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POZOS DE AGUA
EMPAQUE DE GRAVA

METODO SIMPLIFICADO

EL EMPAQUE DE GRAVA EN LOS POZOS DE AGUA

La utilización de empaque de grava en pozos de agua, como pre-filtro de arena y como elemento
estructural de estas edificaciones subterráneas, sigue ganando popularidad en todo el mundo. Su
versatilidad convierte a los pozos engravados en los favoritos de los diseñadores y de los constructores
de pozos al ofrecer un sistema rápido y seguro para estabilizar el espacio anular y controlar el arrastre
de arena.

A medida que el sistema de perforación rotativo gana adeptos al proporcionar un sistema rápido y
eficiente, el pre-filtro de grava ofrece un método de controlar la arena superando las dificultades
inherentes a la instalación que cumpla con los requisitos teóricos basados en las muestras de formación.

El tradicional método de diseñar un empaque en base a muestras de las formaciones es teóricamente


correcto y funciona perfectamente bien en un laboratorio, o en un medio donde es posible controlar
físicamente la instalación de una grava filtrante perfectamente ubicada y seleccionada. En realidad, las
condiciones de campo que rodean un pozo de agua, hacen imposible cumplir con los postulados teóricos
de un pre-filtro de grava.

Analicemos la secuencia de las operaciones necesarias para formar un empaque de acuerdo a las
normas establecidas:

A. Durante la perforación, la broca (“trépano o “mecha”) excava la formación, la despedaza y la entrega


a la corriente de lodo para ser llevada a la superficie. En este proceso, se produce una disgregación
de partículas de diferente forma y peso específico, que se separan por efecto de gravedad, mientras
son elevadas por el espacio anular y vertidas a la superficie.
B. La obtención de una muestra entre los recortes extraídos del pozo es un procedimiento que depende
del sistema utilizado y del cuidado de la persona que lo ejecuta; en común, por ejemplo que en el
trayecto y en el lavado de muestras se pierda una cantidad importante de partículas finas.
Las muestras son la base de un análisis granulométrico que se traduce en una “curva” que –
supuestamente - representa las características físicas de las formaciones y la granulación de sus
partículas. En base a esta curva, se traza una segunda curva que define las características de la
grava filtrante.

Hasta este punto, podemos observar que después del referido proceso, las curvas que representan
la formación (curva maestra), están muy alejadas de ser representativas de la(s) formación(es), tanto
en su composición como en su ubicación.

 
 

C. La curva es entregada a un contratista proveedor de grava, quien debe seleccionar los Diferentes
tamaños (generalmente difíciles de obtener) mezclarlos cuidadosamente para obtener un conjunto
que cumpla con las exigencias de la curva maestra.
Cualquier persona experimentada en los trabajos de campo que haya tenido la oportunidad de lidiar
con estos procesos, sabe que es prácticamente imposible conseguir una grava de las características
requeridas y que es necesaria una gran tolerancia en la precisión de los tamaños y proporciones.
Aún supervisando con el mayor cuidado los componentes de la grava y el proceso de mezclado, al
tomar muestras “representativas” de grava, se encuentran muchas y marcadas diferencias con la
curva teórica.
D. Aunque los problemas señalados por los pasos anteriores nos indican claramente undesvío de los
parámetros teóricos, el proceso de instalación de la grava en el espacio anular introduce aún
mayores desviaciones al producirse una disgregación de tamaños y pesos durante la caída de las
partículas a través de un medio viscoso y denso cual es el lodo de perforación.

UN METODO PRÁCTICO Y EFECTIVO DE ENGRAVADO

El sistema que a continuación se describe, incluye un conjunto de procedimientos y materiales de fácil


implementación y excelentes resultados:

1. Calidad y Graduación de la Grava


La grava debe estar compuesta por partículas redondas duras y limpias. Piedras trituradas
mecánicamente deben ser descartadas definitivamente pues las superficies planas y angulares
disminuyen notablemente los espacios libres que permiten el paso del agua; además, dificultan el
movimiento de las partículas durante la instalación y el desarrollo.

La graduación de los tañamos que componen el empaque es un factor muy importante en los resultados.
En vista de las dificultades de orden práctico encontradas en los métodos tradicionales, se ha llegado a
una combinación sencilla y fácil de lograr. La siguiente relación de tamaños ha probado ser muy efectiva:

Utilícese rejillas con una apertura constante, (1/16” ó 3/32”), con prescindencia del tamaño de las
muestras de formación.

GRAVA FILTRANTE

Tamaño de partículas y Porcentaje por Volumen

 
 

Existe una marcada tendencia entre los diseñadores y los constructores de pozos a restar importancia a
la porción de grava del tamaño más pequeño, es decir, las partículas más pequeñas que la ranura.
Sobre este punto, consideramos necesario aclarar algunos conceptos:

Las partículas más pequeñas, que se traban entre los espacios libres de las mayores son, en realidad,
las que detienen la arena. Cuando la mezcla no incluye partículas pequeñas en cantidad suficiente, la
arena pasa por los espacios libres entre las partículas mayores. Obsérvese que un buen número de
partículas pequeñas pasan por las ranuras y son extraídas del pozo; pero un número suficiente queda
atrapado en el empaque y cumple la importante función de detener la arena de formación.

Un malentendido muy generalizado, es que las ranuras de rejilla detienen la arena de formación. En los
pozos engravados, la arena de formación es detenida exclusivamente por la grava filtrante, muy cerca de
la pared del pozo. Para que suceda esto, las partículas de grava tienen que guardar la adecuada relación
de tamaños.

Lo anterior explica el motivo de utilizar un tamaño fijo y relativamente grande de ranura. Una vez
terminado el desarrollo del pozo, la arena de formación queda alejada de las ranuras. Durante la
operación normal del pozo se producen flujos inversos y turbulencia que ocasionan movimiento de la
grava; esto suele causar el ingreso al pozo de algunas partículas de grava más pequeñas pasan por las
ranuras, hasta que se forme un filtro de arena basado en los anteriores conceptos; esto explica la
necesidad de incluir un 25 a 30% de partículas que pasan por la ranura.

2. Método de Instalación de la Grava Filtrante

La instalación de grava es una operación que merece mucho cuidado y control, pues una grava mal
instalada pone en peligro la eficiencia, el control de arena y la vida útil del pozo. La primera condición
para una instalación adecuada es el espesor del espacio anular. Por una parte, es conveniente el mayor
espacio posible para facilitar el desplazamiento de la grava desde la superficie, rellenando
completamente el espacio entre el tubo y la pared del pozo. Para efectos de desarrollo y limpieza, sin
embargo, conviene la menor distancia entre la rejilla y la pared del pozo. Combinando estos
requerimientos, se ha establecido que el espacio debe tener un mínimo de cuatro y un máximo de seis
pulgadas. Espesores mayores a seis pulgadas, dificultan la limpieza de la pared del pozo durante el
desarrollo.

Es un hecho comprobado que en un pozo bien engravado la retención de las arenas de formación se
produce muy cerca de la pared del pozo, es decir en la parte exterior del empaque. Por lo tanto el
espesor del espacio anular es más importante desde el punto de vista de la facilidad de instalación, que
como dimensión necesaria para el filtrado. Un espacio menor a cuatro pulgadas hace poco menos que
imposible un relleno apropiado del espacio anular para la formación de puentes y vacíos que pueden ser
imposibles de solucionar.

 
 

La instalación de la grava debe efectuarse en forma continua, manteniendo un flujo de agua constante
desde la superficie, por el espacio anular. Así mismo es conveniente accionar un pistón dentro de las
rejillas produciendo flujos alternos que impidan, o resuelvan la formación de puentes o vacíos. La
cantidad de grava que ingresa al pozo debe ser permanentemente controlada, tomando en cuenta que
se puede prever un volumen 25% mayor que el volumen calculado del espacio anular.

3. Tipo de Rejilla

Un pozo engravado tiene características muy particulares en cuanto a su “limpieza” y desarrollo. Por
estos términos nos referimos a la extracción de los residuos de formación y lodo del pozo para permitir el
flujo libre del agua. Igualmente importante es la extracción de la costra de lodo que se forma sobre la
pared del pozo durante la perforación. Este elemento constituye una barrera para el flujo del agua hacia
el interior del pozo. Todo este proceso requiere operaciones cuidadosas y herramientas especiales sin
las cuales un desarrollo apropiado es prácticamente imposible.

El sistema de pistón (o émbolo), con circulación de agua es generalmente el más eficiente y rápido, pero
requiere una rejilla de alta resistencia mecánica, con una superficie interior lisa por la cual se pueda
desplazar un pistón, logrando el efecto de émbolo.

En resumen: la efectividad de un empaque de grava filtrante no depende de un factor aislado, sino de


una combinación de grava, rejilla y procedimientos de instalación y desarrollo.

La diferencia de rendimiento y durabilidad entre un pozo bien desarrollado y otro con desarrollo
deficiente puede ser dramática. Es posible obtener aumentos de caudal que pueden llegar hasta un
300% después de un desarrollo efectivo. En la práctica, la consecuencia de un buen desarrollo, es la
eficiencia y el menor costo del agua. El costo de un proceso de desarrollo es ampliamente justificado por
los mencionados factores.

CONCLUSIONES

Este sistema de engravado ofrece las siguientes ventajas:

1. Mejora notablemente el control de arena.


2. Facilita la provisión de grava y rejillas. (Sólo se utilizan aperturas de 1/16” ó 3/32” y una
mezcla de grava pre-determinada).
3. Acelera y facilita el proceso de desarrollo economizado tiempo y dinero.
4. Permite obtener el máximo caudal de un pozo, con el menor gasto de energía.