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Atención Primaria.

Vol. 13. Núm. 1. Enero 1994 M.A. Benítez et al.– Evaluación geriátrica exhaustiva en atención primaria: valoración de su utilidad

ORIGINALES

Evaluación geriátrica exhaustiva en atención


primaria: valoración de su utilidad
M. A. Benítez Rosario, P. Hernández Estévez y J. Barreto Méndez
Consultorio Periférico de Punta del Hidalgo. Centro de Salud Tejina Tegueste. Sta. Cruz de Tenerife

Objetivo. Describir los resultados preliminares de la evaluación de la aplicación de un Introducción


protocolo de evaluación geriátrica exhaustiva en atención primaria.
Diseño. Estudio descriptivo, de corte transversal, sobre una muestra no aleatoria. Es frecuente entre la sociedad y los
Emplazamiento. Atención primaria, consultorio periférico que asiste a una población
suburbana. profesionales sanitarios la imagen
Pacientes u otros participantes. Sujetos de 70 años o más que solicitaron asistencia de la edad avanzada como una eta-
sanitaria en el consultorio. Se incluyeron en el protocolo 131 pacientes, que fueron todos pa de la vida de dependencia y ais-
los consultantes entre febrero y diciembre de 1992. lamiento social1,2. Esta visión pesi-
Mediciones y resultados principales. Se aplicó la evaluación geriátrica exhaustiva como un mista de la ancianidad, contrapues-
instrumento para diagnosticar problemas de salud encubiertos. El instrumento consta de ta con una visión más realista de
clasificación funcional (escalas de Katz y de Lawton-Brody), detección de factores de
riesgo de institucionalización y una evaluación clínica exhaustiva (biomédica, psicológica que los problemas de salud de la po-
y sociofamiliar). La rentabilidad diagnóstica del protocolo es de 2,4 + 0,21 diagnósticos blación anciana no son siempre in-
nuevos por paciente, en el 98% en que se realizó el protocolo diagnóstico completo validantes y que el anciano puede
(62,6% de los pacientes incluidos). Se detectaron problemas de hipoacusia (33,3%), gozar de un alto grado de calidad de
olvidos seniles (41,6%) e incontinencia urinaria (26,2%) de forma significativa (p < 0,05) vida, no debería ser un obstáculo
respecto a la morbilidad diagnosticada previamente. El 74% y 41,9% de los pacientes
fueron independientes en la escala de Katz y de Lawton-Brody, respectivamente. El 55,7%
para la realización de estudios so-
de los pacientes presentó al menos un factor de riesgo de institucionalización; la soledad bre intervenciones que restablezcan
fue el más frecuente (35,8% de los casos). y mantengan la función de las per-
Conclusiones. La evaluación geriátrica exhaustiva es válida en la atención primaria para sonas de edad avanzada 3 . Por el
la asistencia a la población anciana; permite detectar problemas funcionales y contrario, es necesario readaptar
biopsicosociales encubiertos. los objetivos tradicionales de la
Palabras clave: Atención primaria; Estudios transversales; Medicina preventiva asistencia sanitaria actual (preven-
ción y control del proceso de enfer-
medad), ampliándolos con la pre-
EXHAUSTIVE EVALUATION OF GERIATRIC SERVICES IN PRIMARY CARE: vención de la invalidez y el aisla-
AN ASSESSMENT OF THEIR USEFULNESS miento social2,3.
El motivo de demanda asistencial
Objective. To describe the preliminary results from evaluating the application of an
Exhaustive Geriatric Evaluation procedure within Primary Care.
(morbilidad sentida4), generalmente,
Design. A descriptive crossover study of a non-random sample. no representa en el anciano todos
Setting. This was carried out in Primary Care at an out-station clinic serving a suburban sus déficit. Es común que el anciano
population. y sus familiares resten importancia
Patients and other participants. Those people aged 70 and over who requested health-care a diversas pérdidas de función bajo
al the clinic. All the 131 people who attended between February and December 1992 were la creencia de que es una situación
included in the procedure.
Measurements and main results. The Exhaustive Geriatric Evaluation was applied as an producto de la edad1,2,5. Ello dificulta
instrument to diagnose hidden health problems. The instrument is composed of functional la detección precoz de incapacidades
classification (Katz and Lawton-Brody scales), detection of risk factors which might lead to y de distintos problemas de salud so-
institutionalisation and an exhaustive clinical assessment (biomedical, psychological and bre los que se podría actuar para
socio-family). The diagnostic usefulness of the procedure is 2.4 ± 0.21 new diagnoses per evitar el desarrollo de un deterioro
patient, for 98% of those to whom the complete new procedure was applied (62.6% of the
patients included). Problems of hypoacusia (33.3%), senile memory lapses (41.6%) and
mayor1,5,8. La evaluación geriátrica
urinary incontinence (26.2%) were found to a significant degree (p < 0.05) compared with exhaustiva (EGE) es un proceso
the previously diagnosed morbidily. On the Katz and Lawton Brody scales, 74% and 41.9% diagnóstico multidimensional desti-
of patients, respectively, were independent. 55.7% of patients presented at least one risk nado a detectar y cuantificar las in-
factor leading to institutionalisation, wilh loneliness being the most common (35.8% of capacidades y los problemas médi-
cases). cos, psicológicos y sociofamiliares de
Conclusions. The Exhaustive Geriatric Evaluation is valid in Primary Care in looking
after the elderly population, as it leads to the detection of functional and hidden los ancianos, con el objetivo de desa-
bio-psychosocial problems. rrollar un plan de intervención para
el tratamiento y seguimiento de los
viejos1,6,9. Su fin último es ofertar la
mejor calidad de vida posible a la po-
Dirección para la correspondencia: blación de edad avanzada. La EGE
Miguel Angel Benítez del Rosario. Apdo. Correos 10521. Sta. Cruz de Tenerife. es considerada como la nueva tecno-
Manuscrito aceptado para su publicación el 1 -lX-93 logía de la geriatría y su utilidad ha
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sido puesta de manifiesto por distin- b) Detección de factores de riesgo de insti- Los parámetros utilizados para valorar
tos autores6,9,11-13. tucionalización (FRI), realizado con igual la utilidad de la EGE fueron:
El presente trabajo muestra los re- procedimiento y de forma conjunta que el
sultados preliminares obtenidos tras despistaje funcional. Se realizó por encues- 1. Grado de Implantación del protocolo.
la aplicación de un protocolo de eva- ta al paciente sobre la presencia de sole- Con este apartado se evaluó la dificultad
luación de la población anciana, utili- dad, pérdida reciente de la pareja (en un de aplicación del protocolo. Valora los
zando los instrumentos de la EGE, en tiempo inferior a 1 año), problemas econó- pacientes incluidos en el protocolo, pa-
un consultorio de atención primaria. micos, ausencia de familiares cercanos y al- cientes con EGE (aquellos en los que se
ta hospitalaria reciente. Posteriormente, y han realizado todas las actividades del
tras la valoración de la historia clínica, protocolo) y profesional que realiza la
Material y métodos también fueron consignados como FRI la primera etapa del protocolo (clasificación
presencia de pluripatología (más de dos en- funcional, detección de FRI). La cobertu-
El presente trabajo, descriptivo, de corte fermedades crónicas: diabetes mellitus, hi- ra del protocolo se determinó relacionan-
transversal, ha sido realizado sobre una pertensión arterial, osteoartritis, cardiopa- do el número de pacientes incluidos en
muestra no aleatoria de ancianos en un tía isquémica, limitación crónica al flujo aé- el protocolo con la pirámide de población
consultorio de atención primaria. reo, insuficiencia cardíaca, ictus con déficit de la zona según los datos del censo de
El consultorio asiste a una población de de motilidad residual), demencia, inconti- 1992.
características suburbanas de 1.445 ha- nencia urinaria moderada o grave y depre- 2. Rentabilidad diagnóstica del protoco-
bitantes mayores de 14 años, con una po- sión10. lo. Con este aspecto se evaluó la utilidad
blación con 70 años o más de 216 perso- c) Evaluación clínica exhaustiva, realizada de la EGE como instrumento para au-
nas. El personal sanitario adscrito al con- en consulta programada por el médico (ta- mentar la actividad diagnóstica. En rela-
sultorio es un médico, un enfermero y un bla 1). Cuando la historia clínica lo sugirió ción a ello se valoró la detección, tras la
administrativo. En el momento de reali- se realizó el MiniMental test de Lobo y la aplicación del protocolo, de nuevos pro-
zarse el protocolo las actividades médicas escala de depresión de Yesavage para apo- blemas de salud respecto a los ya regis-
estaban apoyadas por un residente de yar el diagnóstico de demencia o depre- trados y la situación funcional de los pa-
tercer año de medicina familiar y comu- sión6,15. El cronograma de actividades fue: cientes. La situación funcional fue reco-
nitaria. captación e inclusión en el protocolo; clasifi- gida según constaba en la historia
El protocolo de EGE fue iniciado en fe- cación funcional y detección de FRI; cita- clínica, en la que se describía el grado de
brero de 1992 y continúa en la actuali- ción en consulta médica programada; eva- dependencia según las siguientes escalas
dad. Las actividades realizadas en el pro- luación clínica exhaustiva en consulta mé- de valoración:
tocolo se muestran en la tabla 1. La apli- dica programada.
cación del protocolo ha sido: a) En la escala de AIVD: independientes
La evaluación de la EGE se realizó me- cuando la puntuación fue inferior a 10;
1. Población diana: todos los pacientes de diante la revisión de las historias clínicas dependientes cuando la puntuación fue
edad igual o mayor de 70 años que solicita- de todos los pacientes incluidos en el pro- superior a 10, subdivididos en: l.a, pa-
ron asistencia en el consultorio. No se apli- tocolo en el período comprendido entre fe- cientes que precisan cierto grado de ayu-
có criterio de exclusión alguno. brero y diciembre de 1992. La revisión de da (puntuación entre 10 y 20) y 1. b,
2. Captación-inclusión de la población las historias clínicas fue realizada por pacientes que precisan mucha ayuda
diana en el protocolo. Se realizó en la uno de los autores, de forma que éste (puntuaciones superiores a 20).
consulta de demanda médica y progra- evaluó la actividad desarrollada por todo b) En la escala de Katz: independientes
mada de enfermería (pacientes citados el equipo. La ausencia de registro en la la categoría A, dependientes las catego-
para control de patología crónica, diabe- historia clínica de al menos 3 consultas rías superiores a la A. También se recoge
tes e hipertensión). Inicialmente se esta- médicas previas a la inclusión del pacien- el riesgo de institucionalización conside-
bleció una fase piloto de 3 meses de dura- te en el protocolo fue el único criterio rado como la presencia de al menos uno
ción en la que los pacientes fueron capta- aplicado para excluir de la evaluación de los factores comentados.
dos exclusivamente en la consulta de una historia clínica. Con ello se trató de
demanda de medicina. Todo paciente evitar el factor de confusión que pudiera 3. El tipo de actuaciones realizadas tras
captado fue incluido. Las historias y fi- introducir la ausencia de diagnósticos la aplicación del protocolo. Valora las
chas de los pacientes incluidos fueron previos a la aplicación del protocolo por pruebas complementarias solicitadas, de-
marcadas con un código determinado pa- un déficit de demanda de asistencia del rivaciones al segundo nivel, derivaciones
ra la identificación posterior. paciente. a la trabajadora social, planes terapéuti-
3. El plan de actividades desarrollado fue
el siguiente:
TABLA 1. Actividades de la evaluación geriátrica exhaustiva
a) Despistaje funcional, realizado en la
consulta a demanda del médico en el mo- Clasificación funcional
mento de inclusión en el protocolo, en la Escala de las actividades básicas de la vida diaria (indice de Katz)
consulta programada de enfermería en Escala de las actividades instrumentales de la vida diaria (escala de Lawton y Brody)
Despistaje de factores de riesgo de institucionalización
el momento de inclusión o en consulta
programada de enfermería tras remisión Evaluación clínica exhaustiva
por el médico. El despistaje funcional se Datos biológicos o biomédicos
realizó mediante interrogatorio al pa- Datos psicológicos
ciente de los ítems contemplados en las Datos sociofamiliares
Demanda principal: problema percibido y expresado por el paciente
escalas de Katz y de Lawton y Brody 6,14 como el más importante de todos los motivos de demanda.
(tabla 1).

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cos y valoración del efecto de los trata- institucionalización (p = 0,75). Se va- paciente. En el 72,1% de los casos la
mientos instaurados. El efecto de la in- loró la situación funcional en el 73,5% demanda principal recogida en la
tervención terapéutica fue valorado se- de los casos por el médico y en el EGE (el problema de mayor impor-
gún el criterio del evaluador en: nulo (au- 26,5% por el enfermero. En el 59,3% tancia considerado por el paciente)
sencia de efecto), moderado (respuesta de los casos fue realizada en consulta guardó relación con los diagnósticos
parcial del problema), bueno (respuesta a demanda y en el 40% en consul- previos existentes en la historia clíni-
total del problema) y no evaluable por dé- ta programada. El tiempo medio em- ca. En el estudio por la regresión lo-
ficit de tiempo para manifestarse la res- pleado para la clasificación funcional gística no se pudo demostrar que las
puesta. y detección de FRI fue de 5,2 ± 0,1 variables edad, sexo, situación funcio-
min. El tiempo empleado en la eva- nal o presencia de FRI actúen como
Los resultados se presentan en porcentaje luación clínica exhaustiva fue de 36,4 predictores en la obtención de una
y en medias ± DE. Las pruebas estadísti- ± 032 min. rentabilidad alta en la EGE. La apli-
cas utilizadas fueron el test de la chi cua- La cobertura de captación-inclusión cación de la EGE generó de forma
drado para valorar la presencia de asocia- referida a la población censal de significativa un mayor número de
ciones entre variables cualitativas y la re- edad igual o mayor a 70 años fue del diagnósticos de olvidos seniles (p =
gresión logística para valorar si las 60,4%, con una cobertura del 39% en 0,0006), hipoacusia (p = 0,008), incon-
características de sexo, edad, presencia de la realización del protocolo completo. tinencia urinaria (p = 0,02) y deterio-
FRI y clasificación funcional son predicto- ro cognitivo (p = 0,02). Los diagnósti-
ras de una mayor rentabilidad diagnóstica cos presentes en las historias clínicas
con la EGE, considerada como la variable
Rentabilidad diagnóstica antes de aplicar la EGE (identifica-
dependiente, expresada cualitativamente Diagnósticos médicos. La media de dos como morbilidad sentida-diagnos-
como presencia o no de un número de diag- diagnósticos previos a la realización ticada) y los diagnósticos nuevos ob-
nósticos mayor o igual a 2. Se consideró de la EGE fue de 4,2 ± 0,32 por pa- tenidos tras la aplicación de la EGE
significación estadística para una p < 0,05. ciente. La realización de la EGE ge- se presentan en las tablas 2 y 3.
neró nuevos diagnósticos médicos en
Resultados un 98,4% de los pacientes, con una Diagnóstico funcional. El 62% de los
media de 24 ± 0,21 diagnósticos por pacientes eran dependientes para la
Los datos poblacionales de la zona
de asistencia sanitaria adscrita al
consultorio son los siguientes para
población con edad ≥ 70 años de 216. TABLA 2. Diagnósticos previos a la realización de la EGE
Diagnóstico Código WONCA %
Implantación-cobertura
Hipertensión arterial 401 43,5
del protocolo Osteoartritis 715 42,3
Diabetes mellitus 250 30,7
El número total de pacientes inclui- lnsuficiencia venosa 454 26,2
dos ha sido de 131 (47 varones y 84 Hiperlipidemia 272 23,0
mujeres), con una edad media de EPOC 492 17,3
76,69 ± 0,72 años. Se realizaron to- Disminución de la agudeza visual 369 16,6
Dispepsia 536 15,3
das las actividades del protocolo en lnsuficiencia cardíaca 412 14,7
el 62,6% de los pacientes (26 varones Estreñimiento 5640 14,1
y 58 mujeres). El protocolo se realizó lncontinencia urinaria 7883 12,8
de forma incompleta (presencia de Depresión 296 y 3004 10,8
clasificación funcional y detección de Hipoacusia 387 8,3
Otros 86,5
FRI, ausencia de historia clínica ex-
haustiva) en el 37,4% de los pacien- (n = 131)
tes incluidos, por no asistir el pacien-
te a la consulta programada. En el
análisis de los factores que influye- TABLA 3. Diagnósticos nuevos obtenidos con la aplicación de la EGE
ron en la no asistencia a la consulta
Diagnóstico Código WONCA %
programada se observó una relación
significativa entre la no asistencia y Olvidos seniles 797 41,6
la presencia de un déficit alto en la Hipoacusia 387 33,3
realización de las actividades instru- lncontinencia urinaria 7883 26,2
Deterioro cognitivo 294 17,8
mentales de la vida diaria (pacientes Estreñimiento 5640 14,2
con puntuaciones equivalentes a ne- Dispepsia 536 13,1
cesitar mucha ayuda (p = 0,0003) y Disminución de la agudeza visual 369 12,0
déficit en al menos una de las activi- lnsomnio 3074 11,9
lnsuficiencia cardíaca 412 10,8
dades básicas de la vida diaria (pa- lnsuficiencia venosa 454 10,7
cientes con puntuación en la escala Osteoartritis 715 8,3
de Katz superior a la categoría A, Depresión 296 y 3004 8,3
p = 0,0005). No se detectó relación EPOC 492 4,7
Otros 34,5
signiflcativa con la edad (p = 0,09),
sexo (p = 0,08), presencia de patolo- (n = 131)
gia crónica (p = 0,25) o de riesgo de
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presencia de dos o más diagnósticos


(p = 0,017), pero no con la edad del
paciente (p = 0,4).
El 14,6% de los pacientes fueron re-
mitidos al segundo nivel para valo-
ración diagnóstica, y en el 42% de
los casos se consultó a la trabajadora
social del EAP. Los motivos que ge-
neraron de forma significativa la so-
licitud de intervención de la trabaja-
dora social fueron: soledad (p =
0,0001), duelo reciente (p = 0,005),
pluripatología (p = 0,045), depresión
(p = 0,0001) y aislamiento social (p =
0,00004). La media de factores de
riesgo en los pacientes en que se so-
licitó la valoración-intervención de
la trabajadora social fue de 2,19 ±
0,12 por paciente.
La evaluación del resultado de los
planes de actuación terapéutica em-
prendidos en el consultorio deparó
los siguientes datos: en el 7,3% de
los pacientes se obtuvo una resolu-
ción completa de los problemas de-
Fig. 1. Distribución de los pacientes según el índice de Katz. tectados y en el 65,8% el efecto de la
actuación fue evaluada como mode-
rada, no observándose efecto alguno
realización de las actividades instru- plementarias) en el 35,7% de los pa- (no resolución de los problemas so-
mentales de la vida diaria, precisan- cientes. En el 78,6% de los pacien- bre los que se intervenían en el 17%
do de mucha ayuda para su realiza- tes con EGE se iniciaron nuevas ac- de los casos; en el 10% de los casos
ción el 19,84% del total de los casos, tuaciones terapéuticas. Las modali- se consideró que no existía un inter-
y cierto grado de ayuda el 41,9%. El dades de actuación se reflejan en la valo de tiempo adecuado para la va-
26% de los pacientes presentaban in- tabla 4. No se detectó que la edad loración del efecto.
capacidad para la realización de al (p = 0,6) o el tener un número de
menos una de las actividades bási- diagnósticos igual o mayor a dos Discusión
cas de la vida diaria. La distribución (p = 0,5) influyera de forma signifi-
de los pacientes por categorías en la cativa en la solicitud de pruebas El motivo de nuestro trabajo ha si-
escala de Katz se presenta en la fi- complementarias. Por otro lado, el do valorar la aplicación de la EGE
gura 1. inicio de nuevas actuaciones tera- en atención primaria. En nuestro
péuticas sí guardó relación con la ejercicio, la EGE aportó fundamen-
Presencia de FRI. El 55,7% de los
pacientes presentaron al menos un
FRI, excluyéndose la edad y sexo co-
mo factores de riesgo. La media de
factores de riesgo por paciente fue de
2,14 ± 0,11, presentándose de forma
significativa en pacientes mayores
de 75 años (p = 0,0023), de forma
que el 67,47% de los pacientes con
edad igual o mayor a 75 años pre-
sentó al menos un factor de riesgo.
La presencia de factores de riesgo no
presentó relación significativa con el
sexo, detectándose en el 51% de los
varones y en el 58% de las mujeres.
La distribución de los FRI se presen-
ta en la figura 2.

Actuaciones realizadas tras


la aplicación del protocolo
La realización de la EGE generó
nuevos planes de actuación diag-
nóstica (solicitud de pruebas com- Fig. 2. Factores de riesgo de institucionalización.

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TABLA 4. Pruebas diagnósticas complementarias solicitadas y actuaciones Al analizar los resultados encontra-
terapéuticas realizadas tras la aplicación de la EGE (expresado mos que la cobertura poblacional ha
en % de casos, n = 131 pacientes) sido relativamente baja, especial-
mente en lo que se refiere a la cum-
Pruebas diagnósticas Tratamientos
plimentación de todas las activida-
Hemograma 20,0 Farmacológico 65,0 des. Ello es producto de distintas cir-
Bioquímica 20,0 Educación 42,0 cunstancias:
Radiografías 14,0 Protésico 1,2
ECG 3,6
Hormonas tiroideas 3,6 1. El trabajo presenta resultados
Orina 2,5 preliminares de un protocolo aún en
funcionamiento, y evaluaciones pos-
teriores pueden modificar los por-
centajes ahora presentados. De he-
talmente dos cosas: el conocimiento cusión planteada sobre la dificultad cho, a todo paciente que no tiene
de la situación funcional y presen- de comparar nuestros datos por el cumplimentada la valoración se le
cia de FRI de la población anciana sesgo de observación, aunque no es- vuelve a concertar una cita progra-
consultante, y un aumento de la tá demostrado que la soledad au- mada tantas veces como sea necesa-
sensibilidad diagnóstica (morbili- mente la demanda de asistencia sa- rio hasta cumplir con el protocolo
dad diagnosticable4) de problemas nitaria 22. Queremos comentar, no completo. Carecemos de datos de los
encubiertos. obstante, que el propósito de nuestro motivos de incumplimiento de la
Para la valoración de la situación trabajo no fue el estudio de la situa- consulta programada, que no cons-
funcional se utilizaron escalas que ción sociofamiliar de la población an- tan de forma explícita en las histo-
exploraron las actividades básicas e ciana, y que la detección de FRI se rias clínicas.
instrumentales de la vida diaria. utilizó para detectar problemas so- 2. La población diana establecida
Aun asumiendo la dificultad de defi- bre los que intervenir. De hecho, en inicialmente por el protocolo ha sido
nir y estudiar la situación de depen- el 42,2% de los casos se solicitó la in- sólo la población que acude al con-
dencia de los ancianos14,16, utiliza- tervención de la trabajadora social sultorio. Ello se estableció así por el
mos dichas escalas en concordancia del EAP. grado de dedicación temporal que
con otros autores6,8,10,13 porque ofer- Nuestros resultados muestran que conlleva la realización de todas las
tan un perfil funcional del paciente la aplicación de la EGE en atención actividades del protocolo y porque el
que constituye una llamada de aten- primaria conlleva una rentabilidad objetivo del trabajo no ha sido la va-
ción para profundizar en el diagnós- diagnóstica, apareciendo un patrón loración de la situación de salud de
tico. Los datos sobre la independen- de morbilidad diagnosticable que toda la población censal sino el de
cia se encuentran dentro del rango afecta de forma significativa a los describir la utilidad de la EGE en
descrito en la literatura (del 60% al problemas encubiertos de la po- atención primaria como instrumen-
80% de los sujetos con edad igual o blación anciana, según se ha descri- to para aumentar la capacidad diag-
mayor a 65 años)2,17,20. No podemos to6,10: déficit cognitivo, déficit senso- nóstica.
realizar una comparación pormeno- rial e incontinencia urinaria. El ni- La aplicación de la EGE no conlleva
rizada entre nuestros resultados y vel alto de concordancia (cercano al una sobreutilización del segundo ni-
los descritos en la literatura, pues 75%) de la demanda principal con la vel de asistencia. No consideramos
las diferentes escalas utilizadas, la morbilidad previa constata que la que un 14,6% de derivaciones sea ex-
inclusión en los estudios de distintos nueva morbilidad diagnosticada no cesivo (aunque no tenemos datos de
grupos de edad y el proceder los da- es manifestada, habitualmente, por derivación de pacientes no incluidos
tos, en la mayoría de los casos, de los pacientes. Estos problemas de- en el protocolo), máxime si tenemos
encuestas poblacionales dificultan la tectados son factores que contribu- presente que para la intervención
comparación. Por otro lado, nuestros yen en gran medida a la dependen- protésica o confirmación del diagnós-
datos presentan un sesgo de obser- cia y al aislamiento social de los tico son necesarias pruebas comple-
vación al estar obtenidos de una po- ancianos3,8,23. De los problemas de- mentarias del segundo nivel (gra-
blación consultante y no en la pobla- tectados con mayor frecuencia, sólo duación de gafas y audiometrías, en-
ción general, y la población que de- se puede intervenir medianamente tre otras).
manda asistencia lo hace porque sobre su evolución en la incontinen- Los resultados de las intervenciones
percibe un problema de salud 21, y cia urinaria 3,8,23 . Sin embargo, se terapéuticas reflejan que el efecto que
en relación a ello pueden presentar pueden realizar intervenciones edu- conseguimos, principalmente, es mo-
un deterioro de su situación fun- cativas en el paciente y familiares derado. Es preciso un análisis más
cional. ante deficit cognitivos sensoriales a profundo para relacionar el efecto ob-
La detección de FRI permite explo- modo de profilaxis de «situaciones de servado con el problema intervenido.
rar la esfera sociofamiliar de los pa- riesgo»: iluminación adecuada, evi- No obstante, en una visión global, ob-
cientes. El porcentaje de soledad de- tar manipulaciones del gas, no salir servamos, por un lado, que no todos
tectado es discretamente superior a solo a zonas en las que la audición los problemas detectados son influen-
los encontrados en las encuestas po- actúe como percepción de alarmas, ciables mediante intervención fárma-
blacionales (que refieren que el 16% entre otros. La intervención protési- cológica o protésica (cuya adquisición
a 25% de los pacientes con edad ca debe recomendarse cuando sea depende del nivel económico del pa-
igual o mayor a 70 años viven solos) preciso aunque no está constatado ciente), y por otro, que las interven-
realizadas en nuestro país2,17. Nue- que evite el deterioro global del pa- ciones educativas pueden no ejercer
vamente, debemos considerar la dis- ciente3. un efecto inmediato. No podemos
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aportar datos sobre la influencia del 3. Su aplicación conlleva un gasto de 11. Rubenstein LZ, Josephson KR,
protocolo en el porcentaje de hospita- tiempo considerable en consulta pro- Wieland GD, English PA, Sayre JA,
lización o institucionalización de la gramada, lo que puede actuar como Kane RL. Effectiveness of a geriatric
población anciana ni de modificacio- factor limitante de su aplicación ge- evaluation unit. A randomised clinical
nes del nivel de salud. neralizada a toda la población ancia- trial. N Engl J Med 1984; 311: 1664-
La aplicación de las actividades del na consultante. 1670.
protocolo conllevan un consumo de 4. Debe ser incluida como un ins- 12. Hendriksen C, Lund E, Stromgard E.
tiempo considerable, principalmente trumento para la asistencia a la po- Consequences of assessment and
la evaluación clínica exhaustiva. Ello blación anciana en atención prima- intervention among elderly people: A
es un factor limitante de la aplicabili- ria, adaptando su uso (selección de three year randomised controlled trial.
dad del protocolo en atención prima- poblaciones diana según edad y si- Br Med J 1984; 289: 1522-1524.
ria y deberían definirse grupos de pa- tuación funcional) a las caracterís- 13. Rubenstein LZ. Comprehensive Geria-
cientes en los que fuera más rentable ticas específicas de cada centro de tric Assessment. New issues in geria-
aplicarlo. Nosotros no hemos consta- salud. tric care. Ann lntern Med 1988; 108:
tado una relación predictiva de las 724-727.
características de edad, sexo, situa- Bibliografía 14. Kane RA, Kane RL. Evaluación de las
ción funcional y presencia de FRI con necesidades en los ancianos. Guía
la obtención de un mayor número de 1. Ham RJ, Marcy ML, Smith MR et al. El práctica sobre los instrumentos de
diagnósticos; no obstante, creemos paciente anciano y la población ancia- medición. Barcelona, SG Editores,
necesario limitar la inclusión de pa- na. En: Ham RJ, Marcy ML, Holtzman 1993.
cientes en el protocolo en función de JM, Smith MR, eds. Geriatría en Aten- 15. Perlado F. Test mentales en geriatría.
la edad y la situación funcional. La ción Primaria. Madrid, Díaz de Santos, Zaragoza, Heraldo de Aragón, 1987.
elección de la edad debe establecerse 1990; 1-23. 16. Benítez Rosario MA, Vázquez JR. Va-
según la pirámide de población te- 2. Fernández-Ballesteros R. Mitos y Rea- loración del grado de autonomía de
niendo presente la magnitud de los lidades sobre la Vejez y la Salud. Bar- los ancianos. Aten Primaria 1992;
distintos grupos de edad. Inicialmen- celona, SG Editores, 1992; 13-15. 10(7): 888-891.
te, son candidatos a la inclusión en el 3. Berg RL, Cassells JS. Los segundos 17. Fondo de Investigación Sanitaria, Mi-
protocolo los ancianos de edad mayor 50 años. Promocionar la salud y pre- nisterio de Sanidad y Consumo. Epi-
a 80 años por ser los potencialmente venir la incapacidad. Barcelona, demiología del Envejecimiento en Es-
debilitados. Posteriormente debe irse Áncora S.A., 1992. paña. Madrid, FlS, 1990.
ampliando la población a incluir. La 4. Pineault R, Daveluy C. La planificación 18. Pinholt EM, Kroenke K, Hanley JF,
situación funcional tambien debe uti- sanitaria. Conceptos, métodos, estra- Kussman MJ, Twyman PL, Carpenter
lizarse como criterio de inclusión en tegias. Barcelona, Masson S.A., 1989. JL. Functional assessment of the el-
la evaluación clínica exhaustiva, de 5. Tulloch AJ. Preventive care of elderly derly. A comparison of standard ins-
forma que ésta debería ser realizada people: How good is our training? Br J truments with clinical judgment. Arch
en sujetos dependientes según la es- Gen Pract 1991; 354-355. lntern Med 1987; 144: 484-488.
cala de Katz. Creemos que la clasifi- 6. Mercé Cortés J, Cruz Jentoft AJ. Eva- 19. Nelson E, Conger B, Douglass R et al.
cación funcional de los pacientes así luación funcional del anciano. En: Functional health status levels of pri-
como la detección de FRI es una acti- Ribera Casado JM, Cruz Jentoft AJ, mary care patients. JAMA 1983; 249:
vidad que debe ser realizada por el eds. Geriatría. Madrid, lDEPSA, 1991; 3331-3338.
profesional de enfermería. 7-14. 20. Álvarez M, Alaiz AT, Brun E et al. Ca-
En resumen, nuestro trabajo aporta 7. Buckley EG, Williamson J. What sort of pacidad funcional de pacientes mayo-
que la EGE es un instrumento váli- «health checks» for older people. Br res de 65 años, según el índice de
do en atención primaria con las si- Med J 1988; 296: 1144-1145. Katz. Fiabilidad del método. Aten Pri-
guientes características: 8. American Medical Association White maria 1992; 10: 812-815.
Paper on Elderly Health. Report of the 21. Perkins ER. Screening elderly people:
1. Su realización es multidisciplina- council on Scientific Affairs. Arch ln- A review of the literature in the light of
ria (médico, enfermero y trabajador tern Med 1990; 150: 2459-2472. the new general practitioner contract.
social). La clasificación funcional y 9. Pace WD. Valoración del paciente en Br J Gen Pract 1991; 41: 382-385.
detección de FRI deben usarse como la consulta geriátrica. Modern Geria- 22. lliffe S, Tai SS, Haines A et al. Are el-
diagnósticos de enfermería. trics 1990; 2: 3-8. derly people living alone an at risk
2. Su utilidad estriba en detectar 10. Ham RJ, Marcy ML. Evaluación del group? Br Med J 1992; 305: 1001-
problemas encubiertos de la pobla- paciente anciano. En: Ham RJ, Marcy 1004.
ción anciana, especialmente en la es- ML, Holtzman JM, Smith MR, eds. Ge- 23. Sier Sier HC. Urinary incontinence.
fera sensoriocognitiva e incontinen- riatría en Atención Primaria. Madrid, New issues in geriatric care. Ann ln-
cias urinarias. Díaz de Santos, S.A., 1990; 59-79. tern Med 1988; 108: 720-724.

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