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El hígado y el páncreas procesan los carbohidratos, nutrimentos muy importantes

para el funcionamiento del cuerpo

Aunque no forman parte del tubo digestivo, el hígado y el páncreas cumplen con una
importante función: procesar los carbohidratos, o sea los azúcares y la grasa de los
alimentos.

El hígado es un órgano que se localiza del lado derecho a la altura de la cintura y está
protegido por la parte baja de la caja torácica, o sea por las costillas.

Es el órgano más grande del cuerpo y llega a pesar hasta 1 kilo y medio. Es además el
órgano del cuerpo que más funciones realiza y el único que puede llegar a regenerarse y
sigue funcionando aunque llegue a perder una parte de su masa.

Se le conocen cerca de 500 funciones distintas y todas ellas son importantes. Entre ellas
están:

- Producir suficiente calor para los órganos internos.


- Controlar la cantidad de alimentos digeridos que pasan a la sangre, si el cuerpo recibe más
de lo que necesita el hígado convierte en azúcar lo que sobra y lo almacena.
- Guardar vitaminas y hierro para cuando el cuerpo no las ha recibido y las necesita.
- Transforma el azúcar, las grasas y las proteínas.
- Ayuda al cuerpo a librarse de algunas toxinas.
- Ayuda al bazo a limpiar la sangre eliminando los glóbulos rojos muertos.
- Fabrica enzimas y procesa las grasas ya digeridas.
- Produce la bilis que se almacena en la vesícula biliar.
- Produce colesterol.
- Controla la cantidad de glucosa que necesita el cerebro.

El hígado fabrica todos los días más o menos medio litro de una sustancia amarilla verdosa,
que es muy amarga, llamada bilis que sirve para procesar las grasas ya digeridas de tal
forma que puedan ser absorbidas por la sangre en el intestino.

La vesícula biliar es como una pera pequeña que está debajo del hígado, almacena la bilis
que poco a poco es vaciada la intestino delgado, ayudando a que el líquido que se ha
formado en el estómago con los alimentos, llamada quimo, se vuelva totalmente líquida,
esto además se logra con la ayuda de los jugos producidos en el páncreas.

El páncreas es un órgano en forma de hoja, se localiza detrás del estómago y se apoya o


termina en la primera parte del intestino delgado llamada duodeno.
El páncreas tiene como función producir enzimas y hormonas, entre las que está la insulina,
sustancia que ayuda a convertir y asimilar la glucosa y cuando está saludable su función es
muy eficiente, porque produce la cantidad exacta de insulina y en el momento en que se
necesita.
Sistema Nervioso

El sistema nervioso está constituido por el tejido


nervioso del organismo y los elementos de soporte
asociados. Desde un punto de vista estructural o
anatómico, el sistema nervioso se divide en dos; el
Sistema Nervioso Central (SNC) y el Sistema
Nervioso Periférico (SNP). El SNC está formado
por el cerebro y la medula espinal, mientras que el
SNP comprende los nervios, ganglios y receptores
especializados.

Por otro lado, desde el punto de vista funcional el


sistema nervioso se divide, en Sistema Nervioso
Somático y Sistema Nervioso Autónomo. El sistema
somático es la parte del sistema nervioso que
responde o relaciona el organismo con el medio
ambiente externo, en cambio el sistema autónomo
está en relación con el medio interno orgánico,
realizando funciones propias de regulación y
adaptación internas. Ambos sistemas no actúan
independientemente, sino que se hallan
interrelacionados y cooperan entre sí.

La función del sistema nervioso consiste en recibir


los estímulos que le llegan tanto del medio externo
como interno del organismo, organizar esta
información y hacer que se produzca la respuesta
adecuada.

Los estímulos procedentes del medio externo son


recibidos por los receptores situados en la piel,
destinados a captar sensaciones generales como el
dolor, tacto, presión y temperatura, y por los
receptores que captan sensaciones especiales como
el gusto, la vista, el olfato, el oído, la posición y el
movimiento.

Las señales (o impulsos) que llegan al sistema


nervioso periférico, se transmiten a partir de estos
receptores al sistema nervioso central, donde la
información es registrada y procesada
convenientemente. Una vez registradas y
procesadas, las señales son enviadas desde el
sistema nervioso central a los distintos órganos a fin
de proporcionar las respuestas adecuadas.
El sistema digestivo
Tiene como función principal, transformar los alimentos en sustancias simples
que pueda pasar a la sangre y ser asimiladas por las células.

Organos del sistema digestivo:


El sistema digestivo consta de los siguientes órganos:

*La Boca
*La Faringe
*El Esófago
*El Estómago
*El Intestino Delgado
*El Intestino Grueso

Las glándulas anexas:


*el hígado
*el páncreas
*salivales
función de los órganos del sistema digestivo:

a) Cavidad Bucal: es el lugar de entrada de los alimentos al organismo. Esta


provisto de 32 dientes encargados de triturar el alimento.

En la boca se abren tres glándulas que tienen por función de segregar saliva:
Las sumblinguales, las submaxilares y las parotidas.

La lengua tiene la misión de impulsar el bolo alimenticio, mezcla de alimentos


y saliva, hacia la faringe que la lleva hacia el esófago.

b) La Faringe: también forma parte del sistema respiratorio. Cuando los


alimentos pasan hacia l esófago, la epiglotis aisló la faringe del resto de
conductos del sistema respiratorio.
c) El Esófago: Es una bolsa musculosa en forma de J en donde los alimentos
son transformados por accion de los jugos digestivos. El esofago tiene la
capacidad de 1 litro y medio de volumen, aproximadamente.
e) El intestijno delgado: Es un tubo de mas o menos 7 metros de largo que
tiene en su interior una serie de rugosidades llamadas vellosidades son las
encargadas de absorber los alimentos transformados en sustancias muy
simples y digeribles.
Las sustancias absorbidas son distribuidas por la sangre a todas las celulas del
organismo y las que no son absorbidas pasan al intestino grueso.
f)El intestino grueso: Es un tubo grueso y corto que tiene una longitud de mas
o menos un metro y medio por seis centímetros de ancho que envuelve al
intestino delgado. Tiene la forma de U invertida y termina en el ano, órgano
que se comunica con el exterior. Por el gástrico se expulsa la sustancias no
absorbidas por las vellosidades intestinales.

g) Las glándulas anexas, son órganos que segregan los líquidos digestivos
capaces de transformarlos alimentos más simples para facilitar su digestión.
Estos líquidos contienen sustancias llamadas enzimas, que son los encargados
de simplificar los alimentos.
Las principales glándulas anexas de la digestión son:
Salivales: segregan saliva.
Gástricas: segregan jugo gástrico.
Hígado: segrega bilis.
Páncreas : segrega el jugo pancreático.
Etapas del proceso Digestivo

Las principales etapas del proceso digestivo son tres:


Digestión Bucal: En la boca, los alimentos son masticados y se van mezclando
con saliva, es decir, se produce la insalivación.
Los alimentos masticados e insalivados forman el bolo alimenticio, el cual es
empujado por la lengua hacia el esófago y de ahí es transportado hacia el
estómago.
2) Digestión en el estómago: En el estómago, los alimentos se mezclan y son
batidos con
jugo gástrico, formándose una masa liquida , espesa y muy ácida llamada
quimo.
Debido al moviendo de los músculos de las paredes del estómago, el quimo
pasa al
Intestino delgado.
Digestión intestinal: en el intestino delgado, el quimo se mezcla con tres
líquidos:
a)- Con la bilis, elaborada por la vesícula biliar en el hígado y encargada de
ayudar a digerir las grasas.
b)-Con el jugo pancreático, elaborado por el páncreas, completada la digestión
de las proteínas y de los hidratos de carbono.
c)-Con el jugo intestinal, elaborado por el mismo intestino, completa la acción
de los jugos pancreáticos.
Con la mezcla de estos tres líquidos el quimo se transforma en quilo, un líquido
lechoso que contiene sustancias nutritivas que atraviesan las membranas del
intestino delgado y llegan a la sangre. La sangre distribuye estas sustancias
nutritivas a todo el cuerpo.
Las sustancias de desecho se van acumulando en el intestino grueso.
Constituyen las heces fecales, que son expulsadas por el ano en el acto de la
defecación.
Secreción de la saliva
Glándulas salivales; características de la saliva. Las principales glándulas
salivales son las parótidas, las submandibulares y las sublinguales; además,
hay muchas glándulas bucales pequeñas. La secreción diaria de la saliva oscila
entre 800 y 1500 mililitros, con un promedio de 1000 mililitros.
La saliva contiene dos tipos principales de secreción proteíca: una secreción
serosarica en ptialina que es una enzima para digerir los almidones, una
secreción mucosa que contiene mucina, que cumple funciones de lubricación y
protección de la superficie.
Las glándulas parótidas secretan exclusivamente saliva serosa, mientras que
las submandibulares y las sublinguales secretan ambos tipos. Las glándulas
bucales sólo secretan moco. El pH de la saliva es de 6.0 a 7.0, límites
favorables para la acción digestiva de la ptialina.
Regulación nerviosa de la secreción salival:Las glándulas salivales están
controladas fundamentalmente por señales nerviosas parasimpáticas y son
excitadas tanto por los estímulos tactiles procedentes de la lengua y otras
zonas de la boca y la faringe. Muchos estímulos gustativos especialmente los
amargos (causados por los ácidos), desencadenan una copiosa secreción de
saliva, la presencia de objetos lisos en la boca, provoca una salivación notable,
objetos rugosos la estimulan muy poco e incluso inhibe la secreción de la
saliva.
Las señales nerviosas también pueden estimular o inhibir la salivación. Por
ejemplo cuando una persona, huele o come alimentos que le disgustan.
La salivación también puede producirse como respuesta a los reflejos que se
originan en el estómago y en la parte alta del intestino, sobre todo cuando se
degluten alimentos irritantes, o cuando la persona siente nauseas debido a
alguna alteración gastrointestinal. Es probable que la saliva deglutida ayude a
eliminar el factor irritativo del jugo digestivo, diluyendo o neutralizando las
sustancias irritantes. La salivación produce, por si misma, una dilatación
vascular, facilitando así el aporte nutritivo necesario para las células
secretoras.