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El Noroeste

Provincia de Jujuy, Salta, Tucumán y Catamarca; Oeste de Formosa.

El paisaje de esta región tiene el marco imponente de los cerros y las quebradas, con la Puna al
noroeste. Los gauchos allí están cerca de la Historia y del aborígen ancestral. Toda la poesía y la prosa
norteña tienen el acento de la montaña en cuyas laderas se ven guanacos, vicuñas y llamas. El Noroeste
es uno de los polos de la historia del Gaucho. El otro se ubica en la Llanura Pampeana. Entre ambos la
provincianía gaucha mantiene la rica esencia de este personaje en lo que denominamos el "ser
nacional". Jujuy "la tacita de plata", Salta "la linda", Tucumán "el jardín de la República", Catamarca con
sus valles y sus famosas tejedoras de ponchos. El frente oeste de Formosa compone también esta región
de quebradas, valles y cerros todos muy boscosos. Música de zamba y tradiciones, donde el lejano
acento aborígen tiene sonoridad taciturna en las "quenas", los charangos", los herques", y las "cajas
chayeras".
Los Gauchos jujeños dicen de ellos que son "humildes y sencillitos" se los ve en los alrededores de
Tilcara, La Quiaca y Pumamarca, mezclados todavia con los collas. Visten preferentemente de blanco y
usan el poncho azul con guardas blancas o viceversa "del General Lavalle" y también los muy finos,
tejidos en lana de vicuña. Los Gauchos salteños, que hasta en su estampa recrean a su caudillo, el
General Güemes, se destacan por la uniformidad de su ropaje y de sus prendas de ensillar. El Gaucho de
Salta "de a caballo" es una figura compuesta por el poncho colorado "sangre de toro" con dos listas
negras que perpetúan el luto por la muerte de Güemes. Para trabajar en el monte se ponen un amplio y
largo sacón que la llaman "coleto", el sombrero de ala ancha y echado hacia atrás como despejando el
aire, el guardamonte y el collar de cuero "graneado" en el pescuezo y pecho de su caballo. La forma
erguida en que monta se destaca sobre el tranco de su "marchador". Por lo común no usa prendas de
plata y es artesano en lo necesario para ensillar, trabajar viajar y pasear sus "lujos". En Tucumán el
gaucho tlene su ámbito en las zonas del "parque tucumano" donde se dedica a Ia cría de ganado.
Además del guardacalzón, ensilla con guardamonte; su poncho es color vicuña con dos franjas
coloradas. Eximios bailarines de zamba, al hablar acentúa las palabras con tonada inconfundible.
Los Gauchos catamarqueños, por la naturaleza de la geografía casi sin árboles, no suelen usar
"guardamontes"; sí, en cambio, "guardacalzón'. Además lucen, con algunna frecuencia, vistosas prendas
de plata, tanto en su vestimenta como en su apero. La música y el canto de noroeste tienen un tono
épico aún en los aires alegres. Guitarras y bombos "legüeros" (llamados así porque su retumbo llega a
distancia de leguas) traen evocaciones de las hazañas de la guerra Gaucha, del Exodo Jujeño, del
señorial General Belgrano y del Ejército del Norte. El Gaucho formoseño del oeste se asemeja en el
noroeste argentino a sus vecinos en las costumbres y tradiciones. En toda esta región se respiran aires
de zamba y ecos de tropeles de jinetes entre los pedregales de los cerros.

http://www.confederaciongaucha.com.ar/regiones_ver.htm