervivoros se agrupan con el fin de explotar
colectivamente los pastos y poder defenderse mejor de los depredadores. En algunos
casos, como las cebras de Grand, el grupo contribuye a la defensa del territorio.
Pero la sociabilidad de los primates tiene otro componente. Se trata del cuidado
y defensa de la prole. En la mayoría de los mamíferos el cuidado de la prole es
corto, sin embargo en los primates es relativamente largo. Los chimpancés viven
hasta los 30 años, su período de gestación es de 238 días, la fase infantil de 3 años,
la juvenil de 7 años y, como es lógico, durante toda su infancia están al cuidado de
las madres y del grupo, lo que exige un alto grado de sociabilidad. El grupo es
imprescindible para la supervivencia, cuidado y aprendizaje de las crías. Es la
única defensa en un medio adverso.
Pero la sociabilidad es costosa, pues alimentar al grupo es difícil y puede
provocar una gran competencia entre sus componentes, por los recursos. Sin
embargo hay dos beneficios que se derivan de la sociabilidad: mejor defensa de
los depredadores y mayor control de los recursos. Para la explotación del elefante
de Barranco del Paso o del hipopótamo de Barranco León, no hay duda: el grupo
es más eficaz que los individuos aislado; y en el complejo control de los recursos
basados en la búsqueda de materias primas, recursos alimenticios, campamentos-
refugios, etc, es imprescindible el grupo.
En el caso de los primates no-humanos, la sociabilidad también es ventajosa.
El etólogo Wrangham opina que los grupos pueden excluir a animales solitarios
de los recursos alimenticios y su defensa es más facil:1).-cuando los alimentos son
relativamente valiosos, por ejemplo un conjunto de plantas con frutos maduros, o
un animal muerto. 2).-los alimentos están agrupados en un espacio controlable y
fácilmente defendible. 3).- si dentro de este espacio hay bastante comida para
satisfacer las necesidades de todo el grupo.
En la sabana, el grupo organizado es imprescindible para sobrevivir a los
depredadores; los papiones son un buen ejemplo. Mientras el grupo está comiendo,
siempre hay un macho vigilando subido a las ramas de un árbol o a los termiteros;
con su aguda visión puede ver la llegada de los depredadores y avisar con aullidos
al resto del grupo, o ver movimientos extraños en los lejanos impalas que pueden
ser indicio de la proximidad de algún depredador. La marcha de los papiones por
la sabana está muy organizada con el fin de responder rápidamente a la agresión
de los felinos. Los machos dominantes y las hembras con las crías o en celo,
ocupan el centro del grupo, flanqueado por los machos más jóvenes. En caso de
peligro los machos dominantes se ponen en vanguardia, frente al peligro, seguidos
de los jóvenes, protegiendo la retirada de las hembras y las crías. (Fig. 117)

234 JOSÉ GIBERT


Figura 117.- Orden de marcha y defensa en los cercopitecidos de la sabana africana, según Rodríguez
de la Fuente, 1984

Tiene que existir una estrecha relación entre los alimentos disponibles en el
territorio, los grupos que lo habitan y sus tamaños. Los trabajos de campo de los
investigadores japoneses Izawa, Nishida y Sugiyama, que estudiaron tres grupos
de chimpancés en las montañas de Mahali demuestran que las bandas están formadas.
entre 30 y 80 individuos que ocupan un territorio de 5 a 20 kilómetros cuadrados.
solapándose parcialmente las diferentes áreas. Goodall ha comprobado que los
grupos son bastante estables y mantienen una fidelidad al territorio durante varias
generaciones.
En estudios que se han realizado en monos capuchinos, muy alejados de los
chimpacés y humanos; los grupos grandes formados por 35 individuos. defienden
mejor el territorio que los pequeños, sin embargo los grupos pequeños ce :es
monos verdes del parque de Amboseli son más agresivos y defienden me'or
territorio.
Ya hemos comentado antes que el grupo ideal, en las sociedades de cazadores-
recolectores, del desierto del Kalahari, se sitúa en 25 individuos para un :erriter.o.
comprendido entre 1.000 y 3.000 kilómetros cuadrados.
El comportamiento de nuestros atepasados en Orce debe estar más proximo al
de los cazadores-recolectores que al de los chimpacés. especialmente por el modelo
de alimentación. Sin embargo, como ya hemos razonado antes. el territorio. para
un grupo de 25 individuos debería estar más proximo a los 1.000 kilometros
cuadrados que a los 3.000.

EL HOMBRE DE ORCE 235


LAS HERRAMIENTAS

Los chimpancés y los humanos son los únicos animales que fabrican
herramientas. Hay algunas confusiones sobre este tema, pues debemos distinguir
entre uso y fabricación. Son varios los ejemplos de animales que usan palos, puas
o piedras para conseguir alimentos. El ejemplo más divulgado es el de las puas de
cactus que emplean los pinzones de Darwin para urgar en los árboles y extrear los
insectos xilófagos. Otro ejemplo son las piedras planas que las nutrias marinas de
California sitúan en su abdomen para romper moluscos con sus extremidades, o
las que usa el alimoche para romper los huevos de avestruz. Todos los etólogos
coinciden en que, estos ejemplos u otros parecidos, nada tienen que ver con la
fabricación de herramientas intencionadamente.
Los chimpancés en libertad, fabrican herramientas muy simples,
extraordinariamente sencillas para coseguir alimentos.Si se relacionan con los
humanos, sus posibilidades aumentan considerablemente, llegando a expresarse
mediante la pintura. En los magníficos libros de Goodall: "Mis amigos los
Chimpancés" (Noger, 1973), en el que describe sus investigaciones con los
chimpancés en libertad, y en conctactos esporádicos con los campamentos de los
etólogos, o Fouts "Primos hermanos" (SineQuallon, 1999), en el que se relata las
actividades de chimpancés coviviendo con humanos, se exponen verdaderas proezas
de estos primates, especialmente las de Washoe, una chimpancé que llegó a hablar
mediante signos.
Fueron la Dra. Goodal y el Dr. Sabater Pi, los primeros que describieron las
herramientas de los chimpancés en libertad. Goodal, en 1964, observó en la región
del Gombe, y en más de 100 ocasiones, a varios chimpancés que usaban ramas
pequeñas, previamente seleccionadas y limpiadas de ramas accesorias y hojas,
hasta que tenían el tamaño y la forma adecuadas para introducirlos en los termiteros
y "pescar" hormigas. Esta misma experiencia la describen Sabare Pi y C. Jones,
en 1969, en Rio Muni (República de Guinea Ecuatorial), donde encuentran 184
bastones fabricados por los chimpancés para "pescar" hormigas. Años más tarde,
en 1972 y 1974, Sabater Pi describe nuevas colecciones de 46 bastones. Las medidas
y formas de los bastones del Gombe y de Rio Muni son muy similares.
El acondicionamiento de ramas para conseguir alimentos, es una leve pero
significativa transformación de objetos naturales para usos concretos y objetivos
delimitados previamente, es decir una manipulación intencionada, por lo que nada
tiene que ver con los usos de objetos sin transformaciones previas, antes descritos.
Otras transformaciones significativas que efectuan los chimpancés, son la
fabricación de esponjas con hojas, previamente masticadas, con el fin de conseguir

236 JOSÉ GIBERT


agua de las oquedades de los troncos, empapando las hojas y, después, beber
estrujando la "esponja" en la boca. Esta herramienta, la describió Goodall en el
valle del Gombe. Las masa esponjosa de hojas, según Goodal, tiene además otras
aplicaciones, pues los chimpancés la utilizan para limpiar los pies, las heridas y el
ano.
Nishida, un etólogo japonés, comprobó como los chimpancés de las montañas
de Mahale en Tanzania, transformaban las hojas de Camponutus maculatus, con el
fin de aprovechar la nerviación central para obtener las hormigas de los termiteros.
Hay muchos ejemplos más, pero todos son variaciones sobre el mismo tema:
trasformaciones simples, pero intencionadas, de ramas u hojas para conseguir
alimentos, agua o mejorar la higiene personal.
Los chimpancés no transforman las piedras, pero las utilizan para romper
nueces y vegetales duros. Esta actividad no es fácil, son los únicos seres no humanos
que lo consiguen, pues dar golpes precisos es muy difícil ya que exige una
coordinación mano, ojo, cerebro, muy sofisticada. También emplean las piedras
como defensa, lanzándolas contra sus enemigos con entusiasmo pero sin puntería.
Con las manos de los chimpancés es un éxito romper nueces y con las de
Horno habilis un gran logro romper intencionadamente núcleos, para conseguir
lascas. Durante los veranos ensayó, con frecuencia, la tallar del silex bajo la
dirección de mi hijo Luis, un experto y puedo asegurarles que es muy difícil
conseguir buenas lascas. Estas prácticas obligan a situar el contexto de nuestros
antepasados y comprobar las dificultades que tenían que superar. En el desarrollo
de la práctica es fácil comprobar la necesidad de asir con fuerza el percutor y
conseguir el golpe seco, rápido y contundente sobre la superficie elegida, que no
es cualquiera, sino la adecuada para optener una buena lasca. Esta operación, que
parece simple, exige:

1. Seleccionar el material lítico, lo que a su vez implica buscarlo en el amplio


territorio, como ya hemos explicado antes.

2. Disponer de unas manos adecuadas para sujetar el percutor con fuerza.

3. Elegir el núcleo correcto y la superficie más propicia para dar el golpe con
eficacia.

4. Acertar al golpear y conseguir que toda la fuerza del golpe se concentre en el


punto preciso.
5 Disponer de los órganos sensoriales y perceptivos para realizar todas estas
operaciones.

EL HOMBRE DE ORCE 237


Horno habilis dispone de todos estos requisistos, sobre todo los dos más basicos:
las manos con la anatomía adecuada para asir los percutores y los órganos sensoriales
aptos para las tareas complejas antes descritas.
Horno habilis es el primer representante de la humanidad cuyos restos fósiles
se han asociado a industrias líticas formadas por lascas inequivocamente obtenidas
con intencionalidad. Esto sucedió en la cuenca del río Orno (Etiopia), hace 2,3
millones de años. Este primer fósil se conoce con las siglas Al-666 y fue descrito
por Kimbal et al en 1996. Sin embargo las primeras piedras talladas son más
antiguas. El último y más reciente descubrimiento es del año 2003, en el que se
han encontrado, en Gona (Etiopia), industrias con una antigüedad de 2, 6 millones
de años no asociadas a ningún homínido.
Las industrias de la región del Orno, en Etiopia, son muy simples, y de
momento no están asociadas a restos humanos, aunque se localizan en estratos
correlacionables con restos de australopitécidos hiperrobustos (Zinyanthropus boisei)
por lo que Stern, Kimbal y Johanson. entre otros, argumentan la posibilidad de
que los homínidos hiperrobustos fueran capaces de fabricar instrumentos sencillos.
Es una interpretación correcta. La otra es encontrar algún ancestro de Horno de
estas edades. o que se confilnie la capacidad de que E garhi de trasformar las
piedras en herramientas con filo cortante, para lo que es necesario localizar restos
de este fósil junto a industrias.
A estas industrias tan simples se les ha llamado tradicionalmente olduvaienses;
ahora algunos autores las denominan Modo 1. Yo prefiero el nombre tradicional
que tiene conotaciones africanas agradables en lugar de la escueta y funcional
denominación actual. La fabricación es simple: golpear con precisión, con los
percutores adecuados sobre los nucleos. (Fig. 118). Por este procedimiento se
obtienen: lascas con filos cortantes útiles para descarnar los animales u otras
funciones (cortar madera, pieles, cañas, vegetales, etc); lascas poco útiles,
desechables y restos de talla (fragmentos sin interés). También se pueden fabricar
cantos trabajados o chopper u otras herramientas como los discoides y los poliedros.
Las lascas pueden recibir varios nombres según su forma. Las lascas seguro que
sirven para cortar los tendones y la carne u otras funciones como ya hemos señalado
antes, sin embargo, se desconoce la utilidad de los chopper, discoides y poliedros.
Puede que sean, simplemente, restos de núcleos.
En Orce sólo hemos encontrado una industria de tipo olduvaiense muy sencilla
formada por lascas muy sencillas, restos de talla y cantos trabajados. Algunos
investigadores encuentran variaciones en los tipos de lascas, a las que denominan

238 JosÉ GIBERT


Viea lateral de las tase.,

OMT
Figura 118.-Percusión sobre un núcleo para obtener lascas. Esquema tomado de Boyd y Silk 2001.

con nombres especificos, lo que en apariencia puede dar la falsa imagen de mayor
complejidad al conjunto. En la figura 63 que publicamos en Antiquity, pueden
verse las diferentes frecuencias de los elementos que componen los conjuntos
líticos de Barranco León 5 y Fuentenueva 3. (Fig. 64 a,b; 65, 66, 67, 69)
El "Hombre de Orce" utilizaba tres elementos líticos diferentes: la caliza, el
sílex y la cuarcita. La caliza la utilizaba, básicamente, para romper huesos largos
y cráneos mediante los manuportes, muy abundantes en todos los yacimientos de
la zona. También modificaba la caliza para conseguir guijarros con filos cortantes
o choppers y lascas. Como es natural, y así se expone en nuestros trabajos (Gibert
et al 1992), es más difícil determinar la tipología exacta de las calizas debido a
que se meteorizan facilmente, pero, aún así, pueden verse algunos de los atributos
cae las caracterizan como industrias. Con el silex se consigue más variedad de
y su estudio es más fácil debido sobre todo al excelente estado de
.::::-..servación de las industrias del Barranco León 5 y Fuentenueva 3. La cuarcita
---; ioritaria en los cuatro yacimientos y únicamente hemos encontrado un modelo
: z:co: los choppers.

EL HOMBRE DE ORCE 239


Cuando hay una actuación rápida y no hay tiempo para buscar en los
campamentos-refugio o en las áreas fuente, materiales adecuados, se utilizan las
rocas más cercanas al yacimiento, que siempre son las calizas. Después se trabaja
con intensidad, se consiguen el máximo número posible de proteínas y se prepara
la huida. Tal es el caso de Barranco del Paso.
Cuando se dispone de más tiempo, los animales muertos están más resguardados,
o la defensa de los depredadores puede ser eficaz, la descuartización y descarnación
se efectuan con mejores materiales como el sílex y la cuarcita, como sucede en el
caso de Barranco 5 León y Fuentenueva 3. En estos casos, nuestros antepasados
disponen de tiempo para buscar los materiales en los campamentos-refugio.
Fuera de África, los conjuntos olduvaienses mejor definidos son los de Orce
y Dmanisi datados entorno a 1,5 y 1,7 millones de años. A estos quizá deberíamos
añadir el de Monte Pogiolo en Italia, difícil de datar. El resto de industrias
consideradas muy primitivas no disponen de dataciones precisas o no están situadas
en contextos estratigráficos correcto. En este libro se discute el caso paradigmático
de El Aculadero, un yacimiento gaditano, considerado al final de los años setenta
como olduvaiense y que, con posterioridad, se ha demostrado que es mucho más
reciente. Debemos tener en cuenta, que el modo de fabricar industrias olduvaienses
perdura hasta nuestros tiempos, pues por ejemplo el silex de los trillos que se
usaban hasta la decada de los sesenta, de nuestra era, se tallaba de manera similar
al de los homínidos de Orce.
El modelo olduvaiense se inicia en África, como ya hemos dicho antes, hacia
los 2,6 millones de años; y perdura en África y Europa hasta, aproximadamente,1,5
millones de años. Es decir, su duración es de 1,1 millones de años, mucho tiempo.
Desde 2,6 hasta 2,3 millones de años desconocemos el tipo humano que fabrica
las industrias, pero desde 2,3 millones de años, hasta 1,7 el modelo olduvaiense
está asociado a Homo habilis, en África y formas similares en Dmanisi. Hacia 1,6
millones de años en África, se desarrolla un modelo más elaborado, que Mary
Leakey denomina olduvaiense evolucionado y se asocia con Homo ergaster En
Orce, aún no se sabe el tipo humano que fabricó las industrias líticas, pero ya he
argumentado que, con los datos disponibles, no era Horno ergaster y lo más probable
es que se asemeje a los fósiles de Dmanisi.
Al olduvaiense sigue el achelense, una industria más elaborada, formada por
bifaces.(Fig. 119, 120). Este modelo se inicia en África hace, aproximadamente
1.4 millones de años, y perdura hasta los 300.000 años, es decir, 1,3 millones de
años de duración, lo que es mucho tiempo. En Orce hemos encontrado industrias

240 JOSÉ GIBERT


Figura 119.- Achelense de la región de Orce

Figura 120.- Achelense del Cortijo de Doña Milagros de la regón de Orce

EL HOMBRE DE ORCE 241


achelenses primitivas. Las primeras las localizamos en el Cortijo de Doña Milagros
en 1987 y fue una gran alegría. Las descubrieron Rafael Romero, Alfonso Arribas
y José M. García Targa. Creo que era una tarde de un año feliz, por los muchos
hallazgos que realizamos. La pieza más bonita era un protobifaz de belleza
extraordinaria y me animó a explorar de nuevo el lugar cercano al cortijo, con la
fortuna de encontrar un percutor de cuarcita, con señales de uso. A estos hallazgos
han seguido algunos más.
Todas las industrias achelenses de Orce, se encontraron en superficie, por lo
que no podemos precisar su edad, y desconocemos si tienen continuidad con el
olduvaiense, lo que es importante para poder afirmar la permanencia de los
homínidos, desde su llegada hasta la actualidad, en el paleolago de Baza. Por el
momento, los datos disponibles, no garantizan esta continuidad. En España el
achelense es bien conocido y se encuentra en muchos yacimientos dispersos por
todo el país. En Andalucía, los mejores están en las terrazas del Guadalquivir, con
abundante material, pero edades inciertas. Con los datos disponibles, es dificil
afiimar que hay continuidad en la ocupación humana de Europa del sur.

TRABAJO Y TERRITORIALIDAD

Creo que una diferencia fundamental entre las sociedades de nuestros ancestros,
ya sean chimpancés o australopitécidos, con las de Horno habilis, es que este
último inventó el trabajo. Los investigadores se refiere a Homo habilis como
descubridor de las primeras herramientas, indicando que las fabricaba, y elaboraba.
Las palabras "descubrir" y "fabricar" creo que están muy relacionadas con el
concepto de trabajo, entendido como la capacidad humana de transformar la
naturaleza, fabricando nuevos objetos a partir de materias primas, previamente
seleccionadas, gracias a la capacidad creadora de la inteligencia.
Los investigadores se refieren directamente al concepto de trabajo cuando
hablan de la "división sexual del trabajo" en las sociedades primitivas ya sean las
del Kalahari o las del Turkana de hace 2 millones de años. La frase es utilizada
tanto por los antropólogos que estudian los Kung, como Issac o Potts, cuando
especulan sobre la vida de los antiguos habitantes de Kobi Foora. Sin embargo, no
vinculan la nueva actividad, el trabajo, como la gran adquisición social de Homo.
Se refieren a ella para resaltar las diferencias de género, cuando en realidad, es un
nuevo ion() de todo el grupo, que afectará a todos los individuos a partir de su
etapa de formación, de aprendizaje.

T G
En las descripciones de las actividades de nuestros antepasados en los
yacimientos de Orce, queda muy claro que trabajaban en cooperación cuando
buscaban materias primas, descuartizaban y descarnaban animales y trasportaban
los diferentes materiales a los campamento-refugio. Creo que esta nueva actividad,
el trabajo, es caracteristica del género Horno; es una de sus adquisiciones evolutivas
y diferenciales respecto a otros géneros, por lo menos hasta este momento de la
historia de la Paleontología Humana.
El "Hombre de Orce" trabajaba lo justo para alimentarse dentro de un territorio
muy amplio con bastantes recursos y una baja densidad de población. Trabajaba lo
justo pero con gran riesgo, al enfrentarse con los carnívoros, sus grandes
competidores en la obtención de alimentos. Al aumentar la densidad de población
y reducirse el territorio disponible, los pricipales competidores ya no son los
carnívoros, sino los congéneres: los grupos humanos circundantes. Con el Neolítico
empieza la parcelación del Planeta Tierra que perdura hasta la actualidad y su
distribución entre diferentes gupos ya sean naciones, étnias o propiedades
particulares.
Casi toda la Tierra tiene propietarios, pero hay una esperanza. El esfuerzo
humano cooperativo- este valor ancestral, inherente al género Homo- vuelve a
resurgir cuando se inicia la conquista de nuevos territorios como el espacio exterior,
y, como mínimo, en el inmenso Espacio no se parcela- por lo menos de momento-
al contrario, se estimula la cooperación y surgen proyectos como la nueva Estación
Espacial Internacional, liderada por las potencias industriales punteras, pero, por
lo menos en teoría, con vocación universal. Espero que sea así. Es una esperanza.
Este intento de cooperación ya se inició con la aventura de la Antartida, el
continente helado e inóspito, pero con grandes recursos. En el reparto de este
inmenso y desconocido territorio, predominó la racionalidad sobre el
enfrentamiento, el afán de conocimiento sobre la explotación inmediata. Espero
que la humanidad y sus líderes continúen con esta cooperación.
El reparto intensivo de la Tierra, limita los recursos que son casi imposibles
de conseguir a escala individual por lo que la cooperación es muy necesaria y el
dominio del territorio por el grupo, imprescindible. En la región de Orce hay dos
poblados argáricos con, aproximadamente, 3.000 años de antigüedad, de gran
interés para comprender los inicios del dominio agrícola en el sur de España y por
lo tanto el princio de la explotación intensiva de la Tierra. La visitas a los poblados
del Cerro de la Virgen en Orce y del Castellón Alto en Galera son clarificadores
para comprender este gran momento histórico. Todavía se usaba el sílex para la

EL HOMBRE DE ORCE 243


fabricación de herramientas agrícolas e instrumentos de caza, pero la metalurgia
del cobre ya está en sus inicios y contribuyó a perfeccionar la talla del sílex y crear
nuevos instrumentos agrícolas y armas. También algunos adornos.
Los argáricos inventan los poblados y, por lo tanto, el urbanismo en el sur de
España. Los poblados están bien estructurados.En el de Castellón Alto las viviendas
se distribuyen en las terrazas naturales de la montaña y se construyen con muros
de piedra en la base, a la que siguen paredes de cañas y barro, materiales con los
que también recubren el techo. Las casas están separadas por estrechas calles, en
las que incluso hay asientos para descansar. Los habitantes están distribuidos por
jerarquías muy estrictas que se manifiestan en el modelo de vivienda y la
alimentación. En la mejor zona del Castellón Alto, donde se domina el paisaje y
hay incluso un algibe, vive la aristocracia; por debajo, los artesanos, y al final del
poblado, en las últimas terrazas, los sievos o esclavos.
Los argáricos, con esta importante estructura organizativa, dominan el valle y
sus recursos agrícolas, que explotan y defienden de los poblados vecinos situados
a escasos kilómetros. Hay una organización territorial limitada a un espacio concreto:
el que puede dominar un poblado de 250 individuos en competencia con los más
próximos.
La diferencia entre la sociedad del "Hombre de Orce" y los argáricos del
Cerro de la Virgen o Castellón Alto es considerable y también su capacidad de
trabajo. En las sociedades del tercer milenio, la diversificación del trabajo para el
control del territorio es muy grande y hay una gran diferencia cualitativa con sus
antepasados. En la sociedad del "Hombre de Orce" todos trabajaban para conseguir
alimentos directamente, en la recolección de vegetales o en la descamación de
animales, mientras que en las sociedades argáricas hay individuos que están liberados
del trabajo agrícola o ganadero, total o parcialmente, como los guerreros, los jefes
o algunos artesanos. Es decir, el ejercicio de un trabajo especializado, por ejemplo
la fabricación de calzado con esparto, puede liberarles de conseguir alimento
directamente. Suplen este menester con un trabajo complementario, útil para la
sociedad, a la que aportan sus productos y reciben a cambio alimentos.
En nuestras sociedades industrializadas y altamente tecnificadas, muy pocos
producen alimentos, y estos los conseguimos comprándolos con el salario que
recibimos por nuestro trabajo especializado. Así que el trabajo y su especialización
progresiva permite liberarnos del dominio territorial para coseguir recursos
alimenticios. El territorio se reduce a nuestro pequeño habitat ciudadano en el que
ejercitamos nuestra profesión, nuestro trabajo y vivimos juntamente con grandes

244 JosÉ GIBERT


grupos humanos. En síntesis: hemos cambiado territorio por trabajo, que, es


sinónimo de alimento, subsistencia y base fundamental de la convivencia. Ahora
el binomio territorio-alimento equivale a trabajo-salario-alimento.
Desde hace aproximadamente, 35.000 años, cuando se extinguen los
neandertales en el sur de la Peninsula Ibérica, en Zafarraya (Malaga) y Cabezo
Gordo (Murcia), Horno sapiens sapiens es el único representante del género Horno,
por lo que se inicia la globalización ya que hay un solo grupo humano para un
solo territorio: el Planeta Tierra. La progresiva eliminación de fronteras es una
tendencia hacia la distribución global de los recursos. La extinción de otras especies
humanas que competían por el territorio y la práctica ausencia del peligro de los
carnívoros determina que la defensa se limite a individuos o grupos de nuestra
propia especie. El peligro, ahora, está en la capacidad o no, de entendernos.

VOLUMEN CEREBRAL

En capitulos anteriores he insistido en que una de las principales características


del "Hombre de Orce" (VM-0) es su gran volumen cerebral, una característica
muy humana. En efecto, los humanos, y en general los primates, tenernos un gran
cerebro, lo que implica una desproporción entre la cabeza y el resto del cuerpo
que es muy evidente en los recién nacidos. El privilegio de tener el cerebro más
grande, no corresponde a los humanos, sino a la ballena azul y después al elefante
(Fig.121) Sin embargo, si relacionamos el peso corporal con el peso cerebral de
todos los grupos de mamíferos, obtenemos una relación uniforme entre ambos
valores, de la que son una excepción los primates (Fig.122). Esto significa que los
primates tienen un cerebro relativamente grande en proporción al cuerpo.

iol
Mof lIchude
• BaHena azul
Humano --O

Auw-ci,pidn•
• * I. I
1:

Mtgatin.
10 "1•u"t■
• •a•

r c,pin gt
dorado ft_
.c5
q1,9'
3 ,.Anguila

10"
10.10. 10' 1 10 10' 10.
Mas4 c,rporal 010

Figura 121.- Peso corporal en relación al peso del cerebro.

EL HOMBRE DE ORCE 245


E 5

2 3 4
Log,„ peso corporal (g)

Figura 122.- Logaritmo del peso cerebral en relación al logaritmo del peso corporal, según Jerison.
P, primates; D, ballenas y delfines; B, murciélagos.

El gran volumen cerebral es lo que nos hace humanos. De esta característica


biológica se derivan, directa o indirectamente, todas las demás : la capacidad
tecnológica, el lenguaje y la compleja organización social. Sin embargo, el gran
volumen cerebral, presenta algunos problemas. El primero y más doloroso es el
parto.

El parto, en la mayoría de los mamiferos no-primates, es relativamente fácil.


Los fetos nacen rápidamente porque son expulsados del utero materno sin
dificultades, debido a las características anatómicas de la pelvis, que facilita la
salida del recién nacido. La cabeza de los mamíferos no-primates no dificulta el
parto. En las hembras humanas, el parto es dificil debido al gran volumen cerebral
del feto. El canal del parto es un tubo largo y retorcido, con salida ventral, por lo
que el feto tiene que rotar la cabeza y los hombros en diferentes momentos a lo
largo de éste. El parto humano es doloroso, pero el nacimiento inmaduro de los
fetos es muy beneficioso para nuestro progreso, es decisivo.
Hay pocas pelvis fósiles con una antigüedad superior al millón de años: la de
Lucy (Preanthropus afarensis) y otra en Sterkfontein (Sts 14). De su estudio se
deduce que el parto en los Preanthropus era ventral y rotacional, como en la
humanidad moderna.
Los mamíferos al nacer tienen un volumen muy similar al de los adultos, por
ejemplo en las cebras, a los 7 meses, es de 475 centímetros cúbicos y en los
individuos adultos 500. Sólo aumenta, aproximadamente, un 5 %, de joven a

246 JODE GIBERT


adulto.Lo mismo sucede en los carnívoros. En los humanos actuales, el volumen
cerebral, al nacer es de 350 centímetros cúbicos que al año se ha doblado, pasando
a 700 centímetros cúbicos y a los 13 años se ha cuaduplicado, llegando en estado
adulto a los 1.500 o 2.000 centímetros cúbicos. (Fig. 123). Los gorilas, al nacer,
tienen un volumen cerebral de 125 centímetros cúbicos, que pasa a 500 cuando
son jóvenes.

1600
1400
1200

1000 body weight

brain volume
800
E. Body weight
600 E. Brain volume

400
200
O
o 50 100 150 200 250
months

Gráfica A

1600 -
1400
1200
H. body weight
1000 -
H. brain volume
800
P. body weight
600
- P. brain volume
400
200 [
O
0 50 100 150 200 250
months

Gráfica B
Figura 123.- Peso y volumen cerebral en relación al crecimiento en Equus burchelli (E), Pantera
tigris (P) y Horno sapiens sapiens. (H). Ordenadas: volumen cerebral en centímetros cúbicos, peso
en kilos; abcisas, meses.

EL HOMBRE DE ORCE 247


Los datos de homínidos infantiles fósiles son escasos, sólo disponemos del
niño del Modjokerto, en Java, con una antigüedad de 1,8 millones de años, y una
edad aproximada, de 3 años, que tiene un volumen cerebral de 650 centímetros
cúbicos. A los 3 años, el volumen cerebral de los humanos está más próximo al de
los adultos que al de los recién nacidos, por lo que este fósil no nos sirve para
adivinar el volumen cerebral de los recién nacidos de Horno habilis. Contrastando
con los datos anteriores podríamos admitir que probablemente debería ser algo
mayor que el de los gorilas, es decir, aproximadamente entre 150-175 centímetros
cúbicos, que cuadrupicándolo nos da 600 centimetros cúbicos para un jóven y
algo más para un adulto. Homo habilis, nace tan inmaduro como nosotros.
Así pues, todos los representantes del género Homo y quizás también los del
género Preanthropus, nacen inmaduros, y por supuesto, más inmaduros que los
bebes de chimpancés y gorilas.

NACIMIENTOS INMADUROS: UNA CLAVE DE LA SOCIABILIDAD

Todos los mamíferos protegen a la prole hasta que puede valerse y conseguir
alimentos. Los mecanismos de protección son variados, desde los cubiles y
madrigueras hasta la red tupida de la manada. Pero el crecimiento y aprendizaje
en los mamíferos, es en general corto. Ya hemos comentado que durante este
proceso, el crecimiento cerebral en
todos los mamíferos no-primates, es
mínimo. Por el contrario, los bebes de
los primates y en especial de los
humanos, tienen un período de
aprendizaje muy largo, que es paralelo
al del crecimiento cerebral. La
infancia, termina en los chimpancés a
los 3 años y en los humanos actuales,
a los 6, aunque por supuesto el
aprendizaje continúa después de la fase
infantil. (Fig.124)
El crecimiento lento y el largo
período de aprendizaje sólo es posible
en un grupo muy coesionado. Una
th,r,
banda de 25 ó 30 individuos con varios Figura 124.- Fases del crecimiento en
lenes, chimpace
bebes en crecimiento y algunos jóvenes y humanos, según R. Leakey y R. Lewin, 1980.

248 JosÉ GIBERT


en período de aprendizaje, necesita una buena organización para la protección y la
busqueda de recursos, así como un entramado social que permita la trasmisión de
conocimientos mediante el aprendizaje. Es decir, los nacimientos inmaduros sólo
pueden darse en grupos muy organizados, con una gran sociabilidad, que algunos,
para el caso humano denominan ultrasociabilidad.
El cerebro es un órgano muy complejo y biológiocamente costoso. Su peso es
el 2% del total del cuerpo pero necesita para su funcionamento el 15 % del torrente
sanguineo y el 20 % del oxigeno que consumimos. Estas cantidades llegan al máximo
en el período de crecimiento de la etapa infantil, período que se corresponde con la
máxima expansión del cerebro, que coincide con la etapa más intensiva del aprendizaje.
La mayoría de los neorobiólogos relacionan este proceso con la interconexión de las
redes neuronales. Es por lo tanto, un período crítico en el que se fijan muchas pautas
de conducta, que serán básicas para el comportamiento adulto.

Los CEREBROS FÓSILES

Varios investigadores han estudiado los cerebros fósiles mediante los moldes
endocraneales. Un parámetro básico es cl cálculo del volumen cerebral o su peso
y la relación con el corporal, lo que se denomina índice de cefalización. Como
vemos en la figura 125 entre los australopitécidos, y Horno habilis hay una ligera
inflexión, debida a un crecimiento mínimo, que según R. Holoway puede significar
una reorganización interior. Muchos autores insisten en que el volumen cerebral
es importante, pero también la calidad de sus conexiones.
Del estudio de los moldes cerebrales se deducen algunas consecuencias. Heinz
Stephan y colaboradores han comparado la evolución de los cerebros de los primates
y homínidos estableciendo como patrón básico un animal muy primitivo similar
al de los primeros primates fósiles, como es la musaraña arborícola, un dermóptero
de reducido tamaño. Para la comparación han establecido un "índice de progresión"
que intenta reflejar el nivel evolutivo de los cerebros. Para la humanidad actual, el
indice se sitúa entorno al valor 29 con una amplia variación que va de 19 a 53,
mientras que el chimpancé tiene un valor de 12, los australopitécidos de 21 y
Homo erectus de 27. Estos valores nos indican que a partir de los autralopitécidos,
el cerebro dispone de los atributos necesarios para dar el salto hacia Horno.
Pero Holoway aporta algunos datos más interesantes, pues buscando la posisión
relativa del sulcus lunatus, intenta localizar las áreas de Broca y Wernike, que son
los centros cerebrales que controlan el lenguaje. Este investigador afirma encontrar
estas áreas en el fósil KNM-ER 1470 que hemos denominado Homo rudolfensis.

EL HOMBRE DE ORCE 249


1800
Tobías, argumentando el gran
1700
crecimiento de la región parietal de
1600
Homo habilis razona que estas áreas
1500
también pueden localizarse en esta
1400
especie. Queda por ver qué aportan
los fósiles de Dmanisi a estas
investigaciones. Así pues, para estos 12011
investigadores se dan en los 1100
1000-
primeros representantes del género
900
Homo, las condiciones básicas para
800
que puedan comunicarse mediante
algún tipo de lenguaje. 700-

6011
Holoway, en base a los
00
descubrimientos de las áreas
400 414
responsables del lenguaje,
300 -
argumenta que, en KNM-ER 1470,

se inicia la lateralización del


cerebro, es decir la división o
distribución de las funciones
cerebrales entre los dos hemisferios, Figura 125.- Volumen cerebral de algunas especies de
lo que es un gran progreso. Este homínidos, según Tobias, 1991.

importante paso requeriría una


reorganización que coincidiría con el surgimento del lenguaje y la capacidad
tcnológica.
En el molde endocraneal del "Hombre de Orce", el Dr. Campillo describe la
posible existencia fdel surcus lunatus, dice: "En las proximidades de lambda, en el
lado derecho con mayor nitidez que en el izquierdo se destacan dos surcos
transversos, algo oblicuos, que podrían corresponderse con los sulcus lunatus".El
estudio del molde endocraneal de VM-0 ofrece bastantes posibilidades. Es en este
sentido, una pieza de gran valor, pues apenas hay restos fósiles de niños de 1,5
millones de años de antigüedad.

ORGANIZACIÓN SOCIAL

Todos los grupos de animales sociales tienden a una estabilidad del grupo,
algo imprescindible para que todas las actividades (cuidado de la prole, alimentación
y defensa del grupo) puedan desarrollarse con eficacia. La estabilidad depende de

JOSÉ GIBERT
la continuidad de las relaciones de los diferentes componentes del grupo. En el
caso de los primates superiores, los chimpancés, hay una estrecha relación entre
madres e hijos y entre abuelas, madres e hijos.
Dice Sabater Pi (1984): "La lactancia del chimpancé es muy larga y el hijo
depende de la madre durante unos cinco años; si un pequeño queda en orfandad
materna antes de alcanzar esta edad, casi seguro que le espera la muerte al faltarle
el vínculo afectivo que dimana de esta relación con su progenitora; en algunas
ocasiones el pequeño puede ser adoptado por una hermana mayor o por la abuela,
en tal caso sus posibilidades de pervivencia aumentan notablemente."
Pero esta relación parental entre abuelas, nietos, madres y hermanas, se
intensifica por la estrecha cooperación que mantienen las hembras del grupo. En
las bandas de chimpancés, las hembras en estado de gestación y las madres con
crías forman nornialmente, un grupo a parte entre el que se establecen relaciones
de cooperación como cuidar de los hijos ajenos, ayudarse en el momento del parto
especialmente en las hembras primerizas, participar en juegos colectivos, practicar
el grooming (desparasitarse) o buscar y compartir alimentos. Probablemente, esta
intensa cooperación sea la base de la sociedad en este tipo de primates, lo que le
permite afirmar a Sabater Pi:
"La pervivencia del vinculo madre-hijos-nietos durante toda la vida explica
la continuidad cultural y relacional de la que hacen gala los chimpancés, y también
la liberación del imperativo que supone para sus componentes la estructura piramidal
que no permite la independencia de sus individuos (Y Sugiyama, 1973)".
"A este tipo de sociedad donde la unidad nuclear es la formada por la madre-
hijos-nietos y donde los demás integrantes de la banda tienen una permanencia
temporal en la misma, la existencia de un lider sólo puede explicarse en función
de una actividad determinada y en un momento concreto. Es necesario enfatizar
una vez más, la originalidad de la sociedad chimpancé, especialmente en lo que
concierne a su carácter amistoso y cooperativo, donde las fricciones entre los
individuos se suavizan mediante una sofisticada conducta de apaciguamiento que
consiste en contactos manuales, abrazos, besos en la cara, espulgamientos..etc"
Es indudable que, las sociedades de nuestros antepasados, debían ser más
perfectas que las de los chimpancés, pero es muy probable que el núcleo
fundamental, el que más contribuía a la estabilidad del grupo, fuera el formado
por la relación madre-hijos-nietos, y que los machos contribuyeran liderándolo,
en determinados momentos como los casos de defensa, y contribuyendo a
proporcionar alimentos, especialmente carne y carroña. En la sociedad humana

EL HOMBRE DE ORCE 251


primitiva, debían predominar conductas no-agresivas, sino amistosas y para ello
deberían existir pautas ritualizadas con las que amortiguar las tensiones.
Los etólogos describen en los chimpancés, conductas que facilitan la obtención
de los alimentos dificiles como la carne. Teleki, describe las siguientes:

1. Acariciar con la mano la barbilla del macho que posee la presa.


2.Tocar la porción de carne apetecida, mirar fijamente al propietario y emitir
gimoteos suplicantes.

3.Realizar intercambios, con otras porciones.

4.Recoger las migajas del suelo, apaciguando a los dominantes, con gimoteos
Hay una distribución sexual del trabajo, por lo menos a la hora de practicar la
caza. Los machos son los únicos que cazan con gran destreza y muy buena
cooperación. Todos los machos, sin distinción de rango, ocupan el territorio de
cacería por el que discurrirán los pequeños bonobos, a los que se acercan con
sigilo y sin hacer el menor ruido. La persecución de la presa suele ser laboriosa,
pero el grupo nunca se dispersa; sigue ordenadamente acechando a la presa. Durante
la cacería los conflictos entre los machos desaparecen y las hembras, con sus crías,
observan su desarrollo sin participar. Las cacerías se inican después de una opípara
comida de vegetales y nunca después de un período de enfrentamientos rituales
entre machos. Teleki, el etólogo japonés, observó 183 episodios de reparto de
carne obtenida mediante cacerías, y comprobó que todos los miembros del grupo
tienen acceso a este alimento, lo que explica la falta de agresividad observada
durante esta actividad.
Sobre la distribución sexual del trabajo en las sociedades de nuestros antepasados,
se ha especulado mucho. Lo más probable es que, la provisión de alimentos estuviera
repartida, siendo la caza y el carroñeo más propio de los machos, y otro tipo de
actividades como la recolección de vegetales, huevos, polluelos..etc, deberían ser
compartidas. Quizás también la fabricación de herramientas. El cuidado de la prole
debería corresponder más a las hembras que a los machos y la defensa al contrario.
En la sociedad de los chimpancés, a los 9 años, los hijos alcanzan la pubertad
y los machos se separan del grupo inicial de 10 individuos incorporandose a otras
bandas, pero las hembras permanecen, normalmente, junto a las madres. En
ocasiones, los miembros separados del grupo, lo visitan, reconociendo a sus madres.
El proceso de aprendizaje en la sociedad del "Hombre de Orce" debería ser
largo; es probable que se acercase al de los chimpancés o más. Teniendo en cuenta,

252 JosÉ GIBERT


que la vida media de nuestros antepasados de 1,5 millones de años se situaba entorno
a los 15-20 años, el período de vida activa, y adulta, era muy breve.
Las relaciones sexuales en los primates están muy condicionadas entre otras
cosas, por el dimorfismo sexual, medido fundamentalmente por las diferencias
del peso corporal y tamaño de los canínos entre el macho y la hembra. En la
figura 126 puede comprobarse cómo, cuando la proporción entre las longitudes
de los canínos o el peso corporal, entre los machos y las hembras es parecido, la
tendencia sexual del grupo es hacia la monogamia, y cuando la proporción es
mayor a favor de los machos, la tendencia es a que las relaciones sexuales se
establezcan entre un único macho y varias hembras y si es más equilibrada, entre
varios machos y varias hembras, como en el caso de los chimpancés, grupo en el
que las relaciones sexuales no provocan grandes tensiones. Dice Rodriguez de la
Fuente:
"No existe ningún galanteo y el macho no da pruebas, ni antes ni después del
acoplamiento, de estar guiado por ningún tipo de sentimiento ni unido a su
compañera por ningún lazo afectivo. Se comprende así que las parejas no sean
estables, dandose el caso de que una hembra copule hasta siete veces seguidas con
siete machos diferentes"
Según la mayoría de los etólogos, en los primates el incesto es raro, pues no
favorece la variabilidad genética, tan útil en grupos con estrategia reproductiva
muy baja, pero selectiva. En el caso de los chimpancés, el incesto madre-hijo es
practicamente inexistente y muy raro entre hermanos, debido a que los machos

Tamaño relativo
i de las hembras Dimorfismo en tamaño corporal

1,8

1 ,6

1 ,4

1,2

1,0 1.0
a Monógamos

E Un único macho, múltiples hembras

Múltiples machos y múltiples hembras

Figura 126.- Dimorfismo sexual y tendencias reproductoras en primates. Tomado de Boyd y Silk
2001.

EL HOMBRE DE ORCE 253


jovenes abandonan el grupo para formar nucleos familiares independientes. En
cambio las relaciones sexuales del padre con las hijas son inevitables, entre otras
razones, porque el progenitor es, casi siempre, un desconocido en la sociedad de
los chimpancés. Ya hemos comentado antes que una hembra puede ser fecundada
por muchos machos.
El dimorfismo sexual en Horno habilis, es mínimo o inexistente si atendemos
a las dimensiones de los caninos. En cuanto al peso corporal, difícilmente lo
podemos deducir, aunque teniendo en cuenta las diferencias en volumen cerebral
en los cráneos de Dmanisi, debería existir, aunque , por el momento sea dificil de
cuantificar. Se puede argumentar que es más determinante, el tamaño de los caninos,
que el peso corporal, para valorar el dimorfismo sexual, entre algunas razones
obvias, por criterios de alimentación y variabilidad individual, que debe aumentar
con la mayor facilidad para obtener alimentos.(Lámina 5)
Si el dimorfismo sexual de Horno habilis es menor que el de los chimpancés,
lo que es lógico comparando parametros osteológicos, nuetros antepasados debeían
tender a la monogamia. Esta tendencia debe de acentuarse por el progreso cultural
y la mayor identificación individual. Dicho de otra manera, los individuos
empezaban, o eran ya, personas con caracteres singulares diferenciales, por lo
quelas parejas se debían identificar como tales. (Lámina 5)
Por otro lado, los ciclos menstruales de las hembras debían acortarse en el
tiempo. En las hembras chimpancés son de tres años y en la humanidad actual de
28 días. En los chimpancés debe asegurarse la continuidad de la especie,
garantizando la fecundación de las hembras. En el caso humano, la continuidad de
la especie está más asegurada, al acortarse el ciclo mestrual. Probablemente, este
parámetro debe tener relación con el dimorfismo sexual. Sin duda este progreso
biológico, favorece la tendencia a la monogámia.
El modelo social de los chimpancés es sin duda, el más abierto de todos los
primates. Se organizan en varios grupos de 10 individuos que se interrelacionan
con mucha frecuencia, por razones de parentesco o de convivir en un espacio
común de extensión variable (entre 5 y 20 kilómetros cuadrados), formando
unidades mayores que pueden alcanzar hasta 80 individuos.
Este modelo, con variaciones, es próximo al de los cazadores-recolectores y
al de nuestros antepasados. Ya hemos comentado que el "Hombre de Orce" y su
banda vivía en grupos de aproximadamente 25 individuos, que se desplazaban en
un amplio territorio coexistiendo con otras bandas.
En la figura 127 se esquematizan tres modelos de sociedad de diferentes grupos
de primates. La más cerrada es la de los papiones (Papio hamadryas), y está

254 JOSÉ GIBERT


51E , ,;1111

minzuffihr)11111

rc

Lamina 5.- Pareja de homínidos de Venta Micena.

caracterizada por el control de un macho sobre varias hembras, lo que implica una
gran competencia con otros machos y otros grupos. La propia de los gorilas (Gorilla
gorilla) es algo más abierta y en ella conviven varios grupos de machos con sus
correspondientes hembras, tutelados por el macho dominante y su corte de hembras.
La más abierta es la de los chimpancés (Pan trogloytes) que ya hemos descrito y se
caracteriza por la posibilidad de generar distintas estructuras sociales.
La sociedad humana actual es voluntariamente jerarquizada mediante el
e- ercicio de la democracia, con una autoriadad que debería ser más ética que
licial: con tendencia a la no-divisón sexual del trabajo; coordinada para conseguir
3:_imentos y compartir el territorio y, básicamente, monógama. La sociedad de
zueszros antepasados debía estar jerarquizada por el altruismo, con división sexual
C.: abajo. con capacidad de cooperación para conseguir alimento y compartir
Iorios. y- tendencia a la monogamia.

EL HOMBRE DE ORCE 255


T
ESRUCTURA PRIMIVA
Insectívoros solitarios
(prosimios de pequeño tamaño)

-- „

FAMILIA PARENTAL
Gibones

O
GRUPOS POLIGINICOS TEMPORALES
Hembras y sus hijos aunados:
contacto con el macho durante el
celo de las hembras
(Lemur catta)

ESRUCTURA PIRAMIDAL CERRADA

tipología Estructura fuertemente centrípeta,


gran intolerancia, técnicas de rebaño (P. hamadyas)

tipología 2°: Estructura menos centrípeta (E. patas)

ESRUCTURA DE MACHOS
ESCALONADA
Papio anubis, ursinus,etc.
Gorilla

ESRUCTURAS SUELTAS O ABIERTAS


Posibilidad de generar distintas
estructuras sociales
(P. troglodytes) Hombre
?? ?-?
J J,

Figura 127.- Diferentes modelos de organización social en los primates según Sabater Pi, 1984.

256 JosÉ GIBERT


La sociedad actual se enfrenta a varios problemas derivados del tamaño del
grupo que- se ha hecho único e inmenso, siete u ocho mil millones para un solo
planeta- que tiende a agruparse en magápolis con muchos millones de habitantes,
cosa que determina, entre otras, el aumento de la agresividad.
Otro factor determinante de la agresividad es el derivado del binomio
cooperación-competitividad. La cooperación es uno de los fundamentos de la
existencia como grupo. Lo he argumentado ampliamente. La cooperación nos
hace humanos. La competitividad no ritualizada no existe en los chimpancés, pues
todos consiguen su alimento de forma cooperativa y tienen acceso, sin grandes
problemas, a la procreación. La competitividad, como la entendemos en la
actualidad, debe ser un fenómeno social reciente que debió surgir, con gran
virulencia, con el control territorial en las primeras sociedades agricolas y ha
llegado a un máximo en nuestros tiempos.
La competitividad excluyente implica la lucha por un puesto de trabajo, es
decir por el alimento, con exclusión del competidor que queda, en la mayoría de
los casos, en situación precaria. La competitividad sin reglas ni ética es un grave
problema. En la humanidad actual el binomio cooperación-competitividad está
muy desequilibrado.

ALTRUISMO

Es evidente que descendemos de animales sociales y que nosotros los humanos


hemos acentuado esta tendencia hasta llegar a lo que algunos sociólogos denominan
ultrasociabilidad. En la formación del grupo humano, además de fenómenos
estrictamente biológicos como el bipedismo o la dieta, intervienen otros de tipo
sociológico como la estructura del grupo y su relación con la comida, el sexo o el
territorio, pero además hay otros factores de tipo psicológico difíciles de valorar.
La relación entre la psicología y la biología está en sus inicios. En la actualidad
hay grandes progresos en las neurociencias, pero aún es dificil encontrar las bases
biológicas de muchos fenómenos estrictamente psicologicos.
El estudio del fenómeno altruista en los animales es difícil. Todos los
investigadores reconocen que existe, pero resultan complejas las explicaciones.
Los sociobiologos intentan encontrar su fundamento y transmisión, aunque
reconocen su dificultad, pues es muy dificil explicar su evolución por selección
natural. Wilson fue de los primeros sociobiólogos que se ocupó extensamente de
este tema. En su monumental trabajo: "Sociobiología. La nueva síntesis"(Omega,
1980), le dedica un interesante capítulo al altruismo dentro del mundo animal y

EL HOMBRE DE ORCE 257


un breve apartado al altruismo humano. Los ejemplos de altruismo animal
enumerados por Wilson son numerosos y comprenden un amplio abanico:
invertebrados, aves, mamiferos no-primates y primates.
Entre los invertebrados cita casos bien conocidos como el de la defensa del
nido por las hormigas soldados, la defensa de la reina en su vuelo nupcial, la
protección del nido por las obreras y soldados, etc. Quizá los más llamativos sean
el abandono del nido por las obreras moribundas de la hormiga segadora americana
(Pogonomyrmex badius) y el abandono del nido por las obreras dañadas por la
hormiga del fuego (Solenopsis invicta). Es bien conocido que el comportamiento
social de las hormigas está regido por mecanismos muy estrictos controlados por
estímulos bioquímicos, por lo que es muy dificil considerar los ejemplos propuestos
por Wilson como "altruistas".
En las aves y los mamíferos no-primates, cita ejemplos derivados de la defensa
del nido, de la prole o del grupo, como es el caso del chotacabras americano
(Chordeiles minor) que, ante el ataque de un depredador se sitúa enfrente, vuela
lejos del nido y se posa ante él con las alas caidas, con lo que consigue desviar su
atención y apartar al depredador del nido, poniendo en peligro su vida. Este es un
ejemplo más elaborado de actividad presuntamente altruista, pues no sabemos
hasta qué punto este tipo de actitudes referente a la defensa del nido están controladas
instintivamente y no voluntariamente.
Yo entiendo el acto altruista como derivado de la voluntad al servicio de la
defensa, protección o salvación del grupo o sus individualidades, con gran riesgo
de la salud o la integridad corporal y que puede significar, en casos extremos, la
pérdida de la vida. Contrapongo, aquí, voluntad e instinto. En el acto altrustista
humano, lo más probable es que coincida la voluntad con el instinto, pero siempre
la voluntad está presente. En todo caso es un debate amplio que no podemos
abordar aquí. Para mí, en definitiva, un acto altruista tiene que ser voluntario y
sólo se da con claridad en los seres humanos y quizás en nuestros parientes más
próximos. Debemos recordad que los instintos en los humanos están, en la mayoría
de los casos, supeditados a la cultura.
Wilson considera que el acto altruista en los humanos, se origina con el trueque.
Dice Wilson: "Su elevada inteligencia (la humana) y capacidad de simbolización,
hacen posible el auténtico trueque. La inteligencia también permite que los
intercambios se estrechen fuera del tiempo, convirtiéndose en actos de altruismo
recíproco (Trivers, 1971). Las convenciones de este tipo de comportamiento se
expresan en las familares expresiones de la vida cotidiana: dame algo ahora y te lo
devolveré luego". Es muy probable que en los actos altruistas se espere algún tipo
de recompensa. pero en determinados actos heróicos, dudo que el determinate sea


258 JOSÉ GIBERT
la recompensa. Lo importante es que el altruismo se dá y es un gran progreso para
el grupo social. Dice Cela Conde:
"..la enorme complejidad y riqueza de nuestro mundo moral , lleno de leyes
y costumbres, no debería confundirnos. Esa gran diferencia que observamos ahora
debió ser considerablemente más pequeña en anteriores etapas del proceso evolutivo.
Es muy posible que una conducta altruista mucho más simple tuviera gran
importancia para el éxito adaptativo de nuestros antepasados del género
Australopithecus. Si aceptamos que es así, el amplio espectro de nuestros valores
morales debería haberse desarrollado más tarde. cuando se incrementaron las
capacidades cognitivas". "Una vez que se forma un grupo así, es necesario llevar
a cabo actos como el de compartir comida, ayudar a los heridos o defender el nido
del ataque del predador; la conducta alcanza una dimensión muy superior a la
meramente individual. Y el éxito adaptativo de esa conducta colectiva es tal, que
parece fuera de toda duda que se extendiera a toda la población cualquier tendencia
genética capaz de favorecerlo". (Taula, 12)
Si admitimos que los chimpancés ya practican el altruismo, debemos suponer
que nuestros ancestros los Praeanthropus y Australopithecus también eran capaces
de ejercitalo, y por supuesto Horno, por lo que algunos de nuestros antepasados de
Orce eran altruistas.
Un ejemplo de altruismo en nuestros antepasados reside en el "Turkana Boy" o
KNM-WT 15.000, que es un ejemplar juvenil de 16 años aproximadamente,
identificado como Horno ergaster Pues bien, el joven del Turkana tenía una vértebra
patológica desde su infancia, lo que le impedía caminar con normalidad. La pregunta
es muy clara ¿cómo consiguió vivir hasta los 16 años con esta grave anomalía? Sin
duda, el grupo le debió ayudar mucho y, desde luego, con un comportamiento
altruista de la mayoría de sus componentes. Es un bonito ejemplo de altruismo
fósil.
El altruismo es un valor importante dentro del grupo, aunque el individuo
que lo ejercita no espera una recompensa inmediata; es lógico que progrese en la
jerarquía, lo que sucede con frecuencia en el caso de los chimpancés. El altruismo
puede ser un valor selectivo para la promoción social. En nuestra sociedad los
criterios de promoción son muy complejos, pero creo que el altruismo, no ocupa
un buen lugar. A nuestros líderes se les debería exigir una buena dósis de altruismo.

LENGUAJE

Uno de los debates más apasionantes de la Paleontología Humana en la


actualidad se refiere al desarrollo del lenguaje en el linaje humano. Hay

EL HOMBRE DE ORCE 259


investigadores como Tobias, Falk y Holoway que argumentan un surgimiento
temprano; otros por el contrario, sugieren una aparición muy reciente, como el
lingüista Chomsky o los anatomistas Laitman y Lieberman. El lenguaje es un
producto muy eleborado de la mente humana pues requiere una gran cantidad de
adaptaciones muy especializadas, tanto en la morfología del aparato fonador, como
en el control cerebral del mismo. Nuestro cerebro y el tracto vocal se han
modificado enormemente en un período corto de tiempo- en los últimos 6 millones
de años- durante los cuales el linaje humano se ha ido especializando a partir de un
ancestro común con nuestros primos los chimpancés.
El aparato fonador no queda fósil, excepto un pequeño hueso, el hioides, del
que sólo se ha encontrado un ejemplar en el neandertal de Kebara (Israel), por lo
que las investigaciones deben basarse en la antomía de los moldes endocraneales
estudiados por Falk, Holoway y Tobias, quiene localizaron en los primeros
representantes del género Homo, concretamente en el ejemplar KNM-ER 1470, la
presencia del área de Broca, en su hemisferio izquierdo, área que no está presente
en los cerebros de los chimpanacés.Tobias,también la encuentra, en la región parietal
de los moldes endocraneales de Olduvai, atribuidos a Homo habilis.
El área de Broca coordina la musculatura de la lengua, la boca y la garganta,
que son los elementos fundamentales para vocalizar las palabras, mientras que el
área de Wernike está situada en un área de asociación cerebral del neocortes donde
llegan todos los estímulos procedentes de los sentidos, por lo que analiza, compara y
relaciona todos los datos sensoriales. Así las frases que pronunciamos han sido
organizadas en el área de Wernike y los movimientos de los labios y la lengua,
ejecutados en la de Broca. La presenca del área de Broca en Horno habilis indica que
este remoto antepasado podía mover la lengua, los labios y los músculos de la
garganta, con precisión. Es decir, emitía algo más que los sonidos guturales de los
chimpancés.
El origen del lenguaje puede estar relacionado, también, con la asimetría
cerebral es decir, la lateralización o distribución desigual de las diferentes funciones
cerebrales en los hemisferios derecho e izquierdo. El lenguaje se controla en el
himisferio izquiedo, en el que están situadas las áreas de Broca y Wernike, mietras
que las expresiones faciales y otras características se regulan en el derecho. El
estudio de los moldes endocraneales sugiere que la lateralización ya comenzó con
los autralopitécidos. Es seguro que en los primeros fabricantes de herramientas, es
decir en Homo habilis, la lateralización era un hecho, pues la mayoría de los
talladores de industrias olduvaienses de África eran diestros. Pero en estudios muy
recientes se ha comprobado que en los chimpancés también hay lateralización,
aunque en menor grado que en los humanos.

260 JosÉ GIBERT


Lo interesante es que en los moldes endocraneales de Horno habilis, se dan
dos condiciones básicas e imprescindibles para la existencia del lenguaje: la
lateralización y la presencia de las áreas que lo controlan.
El anatomista Laitman relaciona el aparto fonador con estructuras del
basicráneo. En los bebes humanos, los chimpacés y A. africanas, y en los
neandertales, el basicraneo está muy poco arqueado, a diferencia de los humanos
actuales. Según esta caracteristica anatómica, ni los neandertales ni los humanos
primitivos dispondrían de espacio suficiente para que el aparato fonador funcionara
con corrección, y pudieran hablar. La estructura del basicraneo, puede ser
determinante para la existencia de un aparato fonador muy perfeccionado, como
el de la humanidad actual, pero no impide que Horno habilis fuera capaz de emitir
sonidos articulados, modulados e inteligibles para sus congeneres. El lenguaje,
como otras cracteristicas anatómicas o sensoriales de los humanos, no surge en un
instante la evolución no funciona así.
Se ha argumentado que KNM-WT 15.000- el "Turkana Boy", el "Horno
ergaster" mejor conservado-, no podía hablar por la disposición de su caja torácica
incapaz de soportar un diafragma que permita, junto a los pulmones, impulsar el
aire con la suficiente fuerza para hablar. Pero éste no es un argumento determinante.
En definitiva, en Horno habilis y Horno rudolfensis se dan las condiciones
básicas para poder hablar, por lo que lo más probable es que exista comunicación
verbal entre los miembros del grupo;comunicación importante, más alía de la
estrictamente gutural, facial o gestual de los chimpancés.
Pero, además de las consideraciones anatómicas, fundamentales y básicas, hay
otras vías de investigación muy interesantes. Nos referirnos a los sistemas de
comunicación de los chimpancés y al estudio de determinadas enfermedades
humanas que afectan al habla. Hay una extensa literatura sobre este tema que no
podré resumir y, además no es mi especialidad, pero creo oportuno resaltar algunos
aspectos importantes.
Es bien conocido que los chimpancés en libertad no hablan, aunque que tienen
un sistema de comunicación facial, gestual y gutural complejo, mediante el que
transmiten a sus congéneres desde señales de alarma hasta manifestaciones de su
estado anímico.
Pero los chimpancés en cautividad, sometidos a un sistema de aprendizaje,
adquieren nuevos modelos de comunicación con relativa facilidad. Son bien
conocidas las experiencias del matrimonio Gardner con la chimpancé Washoe que
aprendió el lenguaje por signos de los sordomudos americanos (ASL) con el que
se comunicaba con sus cuidadores. Con este procedimiento se podía establecer

EL HOMBRE DE ORCE 261


una comunicación sencilla. como identificar objetos, relacionarlos, establecer
categorias y construir oraciones simples. Por ejemplo, los chimpancés, pueden
diferenciar dos conceptos antagónicos como lo mismo" y "distinto", pueden
solicitar que les hagan cosquillas ("cosquillas perseguir"), crear terminos nuevos
("pajaro-agua", para identificar un cisne), hacer oraciones simples como "abrazar
Roger", "ven abrazar" , "aparta globo - .
Roger Fouts describe un dialogo que reproduzco:
"Tú y yo volver casa ahora" le decía Fouts a Washoe, mirando al reloj con
ansiedad.
"No", contestaba washoe con expresión desafiante.
"¿Qué tu querer?", preguntaba Fouts, al borde de la desesperación.
"Golosina", contestaba Washoe con naturalidad.
-Vale,vale, tu poder comer golosina en casa" contestaba Fouts.
"Tu yo prisa ir", replicaba Washoe.
Añade Fouts:" Se le puede llamar chantaje o negociación pero lo cireto es que
estos tira y afloja son una práctica cotidiana para quien convive con chimpancés o
con niños".
Sin embargo están muy lejos de nuestro lenguaje hablado, pues no son capaces
de construir sintagmas, es decir, ordenar las pocas palabras que utilizan para expresar
varios pensamientos y situarlos en un determinado tiempo.
El matrimonio Gardner recibió muchas críticas que no podemos analizar en
este libro, sin embargo hay que aceptar, a día de hoy, que los chimpancés disponen
de capacidad de comunicación sencilla por signos. Incluso los sociobiólogos más
reduccionistas admiten hoy que los chimpancés disponen de un sistema de
comunicación semejante al de los niños de tres años. Los incrédulos, pueden leer
el magnífico libro de Roger Fouts titulado "Primos Hermanos".
La pregunta clave es: ¿Cómo se pasó del lenguaje gestual- de signos- que es
un sistema de comunicación visual, a un sistema de comunicación auditivo y
vocal basado en el habla?
Hay varias teorías para explicar la evolución del lenguaje, desde el mímico.
gestual y gutural de los chimpancés hasta el vocal humano. Fouts sugiere un camino
interesante basado en sus experiencias con niños autistas a los que enseñaba el
lenguaje de los signos con el fin de que se iniciaran en la comunicación vocal. lo
que logró con éxito. Fouts utilizaba el lenguaje oral con los pacientes al n-iisme

26: JOSÉ GIBERT


tiempo que el ASL. Los niños autistas aprendían los signos con relativa facilidad
y conseguían comunicarse con él, de tal manera que el lenguaje de los signos
estimuló su capacidad para el lenguaje verbal, y sus pacientes, al cabo de varias
semanas, empezaron a hablar.
Esta experiencia fue contrastada con otros investigadores que, como dice Fouts:
"Corroboraron que todos los niños autistas que habían aprendido varios signos.
se habían vuelto más comunicativos con las personas de su entorno y algunos
habían empezado a hablar de forma espontánea. El habla, empieza a perfilarse
como un agradable efecto colateral de la adquisición del lenguaje de signos en
niños autistas, aunque nadie acertaba a explicarse el porqué".
La explicación a la anterior pregunta se debe a los trabajos de Doreen Kimura
sobre la afasia, un trastorno del habla debido al deterioro de determinas zonas del
hemisferio izquierdo. Dice Fouts:
"La Dra. Kimura me explicó que, según todos los indicios, la región del
cerebro que controla el habla también es la responsable de los movimientos manuales
de mayor precisión. Los pacientes afásicos que sometió a estudio, eran capaces de
entender y producir palabras aisladas para formar oraciones. De la misma forma,
eran capaces de llevar a cabo una actividad motriz simple, como pulsar un botón,
pero no podían coordinar una secuencia de movimientos de idéntica naturaleza".
Así que, continúa Fouts: " el habla es inseparable de la actividad motriz precisa y
secuencial" y " el lenguaje de los signos se vale de la actividad motriz de las
manos y el lenguaje hablado de la actividad motriz de la lengua. Estos movimientos
precisos de la lengua y de las manos no sólo están relacionados entre sí, sino
conectados a través de las regiones del cerebro que rigen la actividad motriz
general".
Según el antropólogo Gordon Hewers los primeros homínidos se comunicaban
a través de las manos y esto les había llevado a conseguir una gran habilidad
manual que les permitió tallar piedras con gran precisión, es decir, fabricar las
primeras herramientas. Debemos tener en cuenta que la postura bípeda, es una
adquisión antigua en el linaje humanos. Según Senut y Pikford, Orrorin, ya era
casi bípedo hace 6 millones de años y Praeanthropus afarensis tenía una postura
ergida hace aproximadamente cuatro millones de años. Así que, hace varios millones
de años, las manos quedaron muy libres para comunicarse gestualmente y con
mayor libertad y precisión que las extremidades anteriores de los chimpancés,
excesivamente largas y con el pulgar más reducido y no oponible. Es posible por
tanto que a partir de la comunicación gestual, muy limitada pero presente en los
chimpancés, y por lo tanto en nuestros antepasados del linaje humano, se pasara al

EL HOMBRE DE ORCE 263


lenguaje hablado a lo largo de seis millones de años, durante los cuales se estableció
un estimulante dialogo mano-cerebro, que estimuló las zonas sensoriales y motoras
llegando a la perfección del lenguaje actual , y... a tocar el violonchelo.
De los párrafos anteriores se deduce que la esencia de la comunicación primitiva
reside en los gestos y los signos realizados con las manos, dedos, cuerpo y, en
menor medida, en los gruñidos. ¿De dónde surge el lenguaje actual de los gestos
o los gruñidos?, o planteado con dos preguntas que se formula Fouts:¿Cómo lo
hicieron los primeros humanos para pasar de unas reglas simples como "yo" y
"oso" a una construcción elaborada como "yo atrapé al oso"? ¿Cómo superaron el
abismo que separa los símbolos aislados de un complejo sistema lógico que puede
llegar a producir millones de significados distintos?

La evolución es siempre parsimoniosa, sigue el camino más sencillo. En la


evolución de linaje humano, como hemos señalado antes, la liberación de las
extremidades anteriores y la movilidad manual se consigue apartir de los 6 millones
de años de manera progresiva. Sigue después el desarrollo de las áreas temporales
con la lateralización cerebral y la formación del área de Broca, en el hemisferio
izquierdo de Horno habilis, para continuar con el desarrollo del neocortex, la
parte del cerebro asociada a la solución de problemas, flexibilidad del
comportamiento y habilidad cognitiva, y finalizar con la formación del tracto
vocal.
Según este esquema evolutivo, lo primero deben ser los gestos realizados con
las extremidades anteriores y las manos, gestos muy precisos y complejos que
pueden conducir a una sintaxis elemental. Tomaré un ejemplo de los Drs. Stoke y
Wilkox, citado en el libro de Fouts; dicen los citados investigadores: "Mueva la
mano derecha hacia el costado izquierdo y tome el dedo índice extendido de la
mano izquierda". Al realizar este gesto, según los autores, se habrá ilustrado la
forma más primitiva de sintaxis: "La mano derecha es el sujeto (puesto que lleva
a cabo la acción), el movimiento oscilante de dicha mano es la acción en sí o
predicado y el dedo índice de la mano izquierda es el agente pasivo u objeto".
Traducido al lenguaje gramatical, la reproducción simbólica de este gesto
corresponde a la estructura sintáctica básica: sujeto-verbo-objeto.
Añade Fouts: "Resulta fácil imaginar a nuestros primeros antepasados
empleando este gesto para trasmitir una información del tipo "Halcón cazó ardilla".
También podían modificar el contenido mediante el uso de adjetivos (por ejemplo
alargando dos dedos en lugar de uno para indicar que fueron dos las ardillas
cazadas) o de adverbios (por ejemplo arqueando las cejas para indicar incredulidad:
Parece ser que el Halcón cazó a la ardilla"). La posibilidad de realizar este tipo

64 JosÉ GIBERT
de variaciones en la relación que mantienen los mismos elementos de un mismo
enunciado, constituye la base del lenguaje tal como hoy lo conocemos".
Esta habilidad manual la debemos relacionar, siguiendo los argumentos antes
expuestos, con la postura bípeda y la manufactura de industrias líticas. Así que en
Preanthropus afarensis, (Lucy en nombre vulgar), uno de nuestros probables
antecesores más remotos de 4 millones de años ya se tiene la postura bípeda y la
posibilidad de gesticular con los brazos y las manos, por lo que debe acentuarse la
comunicación gestual, ya presente, de manera muy elemental en los chimpancés.
En Horno habilis y Horno rudolfensis, hace 2 ó 3 millones de años, se dan las
siguientes coincidencias: gran capacidad manual que se plasma en la fabricación
de herramientas, lo que presupone un gran avance en la comunicación gestual;
aumento del volumen cerebral, lateralización con el desarrollo de las áreas
temporales y presencia de las áreas determinantes del lenguaje en el hemisferio
izquierdo; nacimientos inmaduros e inicio del aprendizaje intensivo de la prole
que tiene una larga infancia; refuerzo de la estructura grupal con surgimiento del
altruismo; es decir, sólo hace falta encontrar un hueso hiodes para demostrar la
presencia de un aparto fonador elemental y comprobar, objetivamente, que el
lenguaje hablado se inicia en Horno habilis. Aún así, con los datos expuestos, se
dan las condiciones básicas para que exista una comunicación intensa,
probablemente verbal, entre nuestros antepasados de Orce.
Sin embargo los lingúistas tienen otras opiniones, muy opuestas a las que he
explicado. Ellos parten del estudio de la sintaxis de las lenguas actuales, lo que
constituye un enfoque limitado y parcial. El lingúista Dereck Bikerton, afirma
que "la sintaxis debió surgir de forma repentina, con todos sus mecanismos
perfectamente desarrollados, siendo la causa más probable de esta génesis algún
tipo de mutación biológica que habría afectado a la organización del cerebro".
(Lenguaje y Especies, Alianza Editorial 1994). Es decir el lenguaje surgió
espontaneamente en un momento de la evolución del linaje humano por mutación
en un grupo que prosperó rápidamente.
Una opinión parecida es la del lingüista Noam Chomsky, que defiende la
existencia de algo parecido a un "órgano del lenguaje" en los humanos que se ha
desarrollado por mutación espontanea sin intervención de la selección natural.
Este importante lingüista y su escuela consideran que hay reglas similares en
todos los lenguajes de la humanidad actual, por lo que la estructura gramatical de
todas las lenguas es similar, y, en consecuencia, tiene un origen común reciente.
Las diferencias, entre las múltiples lenguas son de tipo cultural. El problema de
Chomsky es que estudia, basicamente, el problema gramatical del lenguaje basado

EL HOMBRE DE ORCE 265


esencialmente en la escritura, sin tener en cuenta que la comunicación es algo más
que palabras, pues gestos, tonos de voz, expresiones, risas y llantos, forman parte
del lenguaje. Una sola palabra pronunciada con diferentes tonos según el estado
anímico, puede decir cosas muy diferentes. Algo similar opina Stephen Jay Gould,
el gran paleontólogo, al afirmar que el lenguaje humano no se forma mediante la
selección natural, sino por efectos colaterales.
Los lingúistas están impresionados por la complejidad del lenguaje humano y
la asocian a un gran desarrollo cerebral que sólo se da en ¡lomo sapiens sapiens.
Así que el lenguaje se forma con la aparición de nuestra subespecie en el árbol
evolutivo, lo cual sucede hace aproximadamente 150.000 años, un lapso de tiempo
muy corto para recorrer un largo trecho, a no ser que aceptemos caminos extraños
a los mecanismos normales de la evolución humana, corno la macromutación
propuesta por Bikerton o el surgimiento del "órgano del lenguaje" de Chomsky,
lo que repugna a muchos paleontólogos entre los que me encuentro.
Argumentos similares se emplearon al discutir la visión y se ha comprobado
que su formación, muy compleja, se puede explicar por los mecanismos normales
de la evolución.

EL LENGUAJE Y LA CAZA

La caza tal como se entiende en la actualidad, y cuyo inicio se sitúa en los


primeros cazadores-recolectores del neolítico- y que continúa, en la actualidad, en
los últimos pueblos con cultura neolítica-, exige unas pautas muy complejas: encontrar
el rastro o las huellas, su dirección, distinguir el individuo a perseguir del resto de la
manada, la dirección que sigue y si el rastro es reciente o antiguo, lo que está en
función del tipo de huellas, de la climatología ..etc. La discusión de todas estas
variables en el grupo, exige un modelo de comunicación muy sofisticado y rápido
para tornar decisiones acertadas, comunicarlas con urgencia y no perder la presa.
Dudo que estas pautas las pudieran ejercer nuestros antepasados de Orce, por
lo que la caza se limitaba, como ya hemos explicado a la persecución de individuos
infantiles, enfermos o viejos observados visualmente y no a través de huellas, la
aprehensión de polluelos recien nacidos o mamíferos en sus madrigueras. Todos estas
actividades necesitan algún tipo de comunicación, coordinación y cooperación más
simple que la de los Kong u otros cazadores-recolectores actuales cuando practican la
caza de persecución sistemática organizada, por uno o varios individuos del grupo.

JosÉ GIBERT
LA MENTE HUMANA

Los seres humanos piensan que son libres hasta

que son conscientes de las causas que los determinan

Spinoza

He relatado anteriormente, que en un congreso celebrado en Barcelona hace


escasos años sobre la evolución del cerebro, pregunté a los ponentes sobre el
origen de la conciencia y desviaron la respuesta. Me resultó sorprendente pero
lógico, pues sobre la mente humana sabemos muy poco, tan poco que resulta casi
imposible definir el concepto desde una perspectiva estrictamente científica. Sin
embargo la conciencia es una realidad, que está en la mente humana y ésta debe
tener una estrecha relación con el cerebro y su modelo organizativo.
Es difícil definir la conciencia, pero es más facil describir algunos fenómenos
no-biológicos que pueden asocirse a la conciencia como el sentimiento de culpa,
los principios del bien y del mal que rigen nuestra conducta ética o actitudes
morales que nos hacen reflexionar ante multitud de acontecimientos en nuestra
vida. El inmenso mundo de los sentimientos y pasiones, en ocasiones tan
irracionales, también pueden formar parte de la conciencia, como son el temor
ante la muerte, la emoción amorosa, muchos estados anímicos de ansiedad, alegría
o tristeza o el escaso y poderoso sentimiento de felicidad. Pero la mayoría de
autores, consideran que la conciencia es la máxima responsable del "libre albedrío"
y del concepto de "yo", consideraciones muy abstractas que tienen más connotaciones
metafísicas que psicológicas.
El gran paleontólogo G.G. Simpson, afirma: "Entre la infinitud de formas
inanimadas y vivientes de la Tierra- y que sepamos del Universo-, el hombre es
único. Para entenderlo es necesario reconocer su parentesco con otras formas
vivientes, pero su naturaleza esencial está definida por cualidades que no existen
en ninguna otra forma y no son las que tiene en común con los monos antropides,
los peces, los árboles, el fuego y otras cosas distintas de él... El bien y el mal, lo
justo y lo injusto, conceptos irrelevantes en la naturaleza, sólo desde un punto de
vista humano se tornan aspectos reales y esenciales del cosmos tal como lo concibe
el hombre, y el propio cosmos adquiere un significado moral desde que la moral
aparece en el hombre" (El sentido de la Evolución, Editorial Universitaria de
Buenos Aires, 1961). Y es bien cierto, que la singularidad de los seres humanos
está en las funciones de su mente, pues es ésta quien le confiere la característica de
único.

EL HOMBRE DE ORCE
El fundador de la neurofisilogía Dr. C.S. Sherrington, a principios del siglo
XX opinaba que era imposible abordar el estudio de la conciencia, que estaba
fuera de nuestro alcance. El neurobiólogo D. Hubel considera que la pretensión de
investigar sobre estos temas equivale a intentar elevarse en el aire tirandose hacia
arriba de los tirantes, y Colin McGinn de la Universidad de Rutgers, afirma: "La
profunda sensación de misterio que experimentamos en relación con la conciencia
debería al menos animarnos a explorar la posibilidad de que su comprensión nos
esté sencillamente vedada".
Sin embargo la ciencia tiene la obligación de esclarecer los misterios, de
reducirlos a problemas que podamos solucionar y en último termino, entender.
No obstante explicar el origen de la conciencia con los datos que proporcionan las
neurociencias o la Psicología es muy dificil, es más, hay muy pocas explicaciones
razonables, pero aún así algunos científicos lo han abordado.
Darwin en el prólogo de su primera edición del Origen de las Especies,
decía: "En el futuro lejano veo campos abiertos para investigaciones mucho más
importantes. La Psicología se basará sobre nuevos cimientos, los de la necesaria
adquisición gradual de cada una de las facultades y aptitudes mentales." Darwin,
en este parrafo, entendía que la mente humana, como el resto de los seres vivos,
estaba sujeta a cambios graduales, selectivos, derivados de la evolución. Darwin,
en su gran coherencia científica no excluyó a la mente humana de los procesos
evolutivos.
Pero Wallace, el otro fundador de la Teoría Evolutiva, pensaba que la mente
humana no surgía por evolución sino que era impuesta por una inteligencia superior.
Admitía, por lo tanto, un origen material para el cuerpo humano y un origen
sobrenatural para la mente. Era dualista. Este principio, tan importante en el
pesamiento occidental desde Platon a Descartes, no es aplicable en ciencia, por lo
que no es posible considerar el origen de la mente o la conciencia de manera
diferente al origen del cerebro. La conciencia dimana del cerebro y éste ha
evolucionado, como todo órgano, de manera armónica, en conjunción con las
restantes partes del ser vivo al que pertenece; Ser vivo que ha sido modulado
mediante el proceso evolutivo.
La conciencia no está situada en un área determinada del cerebro, por lo que
debe atribuirse a su totalidad la generación de los estados de conciencia descritos
en párrafos anteriores. Los actuales enfoques para abordar este tema han superado
las visiones dualistas e incluso la dialectica vitalismo-materialismo, pues han surgido
nuevas perspectivas científicas derivadas de la ciencia de la complejidad que,
entre otras cosas defiende el concepto de "emergencia" como una nueva propiedad

268 JosÉ GIBERT


que surge de la complejidad de los sitemas, es decir volvemos, con nuevas
formulaciones, al antiguo concepto de que "el todo es más que las partes", pero
con nuevas perspectivas.
La ciencia siempre tiende a buscar teorías generales que expliquen la
compleja realidad descrita con frecuencia de manera fragmentaria. La última gran
síntesis es la Teoría de la Evolución, formulada por Darwin en el siglo XIX, y que
cambió de manera radical la totalidad de las Ciencias Naturales. A partir de 1850
no hay otros enfoques posibles en biología que no sean los evolucionistas. Lo
mismo podemos decir de la Teoría de la Relatividad de Eistein, que revolucionó la
visión del mundo y del universo. A finales del siglo XX se han intentado nuevas
síntesis, o quizás nuevos enfoques con pretensión de síntesis, que permitan
comprender la compleja realidad natural. Estos nuevos enfoques han sido posibles
gracias, sobre todo, al enorme desarrollo de la informática, que permite diseñar
modelos complejos de la realidad natural.
En las últimas decadas se han divulgado las nuevas teorías globalizadoras,
como la hipótesis de Gaya para comprender la evolución de nuestro planeta, y
también la Teoría del Caos y / o Ciencia de la Complejidad, que en cierta manera
pueden considerase conceptos sinónimos. Con potentes ordenadores se intenta
investigar la evolución de los sistemas biológicos de simples a complejos, sus
cambios, sus explosiones y extinciones, aplicar las conclusiones a lo que sucedió
en la naturaleza, tanto en las exticiones biológicas que contrasta el registro fósil,
como la desaparición de culturas milenarias de dificil explicación. También se
preocupan del estudio de la inteligencia artificial, relacionada con sistemas
complejos y abordan el tema de la conciencia.
Hace ya tiempo, a finales de los sesenta, algunos psicólogos hablaban de
"cualidad emergente" al referirse a la conciencia, y así W.H. Thorpe afirma: "Si el
desarrollo de la conciencia fue realmente una necesidad evolutiva que acompañó
al aumento del volumen del cerebro, ¿acaso no implica este hecho que la conciencia
es algo distinto de las otras actividades del cerebro, que es una auténtica cualidad
emergente?" (La física della mente. 1969). Las actuales investigaciones sobre la
inteligencia artificial (IA) y los sistemas complejos intentan demostrar que después
de la máxima complejidad en los sitemas bilógicos o físicos, cuando se llega a los
límites del caos, se produce un cambio cualitativo. Es lo que se conoce como
emergencia.
El concepto de emergencia es una parte vital de la nueva ciencia de la
complejidad, ya sea en los sitemas biológicos o físicos. Muchos neurobiólogos e
informáticos consideran que es un hecho real. Patricia Churchlan en su libro The

EL HOMBRE DE ORCE 269


cumputational brain (1992) describe los procesos cerebrales, que explicaremos de
manera resumida. Según la investigadora citada, el sistema nervioso es un
instrumento de proceso en paralelo, lo cual da lugar a varias propiedades
interesantes. Para empezar, las señales se procesan en muchas redes de forma
simultanea.Luego, las neuronas son en sí mismas pequeños ordenadores analógicos
muy complejos. Por último, las instrucciones entre neuronas son no lineales y
modificables. Las redes neuronales reales son sistemas dinámicos no lineales y
por ello pueden emerger nuevas propiedades en el nivel de la red, y por lo tanto en
el cerebro hay propiedades emergentes en niveles superiores que dependen de
fenómenos de niveles inferiores del sistema.
El sociobiólogo y gran especialista en hormigas- sociedades muy organizadas-
E. Wison, al que ya hemos citado antes, asegura que en las colonias de insectos se
procesa mucha información, por lo que la vida social produce propiedades
emergentes que introducen nuevas cualidades al grupo.
De acuerdo con los datos antes expuestos parece posible relacionar la conciencia
con los fenómenos emergentes que deben surgir en el cerebro, lo que debe ser
considerado como un sistema dinámico muy complejo, de complejidad extrema,
acentuada por el entramado social creciente.
Los investigadores de la inteligencia artificial pretenden imitar el funcionamiento
del cerebro humano y en el momento actual están muy lejos de conseguirlo. En el
cerebro humano hay 10.000 millones de neuronas interconectadas entre sí por un
millar de conexiones cada una, lo que da más de 100.000 kilometros de conexiones.
Las neuronas, a escala individual no son conscientes, pero el conjuto sí. No se
sabe muy bien como funciona todo este inmenso entramado, pero con toda seguridad
los resultados de las operaciones que realiza nuestro cerebro, no las ejecutan las
mejores computadoras actuales, pues ninguna ha conseguido "pensar" y/o "sentir".
Estas consideraciones llevan a Penrose, el gran matemático, a afirmar que siente
simpatía por las interpretaciones místicas, para añadir que está buscando una nueva
física cuantica de la mente.
Penrose, en su libro La nueva mente del Emperador, lanza un fuerte ataque a
los investigadores de la inteligencia artificial que pretenden asimilar la computación
con la mente y describe una historia ficticia, pero muy ilustrativa: se estaba presentando
un inmeso ordenador con 10 elevado a 17 "unidades lógicas" capaz de lle gar a
conclusiones más fiables que cualquir comité de expertos. En el momento de las
pre guntas. un muchacho se dirige al ordenador y la pregunta "¿Cómo se siente?". El
ingeniero jefe replica que el ordenador no entiende esta clase de preguntas.

JosÉ GIBERT
El debate sobre el origen de la conciencia seguirá, surgiran nuevas perspectivas
de análisis y se produciran avances. En éste apartado he querido ofrecer algunos
enfoques recientes intentando seguir el consejo de Camus: "Un mundo que pueda
explicarse, incluso con malas razones, es un mundo familiar".
Después de esta larga disquisición es necesario preguntarse. ¿Cuándo surge la
conciencia en el linaje humano? El acto más elemental de la conciencia es el reconocemos
como seres individuales distintos de los demás, con un cuerpo propio, un "yo" dentro
del grupo. Este estado elemental de conciencia lo tienen los chimpancés, pues
reconocen su propio cuerpo, es decir, se sienten individuos dentro del grupo.
Según Sabater Pi, Gallup y Mc Clure "han comprobado experimentalmente
en varios grupos de chimpancés, que después de 72 horas, en 9 días consecutivos
de estar expuestos ante un espejo, los animales dejaban de responder agonisticamente
ante su imagen reflejada por el mismo, e iniciaban un reconocimiento de las
partes inferiores y posteriores de sus cuerpos que no podían ser observadas
normalmente. Estos mismos psicólogos llevaron a cabo una prueba experimental
que consistía en marcar, con una pintura especial, algunas partes de la cara de los
chimpancés previa anestésia de los mismos; despúes de recuperados, estos animales
eran colocados ante un espejo, y lo primero que se tocaban eran las manchas
coloreadas que se les había pintado en diversos lugares de la cara y que no eran
visibles sin la ayuda de un espejo".
El reconocimiento de su propio cuerpo sólo se da en chimpancés, pues se han
realizado experiencias con varias especies de cercopitécidos y gorilas con resultados
negativos.
Cito de nuevo a Sabater Pi: "El reconocimiento ante el espejo es una forma
avanzada de intelecto... Esta importante capacidad es un primer paso hacia la
conciencia del yo, que de momento sólo podemos atribuir con plenitud al hombre
y, en mucha menor escala, al chimpancé".
Si los chimpancés reconocen el "yo", son ya individuos dentro del grupo y
tienen un inicio de conciencia; deben también tener noción de la muerte, es decir
.de la perdida del "yo". El etólogo Teleki, citado en otras ocasiones, describe las
reaciones de un grupo de chimpancé ante la muerte de un jóven caído, por accidente,
de un árbol. Los miembros del grupo se reunieron entorno al cadáver profieriendo
erizos ululantes, propios de estados de gran ansiedad y empezaron a examinar al
adaYer. levantándole la cabeza, buscando las heridas. Tras varias horas de
:-servación y cuando ya se acercaba la noche, abandonaron el cadáver. Es mu y
_'rabie. por tanto, que los chimpancés tengan alguna noción sobre la muerte.

EL HOMBRE DE ORCE
Por consiguiente es muy probable que Horno habilis tenga una conciencia más
desarrollada que la de los chimpancés, y como consecuencia, nociones de vida y
muerte, lo que debe comportar el inicio de los sentimientos, algo muy nuevo y
enriquecedor que se debe incorporar al linaje humano de manera progresiva.

LA LIBERTAD

La acción no es una capacidad optativa de los humanos, sino una necesidad


esencial de la que depende nuestra supervivencia corno individuos y como especie.
Se puede elegir cómo y cúando actuar pero es forzoso actuar: ahí no hay elección
posible. Fernando Sabater
Una característica clave de los humanos es el libre albedrío o la capacidad de
ser libres; de poder elegir para actuar. La libertad, como todas las características
humanas, no se adquiere de golpe. Aún ahora no disponemos de libertad plena. La
libertad, la capacidad de elección, depende en buena medida del correcto
conocimiento de nuestro entorno natural y social. Así, cuantos más conocimientos
hemos acumulado, más posibilidades tendremos de elegir correctamente y actuar
en la dirección adecuada. Hay, por lo tanto, una relación directa entre la libertad
y el conocimiento del entorno.
La libertad y la capacidad de elegir que es consustancial con ella, implican
actos voluntarios. La libertad está por encima de los instintos. En realidad sólo los
humanos podemos elegir, el resto de los animales no elige, actúa por instinto o en
el caso de los animales domesticados corno los perros y los caballos, por
adiestramiento.Somos los primeros seres que que ejercitamos la libertad, rompemos
con la naturaleza y empiezamos a dominarla.
Si podemos relacionar la libertad con la capacidad de elegir, llegaremos a la
conclusión de que nuestros lejanos parientes lo chimpancés ya disponen de una
cierto grado de libertad, pues pueden elegir entre diferentes materiales para fabricar
sus toscas herramientas. El progreso es muy lento. Horno habilis es más libre que
los chimpancés, pues es capaz de escoger libre y voluntariamente entre una variedad
de materias primas muy superior a la nuestros primos lejanos.
Hay una relación directa entre libertad, conocimientos y desarrollo tecnológico.
Desde el primer producto manufacturado, las industrias de Kada-Goma en Etiopía,
hace 2,6 millones de años, hasta la Estación Espacial Internacional hay una sucesión
de descubrimientos ininterrumpida que conduce a la humanidad a nuevas cotas de
libertad.El ejemplo más ilustrativo es la capacidad de leer textos escritos en libros.
Un nuevo invento tecnológico: la imprenta, que contribuye a democratizar la


272 JosÉ GIBERT
cultura. Hay un salto cualitativo en la humanidad tras la imprenta, pues la capacidad
de trasmitir los conocimientos aumenta de manera exponencial y hay un mayor
número de personas que puedan adquirirlos. El saber deja de ser elitista y estar
recluido en los castillos y monasterios, para pasar a las universidades.
He querido realzar, de manera breve y corno final de este capítulo, que la
adquisición de la libertad es, quizás, el mayor logro de la humanidad.

EL HOMBRE DE ORCE