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APUNTES SOBRE LA POLÍTICA PÚBLICA DE EDUCACIÓN EN COLOMBIA

Síntesis para Mesa de Trabajo Programa Educación Compromiso de


Todos
Septiembre 2008
A PROPÓSITO DEL DOCUMENTO “PARADOJAS Y DESAFIOS EN
EDUCACIÓN.
Itinerario De la Mesa de la Movilización Social por la Educación”

La Movilización Social por la Educación surge de la convergencia de diferentes


personas, organizaciones, (como universidades, centros de investigación,
agrupaciones sindicales, entre otras) y procesos sociales que buscan como
expresión independiente de la sociedad civil ser espacio de reflexión y
participación en torno a los procesos educativos de nuestro país como
asunto público. Su expresión en Bogotá es una mesa permanente de
trabajo.

La Mesa se construye como un espacio abierto, participativo, de socialización,


deliberación y producción de propuestas, que avanza hacia la formulación
de un proyecto educativo alternativo para la nación, cuyo eje se centra
en la educación como derecho a partir del fortalecimiento de redes y
tejidos sociales activos en la construcción de alternativas locales y
nacionales.

Dentro de este proceso se han desarrollado diferentes reflexiones sobre el


tema y se han elaborado algunas documentos al respecto que se
constituyen en las posiciones de la mesa como colectivo. Uno de ellos, el
documento “Paradojas y Perspectivas en Educación” en el que se incluye
reflexiones en torno al Proyecto Educativo y Pedagógico Alternativo, la
Universidad Pública, los procesos educativos y las comunidades indígenas y
afro colombianas, reflexiones en torno a los procesos de participación desde
los territorios, la Carta Abierta a la Ministra de Educación, entre otros, será el
referente de las posiciones de la Mesa como Colectivo para esta presentación
y la posibilidad de visibilizar asuntos para nosotros claves a la hora de
reconocer el estado actual de los procesos educativos y de política educativa
en nuestro país, en específico los acaecidos desde la vigencia del actual plan
sectorial de educación.

Un punto de partida debe ser el poner en cuestión y discusión la actual


política educativa; ya que no hacerlo significa prolongar las reflexiones
sobre el modelo educativo que queremos y reconocer las deficiencias del
actual sistema educativo estatal y convertirlo en un debate publico de
participación abierta de toda la sociedad. Partimos de la base que es
necesario llegar a acuerdos para encontrar los problemas actúales, sus
causas y estrategias de solución. Sin embargo creemos que este proceso no
se ha dado; inicialmente por el no reconocimiento de la existencia de
alternativas en el escenario nacional, que buscan opciones de educación
desde otros horizontes, el cerrar la entrada a otras visiones niega
precisamente la posibilidad de llegar a pactos nacionales, y por otro lado,
porque las estrategias utilizadas no han permitiendo a la sociedad civil, la real
posibilidad de construir, desde las bases y la divergencia, la política
educativa que requiere el país.

Algunos puntos críticos pueden son:

1. Traslado de lógicas propias de la fabrica al sistema educativo. Se


ha realizado un traslado de la lógica de la empresa para la administración y
el funcionamiento del sistema, que trae consigo una alta
racionalización administrativa en desmedro de los mismos procesos
educativos y pedagógicos. Estos procesos se ven reflejados por ejemplo
en los objetivos del aumento de cobertura a través de la denominada
racionalización educativa, que sin aumento de inversión ha buscado el
incremento de los cupos de las diferentes instituciones con el aumento del
tiempo – aula – institución por maestro o maestra o directiva docente y el
aumento del número de estudiantes por salón de clase. Estas medidas se
vieron reforzadas por el decreto 634 de 2007, brindando incentivos a los
rectores que gestionaran la ampliación de la cobertura y desarrollaran
procesos de gerencia escolar.

Sin embargo es importante mostrar que el problema no se resuelve con la


ampliación de cupos para los estudiantes, sino esta acompañada de
estrategias de “calidad educativa”, “informes de la contraloría y la
procuraduría muestran con claridad cómo las proyecciones de cupos
hechas por el gobierno han sido contrarrestadas por la deserción que se
presenta en las instituciones educativas sobre todo en la educación
media, que tiene entre otras causas más allá de la disponibilidad de
cupos como: la pobreza, el desplazamiento forzado, la pérdida de sentido
y utilidad de la escuela para los niños, niñas y jóvenes. Una consecuencia
de esta política es el alto grado de analfabetismo que deja por fuera del
sistema educativo a 2.698.738 niños, niñas u jóvenes.

Esto nos plantea claramente cómo el proyecto nacional en el que se


inscribe la escuela, tanto a nivel cultural como social, también debe ser
pactado para construir una apuesta nacional por encima de gobiernos y
de intereses personalistas. Además de mostrar como las lógicas que
solo se enmarcan en la racionalización, propias de los procesos de calidad
basados casi exclusivamente en la eficiencia y la eficacia no son
respuesta acertada para la complejidad de los procesos educativos en
nuestro país.

2. Despedagogización de la educación y Desprofesionalización de la


labor Docente.

Frente a la despedagogización de los procesos educativos, tenemos que decir,


que el desconocimiento de lo pedagógico como fundente de lo educativo, es
otro asunto que debe estar en el escenario de discusión, entre otras cosas
porque si de calidad se trata, ¿cómo podemos hablar de ella si abordamos el
tema solo de los contenidos de los procesos de enseñanza y los procesos
administrativos, negando la correspondencia de estos procesos con la
construcción de sociedad que queremos y las particularidad de la educación
que requiere nuestro país?. Pareciera que la estandarización y la
homogenización es, en la política educativa actual, la clave para dar solución
este asunto.

Además es importante rescatar que esta desdedagogización va de la mano


con un proceso de desprofesionalización de la profesión docente. El
ministerio y el gobierno nacional ven con gran acierto el incremento de
personas que sin ser pedagogos han llegado a incorporarse a la profesión.
Esto se evidencia en el nuevo estatuto docente, según el cual éste
aprenderá los elementos pedagógicos necesarios durante el periodo de
prueba. Curiosamente, estas nuevas personas sin saber pedagógico, llegan
más por un fenómeno propio de la sociedad globalizada que no garantiza el
pleno empleo y ven en la labor docente una salida para aspirar a condiciones
mínimas de empleabilidad. La desprofesionalización, se evidencia
principalmente en la pérdida de identidad, en los bajos salarios y en
tecnificación de la labor docente, que niega su importancia en el proceso
educativo e intenta reducirlo cada vez más a ser un simple empleado más del
mundo oficial.

3. Culpabilizar a la educación y los maestros de la crisis social. Existe un


planteamiento explicito en los procesos que actualmente se viven,
consistente en afirmar que la educación está en crisis, pero sobre todo
encarnándola en los maestros y maestras, negando con esto que la crisis
no es de la sociedad y que por ello las estrategias de solución implican
pensarlos y resolverlos teniendo en cuenta las condiciones más
estructurales que los encarna.

4. Competencias estandarizadas o capacidades humanas. Otro elemento


necesario de visibilizar es el de las competencias. Son bien conocidas las
dimensiones del debate a nivel internacional. Diana Ravich, por ejemplo,
quien inició la propuesta de los estándares y las competencias en los
Estados Unidos, ha tenido que enfrentar un debate nacional, no sólo ante
académicos y otros grupos sociales, sino ante los gobiernos federales;
ellos insisten en que las competencias llevan a la pérdida de las
identidades culturales, el lugar de lo regional, la corresponsabilidad
ética con los entornos, las formas de construir las vocaciones particulares,
tanto así que muchos estados de la unión no han querido aceptar la
existencia de estándares y competencias nacionales. En Colombia esto
tiene implicaciones igualmente graves, pues ese proyecto homogenizador,
desconoce las condiciones multiétnicas y pluriculturales de nuestro país
(por el alto grado de estandarización) que implican diferentes formas de
conocer, apropiarse de los saberes y conocimientos y de construir
pedagogías, además de las condiciones, características y asimetrías del
desarrollo de las regiones que. Como afirma el profesor Vasco (2007) “aun
suponiendo que tuviéramos el marco teórico apropiado, nos faltaría (por
ejemplo) como evaluar por competencias. Los exámenes del ICFES algo
han aportado, los de SABER menos y los ECAES mucho menos… pero aun
suponiendo que supiéramos como evaluar por competencias, todavía
faltaría lo más difícil: no sabemos cómo enseñar para el desarrollo de
competencias ni como formar a los maestros que no aprendieron así para
que enseñen así.

Consideramos que es más pertinente trabajar con la idea de capacidad,


más allá de la competencia, ya que de la manera como los estándares y las
competencias son entendidas se avanza hacia una escuela productivista
que no parte de las particularidades sociales, históricas y culturales de los
sujetos que las viven.

Un pregunta apropósito de este tema es: ¿cuánto de los discursos de


inclusión de lo local y lo regional que tiene la actual política educativa y
el ministerio de educción nacional se va a sus pruebas estandarizadas?.

5. Evaluación (entre la integralidad y los estándares de calidad). Siguiendo en


la misma línea, es importante rescatar la evaluación como un proceso que
permite hacer seguimiento y acompañamiento a los procesos de
enseñanza y aprendizaje. Es un debate público que no pude reducirse a
comprobar las competencias ni definir el sistema de calificación. Es
importante por ejemplo que este debate amplíe sus horizontes porque
pensar la evaluación es en sí un ejercicio por pensar el aprendizaje:
¿cómo educamos y para que lo hacemos?.

6. La homogenización en el sistema nacional limita los procesos educativos de


las comunidades indígenas y afro colombianas. Es importante anotar que se
niegan constantemente las particularidades de estos grupos en sus
procesos curriculares, de formación de maestros y en la elección de quién
cumple las funciones docentes en estas comunidades. Ello produce por
parte del mismo gobierno una situación de conflicto y confusión en los
territorios étnicos, donde se tiene la obligación de implementar los
principios de diversidad e interculturalidad y autonomía que ordena la
constitución.

7. La situación de la Universidad pública es otro asunto para poner en el


debate sobre todo el carácter privatizador y de desconocimiento de lo
público que cada vez más pone a la universidad en una lógica de la
rentabilidad económica. Además, es importante anotar como los procesos
de educación superior que desarrolla actualmente el país se centran
principalmente en la formación de mano de obra no profesional que
permita contar con fuerza de trabajo a bajo costo, esta tendencia
muestra un interés por ofrecer conocimientos técnicos, para operar, no
para construir saber que permitan dar viabilidad a procesos de creación
no solo desde la universidad, sino también desde otros escenarios como
las escuelas, ya que consideramos que es importante pensar en la
investigación más ella del campo exclusivo del ambiente “académico” de
las universidades . Por ello, es importante reconocer que el debate por la
universidad requiere ser público para desde ahí fortalecer verdaderos
procesos de derecho y calidad.

8. La educación de la primera infancia es otra deuda que se tiene en el


actual plan. Aunque existen algunas disposiciones actuales para
manejar el asunto, no se tiene marcos de referencia claros desde
donde realizar este tipo de oferta educativa a niños y niñas y existe una
negación de la atención integral con un preescolar de tres años que niega
la prevalecía de la niñez y desconoce la importancia de esta etapa de la
vida para el crecimiento y desarrollo de las personas.

Pera terminar consideramos entonces la necesidad de llegar a acuerdos


nacionales frente a la educación como un asunto de todos y todas, que
tengan en cuenta las particularidades de lo regional, pero también de lo
cultural, donde la calidad y el derecho a la educación vayan de la mano.