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Reactor CAREM

Central Argentina de Elementos Modulares

Por José M. Iriarte Muñoz


Física de Reactores - Instituto Balseiro

S.C. Bariloche - Febrero de 2007

El CAREM fue pensado como reactor de baja y media potencia basado en conceptos
innovadores que definen a los reactores de IV generación. Puede decirse que se trata de
una evolución en los PWR Avanzados. Un CAREM es de diseño compacto, más
simples que sus antecesores, con mecanismos de seguridad pasivos. Está pensado para
dos versiones: con refrigeración por convección natural hasta 150MWe y con
convección forzada hasta los 350MWe.

Es ideal para oasis energéticos, desalinización de agua o producción de hidrógeno. Fue


inspirado en un viejo reactor para propulsión marina llamado Otto Han, pero el
CAREM es un nuevo diseño hecho en la Argentina. Se caracteriza por usar muchos
materiales y tecnología nuclear probados. Un primer prototipo de 27MWe (llamado
CAREM-25) esta siendo construido, pensado luego para constituir un excelente
producto de exportación a países en desarrollo. Emplea como combustible uranio
enriquecido al 3.4% y 1.8%, y como moderador y refrigerante utiliza agua liviana.

Características técnicas

Origen

CAREM saca provecho de muchas ventajas comprobadas en la práctica de los PWR


(Figura 1). Por ejemplo el trabajar a 120atm de presión permite manejar agua del
primario a casi 400ºC en fase líquida y sin turbulencias, consiguiendo eficiencias del
orden del 33%. El uso del agua es ventajoso dado que no es incendiaria y se conocen
muy bien sus propiedades.

El uso de dos circuitos acoplados de refrigeración logra en los PWR que las turbinas
trabajen con vapor limpio aunque haya una caída del rendimiento por culpa de esta
doble etapa.

Un aspecto relacionado a la seguridad de los PWR es el confinamiento redundante de


los combustibles de UO2 que se encuentran dentro de pastillas cerámicas, a su vez
dentro de vainas de zircaloy, todo el núcleo dentro de un recipiente de presión (RP),
seguido de la isla nuclear y un edificio de hormigón.

Este tipo de reactores funciona desde hace más de 4 décadas y la seguridad reposa con
confianza en sistemas de barras de control y enclavamiento, inyección de boro o
gadolinio, bombas auxiliares para los circuitos de refrigeración, además de poseer
generadores de emergencia para las mismas y circuitos auxiliares para el caso de LOCA
(accidente de pérdida de liquido refrigerante).
Reactor Integrado

CAREM busca integrar muchas partes de las recién mencionadas a favor de


simplificaciones y mejoras en la seguridad (Figura 2).

Los casos concretos son la integración de los generadores de vapor dentro del RP,
haciendo que el primario no cuente con cañerías de gran porte exteriores al RP,
eliminación de un presurizador (que se integra en el domo del RP donde se presenta
equilibrio bifásico) y de bombas en el primario para el diseño con circulación natural.
Los mecanismos de control se integraron al recipiente de presión reformulados en
sistemas hidráulicos.

Figura 1. Esquema del funcionamiento de un reactor clásico tipo PWR


Figura 2. Esquema del funcionamiento de un reactor integrado tipo CAREM

Las consecuencias son muy favorables y permiten denominar al CAREM como un


reactor de IV Generación. Esta categoría conceptual de reactores tiene como metas
fundamentales mejorar seguridad nuclear, aumentar resistencia de la proliferación,
reducir al mínimo la utilización del recurso inútil y natural, y disminuir el coste a la
estructura y dirección de tales plantas. Cabe señalar el incremento de la seguridad por
depender principalmente de sistemas pasivos, los menores requisitos radiológicos por
no haber caños del sistema primario emitiendo gammas dispersos por la planta y la
autorregulación de la presión por la coexistencia de fases líquida y gaseosa del agua en
el domo del RP. De esta manera el reactor se regula a sí mismo, es estable termo-
hidráulicamente dada la inercia térmica que infiere el gran volumen de agua en
movimiento, que regula pasivamente su caudal según las variaciones de potencia del
núcleo. Esa misma cantidad importante de agua protege al material del RP (Figura 3)
del daño por radiación neutrónica. El reactor se atendería sin asistencia de operarios ni
provisión eléctrica externa las primeras 48hs posteriores a un incidente.

Un CAREM prototipo de 27MWe (100MWth) está pensado para funcionar a 122.5atm


con un caudal nominal de 410Kg/s en el primario y una temperatura de 326ºC.
Figura 3. Recipiente de presión, un desafío mecánico

Núcleo

Posee un diámetro equivalente de 131cm y consiste en 61 elementos combustibles (EC)


en una configuración hexagonal de 108 tubos de zircaloy cada uno (Figura 4). Es para
destacar que usa 3,812.5 Kg de uranio enriquecido al 3.4% y 1.8%, y algunas barras
poseen veneno quemable (gadolinio). Esto, que puede pensarse como un auto que viaja
con el freno aplicado en cierta medida, conduce a tener un núcleo poco propenso a las
“rampas de potencia” y conseguir mejores tasas de quemado que los combustibles de
los HPWR. Los EC tienen una longitud activa de 1.4m y se recambian desde el centro
del núcleo hacia el exterior, teniendo un ciclo donde se retiran el 50% de los elementos
cada 330 días de operación a potencia plena. El reactor debe parar durante un mes cada
año para estos recambios.

Existen 18 tubos guías para control, unos para instrumentación y varios para el sistema
de enclavamiento.
Es un núcleo con baja pérdida de carga y puede apagarse en menos de un minuto, según
afirman sus diseñadores.
Figura 4. Detalle de de un elemento combustible en el núcleo del reactor

Seguridad

CAREM fue concebido bajo la condición de diseño de falla sin riesgo, o sea que el
reactor tiende a apagarse en caso de cualquier tipo de falla, por ej. tras la detección de
una válvula que falla. Una filosofía que impregna al CAREM es la idea de defensa en
profundidad, señalada cuando se hablaba de la redundante contención del combustible
en los PWR sumado ahora a la integración del circuito principal de refrigeración al
mismo RP. Esto reduce al mínimo las posibilidades de un LOCA. Todos los sistemas de
seguridad están duplicados y actúan solos e inevitablemente ante un evento por sus
características de funcionamiento pasivo. Se destaca la presencia de barras de extinción
con cadmio y un mecanismo de emergencia para la inyección de boro.

Cuenta con circuitos de remoción de calor residual del núcleo (que también funcionan
por convección natural), válvulas de alivio y supresión de presión y la posibilidad de
inyectar agua de emergencia desde un depósito siempre a la misma presión que el RP.
Figura 5. Ejemplo de intercambiador de calor y la ubicación en el RP

Figura 6. Circuito secundario

Otros detalles

Cuenta con 12 módulos de generadores de vapor (GV), ubicados dentro del RP (Figura
5). El sistema secundario (Figura 6) recolecta el vapor trabajando a 47 atm y 290ºC. Los
GV fueron los elementos que más variaron desde los primeros diseños del CAREM allá
por la década de los 80. Los actuales responden a un diseño muy empleado en
submarinos rusos. Constituyen un aspecto crítico de los CAREM.

El proyecto CAREM cuenta con ensayos realizados en el reactor RA-8 (Pilcaniyeu, Río
Negro) (Figura 8) para medición de parámetros de criticidad, distribución de potencia y
validación de cadena de cálculo. Se construyó un circuito de alta presión y convección
natural para conocer detalles termo-hidráulicos y verificar que la convección natural
puede imponerse. También se ensayaron los mecanismos hidráulicos de control.
Figura 7. Reactor RA-8 en Pilcaniyeu

Conclusiones

CAREM es reconocido internacionalmente como un reactor que puede ser


implementado antes de 2015 y posee un alto grado de desarrollo, teniendo eficiencia
superior a los diseños de III generación perteneciendo a la gama de baja y mediana
potencia. Posee ya competidores, que si bien están algunas etapas atrás en desarrollo,
vienen avanzando con rapidez. Ellos son el IRIS (de Westinhouse, EEUU), SMART (de
KAERI, Corea del Sur), IMR (de Mitsubishi, Japón) y PBMR (Sudáfrica).

CAREM es innovador e inaugura la IV generación de reactores bajo el concepto de


integración y seguridad pasiva. Las reducciones de un posible LOCA es una ventaja
importantísima, como así también la ventaja de poder atenderse solo las primeras 48hs
tras un incidente. Es un reactor barato por simplificar su funcionamiento y poseer
combustibles de alto quemado.