Anda di halaman 1dari 10
Alimentación e identidad cultural Somos lo que comemos
Alimentación e identidad
cultural
Somos lo que comemos

Bibliografía

Torres, G. Madrid de Zito Fontán, l; Santoni, M. 2004.El alimento, la cocina étnica, la gastronomía nacional. Elemento patrimonial y referente de la identidad cultural. Scripta Ethnologica, núm. 26, pp 55-56. Buenos Aires.

Unigarro Solarte, 2010. Patrimonio cultural alimentario. Capítulo Saberes y sabores del patrimonio alimentario ecuatoriano. Editorial Cartografía de la memoria. Pp. 83- 92. Ecuador.

Delgado Salazar, R. 2001. Comida y cultura: identidad y significado en el mundo contemporáneo. En: estudios de Asia y África, vol XXXVI, núm 1. pp 83-108. México.

Contreras Hernández y M. Gracia Arnáiz. Alimentación y cultura. Capítulo 5 alimentación cocina e identidad cultural. Selección de páginas.

Definición de identidad

“es, además, de la imagen diferencial que se percibe desde afuera, lo que cada miembro de una comunidad siente como propio y distintivo. Lo que lo hace sentirse y saberse lo que es. Lo que lo hace sentirse diferente del otro cultural y perteneciente a un determinado grupo con el que comparte un sustrato ideológico y conductual común”. (Torres et al. 2004-58)

Por lo tanto, podemos afirmar que las identidades son procesos en construcción permanentes, procesos que se construyen socialmente, es que los condicionamientos históricos, económicos, ecológicos y políticos que son particulares de cada sociedad no pueden menos que imponer un sello, que delinear identidades que se constituyen en productos particulares emergentes del contexto configurado por esos condicionamientos.

“El comer sirve de signo entre los que participan en la ocasión comensal, pues constituye un marcador de pertenencia, a la vez de inclusión y de exclusión social: se consumen aquellos platos que se consideran propios, aquello que es de la tierra o del mar, ante las comidas de los otros diferentes” (Fribourg 1996: 357-358)

Podemos decir que las cocinas reflejan a las sociedades.

Hay elementos fundamentales que

permanecen, se conservan y se resisten a los cambios (conquista, procesos de colonización, industrialización y urbanización), dentro de la

cocina ..

Estos son los llamados fondos de

cocina o principios de condimentación. Son las

distintas combinaciones de aromas que son característicos de una cocina determinada y que, a su vez, pueden caracterizarla, identificarla y darle continuidad a través del tiempo.

La cocina nos marca aquello que es comestible y aquello que no lo es y conforma el conjunto de nuestras preferencias y aversiones alimentarias a través de los saberes y habilidades técnicas transmitidos de generación en generación, en base a la experiencia de nuestros antepasados y aprendidos en cuanto miembros de una sociedad dada. Es así cómo las elecciones alimentarias aparecen ligadas en buena medida a la cultura, de forma que, al ingerir un alimento, las personas que comen, los comedores, se incorporan en un sistema culinario, prácticas materiales y simbólicas, u por tanto, en el grupo que la practica, a menos que éste expresamente excluido.

ejemplo

La presencia de la salsa de soja

y de

jengibre nos indicaría un plato de carácter chino;

Las combinaciones de especies curries se identifica con un plato de origen hindú;

La combinación de cebolla, tomate, pimiento y de aceite de oliva remitiría a la cocina española.

La combinación de aceite de oliva, ajo y albahaca remitiría a italia

Estudios etnográficos han demostrado que la aplicación de las reglas alimentarias de un grupo, ha sido una protección contra la aculturación y la pérdida de identidad ante el contacto cultural con otros grupos.

Ciertas colectividades(inmigrantes) que no quieren abandonar ciertas prácticas, sino que crean en sus sociedades de destino los espacios adecuados para satisfacer las demandas de productos axiales en su alimentación de origen y sus peculiaridades alimentarias.