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TRASTORNOS DE LA CONDUCTA

ALIMENTARIA:
Anorexia, Bulimia, y Vigorexia
por Dra. Olivia A. Sandoval Shaik

Introducción

La alimentación es un proceso fundamentalmente fisiológico. En el


hipotálamo se encuentran ubicados los centros del hambre y saciedad, aunque
gracias a la corteza cerebral estos coordinan y correlacionan las percepciones de
los órganos sensoriales, el almacenamiento de los recuerdos de experiencias
pasadas y la relación de este comportamiento con el mundo exterior del sujeto,
todo ello con el objetivo de conseguir alimento.

No obstante el proceso no es tan mecánico como parece. El desarrollo


psicológico también está influido por la alimentación. A través del seno materno
el bebé aprende sentimientos de seguridad, bienestar y afecto. La relación con la
comida con estos afectos dura toda la vida, por esta causa ciertos estados
emotivos como la ansiedad, depresión, alegría influyen en los procesos de
alimentación.

En la sociedad occidental y muy en especial , la española , el acto de comer


es un acto social. Se come de manera grupal y la forma como comen define a los
diferentes grupos culturales. Es mediante la comida que se produce un acto de
comunicación social y se da un proceso de cohesión e identificación en el grupo.

Un Trastorno de la conducta alimentaria es una enfermedad provocada por


la ansiedad y preocupación excesiva por el peso corporal y el aspecto físico. Esto
ocurre cuando una persona coloca a la comida como eje central en su vida.

Para la persona que padece algún trastorno alimenticio la comida adquiere


un protagonismo especial (le da un significado específico de acuerdo a diversos
factores psicológicos y evolutivos) y basa en ella todos los pensamientos y actos
que forman parte de su vida diaria sintiéndose superdependiente de esa idea.

La comida se convierte en la razón por la cual se acude o no a una fiesta o


reunión, se evitan las visitas a los amigos en las horas de comida, se deja de salir a
comer a restaurantes que sirvan comidas que “engordan” ingiriendo tan sólo una
fruta o yogur en todo el día, de manera que la comida controla la vida de las
personas que sufren este trastorno.

Estas enfermedades ocurren por lo general en la adolescencia, entre los 13 y


20 años, ya que es un período en el cual el cuerpo se va desarrollando y cambia de
manera abrupta ,mientras que la imagen mental que se tiene del propio cuerpo es
mucho más lenta que su evolución fisiológica.

Podríamos decir que la publicidad y los medios de comunicación mediante


la aparición de modelos o prototipos “perfectos” de hombre y mujer, bellos y muy
delgados, son en parte, los responsables de la aparición de estos trastornos
alimenticios en un adolescente enfermo, ya que en esta delicada etapa el
adolescente esta en plena evolución tanto física como psíquica y está más
propenso a caer en desarreglos alimenticios al no tener aún formado ni su cuerpo
ni su personalidad ni su identidad.

La familia también juega un papel importante en esos trastornos, ya que se


originan en su mismo seno, y que pueden aparecer como síntoma de conflictos
internos, personales y de tensiones en las interrelaciones padres-hijos-hermanos.

En este trabajo describiremos algunos trastornos de la conducta alimentaria


en especial la anorexia nerviosa y la bulimia nerviosa. Además mencionaremos
otros trastornos relacionados con la ingesta de alimentos como lo son : El
trastorno por atracón o “Binge Eating”, la ortorexia y la vigorexia.

1. Historia.

Desde tiempos remotos el sobrepeso se ha considerado como un signo de


belleza, salud y poder. Esto puede deberse a que las clases altas eran las que se
podían “dar el lujo” de comer abundantemente. Antiguamente los banquetes
tenían un carácter sagrado y en ellos se podía comer y beber exageradamente y
empleaban el vómito para continuar comiendo.

Anorexia significa literalmente “falta de apetito”. La religión ha estado


asociada a la restricción de comida. Los religiosos y místicos han realizado el
ayuno con frecuencia como acto penitenciario y como medio para conseguir un
estado espiritual más elevado.

La más famosa anoréxica de la historia es Santa Catalina de Siena (1347),


quien a los 7 años empieza a rechazar los alimentos y en la adolescencia sólo
come hierbas y pan. Ingresó a la orden de las Dominicas y fue consejera del Papa
Gregorio IX en Avignon. Al ver que sus intentos de unificación del papado no
dan resultado, se siente fracasada, deja de alimentarse y muere.

En el siglo IX en Avicena, el príncipe Hamadham se estaba muriendo al no


comer, víctima de una inmensa melancolía. Esta es la primera referencia de un
anoréxico en un contexto médico, aunque provenga de un cuadro depresivo.

Las primeras referencia médicas sobre la anorexia aparecen en el siglo XVI.


Empiezan a aparecer datos de personas que presentan inanición, y las conductas
restrictivas de la alimentación se consideran anómalas, socialmente alteradas y sin
justificación religiosa.

En 1873 Gull en Londres y Lasségue en París describen cuadros anoréxicos


y hablan de la histeria como causante del trastorno y la denominan anorexia
histérica. Gull descartó la posibilidad que una enfermedad orgánica justificase la
anorexia.

Actualmente los modelos de investigación están basados en modelos de


tratamientos pluridisciplinares o muldisciplinarios y deben señalar los tres
núcleos conflictivos de la anorexia: peso, figura y pensamientos distorsionados.

Russell en 1970 y 1977 intenta mostrar la relación entre las teorías


biologicistas del origen de la enfermedad con las psicológicas y sociológicas y
llegó a las siguientes conclusiones:

• El trastorno psíquico provoca la disminución de la ingesta y


la pérdida de peso.

• La pérdida de peso es la causa del trastorno endocrino.

• La desnutrición empeora el trastorno psíquico.

• El trastorno psíquico también puede agravar directamente a


través de la función hipotalámica y producir amenorrea.

• Es probable que exista relación entre un trastorno del control


del hipotálamo en la ingesta y el rechazo de la alimentación
característico de la anorexia nerviosa.

• El trastorno hipotalámico podría alterar las funciones


psíquicas, generando actitudes anómalas hacia la comida, imagen
corporal y sexualidad.

A raíz de estos estudios y de los posteriores de Garner y Garfinkel (1982) la


anorexia nerviosas se define como un trastorno diferenciado de patogénesis
complicada, con manifestaciones clínicas que son el resultado de múltiples
factores predisponentes y desencadenantes.

En cuanto a la historia de la bulimia nerviosa podemos decir que el término


literalmente significa “hambre de buey” o un hambre muy intensa.

En 1743, en el Diccionario Medico de la ciudad de Londres se describe un


cuadro bulímico como: preocupación por la comida, ingestas voraces y períodos
de ayuno. Últimamente es cuando los aspectos que tienen relación con la figura y
los factores socioculturales han sido más influyentes.

El término bulimia nerviosa fue empleado por Russell en 1979, inicialmente


como una variante de la anorexia nerviosa y en la actualidad como entidad
independiente caracterizado por episodios de ingesta, continuados de vómitos o
uso de diuréticos o laxantes para contrarrestar las consecuencias del atracón,
sobre todo en pacientes que rechazan la probabilidad de ser o llegar a ser obesas.

2. Clasificación actual de los trastornos de la alimentación.


- Tipo restrictivo: pérdida de peso a través de dieta,
ayuno o realizando ejercicio intenso.

Anorexia nerviosa:

- Tipo compulsivo/purgativo: accesos de atracones y


vómitos.

- Tipo purgativo:se induce el vómito y usa laxantes,


diuréticos y enemas

Bulimia nerviosa:

- Tipo no purgativo: mecanismos compensatorios como


ayunos, ejercicio físico intensivo.

3. Definición de anorexia y bulimia

Anorexia Nerviosa: Trastorno mental que consiste en el rechazo a mantener


un peso corporal mínimo normal, miedo intenso a ganar peso y en una alteración
significativa de la percepción de la forma o tamaño del cuerpo.

Los principales síntomas de la anorexia son:

• Rechazo a mantener el peso corporal por encima del mínimo


adecuado para la estatura, llegando a situaciones de delgadez extrema.

• Miedo intenso a engordar, incluso cuando el peso es muy bajo.

• Sensación de estar gordo/a en general o en algunas partes del cuerpo,


como nalgas, muslos, abdomen. Tienen una percepción de su cuerpo que
no es real. Aunque estén realmente delgados/as, su espejo les dice que
siguen estando gordos/as.

• Aparecen otro tipo de problemas físicos que acompañan a la


desnutrición, como es en el caso de las mujeres la retirada o el retraso de
la menstruación.

• Ejercicio físico excesivo.

• Conducta alimentaria extraña: come de pie, corta los alimentos en


pequeños trozos.

• Incremento de las horas de estudios y disminución de las de sueño.


Todo ello puede producir en la/el enferma/o una serie de consecuencias
físicas y de comportamiento:

• Pérdida de peso alarmante.

• Amenorrea (pérdida de menstruación).

• Aparición de vello o intolerancia al frío.

• Tensión baja, arritmias.

• Aislamiento social

• Irritabilidad.

• Pánico a ganar peso.

Bulimia nerviosa: Es una enfermedad mental que consiste en atracones y en


métodos compensatorios inapropiados para evitar la ganancia de peso.

Sus síntomas más corrientes son:

• Preocupación obsesiva por la comida, con deseos irresistibles e


incontrolables de comer, dándose grandes atracones de comida en cortos
períodos de tiempo y generalmente a escondidas. (2 veces por semana en
un período de 3 meses)

• Conductas inapropiadas de manera repetida con el objetivo de no


ganar peso:Vómitos autoprovocados, abuso de laxantes, diuréticos,
enemas u otros fármacos; Ayunos y ejercicios excesivos.

• Menstruaciones irregulares.

• Peso normal o ligero sobrepeso.

• Miedo a subir de peso.

Todo ello puede producir en la/el enferma/o una serie de consecuencias


físicas y del comportamiento:

• Lesiones en las manos por los vómitos autoprovocados.

• Vómitos y diarreas incontrolables.

• Subidas y bajadas de peso.

• Obsesión por la comida.

• Depresiones y amenaza de suicidio.

• Aislamiento social.
• Falta de autoestima.

Las personas que sufren anorexia y bulimia poseen un carácter obsesivo lo


que significa que se preocupan constantemente por el peso y la dieta. Sin
embargo, la personalidad de estos pacientes es distinta. Así, la anoréxica suele
estar considerada como "niña modelo": perfeccionista, excelente estudiante, con
un nivel intelectual elevado y con tendencia a huir de los conflictos.

Se preocupan excesivamente por lo que opinen los demás de ella, suelen


tener demasiado autocontrol. No obstante las bulímicas, suelen ser más
impulsivas, intolerantes y se frustran más.

Estas pacientes pueden tener problemas de adicción a las drogas así como
propensión a la depresión y a la ansiedad. Además, suelen fracasar en sus
relaciones sentimentales. Es más fácil descubrir a que una persona padece de
anorexia ya que adelgaza tanto que prácticamente se queda en los huesos,
mientras que una mujer que sufre de bulimia suele mantener el mismo peso. Esta
es una de las razones por la que las bulímicas mantienen más tiempo en secreto su
enfermedad. La bulímica, a diferencia de la anoréxica, tiene más conciencia de
que está enferma y suele acabar solicitando ayuda.

La anorexia nerviosa no sólo es renunciar a comer por miedo a engordar,


también supone no gustarse a uno mismo, no aceptarse tal cual uno es. Existe una
asociación entre la delgadez y la búsqueda de la perfección y de la felicidad, por
ello, las personas afectadas restringen la cantidad de alimentos que comen. Una
vez que la enfermedad ha avanzado se produce una deformación de la imagen
corporal: la persona se ve gorda aunque no sea así.

La personas con anorexia nerviosa suelen ser introvertidas y tienden a


aislarse. Los periodos de semiayuno y actividad intensa se entremezclan con
períodos de ‘atracones’, seguidos de vómitos autoinducidos; se emplean
productos adelgazantes, laxantes y diuréticos, o se hace ejercicio excesivo, lo que
conduce a un gran deterioro físico y orgánico.

La bulimia nerviosa afecta a personas con problemas de inseguridad, que no


se sienten satisfechas consigo mismas y se obsesionan por la comida y el peso
corporal. Las bulímicas suelen consumir grandes cantidades de comida en un
espacio corto de tiempo (atracones), luego terminan adoptando mecanismos
compensatorio como pueden ser los vómitos o purgas e hiperactividad, con
intensos sentimientos de culpabilidad y autodesprecio; un círculo vicioso difícil
de cortar, pero no imposible.

La bulimia puede surgir por diversos motivos en especial los estados


emocionales adversos, las dificultades en las relaciones y la sensación de hambre
que se da por las restricciones en la alimentación realizadas durante el día. La
edad inicial suele ser más tardía que en la anorexia. Los atracones y vómitos se
producen a escondidas, la persona lleva una doble vida. Es normal el uso de
laxantes, diuréticos y productos adelgazantes. Existe un fuerte temor a no parar de
ingerir de voluntariamente y tener poca capacidad para controlar los impulsos, lo
que a veces puede acarrear problemas con el alcohol, las drogas y la conducta
sexual. Al contrario de lo que ocurre con la anorexia, el aspecto de los afectados
de bulimia parece saludable: el peso es normal o incluso hay sobrepeso, de modo
que resulta difícil detectar el trastorno exteriormente.

Las causas tanto en la anorexia como en la bulimia son tan múltiples y


variadas como enfermos las sufren, no obstante, el 80% de los casos aparece
cuando se comienza una dieta de adelgazamiento sin ningún tipo de control
médico. También se relaciona su inicio con la no aceptación de los cambios
corporales durante la adolescencia, con un aumento acelerado de peso, con
cambios significativos en la vida, con complejos relativos al físico, con problemas
de relación.

En situaciones extremas de anorexia y debido a la pérdida de peso y al gran


desgaste físico, la persona atraviesa estados de máxima desnutrición, pérdida del
cabello, piel seca y amoratada, uñas quebradizas y frágiles, alteraciones
hormonales que producen amenorrea (la regla desaparece), alto riesgo de
osteoporosis y lanugo (vello fino por todo el cuerpo), insomnio, hipotermia (se
siente frío incluso en verano), estreñimiento y saciedad precoz, bradicardia (se
reduce el número de latidos por minuto del corazón), bajadas de tensión arterial,
arritmias, probable paro cardiaco e inclusive la muerte (5-10% de los casos).

En la bulimia los vómitos provocan el aumento del tamaño de las glándulas


salivares, deterioro del esmalte dental, caries, daños en encías y paladar,
inflamación de la garganta, gastritis, vómitos de sangre, reflujo y ardores,
deshidratación e hipocalemia (bajos niveles de potasio en la sangre que pueden
producir debilidad muscular, temblores, arritmias y, en casos extremos, fallo
cardíaco). Si los atracones y vómitos son severos, puede ocurrir desgarramiento
del esófago y ruptura gástrica en el peor de los casos. El abuso de laxantes
produce diarreas, dolores de abdomen, cólicos, intestino perezoso y mala
absorción de ciertos nutrientes. Si se utilizan diuréticos, se intensifica el riesgo de
deshidratación y de pérdidas de potasio, con consecuencias más o menos graves.

Patología alimentaria. Anorexia y bulimia


1. Anorexia
2. Bulimia
3. Tratamiento de la patología alimentaria
4. Bibliografía
La Anorexia es una enfermedad que se caracteriza por el deseo de verse muy
delgada, y esto se logra a base de ayunos prolongados y restricciones alimentarias. La
enfermedad suele tener un comienzo lento, progresivo, que , a menudo suele pasar
desapercibido para los padres, logrando tomar conciencia de la enfermedad ya cuando su
hija se encuentra demasiado delgada y ha perdido una importante cantidad de peso,
presenta una negativa a comer rotunda o perciben que se les ha retirado la menstruación.

La Bulimia se caracteriza por alternar períodos de restricción alimentaria, con


episodios de ingestas copiosas, llamados atracones, y seguidos de vómitos
autoinducidos o provocados por la misma paciente o por el uso de laxantes o diuréticos.
Estos episodios de sobrealimentación descontrolada unen el descontrol y el placer. La
presencia de este atracón es justamente lo que define a la enfermedad.

La Anorexia y la Bulimia pueden comenzar como una adicción a la dieta. Estos


trastornos de la conducta alimentaria se dan principalmente entre mujeres entre 11 y 18
años, pero pueden aparecer también en mujeres de hasta 25 años. Actualmente, en el
campo clínico suelen verse varones con este tipo de padecimientos y mujeres con
algunas características de la enfermedad que superan los 30 años.

La dieta, en sí misma, es una práctica beneficiosa, porque permite una buena


alimentación, colabora con la salud del organismo y purifica el cuerpo. Pero cuando la
dieta se transforma en una cuestión esclavizante, no puede salir de ella nada positivo.

ANOREXIA

LA ANOREXIA Y SU MULTIPLE DETERMINACION

FACTORES PREDISPONENTES

Estas chicas se caracterizan por tener muy baja autoesima y ser muy autoexigentes.
En muchos casos el alto nivel de exigencia ya es una característica familiar. El apoyo de
los padres, en relación a la autoexigencia, debe relacionarse con poder ayudar a sus hijas
a aceptar que siempre puede haber algo de ellas con lo que no estén muy contentas, pero
deben señalarles los aspectos altamente positivos o en los que se destacan.
Generalmente son chicas con buen desempeño escolar y buen rendimiento deportivo.
Deben entender que El Cuerpo no lo es todo, sino una parte de ellas que debe vivir en
armonía con el resto de los aspectos de su vida.

En esta época tan dificil ya de por sí, que es la adolescencia, cambian las
responsabilidades. Se tiene más independencia, se siente una nueva identidad en las
opiniones y el adolescente se va incorporando progresivamente al mundo adulto. Y como
ya lo dice la palabra, adolescencia deriva de dolor , por eso el refrán popular que dice
CRECER DUELE....Muchas veces , el estar en un camino intermedio tanto desde el punto
de vista físico como psicológico y social provoca inseguridad. Y esta inseguridad es la
fuente de disminución de la autoestima.

La adolescente suele ser rebelde con sus padres y negarse a cumplir sus órdenes,
pero, mientras tanto, cumple montones de otros mandatos que vienen de la sociedad, sin
darse cuenta de ello. Hay que ser flacas para ser lindas y exitosas, hay que usar
determinadas marcas de ropas, hay que ir a bailar a determinados lugares...

En cuanto a las características familiares de las chicas que padecen trastornos


alimentarios, se destacan determinadas características: demasiada interdependencia en
las relaciones, intrusiones e intromisiones constantes en los pensamientos y sentimientos
del otro, la percepción de sí mismo y de los otros miembros de la familia está pobremente
diferenciada. Otra característica es la sobreprotección desmedida y exagerada. La
sobreprotección retarda el desarrollo y la autonomía de los hijos. También se trata de
familias rígidas, que, en cierta forma se resisten a realizar los cambios lógicos que impone
el desarrollo de los hijos. Operan como un sistema cerrado, negándose, sin desearlo
intencionalmente, por supuesto, a asumir la entrada de los hijos a la adolescencia. Estas
familias tienden a no negociar explícitamente los conflictos, las diferencias. Generalmente,
los padres suelen utilizar a la paciente enferma como agente desviador de los conflictos
conyugales, con el fin de querer creer que en el matrimonio todo está bien, y que si hay
un esbozo de problemas entre ellos es por la enfermedad de la hija y no a la inversa.

FACTORES DESENCADENANTES

Está demostrado que no hay un factor precipitante único. Algunas veces es posible
determinar eventos externos gatillantes, disparadores. Por ejemplo, una paciente de 23
años señala un aborto como factor disparador. En cambio, una paciente de 14 años lo
atribuye a un picnic en el cual comió lechón todo el día. Una amiga le señaló que se
acercaba el verano y que sería conveniente que comenzara a cuidar su peso. Según
palabras de la paciente, sintió que se moría del papelón. Lo que sí se ha determinado es
que el común denominador de la repercusión que tiene el evento para la paciente es que
ella siente gran dolor de dos maneras: 1- como una amenaza de pérdida del autocontrol,
2- como una amenaza o real pérdida de la autoestima. El evento disparador puede ser
una separación o pérdida, un problema familiar. Nuevamente, el disparador diverso nos
remite a una consecuencia convergente: la amenaza a su autoestima y a su sensación de
control de su mundo que conduce a un incremento de la preocupación por su cuerpo y a
la convicción de que se sentirá más en control de su persona si continúa perdiendo peso.

FACTORES DE MANTENIMIENTO

El curso de la anorexia es muy variado, hay pacientes que se recuperan más


prontamente que otros. Sí se pueden aislar factores que ayudan a perpetuar o mantener
la enfermedad.

1- Síndrome de inanición: Las chicas que padecen de anorexia se preocupan


enormemente por la comida y pierden interés por otras áreas: coleccionan recetas, leen
libros de cocina, pasan horas frente a una bandeja sin comer y la comida es casi su único
tema de conversación, mastican cantidad de chicles, toman demasiado mate, agua,
gaseosas dietéticas o café. Pero aparece la inanición, el no comer, el comer escasamente
y los ayunos prolongados. Así surgen la irritabilidad, ansiedad, dificultad de concentración,
aislamiento social, depresión, cambios de humor y perturbaciones del sueño. Todas estas
características son atribuibles a los efectos de la inanición.

2- Vómitos: No sólo las chicas con problemática bulímica vomitan, a veces también
lo hacen las que presentan características de comportamiento anoréxico, ya que ven al
vómito como una solución, en tanto permite comer en exceso y al mismo tiempo
mantenerse delgada.

3- Constipación crónica: Estas chicas suelen presentar esta dificultad, y la


constipación brinda sensación de saciedad. Esto facilita que la persona anoréxica
comience a reducir la cantidad o frecuencia de sus comidas.

4- Percepciones corporales: Aun cuando las chicas han alcanzado un muy bajo
peso, continúan sintiéndose excedidas de peso y viéndose gordas.

5- Negación por parte de la enferma de su patología. Esta conducta es muy


frecuente, por eso es imprescindible la consulta familiar inicial, hasta que la chica tome
conciencia y pueda comprometerse en una terapia.

FACTORES SOCIOCULTURALES
Es muy frecuente que las casas de moda no fabriquen talles para personas
excedidas de peso. Al encender el televisor o mirar revistas femeninas, el mensaje tácito
es que para ser exitosa y linda hay que ser muy delgada, como las modelos.

En nuestra sociedad existe la preocupación por la comida, las dietas, el talle. Se


considera como ideal el cuerpo esbelto, y hay una creencia de que la gordura es mala. La
idea contenida en la frase atribuida a la duquesa de Windsor: Ninguna mujer nunca es
demasiado rica ni está demasiado delgada, está fuertemente arraigada en nuestra cultura.

SIGNOS CLINICOS

La forma característica de presentación de estas pacientes es con mucha ropa,


amplia y superpuesta, lo cual disimula su a veces extrema delgadez. La piel suele estar
seca, áspera, fría, a veces cubierta de lanugo – vello fino y oscuro más abundante que lo
normal, que a veces puede recubrir todo el cuerpo - . En ocasiones hay petequias en la
piel, o sea hemorragias en forma de puntos, y las palmas pueden presentar color
amarillento. Son casi constantes la bradicardia: pocas pulsaciones por minuto y la baja
presión. El esmalte de los dientes está dañado en las pacientes vomitadoras. Estas
además presentan lesiones en los nudillos de las manos, causadas por el roce de los
dientes al introducir la mano para provocarse el vómito. Estas pacientes suelen quejarse
de dolor abdominal y constipación crónica. Ambos síntomas se corrigen con el aumento
de la ingesta alimentaria. La cantidad de ropa mencionada con anterioridad, cumple dos
funciones: disminuir ante los demás la delgadez y paliar la constante sensación de frío.

FACTORES DE PERSONALIDAD Y ANOREXIA

Generalmente, las pacientes son descriptas por sus padres como niñas perfectas,
complacientes y con apariencia de estar especialmente dotados, y se habían vuelto
expertas en lo que se refiere a observar y gratificar a sus padres. Así, algunas de ellas no
fueron preparadas para la etapa de separación e individuación de la adolescencia.

Se caracterizan por un correcto comportamiento social, ansiedad, control en la


demostración de los afectos. Su carácter tiende a ser rígido. Presentan inseguridad,
dependencia afectiva, poca espontaneidad, falta de autonomía, introversión, cierta
depresión y tendencia a obsesionarse con factores complicantes, relacionados con la
desnutrición y la condición de paciente.

En cuanto a la depresión, es relevante su presentación clínica en la anorexia. Pero lo


fundamental a tener en cuenta es que dado que los síntomas de conducta que
acompañan a la inanición – no comer - : falta de energía, sueño interrumpido, retracción
social, falta de ánimo , dificultad para la concentración, se asemejan en gran medida a los
síntomas del trastorno depresivo.

BULIMIA

La Bulimia se caracteriza por alternar períodos de restricción alimentaria con


episodios de ingestas copiosas, de gran cantidad de alimentos, seguidos por vómitos
autoinducidos y por el uso de laxantes y diuréticos. Estas situaciones de
sobrealimentación, llamadas atracón son el rasgo distintivo y diferencial de la
enfermedad.

Existen situaciones emocionales, sociales o clínicas en las que se producen


episodios de ingestas exageradas y no se trata de bulimia. Por ejemplo , frente al estrés
hay muchas personas que ingieren más que lo habitual. Es frecuente escucharlo en
adolescentes en época de examen, pero la diferencia con la bulimia radica en que la
ingesta vuelve a lo normal, transcurrido el período de exigencia extrema. No es
infrecuente que determinados eventos se festejen con comidas abundantes y copiosas, y
que alguno de los asistentes se exceda más que otros, pero esto debe diferenciarse de un
trastorno de la alimentación. Algunas enfermedades orgánicas llevan al exceso de
alimentación, como el hipertiroidismo o la diabetes.

Al hablar de bulimia nos referimos a una forma particular de ingesta excesiva que va
acompañada del rasgo esencial de la anorexia: el temor a engordar. Los atracones
concluyen a causa del malestar físico o por una interrupción social – que la paciente sea
descubierta - .Inmediatamente, a continuación hay remordimiento y distintas formas de
anular lo hecho, pero esta conducta llamada de purga, está siempre originada por el
temor malsano a engordar, y es esto lo que diferencia al verdadero bulímico del exceso
temporario que esporádicamente puede incurrir cualquier persona.

Con respecto al atracón, es típico que sea secreto, con gran vergüenza por parte del
paciente si es descubierto. La comida es ingerida rápidamente, sin dar tiempo a
saborearla. Los alimentos consumidos son generalmente hidratos de carbono y grasas,
de fácil ingesta. Cuando alguien tiene un peso inferior al que le determina su biología o se
está alimentando con una dieta restrictiva, el desencadenante del atracón suele ser el
hambre. Con el tiempo, el atracón se generaliza como recurso para aliviar
transitoriamente el malestar emocional que puede tener distintos orígenes: desde el
aburrimiento hasta la depresión, pasando por la ansiedad o el enojo.

A la vez, la persona está preocupada constantemente por pensamientos de la


comida y por la sensación de haber traicionado su aspiración a un peso ideal. La ingesta
compulsiva termina debido al malestar abdominal, interrupción externa por aparición de
otra persona, recuperación de control o sensación de sopor. Luego del atracón, la
persona siente culpa y se atormenta por la sensación de pérdida de control. El método de
purga específico puede variar a lo largo del tiempo, siendo los más comunes los vómitos,
los diuréticos y los laxantes.

EL CICLO DE LA BULIMIA

La gran contradicción y paradoja es que hacer una dieta, atracarse y purgarse, muy
lejos de solucionar el problema, contribuye a perpetuarlo. Vomitar es una solución de
corto alcance porque, si bien se elimina el alimento que la persona rechaza, vuelve el
apetito y consiguientemente las ganas de comer de nuevo. Con el transcurso de tiempo,
la paciente va perdiendo más el control, al punto de sentir que debe vomitar cada vez que
come. Esto se torna en costumbre, la paciente se siente avergonzada y aumenta su
culpa. Con el tiempo se instaura definitivamente el atracón y el posterior vómito o ingesta
de laxantes o diuréticos. Al producir pérdida de peso y hambre, rompen el circuito natural
de hambre – comida – saciedad, desencadenando un nuevo atracón y así sucesivamente.
La vida de la bulímica está signada por la culpa, la vergüenza y complicadas estrategias
para poder seguir con el vómito, no como algo placentero, sino como algo que realmente
no puede eludir.

RELACION ENTRE BULIMIA Y ANOREXIA

En los últimos años ha aumentado el número de pacientes anoréxicas con síntomas


bulímicos. Uno de los factores influyentes es la creciente presión social que impone que
para obtener logros y éxitos, es necesario ser delgada. Ultimamente, las consultas por
anorexia se han mantenido estables, mientras que las consultas por bulimia han
incrementado notablemente. Los ciclos de atracones y vómitos parecen deberse a los
mismos factores predisponentes y de mantenimiento que la anorexia, por eso
inevitablemente se mantienen emparentadas.

DEPRESION

En ambos cuadros hay una mayor incidencia familiar de depresión y de trastornos de


alimentación y peso. En ambas patologías alimentarias, es frecuente cierto estado
depresivo.

PERSONALIDAD Y BULIMIA

La depresión es el elemento que colorea la forma en que se manifiesta el trastorno.


La baja autoestima, el temor a la no aceptación social y la gran necesidad de una
aprobación externa son cruciales en el desarrollo de la bulimia. Diversos estudios
coinciden en que los pacientes bulímicos tienden a ser depresivos, impulsivos y ansiosos.
Son sensibles y muy rigurosos en ciertos aspectos. Presentan baja tolerancia a la
frustración, inestabilidad afectiva

PRESENTACION Y CONSULTA DIAGNOSTICA

En muchos casos, las pacientes no sabían que padecían la enfermedad, sino


simplemente hábitos que creían que debían esconder. Las preocupaciones son similares
a las de las anoréxicas. Constantemente piensan en la comida y el peso. Cuando hablan
de los atracones, aducen que éstos no se deben al hambre sino a una costumbre que no
pueden dominar. Suelen presentar síntomas como tristeza, irritabilidad y dificultad en la
concentración. Suelen llegar, en casos extremos a ideas suicidas. Tienen una idea
sobrevalorada respecto del temor a la gordura.

CUADRO CLINICO

La apariencia puede ser de una obesa, otras veces tienen peso normal y, más
raramente están desnutridas. Estas suelen ser anoréxicas con conductas bulímicas.
Cuando el médico interrroga no hacen referencia a los atracones. Sí surge que la
alimentación ocupa un lugar preponderante en sus preocupaciones cotidianas. Los
síntomas referidos durante el interrogatorio son secundarios al vómito y al uso de laxantes
y diuréticos: dolor de garganta, de estómago, que se presentan cuando el contenido del
ácido gástrico ha lesionado la mucosa esofágica; debilidad o fatiga; rostro hinchado; luego
del atracón se presenta malestar abdominal, náuseas, dolor; diarrea o constipación;
vómitos de sangre cuando existe lesión esofágica sangrante secundaria a reiterados
vómitos; irregularidades menstruales; episodios de sudoración, debilidad, taquicardia,
somnolencia y letargo luego de los atracones.

El examen físico puede ser normal o presentar algunas alteraciones: a- alteraciones


dentarias: pérdida de esmalte por efecto del ácido gástrico que causa descalcificación y
disolución del esmalte. b- aumento de las glándulas parótidas. c- bradicardia y cambios en
la presión arterial. d- erosiones y callosidades en las manos, por utilizarlas crónicamente
para provocar vómitos. Estas lesiones se producen en el sitio de roce de la mano contra
los dientes.

COMPLICACIONES MEDICAS
a. Cardiovasculares: los vómitos, uso de laxantes, diuréticos pueden causar
hipotensión arterial, arritmias cardíacas.

b. Del medio interno: deshidratación, pérdida de cloro, potasio, magnesio y fósforo. Estas
alteraciones producen debilidad, cansancio, constipación y depresión, y pueden causar
arritmias cardíacas y, en algunos casos, muerte. En las abusadoras de diuréticos aparecen
edemas.

c. Nefropatías: El riñón puede verse afectado por la deshidratación, pérdida de potasio y


empleo de diuréticos. Suelen presentarse infecciones urinarias.

d. Endócrinas: Son frecuentes las alteraciones menstruales.

e. Pulmonares: Las microaspiraciones que a veces acompañan a los vómitos pueden causar
espasmo bronquial y neumonitis.

f. Gastrointestinales: Las alteraciones a este nivel son severas y frecuentes. Un 50 % de las


pacientes las presenta. El esófago sufre con frecuencia las consecuencias de los vómitos.
El contenido ácido del estómago, en contacto con la pared esofágica es altamente lesivo.
Puede producir esofagitis, erosiones, úlceras y sangrado frecuente. La rotura esofágica
puede llevar al riesgo mortal. La dilatación aguda del estómago y el duodeno es otra
complicación con riesgo de muerte.

TRATAMIENTO DE LA PATOLOGIA ALIMENTARIA

Es altamente aconsejable el tratamiento psicoterapéutico individual apenas se


perciben los primeros signos de la enfermedad, que siempre la paciente tratará de negar y
atribuir a un mero deseo de adelgazar para sentirse mejor. Cuando la situación presenta
signos orgánicos importantes y evidentes, es necesario el trabajo interdisciplinario entre
psicoterapeuta y médico.

Bibliografía:

"Psicoterapia de la Anorexia Nerviosa y la Bulimia", Garnel y Garfunkel, Editorial


Guilford. (Es un manual profundísimo escrito por 2 de los terapeutas que adhieren a la
Terapia Cognitiva más prestigiosos)

Trastornos alimentarios

Indice
1. Anorexia
2. Definición Bulimia
3. En síntesis
4. Obesidad
5. Desnutrición

1. Anorexia

Los puntos fundamentales a tratar en esta sección son los siguientes:

• Definición.

• Síntomas.

• Peligros.
• Tratamiento.

a. Definición de Anorexia

La Anorexia es una enfermedad psicológica con consecuencias físicas. Es el


resultado de una intrincada interacción de factores bio-sicosociales (Biológicos,
psicológicos y sociales).Usualmente la enfermedad se hace evidente (marcada delgadez,
desordenes en la personalidad, etc.), y puede "dispararse" en medio de una crisis
generada por circunstancias adversas en la vida de la persona. La Anorexia desencadena
desordenes en el comportamiento alimenticio que alteran de forma total la vida personal,
familiar y social del ser afectado.
A la anorexia se le considera un síndrome por lo complicado de su etiología -estudio del
origen de las enfermedades- presenta características diferentes en cada individuo
afectado ya que los traumas subyacentes que pueden originar o contribuir al desarrollo de
la enfermedad son consecuencia de la experiencia individual del paciente, sin embargo, si
no existieran una lista de síntomas y etiologías comunes para la mayoría de los pacientes
afectados, no se podría idear una política efectiva para combatirla dentro de los gremios
médicos, psicológicos y otras disciplinas relacionadas con su tratamiento.
La Descripción de Anorexia más usada en los últimos años es la que creó la Asociación
Americana de Psiquiatría (APA, por siglas en inglés) en 1987.Es este mismo organismo
quien maneja la sintomatología más conocida y aceptada en los gremios de la salud física
y mental alrededor del mundo, aunque sólo describe con exactitud los rasgos de la
enfermedad en su etapa aguda, cuando el ser afectado necesita ser internado para su
recuperación. Por esta razón los casos de muchas personas que no se ciñen con
exactitud a todos los síntomas de esta lista por hallarse en una etapa menos avanzada de
la enfermedad, no son diagnosticados como Anoréxicos sino como afectados por un
Trastorno del comportamiento Alimentario no especificado de otra manera (NOS, por
siglas en inglés).

b. Síntomas de la Anorexia
Para que un médico diagnostique a una persona como anoréxica, esta debe presentar los
siguientes síntomas simultáneamente:
1. Rechazo a mantener el peso corporal a nivel o por encima del peso mínimo normal que le
corresponde por la edad y la estatura.

2. Temor intenso a aumentar de peso o volverse obeso, aun pesando menos de lo normal.

3. Alteración en la propia percepción del peso, la talla y la silueta corporal.


4. En las mujeres ausencia de por lo menos tres ciclos menstruales -amenorrea-. En general,
usted puede estar absolutamente seguro de que una persona tiene anorexia si observa las
siguientes tres semanales de alarma constantes y esenciales:

5. Mantenimiento deliberado de ese peso corporal mediante dieta, ejercicio, abuso de


laxantes o diuréticos, o una combinación de los tres.

6. Síntomas de inanición.

El rasgo común de este desorden alimenticio, es el intentar a como de lugar,


mantener el control sobre la cantidad de comida que se ingiere. Periodos de ayuno,
conteo obsesivo del contenido calórico de los alimentos, el ejercicio compulsivo, y/o la
purgación después de una comida regular, son los síntomas otros de estos síntomas. En
muchos casos estas personas aparentan tener hábitos alimenticios normales con algunos
periodos de restricción. Los anoréxicos son conocidos por comer "galguerías",
particularmente dulces, toman grandes cantidades de café y/o fuman.

c. Peligros de la Anorexia
"...En realidad no recuerdo ningún momento de mi infancia ni de mi adolescencia en el
cual no haya padecido un trastorno de la alimentación. A los seis años, recuerdo que me
miraba en el espejo y pensaba que era demasiado gorda. Desde entonces comencé a
comer cada vez menos. Las fuertes restricciones en la comida, el ejercicio obsesivo y los
vómitos fueron una constante en mi vida. A los dieciséis años pesaba 33 kilos. Es difícil
explicar a alguien que nunca ha pasado por una situación como esa lo que se siente al
estar en ese estado. Lo que más quería era librarme de los trastornos de la alimentación:
quería morir. A los dieciocho años había aumentado un poco mi peso, pero nada había
cambiado dentro de mí. Intenté suicidarme y acabé en un hospital, donde los
"profesionales" me dijeron que era un caso sin esperanzas".
Son dos los principales peligros de la anorexia; el primero es que la persona afectada se
convierta en un enfermo agudo y finalmente muera producto de una disfunción de sus
órganos internos o se suicide; el segundo es que la víctima de este trastorno se convierta
en un paciente crónico y durante muchos años esté inmerso en un infierno constante.
Todas las consecuencias físicas, psicológicas y sociales se relacionan de forma directa
con esos dos aspectos.
Karen Carpenter, la cantante del dueto norteamericano The Carpenters, es quizás la
víctima más famosa de anorexia. Durante varios años sufrió de anorexia crónica y se
convirtió en una frustración constante para muchos de los psiquiatras más reconocidos de
USA. En 1983 murió de un ataque cardíaco cuando su anorexia había llegado a un punto
cúlmen, la desnutrición era total y años de permanentes recaídas y pequeños conatos de
recuperación finalizaron trágicamente en una anorexia aguda irrecuperable. "La anorexia
nerviosa es el trastorno o enfermedad mental con mayor letalidad de los tratados por la
Psiquiatría; en un estudio sobre mortalidad de anorexia nerviosa en el cual estaban
involucrados 3.006 pacientes, se encontró una incidencia de muerte doscientas veces
mayor que la del suicidio en la población general y un índice de mortalidad que duplica el
de la población psiquiátrica femenina que ha sido internada hospitalariamente por otras
afectaciones psiquiátricas". En casi todo el mundo el 10 % de las anoréxicas mueren y el
30 % nunca se recuperan, son enfermas crónicas. Por eso el abordaje precoz de la
enfermedad es la mejor esperanza contra la misma
Las víctimas de anorexia aguda muchas veces se auto-mutilan y en casos extremos
atentan contra su vida. Algunas cuentan que una especie de voz negativa en su interior,
aunada a su desespero, las obligó a hacerlo.
Las personas anoréxicas pueden perder hasta un 40 % de su peso corporal. Debido a esa
inanición el cuerpo se hace vulnerable a muchas enfermedades, y hasta las infecciones
suaves pueden constituir una amenaza mortal. La diarrea y el estreñimiento son
problemas crónicos derivados de la lucha infructuosa de los intestinos con una dieta
inadecuada.
La desaparición de la grasa protectora del cuerpo vuelve a las mujeres anoréxicas
vulnerables a la hipotermia, lo cuál a su vez provoca edemas o retención de agua y la
aparición de lanugo -vello muy fino en la cara-. Las mujeres anoréxicas son físicamente
débiles y aunque su frenética actividad se confunde a veces con un signo excelente de
salud muchas veces sufren de fatiga. Sus sistemas físicos están fallando y el vértigo, el
dolor de cabeza, el insomnio, la deshidratación, las alteraciones dentales, se vuelven
cosas cotidianas. A menudo pierden la menstruación (amenorrea), se les cae el pelo o se
les pone seco, quebradizo y pierde color, mientras que la piel se les enrojece o seca y se
les vuelve áspera y descamada. El sistema simpático también se resiente y con él su
efecto: prepararse para situaciones urgentes o peligrosas. En casos muy graves se dan
arritmias cardíacas y bradicardias, osteoporosis, daños renales y hepáticos, hipertrofia
parótida -inflamación de la glándula parótida-, infarto y finalmente la muerte producto de
una disfunción orgánica.
La anorexia retarda o impide el crecimiento y detiene el desarrollo de la pubertad. Cuando
la anorexia empieza antes de que la niña llegue a la pubertad, no pasa por los cambios
puberales esperados. Una niña de once años que se vuelve anoréxica grave, no crece de
talla y no experimenta los demás cambios óseos y de forma corporal que la pubertad
ocasiona, de modo que su pelvis sigue siendo estrecha y sin forma. Su pelo y su piel son
los de una niña. No desarrolla los pechos, las caderas, y las nalgas características en una
mujer. Como sus hormonas continúan siendo las de una niña, no se produce la
menstruación y no experimenta el despertar del interés sexual que originan los cambios
hormonales de la pubertad. Existen algunos indicios de que a las ex anoréxicas les cuesta
volver a ovular con normalidad y pueden tener problemas para quedar embarazadas de
manera natural. Se sabe que la interrupción de la menstruación significa que los niveles
de estrógenos están bajos y, por consiguiente, el desarrollo de la densidad ósea se ve
afectado permanentemente. Aunque la densidad ósea mejora cuando vuelven a subir los
niveles de estrógenos, la ex anoréxica no recupera el desarrollo que ha perdido y, por
tanto, corre el riesgo de tener osteoporosis en la madurez.
En las mujeres con anorexia se pueden dar falta de deseo sexual -anestesia sexual,
desinterés erótico-, anorgasmia, vaginismo y falta de lubricación vaginal. La falta de
elementos plásticos, energéticos y oligoelementos en la alimentación lleva al varón a la
pérdida del deseo sexual y a dificultades erectivas o eyaculación precoz.
Otro peligro físico es que en el proceso médico de recuperación de un paciente con
anorexia aguda se debe tener sumo cuidado con la re-nutrición del cuerpo. Una cantidad
excesiva de comida al día puede causar que las pacientes sufran de reacciones extrañas
del organismo -como secreción desmedida de sustancias para procesar la comida que
terminen devorándose al paciente- o reventar el debilitado tracto digestivo o el estómago.
Este último en víctimas agudas se ha reducido de forma considerable casi cometiendo
autofagia.

Consecuencias intelectuales
Las personas anoréxicas son capaces de trabajar muy duro y de hacer un trabajo
mecánico o de recopilación de datos con gran eficiencia. Sin embargo, cuando se les
piden opiniones, ideas o respuestas personales, se sienten incapaces de darlas pues en
el transcurso de su enfermedad han perdido el suficiente 'yo' como para tener una opinión
propia sobre algo, y el concentrarse en el proceso de encontrar sus propias ideas y
sentimientos se vuelve algo agotador.

Consecuencias sociales
Casi siempre una persona anoréxica se aísla de las demás para poder desarrollar a
plenitud sus patrones de conducta obsesivos sin ningún tipo de restricciones. Dejar de
comer y ser, en la medida de lo posible, una persona funcional obsesionada con el bajar
de peso hasta la muerte, no deja espacio muy grandes para otras cosas o para las
amistades. Sin embargo, no se trata solo de que la persona se ha apartado del
intercambio social normal; su conducta significa que su desarrollo social se ha estancado
en el punto donde estaba cuando le empezó a preocupar la enfermedad y la priva del
tiempo que debe pasar experimentando con la interacción social... con las consecuencias
que eso conlleva.
El mayor peligro que puede tener una anoréxica es "caer" en las manos de un profesional
de la salud -psiquiatra, médico, psicólogo, etc.- que este convencido que esta enfermedad
no es curable, y que todos sus esfuerzos y los de la paciente por recuperarse son sólo
paliativos momentáneos. Si la anorexia no es tratada con el convencimiento que es
posible una recuperación, se puede comprometer el bienestar de la víctima de por vida.
Esa incredulidad por parte de algunos profesionales de la salud mental y física, genera
desesperanza en la víctima y en sus familias impidiendo una recuperación exitosa.

d. Tratamiento de la Anorexia
Como los trastornos de la alimentación se caracterizan por lo complejo de su naturaleza
de índole multi-causal -biológica, psicológica y social- requieren, para que sea idónea su
asistencia, del apoyo de un equipo multidisciplinario que evalúe a cada paciente y
determine un tipo de tratamiento adecuado para su recuperación, basado en las
características particulares de su caso.
Los integrantes de estos equipos representan disciplinas como la medicina -psiquiatría,
nutrición, endocrinología, ginecología-, la sicología, el trabajo social y la enfermería,
indispensables en los casos agudos de anorexia. Para casos menos graves, que no
necesitan internación, se modifica la modalidad de tratamiento y un psicoterapeuta puede
ayudar al paciente a superar la causa psíquica que origina el síndrome, mientras trabaja
en conjunto con un nutricionista que ayuda a la persona a idear y llevar a cabo una forma
adecuada de recuperar peso. Normalmente la hospitalización de los pacientes con bulimia
sólo se necesita cuando hay complicaciones clínicas, de lo contrario algunos psiquiatras
tratan de reducir con antidepresivos y ansiolíticos la angustia y la compulsión que lleva a
los bulímicos a darse atracones. El tratamiento psicoterapéutico y la terapia de familia
complementan el tratamiento al determinar la causa psicológica subyacente que origina el
síndrome e intenta contrarrestarla.
En la actualidad la mayoría de los profesionales que trabajan en la recuperación de
afectados por trastornos de la alimentación, emplean tratamientos para la recuperación de
los pacientes que abarcan desde las diferentes terapias familiares, la farmacología y una
combinación ecléctica de teorías, en las cuales prima el deseo de encontrar el mejor
tratamiento posible para el paciente, hasta el analizar la influencia de la cultura y otros
factores externos a la familia que influyen de manera determinante en la formación de los
trastornos de la alimentación.

Complicaciones de la anorexia nerviosa.


Perspectivas a largo plazo: En este momento ningún programa de tratamiento para la
anorexia nervosa es completamente eficaz. Dos estudios a largo plazo (10 á 15 años)
reportaron recuperación después del tratamiento en entre 76% y 90% de los pacientes.
En un estudio, sin embargo, la mayoría siguió comiendo menos de lo normal y en ambos
estudios la bulimia y el comer excesivo continuaban siendo muy comunes al final del
estudio.
Riesgo de muerte: Muchos estudios de pacientes anoréxicos han encontrado tasas de
mortalidad que oscilan entre un 4% y 20%. El riesgo de muerte es significativo cuando el
peso es menos de 60% de lo normal. El suicidio se ha calculado que comprende la mitad
de las defunciones en la anorexia. (Razonablemente se puede tomar la posición de que
todos los casos de anorexia son intentos de suicidio.) El riesgo de muerte prematura es
dos veces más alto entre anoréxicos bulímicos que entre los tipos de dieta-restrictor.
Otros factores de riesgo de muerte prematura incluyen estar enfermo durante más de seis
años, obesidad previa, trastornos de la personalidad y matrimonios disfuncionales. Los
hombres con anorexia están a un riesgo específico de problemas médicos potencialmente
mortales, probablemente porque se diagnostican generalmente más tarde que las niñas.
Cardiopatía: La cardiopatía es la causa médica más común de muerte en las personas
con anorexia severa. El corazón puede desarrollar ritmos de bombeo anormales
peligrosos y ritmos lentos conocidos como bradicardia. Se reduce el flujo sanguíneo y la
presión arterial puede descender. Además, los músculos del corazón llegan a padecer de
hambre, perdiendo tamaño. Los niveles de colesterol tienden a subir. Los problemas del
corazón son un riesgo específico cuando la anorexia es agravada por la bulimia y el uso
de Ipecac, el medicamento que causa vómitos.
Desajustes de electrolito: Los minerales como el potasio, el calcio, el magnesio y el
fosfato se disuelven normalmente en el líquido del cuerpo. El calcio y el potasio son
particularmente críticos para el mantenimiento de las corrientes eléctricas que causan que
el corazón lata regularmente. La deshidratación e inanición de anorexia pueden reducir
los niveles de líquido y contenido mineral, una enfermedad conocida como desajustes de
electrolito, que puede ser muy grave a menos que los líquidos y los minerales se
reemplacen.
Anormalidades reproductivas y hormonales: La anorexia causa niveles reducidos de
hormonas reproductivas, cambios en las hormonas de la tiroides y mayores niveles de
otras hormonas, como la hormona de estrés cortisol. La menstruación irregular o ausente
(amenorrea) a largo plazo es común, lo cual con el tiempo puede causar esterilidad y
pérdida de hueso. La reanudación de la menstruación, indicando niveles de estrógeno
restaurados, y aumento de peso mejora las perspectivas, pero incluso después del
tratamiento, la menstruación nunca regresa en un 25% de pacientes con anorexia severa.
Las mujeres que quedan encinta antes de recuperar un peso normal, afrontan un futuro
reproductivo precario, con pesos bajos al nacimiento, abortos espontáneos frecuentes y
una tasa alta de niños con defectos congénitos. El peso bajo solo quizá no sea suficiente
para causar amenorrea; los comportamientos extremos de ayunamiento y purgación
pueden desempeñar un papel aun mayor en el trastorno hormonal. La pérdida de
minerales óseos (osteopenia) y la osteoporosis causada por niveles bajos de estrógeno y
aumento de hormonas esteroideas resulta en huesos porosos y sujetos a fracturas. Dos
tercios de niños y niñas adolescentes con anorexia no desarrollan huesos fuertes durante
este período de crecimiento crítico, una enfermedad potencialmente irreversible. Entre
más tiempo persiste la enfermedad, mayor la probabilidad de que la pérdida de hueso sea
permanente. Los pacientes que se rehabilitan a una edad temprana (15 años o menores)
tienen mayor probabilidad de lograr una densidad ósea normal. Tan sólo la rápida
restauración de la menstruación regular puede proteger contra la pérdida ósea
permanente; el aumento de peso no es suficiente. Los niños y adolescentes con anorexia
también pueden experimentar crecimiento retrasado debido a niveles reducidos de la
hormona de crecimiento.
Problemas neurológicos: Las personas con anorexia severa pueden sufrir daño nervioso y
experimentar convulsiones, pensamiento desordenado y cosquilleo, pérdida de sensación
u otros problemas nerviosos en las manos o los pies. Las exploraciones cerebrales
indican que partes del cerebro experimentan cambios estructurales y actividad
anormalmente alta o baja durante los estados anoréxicos; algunos de estos cambios
regresan a la normalidad después del aumento de peso, pero existe evidencia de que
algún daño puede ser permanente.
Problemas sanguíneos: La anemia es un resultado común de la anorexia y la inanición.
Un problema sanguíneo particularmente grave es la anemia perniciosa, que puede ser
causada por niveles severamente bajos de la vitamina B12. Si la anorexia se torna
extrema, la médula ósea reduce extraordinariamente su producción de glóbulos, una
enfermedad potencialmente mortal llamada pencitopenia.
Problemas gastrointestinales: La inflamación y el estreñimiento son ambos problemas
muy comunes en las personas con anorexia.

2. Definición Bulimia
Los puntos fundamentales a tratar en esta sección son los siguientes:

• Definición.

• Síntomas.

• Peligros.

• Tratamiento.

a. Definición de Bulimia
"...La persona bulímica está encadenada a su adicción; es una esclava de la droga más
primitiva y poderosa de todas: la comida... Por lo general, la comida suele emplearse para
enfrentarse a los sentimientos negativos. Pero los sentimientos dolorosos inevitablemente
acaban volviendo, porque no se ha examinado con atención la causa que los produce... la
comida es una huida temporal. Las mujeres, especialmente, son unas expertas en echar
mano a la comida cuando se sienten heridas o furiosas. Nos tragamos nuestra cólera.
Matamos el dolor emocional con azúcar."
El término Bulimia proviene del griego bous (buey) y limos (hambre) -hambre de buey-. La
Bulimia es una enfermedad psicológica con consecuencias físicas. Las personas
afectadas experimentan episodios incontrolables de ingestión masiva de alimentos, estos
pueden estar seguidos de vómito autoinducido, purgación, temporadas de inanición, uso
de diuréticos, o la búsqueda de cualquier tipo de método que les asegure que sus ataques
de "hambre voraz" no les haga subir de peso, pues las personas bulímicas expresan una
preocupación por su imagen corporal -debido a la dismorfia corporal que les presenta una
imagen distorsionada de su cuerpo- que raya los límites del pánico, temor que las sume
en una constante ansiedad.
Este desorden del comportamiento alimenticio es el resultado de una intrincada
interacción de factores bio-sicosociales -biológicos, psicológicos y sociales-, este mal
llega a alterar de forma total la vida personal, familiar y social del afectado; se convierte
en un problema costoso, psicológicamente dañino y físicamente peligroso.
La bulimia le ha quitado el puesto a la anorexia en la lista de trastornos alimentarios con
más personas afectadas en el mundo, es la enfermedad del comportamiento alimentario
que ven con más frecuencia los especialistas; algunos estudios estiman una prevalencia
del 2.8% para la población femenina, lo que haría de este trastorno el más significativo
epidemiológicamente de todos los trastornos del apetito.

b. Síntomas de la Bulimia
Para que un médico diagnostique a una persona como bulímica, esta debe presentar los
siguientes síntomas simultáneamente:
1. Repetición de episodios de atiborramiento de comida (consumo rápido de una gran
cantidad de comida en un período de tiempo corto).
2. Sensación de pérdida de control de la conducta alimentaria durante las comilonas.
3. La persona regularmente se induce el vómito, toma laxantes o diuréticos, ayuna o se
pone a dieta estricta, o hace ejercicios físicos enérgicos para no engordar.
4. Un término medio de dos atracones por semana durante por lo menos tres meses.
5. Preocupación continua y obsesiva por la silueta y el peso.

Nota: Hay personas que aunque no se ajustan a todos los criterios reseñados,
pueden tener pautas alimentarias bulímicas; que si bien, no muestran de forma obvia sus
trastornos, padecen algunos de sus síntomas o logran que el trastorno pase
desapercibido para los demás. Es importante ayudar a estas personas para que puedan
revertir esta tendencia antes que su trastorno alimenticio crezca y se "apropie" de la
mente de la persona afectada, convirtiéndose en "la cosa más importante en su vida".
Además de los anteriores síntomas se pueden presentar las siguientes características:
* Consumir comida basura hiper calórica durante los atracones -comilonas-
* Esconder alimento y comer a escondidas.
* Acabar la comilona con dolores abdominales, sueño o un vómito.
* Fluctuaciones de peso por encima de los 4 kilos anuales.
* Episodios recurrentes de atracones de comida.
*Antecedentes de dietas frecuentes. Muchos estudios han revelado que casi todas las
personas que desarrollan bulimia han realizado frecuentes intentos de controlar su peso.
* Síntomas de depresión. Incluyen pensamientos melancólicos o pesimistas, ideas
recurrentes de suicidio, escasa capacidad de concentración o irritabilidad creciente.
* Excesivo temor a engordar. En un estudio reciente, el 92 por ciento de las pacientas
bulímicas encuestadas dijeron que sentían pánico o mucho temor a engordar.
* Comer en secreto o lo más inadvertidas posible.
* Mantenimiento de al menos un estándar normal mínimo de peso. A diferencia de las
anoréxicas, las bulímicas no tienen una figura demacrada que las traicione. Por supuesto,
muchas mujeres con anorexia también desarrollaran bulimia.

c. Peligros de la Bulimia
En lo primero que una bulímica pensará tras cometer un atracón es en "meterse las
manos a la garganta" para vomitar algunas se acostumbran tanto a hacerlo que lo
provocarán casi que automáticamente, sin mucho esfuerzo. El vómito no hace sentir nada
bien a la enferma, fuerza el sistema de cualquiera, tiende a elevar la frecuencia cardiaca y
a producir después síntomas similares a los del estado de shock: sudoración, escalofríos
y debilidad.
Las personas con bulimia pueden vomitar hasta seis veces en el día, en principio este
comportamiento pretende que la afectada o el afectado no suba de peso pero luego
termina siendo una compulsión irresistible. Como los enfermos tratan de que su
enfermedad pase desapercibida llega a darse el caso de que la persona posea llagas
perpetuas en el dorso de la mano producto de su mecanismo para vomitar o que estando
aparentemente normal deba ser llevada de urgencia al hospital debido a perforaciones en
el esófago, la garganta y la lengua, producto de los ácidos que brotan de su estómago
cada vez que vomita.
Hay problemas de salud muy serios que están asociados a la bulimia. La deshidratación y
el consiguiente desequilibrio electrolítico pueden requerir hospitalización y el uso de
medicación intravenosa. Las náuseas crónicas provocan daños en la garganta y en el
esófago. Los atracones y los vómitos repetidos, o el uso constante de laxantes, producen
trastornos estomacales y gastrointestinales. La descalcificación de los dientes es otro
problema frecuente.
Los eméticos, que son los medicamentos que inducen al vómito, son especialmente
peligrosos.
También hay una elevada incidencia de abuso de alcohol y drogas. La auto-mutilación es
frecuente, pudiendo ser una manifestación del trastorno obsesivo-compulsivo. La
depresión tiene tendencia a ser más grave que en la anorexia nerviosa, y existe un riesgo
claro de suicidio. Puede haber comportamientos histéricos. En las familias de los
pacientes con bulimia hay mayor incidencia de trastornos afectivos, de alcoholismo y de
consumo de drogas ilegales que en las familias de los pacientes con anorexia nerviosa
Una lista de los problemas físicos más comunes a las personas bulímicas son:

• Deterioro del esmalte dental (como consecuencia del vómito constante).


• Trastornos digestivos

• Irritación de la garganta y la boca

• Desequilibrio mineral

• Soledad, aislamiento social

• Baja autoestima, odio a sí mismo

• Vergüenza, auto repulsión

• Cambios de carácter incluyendo: depresión, tristeza, sentimientos de culpabilidad y odio


hacia sí mismo..

• Debilidad muscular

• Ritmo cardíaco irregular

• Necesidad de aprobación de los demás

• Edema parotídeo

• Eritemas de esfuerzo

d. Tratamiento de la Bulimia
Los integrantes de estos equipos representan disciplinas como la medicina -psiquiatría,
nutrición, endocrinología, ginecología-, la sicología, el trabajo social y la enfermería,
indispensables en los casos agudos de anorexia. Para casos menos graves, que no
necesitan internación, se modifica la modalidad de tratamiento y un psicoterapeuta puede
ayudar al paciente a superar la causa psíquica que origina el síndrome, mientras trabaja
en conjunto con un nutricionista que ayuda a la persona a idear y llevar a cabo una forma
adecuada de recuperar peso. Normalmente la hospitalización de los pacientes con bulimia
sólo se necesita cuando hay complicaciones clínicas, de lo contrario algunos psiquiatras
tratan de reducir con antidepresivos y ansiolíticos la angustia y la compulsión que lleva a
los bulímicos a darse atracones. El tratamiento psicoterapéutico y la terapia de familia
complementa el tratamiento al determinar la causa psicológica subyacente que origina el
síndrome e intenta contrarrestarla.
En la actualidad la mayoría de los profesionales que trabajan en la recuperación de
afectados por trastornos de la alimentación, emplean tratamientos para la recuperación de
los pacientes que abarcan desde las diferentes terapias familiares, la farmacología y una
combinación ecléctica de teorías, en las cuales prima el deseo de encontrar el mejor
tratamiento posible para el paciente, hasta el analizar la influencia de la cultura y otros
factores externos a la familia que influyen de manera determinante en la formación de los
trastornos de la alimentación.

Complicaciones de la bulimia
Perspectivas a largo plazo. Existen pocos problemas mayores de salud para las personas
bulímicas que mantienen el peso normal y no llegan a convertirse en anoréxicas. En
general, las perspectivas son mejores para la bulimia que para la anorexia. Debe
observarse, sin embargo, que en un estudio de pacientes bulímicos, después de seis
años la tasa de mortalidad fue de 1% en las mujeres en terapia. Otro estudio encontró que
el 20% de las mujeres con bulimia todavía estaban luchando contra el trastorno después
de diez años.
Problemas médicos. La erosión de los dientes, cavidades y los problemas con las encías
son comunes en la bulimia. Los episodios bulímicos también pueden resultar en la
retención de agua e hinchazón e inflamación abdominal. Ocasionalmente, el proceso de
comer excesivo y purgación resultan en la pérdida de líquido y niveles de potasio bajos,
que pueden causar debilidad extrema y casi parálisis; esto se revierte cuando se
administra potasio. Los niveles peligrosamente bajos de potasio pueden resultar en ritmos
cardíacos peligrosos y a veces mortales. Los incidentes de esófagos rotos debido a los
vómitos forzados se han asociado con dificultad aguda del estómago e inclusive con
ruptura del esófago o el tubo alimenticio. Rara vez, las paredes del recto pueden
debilitarse tanto debido a la purgación que llegan a salirse por el ano; ésta es una
condición grave que requiere de cirugía.
Problemas psicológicos y comportamiento auto-destructor. Las mujeres con bulimia están
propensas a la depresión y se encuentran también en peligro de comportamientos
impulsivos peligrosos, como promiscuidad sexual y cleptomanía, los cuales se han
reportado en la mitad de las personas con bulimia. El abuso de alcohol y drogas es más
común en las mujeres con bulimia que en la población en general o en las personas con
anorexia. En un estudio de mujeres bulímicas no anoréxicas, el 33% abusaban el alcohol
y el 28% abusaban las drogas, con un 18% con sobredosis repetidamente. La cocaína y
las anfetaminas fueron las drogas con mayor frecuencia abusadas. En el mismo estudio,
fueron comunes otros tipos de comportamiento autodestructor, entre otros el auto-cortado
y el robo.
Medicamentos sin prescripción. Las mujeres con bulimia con frecuencia abusan los
medicamentos sin prescripción como los laxantes, supresores del apetito, diuréticos y las
drogas que inducen el vómito --por lo general Ipecac. Ninguno de estos medicamentos
está libre de riesgo. Por ejemplo, se han notificado casos de intoxicación por Ipecac, y
algunas personas se tornan dependientes de los laxantes para el funcionamiento
intestinal normal. Las pastillas de dieta, inclusive las hierbas y los medicamentos sin
prescripción, pueden ser peligrosos, en particular si son abusados.

3. En síntesis

Los anoréxicos tiene una marcada tendencia a la inanición, acompañada por un


temor e irracional hacia los alimentos. Se niegan a comer, tienen terror a aumentar de
peso, se vuelven incapaces de reconocer los riesgos que eso provoca y oscilan
permanentemente entre la hiperactividad y la depresión
Los bulímicos son capaces de ingerir grandes cantidades de comida en poco tiempo y,
luego, se generan conductas purgativas como auto provocarse vómitos o consumir
laxantes y diuréticos en forma indiscriminada. La rutina la rematan con desayunos
compensatorios que, finalmente, los llevan a repetir el ciclo.
La adicción a las drogas es una característica bastante frecuente entre estas pacientes
así como su tendencia a la depresión y a la ansiedad. Además, suelen fracasar en sus
relaciones sentimentales.

¿Cuales son algunas de las causas?


No podemos hablar de una única causa o causas específicas que desarrollen el trastorno
pero sí de unos factores influyentes:
Factores culturales: Modas que implican un tipo de vestimenta, un tipo de formas y la
realización para conseguirlas de determinadas dietas, cabe reconocer la influencia en
todo esto de los medios de comunicación dedicados a la moda. Según las estadísticas, el
noventa por ciento de quienes padecen anorexia y bulimia son mujeres de temprana edad
-entre los 12 y los 25 años- dentro del sistema educativo, entre el 15 y el 20 por ciento
presentan desordenes de la alimentación. "Desde muy jóvenes las representantes del
sexo femenino están sometidas a una gran presión para satisfacer cierto ideal de belleza
que la mida impone con rigor y sin consideraciones. Para los varones esto ocurre en
menor medida". Esta especie de dictadura de la moda exige máxima delgadez, la cual
debe ser alcanzada sin reparar en los costos. Desde la pantalla y las revistas desfilan
diariamente los máximos exponentes del "genero".
La vida continua sugiere otras referencias. En contraposición a la delgadez de las
modelos, que se transforman en ideal, recientes investigaciones han dado cuenta de que
en la ultimas tres décadas el peso promedio de las adultas jóvenes se ha incrementado.
Cada vez es mayor la brecha entre la realidad y el campo ideal. Así, la delgadez se
transforma mas que en una expresión de un modelo social, en un producto vendido con
exagerada insistencia a través de los medios de comunicación.
Influencia de los medios de comunicación: Adelgazar sin esfuerzo. También contribuyen
los medios de comunicación con la publicidad de prendas de vestir, cosméticos etc. y la
presencia de estrellas del espectáculo y modelos de moda que lleva a muchas mujeres a
pensar "si ella tiene ese aspecto yo también lo tendré " (a cualquier precio, aún el de la
propia salud).
Además, en esta sociedad de consumo donde el modelo de delgadez se vende como un
producto más y siempre como sinónimo de éxito, las jóvenes reciben otro mensaje
contradictorio que promueve el consumo de alimentos: "fast food", gaseosas, golosinas,
cada vez más tentadores pero de poco valor nutritivo y de alto valor engordante.
Víctima de todos estos mensajes la joven queda en muchos casos atrapada en esta
trampa que le tiende la cultura reinante. Desde luego que esto sólo no basta porque todo
el mundo se ve afectado por estas presiones pero no todo el mundo desarrolla un
trastorno alimentario.
El entorno familiar, la presión del grupo de pares, el rol de la mujer en la sociedad y
determinados rasgos de personalidad contribuyen a que algunas personas estén en
riesgo. Por eso es importante estar alerta e informar a través de campañas publicitarias
para contrarrestar los efectos dañinos de otras. De hecho, mas allá del trabajo de
médicos, psicólogos, nutricionistas y educadores para esclarecer e informar, ya se ven
algunos intentos como por ejemplo la firma de ropa SAIL que incluye en sus campañas
gráficas o televisivas advertencias sobre estas enfermedades.
Factores educativos: La familia juega aquí un papel muy importante, a veces el exceso de
proteccionismo deja poca iniciativa al individuo, de manera que no se educa a los hijos
para saber enfrentarse a la vida, fomentando por contra la falta de habilidades para tomar
decisiones progresivamente más importantes. Por otro lado a veces la propia sociedad en
que vivimos nos lleva a un nivel de exigencias desmedidas.
Factores familiares: Los factores negativos dentro de la familia, posiblemente tanto
hereditarios como ambientales, desempeñan una función importante en la provocación y
perpetuación de los trastornos del comer. Un estudio encontró que el 40% de las niñas
entre las edades de 9 y 10 años están tratando de perder peso, generalmente por
recomendación de las madres. Algunos estudios han encontrado que las madres de los
anoréxicos tienden a estar sobre involucradas en la vida de sus hijos, mientras que las
madres de los bulímicos son críticas y distantes. Aunque las madres pueden tener una
influencia grande sobre sus hijos en lo que respecta a los trastornos del comer, los padres
y los hermanos excesivamente críticos también pueden desempeñar un papel importante
en el desarrollo de anorexia en las niñas. Los estudios reportan que las personas con
cualquiera de los trastornos del comer tienen mayor probabilidad de tener padres que
sufren de alcoholismo o abuso de sustancias que la población en general. Parece que
existe entre las mujeres con trastornos del comer una incidencia mayor de abuso sexual;
los estudios han reportado tasas de abuso sexual de hasta un 35% en las mujeres con
bulimia. Las personas con bulimia también tienen una mayor probabilidad que las
personas con otros trastornos psiquiátricos de tener un padre obeso o de haber sido ellas
mismas obesas en la niñez.
Factores de vulnerabilidad personal: No aceptarse como persona, tener una baja
autoestima, falta de seguridad, ser demasiado perfeccionistas, tener autoexigencias
desmedidas, preocuparse en exceso por lo que los demás piensen de uno, percibir que se
tiene poco control sobre la propia vida, ser poco habilidosos en las relaciones sociales...
perfil psicológico que conforma el caldo de cultivo adecuado para el desarrollo de este tipo
de patologías.
Factores temporales: Experiencias de fracaso, conflictos interpersonales, separaciones /
divorcios, cambios corporales en la adolescencia, cambios de colegio, cambios de cultura
(viajes al extranjero)... aspectos todos ellos, que pueden desbordar a una persona con
falta de madurez.
Otros factores: Tener familiares obesos o que padezcan también alguna de estas
enfermedades y en definitiva convivir con personas que le den mucha importancia al peso
y a la apariencia física.
Tampoco debemos olvidar que debajo de esta moda se encuentra toda una "industria de
adelgazamiento" que se mueve por intereses económicos, sin importarle las terribles
consecuencias que de ello se puedan derivar. Así, nos bombardean con anuncios de
publicidad que proponen dietas milagrosas, productos "Light", etc. fomentando la idea de
que el secreto de la felicidad se encuentra en conseguir un cuerpo femenino delgado y un
cuerpo musculoso y atlético en varones.
En el caso de la mujer la presión es, sin duda alguna, mucho mayor. La sociedad exige la
delgadez para triunfar, pero es una delgadez caracterizada por un cuerpo asexual,
rectilíneo, más propio de un cuerpo de niña que de mujer, una moda absurda que es
imposible seguir ya que está en contra de toda naturaleza y lógica. Estas variables se
encuentran internalizadas en la sociedad actual, e influye principalmente sobre mujeres
jóvenes. En esta misma línea, han mostrado que las anoréxicas y adolescentes valoraban
a la mujer delgada como más atractiva, saludable, segura de sí misma y popular que las
mujeres adultas.
Trastornos emocionales. Los trastornos del comer van con frecuencia acompañados de
depresión, trastorno de ansiedad o ambos, pero no se sabe si los trastornos emocionales
son causas o resultados de los trastornos del comer.
Entre un 40% y un 80% de todos los pacientes con trastornos del comer experimentan
depresión, y la depresión es común en las familias de los pacientes con trastornos del
comer. Algunos expertos sostienen que la depresión no desempeña un papel causal, en
particular en la anorexia, ya que los trastornos del comer rara vez se curan cuando se
administra medicación antidepresiva como el único tratamiento. La gravedad del trastorno
del comer tampoco se correlaciona con la gravedad de cualquier depresión existente.
Además, la depresión a menudo mejora después de que los pacientes anoréxicos
empiecen a aumentar de peso.
Por otro lado, los estudios han revelado cantidades bajas de ciertos neurotransmisores
--mensajeros químicos en el cerebro-- en algunas personas con anorexia y bulimia
severas, que permanecen bajas incluso después de que han recuperado el peso. Niveles
reducidos de estos neurotransmisores, la serotonina y la norepinefrina, también se
encuentran en las personas con depresión, y se ven anormalidades de serotonina en las
personas con trastorno obsesivo-compulsivo. Un estudio reciente ha encontrado que los
niveles sanguíneos bajos del aminoácido triptofano, un componente en la comida que es
esencial en la producción de serotonina, pueden producir depresión. Las personas que
comen excesivamente después de una dieta severa pueden estar respondiendo a este
estado emocional de estímulo proteínico.
La estación a menudo afecta la depresión y los trastornos del comer. En varias personas,
la depresión es más severa en los meses de invierno más oscuros; en forma similar un
subgrupo de los pacientes bulímicos sufren de una forma específica de bulimia la cual
empeora en el invierno y el otoño; tales pacientes tienen una mayor tendencia de haber
empezado a comer excesivamente a una edad más temprana y a comer excesivamente
con mayor frecuencia que aquellos cuya bulimia es más consistente durante todo el año.
El inicio de la anorexia parece llegar al máximo en mayo, el mes con mayores índices de
suicidio.
Los trastornos de ansiedad son muy comunes en la anorexia y la bulimia. Las fobias y el
trastorno obsesivo-compulsivo
preceden por lo general el inicio del trastorno del comer, y así mismo el trastorno de
pánico tiende a seguir. Las fobias sociales, en las cuales una persona tiene miedo de ser
públicamente humillada, son comunes en ambos trastornos del comer. Las personas con
anorexia, sin embargo, están especialmente propensas al trastorno obsesivo-compulsivo.
Las obsesiones son imágenes, pensamientos o ideas mentales recurrentes o persistentes
que pueden resultar en comportamiento compulsivo --rutinas repetitivas, rígidas y auto
prescritas cuyo propósito es prevenir la manifestación de la obsesión. Las mujeres con
anorexia pueden volverse obsesivas con el ejercicio, la dieta y la comida. A menudo
desarrollan rituales compulsivos --por ejemplo, el pesar cada pedazo de comida,
cortándola en pedazos diminutos, o poniéndola en envases diminutos. La presencia del
trastorno obsesivo-compulsivo con anorexia o bulimia no parece ejercer un efecto
negativo en las perspectivas a largo plazo, aunque la mejoría en el trastorno del comer a
menudo es paralela a la mejoría en la ansiedad.
Atletismo excesivo. La actitud cultural hacia la actividad física va mano a mano con la
actitud desordenada en lo referente al comer. A los estadounidenses se les anima a que
admiren la actividad física sólo como un esfuerzo competitivo intenso que pocos pueden
lograr, dejando a la mayoría de las personas como espectadoras. En la pequeña
comunidad de atletas, el ejercicio excesivo desempeña un papel principal en muchos
casos de anorexia (y, a un grado menor, en bulimia). El término "tríada de atletas
mujeres" ahora se emplea para describir la presencia de disfunción menstrual, trastornos
del comer y osteoporosis, un problema cada vez más común en las atletas mujeres
jóvenes y bailarinas. La anorexia pospone la pubertad, permitiéndoles a las atletas
mujeres jóvenes retener una figura muscular aniñada sin la acumulación normal de tejidos
grasos en los senos y las caderas que podría mitigar su estímulo competitivo. Los
entrenadores y profesores agravan el problema recomendando el conteo de calorías y la
pérdida de grasa en el cuerpo y controlando en exceso las vidas de los atletas. Algunos
son inclusive abusivos si sus atletas sobrepasan el peso límite y los humillan enfrente de
los miembros del equipo o precisan castigos. En las personas con trastornos de la
personalidad que los hacen vulnerables a esta crítica, los efectos pueden ocasionar el que
pierdan peso excesivo, lo cual se sabe ha sido mortal inclusive entre atletas famosos.
Anormalidades pituitarias de hipotálamos. Existen dudas sobre si las anormalidades
típicas observadas en los sistemas neurológicos y hormonales de las personas con
trastornos del comer son resultados o causas de los trastornos. El entorno clave de estas
anormalidades se origina en el área del cerebro conocida como el hipotálamo, el cual
regula la glándula pituitaria, a veces conocida como la glándula maestra debido a su
importancia en la coordinación de los sistemas nerviosos y hormonales. Los estudios a
base de imágenes de los cerebros de pacientes anoréxicos han encontrado altos niveles
de proteínas conocidas como factores de secreción de corticotropina (CRF, por siglas en
inglés), las cuales se secretan durante períodos de estrés y bloquean la sustancia
neuropéptido Y (NPY, por siglas en inglés), un estimulante de apetito potente. Estos
productos químicos relacionados con el apetito pueden servir como los enlaces biológicos
entre las enfermedades estresantes extremas en la vida de una persona joven y el
desarrollo posterior de anorexia, aunque algunos estudios por imágenes indican que estas
anormalidades ocurren después de desarrollada la anorexia. Se necesita más trabajo.
Otro estudio vincula niveles inestables, generalmente bajos, de leptin con la anorexia;
esta sustancia está bajo escrutinio por su papel en la obesidad.
El sistema pituitario del hipotálamos es también responsable de la producción de
hormonas reproductivas importantes que se agotan severamente en la anorexia, dando
lugar a la cesación menstrual. Altos niveles de la hormona masculina testosterona
también se han detectado en las mujeres con trastornos del comer. Aunque la mayoría de
los expertos creen que estas anormalidades reproductivas son resultado de la anorexia,
otros han reportado que en un 30% a 50% de las personas con anorexia, los trastornos
menstruales ocurrieron antes de ocurrida la malnutrición severa y se convirtieron en un
problema por mucho tiempo después del aumento de peso, indicando que las
anormalidades pituitarias de hipotálamos preceden al trastorno del comer mismo.
Problemas alrededor del nacimiento. En algunas personas con anorexia, se mostró una
incidencia alta de problemas durante el embarazo de la madre o después del nacimiento
lo cual pudo haber desempeñado un papel en el desarrollo posterior de trastornos del
comer. Estos problemas incluyen infecciones, trauma físico, convulsiones, bajo peso al
nacer y mayor edad materna. Las personas con anorexia a menudo tuvieron problemas
del estómago e intestinales en edades muy tempranas.
Infecciones. La investigación ha encontrado un enlace entre la anorexia y las bacterias del
grupo A beta-hemolítico
estreptocócico (GABHS, por siglas en inglés), la causa de la inflamación séptica de la
garganta. GABHS ya se ha identificado como un factor causante de una forma rara de
trastorno obsesivo-compulsivo (OCD, por siglas en inglés) en los niños; OCD y anorexia
tienen varios comportamientos en común. Epstein Barr, el virus que causa la
mononucleosis también ha sido asociado con el desarrollo de anorexia. Una teoría que
explica estos vínculos es que los anticuerpos provocados por los organismos pueden
accidentalmente lesionar el cerebro durante el proceso de lucha contra la infección. Los
antibióticos, la terapia inmunológica y una vacuna experimental contra la fiebre reumática
pueden inclusive ayudar a tratar la anorexia en estos pacientes.
Factores genéticos. La anorexia es ocho veces más común en las personas que tienen
parientes con el trastorno, pero los expertos no saben precisamente cuál podría ser el
factor hereditario. Muchos anoréxicos tienen un metabolismo más rápido que las personas
normales, quizá haciéndoles más difícil el subir de peso. Esta propensión genética hacia
la delgadez acompañada de la aprobación cultural podría predisponer a algunas personas
a desarrollar anorexia.

¿Cuál sería la diferencia entre Anorexia Nerviosa y Bulimia?

Bulimia Anorexia

Conductas patológicas Conductas patológicas

Preocupación constante por la comida Conducta alimentaria restrictiva (poca


(habla de peso, calorías, dietas...). cantidad de comida) o dietas severas.
Atracones, come de forma compulsiva, Rituales con la comida como: contar
esconde comida. Miedo a engordar. Evita el calorías, descuartizar la comida en trozos
hecho de ir a restaurantes o fiestas y pequeños, preparar comida para otros y
reuniones donde se vea socialmente comer... Miedo intenso a engordar, luchando
obligado a comer. Acude al lavabo después por mantener el peso por debajo de lo
de comer. Vómitos autoprovocados, abusan normal. Temor a verse obligado a comer en
de laxantes o diuréticos. Usa fármacos para sociedad (fiestas, reuniones familiares,...).
adelgazar. Realiza regímenes rigurosos y Hiperactividad (exceso de gimnasia u otros
rígidos. Tiene una conducta adictiva con deportes). Esconden el cuerpo debajo de
edulcorantes. ropa holgada. Negarse a usar bañador y que
vean su cuerpo. En ocasiones, atracones y
uso de laxantes o diuréticos. Abuso de
edulcorantes.

Signos fisiológicos Signos fisiológicos

Inflamación de las parótidas. Pérdida progresiva de peso (con


Pequeñas rupturas vasculares en la cara o frecuencia sucede en un período breve).
bajo los ojos. Irritación crónica de la Falta de menstruación o retraso en su
garganta. Fatiga y dolores musculares. aparición sin causa fisiológica conocida.
Inexplicable pérdida de piezas dentales. Palidez, caída del cabello, sensación de frío
Oscilaciones de peso (5 ó 10 Kg, arriba o y dedos azulados. Debilidad y mareo.
abajo).

Cambio de actitud Cambio de actitud

Modificación del carácter (depresión, Cambio de carácter (irritabilidad, ira).


sentimientos de culpa u odio a sí mismo, Sentimientos depresivos. Inseguridad en
tristeza, sensación de descontrol...) Severa cuanto a sus capacidades. Sentimientos de
autocrítica. Necesidad de recibir la culpa y auto desprecio por haber comido o
aprobación de los demás respecto a su por hacer ayuno. Aislamiento social.
persona. Cambios en la autoestima con
relación al peso corporal.

A la mujer anoréxica se la descubre antes porque se queda en los huesos, mientras


que la bulímica suele mantener el mismo peso. Esta es una de las razones por la que las
bulímicas mantienen más tiempo en secreto su enfermedad», comenta el doctor Casas.
Según los especialistas, la bulímica, a diferencia de la anoréxica, tiene más conciencia de
que está enferma y suele acabar solicitando ayuda.