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Didáctica del discurso

Argumentación y narración.
Talleres

María Cristina Martínez


(Editora)
Didáctica del discurso
Argumentación y narración.
Talleres
Título: DIDÁCTICA DEL DISCURSO
Argumentación y narración. Talleres

María Cristina Martínez S.


Editora

Primera edición

Correo-E: crimarti@telesat.com.co

ISBN: 958-670-476-9

© Cátedra UNESCO para el Mejoramiento de la


Calidad y Equidad de la Educación en América
Latina con base en la Lectura y la Escritura
Universidad del Valle – Sede Principal
Página Electrónica:
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Escuela de Ciencias del Lenguaje
Facultad de Humanidades
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Teléfono: (57 2) 339 84 97
A.A. 25360 Cali, Colombia

Diagramación: Doris Martínez Solís


Corrector de estilo: Beatriz Eugenia Guerrero
Carátula: Andrés Téllez

Derechos reservados a la Cátedra UNESCO MECEAL:LE –


Sede Colombia
Escuela de Ciencias del Lenguaje - Universidad del Valle
Este libro o parte de él no puede ser reproducido por
ningún medio sin autorización del editor.

Impreso en el taller de la Unidad de Artes Gráficas de la


Facultad de Humanidades de la Universidad del Valle
Teléfono (57 2) 333 49 23 - Telefax: (57 2) 333 49 09
A.A. 25360, Cali, Colombia

Cali, diciembre de 2005


ÍNDICE

PRESENTACIÓN ................................................................................... 7

PARTE I
LA DINÁMICA ENUNCIATIVA EN EL DISCURSO

LA ARGUMENTACIÓN EN LA DINÁMICA ENUNCIATIVA


DEL DISCURSO Y LA CONSTRUCCIÓN DISCURSIVA
DE LA IDENTIDAD DE LOS SUJETOS
María Cristina Martínez S. .................................................................. 11

LA DINÁMICA ENUNCIATIVA, LA ARGUMENTACIÓN


Y EL DEBATE DIALÉCTICO
Beatriz Eugenia Guerrero Arias .......................................................... 23

LA DINÁMICA ENUNCIATIVA Y LAS TRES DIMENSIONES


DE LA ARGUMENTACIÓN EN EL DIÁLOGO SOSTENIDO
ENTRE DON QUIJOTE Y EL CANÓNIGO
Luis Francisco Lenis Home ................................................................. 57

¿QUE HACER CON LA COMPRENSIÓN DE TEXTOS


ARGUMENTATIVOS POR PARTE DE ESTUDIANTES
DE GRADOS SUPERIORES?
Wilson Espinosa de la Pava ............................................................... 73

PARTE II
SEMIÓTICA DISCURSIVA

NARRACIÓN, ARGUMENTACIÓN Y CONSTRUCCIÓN DE IDENTIDAD


Eduardo Serrano Orejuela ................................................................. 97

ROCK EN LA CLASE DE LECTURA Y ESCRITURA


«LÍRICAS» PARA CONSTRUIR SENTIDO
DESDE LA SEMIÓTICA DISCURSIVA
Luis Fernando Arévalo Viveros ......................................................... 105
EL EROTISMO SE LEE EN CLASE CONSTRUCCIÓN
DE IDENTIDAD DISCURSIVA FEMENINA EN LAS REVISTAS
María Eugenia Díaz Cotacio .............................................................. 125

NARRACIÓN E IDENTIDAD: UNA PROPUESTA DE LECTURA


DESDE LA SEMIÓTICA DISCURSIVA
Andrés Fernando Torres ................................................................... 137

PARTE III
ANÁLISIS CRÍTICO DEL DISCURSO

CÓMO EVIDENCIAR LA IDEOLOGÍA, LA IDENTIDAD


153
Y EL PODER EN LOS DISCURSOS ............................................................................
Nora Aydeé Gaviria Llamosa ............................................................ 153
PRESENTACIÓN

Este libro tiene el propósito de ofrecer a los docentes de los


diversos niveles de escolaridad, propuestas de análisis y de ta-
lleres relacionados con la didáctica del discurso argumentado,
cuya finalidad última es la de contribuir al desarrollo de la com-
petencia argumentativa en los estudiantes.
El libro se presenta en el marco de las Jornadas de Actualiza-
ción Docente de la Cátedra UNESCO para la Lectura y la Escritura
en América latina. Recoge el resultado de un trabajo de formación
de investigadores en la Línea de Análisis del Discurso de la Maes-
tría en Lingüística y Español, adscritos al Grupo de investigación
en Textualidad y Cognición (GITECLE) y al Grupo de Estudios del
Discurso (GED) de la Universidad del Valle.Cada una de las pro-
puestas está vinculada  a los Programas de investigación de los
directores y a los avances relacionados con los temas de Tesis que
en este momento los estudiantes-investigadores están realizando.
Se encuentran además en el libro síntesis de los postulados
teórico-metodológicos que orientan las propuestas de talleres:
la dinámica enunciativa del discurso, la semiótica discursiva y
el análisis crítico del discurso, lo cual permite integrar aspectos
teóricos, procedimientos de análisis y aplicaciones prácticas.
Las propuestas se basan en el análisis de textos relacionados
con diversos géneros discursivos: periodístico, político, jurídico,
literario y publicitario. Esperamos con ellas, ofrecer al docente
los procedimientos de análisis que posibiliten un mejor acerca-
miento a la didáctica del discurso en el aula.

María Cristina Martínez


Directora
Cátedra UNESCO para la Lectura y la Escritura
en América Latina
PARTE I

LA DINÁMICA ENUNCIATIVA
EN EL DISCURSO
LA ARGUMENTACIÓN EN LA DINÁMICA ENUNCIATIVA
DEL DISCURSO Y LA CONSTRUCCIÓN DISCURSIVA
DE LA IDENTIDAD DE LOS SUJETOS

María Cristina Martínez S.


www.unesco-lectura.univalle.edu.co
crimarti@telesat.com.co

El objetivo principal de mi programa de investigación desde


hace varios años ha sido observar desde una mirada dialógica el
funcionamiento de la dinámica enunciativa en los discursos.
Expondré brevemente el marco teórico que orienta el trabajo de
investigación que están realizando Nancy Ágredo, Wilson Espi-
nosa, Beatriz Eugenia Guerrero y Luis Francisco Lenis, estu-
diantes de la Maestría en Lingüística y Español de la Universi-
dad del Valle que se encuentran bajo mi dirección.
1. Un aspecto importante de mi propuesta consiste en la in-
tegración de las tres perspectivas de la argumentación conoci-
das (Analítica de Toulmin, Retórica de Perelman y Dialéctica de
van Eemeren) en la dinámica enunciativa del discurso. La no-
ción de género discursivo, las características del enunciado y la
explicación de la intersubjetividad inherente al discurso me per-
miten establecer la relación de las perspectivas con las diversas
fuerzas de evaluación social que se construyen en el enunciado.
El reconocimiento del enunciado como el espacio común donde
se construyen y evidencian las fuerzas enunciativas, ofrece una
explicación de la construcción tridimensional del sujeto
discursivo: axiológico (Ethos), emotivo (Pathos), razonable (Ratio).
La mirada actual sobre discurso crea las condiciones para des-
María Cristina Martínez S.

lindar el Logos retórico como tercera fuerza y en su lugar reco-


nocer la dimensión cognoscitiva (Ratio) construida, al igual que
las otras dos, en el Logos. La perspectiva dialógica del discurso
se presenta aquí como la base epistemológica no sólo del dis-
curso sino de la posibilidad de hacer la integración de las tres
perspectivas generalmente separadas y postular que la argu-
mentación se encuentra en la dinámica de la enunciación.
2. ¿Cuáles son los principios fundamentales de la perspecti-
va dialógica del discurso? ¿Pueden dichos principios proyectarse
hacia la explicación de la dinámica enunciativa de los discursos
y posibilitar procedimientos de análisis, que permitan eviden-
ciar las fuerzas de valoración social que se construyen en el
enunciado? ¿Las formas de manifestación argumentativas que
toma el enunciado pueden estar correlacionadas con las tres
tonalidades resultantes de las fuerzas sociales enunciativas que
en éste se construyen? ¿Es posible una nueva actitud que per-
mita ver la problemática de la argumentación como diversas to-
nalidades o estilos discursivos (analítico, retórico, dialéctico)
orientados por las fuerzas sociales de la dinámica enunciativa?
3. Desde sus primeros escritos Bajtín convoca la necesidad
de la creación de ‘una lingüística de las grandes masas
discursivas’ y a través de esta preocupación intenta ofrecer una
explicación dialógica al fenómeno de la significación humana.
Tres tipos de relaciones considero fundamentales en su pro-
puesta: (i) la incondicionalidad de la intersubjetividad en toda
producción discursiva; (ii) la organización estructural del enun-
ciado que ofrece una explicación a la noción de «contexto» muy
diferente a otras; y, (iii) el criterio para la definición del género
discursivo además de la clasificación entre género primario y
género secundario.
4. El enunciado se plantea como unidad básica en la que se
instituye la relación intersubjetiva desde el momento en que en
él se convoca la búsqueda de respuesta activa: «La obra (el enun-
ciado)1- afirma Bajtín - así como la réplica del diálogo, busca la
respuesta del otro (de los otros), persigue una comprensión de
respuesta activa, y lo hace bajo todo tipo de formas: buscará
ejercer una influencia didáctica sobre el lector para lograr la

12
La argumentación en la dinámica enunciativa del discurso y la construcción ...

adhesión de su convicción, para suscitar su apreciación crítica,


para incitar a los fanáticos o continuadores, etc. La obra prede-
termina las posiciones de respuesta del otro en las condiciones
complejas del intercambio verbal de una esfera cultural dada.
La obra es un eslabón en la cadena del intercambio verbal; se-
mejante a la réplica del diálogo, ella se une a las obras-enuncia-
das: a aquellas a las cuales responde y a aquellas que le respon-
den, y al mismo tiempo, se asemeja en esto a la réplica del diá-
logo, está separada por la frontera absoluta de la alternancia de
los sujetos hablantes»».(1984:282).
Aquí se expresa el fundamento de la dimensión bajtiniana
puesto que muestra no sólo el principio dialógico e intersubjetivo
inscrito en todo enunciado (aún en uno escrito) y la alteridad de
dialogías o de situaciones de enunciación dialógicas que se pro-
ducen en el intercambio verbal y que dan cuenta de la dinámica
de la construcción de sentido. Ligada a éstos principios de dialogía
y de alteridad se encuentra la explicación de la polifonía y de la
intertextualidad desde la relación diferenciadora (de exotopía)
que existe entre el Autor de la obra, el Narrador, los Personajes
y el Héroe en una obra literaria, explicación que rompe comple-
tamente con la noción de unicidad de sujeto. Llevados al discur-
so no-literario, se daría cuenta del desdoblamiento del sujeto,
tal como lo recupera Ducrot (1986), en Sujeto hablante que co-
rresponde al sujeto empírico quien efectivamente realiza el acto
de hablar o escribir, Locutor que representa el sujeto discursivo
que se hace responsable del enunciado y Enunciador que repre-
senta el punto de vista u orientación que se asume en el enun-
ciado; estos últimos (L y E) contrario al primero (SH) son de
naturaleza discursiva.
5. La organización estructural del enunciado se plantea como
una fusión estrecha entre las formas de manifestación del enun-
ciado y la parte sobre-entendida del contexto. El enunciado se
propone como la única unidad que puede posibilitar la cons-
trucción de la metáfora del mundo, es decir, la presentación del
mundo interpretado en el discurso. Una unidad donde la hete-
rogeneidad de los sujetos y la diversidad del contexto hacen parte
constitutiva de la semántica del mismo enunciado, para dar ex-
plicación a la manera como el mundo es semantizado en el dis-

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María Cristina Martínez S.

curso. El contexto «no es un fuera de», una fuerza que funciona


fuera del texto, sino «un dentro de» del enunciado; en y desde el
enunciado se tematiza, se topicaliza o se sobre-entiende. El enun-
ciado se constituye mediante la fusión estrecha entre una forma
material y el contexto, entre lo dado y lo creado, donde ‘lo creado’
hace referencia a tres aspectos: una dimensión espacio/tempo-
ral o cognoscitiva, una dimensión interpersonal o afectiva y una
dimensión cultural o axiológica que corresponderían a un hori-
zonte situacional/saberes, a grados de proximidad y lejanía
interpersonales y a unas evaluaciones, comunes y diversas.
6. Criterio social e histórico de género discursivo. Bajtin esta-
blece una correlación estrecha entre las esferas o dominios de la
actividad humana y los usos del lenguaje y ofrece así un criterio
sociodiscursivo a la noción de género: «Aprender a hablar, - afir-
ma - es aprender a estructurar enunciados (porque hablamos
por medio de enunciados y no por proposiciones aisladas y me-
nos, por supuesto, por palabras aisladas). (1984:285)… Cuando
escogemos un tipo determinado de proposición, no escogemos
solamente una determinada proposición, en función de lo que
queremos expresar con la ayuda de esta proposición, sino que
seleccionamos un tipo de proposición en función del todo del
enunciado terminado que se presenta ante nuestra imaginación
verbal y que determina nuestra opinión. La idea que tenemos
de la forma de nuestro enunciado, es decir, de un género preci-
so de discurso, nos guía en nuestro proceso discursivo en el
marco de la totalidad del género. (1935:1984:288). La práctica
social enunciativa o el género discursivo funcionan como espe-
cies de esquemas modélicos que orientan la construcción de
formas típicas de enunciados donde se dibujan, se muestran
simulacros del mundo relacionados con los grandes dominios de
la actividad humana.
Se propone además una clasificación de los géneros en dos
grandes bloques: los géneros primarios (relato oral, conversa-
ción cotidiana) más ligados a un contexto inmediato y los géne-
ros secundarios que han pasado por procesos de resematización
y de reformulación incluso de lo que antes eran los primarios
como sucede en la literatura al introducir la conversación o «diá-
logo» en una novela. Considero que esta mirada dialógica de los

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La argumentación en la dinámica enunciativa del discurso y la construcción ...

géneros discursivos y de la intertextualidad entre los géneros


discursivos ofrece una explicación muy coherente a la evolución
conjunta de la sociedad y del lenguaje, y, por tanto, a la crea-
ción continua, a la pérdida y la reelaboración de nuevos géneros
discursivos, lo cual implica, por supuesto, la gran heterogenei-
dad de los géneros relacionada con la complejidad social: «los
géneros secundarios del discurso – novela, teatro, discurso cien-
tífico, discurso ideológico, etc.- aparecen en las circunstancias
de un intercambio cultural (principalmente escrito) –artístico,
científico, sociopolítico– más complejo y relativamente más evo-
lucionado (que el primario). En el curso del proceso de forma-
ción, estos géneros segundos absorben y transmutan los géne-
ros primarios (simples) de toda clase, que se han constituido en
las circunstancias de un intercambio verbal espontáneo …Los
géneros primarios, al convertirse en componentes de los secun-
darios, allí se transforman y se dotan de una característica par-
ticular: pierden su relación inmediata con lo real existente y con
lo real de los enunciados de otro… para convertirse, por ejemplo
en el caso del diálogo en una novela, en fenómeno de la vida
literaria-artística» (Bajtín 1952:1984:267)
7. Proyección hacia la dinámica enunciativa. El discurso es visto
en esta propuesta como un sistema de evaluación social cuya
unidad de análisis es el enunciado, espacio que permite la cons-
trucción de la gran heterogeneidad social. El enunciado es ‘el
terreno común’ donde se construyen de manera simultánea los
niveles de la significación y del sentido.
a. Desde el momento en que se emite un enunciado se convo-
ca un género discursivo. El género discursivo está fusionado con
una práctica social humana relacionada con un contrato social
de habla entre dos interlocutores que asumen roles socio-
discursivos específicos: en un género publicitario el rol del
publicista y los potenciales compradores, en un género pedagó-
gico el del docente y los posibles estudiantes. El contrato social
de habla se identifica a través de la búsqueda de la intención
global del género y el propósito o respuesta activa que se espera:
en el género pedagógico se trata de un contrato asimétrico ‘de
buena fe’ donde se ofrece un saber y en el publicitario se trata
de un contrato ‘simétrico’ que busca la venta de un producto.

15
María Cristina Martínez S.

El género discursivo se realiza a través de formas típicas de


enunciados y formas de organización que caracterizan el texto y
dan cuenta de una situación de enunciación más concreta: en
el género científico cuyo contrato establece una simetría entre
pares para mostrar resultados de investigación que se buscan
validar, encontramos tipos de textos diversos: artículo de inves-
tigación, informes de investigación, formatos de investigación,
resúmenes de investigación. La oración, la misa, la Biblia son
tipos de texto que pertenecen al género religioso y cada uno de
ellos tienen una forma estructural que lo identifica como tipo de
texto.
Además de los géneros discursivos y de los tipos de texto
se distinguen los modos de organización discursiva (narrativa,
explicativa, expositiva, argumentativa) que van a depender
de las decisiones que el hablante haga con respecto al tipo
de género discursivo, al tipo de texto y a la situación de enun-
ciación que busque crear. Los tipos de texto y los modos de or-
ganización están determinados por los géneros discursivos, con el
contrato social de habla global que se construye en el géne-
ro. En un mismo género discursivo podemos encontrar de
manera simultánea secuencias de tipo narrativo, explicativo,
argumentativo…sin embargo, los género privilegian un modo de
organización sobre otro, como por ejemplo en el género literario,
la novela es un tipo de texto que privilegia el modo de organiza-
ción narrativo si bien utiliza también la descripción, «la conver-
sación», la argumentación. El género global o tipo de contrato
social de habla (Pedagógico) así como la situación de enuncia-
ción concreta van a definir las formas de manifestación privile-
giadas en el enunciado: el modo de organización: ¿narro, descri-
bo, explico o argumento?, el tipo de texto: conferencia o mesa
redonda y también la tonalidad discursiva (emotiva, racional,
axiológica). El enunciado será estructurado en relación con el
género discursivo global y el tipo de situación de enunciación
concreta.
b. En la situación de enunciación concreta, se convoca el géne-
ro y al mismo tiempo se construyen diversos sujetos discursivos
que muestran modos de relación diferentes entre ellos: El Locu-
tor (voz que se presenta como responsable del enunciado), el
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La argumentación en la dinámica enunciativa del discurso y la construcción ...

Enunciador imagen discursiva presentada generalmente a tra-


vés de un punto de vista (en un texto podemos encontrar más
de un punto de vista lo cual significa que podemos encontrar
varios Enunciadores), el Enunciatario mostrado a través de los
mecanismos de reformulación didáctica y diversas estrategias
discursivas que permiten esbozarlo a través de una actitud
responsiva deseada por el Locutor, y Lo Enunciado o El Tercero
que representa el Tema, la voz ajena traída de otros momentos
de enunciación, el acontecimiento, el saber o la opinión. La
interrelación con los enunciados anteriores postula el fenóme-
no de la intertextualidad: en todo enunciado se instaura siempre
una relación intersubjetiva construida a través de imágenes
no sólo de Enunciador y de Enunciatario sino también de la
voz ajena, es decir, del Tercero. El Locutor, sujeto discursivo
que se asume como responsable del enunciado hace ‘una
puesta en escena’ de unos puntos de vista, de unos persona-
jes, de las voces de otros para mostrar el Enunciador, el
Enunciatario y el Tercero de una cierta manera.
c. La heterogeneidad discursiva está aquí presentada en el
enunciado y lo más sorprendente de esta perspectiva dialógica
es la posibilidad de analizar la manera como el Locutor estable-
ce una relación cercana o lejana, de aprecio, respeto o indiferen-
cia con el Enunciador o con uno de los Enunciadores (puede
haber más de uno) y presenta igualmente relaciones de lejanía y
de cercanía entre El Enunciador, el Enunciatario y el Tercero.
Se distingue una doble orientación social en la dinámica
enunciativa: el valor de jerarquía y el grado de intimidad que se
representan en tres tipos de relaciones de fuerza social
enunciativa y determinan la orientación social que toman las
formas de manifestación del enunciado:
· La valoración de la distancia jerárquica social del
Enunciador con el Tercero (héroe) o del acontecimiento
que representa el enunciado (Jerarquización +/-: ¿más
autoridad, menos autoridad, clase social alta o baja?);
· El grado de confianza entre el Tercero y el Enunciador
(Aproximación +/-: ¿Aliado?, ¿Amigo? ¿Testigo?)

17
María Cristina Martínez S.

· El papel del Enunciatario y su interrelación con el


Enunciador y con el Saber o el Tercero, en términos igual-
mente de relación jerárquica social (J+/-) y de intimidad
(A+/-).
Propongo entonces tres tipos de tonalidades que componen
el acto evaluativo culpable de la dinámica enunciativa y dan cuenta
de las relaciones de fuerza social enunciativa que se construyen
en el enunciado: (i) Tonalidad Predictiva – la imagen que se cons-
truye del Enunciatario en relación con la anticipación de su res-
puesta (aliado, testigo, oponente); (ii) Tonalidad Apreciativa o re-
lación valorativa que se hace del Tercero o Discurso Ajeno (de res-
peto, de sumisión, de crítica); los procedimientos más utilizados
son el discurso referido, la ironía, la negación, etc.; (iii) La Tonali-
dad Intencional relativa a la imagen que se quiere construir del
Enunciador en relación con su intención o propósito, o punto de
vista (quiere convencer, informar, persuadir), y el tipo de relación
jerárquica que establece con el enunciatario: simétrica, asimétrica.
La identificación de una tonalidad predominante daría cuenta del
Tono social fundamental del discurso u orientación social de la
enunciación.
8. La antigua retórica insiste en que los Oradores inspiran con-
fianza si son prudentes (phrónesis), honestos (areté) y amables
(eúnoia). Aristóteles ya nos alertaba de que la credibilidad de un
orador «era el efecto de su discurso». Actualmente diríamos que la
identidad del Sujeto Discursivo es tridimensional en el sentido en
que un locutor a través de su discurso busca generar confianza en
el Otro y por tanto se muestra o busca parecer Sincero, Solidario y
Sensato. Para el primer caso expondrá argumentos, palabras,
formas de organización que lo muestren como un sujeto justo, ho-
nesto, sincero y en ese caso se trata del Ethos, de la dimensión
Ética del sujeto discursivo; en el segundo caso expondrá argu-
mentos, utilizará términos o modalidades que lo hagan aparecer
como un sujeto agradable, amable, sentimental y en ese caso
muestra el Pathos, la dimensión Emotiva del sujeto discursivo; en
el tercer caso expondrá argumentos y modalidades que lo mues-
tren como un sujeto conocedor, competente y en ese caso esboza
la Ratio2, la dimensión Cognoscitiva del sujeto discursivo. Tenien-

18
La argumentación en la dinámica enunciativa del discurso y la construcción ...

do en cuenta las categorías antes mencionadas, distingo tam-


bién tres tipos de orientación social de la argumentación:
· Una orientación argumentativa más ligada a la base
material, concreta, a la inmediatez. Busca movilizar
sensaciones e incidir en la voluntad y acudirá a proce-
dimientos organizativos más relacionados con los es-
quemas retóricos (+ R: Pathos)
· Una orientación argumentativa desligada de base ma-
terial, relacionada con el proceso de razonamiento
discursivo. Busca movilizar la razón y buscará estrate-
gias en los procedimientos propuestos por la Analítica
práctica (+A: Ratio).
· Una orientación argumentativa relacionada con proce-
sos discursivos pertinentes y razonables. Busca dialo-
gar y negociar a través de una actitud relacional para
resolver conflictos y en este caso buscará en la pro-
puesta de la argumentación dialéctica (+D: Ethos).
9. Las identidades de los sujetos discursivos se construirán
en relación tanto con las tonalidades y la manera como se
establecen las relaciones de fuerza social enunciativa como
también con la manera como se quiere mostrar el sujeto en
términos de valores, de saberes y de emociones basadas en
las valoraciones sociales que se construyen en la dinámica
enunciativa del discurso.
La argumentación es uno de los modos de organización del
discurso relacionado con las tonalidades enunciativas sociales
construidas en la dinámica enunciativa del discurso, determi-
nada por relaciones de fuerza social enunciativa entre los tres
participantes y en el marco de un género discursivo particular.
Para dar cuenta de la orientación o tonalidad privilegiada se
acude a diversos procedimientos discursivos ofrecidos por las
perspectivas conocidas. Así encontraríamos (i) un énfasis en
la Ratio (Sujeto cognoscitivo) cuando se está construyendo
una imagen del otro que se dejaría llevar más por la raciona-
lidad, se convoca en el otro un sujeto razonable y competente
y al mismo tiempo se construye del YO una imagen de sujeto
razonador y competente. Los procedimientos utilizados esta-
19
María Cristina Martínez S.

rían más cerca de mecanismos de tipo analítico. (ii) Encon-


traríamos un énfasis en el Pathos (Sujeto emotivo) cuando se
quiere convocar en el otro las sensaciones, la solidaridad, los sen-
tidos, así se construye una imagen del Tu en términos de un suje-
to sensible. Se trata de una construcción intersubjetiva de imáge-
nes pues el Yo se construiría aquí como un sujeto similar, un suje-
to solidario con las sensaciones del otro. (iii) Encontraríamos un
énfasis en el Ethos cuando se convoca tanto en el YO como en el
TU un sujeto discursivo ético y sincero.
10. La dinámica enunciativa es una fuerza multifuncional
discursiva, responsable de la construcción de imágenes
discursivas y de la pluriacentuación en el discurso. Esta diná-
mica enunciativa se postula como la situación común y corrien-
te de toda práctica social enunciativa, de toda actividad
discursiva. La textualización del tema, de los contenidos, se hace
de manera relativizada, por lo que podríamos llamar ‘escenarios
enunciativos’ donde se da preferencia más a unos modos de or-
ganización que otros, con el fin de relativizar el significado y el
sentido que actualiza dicha dinámica.
La noción de enunciado como espacio discursivo que posibi-
lita la puesta en escena de la dinámica enunciativa en el discur-
so es determinante en la postulación de las tres dimensiones
que permiten la construcción integral del sujeto: la Ética, la
Emotiva y la Cognoscitiva. En el enunciado surgen y se cons-
truyen las diferentes miradas que los sujetos dan al mundo
natural, social y cultural, se construye la pertenencia a un
grupo, a una cultura, a una familia. Identificar cuál es la
dominante privilegiada en un discurso, cuál es el tono social
fundamental del discurso, cuáles las variedades en las formas
de manifestación típicas del enunciado que hacen notar tal
privilegio, es el papel del Analista del Discurso.

Bibliografía
BAKHTINE, M (1956/1961/1979/1984) Esthétique de la création verbale.
Éd. Gallimard, Paris.
BAJTIN M.M. (1997:1924) Hacia una filosofía del acto ético. De los bo-

20
La argumentación en la dinámica enunciativa del discurso y la construcción ...

rradores y otros escritos. Anthropos. Estudios culturales, Editorial


Universidad de Puerto Rico.
CHARAUDEAU, P. (2003) El discurso de la información. La construcción
del espejo social. Gedisa, Barcelona, España.
DUCROT (1986) Polifonía y argumentación. ECL. Universidad del Valle
MARTINEZ M.C (2005a) La argumentación en la dinámica enunciativa
del discurso. Lectura y escritura Dialógica No2. Seminario Inter-
nacional para el Fomento de la Argumentación Razonada. Cali: Cá-
tedra UNESCO para la Lectura y la Escritura. ISBN: 958.670-377-
0, 60págs.
MARTINEZ M.C (2005b) La construcción del proceso argumentativo en el
discurso: Perspectivas teóricas y trabajos prácticas. Cali: Taller de Artes
Gráficas, Facultad de Humanidades de la Universidad del Valle: ISBN:
958-670-406-8. 300 págs.
PERELMAN CH Y OLBRECHTS-TYTECA (1989) Tratado de la argumenta-
ción. La nueva retórica. Editorial Gredos, Madrid.
TOULMIN S.(1993) Les usages de l’argumentation. PUF. Paris
Van EEMEREN F. y GROOTENDORST R (1996) La nouvelle dialectique.
Traduction coordonnée par Ch. Plantin. Éditions Kimé. Paris

Notas
1
El paréntesis es mío
2
He reemplazado Logos por Ratio dado que el Logos sería aquí el espacio
común donde se construyen las tres dimensiones del sujeto discursivo: Ética,
Emotiva y Racional o Cognoscitiva.

21
LA DINÁMICA ENUNCIATIVA, LA ARGUMENTACIÓN
Y EL DEBATE DIALÉCTICO
La Estructura Semántica del Argumento y la Discusión
Crítica en un Discurso Informativo

Beatriz Eugenia Guerrero Arias*


beatrizguerrero28@ yahoo.com

Introducción

Los estudiantes universitarios se ven expuestos a diversos


ejercicios de comprensión y composición de textos, entre ellos,
ensayos, reseñas y un trabajo de grado; y en todos ellos, el estu-
diante debe realizar un despliegue de habilidades tanto para la
comprensión y la composición de textos generales como para la
comprensión y la composición de textos con organización
argumentativa.
Esta propuesta de talleres pretende desarrollar en los estu-
diantes universitarios (con la mediación del docente) algunas
estrategias que permitan un mayor acercamiento a este modo
de organización del discurso, de forma tal que al tiempo que se
trabajan la comprensión y la composición de textos en general,
también se trabajan estos aspectos con textos argumentativos.
Con el fin de exponer un procedimiento de análisis, se ha
seleccionado un texto que sirve como ejemplo para el docente.
No obstante, los talleres que se presentan más adelante son
aplicables a cualquier asignatura académica universitaria si se
toma esta dinámica como base para el trabajo –por ejemplo- con
textos de una disciplina en particular.
Beatriz Eugenia Guerrero Arias

La propuesta se organiza entonces en dos módulos, cada uno


con talleres específicos para realizar en el aula y consta de los
siguientes puntos: objetivo, duración estimada, materiales y
procedimiento. Este último con las respectivas consignas para
el docente (que se encuentran en letra itálica).

Perspectiva Teórica
Se trata de una propuesta integrativa desde la perspectiva de
la dinámica enunciativa del lenguaje (Martínez 2001, 2005a, b)
inscrita en la dimensión dialógica del discurso, donde la
intersubjetividad (Bajtina, b) se plantea como la base fundamen-
tal. Martínez (2001, 2005a, 2005b) propone integrar las tres pers-
pectivas de la argumentación en la dinámica enunciativa de base
dialógica, la Analítica de Toulmin (1996), Retórica de Perelman
(1989) y Dialéctica de van Eemeren (1996).
Aquí se muestra a través de un análisis de un texto y de pro-
puestas pedagógicas, la integración en la base de la dinámica
enunciativa de dos de las tres perspectivas: La analítica y la
dialéctica.

Objetivo General

· Proponer desde la perspectiva mencionada una metodo-


logía de talleres para trabajar el mejoramiento de los pro-
cesos argumentativos de discursos orales y escritos en
estudiantes Universitarios.

Objetivos Específicos

o Ejercitar la argumentación oral a través de la participa-


ción de los estudiantes en discusiones y debates.
o Incrementar la competencia con la comprensión y produc-
ción de textos escritos con modo de organización predomi-
nantemente argumentativa mediante el trabajo con la iden-
tificación de los enunciadores, las argumentaciones de cada
enunciador, los puntos de vista, las fases y las falacias.

24
La dinámica enunciativa, la argumentación. y el debate dialéctico ...

Procedimientos Generales de Análisis en un Texto

Con el fin de tener un acercamiento al texto se propone hacer


el siguiente recorrido metodológico:
· Caracterizar el género del texto
· Identificar los enunciadores y enunciatarios con las voces
que convoca cada uno
· Analizar las tonalidades entre los sujetos discursivos
· Ubicar las argumentaciones de cada uno de los
enunciadores
· Determinar los elementos de la estructura semántica de
cada una de las argumentaciones de los enunciadores
· Diferenciar cuáles son los puntos de vista que están en
discusión
· Identificar las etapas de la discusión crítica
· Caracterizar los actos de habla en cada etapa
· Analizar la estructura de la argumentación
· Identificar las violaciones a las reglas de la discusión
· Diferenciar las falacias

TAREAS EN LÍNEA

1. En Internet hay páginas que resuelven las tareas de los niños.


Algunos consideran que les facilitan la vida a los estudiantes.
Otros piensan que promueve la vagancia.
2. Hasta hace algunos años las únicas herramientas con las que
contaban los niños para hacer las tareas eran sus cuadernos
escolares, unas cuantas enciclopedias y la ayuda de sus padres.
En muchos casos estos últimos debían remontarse a sus años
de colegio o al famoso libro de álgebra, de Baldor, en un esfuerzo
por recordar esa fórmula matemática o esa ecuación sin la cual
sus hijos estarían condenados a una mala nota. Incluso, no
faltaba quien dijera que en algunos colegios eran los padres quie-
nes terminaban haciendo los trabajos escolares.
3. Luego llegó Internet. Con sus motores de búsqueda y sus re-
cursos casi ilimitados la red se convirtió, para quienes tienen

25
Beatriz Eugenia Guerrero Arias

acceso a ella, en una fuente recurrente a la hora de resolver los


deberes escolares. Ante un panorama semejante, el siguien-
te paso era sólo cuestión de tiempo: páginas especializadas en
asesorar a niños y jóvenes en la resolución de sus tareas. Hoy
esta opción es una realidad al alcance de cualquier joven
cibernauta y ofrece la posibilidad de resolver inquietudes tanto
a niños de preescolar como a estudiantes universitarios.
4. Basta con teclear «ayudas+tareas» en cualquier motor de bús-
queda para encontrar una larga lista de opciones. Junto con
las páginas pertenecientes a bibliotecas, museos y academias
dedicadas al estudio de alguna ciencia aparecen otras como
www.tareaweb.com y también www.tareasplus.com, que ade-
más de responder inquietudes académicas ofrecen tutoría en
línea. Esta última página es colombiana y nació en enero de
2000 como un proyecto universitario dedicado a ayudar a es-
tudiantes de entre 8 y 25 años en la resolución de cualquier
inquietud relacionada con las ciencias exactas.
5. «Contamos con una red de 30 tutores que son estudiantes uni-
versitarios próximos a graduarse en diferentes áreas del conoci-
miento. Para ellos responder una pregunta de algún colegial es
cuestión de cinco minutos», cuenta Hernán Jaramillo, gerente
de nuevos desarrollos de V-Factory, el holding propietario de la
Página web.
Tareasplus.com cuenta con una base de datos de 200.000 so-
luciones que puede ser consultada por cualquier persona que
acceda a la página. La tutoría en línea tiene un costo de 3.900
pesos por pregunta y la respuesta llega al computador del es-
tudiante en un plazo máximo de seis horas.

¿Estimulando la vagancia?
6. Aunque la oferta es atractiva para muchos estudiantes e inclu-
so para sus padres («entre el 10 y 15 por ciento de los registra-
dos en nuestra página son padres de familia» estima Jaramillo),
los educadores se muestran un poco escépticos frente al tema.
La principal inquietud tiene que ver con la posibilidad de que
algunos alumnos utilicen estos mecanismos para evadir sus
responsabilidades académicas. «A veces recibimos solicitudes
en las que nos piden resolver un taller entero de química, pero
nosotros no hacemos eso, aclara Jaramillo. Lo que buscamos es
ayudar al estudiante a llegar a una solución final con todo el
procedimiento y la lógica. Incluso le enviamos la respuesta

26
La dinámica enunciativa, la argumentación. y el debate dialéctico ...

digitalizada, de manera que pueda ver todo el proceso que desa-


rrolló el tutor».
7. Pero algunos no están de acuerdo. «Si un estudiante paga para
que le resuelvan la tarea, pierde la posibilidad de pensar y for-
mar una opinión de las cosas», advierte Claudia Piedrahita,
directira de la Fundación Gabriel Piedrahita Uribe, entidad
dedicada a mejorar la calidad de la educación en Colombia
mediante el uso de las tecnologías de la información. En lo que
hay consenso es en que el problema no radica en Internet.
«Incluso es un tesoro, pero hay que saber buscar. El problema es
que los colegios no están formando en el estudiante el criterio
para manejar esa avalancha de información», dice Piedrahita.
8. Para otros el problema radica en el tipo de actividades que se le
proponen al estudiante, «Si el docente pone tareas que se re-
suelven cortando y pegando de Internet, la tarea no cumple su
función educativa y pedagógica», opina Mónica Trech, consul-
tora en educación y nuevas tecnologías de la corporación para
el Desarrollo de la Educación Básica, Corpoeducación.
9. Independientemente de qué posibilidades ofrezca Internet para
resolver una tarea, no hay duda de que tanto el estudiante
como el docente deben estar familiarizados con la red. Y es que
una búsqueda en Internet, por sencilla que sea, implica ciertas
habilidades que permitan refinar la consulta, de lo contrario se
pueden obtener millones de respuestas y ninguna que real-
mente satisfaga los criterios iniciales. «Hay que incentivar las
habilidades para el tratamiento de la información, propone Trech,
pues no sólo se trata de buscarla, sino sobro todo de encontrar-
la, procesarla y sacar unas conclusiones».
10. A pesar de la controversia es innegable que, cada vez más, la
red es la primera fuente a la que recurren los jóvenes a la hora
de estudiar e investigar. De manera que los esfuerzos deben
dirigirse a hacer de ella una aliada tanto para los estudiantes
como para los profesores.

Tomado de Revista Semana

27
Beatriz Eugenia Guerrero Arias

Análisis de la Dinámica Enunciativa, de la Estructura


Semántica y de la Discusión Crítica del Texto
El texto se inscribe en un género periodístico, más
específicamente se trata de un artículo de información y de opi-
nión (subgénero). Fue publicado en la revista «Semana» en Fe-
brero 16 de 2004 en el apartado denominado «Vida Moderna».
Esta revista se dirige a profesionales –de clase predominante-
mente alta- que quieren estar actualizados con respecto a la
situación política y económica del país.
Aunque se desconoce el nombre del autor empírico del texto
(no figura en el artículo), se puede afirmar que el locutor es un
periodista o columnista informado, que ha analizado el papel de
la Internet en la educación y que se dirige a los posibles lectores
o interlocutores de la revista, en especial a profesores, a padres
de familia (con hijos en edad escolar) y a estudiantes
(interlocutores) que están interesados en conocer sobre «Vida
Moderna» y sobre los problemas de la actualidad.
El género discursivo de tipo informativo está relacionado con
una práctica socio-discursiva que corresponde a un contra-
to social de habla en el que el Locutor (voz de periodista)
busca ofrecer una información particular y comentar acerca
de las diversas aproximaciones que existen en relación con
el tema propuesto (la resolución de tareas en Internet) a un
grupo de Interlocutores o lectores que buscan precisamente
informarse y formar su propia opinión a partir de una mirada
mejor informada como es la del periodista que se ocupa de la
temática. La intención por supuesto está en relación con la
respuesta activa del Interlocutor al buscar incidir en un cam-
bio de actitud o de opinión en relación con el papel de Internet
en la educación. (Párr. 1).
La dinámica enunciativa se construye a partir de una
polifonía en la que se identifican diversas voces que apoyan
dos puntos de vista: un Enunciador 1 (E1) que promueve a la
Internet como herramienta para la resolución de tareas es-
colares y un Enunciador 2 (E2) que se muestra escéptico
frente al tema.

28
La dinámica enunciativa, la argumentación. y el debate dialéctico ...

Veamos cómo funciona la relación entre cada enunciador


y el esquema semántico que propone a través de su punto de
vista:

Enunciador 1
Dato
· La oferta es atractiva tanto para estudiantes como para
padres.
· Las páginas buscan ayudar a los estudiantes a llegar a
una solución final con todo el procedimiento y la lógica.
· Si hay algún problema, este no radica en Internet.
Conclusión
· (Entonces) Los esfuerzos deben dirigirse a hacer de la
Internet una aliada tanto para los estudiantes como para
los profesores.
Garantía
· Lo que facilita el trabajo académico, es aceptado por lo
padres y ayuda a llegar a una solución final debe conside-
rarse un aliado, ya que reduce el tiempo de búsqueda.
Soporte
· Entre el 10 y el 15% de los registrados son padres de fa-
milia.
· Se envía la respuesta digitalizada para que el estudiante
vea el proceso.
· Los Colegios no forman en el estudiante el criterio para
manejar la avalancha de información.
· Si el docente pone tareas que se resuelven cortando y
pegando de Internet, la tarea no cumple su función edu-
cativa y pedagógica.
Refutación
· A menos que los estudiantes estén tratando de evadir sus
responsabilidades académicas.

29
Beatriz Eugenia Guerrero Arias

Y es precisamente de esta refutación, de lo que el E2 se


vale para plantear su contra-argumentación.

Enunciador 2
Dato
· El estudiante que paga para que le resuelvan la tarea pierde
la posibilidad de pensar.
· El estudiante que paga para que le resuelvan la tarea pierde
la posibilidad de formar un criterio.
· El estudiante que paga para que le resuelvan la tarea pierde
la posibilidad de tener una opinión de las cosas.
Conclusión
· (Seguramente) la existencia de sitios en Internet donde se
pague para la resolución de las tareas hace que los estu-
diantes evadan sus responsabilidades académicas.
Garantía
· Los avances tecnológicos mal utilizados no son apoyo en
el desarrollo de procesos educativos.
Soporte
· En Internet hay páginas donde se paga hasta $3.900 pe-
sos por la resolución de una tarea.
Refutación
· A menos que las tareas que dejan los profesores requie-
ran tan poco análisis y se resuelvan cortando y pegando.
De igual forma que con el E2, es de la refutación potencial de
esta argumentación que el E1 se vale para estructurar la suya.
La garantía en cada punto de vista está posibilitando el paso
hacia la Conclusión: en el E1 una garantía positiva y en el E2
una garantía negativa.
El locutor se identifica con el E1 y presenta tres voces de
autoridad diferentes a lo largo del escrito para apoyar este pun-
to de vista o para criticar el opuesto. Veamos.

30
La dinámica enunciativa, la argumentación. y el debate dialéctico ...

Voz 1 (Hernán Jaramillo / Gerente de nuevos desarrollos


de V-Factory el holding propietario de la página web
www.tareasplus.com). Esta voz aparece tres veces en el texto.
La primera para explicar –brevemente- la infraestructura de la
página, lo que muestra que es una empresa seria y organizada.
La segunda para afirmar que el 10 y 15% de los registrados en la
página son padres de familia, lo que deja ver que hay padres que
aceptan y valoran como útil el servicio. Finalmente, la tercera,
para explicar que lo que buscan es ayudar al estudiante a llegar
a una solución final, lo que deja de lado la simple resolución
literal de una tarea. Es así como esta voz se presenta como de
autoridad sobre el tema con un matiz predominantemente admi-
nistrativo. (Párrs. 3, 4 y 5)
Voz 2 (Claudia Piedrahíta / Directora de la Fundación Gabriel
Piedrahíta Uribe, entidad dedicada a mejorar la calidad de la
educación en Colombia mediante el uso de las tecnologías de la
información). La segunda vez que esta voz aparece (porque la
primera lo hace para apoyar al E2), es para afirmar que Internet
es un tesoro y que lo que hay que hacer es preparar al estudian-
te para enfrentar la avalancha de información. Con esta partici-
pación, se deja claro que el problema no es la red, sino la forma-
ción de criterios en los estudiantes. Esta voz se reconoce así
como de autoridad en relación con políticas educativas. (Párr. 7)
Voz 3 (Mónica Trech / Consultora en educación y nuevas tec-
nologías de la Corporación para el Desarrollo de la Educación
Básica, Corpoeducación) Esta voz apoya al enunciador en el
punto de que el problema no es de Internet ni de las páginas que
resuelven tareas sino de que si la resolución a estas consiste en
cortar y pegar entonces no está cumpliendo con su papel peda-
gógico. Lo anterior confirma nuevamente que el problema no es
si Internet es buena o no, sino que el problema radica en asun-
tos educativos. Se presenta entonces como una voz de autori-
dad en relación con asesorías educativas. (Párr. 8)
Se observa pues que –en general- las tres voces que el E1
presenta para apoyar su punto de vista le sirven de apoyo como
voces de autoridad al presentar los cargos laborales desempe-
ñados y su directa relación con el tema en discusión.

31
Beatriz Eugenia Guerrero Arias

Con respecto al E2 («los educadores se muestran un poco


escépticos frente al tema» Párr. 6), se presenta la Voz 2 (Claudia
Piedrahita) para apoyar el punto de que con la resolución de
tareas en Internet, los estudiantes puedan estar evadiendo sus
responsabilidades. Con esto se confirma la posición de que es
posible que la red promueva la vagancia en los estudiantes.
Todas y cada una de las voces con respecto al E1 –e inclusive
al E2- son presentadas de forma respetuosa y sin criticar su
aporte, incluso, sin alabanzas. Ambos enunciadores no necesi-
tan de más (salvo de la autoridad de cada voz traducida en los
cargos desempeñados y en la experiencia) para que cada una de
ellas apoye firmemente sus puntos de vista.
El locutor muestra ambos enunciadores con una actitud ra-
cional (ratio), de crítica, más no de irrespeto. Además, el hecho
de que cada uno de ellos esté tomando partido hacia un punto
de vista (aceptación o no) da cuenta –también- de una actitud
axiológica (ethos) porque están promoviendo la expresión libre y
racional de sus opiniones o valoraciones con respecto a la Internet
a través de la defensa de sus posiciones. El E2 apela con mayor
evidencia a convocar la respuesta activa de un interlocutor a
través de su construcción como un enunciatario con integridad
que no pretende que el dinero sea el que permita resolver los
deberes escolares (ethos). Poco se deja ver de los enunciadores
con respecto a una actitud emotiva (pathos), incluso cuando es
presentado el E2, que aunque es con quien el Locutor menos se
identifica, se presenta con respeto y con libertad de expresar su
punto de vista. A través de este respeto hacia el otro se constru-
yen también –de manera simultánea- la imagen del Locutor y
del enunciador con el cual se establece alianza (E1).
La intención del enunciador predominante (E1) es informar,
pero a la vez convencer y buscar la adhesión del público a su
propuesta («los esfuerzos deben dirigirse a hacer de ella (Internet)
una aliada tanto para los estudiantes como para los profesores»).
Presenta de forma clara su punto de vista y sin desprestigiar la
propuesta contraria. Construye al enunciatario de forma relati-
vamente neutra, pues en el texto no hay rastros que lo acerquen,
alejen, resalten o ensalcen, pero sí pretendiendo convencerlo de

32
La dinámica enunciativa, la argumentación. y el debate dialéctico ...

su posición. Las tonalidades con las que este enunciador cons-


truye a su enunciatario dan cuenta de una propuesta e invita-
ción a un cambio de actitud hacia Internet, hacia un enunciatario
que busca crear una opinión y quien está dispuesto a recibirla
(predictiva de alianza). La tonalidad apreciativa presenta una re-
lación con el tercero (Internet) al cual propone como aliado para
la educación y como un buen instrumento que no tiene que verse
como enemigo (de acogida y respeto). Con respecto a la tonalidad
intencional, se identifica la búsqueda de convencer acerca de las
ventajas de la tecnología y la necesidad de preparar a los estu-
diantes con criterios analíticos y críticos para utilizarla.
En relación con el E2, dado que su intención es convencer
sobre las implicaciones que tiene para un estudiante el poder
pagar para que le resuelvan una tarea, se dirige a un enunciatario
honesto (Ethos). Las tonalidades con las que este enunciador
construye a su enunciatario dan cuenta de proposición e invita-
ción a asumir con críticas el asunto de que los estudiantes pa-
guen para que les resuelvan las tareas (predictiva de alianza).
La tonalidad apreciativa presenta una relación con el tercero
(Internet) al cual construye como aliado, pero no para la educa-
ción (como el E1), sino como aliado en la evasión de las respon-
sabilidades académicas y como un instrumento que puede ver-
se como enemigo en la formación de los estudiantes (de crítica y
evaluación). Con respecto a la tonalidad intencional, se observa
la búsqueda de hacer un llamado de atención acerca de las des-
ventajas de educar estudiantes que paguen para la resolución
de los deberes escolares. (Párr. 7)
La respuesta activa que el locutor está construyendo en rela-
ción con el interlocutor en general, es la de dos enunciatarios
que –aunque tienen posiciones diferentes con respecto a la
Internet- buscan acceder a información actualizada sobre la in-
cidencia de la tecnología en la educación, y al hacerlo, promue-
ve el punto de vista con el cual él se identifica (E1).
Es posible notar que el E1 presenta uno de sus datos como si
fuera una conclusión aceptada por el E2. Esto hace que se pre-
sente una violación a la regla 6 de la discusión (van Eemeren,
1996), lo que lleva a que la aseveración «En lo que hay consenso

33
Beatriz Eugenia Guerrero Arias

es en que el problema no radica en Internet» sea una falacia al


exponer falsamente algo como si fuera un punto de partida co-
mún.
Si se observa la conclusión del E2, ésta sugiere que el proble-
ma radica en la existencia de páginas en Internet que resuelven
las tareas, que es precisamente lo que el E1 quiere hacer pare-
cer como un consenso entre ambos puntos de vista: que el pro-
blema no radica en Internet. Así que el E1 presenta falsamente
esta idea, tomándola como punto de partida común para clau-
surar la disputa a su favor, como si el E2 hubiera disipado sus
dudas y con ello la disputa quedase solucionada.
Toulmin propone cinco campos argumentativos globales (éti-
co, jurídico, artístico, empresarial y científico) y asevera que la
información contenida en los elementos de la estructura depen-
de de esos campos, en pocas palabras, los datos, las garantías y
los soportes dependen del campo (asimilable a género) en el que
se esté argumentando.
De acuerdo con el género de este corpus y con el contenido
del mismo, es posible deducir que las garantías de las tres argu-
mentaciones construidas se relacionan con la educación y la
inclusión de nuevas tecnologías, sin necesariamente contar con
todo un soporte teórico (Pedagogía) en relación con este domi-
nio, lo cual sería típico de otro género discursivo como por ejem-
plo, el científico.
Se nota pues en el texto que algunas personas adoptan un
punto de vista positivo con respecto a la proposición de que en
Internet hay páginas que resuelven las tareas de los niños (E1),
mientras que otros piensan que promueven la vagancia (E2). En
este caso la disputa es única mixta, debido a que existen dos
proposiciones (una positiva y la otra negativa) con respecto a
una misma proposición.
Veamos como se presentan las fases de la discusión crítica:
Después del título del texto se observa el «llamado» (Párr. 1),
en él se ubican dos protagonistas: quienes aprueban la Internet
como una aliada (E1 = Proponente) y quienes proponen que puede
promover la vagancia (E2 = Oponente). Es precisamente en este

34
La dinámica enunciativa, la argumentación. y el debate dialéctico ...

apartado del texto donde se plantea que existen –entonces-


dos puntos de vista que van a ser discutidos, lo que se corres-
ponde con la etapa de la confrontación.
La etapa de la apertura comienza cuando el E1 establece
una comparación entre el antes y el después de la llegada de la
Internet y con la ilustración que realiza con respecto al funcio-
namiento de las páginas que resuelven las tareas. Esta etapa
finaliza en el momento en que se escribe el subtítulo «¿Estimu-
lando la vagancia?», pues anticipa que esa postura será desafia-
da por otro enunciador (E2)
La etapa de argumentación inicia justo después del subtí-
tulo mencionado y finaliza con el párrafo 8. En este apartado se
observan las estructuras compuestas coordinadas para ambos
enunciadores así:

Enunciador 1
Internet como Aliada

La oferta de Internet es Las páginas ayudan


atractiva, tanto para al estudiantes a llegar Si hay algún pro
estudiantes como para a una solución final blema, este no
padres con todo el procedi- radica en Internet
miento y la lógica

Entre el 10 y el 15% Se envía la res- Los colegios no Si el docente pone


de los registrados puesta digitali- forman en el estu- tareas que se
son padres de zada para que diante el criterio resuelven cortan-
familia el estudiante para manejar la do y pegando de
vea el proceso avalancha de in- Internet, la tarea
formación no cumple su
función educa-
tiva y pedagógica

35
Beatriz Eugenia Guerrero Arias

Enunciador 2

Internet como evasión


a las responsabilidades académicas

Cuando un estudiante paga para que le resuelvan la tarea

Pierde la posibilidad la posibilidad Pierde la posibilidad


de pensar de formar un criterio de tener una opinión
de las cosas

Nótese cómo en ambas argumentaciones (la del E1 y la del


E2), se corresponden los datos, la conclusión y los soportes con
los identificados en la estructura semántica del argumento.
Los actos de habla con los que los enunciadores se dirigen a
su enunciatario son actos de autoridad como los asertivos (las
aseveraciones, las afirmaciones y las suposiciones) y el E1 tam-
bién lo hace a través de los directivos («tanto el estudiante como
el docente deben estar familiarizados con la red») con el fin de
conferirle mayor credibilidad a su argumentación al exponer sus
puntos de vista de manera convincente.
En esta etapa de la argumentación, además de la ya mencio-
nada, es posible observar otras dos falacias:
· «los educadores se muestran escépticos frente al tema». Falta
de claridad, vaguedad, indefinición: sin ubicar datos es-
tadísticos citando fuentes y sin haber convocado en el
texto una voz en representación del gremio.
· «no hay duda de que tanto el estudiante como el docente
deben estar familiarizados con la red». Evadir el peso de la
prueba en la discusión: presentando falsamente una pre-
misa como si fuera evidente por sí misma.
El E1 presenta los párrafos 9 y 10 como la etapa de la clau-
sura cuando realmente la discusión no ha sido resuelta. Aquí se
observa que el E1 insiste en que Internet es una herramienta en

36
La dinámica enunciativa, la argumentación. y el debate dialéctico ...

la resolución de tareas, y que la búsqueda en Internet no es una


labor sencilla, pero no menciona la refutación del E2 en relación
con que cuando el estudiante paga para que le resuelvan una ta-
rea «pierde la posibilidad de pensar, de formar un criterio y de
tener una opinión sobre las cosas», en este sentido, no habría clau-
sura ya que el E1 en ningún momento atendió a la refutación que
le estaba haciendo su oponente.

TALLERES

MÓDULO 1
LA ESTRUCTURA SEMÁNTICA DEL ARGUMENTO

OBJETIVO
Reconocer las argumentaciones de cada enunciador en un
texto con modo de organización predominantemente
argumentativo

& TALLER 1
Acercándonos al Texto

OBJETIVO
Identificar las categorías de análisis que sirven para el reco-
nocimiento de la estructura semántica de la argumentación de
cada uno de los enunciadores en un texto dado.

DURACIÓN ESTIMADA
2 Sesiones

MATERIALES
· Categorías de Análisis
· Ejemplos de aplicación

37
Beatriz Eugenia Guerrero Arias

PROCEDIMIENTO
Antes de iniciar este taller, es necesario haber presentado y
haber trabajado con los estudiantes las diversas categorías que
se encuentran en la dinámica enunciativa (género, contrato de
habla, enunciador, enunciatario, tonalidades). Para mayor in-
formación ver Martínez 2005a, 2005b.
A continuación, trabajar con los estudiantes las categorías
que componen la estructura semántica del argumento propues-
ta por Stephen Toulmin.
La idea es indagar primero los saberes previos de los estu-
diantes en relación con estos términos para luego confrontarlos
con lo que propone la teoría. Para ello se puede hacer una lluvia
de ideas sobre lo que los estudiantes saben y luego se realiza el
contraste con la propuesta de Toulmin.
Las definiciones a continuación han sido adaptadas por
Martínez 2005a y algunas han sido tomadas de las notas de sus
clases. Para mayor información, revisar las referencias.

Categorías de Análisis para la Identificación


de la Estructura Semántica del Argumento

Dato
Es el soporte de la conclusión. Se refiere a lo que nos permite
demostrar y establecer que la conclusión a la que se pretende
llegar es válida. Si se lanza una afirmación, es necesario apelar
a los datos y presentarlos como la base en la que la conclusión
está sustentada. El dato se refiere entonces a los hechos que se
tienen como base de la afirmación o conclusión.
Algunas preguntas que sirven para ubicar los datos en una
argumentación son:
· ¿Por qué se dice lo que se dice?, ¿De qué información se
dispone?, ¿Sobre qué datos, hechos se sostiene la conclu-
sión, la tesis?

38
La dinámica enunciativa, la argumentación. y el debate dialéctico ...

· ¿Dónde debe comenzar para hacer conocer la conveniencia


de la propuesta y lograr el acuerdo del interlocutor?
· ¿De dónde parte la tesis?, ¿Cuál es la información de base?

Garantía

La garantía es una regla general de conexión que permite el


paso de los datos a las conclusiones, es el lugar común.
La garantía es una ley de paso hacia la conclusión, es una
regla, ley del derecho, idea, máxima, pensamiento, o consenso
general en el que se apoya el argumento o se pretende estable-
cer para permitir, autorizar el paso de los datos a la conclusión.
Algunas preguntas que sirven para ubicar las garantías en
una argumentación son:
· Dado el punto inicial, ¿cómo se justifica el paso de los
argumentos a la conclusión?
· ¿Qué camino se debe tomar para ir del Argumento inicial,
de los datos, a la conclusión?
· ¿Cuál es la garantía que permite pasar de las bases o da-
tos y sostener la tesis o conclusión?

Conclusión
Lo que se afirma o se pretende sostener; la tesis del argumen-
to o el destino al que se quiere llegar. Es necesario estar seguro
del carácter preciso de ese objetivo.
Algunas preguntas que pueden servir para ubicar la conclu-
sión en una argumentación son:
· ¿Qué es exactamente lo que se pretende sostener como
tesis?
· ¿Qué conclusión quiere que se respalde como resultado del
argumento?
· ¿A dónde se quiere llegar con la argumentación?

39
Beatriz Eugenia Guerrero Arias

Soporte
Los soportes se construyen mediante un número determinado
de justificativos que permiten apoyar la garantía, ley o norma en
un momento dado.
Los justificativos a los que se recurre con los argumentos de
respaldo o soporte varían según contextos de acción: los estatu-
tos legales deben estar validados legislativamente; las leyes cien-
tíficas deben estar cuidadosamente verificadas, etc. Aparte de
hechos particulares que sirven como base en cualquier argu-
mento dado, es necesario ubicar, por lo tanto, el cuerpo general
de información, o respaldo, que presupone la justificación a la
que se apela en el argumento: documentos históricos, estadísti-
cas, artículos periodísticos, publicaciones científicas, documen-
tos legales, entre otros.
Algunas preguntas que pueden servir para ubicar los sopor-
tes en una argumentación son:
· ¿Se trata realmente de una garantía segura? ¿Por qué?
¿Con qué información se pretende respaldar la tesis?
· ¿Este trayecto propuesto a través de los justificativos,
permite llegar con seguridad y confianza a la tesis que se
busca respaldar?
· ¿De qué otro tipo de información general se dispone para
respaldar la confianza en la justificación particular?

Calificadores Modales
Procesos de atenuación o de fuerza argumentativa que se rea-
lizan a través del uso de modalizadores como «posiblemente»,
«cierto». Manifiestan el grado de certeza en el que se ubica el
argumentador.
Algunas justificaciones nos llevan invariablemente a la con-
clusión requerida; otras lo hacen frecuentemente, pero no con sig-
nificativos matices: «generalmente», «posiblemente», «en condicio-
nes ideales», etc.

40
La dinámica enunciativa, la argumentación. y el debate dialéctico ...

Algunas preguntas que pueden servir para ubicar el grado de


fuerza argumentativa en una argumentación son:
· ¿Con cuánta certeza esta justificación da solidez al paso
desde las bases hasta la conclusión?
· ¿El paso está garantizado por el grado de certeza?
· ¿Se sostiene sólo con ciertos matices?
· ¿Es fundamento para una apuesta más o menos riesgosa?

Refutación
Se puede entender plenamente los méritos racionales de los
argumentos en cuestión, sólo si se logra reconocer las circuns-
tancias (raras, pero posibles) bajo las cuales no se podría con-
fiar en ellos.
Algunas preguntas que pueden servir para ubicar la refuta-
ción potencial en una argumentación son:
· ¿Qué tipo de factores o condiciones podrían sacarnos del
camino?
· ¿Qué posibles elementos podrían desvirtuar este argu-
mento?
· ¿Qué se asume implícitamente cuando se confía en la ley
de paso, en la garantía propuesta?

& TALLER 2

Analicemos un Texto

OBJETIVO
Reconocer la funcionalidad de las categorías de análisis con
el fin de hallar la estructura semántica de la argumentación de
los enunciadores en un texto dado.

41
Beatriz Eugenia Guerrero Arias

DURACIÓN ESTIMADA
2 Sesiones

MATERIALES
· Categorías de Análisis
· Texto a analizar

PROCEDIMIENTO
Después de presentarle a los estudiantes las diversas catego-
rías que se encuentran en la Estructura Semántica del Argumento,
se procede a analizar con ellos un texto previamente analizado por
el docente. Se les entrega la copia y se lee en voz alta.

EL JUEGO DE LA CIGÜEÑA

Varios métodos les permiten a las parejas escoger el sexo de sus hijos.
Mientras algunos los aprovechan, otros ponen en duda su conveniencia.
Mi esposo siempre quiso tener un niño, pero los hijos son bienvenidos
sean lo que sean», opina María José, una ejecutiva que en su búsqueda
del ansiado heredero pasó por cinco embarazos sin lograrlo. Hoy, cuando
sus hijas tienen 18, 17, 15, 13 y 10 años, María José se confiesa feliz con
su prole y no se imagina criando a un hombre. Pero no todas las parejas
que desean tener un hijo de determinado sexo se resignan a dejarlo en
manos de la naturaleza. Y para satisfacer el capricho, la ciencia cada vez
cuenta con más herramientas. Sin embargo, la variada oferta ha suscita-
do también algunas reservas en el campo ético y moral.
Aunque desde hace siglos se habla de métodos para seleccionar el sexo
de los bebés, hasta hace pocos años estos se limitaban a una serie de
recomendaciones que, aparte de pintorescas, no ofrecían ninguna seguri-
dad y carecían de todo soporte científico. Los consejos de las abuelas
incluían desde posiciones sexuales -la del misionero para concebir una
niña- hasta una dieta rica en carnes rojas y sodio para asegurarse un
niño.
Pero si bien algunas de las técnicas modernas cuentan con una probabi-
lidad de éxito que oscila entre 78 y ciento por ciento, estas involucran
variables que para muchos rayan con temas moralmente cuestionables, como
la manipulación de embriones. Este es el caso de la técnica llamada diagnós-
tico genético de preimplantación, también conocida como biopsia de blastómera.

42
La dinámica enunciativa, la argumentación. Y el debate dialéctico ...

Consiste en crear varios embriones en un laboratorio a partir del óvulo y los


espermatozoides de los padres interesados. Luego se extrae una célula de
cada embrión para examinar los cromosomas y determinar el sexo. Una vez
discriminados los embriones se procede a implantar los deseados en el útero
de la madre.
Uno de los peros que suscita este método es que originalmente fue creado
para detectar posibles enfermedades de origen genético en el embrión, tan
serias como la de Tay-Sachs, que se desarrolla en los primeros meses de
vida y puede dejar al niño ciego, sordo, incapaz de deglutir y paralítico. «La
biotecnología nace muchas veces en el campo terapéutico, pero llega un mo-
mento incontrolable en el que se sale de esos linderos y pasa a convertirse en
una práctica social», dice la doctora Ingeborg Carvajal Freese, experta en
bioética y docente de la Universidad del Quindío. «Este es el caso de la
cirugía plástica, que al principio era exclusivamente terapéutica y ahora es
una ingeniería del cuerpo», añade.
Pero la principal crítica que se le hace a este método es la creación de varios
embriones para lograr el bebé perfecto, pues luego de implantar los del sexo
elegido quedan ‘sobrando’ los demás. Los padres deben decidir entre des-
truirlos, congelarlos para usarlos después (algo poco probable en este caso) o
donarlos a la ciencia con propósitos de investigación. Aunque estos mismos
dilemas se les plantean a las parejas que recurren a la fertilización in vitro, es
innegable que en el caso de la elección de sexo no hay nada que lo justifique
más allá del deseo de los padres.
Un método más reciente, tanto que aún está en período de pruebas clínicas,
es el llamado MicroSort, también conocido como citómetro de flujo, que ini-
cialmente se creó para usar en animales. El primer paso es centrifugar el
semen para separar los espermatozoides del resto de fluidos. Una vez aisla-
dos, los impregnan con una tinta fluorescente que se adhiere a los cromosomas.
Como los cromosomas ‘X’ son más grandes que los ‘Y’ absorben más ‘l’
clorante. Luego, la muestra es expuesta a un rayo láser que hace brillar la
tinta, y los cromosomas se distinguen porque los ‘X’ son más brillantes que
los ‘Y’. Finalmente, los espermatozoides se pasan por un electrodo que les
asigna una carga -positiva para los portadores del cromosoma ‘X’ y negativa
para los del ‘Y’-, lo que hace posible separarlos en grupos diferentes. A pesar
de lo complejo de la técnica, el resultado final no está totalmente garantiza-
do: la muestra ‘X’ termina con 91 por ciento de pureza, mientras que la ‘Y’ lo
hace con 74 por ciento. El último paso consiste en fertilizar el óvulo con la
muestra escogida.
La tercera técnica, llamada Ericsson, es la más antigua de las tres y la que
menos probabilidades de éxito tiene. Consiste en mezclar el semen con un
líquido viscoso. Como, según la teoría, los espermatozoides portadores del
cromosoma ‘Y’ nadan más rápido que los ‘X’, llegan primero al fondo del
tubo de ensayo, mientras que los otros se quedan arriba, por lo que después
basta con extraer y utilizar los espermatozoides indicados.

43
Beatriz Eugenia Guerrero Arias

Desequilibrio demográfico
Aunque los dos últimos métodos no crean ni manipulan embriones, también
son blanco de cuestionamientos éticos y morales. La principal objeción es que
facilita una práctica que por siglos ha estado presente en varios países asiá-
ticos y árabes: el aborto de fetos femeninos ante la preferencia cultural que
existe por los varones. En muchos casos, sobre todo en las regiones más
pobres, se llega incluso a matar a las recién nacidas, en una suerte de «abor-
to de última hora». En varios lugares, el problema del desequilibrio demográ-
fico ha llegado a límites preocupantes, pues generaciones de niños están
llegando a la adultez con el problema de no encontrar esposa en su región,
por lo que algunos incluso optan por buscarla fuera de las fronteras de su
país. El futuro no es más promisorio para los que aún se encuentran en la
infancia, pues, a pesar de los esfuerzos gubernamentales, la tendencia a
truncar los embarazos de feto femenino no parece disminuir.
Aquí nuevamente se alzan voces de protesta desde el terreno de la bioética.
«¿Qué pasa si una cultura prefiere uno de los sexos? Con esta práctica se
puede eliminar una parte importante de la sociedad, pues ambos géneros
aportan cosas distintas e igualmente importantes. Se eliminaría la
biodiversidad», dice la doctora Carvajal.
Aunque por el momento las técnicas que permiten escoger el sexo de los
hijos están al alcance de unos pocos países desarrollados y son prohibi-
das en la mayor parte de Europa, India, China y Corea del Sur, existe el
riesgo latente de que en un futuro cercano sea imposible controlar el
acceso a estas, o que incluso las parejas interesadas en ellas decidan
viajar a países con legislaciones permisivas al respecto para lograr su
propósito.
Como seguramente este no será el último adelanto científico en el campo
de la concepción humana, la tarea debe hacerse paralelamente en el de la
bioética. «La bioética no debe leerse como una postura antitecnológica. El
tomar la evolución en las manos va a ser crucial para el futuro de la
humanidad. La pregunta es cómo hacer que el que tome estas decisiones
lo haga con una mirada colectiva, con lo global en la cabeza», concluye la
doctora Carvajal.

Tomado de Revista Semana Febrero 2 de 2004

44
La dinámica enunciativa, la argumentación. y el debate dialéctico ...

MÓDULO 2 DISCUSIÓN CRÍTICA

OBJETIVO
Identificar las fases del debate en discusiones de textos
polémicos

& TALLER 1
¿Cuáles son las fases del debate?

OBJETIVO
Identificar las categorías que se proponen en la discusión crí-
tica para lograr mayor claridad conceptual al respecto.

DURACIÓN ESTIMADA
2 Sesiones

MATERIALES
· Categorías de Análisis
· Ejemplos de aplicación

PROCEDIMIENTO
A continuación, trabajar con los estudiantes las categorías
que componen la propuesta de la Argumentación Dialéctica de
Frans van Eemeren (1996).
La idea es indagar primero los saberes previos de los estu-
diantes en relación con estos términos para luego confrontarlos
con lo que propone la teoría. Para ello se puede hacer una lluvia
de ideas sobre lo que los estudiantes saben y luego se realiza el
contraste con la propuesta de van Eemeren.
Las definiciones a continuación han sido adaptadas y
retomadas del libro «Argumentación, Comunicación y Falacias»

45
Beatriz Eugenia Guerrero Arias

de Frans van Eemeren. Para mayor información, revisar la


referencia.

L Categorías de Análisis para la Identificación


de la Estructura Semántica del Argumento

Clasificación de la Disputa
· Disputa única: el punto de vista cuestionado se relaciona
con una sola proposición. Por ejemplo: «No es cierto que
Sandra haya ido a la fiesta».
· Disputa múltiple: se pone en cuestión un punto de vista
que se relaciona con dos o más proposiciones. Por ejem-
plo: «No es cierto que Sandra haya ido a la fiesta ni que
haya salido con el novio», plantea una disputa múltiple.
· Disputa no mixta: si con respecto a una proposición se
pone en cuestión solo un punto de vista positivo o sólo
una negativo. Por ejemplo si solo se presenta el punto de
vista positivo «Es indudable que Sandra haya ido a la fies-
ta» sin que en oposición a él se presenta un punto de vista
«No es verdad que Sandra haya ido a la fiesta», la disputa
es no mixta.
· Disputa mixta: si el punto de vista positivo fuera contra-
dicho por el negativo, entonces la disputa sería mixta.

Etapas de la Discusión Crítica


· Confrontación: en esta etapa se establece una disputa.
Un punto de vista se presenta y es puesto en duda.
· Apertura: en esta etapa se toma la decisión de intentar
resolver la disputa por medio de una discusión
argumentativa reglamentada. Una parte toma el rol de
protagonista, lo que significa que está preparada para
defender su punto de vista por medio de la argumenta-
ción. La otra parte toma el rol de antagonista, lo que sig-
nifica que está preparada para desafiar sistemáticamente
al protagonista a defender su punto de vista.

46
La dinámica enunciativa, la argumentación. y el debate dialéctico ...

· Argumentación: en esta etapa el protagonista defiende su


punto de vista y el antagonista, si tiene más dudas, re-
quiere de él más argumentación. Debido a que su rol es
fundamental en la resolución de la disputa, esta etapa es
considerada como la «verdadera» discusión. La argumen-
tación presentada a favor de un punto de vista puede te-
ner una estructura de un mayor o menor grado de com-
plejidad.
o Argumentación múltiple: las argumentaciones son de-
fensas alternativas de un punto de vista. La presenta-
ción de varias argumentaciones puede deberse a que
quien las presenta quiera estar preparado para enfren-
tar diversas dudas o para hacer parecer que la defensa
sea más fuerte.
o Argumentación compuesta: en contraste con la múlti-
ple, la compuesta consta de una combinación de argu-
mentaciones únicas que se presentan colectivamente
como una defensa concluyente de un punto de vista.
En la compuesta coordinada todos los argumentos es-
tán directamente relacionados con el punto de vista de
manera horizontal y, a diferencia de lo que sucede en
una argumentación múltiple, en la compuesta coordi-
nada todas las argumentaciones únicas que la compo-
nen son necesarias para lograr una defensa conclu-
yente del punto de vista. En la compuesta subordinada
el primer argumento se relaciona directamente con el
punto de vista y el segundo, con el primer argumento,
que ahora funciona como un punto de vista subordi-
nado, y así sucesivamente, estableciendo una relación
vertical.
· Clausura: en esta etapa se establece si la disputa ha sido
o no resuelta, considerando que, o el punto de vista o la
duda referente al punto de vista han sido retirados. Si lo
que se ha retirado es el punto de vista, la disputa ha sido
resuelta a favor del antagonista; si lo que se ha retirado es
la duda, la disputa ha quedado resuelta a favor del prota-
gonista.

47
Beatriz Eugenia Guerrero Arias

Actos de habla en las distintas etapas


Es necesario aclarar qué actos de habla pueden contribuir di-
rectamente a la resolución de una disputa. Entre los actos de ha-
bla que cumplen una función en una discusión crítica se encuen-
tran:
· Asertivos: como las aseveraciones, afirmaciones y suposi-
ciones, son actos comunicacionales mediante los cuales
el hablante dice cómo es aquello que se expresa en el con-
tenido proposicional del acto de habla.
· Directivos: como las solicitudes, preguntas, órdenes y re-
comendaciones, son actos comunicacionales mediante los
cuales el hablante intenta lograr que el oyente haga algo
que se expresa en el contenido proposicional del acto de
habla (o que se abstenga de hacerlo).
· Compromisorios: como las promesas, aceptaciones y
acuerdos, son actos comunicacionales por medio de los
cuales el hablante se compromete a hacer algo que se
expresa en el contenido proposicional del acto de habla (o
a abstenerse de hacerlo).
· Declarativos: como abrir una sesión, declarar a una pare-
ja marido y mujer y despedir a un empleado, son actos
comunicacionales por medio de los cuales el hablante crea
la situación que se expresa en el contenido proposicional.

Las reglas de la discusión crítica


· Regla 1: Las partes no deben impedirse unas a otras el
presentar puntos de vista o el ponerlos en duda.
· Regla 2: Una parte que presenta un punto de vista está
obligada a defenderlo si la otra parte le solicita hacerlo.
· Regla 3: El ataque de una parte en contra de un punto de
vista debe referirse al punto de vista que realmente ha
sido presentado por la otra parte.
· Regla 4: Una parte solo puede defender su punto de vista
presentando una argumentación que esté relacionada con
ese punto de vista.

48
La dinámica enunciativa, la argumentación.y el debate dialéctico ...

· Regla 5: Una parte no puede presentar algo falsamente como


si fuera una premisa dejada implícita por la otra parte, ni
puede negar un premisa que él mismo ha dejado implícita.
· Regla 6: Una parte no puede presentar falsamente una pre-
misa como si fuera un punto de partida aceptado, ni puede
negar una premisa que representa un punto de partida
aceptado.
· Regla 7: Una parte no puede considerar que un punto de vis-
ta ha sido defendido concluyentemente, si la defensa no se
ha llevado a cabo por medio de un esquema argumentativo
apropiado que se haya aplicado correctamente.
· Regla 8: En su argumentación, las partes solo pueden usar
argumentos que sean lógicamente válidos o que sean sus-
ceptibles de ser validados explicitando una o más premisas
implícitas.
· Regla 9: Una defensa fallida de un punto de vista debe te-
ner como resultado el que la parte que lo presentó se retrac-
te de él y una defensa concluyente debe tener como resul-
tado el que la otra parte se retracte de sus dudas acerca
del punto de vista.
· Regla 10: Las partes no deben usar formulaciones que re-
sulten insuficientemente claras o confusamente ambiguas
y deben interpretar las formulaciones de la parte contraria
tan cuidadosa y tan exactamente como les sea posible.

Falacias en las distintas etapas


Las falacias son violaciones a las reglas de la discusión críti-
cas. A continuación se citan algunas de ellas.
· Argumentum ad baculum: Presionar la parte contraria
amenazándola con sanciones.
· Argumentum ad hominem (ataque personal directo, abu-
sivo): poner en duda la experiencia, inteligencia o buena
voluntad de la parte contraria.
· Argumentum ad hominem (ataque personal directo, circuns-
tancial): sembrar la sospecha sobre las motivaciones de la
parte contraria.

49
Beatriz Eugenia Guerrero Arias

· Argumentum ad hominem (tu quoque): señalar una incon-


sistencia entre las ideas y las acciones de la parte contra-
ria en el pasado o en el presente.
· Argumentum ad misericordiam: presionar a la parte con-
traria manipulando sus sentimientos de compasión.

& TALLER 2
Analicemos un Texto

OBJETIVO
Reconocer la funcionalidad de las categorías de análisis con
el fin de hallar las etapas de la discusión crítica, las reglas y las
falacias.

DURACIÓN ESTIMADA
2 Sesiones

MATERIALES
· Categorías de Análisis
· Texto a analizar

PROCEDIMIENTO
Después de presentarle a los estudiantes las diversas catego-
rías que se encuentran en la Discusión Crítica, se procede a
analizar con ellos un texto previamente analizado por el docen-
te. Se les entrega la copia y se lee en voz alta.

50
La dinámica enunciativa, la argumentación. y el debate dialéctico ...

¿Colombia racista?
César Rodríguez sostiene que, contrario a lo que se dice a diario, la
historia y las cifras muestran que Colombia es un país racista.
Por César A. Rodríguez Garavito*

Probablemente a usted también le haya llamado la atención un artículo que


apareció hace poco en la versión impresa de esta revista. En él se contaba
con lujo de detalles la increíble historia de un joven costeño de extracción
humilde, con una habilidad extraordinaria para imitar voces y estafar así a
lo más granado de la elite colombiana. Incautos ex presidentes y primeras
damas lo atendieron a cuerpo de rey creyendo que se trataba de un sobrino
del magnate venezolano Gustavo Cisneros.
Avezados abogados penalistas aceptaron llevar su caso tras una supuesta
llamada de la esposa de Julio Mario Santo Domingo, que en realidad fue
hecha por el mismo embaucador desde la cárcel. La misma suerte corrieron
conocidos empresarios, periodistas y artistas que todavía hoy se preguntan
cómo pudieron caer en la trampa. En fin, los giros cinematográficos de la
historia serían dignos de una versión criolla de Atrápame si puedes, la pelícu-
la sobre el jovencito estafador que puso en jaque a medio Estados Unidos en
los años 60.
Pero, aun más llamativo que la seguidilla de estafas es la seguidilla de térmi-
nos chocantes  con la que el artículo mencionado se refiere a su protagonista:
«¿Cómo ha logrado tener el mundo a sus pies este morenito costeño de Pivijay,
Magdalena, feo, amanerado, de pelo ensortijado y que a duras penas logró
terminar bachillerato?» Por si quedara alguna duda sobre la conexión entre lo
«morenito,» lo «feo,» lo «amanerado,» lo del «pelo ensortijado» y la falta de
educación, nos dice el artículo que, después de todo, «no parecía muy lógico
que un negrito carretudo fuera el sobrino de una de las familias más promi-
nentes de toda Latinoamérica». Para ahondar en el punto, el texto al pie de la
foto del impostor nos cuenta que nuestro personaje «tiene 24 años, es homo-
sexual, cínico, celebra sus hazañas y se ríe de todo el mundo.» Lo que da a
entender, claro, que al defecto de mentir y engañar se sumaría el supuesto
defecto de ser homosexual. Para rematar esta serie de perlas, y como para
ayudarnos a entender las causas de semejantes patologías, el artículo nos
informa que a los 13 años el estafador «se escapó de la casa disfrazado de
niña» y en Cartagena «fue violado por un negro.» ¿Y qué diablos importa que
el violador haya sido «un negro»? ¿Acaso el hecho relevante no es la violación
de un menor de 13 años?
El asunto podría dar apenas para una carta indignada del lector en protesta
por el lenguaje prejuiciado del reportaje. Pero el problema no es tan sencillo.
Porque lo realmente importante, más allá del artículo específico o la correc-
ción política del lenguaje periodístico, es lo que éste sugiere sobre problemas

*Profesor de la Universidad de Los Andes y miembro fundador de DJS.

51
Beatriz Eugenia Guerrero Arias

más profundos de racismo y homofobia que los colombianos nos empeñamos


en negar. Para centrarnos en el punto del racismo contra los afrocolombianos,
usted y yo probablemente hemos dicho alguna vez que en Colombia la discri-
minación no es grave, y que aquí hace rato que el mestizaje creó una demo-
cracia racial en la que los todos -negros, indígenas y blancos- nos fusionamos
en una unión feliz de colores y culturas que contrasta con la segregación
evidente en países como Estados Unidos o Sudáfrica.
Cuando se miran los estudios históricos y las cifras actuales, sin embargo, la
idea popular del paraíso multirracial colombiano queda reducida a lo que es:
un mito. De hecho, se trata de uno de los mitos fundadores de la identidad
nacional. Así lo muestra, entre otros, el reciente libro de Alfonso Múnera,
Fronteras imaginadas, en el que el conocido historiador cartagenero deja sin
piso lo que llama «el viejo y exitoso mito de la nación mestiza, según el cual
Colombia ha sido siempre, desde finales del siglo XVIII, un país de mestizos,
cuya historia está exenta de conflictos y tensiones raciales». En realidad,
como lo muestra Múnera con tanto rigor como elocuencia, las poblaciones
afrodescendientes e indígenas eran muy numerosas bien entrado el siglo
XIX. De allí que el discurso y el proyecto histórico del mestizaje fueran impul-
sados por los gobernantes e intelectuales de la época precisamente para
«mejorar la raza» mediante la mezcla con los blancos y diluir la influencia de
grupos indígenas y afros que podrían amenazar el poder de las elites blan-
cas andinas. Por tanto, la idea de unidad racial mestiza sobre la que se
fundó la identidad nacional contenía desde el siglo XIX la misma contradic-
ción evidente hoy día. Mientras afirmamos (con la ayuda de algunas tenden-
cias académicas de moda) que Colombia es una sociedad híbrida, las cifras
y la experiencia cotidiana revelan una sociedad fragmentada y atravesada
por el racismo.
Para pasar del mito a la realidad, basta darle una ojeada al informe del año
pasado de la misión de Naciones Unidas sobre el racismo en el país. La
primera cifra que contradice la imagen de la Colombia mestiza es que más
de una cuarta parte de la población (27%) es afrodescendiente. Y los datos
sobre la discriminación socioeconómica contra estos ciudadanos, entregados
por el propio gobierno a la ONU, terminan de bajarnos de la nube. Las tasas
de analfabetismo y de mortalidad infantil entre los afrocolombianos son tres
veces mayores a las del resto de la población. Nada menos que el 76% vive
en condiciones de pobreza extrema, y el 42% está desempleado. No sorpren-
de, entonces, que Chocó, donde el 85% de la población es afrodescendiente,
tenga un índice de desarrollo humano igual al de los países más pobres de
América Latina, como Haití. Y el sistema educativo se encarga de reproducir
semejantes desigualdades. Según el mismo informe, de cada 100 jóvenes
afrocolombianos, sólo dos tienen acceso a estudios superiores. Así que me
quedaré esperando en vano el día en que por fin haya un estudiante
afrodescendiente en mis clases de la Universidad de Los Andes.
Como en los tratamientos sicológicos contra problemas de identidad indivi-
dual, la solución a nuestro mal de identidad colectiva comienza por superar el

52
La dinámica enunciativa, la argumentación.y el debate dialéctico ...

estado de negación. El primer paso hacia la protección real de los derechos de


los afrodescendientes es reconocer las formas sutiles y no tan sutiles en las que
se manifiesta el racismo en la práctica cotidiana, desde el lenguaje, hasta las
relaciones laborales y familiares. Mientras que esto no suceda, la idea de la
democracia racial colombiana seguirá siendo puro cuento e impostura, como
los del «negrito carretudo» de la historia.
El Centro de Estudios de Derecho, Justicia y Sociedad (DJS) fue creado en
2003 por un grupo de profesores universitarios, con el fin de contribuir a
debates sobre el derecho, las instituciones y las políticas públicas, con base
en estudios rigurosos que promuevan la formación de una ciudadanía sin
exclusiones y la vigencia de la democracia, el Estado social de derecho y los
derechos humanos.

Tomado de Revista Semana Octubre 21 de 2005

& TALLER 3
Sentémonos a Debatir

OBJETIVO
Aprehender y aplicar las reglas de la discusión crítica y evitar
las falacias con mayor seguridad y conocimiento de causa.

DURACIÓN ESTIMADA
1 Sesión

MATERIALES
· Categorías de Análisis
· Textos con información sobre el tema

PROCEDIMIENTO
Con una sesión de anticipación, proponer a los estudiantes
seleccionar un tema para realizar un debate. Se les pide revisar
información que haya en diferentes medios sobre el asunto. Antes
de iniciar se les recuerda las etapas, las reglas y las falacias.

53
Beatriz Eugenia Guerrero Arias

& TALLER 4

Evaluando el Proceso

OBJETIVO
Evaluar el proceso para observar cómo se emplean las catego-
rías y –finalmente-, convertirse en interlocutores más válidos en
un momento de discusión.

DURACIÓN ESTIMADA
1 Sesión

MATERIALES
· Televisor
· VHS o Filmadora
· Cinta con el Vídeo del Debate
· Categorías de Análisis

PROCEDIMIENTO
Ver con los estudiantes el debate que protagonizaron y eva-
luarlo entre todos. Tener presentes los siguientes aspectos:
ü Describa la dinámica enunciativa del texto
ü De acuerdo con los enunciadores identificados en la di-
námica enunciativa, ¿cuántas disputas se observan en el
texto?
ü Identifique las etapas de la discusión
ü ¿Qué actos de habla se proponen en cada etapa?
ü Examine la existencia de falacias de una explicación al
respecto
ü Describa las reglas que se incumplen en el texto

54
La dinámica enunciativa, la argumentación y el debate dialéctico ...

REFERENCIAS
1. BAJTIN (1956/1961/1984/1997) «El problema de los géneros
discursivos» en Estética de la creación verbal. México : Siglo XXI
Editores, 1997. Séptima edición.
2. BAJTIN M.M. (1997:1924) Hacia una filosofía del acto ético. De los
borradores y otros escritos. Puerto Rico : Anthropos - Editorial Uni-
versidad de Puerto Rico.
3. MARTINEZ, M.C. «La dinámica enunciativa o la argumentación en la
enunciación» en Aprendizaje de la argumentación razonada. Cali:
Univalle, 2001. ISBN: 958-670-174-3. ( 11 a 28 pp).
4. . La construcción del proceso argumentativo en el dis-
curso, perspectivas teóricas y trabajos prácticos. Cali : Univalle,
2005a.
5. . La argumentación en la dinámica enunciativa del dis-
curso. Cali : Cátedra UNESCO – Univalle, 2005b.
6. PERELMAN, Chaïm. Tratado de la Argumentación : La nueva retó-
rica. Madrid : Gredos, 1989.
7. Revista Semana 2005 y 2004.
8. TOULMIN, Stephen. Les usages de l’argumentation. Paris : PUF,
1993.
9. Van EEMEREN F. y GROOTENDORST R. La nouvelle dialectique.
Paris : Éditions Kimé, 1996. Traduction coordonnée par Ch. Plantin.

55
LA DINÁMICA ENUNCIATIVA Y LAS TRES
DIMENSIONES DE LA ARGUMENTACIÓN
EN EL DIÁLOGO SOSTENIDO ENTRE DON QUIJOTE
Y EL CANÓNIGO

Luis Francisco Lenis Home


lenhofra@dintev.univalle.edu.co

Introducción
El diálogo entre Don Quijote y el canónigo (que pertenece al
cabildo de una catedral y es licenciado o doctor en teología y de-
recho canónico) se inicia en el capítulo XLIX y termina en el L. Es
un diálogo altamente polémico y argumentativamente complejo.
Aquí, analizaré la alteración (discusión) que se encuentra en
el capítulo XLIX, queda para otra ocasión proseguir el análisis
hasta el capítulo L.
En este trabajo, me propongo mostrar cómo se construye el
proceso argumentativo en el referido diálogo; para el análisis
tendré como fundamento la visión de Martínez (2005), en la que
se integran la dinámica enunciativa del discurso, con las tres
perspectivas de la argumentación: retórica (Perelman, 2004),
analítica (Toulmin, 1958) y dialéctica (Van Emeeren, 2002).
Fecha del escrito: alrededor de 1605, cuando apareció la
primera publicación.
Género: literario

* Licenciado en Humanidades Historia y Licenciado en Administración


Educativa, Especialista en Docencia Universitaria y estudiante del último se-
mestre de la Maestría en Lingüística y Español.
Luis Francisco Lenis Home

Subgénero: novela de caballería


Modo de Organización: Argumentativo
Autor: Miguel Cervantes Saavedra
Locutor: literato/narrador; actitud crítica hacia las novelas de
caballería.
Interlocutores: Hoy día para personas de una cultura media y
alta. Cuando se escribió, se hizo dirigido para un público amplio:
«O sea, que cuando Cervantes escribe hablando1 parece estarse
dirigiendo a un público que escucha, a la manera de los narrado-
res populares, que recitan sus cuentos ante grupos de oyentes.»
Frenk, Margarit (en El Quijote, edición de la Real Academia, 2005,
p 1143).En esa época se escribe con miras a ser leído en voz alta
y ante grupos, Margarit Frenk nos dice, refiriéndose a la manera
como Cervantes escribió el Quijote: «Y a ese su saber escribir como
la gente habla y saber contar historias como se las contaban a la
gente debió también, sin duda, la fama que alcanzó desde el mo-
mento preciso de su primera publicación y que lo ha seguido acom-
pañando a lo largo de los siglos» (Ibid, p.1144)

Antecedentes del diálogo


A Don Quijote lo han reducido a prisión el cura y el barbero de su
pueblo, los cuales se proponen disuadir a Don Quijote de sus
andanzas de caballero y de la lectura de los libros de caballería;
que, según ellos, lo han enloquecido. En este propósito se les ha
unido el canónigo, hombre letrado y que ha leído los libros de caba-
llería, e incluso, ha iniciado la escritura de un libro sobre este tema,
empresa que ha abandonado al considerar que esta clase de escri-
tos es perniciosa.
En una de las paradas para descansar, Sancho y Don Quijote
le solicitan al canónigo que le permita a este último salir de la jau-
la, en la que lo llevan, para hacer de sus necesidades. Para conse-
guir tal favor, Don Quijote argumentó que como él estaba encanta-
do no había peligro de que huyera, pues los encantadores lo ha-
rían volver forzosamente a la jaula.
Don Quijote, en este momento como enunciatario, se constituye
en el Enunciador1 (E1) y el proponente de la discusión que más

58
La dinámica enunciativa y las tres dimensiones de la argumentación en el diálogo ...

adelante se inicia. Este E1 presenta el punto de vista que sostiene


que él está encantado y que por eso no puede huir.
Concedido el favor, y ya habiendo Don Quijote hecho sus nece-
sidades, se inicia la confrontación entre este y el canónigo, la cual
analizaremos enseguida.
Las fases que a continuación se relacionan se basan en la pro-
puesta de Van Eemeren (2002, p. 50) de la discusión dialéctica.

Fase de confrontación
Esta fase se configura en el momento en que se expresa un
punto de vista, en este caso el presentado por Don Quijote (que
el está encantado y que por este motivo no puede huir); y, este
punto de vista es puesto en duda, para el caso que nos ocupa,
por el canónigo, que así se instaura como el oponente.
El canónigo cuestiona a Don Quijote con estas palabras:

-¿Es posible , señor hidalgo, que haya podido tanto con vuestra
merced la amarga y ociosa lectura de los libros de caballerías
que le hayan vuelto el juicio de modo que venga a creer que va
encantado, con otras cosas de este jaez, tan lejos de ser verda-
deras como lo está la misma mentira de la verdad? ¿y cómo es
posible que haya entendimiento humano que se dé a entender
que ha habido en el mundo aquella infinidad de Amadises y
aquella turbamulta de tanto famoso caballero, tanto Emperador
de Trapisonda, tanto Felixmarte de Hircania, tanto palafrén, tanta
doncella andante, tantas sierpes, tantos endriagos, tantos gi-
gantes, tantas inauditas aventuras, tanto género de
encantamientos, tantas batallas, tantos desaforados encuentros,
tanta bizarría de trajes, tantas princesas enamoradas, tantos
escuderos condes, tantos enanos graciosos, tanto billete, tanto
requiebro, tantas mujeres valientes y, finalmente, tantos y tan
disparatados casos como los libros de caballerías contienen?. De
mí sé decir que cuando los leo, en tanto que no pongo la imagina-
ción en pensar que son todos mentira y liviandad, me dan algún
contento; pero cuando caigo en la cuenta de lo que son, doy con el
mejor de ellos en la pared, y aun diera con él en el fuego, si cerca
o presente lo tuviera, bien como a merecedores de tal pena, por

59
Luis Francisco Lenis Home

ser falsos y embusteros y fuera del trato que pide la común


naturaleza, y como a inventores de nuevas sectas y de nuevo modo
de vida, y como a quien da ocasión que el vulgo ignorante venga a
creer y a tener por verdaderas tantas necedades como contienen?
Y aun tienen tanto atrevimiento, que se atreven a turbar los inge-
nios de los discretos y bien nacidos hidalgos, como se echa bien
de ver por lo que con vuestra merced han hecho, pues le han traído
a términos que sea forzoso encerrarle en una jaula y traerle sobre
un carro de bueyes, como quien trae o lleva algún león o algún
tigre de lugar en lugar, para ganar con él dejando que le vean.
¡Ea, señor don quijote, duélase de sí mismo y redúzgase al gremio
de la discreción y sepa usar de la mucha que el cielo fue servido
de darle, empleando el felicísimo talento de su ingenio en otra
lectura que redunde en aprovechamiento de su conciencia y en
aumento de su honra¡ Y si todavia, llevado de su natural inclina-
ción, quisiere leer libros de hazañas y de caballerías, lea en la
Sacra Escritura el de los jueces, que allí hallará verdades gran-
diosas y hechos tan verdaderos como valientes. Un Viriato tuvo
Lusitania; un Cesár, Roma; un Anibal, Cartago; un Alejandro,
Grecia; un conde Fernán González, Catilla; un Cid, Valencia; un
Gonzalo Fernández, Andalucía; un Diego García de Paredes,
Extremadura; un Garci Pérez de Vargas, Jerez; un Garcilaso,
Toledo; un don Manuel de León, Sevilla, cuya lección de sus vale-
rosos hechos puede entretener, enseñar, deleitar y admirar a los
más altos ingenios que los leyeren. Ésta sí será lectura digna del
buen entendimiento de vuestra merced, señor don Quijote mío, de
la cual saldrá erudito en la historia, enamorado de la virtud, ense-
ñado en la bondad, mejorado en las costumbres, valiente sin te-
meridad, osado sin cobardía, y todo esto, para honra de Dios,
provecho suyo y fama de la Mancha, do, según he sabido, trae
vuestra merced su principio y origen.(Cevantes, 2005, p. 504)

Así, el canónigo, que pasa a ser el enunciador y Don Quijote


el enunciatario, se instaura como el Enunciador2(E2) que opo-
ne a E1 el punto de vista que Don Quijote no está encantado,
sino loco, debido a la lectura « amarga y ociosa» de los libros
de caballería.
En la primera pregunta, E2 se construye una imagen de sí mis-
mo como persona sensible (Pathos) ante la locura de Don Quijote;
racional (Rathio) que Don Quijote no está encantado, sino loco; y,
además, determina la causa de esa locura: la lectura de los libros
60
La dinámica enunciativa y las tres dimensiones de la argumentación en el diálogo ...

de caballería y la falta de verdad de estos; también, se construye


como sujeto ético (Ethos) que valora la verdad sobre la mentira.
En esa primera pregunta, predomina una tonalidad apreciativa
de respeto y formalidad de E2 hacia E1, al cual se dirige con los
apelativos de «señor hidalgo» y «vuestra merced», no ataca la
imagen de E1 (implícitamente reconoce que este fue cuerdo y lo
puede volver a ser), sino que por medio de una tonalidad
apreciativa crítica y de rechazo hacia el tercero(los libros de ca-
ballería) inicia el cuestionamiento del punto de vista de E1.
La pregunta de E2 encierra un argumento de tipo instrumen-
tal (de causa-efecto) Perelman (1957, p.115):
Causa
· «La amarga y ociosa» lectura de los libros de caballería
Efecto
· han vuelto loco a Don quijote
El esquema semántico, ver Toulmin (1976, p 94-107), impli-
cado en este argumento es:
Dato
· Don Quijote se ha dedicado a la lectura de los libros de
caballería, lectura amarga, ociosa y carente de verdad.
Conclusión
· (De allí) Don Quijote ha enloquecido, cree que está encan-
tado y otras cosas de este jaez.
Garantía
· La lectura de libros ociosos y mentirosos lleva a la locura.
Aquí, no se presentan modalizadores, ni reservas a la con-
clusión ni apoyos a la garantía, E2 expresa con contundencia
su punto de vista (fuerza del argumento).
En la segunda pregunta, el E2 refuerza su imagen de suje-
to racional (rathio) que apela al entendimiento humano(y cómo
es posible que haya entendimiento humano que se dé a entender…)
y rechaza lo inverosímil , lo que no se ajusta a la realidad(…se dé

61
Luis Francisco Lenis Home

a entender que ha habido en el mundo aquella infinidad de


Amadises y aquella turbamulta de tanto famoso caballero, tanto
Emperador de Trapisonda, tanto Felixmarte de Hircania, tanto
palafrén, tanta doncella andante, tantas sierpes, tantos endriagos,
tantos gigantes, tantas inauditas aventuras…); es decir, un suje-
to que no acepta la existencia de hechos y seres extraordina-
rios, que los libros de caballería traen a cuento.
También, en esta segunda pregunta, E2 no ataca directamente,
sino que se dirige con cierto circunloquio a la imagen de E1,
para ello apela a un Enunciatario general, abstracto: ¿y cómo es
posible que haya entendimiento humano que se dé a entender…?
dentro de un enmarcamiento de crítica al tercero (libros de ca-
ballería).
En esta pregunta sustenta su argumento en acuerdos en re-
lación con lo real(Martínez, 2005, p.167-168) los libros de caba-
llería narran hechos extraordinarios y traen a colación persona-
jes fabulosos, como los endriagos, en tal profusión que choca
con el entendimiento humano.
El esquema semántico de este argumento es:
Dato
· En los libros de caballería abunda una abigarrada multi-
tud de hechos y seres extraordinarios.
Conclusión
· Por lo tanto, no pueden ser verdaderos ni creíbles.
Garantía
· Lo extraordinario no se da en abundancia.
Este argumento viene a sustentar la afirmación presente
en el dato sobre la falta de veracidad de los libros y que
creer en ellos es carecer de juicio.
Después de esta segunda pregunta, viene un argumento por el
modelo. Perelman (Op. cit, p.148):

62
La dinámica enunciativa y las tres dimensiones de la argumentación en el diálogo ...

De mí sé decir que cuando los leo, en tanto que no pongo la imagi-


nación en pensar que son todos mentira y liviandad, me dan al-
gún contento; pero cuando caigo en la cuenta de lo que son, doy
con el mejor de ellos en la pared, y aun diera con él en el fuego, si
cerca o presente lo tuviera, bien como a merecedores de tal pena,
por ser falsos y embusteros y fuera del trato que pide la común
naturaleza, y como a inventores de nuevas sectas y de nuevo modo
de vida, y como a quien da ocasión a que el vulgo ignorante venga
a creer y a tener por verdaderas tantas necedades como contie-
nen. Y aun tienen tanto atrevimiento, que se atreven a turbar los
ingenios de los discretos y bien nacidos hidalgos, como se echa
bien de ver por lo que con vuestra merced han hecho, pues le han
traído a términos que sea forzoso encerrarle en una jaula y traerle
sobre un carro de bueyes, como quien trae o lleva algún león o
algún tigre de lugar en lugar, para ganar con él dejando que le
vean. Cervantes (Op. cit., p, 503)

El E2 pone como modelo su actitud y forma de reaccionar


ante los libros de caballería; es como decir, siga mi actitud y
proceder ante estos libros. Su discurso muestra una dinámica
fuerte entre el Pathos (siente gusto, cuando no pone la imagina-
ción en pensar que son pura mentira y liviandad) que se somete
al sujeto Ratio( «cuando caigo en cuenta de lo que son) y, final-
mente, este queda subyugado de aquel para expresar con
violencia(doy con el mejor de ellos en la pared, y aun diera con él
en el fuego, si cerca o presente lo tuviera, bien como a merecedores
de tal pena, por ser falsos y embusteros y fuera del trato…) su
crítica y rechazo al tercero. Así mismo, por un acuerdo en rela-
ción con lo preferible (Martínez, 2005. p.169) jerarquiza en un
nivel superior lo que es verdad sobre lo que es entretenido.
Aun en este estado emocional de rechazo vehemente al terce-
ro, E2 se dirige a E1 con respeto, reconocimiento y trato defe-
rente (…Y aun tienen tanto atrevimiento, que se atreven a turbar
los ingenios de los discretos y bien nacidos hidalgos, como se echa
bien de ver por lo que con vuestra merced han hecho,..) de este
modo incluye a Don Quijote entre los bien nacidos y discre-
tos hidalgos, además, que lo sigue tratando de vuestra merced.
E2 se muestra partidario de la quema de los libros que se
consideran falsos y fuera del trato que pide «la común natura-

63
Luis Francisco Lenis Home

leza»; y también, de los inventores de nuevas sectas y de nuevos


modo de vida. Así, trae los prejuicios de la época para reforzar
su argumentación y posición frente a los libros de caballería.
Esto lo presenta mediante un argumento por inclusión y
transitividad (Perelman, Op. cit., p. 101) : « , y como a invento-
res de nuevas sectas y de nuevo modo de vida, y como a quien da
ocasión a que el vulgo ignorante venga a creer y a tener por verda-
deras tantas necedades como contienen.»
Hasta ahora, E2, el oponente, se ha hecho cargo de sus-
tentar su punto de vista, en este sentido confunde su papel
de oponente con el de proponente.

«Y si todavia, llevado de su natural inclinación, quisiere leer li-


bros de hazañas y de caballerías, lea en la Sacra Escritura el de
los jueces, que allí hallará verdades grandiosas y hechos tan
verdaderos como valientes. Un Viriato tuvo Lusitania; un Cesár,
Roma; un Anibal, Cartago; un Alejandro, Grecia; un conde Fernán
González, Catilla; un Cid, Valencia; un Gonzalo Fernández, An-
dalucía; un Diego García de Paredes, Extremadura; un Garci Pérez
de Vargas, Jerez; un Garcilaso, Toledo; un don Manuel de León,
Sevilla, cuya lección de sus valerosos hechos puede entretener,
enseñar, deleitar y admirar a los más altos ingenios que los
leyeren. Ésta sí será lectura digna del buen entendimiento de
vuestra merced, señor don Quijote mío, de la cual saldrá erudito
en la historia, enamorado de la virtud, enseñado en la bondad,
mejorado en las costumbres, valiente sin temeridad, osado sin
cobardía, y todo esto, para honra de Dios, provecho suyo y fama
de la Mancha, do, según he sabido, trae vuestra merced su prin-
cipio y origen.»Cervantes(Op. cit.,p.504)

Enseguida, con la expresión: «¡Ea, señor don quijote, duélase de


sí mismo y redúzgase al gremio de la discreción y sepa usar de la
mucha que el cielo fue servido de darle, empleando el felicísimo talen-
to de su ingenio en otra lectura que redunde en aprovechamiento de
su conciencia y en aumento de su honra¡», E2 establece una imagen
de E1 más cercano e informal en el trato; al tiempo, introduce un acto
de habla directivo de exhortación y consejo, que no apunta a incitar
al proponente a sustentar su punto de vista, por el contrario, a aban-
donarlo, mediante el chantaje afectivo («duélase se sí mismo) y de
paso da por aceptado su punto de vista.
64
La dinámica enunciativa y las tres dimensiones de la argumentación en el diálogo ...

E3, este enunciador es cercano al punto de vista de E2, pues


sigue considerando perniciosa la lectura de los libros de caballe-
ría, pero introduce una reserva, exceptúa a ciertos libros de haza-
ñas y caballerías.
E3 sostiene un punto de vista que se puede formular así: Los
libros de caballería son perniciosos, a no ser, algunos libros de
hazañas y caballería, como la Sacra Escritura, las hazañas de
Aníbal, César, etc. Donde se hallan verdades grandiosas y he-
chos tan verdaderos como valientes.
El esquema del argumento es:
Dato
· Los libros de caballería son mentirosos y fantasiosos.
Conclusión
· por tanto conducen a la locura.
Reserva
· a no ser libros de hazañas y caballerías como la Sacra Es-
critura, las hazañas de César, etc.
Garantía
· la lectura de los libros que narran hechos fantasiosos pue-
de enloquecer.
Este argumento incluye una argumentación por disociación
de nociones (Ibid., 167):
Del concepto general de libros de caballerías crea y diferencia
los de caballería fantasiosa y los de caballería y hazañas ver-
daderos.
E3 se une al propósito de persuadir a don Quijote de dejar
sus lecturas de Caballería, y mediante un acto de habla direc-
tivo le aconseja que si no puede abandonarlas, lea sólo las que
él le aconseja. De este modo, confunde su papel de oponente,
que debe limitarse a exigirle al proponente la defensa de su
punto de vista.
E3 construye una imagen de sí y de E1 como sujetos amantes
de la verdad, de las hazañas verdaderas, de la virtud, de la bon-
65
Luis Francisco Lenis Home

dad, que desea mejorar sus costumbres, valiente sin teme-


ridad, osado sin cobardía, «y todo esto, para honra de Dios»,
además, son sujetos sensibles a la fama y honra de su terru-
ño de origen. Con este último valor, se expresa un argumen-
to ad populum (Van Eemeeren y Grootendorst 2002, p. 152)
de lealtad y servicio a su terruño.

Etapa de apertura
En esta etapa se precisan con claridad cuáles son los puntos
en discusión; además se establecen las reglas del debate. Este
último procedimiento (establecer reglas de discusión) no se da
en la discusión que aquí se analiza.

«Atentísimamente estuvo don Quijote escuchando las razones del canóni-


go, y cuando vio que ya había puesto fin a ellas, después de haberle
estado un buen espacio mirándole dijo» Cervantes (op. cit., p.505):

-Paréceme, señor hidalgo, que la plática de vuestra merced se


ha encaminado a querer darme a entender que no ha habido
caballeros andantes en el mundo y que todos los libros de ca-
ballerías son falsos, mentirosos, dañadores e inútiles para la
república, y que yo he hecho mal en leerlos, y peor en creerlos,
y más mal en imitarlos, habiéndome puesto a seguir la durísi-
ma profesión de la caballería andante que ellos enseñan, ne-
gándome que no ha habido en el mundo Amadises, ni de Gaula
ni de Grecia, ni todos los otros caballeros de que las escrituras
están llenas.
- Todo es al pie de la letra como vuestra merced lo va relatan-
do-dijo a esta sazón el canónigo.

A lo cual respondió don Quijote :

-Añadió también vuestra merced diciendo que me habían he-


cho mucho daño tales libros, pues me habían vuelto el juicio y
puéstome en una jaula, y que me sería mejor hacer la enmien-
da y mudar de lectura, leyendo otros más verdaderos y que mejor
deleitan y enseñan.-Así es—dijo el canónigo.(Ibíd., p.505)

66
La dinámica enunciativa y las tres dimensiones de la argumentación en el diálogo ...

En este pasaje, el E1 precisa los puntos de partida de la


discusión y el E2 los confirma como tales, de este modo que-
da claro qué puntos están en debate, y da paso a la fase de la
Argumentación.

Fase de la argumentación
En está fase es obligación del proponente (Don Quijote) sus-
tentar, argumentar su punto de vista y a cargo del oponente
está la tarea de hacer que el primero cumpla su rol (sustentar,
argumentar).

E1, enseguida, presenta su punto de vista y lo sustenta así:

-Pues yo – replicó don Quijote-hallo por mi cuenta que el sin


juicio y el encantado es vuestra merced, pues se ha puesto a
decir tantas blasfemias contra una cosa tan recibida en el
mundo y tenida por tan verdadera, que el que la negase, como
vuestra merced la niega, merecía la misma pena que vuestra
merced dice que da a los libros cuando los lee y le enfadan.
Porque querer dar a entender a nadie que Amadís no fue en el
mundo, ni todos los otros caballeros aventureros de que están
colmadas las historias, será querer persuadir que el sol no alum-
bra, ni el yelo enfría, ni la tierra sustenta; porque ¿qué ingenio
puede haber en el mundo que pueda persuadir a otro que no
fue verdad lo de la infanta Floripes y Guy de Borgoña, y lo de
Fierabrás con la puente de Mantible, que sucedió en el tiempo
de Carlomagno, que voto a tal que es tanta verdad como es
ahora de día Y si es mentira, también lo debe de ser que no
hubo Hector, ni Aquiles, ni la guerra de Troya, ni los doce pa-
res de Francia, ni el rey Artús de Inglaterra, que anda hasta
ahora convertido en cuervo, y le esperan en su reino por momen-
tos. Y también se atreveran a decir que es mentirosa la historia de
Guarino Mezquino, y la de la demanda del santo Grial, y que son
apócrifos los amores de don Tristán y la reina Iseo, como los de
Ginebra y Lanzarote, habiendo personas que casi se acuerdan de
haber visto a la dueña Quintañona, que fue la mejor escanciadora
de vino que tuvo la Gran Bretaña. Y es esto tan así, que me acuer-
do yo que me decía una mi abuela de partes de mi padre, cuando
veía alguna dueña con tocas reverendas: «Aquélla, nieto, se pare-

67
Luis Francisco Lenis Home

ce a la dueña Quintañona» ; de donde arguyo yo que la debió de


conocer ella, o por lo menos debió de alcanzar a ver algún re-
trato suyo. Pues ¿quién podrá negar no ser verdadera la histo-
ria de Pierres y la linda Magalona, pues aún hasta hoy día se
ve en la armería de los reyes la clavija con que volvía al caba-
llo de madera sobre quien iba el valiente Pierres por los aires,
que es un poco mayor que un timón de carreta? Y junto a la
clavija está la silla de Babieca, y en Roncesvalles está el cuer-
no de Roldán, tamaño como una grande viga. De donde se in-
fiere que hubo Doce Pares, que hubo Pierres, que hubo Cides
y otros caballeros semejantes.

de estos que dicen las gentes


que a sus aventuras van.

Si no, díganme también que no es verdad que fue caballero


andante el valiente lusitano Juan de Merlo , que fue a Borgoña
y se combatió en la ciudad de Ras con el famoso señor de Charní
, llamado mosén Pierres, y después, en la ciudad de Basilea,
con mosén Enrique de Remestán, saliendo de entrambas em-
presas vencedor y lleno de honrosa fama; y las aventuras y
desafíos que también acabaron en Borgoña los valientes espa-
ñoles Pedro Barba y Gutierre Quijada (de cuya alcurnia yo des-
ciendo por línea recta de varón), venciendo a los hijos del con-
de de San Polo.
Niéguenme asimismo que no fue a buscar las aventuras a Ale-
mania don Fernando de Guevara, donde se combatió con Micer
Jorge, caballero de la casa del duque de Austria; digan que fue-
ron burla las justas de Suero de Quiñones, del Paso; las empre-
sas de mosén Luis de Falces contra don Gonzalo de Guzmán,
caballero castellano, con otras muchas hazañas hechas por ca-
balleros cristianos, de éstos y de los reinos extranjeros, tan au-
ténticas y verdaderas, que torno a decir que el que las negase care-
cería de toda razón y buen discurso.(Op. Ibíd. 505-507)

E1 empleando el pronombre yo, se hace cargo abiertamente de


su punto de vista, e increpando directamente la persona del opo-
nente (Pues yo – replicó don Quijote-hallo por mi cuenta que el sin
juicio y el encantado es vuestra merced,..) y califica lo dicho por el
oponente como de blasfemia.

68
La dinámica enunciativa y las tres dimensiones de la argumentación en el diálogo ...

El E1 construye una imagen de E2 poco sensato, y alejado


de la verdad, él por el contrario es un sujeto sensato que se
atiene a lo que todos tienen por verdad y que es verdad
(argumentum ad populum) como la «que el sol alumbra».
E1 construye su punto de vista con una secuencia de ar-
gumentos de tipo de lo evidente, de la garantía personal, de
no reconocer como cuerdo a quien no acepte lo por él postula-
do.
Veamos el esquema argumentativo del principal de este
tipo de argumentos:

Dato
· Los libros de caballería son tenidos por todo el mundo por
verdaderos.
Conclusión
· Los libros de caballería son verdaderos.
Garantía
· Lo aceptado por todo el mundo es verdadero
Este argumento es reforzado con el que nadie puede conven-
cer a otro que no son verdad lo que narra la caballería(
argumentum ad ignorantiam)( Ibíd.. p.141): «…Porque querer
dar a entender a nadie que Amadís no fue en el mundo, ni
todos los otros caballeros aventureros de que están colmadas las
historias, será querer persuadir en el mundo, ni todos los otros
caballeros aventureros de que están colmadas las historias, será
querer persuadir que el sol no alumbra, ni el yelo enfría, ni la tierra
sustenta; porque ¿qué ingenio puede haber en el mundo que
pueda persuadir a otro que no fue verdad lo de la infanta
Floripes y Guy de Borgoña, y lo de Fierabrás con la puente de
Mantible…» es dar por aceptado el punto de vista, porque no se
puede probar lo contrario(argumentum ad ignorantiam) dado
que todo el mundo lo acepta(es la versión del primer argu-
mento expresado por E1, pero con otras palabras; hecho que se
acentúa con el argumento de analogía(«.. será querer persuadir
que el sol no alumbra, ni el yelo enfría…»).

69
Luis Francisco Lenis Home

E1 no acepta el punto de vista que presentó E3, pues con-


sidera en su argumentación la existencia de una sola clase
de libros de caballería, para E1 desconocer unos, como Aquiles
o Héctor, es desconocer los otros.
A la exposición de E1 le sigue el comentario del locutor:

«Admirado quedò el canónigo de oír la mezcla que don Quijote


hacía de verdades y mentiras, y de ver la noticia que tenía de
todas aquellas cosas tocantes y concernientes a los hechos de
su andante caballería, y así le respondió:» (Ibíd. , p. 507)

El locutor se sitúa en el punto de vista de E2. Así, el locutor


hace una evaluación de uno de los personajes de la narración y
entabla una relación con el interlocutor de acercamiento y críti-
ca al tercero presentado por E1. El locutor, espera establecer
una relación de alianza con el interlocutor para rechazar los
libros de caballería.
A reglón seguido un E4, con un punto de vista relacionado
con E3, y cercano a E2, reconoce el hecho de que algunos de los
caballeros existieron, e incluso ilustra aspectos relacionados a
la existencia de estos, pero plantea que eso no lo obliga a creer
en todas las hazañas que le atribuyen los libros de caballería:

No puedo yo negar, señor don Quijote, que no sea verdad algo


de lo que vuestra merced ha dicho, especialmente en lo que toca a
los caballeros andantes españoles, y asimismo quiero conceder
que hubo Doce Pares de Francia, pero no quiero creer que hicie-
ron todas aquellas cosas que el arzobispo Turpín de ellos escribe,
porque la verdad de ello es que fueron caballeros escogidos por
los reyes de Francia,…Cervantes (op. cit. 507)

Al terminar la formulación de su punto de vista, E4 pone


en duda un aspecto específico de E1, que en última encierra
un argumento por hechos, por señas: «En lo otro de la clavija que
vuestra merced dice del conde Pierres, y que está junto a la silla
de Babieca en la armería de los reyes, confieso mi pecado , que
soy tan ignorante o tan corto de vista que, aunque he visto la silla

70
La dinámica enunciativa y las tres dimensiones de la argumentación en el diálogo ...

no he echado de ver la clavija, y más siendo tan grande como vues-


tra merced lo ha dicho.»
El E4 crea una imagen de sí racional, ponderada, que acepta
que su oponente está en lo cierto con respecto a la existencia
de ciertos caballeros, pero a la vez se reserva creer en todas
las hazañas que los libros de caballería encierran. A su vez
crea una imagen de E1 más racional, al menos no asevera
que está loco, pero que si está errado en dar una creencia
generalizada a todo lo que se dicen en los referidos libros.
Mediante un argumento ad misericordiam(Ibíd. p. 157) (con-
fieso mi pecado, que soy tan ignorante o tan corto de vista que,
aunque he visto la silla no he echado de ver la clavija, y más
siendo tan grande como vuestra merced lo ha dicho.») introduce
duda sobre la argumentación de E1.
E1 responde a la objeción con otro argumento en relación como
los hechos, y estos como señales y pruebas de verdad: _ «Pues allí
está, sin duda alguna –replicó don Quijote -, y, por más señas, dicen
está metida en una funda de vaqueta, porque no se tome de moho.»
Trae en su respuesta un enunciador que ha dudado, («sin
duda alguna») de que la clavija exista, además la voz de quienes
dicen que está en una vaqueta, para que no le caiga moho.
-Todo puede ser – respondió el canónigo-, pero por las órdenes
que recibí que no me acuerdo haberla visto. Mas puesto que
conceda que está allí, no por eso me obligo a creer las historias
de tantos Amadises, ni las de tanta turbamulta de caballeros
como por ahí nos cuentan, ni es razón que un hombre como
vuestra merced, tan honrado y de tan buenas partes y dotado
de tan buen entendimiento, se dé a entender que son verdade-
ras tantas y tan extrañas locuras como las que están escritas en
los disparatados libros de caballerías (Op. Ibíd., p. 508)

Reitera E4 su posición de que creer en la existencia de un


héroe o de un acontecimiento o de un objeto relacionado con
estos no obliga a creer en todos los libros de caballeros y en todos
sus personajes y hechos.
E4 construye un sujeto ratio (discierne entre lo creíble y
no creíble), y mantiene la tonalidad de respeto y deferencia
para con el E1.
71
Luis Francisco Lenis Home

La función dominante, hasta ahora, en E2, E3 y E4 es


reguladora, buscando que É1 abandone su punto de vista, en
lugar de sólo compelerlo a argumentar su punto de vista.
Hablar de un deslinde entre los roles de proponente y opo-
nente, en este diálogo no es claro, sobre todo para el segundo
papel. Hay una alternancia regular de los cambios de papel
de enunciador y enunciatario, sin darse interrupción de los
turnos de la palabra.
Como ya dijimos, el locutor busca una alianza con el inter-
locutor para persuadirlo que Don Quijote está loco, para lo
cual pone en escena los E2, E3 y E4 quienes presentan un
punto de vista, que se matiza a medida que avanza el diálogo,
que diferencia cada vez más entre libros fantasiosos y los que
no son, diferencia que a su vez lleva a concluir qué libros
enloquecen y cuáles no.

Bibliografía
CERVANTES SAAVEDRA, Miguel (2005). El Quijote de la Mancha, Real Acade-
mia de la Lengua. Aguilar: Bogotá.
MARTÍNEZ, María Cristina (2005) La Construcción del proceso Argumentativo
en el Discurso. Artes Gráficas. Cali- Colombia.
PERELMAN, Ch. y OLBRECHTS-TYTECA(1997). El Imperio Retórico. Norma:
Bogotá.
TOULMIN, Stephen. The Uses of Argument (1976). Cambridge at the University
Cambridge.
VAN EEMEEREN, Frans H. & GROOTENDORST (2002). Argumentación, Comu-
nicación y Falacias. Una perspectiva pragma-dialéctica. Universidad Católica
de Chile. Año 2005
Nota
1
En el original solo aparece en cursiva la palabra hablando.

72
¿QUE HACER CON LA COMPRENSIÓN DE TEXTOS
ARGUMENTATIVOS POR PARTE DE ESTUDIANTES DE
GRADOS SUPERIORES?
Ejercicios prácticos

Wilson Espinosa de la Pava*


wilespa154@hotmail.com

Presentación
El propósito de este trabajo es, presentar talleres que ilustren
la manera como se pueda mejorar la comprensión de textos con
organización argumentativa por parte de los estudiantes de gra-
dos superiores, más concretamente de educación media y uni-
versitaria. Esta propuesta surge de la experiencia que el autor
de este capitulo, ha realizado con un grupo de estudiantes uni-
versitarios de Filosofía.
Se ha tomado como marco de referencia, para estos ejerci-
cios, algunos de los elementos de la propuesta Dialógica e
Interactiva del Discurso (Martínez, 1999, 2001, 2004, 2005a,b),
como son: la dinámica enunciativa, género, tonalidad, polifonía
y algunas de las clasificaciones de los argumentos de la teoría
de Chaïm Perelman contenida en su libro el Imperio Retórico.
En esta propuesta la argumentación está inscrita en la enun-
ciación, pero en una enunciación vista desde la dimensión
dialógica; con una forma de organización en la que intervienen

*
Licenciado en Filosofía, Psicólogo, docente en diferentes Universidades,
actualmente docente de la Universidad del Cauca en el Programa de Filosofía,
estudiante de Maestría en Lingüística y Español de la Universidad el Valle,
miembro del grupo de investigación GITECLE.

73
Wilson Espinosa de la Pava

no tres perspectivas de la argumentación sino más bien tres


orientaciones sociales de la argumentación (Martínez, 2005); en
este ejercicio solo se tendrá en cuenta la Teoría de la Argumen-
tación perelmaniana.
Muy esquemáticamente presentaremos a continuación la cla-
sificación de los argumentos propuesta por el autor, algunos de
los cuales se van a tener en cuenta en dos de los talleres:
· Argumentos cuasilógicos: son «aquellos que se compren-
den aproximándolos al pensamiento formal de naturaleza
lógica o matemática» (Perelman, 1987, p.15)
· Argumentos fundados sobre la estructura de lo real: «se
basan sobre los lazos que existen entre los elementos de
lo real» (Ídem, p. 16)
· Argumentos que fundan la estructura de lo real: «son aque-
llos que a partir de un caso particular conocido, permiten
establecer un precedente, un modelo o una regla general,
tales como los razonamientos por el modelo o el ejemplo»
(Ídem, p.16)

Los cuasilógicos a su vez se subdividen en:


· Incompatibilidad: se subdivide en el argumento por el ri-
dículo, la retorsión, la autofagia.
· Identidad, definición, analiticidad y tautología.
· La regla de justicia y reciprocidad.
· Argumentos de transitividad, de inclusión y de división.
· Pesos y medidas, y probabilidades.

Argumentos fundados sobre la estructura de lo real, son:


· Los nexos de sucesión
· Los nexos de coexistencia
· El nexo simbólico, las dobles jerarquías, las diferencias
de orden

74
¿Que hacer con la comprensión de textos argumentativos por parte de estudiantes ...

Argumentos que fundan la estructura de lo real:


· La argumentación por el ejemplo
· La ilustración
· El modelo y antimodelo

Analogía y la metáfora
Algunos de los argumentos arriba mencionados -los que sean
más pertinentes-, se tendrán en cuenta tanto en el primer taller,
como en el taller 3, que es un ejemplo de análisis en un texto
más extenso titulado «¡hombres es lo que hay¡ lo que faltan son
hombres chéveres».
El procedimiento que se ha llevado a cabo en estos talleres es
el siguiente:
· Taller 1: se presentan cuatro ejemplos de discurso y so-
bre estos se aplican las categorías de la propuesta.
· Taller 2: es un ejemplo de taller para desarrollar en clase
· Taller 3: es un ejemplo de taller en un texto más amplio –
un texto de columna periodístico.

Objetivo
· Presentar algunos talleres para mejorar la comprensión
de textos con organización argumentativa en los estudian-
tes de grados superiores.

& Taller No 1
Categorías de análisis de la dimension dialógica y de la teoría
de la argumentación, en algunos ejemplos de discursos.

Objetivo
· Estudiar algunas de las categorías de la dimensión
dialógica del discurso puestas en escena en algunos tex-
tos.

75
Wilson espinosa de la pava

· Observar el funcionamiento de las técnicas argumentativas


perelmanianas en la dinámica enunciativa

La Dimensión Dialógica e Interactiva del Discurso, ha sido


trabajada por Martínez en diferentes textos (1999, 2001, 2004,
2005 a,b ); esta propuesta permite observar «la dinámica
enunciativa de los discursos... las relaciones de fuerza
enunciativa que en ellos se instauran y la manera como los su-
jetos discursivos se muestran, se construyen a través de las
diversas formas de manifestación que toma el discurso».
Cuando un sujeto hace uso de la lengua oral o escrita, no lo
hace como un ente pasivo o neutral, o un simple emisor, es una
situación mucho más complicada que esto. Desde el mismo
momento en que alguien habla o escribe, debe precisar qué va a
decir, cómo lo va a decir, a quién se lo dirá, o sea, ya tiene un
destinatario de aquello que va a hablar (incluso cuando lo hace
consigo mismo); lo anterior genera un espacio complejo, donde
se destacan no solo el contexto, sino el contrato social de habla
que se desarrolla, las prácticas sociales, ciertas relaciones de
fuerza que se establecen, etc.
Recordemos entonces que la noción de género discursivo está
definida por su relación estrecha con las prácticas sociales, es
decir, el género tiene una base socio-histórica, se va construyen-
do y desapareciendo a través del tiempo, en una dinámica ince-
sante que permite ver el desarrollo de la lengua y de la sociedad.
Veámoslo a través de lo siguientes ejemplos:

Texto 1- (T1)
EL MUNICIPIO
Los municipios son territorios que generalmente se encuen-
tran cerca de los ríos y montañas. En los municipios se en-
cuentran dos zonas: Rurales y Urbanas.
La ciudad es un centro urbano con un crecimiento notable de
la población, es un gran polo de desarrollo cultural, industrial
artístico y económico. Está conformado por muchos barrios.
En las ciudades se encuentran grandes construcciones, ban-
cos, centros comerciales, museos, hospitales aeropuertos y fá-

76
¿Que hacer con la comprensión de textos argumentativos por parte de estudiantes ...

bricas. Sus calles son amplias y tiene grandes avenidas. Las


actividades en la ciudad son muy variadas, el comercio es una
actividad económica importante. (PÁEZ, Gloria Milena. Ciencias
Sociales Integradas para Transición y Primaria. ISBN: 958-8193-
31-1)

Texto 2-(T2)
La inferencia es un proceso por el cual se llega a una proposi-
ción y se le afirma sobre la base de otra u otras proposiciones
aceptadas como punto de partida del proceso. Al lógico no le
interesa el proceso de la inferencia, sino las proposiciones que
constituyen los puntos inicial y terminal de este proceso, así
como las relaciones existentes entre ellas. (Copi Irving. (1.983)
Introducción a la Lógica. Buenos Aires: Editorial Universitaria
de Buenos Aires, p.6)

Texto 3- (T3)
Nuevo BMW serie Touring.
Touring es la nueva dimensión del placer de conducir
Libre dinámica y sin límites
Libre, porque significa poder elegir entre motores de 6 y 8 cilin-
dros y hasta 286 CV de potencia
Sin límites, porque significa tomar mando de un coche tan
versátil que es capaz de acompañarlo en todo lo que usted quiere
imaginar.
Y todo ello, sustentado por la más avanzada tecnología BMW
A partir de ahora practique touring.

Texto 4- (T4)
IDEALES PARA LA SALUD VISUAL DE SUS HIJOS
Hay un dato científico que no puede ser ignorado: los daños
que producen en la visión los rayos UV son acumulativos. La
nueva generación de Lentes Transitions son tan claros como
los lentes comunes y tan oscuros como los mejores para el sol.
Además son los únicos que le aseguran 100% de protección UV
de forma automática aún en días nublados. Consulte con su
especialista de confianza y proteja la salud visual de sus hijos
TRANSITIONS
El lente para cualquier ambiente.

77
Wilson Espinosa de la Pava

Género
Se encuentran en estos cuatro textos semejanzas y diferencias:
Las primeras diferencias permiten clasificarlos en dos gru-
pos, de acuerdo a un determinado contrato social de habla, los
primeros construyen una relación entre dos interlocutores que
son representados a través de los roles socio-discursivos: do-
cente–estudiante, para dar cuenta del género pedagógico; mien-
tras los segundos con un contrato social de venta de productos
establecen un género publicitario. En el primer grupo se mues-
tra la intención de transmisión de saber desde la voz del docen-
te a un interlocutor representado en el alumno. En el género
publicitario en su contrato social de venta, el publicista presen-
ta el producto destacando sus características, incita a la com-
pra de un posible consumidor.

Locutores
Es así como en el T1 y el T2 el locutor se asimila con un
docente -o pedagogo- que conoce el tema del que ha escrito,
dirigido a un interlocutor estudiante que se presupone que va a
recibir estos conocimientos. En los T3 y T4 el locutor (publicista),
cumple el rol de promotor ofreciendo un producto -carro o len-
tes- a un interlocutor que quiera o pueda comprar un carro o
unos lentes.

Enunciador, enunciatario, lo referido


El locutor T1 presenta un enunciador, que expone una defi-
nición de municipio clasificándolo en urbanos y rurales, luego
se sitúa en lo urbano (ciudad) priorizando sus características.
Este enunciador se dirige a un enunciatario que desconoce la
información que él está presentando.
La principal técnica argumentativa o mejor, la orientación
social de la argumentación, que se utiliza en T2 es la «definición
descriptiva» en ellas se pretende explicitar lo que es municipio y
ciudad explicando sus características: cerca de ríos y monta-
ñas, urbanas y rurales; etc.

78
¿Que hacer con la comprensión de textos argumentativos por parte de estudiantes ...

En T1 el enunciatario es presentado como alguien que no


tiene casi ningún conocimiento de que es municipio y ciudad,
razón por la cual hay que precisarlo de manera muy concreta y
muy sencilla.
Lo referido es la definición de municipio y la ciudad, se hace
de manera muy básica utilizando términos vagos imprecisos:
municipio como un lugar cerca de montañas y ríos; las calles
anchas, muchos barrios.
Todo lo anterior permite inferir, que es destinada a un niño
de los primeros grados de enseñanza.
T1 y T2 a pesar de ser del género pedagógico y mas
específicamente de libros de consulta, tienen diferencias signifi-
cativas; esta situación posibilita indicar que, cuando el género
no logra precisar suficientemente el contrato social de habla, la
enunciación esta allí para completar este faltante; en el caso
que se analiza aquí el Enunciador del T2, pone a consideración
una definición de la noción de «inferencia», -muy diferente a la
definición de T1- más abstracta, más compleja, que implica unas
conocimientos lingüísticos diferentes.
La técnica argumentativa utilizada es la «definición normati-
va» en este caso se explicita en que situación se puede hablar de
«inferencia», por ejemplo se excluye campos que no pertenezcan
a la lógica (psicológico, lingüístico, etc.)
El enunciatario, que se construye es alguien con las compe-
tencias suficientes para entender términos como proceso, pro-
posición, lógico; pero que desconoce lo que se pretende definir y
por ello se le enseña.
Lo enunciado, es una definición de «inferencia», que propone el
enunciatario; circunscribiendo su campo de acción solo a la ma-
nera como se construyen para la lógica y no en otros disciplinas.
El texto está diseñado entonces para estudiantes que tengan
suficientes aptitudes para comprender lo que se expone, ya sean
estudiantes de los últimos grados de bachillerato o de la
universidad.
En T3 el enunciador se construye como un «seductor», que
mediante sus estrategias discursivas invita a los posibles
79
Wilson Espinosa de la Pava

enunciatarios a vivir intensas emociones: «libre dinámico y sin


límites» con el producto que ofrece: lo referido.
Por lo tanto el enunciatario que busca convencer es un sujeto
joven, ejecutivo, con un importante poder adquisitivo, arriesga-
do, que le gusten las emociones, espíritu aventurero, para el
cual su imagen puede ser más importante que el costo, -bastan-
te alto- del vehículo y que tampoco que se preocupe por el mo-
tor, el chasis, cuestiones mecánicas, consumo de gasolina, la
seguridad, etc.
Lo referido es un carro, pero no cualquier carro, es el único
que es capaz de hacerlo sentir en libertad, con todas las ener-
gías y con la posibilidad de disfrutar sin límites, para ello se la
ha puesto un motor único, grande potente y garantizado por la
empresa más importante: BMW.
Las estrategias argumentativas utilizadas son el argumento
de transitividad: «Touring» es el nuevo carro que posibilita ser
libre, dinámico y sin límites; entonces ahora no se dice conduz-
ca carro sino practique Touring («la propiedad formal de una
relación que permite pasar de la afirmación que ella se da entre
un termino y un segundo, entre este segundo termino y un ter-
cero, a la conclusión que se da entre el primer término y el ter-
cero» -Perelman), también utiliza la definición: por ejemplo, di-
námico igual a 6 y 8 cilindros y hasta 286 CV de potencia («las
definiciones buscan tratar el termino definido y la expresión que
lo define como intercambiables»-Perelman)
El enunciatario T4 tiene otra estrategia, se construye como
un enunciatario conocedor, alguien que sabe lo que dice, apo-
yado en la ciencia, por lo que puede hacer recomendaciones, y
por ello sugiere qué hacer para mantener una buena salud vi-
sual, y esto es posible con los lentes que ofrece; es un
enunciatario que busca convencer con argumentos de carácter
más racional.
T4 implica un enunciatario padre, preocupado por sus hijos,
con unos estudios que le permitan saber que son los rayos UV,
que es la ciencia y lo importante que es seguir las recomenda-
ciones que ellos dan sobre este problema. Pero además un pa-

80
¿Que hacer con la comprensión de textos argumentativos por parte de estudiantes ...

dre que se preocupa por la apariencia y la elegancia: los lentes


para cualquier ambiente.
Lo referido son los mejores lentes, primero porque protegen
de los daños ultravioleta, se pueden utilizar con sol o sombra y
se pueden llevar en cualquier ocasión.
Los argumentos utilizados por un lado son los de autoridad:
la ciencia, como una voz confiable a la cual hay que creerle; y el
razonamiento por las consecuencias: por lo anterior es mejor
«transitions los lentes para cualquier ambiente»: («permite apre-
ciar un hecho por sus consecuencias»)

La polifonía enunciativa
En T2 el enunciador trae una voz, la del lógico, que le permite
hacer la diferenciación entre el estudio de la inferencia como par-
te no del proceso sino del resultado; esto permite precisar el pun-
to de vista del enunciador, los límites que marca a su definición,
que no es, por ejemplo, el objeto de estudio de la cognición.
En T3 el enunciador trae dos puntos de vista en primer lugar
el de la BMW que presenta la serie de carros Touring; este carro
(lo referido, lo dado) permite la libertad gracias a un punto de
vista técnico que le permite alcanzar este propósito: «poder ele-
gir entre motores de 6 y 8 cilindros y hasta 286 CV de potencia»
o en otras palabras libertad igual a potencia y fuerza.
El enunciatario T4, presenta lo referido (los lentes) como algo
que no le pertenecen: «ideales para la salud visual de sus hijos»
por ejemplo no utiliza un deíctico que permita mostrarse como
responsable de lo que anuncia: «mis lentes son ideales para la
salud visual de sus hijos» y esto se hace porque se pretende
mostrar lo referido como algo aceptado por la ciencia: «Hay un
dato científico... etc.» se convoca entonces otra voz mediante un
estilo indirecto libre, -no se indica que científicos lo dijeron, ni
como, ni cuando; pero le permite darle a su argumentación se-
riedad, objetividad, responsabilidad-. Siguiendo con el mismo
estilo de enunciados, de manera impersonal y de una forma ca-
sual, se habla de las bondades del producto: «la nueva genera-
ción de Lentes Transitions son claros como los lentes comunes

81
Wilson Espinosa de la Pava

y tan oscuros como los mejores para el sol»; pero a continuación


se recupera la voz del discurso científico y también el del vende-
dor: «además son los únicos que le aseguran 100% de protec-
ción UV de forma automática aún en días nublados»; seguida-
mente el locutor inicia el enunciado con una tonalidad predictiva
y recomienda: «Consulte con su especialista de confianza» y cul-
mina con una tonalidad apreciativa «y proteja la salud visual de
sus hijos». Como vemos el Enunciador se construye a través de
por lo menos dos voces y cada una de ellas tiene una función
especial en este contexto: la del vendedor y la de los científicos a
los cuales utiliza como aliados, para convencer al enunciatario
de la necesidad de la compra de los lentes, pues además de que
son bonitos y sirven en cada ocasión, protegen la salud.

Tonalidades
Pero además de todo lo anterior se pueden observar tensio-
nes que hay entre el enunciador y el enunciatario; entre el
enunciador y lo referido y entre el enunciatario y lo referido;
esto es llamado en esta dinámica tonalidades.
En T1 El Enunciador se presenta ante el Enunciatario me-
diante una relación asimétrica, de autoridad: pedagogos que
conocen de los temas; se presenta con una voz de autoridad con
la que pretende que el interlocutor acepte su definición, desde
lo racional (la ratio) -y no por pathos o el ethos-; lo atrae como
aliado; esta tensión o fuerza que se establece entre ellos se le
llama tonalidad predictiva; esta misma tonalidad es encontra-
da en el enunciador T2; el discurso utilizado aquí es más gene-
ral, más abstracto pero pretende igualmente ser muy convin-
cente, sin embargo a pesar de que se busca un enunciatario
aliado, los argumentos muestran cierta distancia entre ambos,
de allí que no aparezcan deícticos o los verbos aparecen en
infinitivo.
En T3 y T4 aunque el objetivo de ambos es vender «algo» a
«alguien» la manera de hacerlo es diferente. En T3 el enunciatario,
trata de seducir, ensalza engrandece lo referido, para convencer
al interlocutor; trata de volver cómplice al enunciatario que ha
construido que decíamos, es una persona joven ejecutiva, diná-
82
¿Que hacer con la comprensión de textos argumentativos por parte de estudiantes ...

mica donde se busca, más que darle razones (ratio), es desper-


tarle la emoción, la pasión (pathos) de tener un carro como ese;
por ello cuando se habla de lo referido en este caso el carro, no
se habla del precio, se puede suponer, pero eso sería trivial fren-
te a la libertad, la velocidad, la comodidad, de dinamismo, que
va lograr con él. La tonalidad es por lo tanto: Intencional
El T4 utiliza una estrategia diferente, este enunciador se apo-
ya en la autoridad, toca puntos sensibles del enunciatario, ad-
vierte, le avisa, le previene, le invita a que confirme lo que el dice
«consulte con el médico», le ofrece el producto que puede prote-
ger la salud de sus hijos, sus argumentos son más de carácter
racional (ratio): por ello el uso de términos como científico, ra-
yos ultravioleta, proteger, salud. Inicia con una tonalidad
predictiva, aunque al final termina más en la tonalidad inten-
cional: convencer al enunciatario para que compre.
Como vemos entonces, estos dos últimos, aunque ambos per-
tenecen al mismo género, sin embargo convocan situaciones de
enunciación diferentes, lo mismo que tonalidades diversas.
A continuación se presenta una propuesta de taller para de-
sarrollar en clase.

& Taller No 2

Objetivo
Proponer un ejemplo de taller que permita ubicar algunos de
las categorías del modelo dialógico interactivo y mostrar su im-
portancia en la comprensión de los textos.

Procedimiento
Se entrega a los estudiantes copias de textos iguales o simila-
res a los que hay a continuación y con ellos se van desarrollan-
do cada una de las preguntas, con el objetivo de ir ubicando las
categorías de análisis de la propuesta.

83
Wilson Espinosa de la Pava

¿Que tipo de situación hay en los siguientes textos?


¿A qué contrato de habla pertenece cada uno de ellos?
¿Qué intenciones tienen los autores?
¿A qué se refiere el texto y cuántas voces hay en cada uno de
ellos?
¿Qué tipos de argumentos son los más utilizados?

Texto 1- (T1)
Se denomina Revolución Industrial a la revolución tecnológica
que se dio en Inglaterra durante el siglo XVIII y que tomó auge
en el siglo XIX en el Capitalismo Industrial.
La revolución industrial comenzó a generarse entre1.780 y 1815
cuando nuevas técnicas comenzaron a utilizarse en el sector
textil, algodonero y metalúrgico, aumentando la productividad,
y proyectándose en la estructura económica con la aparición
de un mercado mundial; en el plano social con el ascenso de
una nueva clase y con el avance del capitalismo industrial que
a través de una economía industrializada con nuevas innova-
ciones técnicas acrecentaba la producción y el mercado... (Co-
nozcamos Nuestra Historia 8º, Editorial Pime, p.165. EN:
Martínez, 2.004, p.51)

Texto 2- (T2)
Había una vez en una aldea una niña tan linda, que difícilmente
se podía encontrar otra igual. Su madre y su abuela la adoraban.
La madre le mandó hacer una caperucita de color rojo, que le
sentaba muy bien. La llevaba siempre y por eso en la aldea lla-
maban a la niña, Caperucita Roja. (PERRAULT, Charles.
Caperucita Roja. EN: Grupo Editoriale Fabbri S.P.A. Biblioteca
Fantástica. Bogotá: Educar Cultural Recreativa Ltda., 1.986 p.6)

Texto 3- (T3)
Cierta vez, en la lúgubre medianoche, mientras meditaba, dé-
bil y fatigado, sobre el raro y preciso volumen de una olvidada
doctrina, y casi dormido inclinábase lentamente mi cabeza, oí
de pronto un crujido como si alguien golpease tímidamente en
la puerta de mi habitación.

84
¿Que hacer con la comprensión de textos argumentativos por parte de estudiantes ...

«Debe ser algún visitante –murmuré- que llama a la puerta de mi


alcoba: eso es y nada más». (ALLAN POE, Edgar. Narraciones
Extraordinarias. Bogotá: Ediciones Universales, 1.989.

Texto 4- (T4)
Cordialmente:
El día lunes 23 de febrero de 2.004, recibí la copia de una carta
enviada por la Dirección, en dicha carta además de señalar
unas irregularidades con dos trabajadores, del área de diseño,
se hacen afirmaciones que no son verdaderas y que me afectan
directamente en lo laboral, lo profesional y lo personal

Pautas pára el análisis


A continuación se exponen algunos elementos de análisis de
las categorías propuestas

GENERO:
SITUACIÓN DE ENUNCIACIÓN:
TONALIDADES:
POLIFONÍA:
ALGUNAS DE LAS TÉCNICAS ARGUMENTATIVAS:

& Taller 3
¡Hombres es lo que hay¡ lo que faltan son hombres
chéveres
Ejemplo de análisis de algunos aspectos de la dinámica
enunciativa en un texto más extenso

Objetivo
· Presentar un análisis de algunas categorías de la dinámi-
ca enunciativa en un texto de columna periodística.
· Estudiar algunas técnicas de la Teoría de Perelman en
relación con la dinámica enunciativa.

85
Wilson Espinosa de la Pava

Para este ejercicio se ha escogido un texto de una columna de


un diario nacional (del 24 de agosto de 2.005) escrita por Florence
Tomas, que es la repuesta a otro editorial escrito nueve días
antes (15 de agosto de 2.005 ) por otro columnista del mismo
diario D´Artagnan, Titulada: «Torre ¿Faltan hombres y sobran
demonios?» en ella el autor se refiere a mujeres lindas y algunas
profesionales en un rango de edad entre 35 y 55 años solteras,
separadas y viudas, que no consiguen ni novios ni maridos y no
por falta de atributos. Dos son las razones de esto, según el
autor, que ellas no se sienten cómodas con hombres más jóve-
nes y los hombres mayores al contrario se sienten mejor con
jovencitas de 22 años, más fogosas y en pleno furor, y en segun-
do lugar por el déficit de varones.
Finalmente les recomienda tener paciencia, pues mejor estar
solas que mal acompañadas.

FLORENCE THOMAS

FOGOSA RESPUESTA A D’ARTAGNAN


¡Hombres es lo que hay! Lo que falta son hombres chéveres.
(El tiempo: 24 de agosto de 2005)
Si creía D’Artagnan que me iba a quedar callada ante su co-
lumna del domingo 14 de agosto, titulada ‘¿Faltan hombres y
sobran demonios?’, se equivocó. Que falten hombres, no se-
ñor; hombres es lo que hay. Barrigones, mujeriegos, narcisos,
alcohólicos, cobardes, regulares amantes y pésimos maridos.
Hombres es lo que hay. Hombres aún atados a una idea de
virilidad ligada al ejercicio del poder, hombres que prefieren
aburrirse con modelitos de 22 años obsesionadas por una ima-
gen globalizada de la belleza, sin mucho discurso, fogosas, dice
usted. ¿Serán tan fogosas cuando aún tienen todo por descu-
brir y aprender en materia de fogosidad y de experiencias eró-
ticas?
Fogosas, don D’Artagnan, y me extraña que usted no lo sepa,
son las de 40, 50, 60..., ellas sí han tenido tiempo de aprender
esa gramática erótica, ese alfabeto de la piel del otro, con una
pizca de humor y una buena medida de inteligencia, sin senti-
miento de culpa y con una enorme risa que ilumina una cara ya

86
¿Que hacer con la comprensión de textos argumentativos por parte de estudiantes ...

marcada de experiencias vitales; esas sí son fogosas, le aseguro.


El problema es que son ellas las que no encuentran hombres a su
altura, pero por razones bien diferentes a las evocadas por el
espadachín. Ahí están, es cierto; están los hombres de mi edad
quienes, en cuanto a la fogosidad... bueno, el viagra remedia en
algo pero no cura esa enorme ambivalencia y ese temor hacia una
mujer madura, hacia esa belleza que otorga la inteligencia y una
hoja de vida bien aprovechada; están los de 40 y 50 que ya tie-
nen dos matrimonios encima y se han vuelto tan neuróticos que,
si acaso para una noche, pero ni una más; están los que se refu-
giaron en el alcohol y la política tradicional, y gracias mil; están
los cobardes a morir, que nunca le confesarán a su mujer oficial
que aman a otra; están los ejecutivos estresados que viven con el
celular debajo de la almohada –muy tenaz cuando suena justo
cuando nos tocan el punto G– o están aquellos que, inaugurando
romance, nos declaran que son progres pero descubrimos que no
soportarían tener una hija lesbiana o un yerno negro.
¡Ah!, don D’Artagnan, hombres es lo que hay. Lo que falta son
hombres chéveres; estos que son capaces de ver más allá de la
superficie visible de un cuerpo para descubrir lo invisible, lo
interior. Ya no la firmeza y el grano de la piel sino lo que esta
piel connota de experiencias vitales, de saberes milenarios o
recientes, de emociones selladas en su cintura, en los surcos
de la piel dejados por lo vivido, por lo gozado, por lo llorado.
Ya no una cara inexpresiva debajo de una capa de maquillaje,
ya no una expresión vacía de modelo satinado y dispuesto para
la venta sino miradas que expresan de frente que nadie les
quitará lo bailado; mujeres libres de los atajos seculares que
las habían construido como objeto sexual para la circulación
del deseo masculino; mujeres bellas de esta sabiduría que solo
otorga la vida; sin miedos. Estas mujeres que Santiago Gamboa
conoce y sobre las cuales escribió tan bellamente.
Yo sí conozco algunos hombres así. ¡Ah!, Dios, cómo son de
bellos estos hombres, de 40, 50 y 60 (de 60, ya muy, pero muy
pocos) reconciliados con su lado femenino, estos hombres que
aceptan su inmensa fragilidad, que nos cautivan porque creen
que otros mundos son posibles; habitados por una inmensa
pregunta sobre la identidad masculina; heterosexuales, bisexua-
les o gays que gozan la presencia de mujeres maduras; que
intentan reconciliar esa inevitable soledad del ser humano con
la imperiosa necesidad del amor. ¡Ah!, qué bellos son..., desafor-

87
Wilson Espinosa de la Pava

tunadamente son contados y las pocas mujeres que viven o tratan


de vivir con ellos no los dejan escapar fácilmente. Son estos hom-
bres, don D’Artagnan, los que faltan. Estos.
· Coordinadora del grupo Mujer y Sociedad

Genero: periodístico,
Tipo: columna de opinión
Polifonía: Inicialmente el Locutor 1 Florence Thomas (E1)
convoca un locutor 2 como su antagonista D‘Artagnan (E2): «Si
creía D’Artagnan que me iba a quedar callada ante su columna
del domingo 14 de agosto, titulada ‘¿Faltan hombres y sobran
demonios?’, se equivocó». A continuación expone su punto de
vista sobre lo referido <los hombres>: «hombres es lo que hay
pero no hombres chéveres». Tenemos un locutor que construye
una imagen de si como Enunciador (imagen de sujeto discursivos
no empíricos) E1 que representa a la imagen de una mujer y E2
(enunciatario) que representa a un tipo de hombres, «Barrigo-
nes, mujeriegos, narcisos, alcohólicos, cobardes, regulares aman-
tes y pésimos maridos» etc. pero hay otro tipo de hombres los
E3, a la cual pertenece el escritor Santiago Gamboa un hombre
chévere que entiende a las mujeres y que E1 convoca como una
voz aliada para su argumentación. Pero también hay un E4 son
las mujeres jóvenes sin experiencia «y obsesionadas por una
imagen globalizada de la belleza, sin mucho discurso, fogosas,
dice usted. ¿Serán tan fogosas cuando aún tienen todo por des-
cubrir y aprender en materia de fogosidad y de experiencias eró-
ticas?». Con estas cuatro voces o puntos de vista, se desarrolla
en texto de la E1. En el E2 «el hombre» recaen todas las aprecia-
ciones, que hace E1, quien en un uso casi exclusivo del «pathos»
hace una critica apasionada de la cantidad de hombres pero
pocos hombres «chéveres» sexual y efectivamente. Al
enunciatario, E2, se le recrimina, la poca sensibilidad hacia las
mujeres y su sexualidad.
Pero el enunciador (E1) también divide las mujeres en dos
grupos, las que ella representa, aliadas, están a su favor, pien-
san y sienten como ella y que comparten la misma opinión en
relación con los hombres, son las de 40, 50 y 60, con experiencia y

88
¿Que hacer con la comprensión de textos argumentativos por parte de estudiantes ...

las otras de 20 años (E4) con poco para dar, sexual y afectivamente,
grupo antagónico, que no se puede comparar con este primer gru-
po, superficiales, sin experiencia.
Tonalidades: El enunciador se presenta, más que con la «ratio»
o el «ethos» con un «pathos» desde los mismos comienzos del
texto: «¡Hombres es lo que hay! Lo que falta son hombres
chéveres» «si creía que me iba a quedar callada...» ante todo con
una tonalidad apreciativa, -esta «permite establecer la relación
valorativa que el enunciador ha establecido con lo referido o con
el discurso ajeno»(Martínez, 2004, p.46)- y a continuación des-
carga una serie de calificativos negativos para gran parte de los
hombres: barrigones, machistas, cobardes, etc.; el asunto no va
contra D`Artagnan, sino contra la imagen de hombre el E2 re-
presenta: todos los hombres; utilizando para ello una tonalidad
predictiva. E1 se asume como un enunciador con autoridad en
la materia por ello firma al final como «Coordinadora del grupo
Mujer y Sociedad», pero además está investido del poder que le
da el ser reconocida como una estudiosa y defensora de los de-
rechos de la mujer y como una periodista que puede publicar
sus opiniones en un diario como «El Tiempo», razón por la cual
se puede dar ciertas libertades como la de no presentar argu-
mentos de base científica para hacer todas las afirmaciones en
las cuales ataca a los hombres y defiende las mujeres de 40, 50
y 60, ya que las mujeres de 20, 30, no pasan la prueba de muje-
res fogosas ni buenas amantes.
De la intencionalidad, -ésta «determina la toma de posición
en términos de intención manifestada a través del punto de vis-
ta que asume el enunciador con relación al enunciatario y a lo
referido» (ídem p.46) La columna del E2 produce un efecto en
E1, que la lleva a escribir una columna que raya con el insulto a
la mayor parte de los hombres, en su sexualidad, virilidad y su
falta de sensibilidad hacia el género femenino.
Sin embargo E1 al unir a las mujeres de 40, 50 y 60 en un
solo grupo, deja de lado ciertas particularidades, como por ejem-
plo que es muy probable que una mujer de 60 o inclusive de 50
pueda tener las vivencias sexuales que tiene una mujer de 25
actualmente, que posiblemente si una mujer de 50 ó 60 se diera

89
Wilson Espinosa de la Pava

las libertades de las mujeres de 20 a 30, la culpa, el remordimien-


to y otras inhibiciones no le permitirían disfrutarlo; tal vez las de
40 y eso que no todas y por otro parte, no necesariamente la edad
es sinónimo de experiencia.
Pero finalmente que es lo que se propone E1 en su columna,
básicamente es un llamado a los hombres y es que «si hubiera
hombres reconciliados con su lado femenino, que aceptan su
fragilidad, etc. los buscarían, pero como no los hay o son tan
pocos y están comprometidos, por esa razón las mujeres andan
solas.
Toda la columna está igualmente sustentada en una serie de
técnicas argumentativas o de una de las orientaciones sociales
de la argumentación; observemos algunos de estos argumentos
expuestos por la escritora, bajo la propuesta Perelmaniana:

ARGUMENTO TIPO DE ARGUMENTO JUSTIFICACIÓN


Que falten hombres, no De identidad: las Se puede equiparar con una
señor; hombres es lo que definiciones buscan tratar definición descriptiva, pues
hay. Barrigones, el termino definido y la indica que tipo de hombres
mujeriegos, narcisos, expresión que lo define hay; mediante las
alcohólicos, cobardes, como intercambiables»; de cualidades se pueden
regulares amantes y carácter descriptivo identificar
pésimos maridos.
Hombres es lo que hay.
Hombres aún atados a una
idea de virilidad ligada al
ejercicio del poder...
..hombres que prefieren La comparación: se da por Aquí se da por supuesto que
aburrirse con modelitos de la idea subyacente de que la experiencia erótica la da
22 años obsesionadas por se podría apoyar su juicio la edad, por lo tanto las
una imagen globalizada de por una operación de mujeres jóvenes
la belleza, sin mucho control..los términos son comparadas con las
discurso, fogosas, dice reunidos en una misma adultas no pueden ser
usted. ¿Serán tan fogosas clase y se vuelven por eso fogosas ni experimentadas.
cuando aún tienen todo por mismo más o menos Se acercan los términos de
descubrir y aprender en homogéneos comparación: mujeres de
materia de fogosidad y de 20 años mujeres de más de
experiencias eróticas? 40
Fogosas, don D’Artagnan, y
me extraña que usted no lo
sepa, son las de 40, 50,
60..., ellas sí han tenido
tiempo de aprender esa

90
¿Que hacer con la comprensión de textos argumentativos por parte de estudiantes ...

gramática erótica, ese


alfabeto de la piel del otro,
con una pizca de humor y
una buena medida de
inteligencia, sin sentimiento
de culpa y con una enorme
risa que ilumina una cara
ya marcada de
experiencias vitales; esas sí
son fogosas, le aseguro.

El problema es que son Nexos de coexistencia: La altura de las mujeres es


ellas las que no encuentran establecen un lazo entre superior a la de los
hombres a su altura, pero realidades de desigual nivel hombres, por miedo, por
por razones bien diferentes de las cuales la una se incapacidad física,
a las evocadas por el presenta como expresión o ambivalencia y temor. Ellos
espadachín. Ahí están, es manifestación de la otra son incapaces de ver la
cierto; están los hombres de belleza que da la
mi edad quienes, en cuanto inteligencia y la experiencia
a la fogosidad... bueno, el y no el físico
viagra remedia en algo pero
no cura esa enorme
ambivalencia y ese temor
hacia una mujer madura,
hacia esa belleza que otorga
la inteligencia y una hoja de
vida bien aprovechada

Lo que falta son hombres De identidad: las Los hombre chéveres son
chéveres; estos que son definiciones buscan tratar aquellos que tienen la
capaces de ver más allá de el termino definido y la sensibilidad y la inteligencia
la superficie visible de un expresión que lo define para comprender a las
cuerpo para descubrir lo como intercambiables»; de mujeres
invisible, lo interior. Ya no carácter descriptivo
la firmeza y el grano de la
piel sino lo que esta piel
connota de experiencias
vitales, de saberes
milenarios o recientes, de
emociones selladas en su
cintura, en los surcos de la
piel dejados por lo vivido,
por lo gozado, por lo llorado

Coordinadora del grupo Argumento de autoridad: el Al final del texto, se coloca


Mujer y Sociedad prestigio de una persona o el cargo de la autora, ese es
de un grupo de personas se el único respaldo a su
utiliza para hacer admitir escrito, no hay más. Eso la
una tesis» hace competente

91
Wilson Espinosa de la Pava

Las orientaciones sociales de la argumentación se suman a la


dinámica enunciativa para mirar como es que Florence Tomas, a
través de su columna, hace una crítica demoledora a la gran ma-
yoría del género masculino, y una nostalgia porque hay tan pocos
hombres «chéveres», esto permite mirar la fuerza de su argumen-
tación, la imagen con la cual se ha construido en este texto, la for-
taleza o debilidad de sus argumentos y podría ser un punto de
partida para una respuesta.

A manera de conclusión
Se puede observar con estos ejercicios el movimiento de la
enunciación en textos con modos de organización no solo
argumentativos sino también narrativos, descriptivos y
expositivos; la comprensión del lenguaje se enriquece en una
gran medida cuando en el contexto escolar se utilizan las herra-
mientas del la propuesta dialógica e interactiva, la cual puede
ser llevada al aula de una forma sencilla, que permite desentra-
ñar las intenciones, los faltantes, las posiciones ideológicas, las
estrategias argumentativas, etc. de los autores o editores de los
libros o de textos que se trabajan no solo en la escuela y la
universidad, sino también en cualquier situación cotidiana.
A su vez es pertinente observar como la propuesta se enri-
quece con aportes de otros autores y sus teorías como el caso de
Perelman y su Teoría sobre la Argumentación.
En síntesis el Análisis del Discurso desde la Perspectiva
Dialógica e Interactiva es una herramienta que mejora los pro-
cesos pedagógicos (el análisis, la comprensión, la explicación, la
argumentación) en el aula. Además el Análisis del discurso tam-
bién posibilita en los estudiantes el desarrollo de la capacidad
de análisis y de crítica, tan necesaria para construir hombres y
ciudadanos más concientes de su cultura y de su país.

92
¿Que hacer con la comprensión de textos argumentativos por parte de estudiantes ...

Bibliografía
BAJTIN. El Problema de los Géneros Discursivos. México: Siglo XXI.
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PERELMAN, Chaim (1987). El Imperio Retórico. Retórica y Argumenta-
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León Gómez

93
PARTE II

SEMIÓTICA DISCURSIVA
NARRACIÓN, ARGUMENTACIÓN Y CONSTRUCCIÓN
DE IDENTIDAD

Eduardo Serrano Orejuela


www.geocities.com/semiotico
eso@telesat.com.co

En las páginas que siguen expondré de manera sucinta las


concepciones teóricas que orientan el trabajo de investigación
que, bajo mi dirección, llevan a cabo Luis Fernando Arévalo,
María Eugenia Días y Andrés Fernando Torres, estudiantes de
la Maestría en Lingüística y Español de la Universidad del Valle.
1. Todo texto, oral o escrito, se inscribe en un género textual
determinado, el cual, conjuntamente con otros, pertenece a una
práctica discursiva vinculada a una práctica social. En toda prác-
tica discursiva distingo dos componentes, el modo discursivo
(descripción, narración, exposición, argumentación...) y el tipo
discursivo (jurídico, político, religioso, moral, administrativo, li-
terario, filosófico, periodístico, publicitario...). Modos y tipos
discursivos se relacionan de manera específica en los diversos
géneros textuales y, por ende, en los textos que dependen de
éstos. Grafiquemos esto en un esquema:

modos
Prácticas sociales « prácticas discursivas ↔ géneros textuales ↔ textos
tipos

Así, si de un texto se dice que es argumentativo o narrativo,


se lo caracteriza por su modo discursivo; si se dice que es perio-
dístico, se lo caracteriza por su tipo discursivo; si se dice que es
Eduardo Serrano Orejuela

un editorial o una noticia, se lo caracteriza por su género tex-


tual. En consecuencia, un editorial es un género textual
argumentativo (modo) periodístico (tipo), una noticia, un género
textual narrativo (modo) periodístico (tipo), un cuento, un géne-
ro textual narrativo (modo) literario (tipo).
2. Todo texto, oral o escrito, producido en una práctica
discursiva (la cual moviliza modos y tipos discursivos y géneros
textuales), se estructura en tres planos interrelacionados: el de la
enunciación (en el cual se inscriben el enunciador y el enunciatario),
el del enunciado (mediante el cual el enunciador se dirige al
enunciatario) y el del referente (al cual refiere el enunciador me-
diante el enunciado). Enunciador, enunciatario y referente son
roles discursivos inscritos en el texto, diferentes por tanto del
escritor o hablante, el lector u oyente y el mundo en el que éstos
viven. El escritor o hablante genera un texto que el lector u oyen-
te interpreta. Al hacerlo, instala en él a un enunciador, simulacro
discursivo suyo, que se dirige a un enunciatario, simulacro
discursivo del lector u oyente, y se refiere al referente, simulacro
discursivo del mundo. Enunciador, enunciatario y referente son,
pues, simulacros, representaciones, imágenes, en otras palabras,
versiones discursivas del escritor o hablante, del lector u oyente y
del mundo. Esto implica que el escritor o hablante y el lector u
oyente se relacionan entre sí y con el mundo en que viven a través
de la mediación de sus simulacros discursivos instalados en el
texto. Grafiquémoslo en este esquema:

escritor/hablante lector/oyente

texto

enunciador enunciatario

enunciado

referente

mundo

98
Narración, argumentación y construcción de identidad

3. Enunciador, enunciatario y actor (cuando el referente es


humano o humanizado) asumen roles lingüísticos, cognitivos, y
evaluativos.
Como sujeto lingüístico, el enunciador es un locutor que ge-
nera el enunciado verbal que dirige al enunciatario para su in-
terpretación.
Como sujeto cognitivo, el enunciador es tanto un observador
que se apropia de saber respecto de sí mismo, del enunciatario
y del actor y sus circunstancias, como un informador que hace
saber lo que sabe (o aparenta saber) al enunciatario que, en
principio, no lo sabe. Observación e información son, pues, pro-
cesos cognitivos que se complementan recíprocamente.
Como sujeto evaluador, el enunciador lleva a cabo dos tipos
de evaluaciones: afectivas y axiológicas. En el primer caso, reac-
ciona como sujeto sensible (pasional) ante las situaciones en las
que se ve involucrado; en el segundo, realiza evaluaciones des-
de diversos sistemas de valores (estéticos, religiosos, morales,
políticos...) en los que se inscribe.
Esto implica que, cuando el escritor o hablante genera el tex-
to y el lector u oyente lo interpreta, instauran un enunciador y
un enunciatario dotados de características lingüísticas,
cognitivas, afectivas y axiológicas que les dan una determinada
presencia discursiva. Lo que en la retórica aristotélica se deno-
mina el «ethos del orador» depende del conjunto de dichas ca-
racterísticas atribuidas al enunciador.
4. Narración y argumentación son dos modos discursivos es-
trechamente ligados que se ponen uno al servicio del otro de
manera recíproca. «Todo discurso afirma Vincent Jouve evo-
luciona entre dos polos: uno narrativo (se trata de disponer cier-
to número de hechos), otro argumentativo (una intención echa
raíces en los argumentos)» (2001: 54).
En la antigua retórica, la narración antecede a la argumenta-
ción en el discurso persuasivo. «En el género judicial —dice Bice
Mortara Garavelli— ésta era la parte destinada a exponer los
términos de la cuestión sobre la que se debía pronunciar el juez.
De ahí las definiciones clásicas de la narratio como «relato per-

99
Eduardo Serrano Orejuela

suasivo de una acción tal como ha sucedido o se supone que ha


sucedido […]; discurso que informa al oyente acerca del tema de
la controversia»» (1988: 76). La narración, pues, proporciona los
datos que la argumentación elabora inferencialmente con pos-
terioridad.
La contraparte, el trasfondo argumentativo de la narración,
ha sido, a mi entender, menos estudiado. Creo que toda narra-
ción deriva su coherencia de una argumentación implícita que
se apoya en premisas compartidas. Las creencias y valores que
funcionan como premisas de la argumentación constituyen tam-
bién los presupuestos sobre los que se construye la narración.
«Todas estas creencias o expectativas —dice José Antonio Rive-
ra en su análisis de la narración en una película de Akira
Kurosawa—, tanto las metafísicas como las que no lo son, «cons-
tituyen la base de nuestra vida», el suelo firme sobre el cual esa
vida acontece […]. Si tiene razón Ortega y Gasset (y pienso que
la tiene), es en una miríada de creencias y expectativas incons-
cientes en lo que descansa nuestra conducta de todos los días y
no, como suponen los intelectualistas, en el uso continuado de
la racionalidad. […] Ortega resalta que la inteligencia consciente
es sólo un segundo violín en la orquestación de nuestras vidas,
que entra en juego en situaciones de emergencia, precisamente
cuando las creencias o expectativas en las que habitualmente
descansamos se revelan de súbito infundadas; y, para salir a
flote, para no hundirnos en ellas y con ellas, necesitamos pen-
sar, concebir ideas. «Se advierte, desde luego, el carácter
ortopédico de las ideas: actúan allí donde una creencia se ha
roto o debilitado»» (2003: 201-202). Las creencias y expectativas
de que habla Rivera equivalen a lo que Perelman llama verda-
des, hechos y presunciones, constitutivas de las premisas de la
argumentación, conjuntamente con los valores, las jerarquías y
los lugares comunes de lo preferible.
5. Narración y argumentación son modos discursivos que
colaboran, cada uno a su manera, en la construcción discursiva
de la identidad.

100
Narración, argumentación y construcción de identidad

El concepto de identidad narrativa ha sido argumentado lar-


gamente por Paul Ricoeur (1990) y aceptado por diversos inves-
tigadores en diferentes campos del saber: filosofía, hermenéuti-
ca, semiótica, psicología, sociología, antropología… En la pers-
pectiva de la semiótica discursiva, A.J. Greimas y Joseph Courtès
lo presentan en los siguientes términos: «La identidad sirve […]
para designar el principio de permanencia que le permite a un
individuo seguir siendo el «mismo», «persistir en su ser», a todo
lo largo de su existencia narrativa, a pesar de los cambios que
provoca o sufre» (1979: 178-179).
Pero creo que la identidad, con su dialéctica de la permanen-
cia y el cambio, no es exclusivamente una resultante narrativa,
sino también argumentativa. Chaïm Perelman señala que «el fin
de una argumentación [es el de] producir o acrecentar la adhesión
de un auditorio a las tesis que se presentan a su asentimiento
[…]» (1977: 29). Producir y acrecentar la adhesión suponen dos
procesos discursivos distintos: de transformación y de conser-
vación. Producir la adhesión de alguien a una tesis es provocar
en él una transformación identitaria: el sujeto empieza a ser
otro, con otras creencias, valores y afectos, como lo ilustran muy
bien las conversiones religiosas (entre otras), y, en consecuen-
cia, empieza a actuar de manera diferente a como lo venía ha-
ciendo. Acrecentar la adhesión de alguien a una tesis es garan-
tizar que siga siendo el mismo sujeto, con las mismas creencias,
valores y afectos, pero con más entusiasmo, con más convic-
ción, con más compromiso: esta es la meta que persigue el dis-
curso epidíctico a través de sus diversos géneros textuales.
Relaciono esta dialéctica de la permanencia y el cambio, de la
conservación y la transformación, con la dialéctica de la concor-
dancia y la discordancia narrativas de que habla Ricoeur, cons-
titutiva tanto de la intriga narrada como de la identidad de los
personajes del relato: «Por concordancia entiendo el principio de
orden que preside a lo que Aristóteles llama «disposición de los
hechos». Por discordancia entiendo los trastocamientos de for-
tuna que hacen de la intriga una transformación regulada, des-
de una situación inicial hasta otra terminal» (1990: 168). «De
esta correlación entre acción y personaje se deriva una dialécti-
ca interna al personaje, que es el corolario exacto de la dialéctica

101
Eduardo Serrano Orejuela

de concordancia y de discordancia desplegada por la puesta en


intriga de la acción. La dialéctica consiste en que, según la línea
de concordancia, el personaje saca su singularidad de la unidad
de su vida considerada como la totalidad temporal, ella misma
singular, que lo distingue de cualquier otro. Según la línea de
discordancia, esta totalidad temporal está amenazada por el efec-
to de ruptura de los acontecimientos imprevisibles que la su-
brayan (encuentros, accidentes, etc.) […] Y la identidad del per-
sonaje, que podemos llamar puesto en intriga, no se deja com-
prender sino bajo el signo de esta dialéctica» (1990: 175).
6. La construcción identitaria, resultante de procesos de trans-
formación y de conservación de naturaleza narrativa y
argumentativa, se pone en evidencia en los momentos de con-
flicto.
Cuando la vida cotidiana sigue su curso en el seno de proce-
sos sociales regulares (dominancia de los procesos de conserva-
ción), las identidades mediante las cuales el sujeto responde a
las diversas solicitaciones identitarias provenientes de las
interacciones en las que participa permanecen como en un se-
gundo plano. Cuando esta vida se ve perturbada, sea por con-
flictos personales o sociales (dominancia de los procesos de trans-
formación), las identidades entran en crisis, lo que las lleva al
primer plano: para hacer frente a las nuevas circunstancias, el
sujeto debe proceder a reajustar sus identidades. «La identidad
—dice Jean-Claude Kaufmann— se organiza alrededor de una
dinámica contradictoria. Es simultáneamente lo que le permite
a ego unificarse, dar un sentido relativamente coherente a su
vida, y lo que le permite, a la inversa, provocar desfases respecto
de los considerandos de la socialización, de inventarse diferen-
te. Según que nos situemos en uno o en otro polo de la contra-
dicción, la perspectiva identitaria es radicalmente diferente»
(2004: 168).
Narración, argumentación y construcción de identidad

Bibliografia
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raisonné de la théorie du langage I. Paris: Hachette.
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Presses Universitaires de Bruxelles.
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RIVERA, José Antonio. 2003. Lo que Sócrates diría a Woody Allen. Cine
y filosofía. Madrid: Espasa.
ROCK EN LA CLASE DE LECTURA Y ESCRITURA
«LÍRICAS» PARA CONSTRUIR SENTIDO DESDE LA
SEMIÓTICA DISCURSIVA

Luis Fernando Arévalo Viveros*


larevalo@unicauca.edu.co

No es extraño que los maestros compartan en sus prácticas


pedagógicas con niños, jóvenes o adultos que visten un luto
permanente o jeans desgastados, que llevan sus cabellos largos
o puntiagudos, que prefieren en sus lecturas extracurriculares
a Nietzsche, Poe, Byron, Baudelaire o infinidad de «líricas» de
canciones; personas que disfrutan escribiendo la biografía de
Kurt Cobain, Ozzy Osbourne, Sid Vicious o Blink 182. Quizá el
maestro esté acompañado de uno o muchos habitantes de un
mundo sin fronteras, de individuos que construyen su identi-
dad a partir de discursos de rebeldía y contrapoder: el Rock.
En su medio siglo de existencia el Rock ha albergado entre
sus gritos, agudas guitarras y estruendosas baterías, discursos
que asumen las problemáticas e interrogantes sociales. Así mis-
mo, el Rock como forma de vida, ha puesto de manifiesto estra-
tegias de lectura, escritura y de aprendizaje por fuera de una
tradición escolástica todavía vigente en el siglo XXI, lo cual, ha
permitido construir una cultura con gran polisemia de sentidos
saturados de posiciones contemporáneas. El Rock no es puro
ruido, juega un importante papel en la estructuración de las
*
Licenciado en Lenguas Modernas Inglés-Francés, Especialista en Pedago-
gía de la Lectura y la Escritura, Docente Universidad del Cauca, Estudiante
Maestría en Lingüística y Español, Universidad del Valle.
Luis Fernando Arévalo Viveros

identidades, lógicas y comportamientos. (Muñoz, Siglo del Hom-


bre Editores, 1998:199)
Los niños, jóvenes y adultos a través de sus lecturas y escri-
turas de las realidades expresan con el Rock miradas críticas de
su entorno. Se podría decir que quienes se integran a las cultu-
ras del Rock hacen un estudio empírico y crítico de los discur-
sos que contribuyen a reproducir el poder. Con esas lecturas,
en el Rock se materializan textos y se construyen discursos que
se oponen, resisten y que van en contra del abuso del poder, de
la dominación, de la desigualdad y de la injusticia social. El
acontecimiento llamado Rock construye discursos develadores
de las distintas problemáticas que afectaron y afectan a los ni-
ños, jóvenes y adultos de ayer y de hoy. Esta expresión artístico
cultural rescata identidades, épocas, mitos y leyendas, mani-
fiesta y propone posturas políticas e ideológicas, libera todo un
universo estético - simbólico.
Considerando lo anterior, los docentes que estamos encarga-
dos de acompañar procesos de lectura y escritura en las institu-
ciones educativas podríamos incorporar al canon de lecturas
aquellos textos que se leen «extracurricularmente», para cons-
truir propuestas didácticas que motiven y acerquen a los estu-
diantes al descubrimiento de los universos de sentido que se
construyen en sus textos predilectos como son, en muchos ca-
sos, las letras de las canciones del Rock. A lo expresado, es ne-
cesario agregar que ese carácter lúdico de la lectura no debe
alejarse de la exhaustividad que nos proponen, por un lado, la
interpretación de los discursos y de los textos, y por otro, la
elaboración de herramientas didácticas desde claros enfoques
pedagógicos e investigativos.
Bajo el marco expuesto, se presenta esta propuesta pedagó-
gica-didáctica que permite llevar letras («líricas») de canciones
del Rock a la clase de lectura y escritura para abordarlas desde
un enfoque discursivo del lenguaje y desde las posibilidades de
lectura y escritura que nos brinda la semiótica discursiva.
Para la realización de la propuesta se sugiere como metodolo-
gía de trabajo el proyecto pedagógico de aula, el cual permite la
construcción colectiva de conocimiento y la orientación

106
Rock en la clase de lectura y escritura «Líricas» para construir sentido desde ...

interactiva de procesos de enseñanza-aprendizaje de la lectura


y la escritura. El plan de trabajo que se propone es el siguiente:

SESIÓN 1
Objetivo: plantear a los estudiantes la realización de un pro-
yecto de investigación relacionado con el análisis de letras de
canciones.
Actividad: el profesor plantea a los estudiantes la idea de
llevar a cabo el proyecto citado para que ellos presenten sus
aportes a la propuesta, las sugerencias pueden estar en rela-
ción con elementos como los siguientes:
- Qué analizar e identificar en las letras de las canciones.
- Qué género musical escoger y cómo seleccionarlo.
- Por qué seleccionar las letras de las canciones para anali-
zarlas.
Todos los aportes se sistematizan en una tabla para la poste-
rior elaboración del proyecto.

SESIÓN 2
Objetivo: definir el objeto de análisis en las letras de las can-
ciones y el corpus o género musical sobre el cual se trabajará.
Materiales: para estas sesiones el profesor ha sistematizado
todos los aportes en una tabla que entregará a cada uno de los
estudiantes.
Actividades: teniendo en cuenta la tabla entregada, estudian-
tes y profesor definirán el objeto de análisis (lo que se analizará
e identificará en los textos) y el corpus o género musical sobre el
cual se trabajará. En esta sesión se nombrarán dos relatores
que se encargarán de escribir las decisiones.

107
Luis Fernando Arévalo Viveros

SESIONES 3, 4 y 5
Objetivo: escribir el proyecto.
Materiales: la tabla de aportes y la relatoría.
Actividades:
1. Se leerá la relatoría para su aprobación. Para lo anterior
se tendrán en cuenta los ajustes que el grupo pueda su-
gerir.
2. El grupo de estudiantes se dividirá en subgrupos. Cada
uno de los conjuntos se encargará de escribir una o va-
rias partes del proyecto teniendo en cuenta la tabla de
sugerencias planteada. (las partes del proyecto son defi-
nidas de acuerdo a la perspectiva teórica-investigativa que
proponga el profesor)
3. Se socializarán los textos escritos por los subgrupos para
que el conjunto general de estudiantes presente sus pun-
tos de vista y sugerencias.
4. Cada subgrupo re-escribirá los textos y los presentará al
profesor para construir el documento del proyecto.
5. Estudiantes y profesor recibirán una copia del proyecto y
evaluarán su forma, contenido y proceso de realización.
6. Después de la lectura y la evaluación colectiva, el docente
y el equipo de relatores llevarán a cabo los ajustes y pre-
sentarán una versión final al grupo.

SESIÓN 6
Objetivo: iniciar la ejecución del proyecto.
Materiales: El proyecto, las canciones grabadas y sus letras
impresas, una reseña sobre el género musical escogido y entre-
vistas a músicos del género. (este último material se investigará
en revistas, Internet, etc)
Actividades:
1. Se escogerá una canción para comenzar con los análisis.
La canción escogida será escuchada por todos.

108
Rock en la clase de lectura y escritura «Líricas» para construir sentido desde ...

2. Los estudiantes socializarán sus reseñas sobre el género


musical elegido.
3. Cada uno de los estudiantes abrirá una carpeta donde
ubicarán el proyecto, las letras de las canciones que se
analizarán y las reseñas.
En esta instancia del proyecto y como necesidad para la rea-
lización de las siguientes sesiones, el profesor analizará la can-
ción escogida en la sesión 6. Lo anterior, le permitirá orientar
con propiedad los procesos de lectura y escritura de los estu-
diantes y planear las siguientes actividades de acuerdo al cor-
pus del proyecto.
Para ilustrar la forma como se puede analizar un texto, a con-
tinuación se presenta el análisis semiótico del discurso de la
letra de la canción «Somos diferentes».

SOMOS DIFERENTES

Somos diferentes, también inconformes


Amantes de lo extraño, sicodélico y místico
Nos gusta el ruido que a otros estorba
Sudar bajo el pogo rápido y ardiente
Ojalá no violento
Somos diferentes, algunos dementes
Asfixiados por la constante
Discriminación de mentes
Somos diferentes, desconocemos los orígenes
También nuestras mentes
Somos, somos, somos diferentes
Vivimos, vivimos el presente
Sin importar la gente.

Fértil Miseria
(Grupo femenino de Hardcore de Medellín)

109
Luis Fernando Arévalo Viveros

El presente análisis discursivo tuvo como fin observar y des-


cribir la construcción de identidad y de contrapoder en la letra
de la canción «Somos diferentes» de la agrupación musical del
género Hardcore «Fértil Miseria». Para cumplir con el propósito,
se adoptó el modelo de análisis de la semiótica discursiva, el
cual, permitió evidenciar el proceso de construcción de identi-
dad y de contrapoder a través del texto escrito de la canción
citada. La descripción que realizan las actoras de sí mismas en
el texto permitió evidenciar los elementos esenciales del objeto
de análisis: la construcción discursiva de la identidad y el
contrapoder en culturas underground como el Hardcore.
El texto analizado, el cual presenta un modo de organización
discursiva descriptivo, pertenece al tipo de discurso literario, al
campo genérico de la poesía, al género textual «lírica» Rock
underground y al subgénero de la «lírica» Hardcore. Este fue
producido y publicado en el disco «Resistencia» en 1992, por la
agrupación femenina de Medellín «Fértil Miseria», la cual perte-
nece a la cultura underground Hardcore. El escrito está com-
puesto por trece versos libres en metro no rimados.
Identificado el género textual se exploró la situación de enun-
ciación, para lo cual, fue necesario evidenciar y ubicarse en los
distintos planos que componen el enunciado enunciado:

enunciadoras enunciatarios
(Fértil Miseria) (Rockeros)

enunciado

Fértil Miseria-otros-la gente

Según el esquema, se encuentra a unas enunciadoras enun-


ciadas a las cuales llamaremos «Fértil Miseria», quienes se diri-
gen a un enunciador o enunciadores, que denominaremos
«Rockeros». El enunciado enunciado de las Fértil Miseria las
describe a sí mismas y a otras personas. Los sujetos descritos o
referencia de la descripción fueron de especial interés en el pre-

110
Rock en la clase de lectura y escritura «Líricas» para construir sentido desde ...

sente análisis pues nos permitieron evidenciar la construcción


discursiva de la identidad y la posición de contrapoder de las
Fértil Miseria.
Siguiendo el camino que nos evidenció el texto, fue necesario
detenerse en el primer enunciado de estado1, el cual, al igual
que el título, enuncia: «somos diferentes». Este enunciado cum-
ple la función de una tesis o conclusión de las «Fértil Miseria»,
después de un proceso de identificación.
Para corroborar lo expresado, se puede decir que la palabra
«somos» permite iniciar la identificación de las «Fértil Miseria»,
como sujetos que informan sobre su ser y sobre su conjunción
con la diferencia. La detención en la ubicación temporal – espa-
cial del «ser» en el presente del indicativo «somos» sitúa en un
aquí y en un ahora, que sirve a los sujetos enunciadores para
afirmar su atributo «diferentes» y para informar sobre su identi-
dad. De igual manera, la palabra citada indica algo que es evi-
dente para quienes enuncian, explicita su esencia o naturaleza,
su modo de existir y sus valores. El realce o focalización de la
primera persona del plural y del presente del indicativo, le per-
mite al enunciatario o enunciatarios entrar en contacto directo
con la identidad de las enunciadoras, les informa cómo son quie-
nes le enuncian. Así mismo, les muestra algo que no necesita
demostración para las «Fértil Miseria», pues éstas ya han pasa-
do por ese proceso reflexivo, les manifiesta cómo quienes enun-
cian existen en la diferencia y, cómo las enunciadoras son suje-
tos axiológicos y pasionales, pues la afirmación y confirmación
del ser y de su atributo, otorga un valor positivo, un precio, una
admiración y representa un estado de aceptación y de conjun-
ción con el ser y la diferencia.
Es fundamental entonces analizar la conjunción, pues cons-
truye unas enunciadoras que se presentan como sujetos cognitivos
que saben sobre su ser y el ser de otros, es decir, observadoras y
conocedoras de sí mismas y de los demás, pues la palabra «dife-
rentes» remite a un proceso de contraste en el cual, las «Fértil
Miseria» han observado e identificado características de su ser,
acción que inevitablemente las ha llevado a observar el ser de
otros actores y a la aseveración «somos diferentes».

111
Luis Fernando Arévalo Viveros

El proceso referido de interrogación y de construcción de la


identidad de las Fértil Miseria se puede visualizar a través del
cuadrado semiótico de la siguiente manera:

Nosotros ellos

No ellos no nosotros

Es necesario aclarar que la acción de contrastar, actividad


que tiene como fin establecer diferencias, presupone una rela-
ción de transformación evidente en un programa narrativo, en
el cual, las Fértil Miseria como sujetos cognitivos y de acción o
hacer reflexivo, al interrogarse sobre su ser, realizan un hacer
que las lleva a identificarse e identificar a los demás para esta-
blecer las características que les permiten estar en conjunción
con la diferencia.
Otro elemento que atrae la atención del primer enunciado y
del título del texto se relaciona con la exaltación (focalización)
de la diferencia y no de la similitud, característica que abre ca-
minos para continuar con la exploración de la identidad de quie-
nes enuncian en el texto.
El proceso de contraste realizado por las enunciadoras pre-
supone uno de comparación y la existencia de sujetos con com-
petencias cognitivas y modales, que les permitieron saber sobre
estados y procesos. La acción presupuesta de comparar permite
inferir que las «Fértil Miseria» no sólo observaron y conocieron
las diferencias sino que también miraron y conocieron las simi-
litudes, pero estas últimas se encuentran virtualizadas, no se
manifiestan, hecho que inmediatamente da apertura al interro-
gante: ¿por qué se resalta la diferencia y no la similitud? Desde
el título entonces se puede pensar que las enunciadoras esta-
blecen una relación polémica con sus enunciatarios y/o con otros
sujetos que hasta esa instancia del texto no se identifican.
Abordado el título y el primer enunciado de estado, se llevó a
cabo la exploración de los siguientes enunciados del texto, los
cuales para el análisis se dividieron de la siguiente forma:

112
Rock en la clase de lectura y escritura «Líricas» para construir sentido desde ...

E = enunciado de estado

E1: Somos diferentes, también inconformes


E2: Amantes de lo extraño, sicodélico y místico
E3: Nos gusta el ruido que a otros estorba
Sudar bajo el pogo rápido y ardiente
Ojalá no violento
E4: Somos diferentes, algunos dementes
Asfixiados por la constante
Discriminación de mentes
E5: Somos diferentes, E6 desconocemos los orígenes
También nuestras mentes
E7: Somos, somos, somos diferentes
E8: Vivimos, vivimos el presente
Sin importar la gente.

Cabe destacar, por un lado, que por tratarse de un texto que


tiene un modo de organización discursiva descriptivo está com-
puesto sólo de enunciados de estado, y por otro, que la reitera-
ción o focalización del enunciado de estado E1, en el cual se
resalta la conjunción de las Fértil Miseria con la diferencia, nos
confirma su intención de hacer creer a los enunciatarios que la
diferencia es una característica de ellas. De igual manera, se
puede decir que la reiteración construye unas enunciadoras
motivadas a querer hacer saber o informar sobre la diferencia.
Continuando con la exploración del primer enunciado, se
encuentra una nueva conjunción que se agrega el enunciado de
estado E1: «somos inconformes», ya que la palabra también, sir-
ve en este caso para sumar una nueva propiedad a los sujetos
enunciadores: inconformes.
Respecto al lexema inconformes se puede decir que adiciona
un elemento para que el enunciatario o los enunciatarios ten-
gan otra característica de la identidad de las Fértil Miseria, ade-
más, expande la tesis o conclusión de estas, las cuales, infor-
man que no son sólo diferentes sino también inconformes.

113
Luis Fernando Arévalo Viveros

Así mismo, el atributo inconformes construye unos sujetos que


están en disjunción o separados de la conformidad, es decir, que
establecen una relación disfórica o de rechazo a la igualdad, la
resignación, la paciencia en las adversidades, el acuerdo. El estar
inconformes presupone además, un proceso de observación y
comparación, en el cual quienes enuncian no están en acuerdo
con algo o alguien tomado como término de comparación. Lo an-
terior, presenta unas Fértil Miseria que se presentan como suje-
tos cognitivos y axiológicos observadoras de sí mismas y de otras
personas, lo cual les permite apropiarse de un saber relacionado
con la conjunción de otras personas con la conformidad como
valor, y evaluar negativamente esa conjunción.
El siguiente enunciado de estado es el E2: Amantes de lo extra-
ño, sicodélico y místico, el cual, continúa con la información que
sobre su identidad las Fértil Miseria brindan a sus enunciatarios.
El enunciado establece la conjunción entre las Fértil Miseria y lo
extraño, sicodélico y místico, pues la palabra amantes hace refe-
rencia a sujetos que tienen amor por personas o cosas. Cabe ano-
tar, que la acción de amar construye la identidad de unos sujetos
pasionales y axiológicos que establecen una relación de acepta-
ción y de evaluación positiva de los atributos citados. De otro
lado, se destaca que en la descripción del enunciado E2 se evi-
dencia que las Fértil Miseria no brindan toda la información a sus
enunciatarios sobre la conjunción citada, ya que la palabra «lo»,
como forma neutra del artículo determinado «el», puede dar pie a
múltiples interpretaciones, pues su carácter neutro hace que en
este caso no se especifique la referencia, en este caso, el campo
semántico o las posibilidades de construcción de sentido espe-
cialmente de psicodélico y místico son amplios.
Para ilustrar lo anterior, místico nos presenta posibilidades
como las siguientes: que incluye misterio o razón oculta, que se
dedica a la vida espiritual. Entre tanto, psicodélico indica que
pertenece o es relativo a la manifestación de elementos psíquicos
que en condiciones normales están ocultos, o a la estimulación
intensa de potencias psíquicas. También, funciona como un ad-
jetivo dicho especialmente de drogas como la marihuana y otros
alucinógenos causantes de esta manifestación o estimulación, y
se refiere a algo raro, extravagante, fuera de lo normal.

114
Rock en la clase de lectura y escritura «Líricas» para construir sentido desde ...

Posteriormente, encontramos el enunciado de estado E3: Nos


gusta el ruido que a otros estorba, sudar bajo el pogo rápido y
ardiente ojalá no violento, el cual continúa con la descripción e
información que ofrecen las Fértil Miseria, quienes en esta opor-
tunidad son sujetos pasionales pues establecen una relación de
aceptación y de conjunción con el gusto por el ruido, el sudor y
la no violencia, ya que el verbo gustar nos remite a personas que
experimentan, sienten, desean, quieren y tienen complacencia
por la disonancia, por el sudor bajo ciertas condiciones y la no
violencia.
Lo anterior, también permite decir que la Fértil Miseria eva-
lúan positivamente el ruido, característica axiológica - identitaria
que rompe con lo establecido socialmente pues es usual que el
ruido posea una connotación negativa. Al respecto, es impor-
tante considerar que los lexemas «otros» y «estorba», construyen
a un grupo de personas que, en contraposición a las Fértil Mise-
ria, está en desacuerdo con el gusto por el ruido y evalúa nega-
tivamente el ruido cuando está en conjunción con este.
La conjunción actualizada por la palabra «gusta» se extiende
a la acción «Sudar», la cual presupone un hacer relacionado con
una exigencia física que eleva la temperatura del cuerpo y pro-
duce la respuesta biológica del sudor. Además, es importante
considerar el papel que cumple en E3 la preposición «bajo», la
cual subordina «sudar» al lexema «pogo» permitiendo la identifi-
cación y caracterización de «el pogo» como una acción rápida y
ardiente, que se refiere respectivamente, a la forma como se rea-
liza la acción y al estado en el cual se encuentran quienes llevan
a cabo la acción. Así mismo, la interjección «ojalá», informa so-
bre el deseo de las enunciadoras de que la acción lexicalizada
como «pogo» no sea violenta, esta manifestación pasional de acep-
tación de la no violencia nos da otra evidencia de la identidad de
las Fértil Miseria, como sujetos que están en conjunción con el
deseo de paz y en disjunción con la violencia.
En el siguiente enunciado, E4, se evidencia la recurrencia de
las palabras «somos diferentes», lo cual, además de centrar la
atención en lo enunciado, le otorga al discurso de las Fértil
Miseria una homogeneidad, ya que la repetición produce la rela-

115
Luis Fernando Arévalo Viveros

ción anáforica2 semántica con la identidad de las Fértil Miseria


como enunciadoras, detalle importante si analizamos que en el
mismo enunciado E4 encontramos la palabra «algunos», la cual,
gracias a la inclusión de la terminación «os», propia del género
masculino, permite expresar que las Fértil Miseria se refieren a
las características identitarias de un colectivo integrado por hom-
bres y mujeres. Sólo hasta este instante se puede corroborar
esta posición frente al género pues anteriormente lexemas como
«somos», «amantes», «nos», indicaban conjunto mas no género.
Así mismo, el uso del pronombre indeterminado «algunos»,
establece un no – nosotras o una división dentro del colectivo
humano al cual representan las Fértil Miseria, pues la palabra
citada presupone la existencia de unos sujetos que están en
conjunción con la demencia y otros que no. Para confirmar lo
anterior, se puede expresar que la palabra «algunos» no identifi-
ca a todos los integrantes de un conjunto y, en este caso, no
incluye a las enunciadoras como sujetos de estado que están en
conjunción con la demencia, pues la Fértil Miseria son sujetos
que conocen e informan sobre el estado de «algunos», pero no
establecen la conjunción con ese estado. Sin embargo, es im-
portante aclarar que las Fértil Miseria no evalúan negativamen-
te el atributo «dementes» pues lo justifican expresando que el
estado de demencia de «algunos» ha sido originado por la asfixia
que produce la discriminación de mentes.
La relación anafórica y la división analizadas permiten que el
lexema Asfixiados se refiera, en una relación de consecuencia –
causa, al estado de los sujetos dementes, en otras palabras, la
demencia ha sido producida por la asfixia como aniquilación de
algo o grave impedimento de su existencia o desarrollo, en este
caso, el de la mente. Lo dicho se puede afirmar teniendo en
cuenta que el lexema «por» introduce otra relación de conse-
cuencia - causa, que hace explícito el origen de la asfixia: «la
constante discriminación de mentes». Este último fragmento del
enunciado evidencia que el pensamiento, propósito o voluntad
de los sujetos conjuntos a la demencia ha sido discriminado o
excluido permanentemente, y presupone la existencia de un gru-
po humano que con su hacer excluye de manera repetida a otro.

116
Rock en la clase de lectura y escritura «Líricas» para construir sentido desde ...

Después se encuentra el enunciado de estado E5: Somos


diferentes, el cual permite a las Fértil Miseria indicar a sus
enunciatarios que el enunciado retoma la descripción sobre su
identidad y no la de los sujetos dementes. Encontramos enton-
ces otra característica de la identidad de las enunciadoras en
E6: desconocemos los orígenes, también nuestras mentes. E6
construye unas Fértil Miseria que informan sobre su desconoci-
miento de los orígenes y de sus mentes, pero las enunciadoras
no ofrecen la suficiente información a sus enunciatarios sobre
la referencia relacionada con «los origenes», pues el lexema ori-
gen presupone la existencia o procedencia de algo o alguien que
en E6 no se explicita. Es distinta la situación con «nuestras
mentes», pues a pesar de la disjunción, el posesivo indica que
son el pensamiento o la voluntad de quienes enuncian.
Posteriormente, se encuentra E7: Somos, somos, somos dife-
rentes, donde la reiteración de la palabra que indica estado, evi-
dencia la fuerte intención de las Fértil Miseria de hacer creer a
sus enunciatarios que ellas son diferentes.
Finaliza el texto con el enunciado de estado E8: Vivimos, vivi-
mos el presente sin importar la gente, en el cual, las enunciadoras
informan sobre su existencia y sobre su relación con el tiempo y
con otros sujetos. Las Fértil Miseria manifiestan a los
enunciatarios su estado de conjunción en su existencia sólo con
la ubicación temporal presente, lo cual excluye al pasado y al
futuro y, establecen a través de la palabra «sin» la disjunción
con la importancia que pueden tener las demás personas, gene-
rando una posición de indiferencia.
Tanto la conjunción como la disjunción citadas muestran otro
rasgo característico de la identidad de las enunciadoras, pues
establecen una relación polémica con los valores socialmente
establecidos en nuestro entorno sociocultural, ya que el existir
teniendo en cuenta sólo el presente sin considerar el pasado y el
futuro, sobre todo este último, tiene una evaluación negativa, lo
mismo ocurre con el no considerar o no otorgar importancia a
los congéneres.
Finalmente, se puede expresar que a través del análisis se ha
podido observar como las Fértil Misería construyen con su dis-

117
Luis Fernando Arévalo Viveros

curso descriptivo rasgos representativos de su identidad y a la


vez, construyen la identidad de otros sujetos que hacen parte de
su mismo grupo pero que tienen algunas características distin-
tas como la demencia. De igual manera, la Fértil Miseria gene-
ran la construcción de la identidad de otras personas que están
cerca de ellas, pero pertenecen a un grupo social con valores
que son cuestionados y no aceptados por las enunciadoras, lo
cual genera oposición y presupone una postura de contrapoder.

SESIÓN 7:
Objetivos: Iniciar el análisis de la canción escogida. Identifi-
car el género textual3.
Materiales: la carpeta de materiales abierta en la sesión 6,
diccionario.
Actividades:
1. Teniendo en cuenta el contenido de las reseñas sobre el
género musical y las entrevistas consultadas, estudian-
tes y profesor identificarán el género textual a través de
preguntas como las siguientes:
¿Cuáles son las prácticas sociales y discursivas en las
cuales se produce la letra de la canción? ¿Cuál es el modo
de organización del discurso? Argumentativo, narrativo,
expositivo, descriptivo. ¿Cómo es la forma del lenguaje
del texto? Prosa, verso. ¿A qué tipo de discurso pertene-
ce? Literario, político, religioso, etc. ¿Cuál es el tema? ¿Qué
nombre les dan los artistas del género musical escogido a
las letras de sus canciones? ¿Cuál es el campo genérico4
al que pertenece el texto? ¿Cuáles son el género y el
subgénero textuales5?
2. Estudiantes y profesor sistematizarán las respuestas en
un documento que cada uno agregará a su carpeta.

118
Rock en la clase de lectura y escritura «Líricas» para construir sentido desde ...

SESIÓN 8:
Objetivo: analizar los tres planos discursivos del texto6.
Materiales: la carpeta, diccionario.
Actividades:
1. Se lleva a cabo la relectura de lo escrito en la sesión ante-
rior.
2. En conjunto, estudiantes y profesor analizan los planos
discursivos del texto a través de preguntas como: ¿Cuáles
son los actores que aparecen en el texto? ¿Para quién o
para quienes enuncian quienes hablan? ¿Cómo enuncian?
¿Qué enuncian? ¿Cuándo y dónde enuncian?
3. Estudiantes y profesor sistematizarán las respuestas en
un documento que cada uno agregará a su carpeta.

SESIONES 9 Y 10:
Objetivo: Analizar cómo se construye discursivamente la iden-
tidad de los actores que aparecen en el texto.
Materiales: la carpeta, diccionario.
Actividades:
1. Se lleva a cabo la relectura de lo sistematizado en la se-
sión anterior en la cual se analizó la situación de enun-
ciación.
2. Para identificar la manera como se presentan los actores,
lo cual hace parte del proceso de construcción discursiva
de su identidad, estudiantes y profesor pueden resolver
preguntas como las siguientes: ¿Cómo enuncian quienes
hablan en el texto? ¿Qué lengua se utiliza? ¿Qué pala-
bras se utilizan para abordar el tema? ¿Quiénes pueden
entender el léxico utilizado? ¿A qué se encuentran con-
juntos o disjuntos los actores? ¿Qué saben y qué no sa-
ben los actores del tema? ¿Qué saben y que no saben
algunos actores de otros? ¿Cómo se han apropiado del
saber los actores? ¿Qué informan y qué no informan los
actores? ¿Qué y cómo evalúan los actores lo tratado en el

119
Luis Fernando Arévalo Viveros

tema? ¿Qué y cómo los actores aceptan o rechazan lo abor-


dado en el tema?
3. Estudiantes y profesor sistematizarán las respuestas en
un documento que cada uno agregará a su carpeta.

SESIÓN 11:
Objetivo: Analizar motivaciones7, intenciones8, presuposicio-
nes e implicaciones como elementos que hacen parte de la cons-
trucción discursiva de la identidad de los actores.
Materiales: la carpeta, diccionario.
Actividades:
1. Se lleva a cabo la relectura de los hallazgos de la sesión
anterior en la cual se analizaron algunos elementos rela-
cionados con la construcción discursiva de la identidad.
Es importante destacar que en esta instancia del análisis,
varias de las respuestas ya sistematizadas se deben reto-
mar como herramientas que sirven para descubrir moti-
vaciones, intenciones, presuposiciones e implicaciones.
2. Para analizar las motivaciones, intenciones, presuposi-
ciones e implicaciones de los estados y las acciones de los
actores, profesores y estudiantes pueden plantearse
interrogantes tales como: ¿Por qué y para qué enuncian?
¿Qué se muestra y qué se oculta? ¿Qué y cómo se reitera
o se destaca lo tratado en el tema? ¿Qué justifican y qué
no justifican los actores? ¿Qué implicaciones tiene cada
una de las palabras escogidas por los actores para abor-
dar el tema? ¿Los estados de los actores a qué acciones
previas remiten? ¿Qué implican las acciones de los acto-
res? ¿Cómo han adquirido el saber sobre el tema los ac-
tores?
3. Estudiantes y profesor sistematizarán las respuestas en
un documento que cada uno agregará a su carpeta.

120
Rock en la clase de lectura y escritura «Líricas» para construir sentido desde ...

SESIONES 12 Y 13:
Objetivo: Elaborar las conclusiones del análisis del primer
texto escogido.
Materiales: la carpeta, diccionario.
Actividades:
1. Estudiantes y profesores, divididos en subgrupos, llevarán
a cabo la relectura de todo lo sistematizado hasta el
momento y, teniendo en cuenta el objeto de análisis
escogido para el proyecto, escribirán sus conclusiones.
(Recordemos que el objeto de análisis en el texto «Somos
diferentes» fue la construcción discursiva de la identidad
y de contrapoder)
2. Estudiantes y profesor socializarán las conclusiones y
las incluirán en la carpeta.

SESIONES 14, 15, 16 y 17:


Objetivo: Analizar otros textos pertenecientes al género o
subgénero escogido.
Materiales: la carpeta, diccionario.
Actividades:
1. Teniendo en cuenta que al inicio del proyecto los estu-
diantes habían incluido en sus carpetas textos pertene-
cientes al mismo género o subgénero escogido colectiva-
mente, cada uno de los estudiantes, con la orientación
del profesor, analizará un texto. Es importante que todos
realicen el trabajo en torno al objeto de análisis elegido
para el proyecto de aula.
2. El análisis escrito por cada uno de los estudiantes será
examinado y evaluado en conjunto por el profesor y el
alumno.

121
Luis Fernando Arévalo Viveros

SESIONES 18, 19 y 20:


Objetivo: Socializar entre los compañeros de grupo los resul-
tados de los análisis realizados.
Materiales: la carpeta, diccionario.
Actividades:
1. Los resultados de los análisis escritos por los estudiantes
serán incluidos en cada una de las carpetas. Cabe anotar
que cada uno de los estudiantes tendrá acceso a lo escrito
por sus compañeros para su lectura.
2. Realizada la lectura de todos los análisis, estudiantes y
profesor sistematizarán los hallazgos más representati-
vos como resultado del proceso de investigación.
3. Los estudiantes y el profesor examinarán y evaluarán los
resultados de la investigación.

SESIÓN 21
Objetivo: Socializar los resultados de proyecto de investiga-
ción.
Materiales: la carpeta.
Actividades:
1. Estudiantes y profesor darán a conocer los resultados de
su investigación a través de un medio de información de
su institución escolar o a través de un evento en el cual se
invite a la comunidad educativa para que conozcan el pro-
ceso y los resultados.

BIBLIOGRAFÍA
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los jóvenes contra el poder, en Revista RedOnda No 1, Rey Gráficas,
Popayán.
COURTÉS J. (1997) Análisis Semiótico del Discurso, Gredos, Madrid.
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GREIMAS A.J. COURTÉS J. (1990) Diccionario Razonado de la Teoría


del Lenguaje, Gredos, Madrid.
LATELLA Graciela (1985) Metodología y Teoría Semiótica, Hachette,
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(1996) La Manipulación Enunciativa del Saber en Crónica
de una muerte anunciada, en www.geocities.com/semiotico

Notas
1
Existen enunciados de estado y de hacer, los primeros se articulan en dos
términos contradictorios – la conjunción y la disjunción – los segundos, expli-
can el paso de un estado a otro.
2
«Una referencia anafórica ocurre cuando en el interior del texto se esta-
blece una relación retrospectiva». (Martínez: 2001)
3
Identificar el género textual es fundamental para el análisis pues introdu-
ce a los lectores en una práctica comunicativa. «Los géneros son medios de la
mediación simbólica que articula lo individual y lo social, y de la mediación
semiótica, que articula lo físico y lo representacional». (Malrieu,Rastier: 2001)
4
«Un campo genérico es un grupo de géneros que contrastan, e incluso
rivalizan, en un campo práctico: por ejemplo, en el seno del discurso literario,
en la época clásica, el campo genérico del teatro se dividía en tragedia y come-
dia». (Malrieu, Rastier: 2001)
5
«...los subgéneros son linajes genéricos, es decir, serie de textos escritos
unos a partir de otros». (Malrieu, Rastier: 2001)
6
Planos de la enunciación, del enunciado y del referente. (Serrano: 2000)
7
Motivación: deber hacer, querer hacer.
8
Intención: deber ser, querer ser.

123
EL EROTISMO SE LEE EN CLASE
CONSTRUCCIÓN DE IDENTIDAD DISCURSIVA
FEMENINA EN LAS REVISTAS
Análisis semiótico de un texto erótico publicado en la
revista Cosmopolitan

María Eugenia Díaz Cotacio*


gerglama@hotmail.com

INTRODUCCIÓN

Revistas como Cosmopolitan, muestran una serie de artícu-


los que mensualmente van modelando un tipo de mujer con
características específicas que resultan apetecibles y modelo a
seguir para las lectoras.
Considero que entre esas características, se instaura el
erotismo como parte fundamental del desarrollo femenino, de
ahí que ya no sea un tema tabú sino que por el contrario, se
torna tema público y de interés para las mujeres. Poco a poco
ellas incorporan en la construcción de su identidad1 discursiva
una serie de valores que la constituyen en un ser mas libre,
autónomo, capaz de expresar hasta sus mas íntimos deseos y
de exigir de su pareja la satisfacción que requieren. Un ejemplo
claro de esto, lo muestra el artículo que presento, pues el reco-
nocimiento del erotismo reflejado a través de los sueños, se
constituye, según su enunciadora, en una manera de conocer la
propia sexualidad y en instrumento para resolver problemas
que nada tienen que ver con el sexo.
*
Licenciada en Filosofía de la Universidad del Valle. Actualmente estu-
diante de Maestría en Lingüística y Español de la misma Universidad.
María Eugenia Díaz Cotacio

Bueno o malo éste es un fenómeno que se acrecienta y el


consumo de estás revistas cada vez es mayor. Las directrices
que en ellas se dan están formando parte del desarrollo femeni-
no y de los estudiantes de escuelas, colegios y universidades, lo
que les impone una forma de ser, pensar y actuar. De ahí la
importancia de hacer análisis sobre este tipo de temáticas en el
aula, pues de alguna manera contribuye en su formación crítica
y reflexiva lo que les evita caer en el consumismo desbordado y
en el juego manipulador de los sistemas establecidos.
Basándome en lo anterior propongo el análisis de un texto
con características eróticas y a través de él quiero mostrar como
se construye cierta identidad discursiva femenina. El modelo de
análisis que empleo es el semiótico discursivo pues considero
que éste me permite hacer un rastreo exhaustivo de lo que dice
el enunciador a su enunciatario y mostrar aspectos que a sim-
ple vistas no son fáciles de detectar.
El texto es tomado de Cosmopolitan, revista editada para
diferentes paises por la Editorial Televisa internacional y dirigi-
da a un público específicamente femenino. El artículo fue publi-
cado en el mes de julio de 2005, en la sección habitual «Amor,
deseo y pasión».
Para efectos prácticos, presento paso a paso el análisis reali-
zado y seguidamente propongo una serie de talleres que pueden
facilitar al docente la aplicación del modelo semiótico en el aula
de clases.

OBJETIVO GENERAL

· Emplear el modelo semiótico discursivo en el aula de cla-


se para realizar análisis de textos que construyen Iden-
tidad discursiva.

OBJETIVO ESPECÍFICO
· Emplear el modelo de análisis semiótico discursivo en tex-
tos publicados en las revistas como Cosmopolitan, para ob-
servar como se construye identidad discursiva femenina.

126
El erotismo se lee en clase. Construcción de identidad discursiva femenina ...

EL MENSAJE TRAS TUS SUEÑOS ERÓTICOS


Encontrarte con alguien especial en tu cama, mientras duermes
puede dejarte confundida. Cosmo descifra tus fantasías
nocturnas.
Por Julia Gaynor

¿Alguna vez te has despertado ardiendo por dentro a causa de


algún sueño supersexy que acabas de tener?. Probablemente
no sepas de donde salió esa lujuriosa fantasía, pero según Gayle
Delaney, autora de All About Dreams (todo sobre los sueños),
«los sueños eróticos son sanos porque te ayudan a aprender
mas sobre tu propia sexualidad». Sin embargo, a veces repre-
sentan algo que no tiene nada que ver con el sexo, como un
error en tu vida que estás tratando de rectificar.
¿Cómo saber lo que tus lascivas visiones nocturnas tratan de
decirte? Aquí te revelamos los principales mensajes tras los
mas comunes sueños carnales.

SUEÑO ERÓTICO #3
LO HACES CON UNA CHICA
Llamada de aviso. Si nunca has estado con una mujer y sue-
ñas con un encuentro lesbiano, quizá te preguntes si tienes
alguna tendencia bisexual; pero eso es poco probable. «por lo
regular, cuando una mujer heterosexual tiene sueños homo-
sexuales, la coprotagonista de su fantasía es una mujer que
admira», dice Delaney. No es que desees en secreto su cuerpo,
sino que sientes una atracción platónica por ella. Tal vez admi-
res su estilo o su personalidad, y sueñas que estás intimando
con ella solo para sentirte cerca de su excelencia.
¿y qué haces con esta información? «Analiza el sueño sin darle
importancia al encuentro sexual», sugiere Farrel. «Si hay algo
de esa chica que te gusta, haz pequeños cambios en tu vida
para adquirir esas características». Por ejemplo, si es una per-
sona sociable que atrae a la gente, da una fiestecita para tus
amigas e indícale a cada una que lleve a alguien que no cono-
ces. Así tu tendrás la oportunidad de pulir tus destrezas socia-
les. (Cosmopolitan, Abril de 2005)

127
María Eugenia Díaz Cotacio

Recordemos que en el proceso de análisis discursivo debe-


mos tener en cuenta tres componentes: la enunciación, en donde
se inscribe un enunciador y un enunciatario. El enunciado,
generado por el enunciador y dirigido al enunciatario para que
este lo interprete. Y el referente, que es el objeto de análisis de
este trabajo, en el que intentaremos evidenciar qué enuncia el
enunciador a su enunciatario.

PRIMERA PARTE

Para hacer el análisis semiótico de un texto se precisa hacer


el rastreo de cada uno de los elementos que lo componen. Inicie-
mos con el título:

EL MENSAJE TRAS TUS SUEÑOS ERÓTICOS

En este titular encontramos incorporados al enunciador y al


enunciatario del mensaje. Veamos por qué: En el lexema explí-
cito «tus» se encuentran ubicadas todas las posibles lectoras del
artículo y las enunciatarias (dueñas de los sueños eróticos) a las
que se dirige la enunciadora. Esto reclama necesariamente un
«yo» o un «nosotros» en donde se ubica a los editores de la revis-
ta Cosmo y mas específicamente, quien es su portavoz en este
artículo, la enunciadora Julia Gaynor.
Es Gaynor quien enuncia el tema del artículo. Su punto de
partida es que las mujeres (por lo menos las Cosmo) tienen sue-
ños eróticos y que desconocen el mensaje que yace tras ellos,
es ella la encargada de descifrarlos. Cada mensaje oculto en el
contenido latente del sueño es lo que se significa y lo que va a
ser interpretado.
Acto seguido presenta la entradilla:

Encontrarte con alguien especial en tu cama, mientras duermes, puede


dejarte confundida. Cosmo descifra tus fantasías nocturnas

128
El erotismo se lee en clase. Construcción de identidad discursiva femenina ...

Es la enunciataria quien sueña con encontrarse con alguien


especial en su cama y esto la puede confundir. Si tomamos una
acepción de confundir «turbar a uno de forma que no acierta a
explicarse»2, podemos inferir que Gaynor esta pensando en una
enunciataria que se turba, se siente mal y hasta puede auto
censurarse por tener un determinado sueño erótico. Ella quiere
romper esto descifrándole los mensajes escondidos en dichos
sueños para que descubra su verdadero significado y no se
confunda.
Podemos observar desde el inicio del artículo la primera
construcción de un propósito identitario, la transformación de
la enunciataria actual: confundida, turbada y censurada , en la
configuración de una mujer segura, desinhibida, que no se
autocensura porque conoce los mensajes que se esconden en
sus sueños eróticos.
Para practicar y reforzar lo dicho hasta ahora, propongo el
siguiente taller:

& Taller 01
L Aproximación al análisis semiótico
Sesión 1
· Proponga a sus estudiantes llevar a la clase, aquellas re-
vistas que mas les gusta y mas leen.
· Establezca un diálogo para recoger sus opiniones acerca
de su gusto por ellas y su propósito al leerlas. Consigne
esta información.

Sesión 2
· Pida recortar o escribir de manera visible aquellos titula-
res que mas les impacte a simple vista (sin leer todavía el
texto). Se pueden leer varios y comentarlos pero al final se
selecciona UNO de común acuerdo.
· Se escribe de manera visible y se realizan las siguientes
preguntas:
129
María Eugenia Díaz Cotacio

- ¿Quién cree que enuncia dicho titular?


- ¿A quien cree va dirigido?
- ¿Qué significan ciertas palabras (mirar el diccionario)?
- ¿Qué sugiere el título?
- ¿De qué podría hablar el texto que acompaña dicho
titular?

SEGUNDA PARTE
La pregunta que nos debemos hacer ahora es ¿ Qué y Cómo
hace la enunciadora para lograr la transformación identitaria
que mencionamos?
La semiótica dice que para pasar de un estado a otro estado
es necesario llevar a cabo un Programa Narrativo que podría-
mos llamar aquí, un programa de Acción. Para esto se necesita
que la enunciadora muestre una serie de competencias que le
permitan lograr su objetivo. Semióticamente debe SABER HA-
CER SABER, es decir, debe saber qué informar y cómo informar
para lograr, como diría Perelman la adhesión de las
enunciatarias a su tesis. Gracias a la competencia cognitiva de
saber hacer saber adquiere el rol de observadora y de
informadora. Como observadora se apropia de saber y como
informadora comunica saber.3
Teniendo en cuenta lo dicho, continuemos analizando el texto:

¿Alguna vez te has despertado ardiendo por dentro a causa


de algún sueño supersexy que acabas de tener?

Gaynor empieza su programa de acción instaurándose como


un sujeto que hace saber. Ella asume el rol de observadora: las
mujeres sueñan y algunos sueños son tan sexis que cuando se
despiertan están excitadas. Y como informadora lo comunica,
modalizándolo a través de una pregunta.

Probablemente no sepas de donde salió esa lujuriosa fantasía, pero según Gayle
Delaney, autora de All About Dreams (todo sobre los sueños), «los sueños eróti-
cos son sanos porque te ayudan a aprender más sobre tu propia sexualidad»

130
El erotismo se lee en clase. Construcción de identidad discursiva femenina ...

También presupone un no saber de la enunciataria, quien


desconoce el origen de sus fantásticos sueños eróticos. Estos
aspectos: Su saber y el no saber de la enunciataria le permiten
continuar su programa de acción a través del HACER PERSUA-
SIVO con el que afianza su discurso y la adhesión de las lecto-
ras.
En un principio Gaynor presenta los sueños eróticos como
positivos y para ello recurre a la figura de autoridad de
«Delaney», a quien cita de manera directa para explicar que és-
tos « ayudan a aprender más sobre la propia sexualidad».

Sin embargo, a veces representan algo que no tiene nada que ver con el sexo,
como un error en tu vida que estás tratando de rectificar.

Sin embargo, después hace uso del marcador textual «sin


embargo», que le permite argumentar un punto de vista distin-
to al planteado por Delaney: Los sueños eróticos no necesaria-
mente tienen que ver con lo sexual sino con otros aspectos de la
vida «como un error en tu vida que estás tratando de rectificar».
Este punto de vista refuerza su hacer persuasivo pues pre-
senta mas argumentos para minimizar la confusión y la
autocensura de sus enunciatarias, ya que permite en el hacer
interpretativo de éstas, la aceptación de las proposiciones con-
tractuales que reciben y la adhesión a la Axiología propuesta.
Como se puede ver, la enunciadora asume un papel de
EVALUADORA, ella es sujeto axiológico que determina , desde
un sistema de valores propio de la revista a la que representa y
de la que se hace portavoz, lo que es importante referir y comu-
nicar públicamente. Si la enunciataria acepta este sistema de
valores, entonces también evaluará como positivos sus sueños
y no se sentirá confundida ni temerosa de expresarlos.

¿Cómo saber lo que tus lascivas visiones nocturnas tratan de decirte?


Aquí te revelamos los principales mensajes tras los mas comunes
sueños carnales.

131
María Eugenia Díaz Cotacio

Una enunciataria para quien antes, sus sueños eróticos repre-


sentaban confusión y después los evalúa positivamente, es un
sujeto que ha sido transformado, su identidad es distinta. Su
presente la lleva a buscar lo que ellos quieren decirle y es la
enunciadora quien va a jugar un papel importante: descifrarle y
revelarle lo que ella quiere y necesita saber. De nuevo es obser-
vadora e informadora de los mensajes ocultos en los sueños
carnales. Su interés se centra en descifrar aquellos sueños eró-
ticos cuyo significado no es erótico y no exhibe ni hace presente
el significado de aquellos que si lo tienen.
De nuevo reforcemos y apliquemos lo visto:

& TALLER 02
L UN PRIMER ANÁLISIS SEMIÓTICO DISCURSIVO

SESIÓN 3

· Después de hacer la socialización de la primera parte, se


les entrega a los estudiantes el texto completo y se les
solicita leerlo. Se les pide establecer la relación de lo ex-
presado anteriormente con relación al título y la lectura
del texto.
- ¿Cuáles elementos se correspondieron?
- ¿Qué marcas permitieron establecer la relación entre
el título y el texto?
- ¿Qué cosas se dicen en el texto que no se dicen en el
titular?
- ¿Qué cosas se dicen en el titular que no se dicen en el texto?

SESIÓN 4

· se les puede proponer a los estudiantes establecer quien


es el enunciador y quien el enunciatario del texto escogi-
do. Se les propone determinar cual es el plan de acción
que sigue el enunciador para que el enunciatario acepte
su hacer persuasivo. Anote los pasos.

132
El erotismo se lee en clase. Construcción de identidad discursiva femenina ...

· Para establecer el programa de acción se pueden plantear


las
Siguientes preguntas:

- ¿Qué hace saber el enunciador a su enunciatario? ¿Qué


le informa? ¿Cómo le informa?
- ¿Cuáles son los valores mostrados por el enunciador a
su enunciatario?
- ¿Qué estrategias persuasivas usa el enunciador para
que el enunciatario acepte y se adhiera a sus tesis?
- ¿ Qué transformación identitaria propone el enunciador
a su enunciatario?

TERCERA PARTE
Por último examinemos uno de los mensajes que señala
Gaynor, tras un sueño erótico común:

LO HACES CON UNA CHICA

La enunciadora señala que este es un sueño común entre las


mujeres, es decir, lo cataloga como normal y le quita el carácter
de extraordinario, lo que le proporciona a la enunciataria tran-
quilidad al saber que no es algo que le sucede a pocas sino a
muchas mujeres.
El lexema «sueño» es la representación de la fantasía de
diversos sucesos, durante el acto de dormir»4. La representa-
ción fantasiosa de la enunciataria mientras duerme es soñar
que tiene relaciones sexuales con otra mujer.

Si nunca has estado con una mujer y sueñas con un encuentro lesbiano,
quizá te preguntes si tienes alguna tendencia bisexual;

La enunciadora se dirige a una enunciataria heterosexual que


sueña con una relación homosexual. Si esto es así, tenemos a
una enunciataria preocupada que expresa su confusión a tra-
133
María Eugenia Díaz Cotacio

vés de la pregunta ¿tengo alguna tendencia bisexual? Lo mas pro-


bable es que ella se conteste afirmativamente.

Pero eso es poco probable. «por lo regular, cuando una mujer


heterosexual tiene sueños homosexuales, la coprotagonista de su fantasía es
una mujer que admira», dice Delaney

Sin embargo, Gaynor rompe, aunque no del todo, con esta


creencia y para ello vuelve a hacer uso de un marcador textual
«pero», con el fin de desmentir lo que presupone su enunciataria.
«pero es poco probable», es una manera de modalizar la posibili-
dad que queda latente de que alguna enunciataria sea homo-
sexual, porque su interés es convencerla de lo contrario. Para
afirmarse en lo dicho recurre de nuevo a la figura de autoridad
de Delaney a través de otra cita directa , en la que argumenta
una razón para proporcionarle tranquilidad a la destinataria
dueña del sueño: si se sueña que se tiene relación con otra mujer
lo mas probable es que ésta sea objeto de admiración.
Cabe observar la construcción de otro propósito identitario:
cambiar aquella mujer actual heterosexual avergonzada por sus
sueños homosexuales por una mujer que aún siendo hetero-
sexual siente admiración por otras mujeres, sin que ello signifi-
que que las desee sexualmente.

No es que desees en secreto su cuerpo, sino que sientes una atracción


platónica por ella. Tal vez admires su estilo o su personalidad, y sueñas
que estás intimando con ella sólo para sentirte cerca de su excelencia.

Es posible según la enunciadora sentir amor platónico por


otra mujer, lo que la lleva a constituirse en judicadora que eva-
lúa como positivos el amor entre mujeres. Pero no el amor sexual
sino el ideal, aquel que permite reconocer cualidades de la per-
sonalidad, del estilo o de la excelencia de aquellas mujeres de
las que se quiere estar cerca.

¿ y qué haces con esta información? «analiza el sueño sin darle importancia
al encuentro sexual», sugiere Farrel. «si hay algo de esa chica que te gusta, haz
pequeños cambios en tu vida para adquirir esas características»

134
El erotismo se lee en clase. Construcción de identidad discursiva femenina ...

Después de poner en escena aquellos valores que defiende,


Gaynor pasa a aconsejar a su enunciataria para que los conser-
ve y los haga parte de su nueva identidad. Continúa apoyándo-
se en figuras de autoridad como Farrel, quien a través de cita
directa recomienda no darle importancia al hecho sexual sino
hacer cambios en la vida para adquirir las destrezas de las chi-
cas que se admiran.

Por ejemplo, si es una persona sociable que atrae a la gente, da una fiestecita
para tus amigas e indícale a cada una que lleve a alguien que no conoces.
Así tú tendrás la oportunidad de pulir tus destrezas sociales.

Finalizando el texto la enunciadora ejemplifica lo que dice


dando a sus enunciatarias indicaciones precisas de cómo puede
poner en práctica el mensaje recibido. Esto se constituiría en
oportunidades para acercarse mas a las mujeres que admira.

& TALLER 03
SESIÓN 5
INFERENCIAS SEMIÓTICAS
· Se le propone al estudiante hacer las siguientes inferencias
de acuerdo a lo analizado y expresarlas en forma de con-
ceptos:

¿Qué es un ¿Qué es un pro- ¿Qué es un ¿Qué es un ¿Qué es un


enunciador? grama Narrati- s u j e t o s u j e t o Hacer Persua-
¿Qué es un vo o Programa cognitivo? evaluativo? sivo? ¿Qué es
enunciatario? de acción? un hacer
interpretativo

135
María Eugenia Díaz Cotacio

· Con base en una discusión previa. Definir ¿Qué se en-


tiende por Identidad Discursiva? ¿Cómo se manifiesta?
¿Cómo influye en el ámbito social?. Anotar las conclu-
siones.

Nota final: Se precisa que el docente estudie la bibliogra-


fía sugerida a fin de brindar una mejor orientación a sus
estudiantes en el momento de realizar los talleres.

BIBLIOGRAFIA
BLANCO Desiderio. BUENO Raúl. Metodología del Análisis Semiótico.
Perú: Universidad de Lima, 1980
COSMOPOLITAN en español. Año 33 No. 4. Abril de 2005.
COURTÉS Joseph. Análisis semiótico del discurso. Del enunciado a la
enunciación. Madrid: Gredos, 1997
GREIMAS Y COURTÉS. Semiótica, diccionario razonado de la teoría del
lenguaje. Madrid: Gredos, 1990
MARAFIOTI Roberto. Los patrones de la Argumentación. Argentina:
Biblos, 2003
REYES Graciela. Los procedimientos de cita: citas encubiertas y ecos.
Madrid: Arco/libros. 1994.
SERRANO OREJUELA Eduardo. Página www.geocities.com/semiotico
Planos Discursivos del texto verbal.
El Relato Mínimo.
El concepto de Competencia en la Semiótica Discursiva.

Notas
1
entendido por Greimas y Courtés como «principio de permanencia que
permite al individuo permanecer el mismo, persistir en su ser a lo largo de su
existencia narrativa, a pesar de los cambios que provoca o sufre.
2
Diccionario enciclopédico visual. Ed. Mundo libros LTDA
3
Inédito Serrano Orejuela. Planos discursivos del texto verbal.
4
Diccionario enciclopédico visual. Ed, Mundo Libros LTDA.

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NARRACIÓN E IDENTIDAD:
UNA PROPUESTA DE LECTURA DESDE
LA SEMIÓTICA DISCURSIVA

Andrés Fernando Torres*


andres-fernando@telesat.com.co

Introducción
Quizás sea presuntuoso afirmar que no hay empresa más ar-
dua que la educación. Pero tal vez no sea jactancioso si tenemos
en cuenta lo complejos que resultan ser los procesos de lectura y
escritura, aunque no hablaremos de este último, en el aula.
Leer es en este instante uno de los pilares sobre los que des-
cansa la educación. Ahora se habla de mejorar esta actividad si
se quiere incidir en los procesos de aprendizaje de las demás
áreas del conocimiento. Sin embargo, leer no resulta ser sólo
decodificar y reconocer el significado de las palabras (como tam-
poco escribir se reduce a codificar y poner en papel un conoci-
miento y un concepto). No. Esto no es leer. Cuando se habla de
leer se habla de una labor que demanda unas competencias – el
término de moda – especificas y desarrollarlas exige esfuerzo.
Dice Estanislao Zuleta en su Conferencia sobre la lectura:

*
Licenciado en Literatura (Universidad del Valle). Especialista en la ense-
ñanza de las ciencias sociales – historia de Colombia (Universidad del Valle).
Estudiante de Maestría en lingüística y español (Universidad del Valle)

137
Andrés Fernando Torres

…Estamos instalados en un lenguaje complejo y hay que aprender a leer.


La primera fórmula es ésta: el código que producimos como lectores. Hay
algunos autores que nos desafían desde la primera frase: Kafka, Musil,
nos desafían a que produzcamos su código que no es común.
Cuando uno abre La Metamorfosis y lee: «Al despertar Gregorio Samsa
una mañana, tras un sueño intranquilo, encontrose en su cama conver-
tido en un monstruoso insecto. Hallábase echado sobre el duro capara-
zón de su espalda, y, al alzar un poco la cabeza, vio la figura convexa de
su vientre oscuro, surcado por curvadas callosidades, cuya prominencia
apenas si podía aguantar la colcha que estaba visiblemente a punto de
escurrirse hasta el suelo. Innumerables patas, lamentablemente escuáli-
das en comparación con el grosor ordinario de sus piernas, ofrecían a sus
ojos el espectáculo de una agitación sin consistencia». Ahí hay que inter-
pretar o cerrar el libro; ahí no se llama a nadie a engaño. Hay que tener en
cuenta esto: «No hay obras fáciles». Es una frase de Valery: no hay obras
fáciles, lo que hay son lectores fáciles.
Hay autores que son más francos, como Kafka, que de una vez le muestra
a uno que, si no interpreta, lo mejor es devolverse. Hay otros que son
camuflados, como Dostoiesvski; uno puede leer Crimen y Castigo sin dar-
se cuenta de que no ha entendido nada, si no que un señor mató a dos
viejas y finalmente lo metieron a la cárcel; y en las paginas rojas de los
periódicos aparecen cosas de esa todos los días; eso no quiere decir nada,
eso no tiene que ver con Crimen y Castigo.
No hay textos fáciles, no busquen la facilidad por ninguna parte, no bus-
quen la escalera (…) Toda lectura es ardua y es un trabajo de interpreta-
ción: fundamentación de un código a partir de un texto, no de la ideología
dominante preasignada a los términos.

La lectura es uno de los procesos textuales más complejos. No


es posible considerarla como una simple técnica de sustitución o
intercambio de significados verbales; tampoco puede pensarse la
lectura como la actividad de verbalización o sonorización fluida de
los grafemas impresos en un papel. Significa, entonces, como dice
Ricardo Salas «que leemos no sólo textos verbales sino también el
mundo, la cotidianidad, el audiovisual, el texto gestual del mimo o
del sordo; igual sucede con las relaciones espaciotemporales cuando
tenemos que calcular la distancia y la velocidad del vehículo que se
aproxima, antes de cruzar la calle; leemos también el guiño del ojo,
el ceño fruncido y todos los aspectos del rostro que se constituyen
en la base material de las significaciones no verbales para la comu-
nicación entre personas. Gracias a estas lecturas sabemos si el jefe
se va a enojar ante nuestra solicitud, si va a responder afirmativa-

138
Narración e identidad: una propuesta de lectura desde la semiótica discursiva

mente, si se va a reír, etc. La lectura implica, pues, toda una acti-


vidad de reconstrucción de significados y sentidos tanto de los
mundos construidos verbalmente como de los mundos naturales».
En consecuencia, leer exige mucho más de lo que se cree, de-
manda - como se hace desde el discurso de la semiótica discursiva
- el reconocimiento de la axiología, las pasiones y los conocimien-
tos, además de procesos meta-discursivos, que se trasladan en los
textos. Para ilustrar lo anterior veamos un ejemplo: si tomamos la
oración «La casa es bonita» nuestra actividad lectora nos llevará a
suponer la relación existente entre los signos «casa» y una cuali-
dad estética como «bonita» relacionadas a través de la copula «es».
Es decir, podemos hacer una traslación aditiva de los significados
de cada uno de estos términos y saber que se dice. Pero, aún así,
sabríamos que si alguien dice «la casa es bonita» lo dice fruto de un
proceso discursivo dentro de una práctica social determinada donde
se ve en la necesidad de hacer un enunciado de este estilo (respon-
de a una pregunta, agrega una descripción a una afirmación ante-
rior, etc.), debemos suponer que al decir «la casa» se refiere a una
vivienda que tanto el que habla como el que escucha conocen (co-
nocimientos compartidos), sabríamos que los participantes de la
comunicación saben qué es una casa, qué significa bonita y ha-
blan español (conocimiento lingüístico); y, a esto se aúna, suponer
que esta afirmación puede ser una valoración positiva de la belleza
del objeto o, por el contrario, una apreciación negativa modelada a
través de una ironía (axiología y pasionalidad positivas o negati-
vas). Esto entonces en verdad es leer.
Día a día estamos en un mundo donde las telecomunicacio-
nes, el Internet, los celulares y las revistas entre otros, hacen
que distintos discursos circulen a tal velocidad que lo que hoy
es primicia, adecuado o actualidad, mañana es sólo parte del
recuerdo. Y este manejo de la información, lejos de ser algo ino-
cuo, en verdad modela nuestros valores, emociones y conoci-
mientos. Por eso nace esta propuesta de intervención pedagógi-
ca. Lo que se desea presentar es como la semiótica discursiva,
un marco teórico señalado de complejo y abundante en pala-
bras confusas, puede ser una herramienta fructífera en los pro-
cesos de lectura crítica, sobre todo si hace visible la manera
como se configuran en el discurso cierto tipo de identidades.

139
Andrés Fernando Torres

Es decir, lo que se busca a través de este texto es mostrar


como en un tipo de género textual como la crónica periodística,
tal vez uno de los textos más diáfanos en cuanto a la exposición
de la realidad de Colombia se refiere, se construye un cierto tipo
de identidad gracias a la narración. Pero nuestra propuesta en
realidad va más allá: el deseo substancial es explicar de manera
operatoria, y espero didáctica, el funcionamiento de una parte
del modelo semiótico en los procesos de lectura y lograr así que
esta perspectiva, o al menos la que se tratara en este trabajo,
tenga un papel más activo en el quehacer pedagógico.
Finalmente, espero que luego de la lectura de este trabajo o
por qué no la puesta en marcha de esta idea por parte de algún
docente, mi afirmación inicial logre en los refractarios, acepta-
ción y en los partidarios, intensificación.

Análisis semiótico de la crónica «Nubia, la catira» de Alfredo


Molano de su libro «Desterrados, crónicas del desarraigo»

El siguiente trabajo presenta un análisis desde la perspectiva


de la semiótica discursiva de una de las crónicas presentes en el
libro «Desterrados, crónicas del desarraigo» de Alfredo Molano.
El propósito es hacer evidente la manera como mediante la na-
rración se configuran identitariamente los diferentes actores
discursivos en esta crónica.
Desde una visión general, la obra muestra el drama que viven
muchos colombianos desterrados de los campos de Colombia. El
libro se compone de ocho crónicas que, como bien dice Álvaro
Sierra, «…documentan la complicidad entre militares y
paramilitares, la arbitrariedad guerrillera, la coca, la crueldad sin
límites con la que ganaderos y terratenientes y sus amigos y ene-
migos armados vuelcan la guerra sobre gente simple y a menudo
feliz que vive oyendo los pájaros y tumbando monte hasta que un
buen día le toca hacinarse en un cuartucho en Bogotá o en
Florencia con la mitad de la familia asesinada y la otra entre el
terror y el hambre, en fin, esas cosas que todo el país sabe y que
no impiden a mucha otra gente levantarse, tomar su desayuno,
irse para el trabajo y seguir viviendo como si nada»1.

140
Narración e identidad: una propuesta de lectura desde la semiótica discursiva

Inicialmente quiero hacer un breve acercamiento al título ge-


neral de la obra como una forma de hacer evidente la configura-
ción discursiva que en él se entreteje empleando de forma prác-
tica el modelo semiótico discursivo. El término «desterrado», muy
usado en estos tiempos, nos induce a poner en juego nuestros
saberes previos y por ende, a considerar varios aspectos:
1. Se requieren dos sujetos: uno que destierra o desterrador
y uno que padece el destierro o desterrado.
2. Quien es desterrado debe haber sido poseedor de la tie-
rra.
3. El desterrador detenta un poder y quien es desterrado
adolece de él.
4. Desterrar a alguien supone dos estados y un proceso: un
estado de unión con la tierra que desde ahora llamaremos
de conjunción, un proceso de destierro y un estado de
separación de la tierra o de disjunción.
Estas consideraciones iniciales constituyen la armazón esen-
cial de las diferentes crónicas que componen la obra y desde
luego «Nubla la Catira no es la excepción. La historia cuenta
como una mujer del campo, debido a los hechos de violencia y
pese a sus esfuerzos por continuar ligada a la tierra, se ve en la
necesidad de abandonarlo todo a fin conservar su vida y, al fi-
nal, la de sus hijos. A lo largo de la narración nos damos cuenta
no sólo de los diferentes desplazamientos que debe realizar esta
mujer sino de las trágicas muertes que ha debido soportar en
los mustios campos colombianos.
Así, la estructura de la crónica descansa esencialmente en
los procesos de conjunción y disjunción de la tierra que efectúa
la mujer tratando siempre de evadir los distintos hechos de vio-
lencia que la rodean. No obstante sus esfuerzos por estar siem-
pre unida a su tierra, pueden más los hechos de sangre y la
estimación de la vida pues para aquel entonces Nubia es madre
y esto impera por encima de todo.

…Me dio temor regresar a Puerto Rico a vender el


ganado porque no podía correr el riesgo de que el niño
quedara huérfano»2.

141
Andrés Fernando Torres

Teniendo en cuenta lo anterior y ubicados tan solo en la his-


toria relatada, propongo cuatro secuencias básicas en la cróni-
ca todas ellas determinadas por los procesos de disjunción de la
tierra. Estas son: secuencia uno que va desde los Llanos de San
Juan a la vereda Costa Rica; secuencia dos desde la vereda
Costa Rica hasta San José de Fragua; posteriormente una se-
cuencia tres desde San José de Fragua a Puerto Rico (Meta) y
por último la secuencia cuatro desde Puerto Rico (Meta) hasta
Bogotá.
De manera que, como ya se dijo, el presente ejercicio analíti-
co se hará desde el mundo referido o historia construido por el
narrador en el enunciado. Gracias a esto se intenta determinar
la secuencia narrativa que envuelve a los actores en el mundo
construido en el enunciado y la identidad que de ellos se confi-
gura en el mismo. Por eso, se tomará como objeto de análisis el
primer párrafo de la secuencia uno puesto que la finalidad prin-
cipal es hacer más tangible el modelo semiótico discursivo y
comprensible su aplicabilidad en la re-construcción de la iden-
tidad de los actores en los discursos y que mejor que hacerlo
mediante un ejercicio práctico.
En la semiótica discursiva se plantea que todo sujeto, ya sea el
enunciador en el plano de la enunciación o el actor en el plano
referencial o de la historia, se construye – o es construido - como
un sujeto pasional, axiológico, lingüístico y cognitivo gracias a lo
que de ellos se diga en cuanto a su ser (lo que se denomina enun-
ciados de estado) o a las acciones que efectúa – o haga - (denomi-
nados enunciados de hacer). Lo lingüístico, se refiere al dominio
que tiene de una lengua y a las prácticas discursivas que lleva a
cabo con ella; lo pasional es la relación placentera (euforia) o no
(disforia) que establece con los sujetos, los objetos o con las ac-
ciones; lo axiológico que está determinado por la valoración po-
sitiva o negativa que hace de las personas, los objetos y las accio-
nes y lo cognitivo establecido por el saber que tiene sobre el
mundo (las personas, los objetos y las acciones). Mediante estos
cuatro componentes, evidenciables a través de los enunciados de
estado y los enunciados de hacer presentes en el texto, podemos
describir a los sujetos, su cultura, su relación con el mundo y
para efectos de este trabajo, su identidad.

142
Narración e identidad: una propuesta de lectura desde la semiótica discursiva

En el primer párrafo, el enunciador, nos relata en el primer


párrafo de la secuencia uno como fueron los primeros años de
vida de Nubia en San Juan3.

«Yo me vi criar en los llanos de San Juan, una sabana extensísima que
parecía no tener borde. Uno miraba para cualquier lado y todo era igual
de ancho. Nos criamos como venados curiosos, mirando siempre para
lejos y adivinando si el que llegaba era forastero o vecino. Se veía llegar la
gente como un punto negro que iba saliendo de los pajonales hasta ha-
cerse grande y luego, cuando se podía distinguir, poníamos a hacer el
tinto para recibir al que fuera. O nos escondíamos. Esas soledades ense-
ñan a cuidar las compañías y al que llegaba no se le perdía palabra».

Aquí se logran determinar los saberes, los afectos, los valores


y desde luego el idioma del personaje. Para empezar podemos
decir que Nubia como sujeto lingüístico habla el idioma español
determinable por el hecho de que como narradora habla sobre si
misma en su historia. Ahora bien, como dijimos antes estos dos
roles son distintos sin importar que su puesta en escena sea
realizada por el mismo sujeto, sin embargo, también parece in-
discutible que esta aparente igualdad aunada al contrato de
verdad que conlleva el texto desde su carácter de crónica, no
dejan duda de las aptitudes lingüísticas de Nubia.
En el plano cognitivo, resulta indudable que Nubia es cons-
ciente de su niñez pues como bien dice «me vi criar»; esto la
sitúa en una especie de rol objetivante que le permite auscultarse,
revisar como fueron sus primeros años de vida. Inmediatamen-
te, equipara su comportamiento con el de un venado pues siem-
pre se está observando los alrededores buscando la presencia
de amigos o enemigos. Esto nos habilita a inferir que los habi-
tantes de aquel lugar tienen un conocimiento específico de la
zona y su gente, condiciones estas que les exige examinar con
cuidado sus alrededores. Según lo relatado, en el lugar habría
dos tipos de sujetos: los vecinos y los forasteros. Los primeros
son personas de confianza dignas de ser atendidas y escucha-
das y supone a su vez un saber por parte de Nubia sobre ellos
(quizás sus vidas y acciones).

143
Andrés Fernando Torres

«Nos criamos como venados curiosos, mirando siempre para lejos y adivi-
nando si el que llegaba era forastero o vecino. Se veía llegar la gente como
un punto negro que iba saliendo de los pajonales hasta hacerse grande y
luego, cuando se podía distinguir, poníamos a hacer el tinto para recibir
al que fuera.»
«Esas soledades enseñan a cuidar las compañías y al que llegaba no se le
perdía palabra».

Distinto sucede con los forasteros. Estas personas intimidan


y provocan en las personas la necesidad de esconderse. ¿Por
qué? ¿Qué saben los habitantes de los forasteros? ¿Qué hacen
los forasteros en contra de los habitantes para ser temidos?
Implícitamente parece revelarse un poder manifiesto en contra
de los habitantes. ¿Cómo? ¿Por qué? ¿Quiénes? Son preguntas
a tener virtualmente en memoria para ir dándoles respuesta.
Así pues estas observaciones invitan a pensar que la región es
frecuentada por individuos que con sólo ser avistados causan
comportamientos ceñidos a la confianza o el miedo.
En el plano axiológico y en relación con lo expresado ante-
riormente, es acertado pensar que los comportamientos de Nubia
y los habitantes establecen una taxonomía o clasificación de los
valores puestos en juego. Las evaluaciones positivas están re-
presentadas por los comportamientos asumidos ante la llegada
de los vecinos (se les atiende, se dialoga con ellos4 y se les escu-
cha) y, se supone, por los que éstos hacen y lo que el personaje
sabe de ellos. Caso contrario ocurre con los forasteros. Su pre-
sencia es valorada como negativa por parte de Nubia, su familia
y los vecinos, lo cual vislumbra una identidad temible originada
por lo que de ellos se dice y lo que hacen. Del mismo modo, a
raíz de lo anterior, se hace más manifiesto el valor que cobra la
vida ya que aquí se la tiene en un riesgo latente y expreso.
En la dimensión tímica o pasional se infiere que Nubia vive
en medio de dos emociones: una sensación de euforia o placer
cuando los observados a lo lejos resultan ser finalmente perso-
nas de confianza; y otra de disforia o desagrado, presente justo
a la llegada de los forasteros con su problemática. Tal valora-
ción pasional es fruto de un saber o de un conocimiento sobre
las personas y sus actos y, por consiguiente, de un universo

144
Narración e identidad: una propuesta de lectura desde la semiótica discursiva

axiológico tácito pero conjeturable, en tanto no debe olvidarse


que la relación cercana o lejana establecida con ellos está deter-
minada por una evaluación afectiva.
En síntesis y haciendo una integración de lo antes menciona-
do, mediante el párrafo analizado se ha podido expresar como la
mirada, los conocimientos y la valoración axiológica y pasional
juegan un papel trascendental en la dinámica de los actores,
aspectos que se corroborarán a lo largo de la crónica. El
enunciador (o enunciadora) habla sobre la niñez del personaje
Nubia privilegiando una especie de contemplación valorativa de
los hechos, algo que a lo largo del enunciado analizado será
pieza clave. Durante su etapa de crecimiento, de desarrollo, la
observación le permitió al personaje divisar la anchura de aquel
enorme llano y conducirse de forma cautelosa. Se puede decir
que Nubia se desenvuelve dentro de una lógica de acciones
animalista: se obra como un venado curioso, observado siempre
el entorno y estando alerta. Esta incesante valoración del medio
hace presuponer la existencia de un saber sobre los sujetos,
unos que son familiares otros que intimidan o causan daño, lo
que, a su vez, instaura el espacio de valores del personaje: para
Nubia existen personas a quienes considera vecinas y otras a
quienes denomina forasteras. Las primeras, ejercen una suerte
de transformación actitudinal sobre Nubia y su familia ya que
su llegada los hace preparar café y mostrarse amables. Los otros,
por el contrario, ejercen también un influjo pero de tipo negati-
vo pues atemorizan, oprimen y hacen que Nubia y su familia
deban esconderse ante su llegada. Mientras tanto, Nubia y su
familia son sujetos pasivos, que en una actitud de espera, dejan
que otros ejerzan sobre ellos intenciones y acciones.
Para terminar diría que esta breve descripción, vista desde
cuatro ámbitos (lo lingüístico, lo pasional, lo axiológico y lo
cognitivo) expone como a través de la narración, consciente e
inconscientemente, los discursos esculpen - al igual que un es-
cultor frente al mármol – distintas identidades discursivas. Siendo
esto así, nuestras lecturas deben encaminarse a hacer más efec-
tiva nuestra percepción de los sentidos trasladados en los dis-
cursos y la manera como mediante los mismos se construye
nuestro entorno social. A la luz de lo anterior, me atrevo a afir-

145
Andrés Fernando Torres

mar que los sujetos de los discursos no son los que se dice que
son, son lo que los discursos desean que ellos sean. Esta es la
clave.

Propuesta de lectura

& Taller

A continuación se proponen unas consignas tendientes a ha-


cer manifiestos los universos cognitivos, pasionales y axiológicos
de los personajes. El fragmento propuesto es tomado de la cróni-
ca Nubia la catira del libro «Desterrados, crónicas del desarrai-
go» de Alfredo Molano (secuencia uno, página 161: Nubia se en-
cuentra en la vereda Costa Rica con su mamá y sus hermanos).

Objetivo
· Hacer una lectura analítica de un texto y configurar el
universo axiológico, pasional y cognitivo de cada perso-
naje, logrando así modelar su identidad.

Materiales
· Crónica «Nubia la catira» del libro «Desterrados, crónicas
del desarraigo» de Alfredo Molano.
· Resaltadores o colores.
· Cuaderno de español.

Párrafo de análisis
«La prosperidad trae envidia y la envidia maldad. Fueron apareciendo
bandidos que en vez de trabajar como todos, se dedicaron al atraco y al
robo. Asaltaban a los arrieros por el camino y les robaban el café. O
asaltaban al cosechero que regresaba a la casa con la plata y se la requi-
saban. Eran bandidos de un punto llamado Angostura de Guape, prácti-
camente una familia. Los Trifones; asesinos reconocidísimos desde el tiem-
po de la violencia. Mandaban a hacer los mandados, tenían armas y co-
nocían mucho. Dicen que por eso arrimó la guerrilla. Unos decían que
venía de Medellín de Ariari, otros que de Mesetas y los más, que tenía su
escondite en el Rincón de los Varela, cabeceras que son del río Duda,

146
Narración e identidad: una propuesta de lectura desde la semiótica discursiva

tirando ya para Cundinamarca. La verdad fue que los muchachos limpia-


ron y limpiaron de raíz. Mataron muchos bandidos de un tiro en la nuca
o de un tiro en la frente, y el robo se acabó. Los campesinos, para qué, lo
agradecieron porque eso era defender el trabajo».

Luego de haber realizado una lectura de la crónica, se propo-


ne este párrafo para re-construir la axiología, las pasiones y los
conocimientos de los personajes. Inicialmente se les pide a los
estudiantes que tengan a la mano resaltadores o colores como
una forma de señalar varias palabras o enunciados en el texto.
· De acuerdo a lo relatado por el enunciador, realiza un
ovalo sobre cada uno de los personajes que participan en
este párrafo.
· Haciendo uso de un color para cada personaje, subraya
las acciones que cada uno de ellos lleva a cabo y con otro
distinto las diferentes maneras como el enunciador se re-
fiere a ellos a lo largo del párrafo.
· De acuerdo a esto, ¿Qué acciones son consideradas posi-
tivas y/o negativas por cada personaje en relación con
sus propias acciones y las de los otros? (es importante
tener en cuenta que algunas de las valoraciones axiológicas
se hallan implícitas en los sentidos de las palabras, por
eso es necesario que el profesor siga paso a paso las pre-
guntas de sus estudiantes y adecue la consigna).
· Según las diferentes maneras como el enunciador se re-
fiere a los personajes de la historia, ¿de quiénes tiene una
opinión positiva y de quienes no? ¿Cómo lo identificas?
Explica con claridad.
· Según la forma como actúa cada personaje ¿consideras
que las emociones que experimenta cuando lleva a cabo
sus acciones son agradables o desagradables? Explica con
claridad.
· Señala las diferentes palabras que te permitan saber que
un personaje sabe algo de si mismo, de los otros o de un
acontecimiento.
· Según lo que menciona el enunciador, ¿en que momentos
atacaban los trifones a los habitantes del pueblo? ¿Este

147
Andrés Fernando Torres

ataque premeditado qué conocimientos nos hace suponer


en los trifones?
· ¿Qué conocimientos debían poseer los trifones para lo-
grar el sometimiento de la población?
· ¿Qué aspectos desconoce el enunciador y los personajes
sobre los trifones?
· Según la forma como el enunciador y los personajes ha-
blan sobre la guerrilla, este grupo ya era conocido por los
personajes? Explica con claridad tu respuesta.

Bibliografía
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y teorías. Grupo Editorial Norma. Bogotá.
COURTÈS, Joseph. Analyse sémiotique du discours. De l’énoncé à
l’énonciation. Paris: PUF. (Análisis semiótico del discurso. Del enun-
ciado a la enunciación. Madrid: Gredos, 1997).
GREIMAS, A.J. y COURTÈS, Joseph. Sémiotique. Dictionnaire raisonné
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razonado de la teoría del lenguaje I. Madrid: Gredos).
FONTANILLE, Jacques (1998). La semiótica del discurso. Fondo de cul-
tura económica. Lima, Perú.
LOZANO, Jorge, PEÑA MARIN, Cristina y ABRIL, Gonzalo. (1997) Aná-
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SALAS, Ricardo. La lectura: una autopista hacia el desarrollo intelec-
tual. Tomado de http://www.geocities.com/semiotico.
SERRANO OREJUELA, Eduardo. La narración literaria. Teoría y análi-
sis. Cali: Gobernación del Valle del Cauca-Colección de Autores
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SERRANO OREJUELA, Eduardo. «Significación y comunicación», en
Semiótica Discursiva
SERRANO OREJUELA, Eduardo. 1997. «El chiste de la enunciación»
en MARTÍNEZ, María Cristina (comp.): Discurso, proceso y signifi-
cación. Estudios de análisis del discurso. Cali: Editorial Universi-
dad del Valle.
SERRANO OREJUELA, Eduardo. «El saber del narrador como objeto de
búsqueda en crónica de una muerte anunciada»
ZULETA, Estanislao (1985). «Conferencia sobre la lectura», tomado de
«Los procesos de la lectura» (2001). Editorial Magisterio. Bogotá,
Colombia.

148
Narración e identidad: una propuesta de lectura desde la semiótica discursiva

Notas
1
SIERRA, Eduardo. NO perder la memoria.
2
MOLANO, Alfredo. «Nubia la catira» tomado de «Desterrados: crónicas del
desarraigo». Editorial El Ancora.
3
No debemos olvidar que, aunque se produzca un aparente sincretismo
entre los roles de narrador y actor cuando la historia es relatada por un narra-
dor protagonista, estas funciones corresponden a dos instancias distintas.
4
Si bien el texto no hace manifiesta esta afirmación es perceptible por el
recibimiento (se les ponía a hacer tinto) y porque eran escuchados (No se les
perdía palabra).

149
PARTE III

ANÁLISIS CRÍTICO DEL DISCURSO


CÓMO EVIDENCIAR LA IDEOLOGÍA, LA IDENTIDAD
Y EL PODER EN LOS DISCURSOS
Análisis crítico y dinámica enunciativa
en dos discursos políticos

Nora Aydeé Gaviria Llamosa*


noragaviria@hotmail.com

Introducción
Esta propuesta se enmarca –fundamentalmente- en los estu-
dios de Análisis crítico del discurso planteados por Teun A. van
Dijk (1999), modelo teórico que busca mostrar cómo se configu-
ran la identidad, la ideología y el poder en los discursos de opi-
nión. Además, se presentarán de manera integrada procedimien-
tos de análisis desde el modelo argumentativo de Stephen
Toulmin (2003). Finalmente, se emplearán algunos procedimien-
tos de análisis de la dinámica enunciativa. (Martínez, 2001, 2005)
Uno de los objetivos principales es buscar una toma de con-
ciencia de la manera como funcionan y se construyen los dis-
cursos de opinión y cómo conocer procedimientos de análisis
que sirvan para desarrollar en los jóvenes una actitud crítica y
razonada frente a lo que leen y escuchan. El presente taller está
dirigido a estudiantes de básica media y de universidad.
Para ilustrar esta propuesta se han seleccionado dos colum-
nas de opinión que presentan posiciones diversas acerca de un
mismo tema las cuales se enmarcan en el género político puesto
que buscan opinar sobre los hechos y la vida política de un país.

* Licenciada en Lenguas Modernas de la Universidad del Valle. docente de


Educación básica Media. Estudiante de Maestría Lingüística y Español.
Nora Aydeé Gaviria Llamosa

Objetivo

Dar a conocer algunos procedimientos del análisis crítico del


discurso y del modelo argumentativo de tipo analítico-práctico
aplicados al análisis de las columnas de opinión, con el fin de
evidenciar la manera como se construye la identidad, la ideolo-
gía, el poder y el tipo de garantía que permite en cada columna
orientar la opinión hacia una determinada conclusión.

Perspectiva teórica

Análisis Crítico del Discurso


El Análisis Crítico del Discurso (ACD) para van Dijk, tiene
como objetivo fundamental el de «evidenciar a través del análi-
sis del discurso problemas sociales y políticos. El núcleo central
del ACD es saber cómo algunos discursos públicos contribuyen
a la reproducción de la desigualdad y la injusticia social desde
el momento mismo que determinan quiénes tienen acceso a es-
tructuras discursivas y de comunicación aceptable y legitimada
por la sociedad». (van Dijk, 1994)
La prensa escrita, como medio de comunicación, representa
un grupo social asociado al poder político puesto que a través
de los discursos que construyen y publican pueden movilizar
consensos. Sus mayores exponentes son los periodistas y co-
lumnistas quienes comparten, defienden y critican lo expuesto
por un dirigente o líder político. Estos pertenecen o se asocian
con un emporio político y económico; en tanto tienen acceso al
discurso público, tienen mayores posibilidades de incidir de
manera importante en los grupos sociales y controlar así los
énfasis temáticos que se publican.
El ACD se fundamenta en el análisis de las características
lingüísticas y discursivas que construyen en el texto represen-
taciones de las relaciones de poder que existen entre los medios
y la política en la sociedad contemporánea. (Fairclough, 2000)

154
Cómo evidenciar la ideología, la identidad y el poder en los discursos...

El ACD en el ámbito político


El discurso político tiene una gran incidencia en la sociedad
porque a través de él se delibera sobre las ventajas o desventa-
jas de una cierta propuesta para una sociedad y por tanto inci-
de de manera importante en las decisiones que finalmente se
tomen para su beneficio. El discurso político como uno de los
más importantes de los discursos públicos tiene un gran poder
en la sociedad y a través de él se ejercen procesos discursivos
cuyo objetivo es manipular y construir consensos.

Ideología
Al tratar el tema de las ideologías podremos evidenciar el tipo
de valores, creencias que se trasmiten en el discurso, las rela-
ciones que se construyen entre los distintos protagonistas de la
política y los periodistas, la manera como se reproducen las pa-
labras de otros y los temas privilegiados y focalizados en deter-
minado momento. El análisis de todo esto permite mostrar cuál
es la ideología que se transmite en el discurso y cuáles son los
intereses sociales, económicos, políticos y culturales que se com-
parten.
Consideremos algunas de las definiciones de ideología que
ha propuesto Van Dijk.
· Las ideologías son representaciones de lo que somos de lo
que sostenemos, de cuáles son nuestros valores y cuáles
son nuestras relaciones con otros grupos, particularmente
con nuestros enemigos u oponentes.
· La ideología es una especie de esquema que sirve a sus
propios intereses para la representación de Nosotros y Ellos
como grupos sociales. Esto significa que las ideologías
probablemente tienen el formato de un esquema de gru-
po; o al menos el formato es un esquema de grupo que
refleja nuestros intereses sociales, económicos, políticos
o culturales fundamentales.
· Las ideologías pueden ser utilizadas para legitimar o velar
el abuso de poder o, contrariamente para resistir o de-
nunciar la dominación o la desigualdad. Las ideologías
155
Nora Aydeé Gaviria Llamosa

por lo tanto son necesarias para organizar nuestras prác-


ticas sociales de tal modo que sirvan a nuestros mejores
intereses e impidan que los otros dañen tales intereses.
Van Dijk (1999: 95 – 96) propone de manera tentativa las
siguientes preguntas para el análisis de las estructuras de las
ideologías, el cual permitiría hacer una primera aproximación
en la identificación de la ideología de un grupo:
· Pertenencia ¿Quién somos? ¿De donde venimos? ¿Qué
aspecto tenemos? ¿Quién pertenece a nuestro grupo?
¿Quién puede convertirse en un miembro de nuestro gru-
po?
· Actividad ¿Qué hacemos? ¿Qué se espera de nosotros?
¿Por qué estamos aquí?
· Objetivos ¿Por qué hacemos esto? ¿Qué queremos reali-
zar?
· Valores /normas ¿Cuáles son nuestros valores más im-
portantes? ¿Cómo nos evaluamos a nosotros mismos y a
los otros? ¿Qué debería (o no debería) hacerse?
· Posición y relaciones de grupo ¿Cuál es nuestra posi-
ción social? ¿Quiénes son nuestros enemigos y nuestros
oponentes? ¿Quienes son como nosotros, y quienes son
diferentes?
· Recursos ¿Cuáles son los recursos sociales esenciales que
nuestro grupo tiene o necesita tener? (van Dijk, 1999)

Identidad
Los miembros de un grupo pueden compartir varias identida-
des sociales que son más o menos estables a través de los con-
textos personales, y así definir un sí mismo personal, pero, en
situaciones concretas, algunas de estas identidades pueden ser
más prominentes que otras, pueden ser más o menos abstrac-
tas y desligadas del contexto, del mismo modo que lo son las
representaciones sociales.
Los grupos comparten conocimientos, actitudes y una ideo-
logía; podemos conjeturar que comparten una representación
social que define su identidad o ‘sí mismos social’ como un gru-
156
Cómo evidenciar la ideología, la identidad y el poder en los discursos...

po. Las ideologías forman, a lo sumo, la base de la identidad de


grupo, esto es, las proposiciones fundamentales que correspon-
den a evaluaciones más o menos estables sobre ‘nuestros’ crite-
rios de pertenencia al grupo, actividades, objetivos, normas y
valores, recursos sociales y, especialmente, nuestra posición en
la sociedad y las relaciones con otros grupos especiales.

Poder
El poder para van Dijk, involucra sobre todo el concepto de
control sobre dos instancias: los actos de las personas y la men-
te de las personas; es decir hablar de poder es hablar de control.
El poder moderno es el que se ejerce por medio del control men-
tal a través de los discursos, es la manera indirecta de controlar
los actos de otros, influenciar a los otros por medio de la per-
suasión para lograr que hagan lo que se quiere. El discurso es
poder y el discurso de la persuasión es el mayor controlador de
actos lingüísticos en la modernidad1: la publicidad, el discurso
político y el discurso periodístico son géneros discursivos públi-
cos que tienen un gran poder sobre los grupos sociales.
El poder de los medios en general es simbólico y persuasivo,
en el sentido de que a través de los discursos que producen
tienen la posibilidad de un mayor o menor control sobre las
mentes de los espectadores o lectores. Por tanto, el poder no
está relacionado con las acciones directas de los espectadores y
los lectores.2 El poder de los discursos se ejerce más sobre la
mente que sobre las acciones.
Los medios de comunicación prensa-escrita, son una de las
élites más poderosas actualmente, puesto que reproducen una
ideología compartida por grupos que se encuentran en situacio-
nes de poder y a la vez pueden influenciar otros grupos que
buscan adherirse a los más representativos.

La teoría de la argumentación de Toulmin


La Teoría de la Argumentación de Toulmin, se refiere a la
actividad de «plantear pretensiones, someterlas a debate, pro-
ducir razones para respaldarlas, criticar esas razones y refutar
157
Nora Aydeé Gaviria Llamosa

esas críticas; el razonamiento, de modo más reducido, se refiere


a la actividad central de presentar las razones para sostener
una opinión y para mostrar cómo esas razones son exitosas para
dar fuerza a la opinión. Por último, un argumento, en el sentido
de un tramo de razonamiento – a train of reasoning – es la se-
cuencia de opiniones y razones encadenadas que, entre ellas,
establecen el contenido y la fuerza de la posición para la cual
argumenta un hablante particular» (Toulmin, Stephen et. al,
1984:14). Pero, además de este sentido del término Argumento,
Toulmin empleó otro, referido a «las interacciones humanas a
través de las cuales esos tramos de razonamiento son formula-
dos, debatidos y/o se les da vuelta a partir de tales razonamien-
tos.» (Citado por Marafioti, Roberto, 2003:126). En esta segunda
acepción, los argumentos resultan ser algo que envuelve a las
personas a través de su persistencia, de su obstinación, de su
pérdida de paciencia, que incluso las lleva a combatir por ellos.
En suma, y siguiendo a Marafioti (Op. cit:125) podemos decir
que en principio el modelo argumentativo de Toulmin es
justificador. Analiza la técnica por la cual un locutor brinda una
justificación a una aserción que había sostenido y que es puesta
en duda por su interlocutor. En este modelo, una aserción razo-
nable es aquella que puede afrontar la crítica, una aserción que
el locutor es capaz de integrar a un esquema de procedimiento
que se desarrolla según un número de etapas que el modelo
pretende justamente representar. Debe, pues, captar la forma
de un discurso racional.
Toulmin parte del postulado que refiere que una de las activi-
dades esenciales de los seres humanos es razonar, brindar fun-
damentos para certificar que las acciones, los pensamientos y
los dichos son los pertinentes y distingue entre un Uso instru-
mental del lenguaje y un Uso argumentativo del mismo. Éste se
produce cuando las emisiones lingüísticas tienen éxito o fraca-
san a partir de apoyarse en sucesivos argumentos o pruebas.
Aquél ocurre cuando no es preciso emplear razones suplemen-
tarias que justifiquen lo que se afirma, por ejemplo, cuando se
da una orden o se describe.

158
Cómo evidenciar la ideología, la identidad y el poder en los discursos...

Las situaciones o los problemas a partir de los cuales se ar-


gumenta pueden sobrevenir por distintos motivos y el razona-
miento cambia según las situaciones. Pero hay algunas cuestio-
nes que permanecen estables y ello tiene que ver con la estruc-
tura de los argumentos, los elementos que los conforman, las
funciones que cumplen y cómo éstas se relacionan entre sí. Otra
cuestión tiene que ver con la fuerza de los argumentos, la inten-
sidad y las circunstancias que rodean a su presentación.
(Marafioti, 2003)

Los componentes del modelo argumentativo de Toulmin


Conclusión
Se trata de una proposición, expresa o implícita, que resume
una convicción en favor de una tesis que se defiende. Una con-
vicción es una creencia o una actitud hacia algo. En un texto
argumentativo la conclusión no tiene una posición fija: puede
aparecer al comienzo, hacia la mitad o hacia el final. En muchas
ocasiones está implícita, pero el lector puede encontrar sufi-
cientes datos de la sustentación que le permitan inferirla.

Datos
Constituyen las razones que sustentan o justifican a la Con-
clusión para que esta merezca la confianza y aceptación del des-
tinatario. Existen varios términos que se pueden utilizar como
sinónimos para designar a este elemento: fundamento, justifi-
cación, pruebas. A los enunciados que constituyen los datos
también se les conoce con el nombre genérico de premisas. Es-
tas se basan en opiniones, creencias, valores, presunciones,
hechos, evidencias, indicios, datos estadísticos y testimonio de
autoridades en el tema. Asimismo, estas razones que se expo-
nen en favor de un argumento logran su propósito persuasivo
sólo si el oponente (auditorio) está de acuerdo con ellas o es
propenso a estarlo.

159
Nora Aydeé Gaviria Llamosa

Garantía
Constituye el principio explícito o implícito que se establece
entre la conclusión y los datos. Las garantías se basan en leyes,
normas sociales, convenciones culturales y en conclusiones ra-
cionales fruto de la experiencia y el conocimiento del mundo de
los seres razonables.

Modalidad
Alude a las condiciones necesarias para aceptar una conclu-
sión o tesis. Generalmente el modalizador (modality) toma la
forma de un adverbio.

Soportes
Son proposiciones que respaldan los argumentos expuestos
en los garantes o leyes de paso. Su función es dilucidar las po-
sibles dudas que se generan sobre éstas para desvirtuarlos.

Reserva
Se trata de una condición de excepción, una circunstancia
bajo la cual una ley de paso podría no tener el mismo peso
argumentativo porque presenta una salvedad a la conclusión
planteada. (Marafioti, 2003)

& Talleres
Materiales
Para esta propuesta de talleres se utilizarán dos artículos de
opinión de periodistas representativos de nuestro país en los
cuales, se observarán posiciones opuestas (favor y contra) sobre
la reelección presidencial del señor presidente Álvaro Uribe Vélez.

160
Cómo evidenciar la ideología, la identidad y el poder en los discursos...

Categorías de Análisis
De las categorías revisadas anteriormente se proponen (ideo-
logía, identidad, poder, conclusión, datos, garantías,
modalizadores, restricciones y soporte), de esta manera se po-
drán evaluar los resultados de análisis que han realizado los
estudiantes.

Procedimiento
Estos talleres pueden oscilar entre cuatro y ocho sesiones.
No obstante el docente puede variar su duración.
Para iniciar, el maestro hace un sondeo acerca de los concep-
tos que los estudiantes tienen sobre dinámica enunciativa y los
términos: identidad, ideología y poder para mostrar los compo-
nentes del modelo argumentativo de Toulmin. En las siguientes
sesiones él aborda de manera teórico practica, los conceptos en
cuestión, y a través de ejemplos se busca que los estudiantes
identifiquen las categorías de identidad, ideología, poder, con-
clusión, datos, garantías, modalizadores, restricciones y sopor-
te. En otras sesiones el maestro y los estudiantes realizan ejer-
cicios teórico-prácticos que servira para evidenciar e identificar
el nivel de análisis obtenido por los estudiantes; el grado de
dificultad que se tiene para la identificación de las categorías, la
complejidad de los textos, las dificultades de acceso a la com-
prensión de discursos de opinión con enfoque periodístico-polí-
tico. En la última sesión los estudiantes llevan a cabo el análisis
de los dos artículos:
1. Es verdad, nos encanta reelegirnos. De Poncho Renta-
ría. Abril 21 de 2004. Taller No. 1
2. ¿Qué quiere Fabio? Hay que recordarle al asesor de
Uribe que la reelección ha existido en Estados Unidos
desde hace 200 años. No es un truco sacado de la man-
ga. Por Antonio Caballero. Abril 30 de 2004. Taller No. 2

Leer los artículos que aparecen a continuación y lleve a cabo


lo siguiente:

161
Nora Aydeé Gaviria Llamosa

· Identificar el género del texto.


· Reconocer los enunciadores y enunciatarios.
· Diferenciar las tonalidades de los enunciadores y
enunciatarios.
· Distinguir los puntos de vista que se encuentran opues-
tos.
· Analizar las categorías de identidad, ideología y poder.
· Reconocer la polifonía de los enunciadores y enunciatarios.
· Identificar la estructura de la argumentación.
Posteriormente se presenta a los estudiantes las categorías
que debe analizar, se procede con ellos a encontrar dichas cate-
gorías, las cuales son ejemplificadas y analizadas; de esta ma-
nera los estudiantes establecen una perspectiva critica y analí-
tica frente a este tipo de discursos, se toma conciencia y posi-
ción ante la situación actual del país; el maestro sirve de guía
para que los estudiantes lleven a cabo el taller planteado.

& Taller No. 1


De Poncho Rentería
Es verdad, nos encanta reelegirnos
Abril 21 de 2004
Poncho Rentería
Hay maridos malísimos, con vida licenciosa que se reeligen y
siguen muy campantes en el matrimonio porque no se dejan
jubilar. Hay obispos que duran años en sus pomposos y cris-
tianos cargos, gracias a la reelección. El reelegirse es otro de
los gustos nacionales como el del fútbol y las telenovelas.
Carlos Holguín es reeleccionista por llevar 24 años como parla-
mentario y vale decir que ha sido merecedor de sus cinco re-
elecciones. Gustavo Balcázar Monzón, Marino Renjifo, Carlos
Holmes Trujillo, «Nacho» Cruz Roldán y Ramiro Andrade con-
jugaron la reelección seis veces cada uno y mantuvieron el ego
en alto porque qué pinchados fueron todos.
Ahora que Álvaro Uribe lanza su eventual reelección para darle
continuidad a su Gobierno, le han caído con frases duras como

162
Cómo evidenciar la ideología, la identidad y el poder en los discursos...

ésta del parlamentario y ex embajador Telésforo Pedraza que


dijo: «La única persona interesada en Colombia en la reelec-
ción es Álvaro Uribe que la volvió un asunto personal».
Por favor Telésforo, no digas barbaridades porque pueden dar-
te un telefonazo en la cabeza. Esa frase injusta, está empujada
por el «Príncipe de Puerta de Hierro», Andrés Pastrana que no
quiere que reelijan a Álvaro Uribe ni a César Gaviria que sí
saben del oficio presidencial.
En el periodismo nos encanta la reelección. Este servidor lleva
18 años en el oficio y me quedo corto porque ya cumplieron 30
años Juan Gossaín, Yamid Amat, Gloria Valencia, Clarita
Zawadski, Beatriz López, ‘MAO’ ‘El Gallego’ y Pardo Llada.
Siempre reeligiéndonos, porque el oficio gusta, no es difícil y se
acaricia el ego, a ese argentino vanidoso que todas y todos te-
nemos por dentro. (‘CHɒ Maradona, nunca tendré con qué
pagarte las alegrías que me diste, viejo,... vuelve al ruedo)
La reelección es malísima, es un petardo cuando se reelige a
un mediocre, a un inepto que sólo sabe reelegirse con las pa-
lancas del mismo poder.
Reelegir a Álvaro Uribe le suena a la gente. Por eso marca altí-
simo en las encuestas. Si el próximo presidente no es Uribe
puede ser Edgar Palomino o Jeremías Manchola o el cura Ho-
yos o don Horacio Serpa que tiene fuertes apoyos en su viejo
Partido Liberal.
Miremos a los países exitosos, a Estados Unidos, Francia, Es-
paña e Inglaterra que tienen reelección presidencial. No sea-
mos ‘bobitos’, copiemos a los que saben y cuidémonos de vol-
ver a tener presidentes ineptos, cocteleros y turistas. Uribe
sabe trabajar, no roba, no monta roscas, es el mejor que tene-
mos. Aciertan si lo reeligen, es todo un ¡Ronaldinho!

El texto se encuentra inscrito en el género periodístico-políti-


co, más específicamente un artículo de opinión (tipo de texto).
El género político busca hacer una serie de planteamientos a
través de los cuales se construyen imágenes del Locutor en tér-
minos de Enunciador y del interlocutor en términos de
Enunciatarios. En el texto se construye un interlocutor a través
de la imagen de un Enunciatario que conoce poco de la reelec-
ción y se deja orientar más fácilmente por cosas de la vida coti-

163
Nora Aydeé Gaviria Llamosa

diana por ello su búsqueda de comprensión y adhesión se hace


a través de una comparación de la reelección con acontecimien-
tos comunes como son las telenovelas y el fútbol, eventos que
mueven masas y aglomeran multitudes y a su vez ejercen poder
ante las clases menos favorecidas; así podemos mostrar que los
Enunciatarios que son construidos por el Locutor en éste texto
son personas que se dejan llevar más fácilmente por aspectos
emotivos y acontecimientos de la vida popular.
La ideología en el ámbito político, es representada por un grupo
que año tras año permanece en el poder y continúa ejerciéndo-
lo; políticos que son idealizados por los medios de comunicación
al convertirlos en protagonistas «positivos» de las noticias, al
destacar sus valores y sus resultados, al privilegiar sus intere-
ses sobre los de los otros, los cuales a su vez sirven a sus segui-
dores y hasta en ocasiones los intereses son impuestos a través
de la creación o cambio de las leyes que rigen un país.
Este texto es polífonico por cuanto presenta dos Enunciadores:
Un E1 que está en pro de la reelección y con éste se identifica el
Locutor y un E2 contrario a la reelección. Como estrategia
discursiva se convocan voces y se alude a otros personajes: se
convoca un enunciado de otro momento para incluirlo en el enun-
ciado actual a través de una voz ajena, la del ex embajador
Telésforo Pedraza ‘La única persona interesada en Colombia en
la reelección es Álvaro Uribe que la volvió un asunto personal’, la
cual representaría la posición o punto de vista del Enunciador 2
(No-Reelección). El E1 (Sí-Reelección) se muestra de manera
simultánea en el enunciado cuando presenta su oposición a E2
a través de la alusión a ‘’barbaridad’ al iniciar el siguiente pá-
rrafo con ‘por favor no diga barbaridades...’ y además plantea
que es una frase injusta e ironizando convoca una nueva voz, la
de un ex presidente a quien le da un calificativo de ‘Príncipe de
puerta de hierro’, Andrés Pastrana, y lo muestra como incompe-
tente al afirmar que otros sí saben gobernar y por tanto sería
también una voz ‘No legítima’ que apoya al E2 (No-reelección)
para debilitar su punto de vista.
La polifonía de los enunciadores E1 y E2 se muestra a través
de recursos de discurso directo, de alusiones a través de

164
Cómo evidenciar la ideología, la identidad y el poder en los discursos...

comillados que ironizan, por tanto, se observa una entonación


más de tipo Emotivo (pathos) al utilizar la expresiones del len-
guaje coloquial como: Por favor no diga barbaridades, «príncipe
de la puerta de hierro», ‘ le suena a la gente’, ‘campantes.’, ‘no
seamos bobitos, ‘petardo’ y por el uso de analogías próximas al
lenguaje coloquial de los interlocutores que son esbozados como
Enunciatarios con énfasis en aspectos emotivos. La polifonía de
enunciadores y puntos de vista premiten mostrar las diferentes
ideologías que se están actualizando en el texto.
Utiliza la tonalidad apreciativa negativa cuando se refiere a
Andrés Pastrana y positiva cuando se refiere a otros y particu-
larmente a Álvaro Uribe y la Reelección. Incluye a todos los me-
dios de comunicación en un punto de vista global de acuerdo
con la Reelección para apoyar al E1 (Sí-R): ‘En el periodismo nos
encanta la reelección’ incluye al grupo total de periodistas como
si todos estuvieran de acuerdo con la reelección, éstos tienen su
propia identidad y dominan día tras día a través de los medios
de comunicación; sin embargo pueden no compartir los mismos
criterios, variar sus valores, creencias y posiciones. Esta tonali-
dad apreciativa permite el análisis de las identidades y de la
manera como se relacionan entre sí los distintos sujetos
discursivos.
El E1 se apoya con un argumento de autoridad histórica y de
reelección presidencial cuando se acude a mencionar las máxi-
mas potencias del mundo ‘Miremos a los países exitosos, a Esta-
dos Unidos, Francia, España e Inglaterra que tienen reelección
presidencial.’ usa la palabra ‘exitosos’ y con está refiere que la
reelección daría buenos resultados, a continuación con la ex-
presión ‘’No seamos ‘bobitos’ incluye a más de un enunciatario.
La posición de E2 (No-R) es mostrada de manera negativa cuan-
do se hace alusión a los gobiernos pasados a través de palabras
peyorativas ‘... ineptos, cocteleros y turista’. Para concluir el pá-
rrafo enaltece a el presidente ‘Uribe sabe trabajar, no roba, no
monta roscas, es el mejor que tenemos. Aciertan si lo reeligen, es
todo un ¡Ronaldinho!.’
En el enunciado general se observa una tonalidad apreciativa
basada en la dimensión emotiva (pathos) que a su vez trasmite a

165
Nora Aydeé Gaviria Llamosa

sus enunciatarios esa emotividad concluyendo con ¡Ronaldinho!,


quien es una figura internacional, representantes del fútbol
brasilero que mueve masas y tiene gran cantidad de seguidores.
El poder estará representado en el género discursivo, en este
caso género político-periodístico, que como discurso público
pertenece a un grupo que tienen un grna poder sobre quienes
no tienen acceso a este tipo de discurso.

Modelo argumentativo de Toulmin

Datos
· Hay maridos malísimos, con vida licenciosa que se reeli-
gen y siguen muy campantes en el matrimonio porque no
se dejan jubilar.
· Hay obispos que duran años en sus pomposos y cristia-
nos cargos, gracias a la reelección.
· Álvaro Uribe lanza la eventual reelección
· En el periodismo nos encanta la reelección.

Conclusión
· (Es verdad y preciso) Nos encanta reelegirnos
· Reelegir a Álvaro Uribe le suena a la gente. Por eso marca
altísimo en las encuestas.
· No seamos ‘bobitos’, copiemos a los que saben

Garantía
· El reelegirse es otro de los gustos nacionales como el del
fútbol y las telenovelas
· La reelección es algo que gusta en Colombia.
· Miremos los países exitosos, a Estados Unidos, Francia,
España e Inglaterra que tienen reelección presidencial.

166
Cómo evidenciar la ideología, la identidad y el poder en los discursos...

E1
HVYHUGDG
/RVPDULGRV 1RVHQFDQWD
PDOtVLPRV
2ELVSRV«
0  UHHOHJLUQRV
)UDVHVGXUDVHQFRQWUD
$8ODQ]D <SUHFLVR  (M
HYHQWXDO D8ODQ]DVXHYHQWXDO
UHHOHFFLyQ UHHOHFFLyQSDUDGDUOH
2WURVSDtVHV FRQWLQXLGDGDVX*RELHUQR
WLHQHQ E/D~QLFDSHUVRQD
UHHOHFFLyQ 5HHOHJLUVHRWUR LQWHUHVDGDHQ&RORPELD
SUHVLGHQFLDO GHORVJXVWRV 3RUIDYRUQR HQODUHHOHFFLyQHV$8TXH
3HULRGLVPROH QDFLRQDOHVFRPR GLJD ODYROYLyXQDVXQWR
HQFDQWD HOI~WERO\ODV EDUEDULGDG SHUVRQDO
UHHOHFFLyQ(M 7HOHQRYHODV ,QMXVWR\ 5HHOHJLUD8OHVXHQDD
&+(YDQLGRVR +DFHUORTXH HPSXMHGH$3 ODJHQWH
SRUGHQWUR ORVRWURVSDtVHV ³3UtQFLSH« 6LSUy[LPR1R8ULEH
KDFHQHVWiELHQ &RQWUD HQWRQFHVFXDOTXLHUD±
UHHOHFFLyQGH 5HHOHJLUD
WRGRV 1RERELWRVFRSLHPRVD
ORVTXHVDEHQ

Datos
· Uribe sabe trabajar, no roba, no monta roscas, es el mejor
que tenemos.

Conclusión
· (Por lo tanto) La reelección es buena cuando se elige a
alguien bueno.

Garantía
· Reelegirlo es bueno.

Refutación
· La reelección es malísima, es un petardo cuando se reeli-
ge a un mediocre, a un inepto que sólo sabe reelegirse con
las palancas del mismo poder.

167
Nora Aydeé Gaviria Llamosa

E2


0 
 /D UHHOHFFLyQ HV EXHQD
ÈOYDUR 8ULEH FXDQGR VH HOLJH D DOJXLHQ
VDEHWUDEDMDU EXHQR
 




5HHOHJLUORHV 0DOD FXDQGR VH
EXHQR HOLJH D DOJXLHQ
 LQHSWR
 

Visto desde la estructura de las ideologías de Van Dijk.

Pertenencia: somos un grupo de periodista que hemos esta-


do durante muchos años ejerciendo la labor «Carlos Holguín es
reeleccionista por llevar 24 años como parlamentario y vale de-
cir que ha sido merecedor de sus cinco reelecciones. Gustavo
Balcázar Monzón, Marino Renjifo, Carlos Holmes Trujillo, «Nacho»
Cruz Roldán y Ramiro Andrade conjugaron la reelección seis
veces cada uno y mantuvieron el ego en alto porque qué pincha-
dos fueron todos»
Actividades: ejercer el periodismo desde hace mucho tiempo
«En el periodismo nos encanta la reelección. Este servidor lleva
18 años en el oficio y me quedo corto porque ya cumplieron 30
años Juan Gossaín, Yamid Amat, Gloria Valencia, Clarita
Zawadski, Beatriz López, ‘MAO’ ‘El Gallego’ y Pardo Llada.»
Objetivos: la reelección de Álvaro Uribe Vélez «Reelegir a Álvaro
Uribe le suena a la gente. Por eso marca altísimo en las encues-
tas»
Valores/Normas: «Siempre reeligiéndonos, porque el oficio
gusta, no es difícil y se acaricia el ego, a ese argentino vanidoso
que todas y todos tenemos por dentro. (‘CHɒ Maradona, nunca
tendré con qué pagarte las alegrías que me diste, viejo,... vuelve
al ruedo)». «Uribe sabe trabajar, no roba, no monta roscas, es el
mejor que tenemos. Aciertan si lo reeligen, es todo un
¡Ronaldinho!»

168
Cómo evidenciar la ideología, la identidad y el poder en los discursos...

Posición y Relaciones con otros grupos: «La reelección es


malísima, es un petardo cuando se reelige a un mediocre, a un
inepto que sólo sabe reelegirse con las palancas del mismo po-
der.»
Recursos: «Miremos a los países exitosos, a Estados Unidos,
Francia, España e Inglaterra que tienen reelección presidencial.
No seamos ‘bobitos’, copiemos a los que saben».

& Taller No. 2


¿Qué quiere Fabio?
Hay que recordarle al asesor de Uribe que la reelección ha exis-
tido en Estados Unidos desde hace 200 años. No es un truco
sacado de la manga
(30/04/2004)
Por Antonio Caballero
Lo de la reelección presidencial de Álvaro Uribe da cada día que pasa
mayor vergüenza ajena. Vergüenza por los parlamentarios -los uribistas,
los conservadores, los liberales- dispuestos todos ellos a dejarse comprar
por el gobierno con puestos y prebendas a cambio de su apoyo a la reelec-
ción. Vergüenza por los ministros. Que ya no hacen otra cosa que cantar
las bondades de su jefe, sustituyendo la tarea de gobernar por la palabra
mágica de «reelección». Vergüenza sobre todo por el propio presidente
Uribe, que ponía cara de serio y ha resultado ser el menos serio, el más
tornadizo y voluble, el más frívolo de la larga lista de presidentes frívolos
que hemos tenido en Colombia. Con tal de ser dos veces presidente -o
más: tal vez presidente vitalicio; «no estoy buscando ser ex presidente»,
ha advertido él mismo-, Uribe está dispuesto a hacer todo lo contrario de
lo que anunció que haría. (Aunque ¿lo que anunció cuándo? Pues Uribe,
como una veleta, cambia de prioridades cada ocho días). Hace unos días
Fabio Echeverri, el más vehemente de los asesores presidenciales, defen-
dió una vez más en El Espectador la reelección de su jefe. A la pregunta
de si, en vista de los fracasos históricos de la reelección en Colombia, no
temía que si Uribe fuera reelegido terminara «desgastado y quemado»,
Echeverri respondió así: -Eso es lo que creen los que quieren macartizar
la tesis. Pero a Clinton, Roosevelt, Churchill, Aznar y Felipe González les
fue muy bien. Entonces, ¿por qué hay que buscar casos como el de
Fujimori? A Uribe hay que compararlo con personas exitosas y no con
fracasados. Lo malo para la tesis es que eso no es así. Empecemos por
Churchill, el nombre más sonoro de la lista de Echeverri: el hombre que,
gracias a su terquedad y a su capacidad para galvanizar el patriotismo de
la nación británica, salvó al mundo de una victoria del nazismo. Churchill

169
Nora Aydeé Gaviria Llamosa

no sólo no fue reelegido, sino que ni siquiera fue elegido. Fue nombrado
primer ministro en sustitución de Chamberlain por consejo de éste, y
acogido por una amplia coalición parlamentaria. Y cuando cinco años
más tarde, terminada la guerra con la derrota de Alemania, se presentó,
ahí sí, a las elecciones, perdió de modo contundente. Sólo pasados otros
cinco años más llegó Churchill al poder por elección popular, a través de
las urnas. Y su gobierno fue un fracaso. Los casos de los españoles Felipe
González y José María Aznar tampoco tienen nada qué ver con el del
presidente Uribe. En primer lugar porque lo que hay en España no es un
régimen presidencial de elección directa, sino uno parlamentario (como
en Gran Bretaña) en el que el gobierno recae sobre el partido más votado
o el que consiga armar una coalición más amplia. Así, el partido de
González fue minoritariamente vencedor en 1982 y gobernó en coalición
con otros durante sus primeros cuatro años, que fueron su mejor perío-
do. La cosa decayó notablemente en el segundo. Y en el tercero, pese a
que obtuvo mayoría absoluta, se hundieron tanto el partido socialista
como el propio González, que salió en medio de escándalos y con el rabo
entre las piernas. A Aznar, a continuación, le sucedió lo mismo. Cumplió
un primer período de mayoría relativa y coaliciones con buenos resulta-
dos, y un segundo de mayoría absoluta e ineptitud e impopularidad cre-
cientes que culminó hace un mes con la derrota electoral del candidato de
su partido. En cuanto a Clinton y Roosevelt, Echeverri tiene tal vez razón
al señalar que «les fue muy bien».
A Roosevelt le fue tan bien que consiguió ganar nada menos que cua-
tro elecciones consecutivas, y murió en la presidencia, cuando iniciaba
su cuarto período. Y Clinton, por su parte, ha sido probablemente el me-
jor presidente norteamericano de la posguerra, en sus dos etapas. Pero
hay que recordarle al asesor de Uribe un detalle fundamental: que la
reelección presidencial ha existido ininterrumpidamente en los Estados
Unidos desde que se redactó su Constitución, hace 200 años. No es un
truco que se sacaran de la manga a mitad de su gobierno ni Roosevelt ni
Clinton para perpetuarse ellos mismos en el poder. Lo cual, en cambio, sí
es el caso de Fujimori, o de Menem, con los resultados catastróficos que a
ambos les conocimos. Fujimori está asilado en el Japón, y si regresa al
Perú corre el riesgo de que lo metan preso. Menem lo está en Chile, con
las mismas perspectivas si vuelve a la Argentina. ¿Es eso lo que quiere
Fabio Echeverri para su jefe al defender su proyecto de reelección sobre
medidas? Por otra parte, la pregunta que se le hizo no se refería a países
extranjeros, sino al hecho de que «la reelección en Colombia histórica-
mente ha fracasado». Y eso es así. Los únicos presidentes que han inten-
tado reformar la Constitución en el último siglo para duplicar sus perío-
dos, como hace ahora Uribe, han sido dos: el general Rafael Reyes en
1909 y el general Rojas Pinilla en 1957. En ese entonces no había en
Colombia encuestas. Pero no cabe duda de que esos dos han sido, cuan-
do iban mediados sus períodos respectivos, los gobernantes más popula-
res del siglo XX en este país. Como Uribe ahora. Bastó con que lanzaran

170
Cómo evidenciar la ideología, la identidad y el poder en los discursos...

sus respectivos proyectos de reelección para que tuvieran que huir al


exilio. Reyes en Barco a Francia. Rojas en avión a España. ¿En dónde
piensa Echeverri buscarle asilo al ex presidente Uribe?

El texto se encuentra inscrito en el género periodístico-políti-


co, más específicamente se trata de un artículo de opinión (tipo
de texto). En éste género se busca orientar la opinión pública
hacia la toma de posición sobre lo que es conveniente o no para
una comunidad de quien se espera adhesión al punto de vista
ofrecido por el Locutor-periodista responsable del escrito.
El Locutor construye en el enunciado una opinión a través de
la puesta en escena de varios Enunciadores y por supuesto de
Enunciatarios que van a dar cuenta de una dinámica enunciativa
particular. El Locutor construye una imagen de Enunciador
analítico y responsable y crea una polifonía en la que se convoca
a la vez un punto de vista de un Enunciador E1 contrario a la
reelección presidencial (-R) representado por la voz del periodis-
ta (Antonio Caballero) y un Enunciador E2 proclive a la reelec-
ción (+R) representado por la voz del Asesor del presidente (Fabio
Echeverri). Construye además la imagen de los enunciatarios
relacionados con cada una de las posiciones o puntos de vista.
Las tonalidades que se presentan son las siguientes:
· Tonalidad apreciativa sobre la afirmación positiva de la
reelección presidencial y la historia, no tan positiva, de re-
elecciones presidenciales en otros países. El E1 es presen-
tado como un sujeto bien documentado y conocedor de la
historia y los resultados de los segundos mandatos en di-
ferentes países. El E2 (+R) es presentado como no muy
conocedor de lo que realmente ha ocurrido con gobiernos
que repiten. Tonalidad apreciativa hacia el Tercero en este
caso, el Asesor y Uribe, cuya actitud se muestra en el texto
como una «vergüenza» para el país. Se acude a rectificar la
historia no bien conocida por el Asesor, … en países que
ejercen poder sus máximos representantes no han logrado
los resultados esperados cuando se ha dado la reelección;
al igual que en Colombia, se acude a ejemplificar dos casos
de reelección que fueron un fracaso.

171
Nora Aydeé Gaviria Llamosa

· Tonalidad predictiva que se instaura en esta columna es


la de un Enunciador (E1: -R) conocedor del tema quien
plantea sus puntos de vista y a la vez se postula de una
manera critica, con un conocimiento sobre el tema que le
da la autoridad para encontrar sus aliados ‘los
enunciatarios’, que se encuentran de acuerdo con el E1 y
en desacuerdo con el E2. El Enunciatario 1 es construido
a partir del Enunciador 1, como conocedores de la histo-
ria, son analíticos y no se dejan llevar por impresiones.
Convoca igualmente a otro Enunciatario 2, cuyo punto de
vista es Si-R pero que pueden ser susceptibles de adherir
a la reflexión que propone el Locutor a través del
Enunciador 1.
· Tonalidad intencional se presenta a través de la puesta
en escena de dos puntos de vista sobre la reelección y a
partir de la cual se busca la adhesión al punto de vista de
E1, sujeto racional, analítico y crítico que acude a datos
históricos para legitimar y validar su argumento.
El pronombre relativo ‘que’, se utiliza en repetidas ocasiones
en esta columna para introducir especificaciones y enfatizar lo
repetitivo del asunto y la modalidad aditiva de la narración oral,
seleccioné algunos: ‘que hemos tenido en Colombia’ ‘que anunció
que haría’ ‘que creen los que quieren macartizar la tesis’ ‘que com-
pararlo con personas exitosas y no con fracasados’ ‘que fueron su
mejor período’ ‘que obtuvo mayoría absoluta’ etc, todos estos ejem-
plos hacen parte de la voz ajena ‘Fabio Echeverri’ que presenta la
propuesta para la reelección de Uribe; también es utilizado por el
enunciatario ‘Que ya no hacen otra cosa que cantar las bondades
de su jefe ‘ ‘que ponía cara de serio’ ‘que salió en medio de escán-
dalos’ ‘que la reelección presidencial ha existido ininterrumpida-
mente en los Estados Unidos desde que se redactó su Constitución,
hace 200 años. No es un truco que se sacaran de la manga’ ‘con los
resultados catastróficos que a ambos les conocimos’ ‘que «la reelec-
ción en Colombia históricamente ha fracasado»’ ‘Bastó con que lan-
zaran sus respectivos proyectos de reelección para que tuvieran
que huir al exilio’ etc, de esta manera el enunciador le da a cono-
cer a los enunciatarios, que la reelección no ha sido todo un éxi-
to, ni ha logrado los resultado esperados.

172
Cómo evidenciar la ideología, la identidad y el poder en los discursos...

En fragmento ‘Lo de la reelección presidencial de Álvaro Uribe


da cada día que pasa mayor vergüenza ajena. Vergüenza por los
parlamentarios -los uribistas, los conservadores, los liberales- dis-
puestos todos ellos a dejarse comprar por el gobierno con puestos
y prebendas a cambio de su apoyo a la reelección’. el enunciador
utiliza la palabra ‘vergüenza’ para mostrar los grupos que se
encuentran alrededor de la reelección como ellos están supedi-
tados y marginados por el gobierno.
El enunciador evidencia el poder cuando da a conocer a man-
datarios como Roosevelt y Clinton fueron reelegidos porque en
sus normas políticas ya existía la reelección ‘la reelección presi-
dencial ha existido ininterrumpidamente en los Estados Unidos
desde que se redactó su Constitución, hace 200 años. No es un
truco que se sacaran de la manga a mitad de su gobierno ni Roosevelt
ni Clinton para perpetuarse ellos mismos en el poder’, también
muestra como la reelección siempre no ha ido un éxito ‘Lo cual,
en cambio, sí es el caso de Fujimori, o de Menem, con los resultados
catastróficos que a ambos les conocimos. Fujimori está asilado en
el Japón, y si regresa al Perú corre el riesgo de que lo metan preso.
Menem lo está en Chile, con las mismas perspectivas si vuelve a la
Argentina’. De esta manera se dan a conocer los dos argumentos,
el primero que a través del tiempo en Estados Unidos la reelec-
ción ha transcurrido con resultados positivos y negativos y en el
segundo que los países que sus gobiernos han querido seguir los
mismos pasos han fracasado rotundamente.

Modelo argumentativo de Toulmin

Enunciador 1
Datos
· La reelección presidencial ha existido ininterrumpidamen-
te en los Estados Unidos desde que se redactó su Consti-
tución, hace 200 años. No es un truco que se sacaran de
la manga a mitad de su gobierno.
· Lo de la reelección presidencial de Álvaro Uribe da cada
día que pasa mayor vergüenza ajena. Vergüenza por los

173
Nora Aydeé Gaviria Llamosa

parlamentarios -los uribistas, los conservadores, los libe-


rales- dispuestos todos ellos a dejarse comprar por el go-
bierno con puestos y prebendas a cambio de su apoyo a la
reelección.
· ...Lo malo para la tesis es que eso no es así...

Conclusión
· (Por lo tanto) No es un truco sacado de la manga.
· Lo de la reelección presidencial de Álvaro Uribe da cada
día que pasa mayor vergüenza ajena. Vergüenza por los
parlamentarios -los uribistas, los conservadores, los libe-
rales- dispuestos todos ellos a dejarse comprar por el go-
bierno con puestos y prebendas a cambio de su apoyo a la
reelección’. el enunciador utiliza la palabra ‘vergüenza’
· Clinton, Roosevelt, Churchill, Aznar y Felipe González les
fue muy bien (es irónico).

Garantía
· No es legítimo cambiar las regla del juego.
· Hacer lo que en otros países hicieron es bueno

Enunciador 2
Datos
· A Roosevelt le fue tan bien que consiguió ganar nada me-
nos que cuatro elecciones consecutivas, y murió en la
presidencia, cuando iniciaba su cuarto período. Y Clinton,
por su parte, ha sido probablemente el mejor presidente
norteamericano de la posguerra, en sus dos etapas.
· El caso de Fujimori, o de Menem, con los resultados ca-
tastróficos que a ambos les conocimos. Fujimori está asi-
lado en el Japón, y si regresa al Perú corre el riesgo de que
lo metan preso. Menem lo está en Chile, con las mismas
perspectivas si vuelve a la Argentina.

174
Cómo evidenciar la ideología, la identidad y el poder en los discursos...

Conclusión
· (Por lo tanto) A Uribe hay que compararlo con personas
exitosas y no con fracasados.

Garantía
· Echeverri no conoce la historia «la reelección en Colombia
históricamente ha fracasado». Y eso es así. Los únicos
presidentes que han intentado reformar la Constitución
en el último siglo para duplicar sus períodos han sido
dos: el general Rafael Reyes en 1909 y el general Rojas
Pinilla en 1957.

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(2WURVOHVIXH (FKHYQR 5HHOHFFLyQEXHQD
ELHQFRQUHHOHFFLyQ FRQRFHKLVWRULD 
&K5$]



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2
Teun Van Dijk, en Prensa, racismo y poder. Pág. 7. 1994.

176