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Capítulo 2. 2.

Fallo
respiratorio
agudo
3. DIFERENCIA
ALVEOLO-
ARTERIAL DE PO2:
D(A-a)02
Si relacionamos los valores de PO2 arterial y la del gas alveolar
obtenemos la diferencia alveolo-arterial de O2 o D(A-a)O2. Una
estimación práctica de la concentración media del gas alveolar se
puede calcular usando la ecuación del gas alveolar:

PAO2= FIO2 x (Pb- PH2O) - PACO2


R

PAO2= media de PO2 alveolar.

FIO2= concentración fraccional de O2 en el gas inspirado.

Pb= presión barométrica.

PH2O= presión del vapor de agua a 37º (usualmente se asume en 47


mmHg).

PACO2= medida de la PCO2 alveolar (se asume que debe ser igual a
la PCO2 arterial).

R= índice de intercambio respiratorio ó cociente respiratorio.

El índice de intercambio gaseoso (R), en condiciones estables, suele


ser menor de 1, dado que se consume más O2 (VO2) que CO2 (VCO2)
producido. Se acepta que dicho valor es de 0.8. A pesar de que esta
ecuación ignora los efectos del gasto cardíaco, del consumo de
oxígeno, de los cambios en la ventilación, de la temperatura y de los
vestigios de otros gases, la aplicación de la misma puede dar una
estimación adecuada de la PAO2. El gradiente entre la presión del O2
entre sangre y alveolo sirve como un índice de la eficacia del
intercambio gaseoso pulmonar.

Como mencionamos previamente, la PO2 arterial es siempre algo más


baja que la tensión de oxígeno alveolar ideal, debido a la presencia de
desequilibrios de la V/Q, y a pequeños grados de shunt derecha-
izquierda, debidos a la circulación bronquial, las venas de Tebesio
(drenaje venoso miocárdico), y a pequeñas anastomosis
arteriovenosas pulmonares. La magnitud de la diferencia entre las
tensiones de O2 arterial y alveolar es alrededor de 10 mm Hg en
personas jóvenes, pero aumentan con la edad en cerca de 30 mm Hg
en personas mayores de 70 años (6). Para calcular los valores
normales de la D(A-a)O2, en función de la edad se puede emplear la
siguiente ecuación (7):

D(A-a)O2= 2.5 + (0.21 x edad).

La D(A-a)02 también cambia con las variaciones de la FIO2. En


individuos jóvenes sanos la D(A-a)O2 se incrementa de 50 a 100 mm
Hg cuando la FIO2 se incrementa a 1. Esto ocurre debido a la
disparidad entre la elevación en la presión parcial de oxígeno y la
elevación en el contenido de oxígeno del capilar alveolar con el
incremento de la FIO2 (Figura 3) (8).

La presión parcial de oxígeno en el alveolo no se refleja totalmente en


la sangre arterial. De aquí la dificultad para comparar la D(A-a)O2 a
diferentes niveles, cuando modificamos la FIO2. Frecuentemente se
prefiere usar la PaO 2 relacionándolo con diferentes FIO2, como
manejo continuo de oxigenación en un paciente ventilado.

Clásicamente el fallo respiratorio se clasifica en fallo ventilatorio y


fallo en la oxigenación:

El fallo ventilatorio viene definido por una PaCO2 mayor de 45


mmHg. Puede deberse a mecanismos defectuosos del control
respiratorio, a mala función de los músculos respiratorios, o
anormalidades mecánicas de los pulmones o caja torácica. Puede
ocurrir en pulmones normales, bien por alteraciones en el sistema
nervioso central (por accidentes isquémicos cerebrovasculares o por
drogas sedantes), bien por insuficiencia de los músculos respiratorios
(alteraciones en el sistema neuromuscular) o, más a menudo, por
deterioro mecánico de los pulmones, usualmente causado por
obstrucción crónica de las vías aéreas.

En el fallo en la oxigenación se pueden implicar a varios


mecanismos, siendo la hipoventilación, las alteraciones de la V/Q y el
efecto shunt los más importantes. A continuación veremos los
mecanismos fisiopatológicos más importantes.