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ORIGENES DE LA CIVILIZACIÓN Y SU INFLUENCIA

EN LA ARQUEOLOGÍA DE LA MENTE

Mg. Liliana Chaves Castaño


Profesora Universidad de
Antioquia
“Para explicar las formas más complejas
de la vida consciente del hombre es
imprescindible salir de los límites del
organismo, buscar los orígenes de esta
vida consciente y del comportamiento
categorial no en las profundidades del
cerebro ni en las profundidades del
alma, sino en las condiciones externas
de la vida y, en primer lugar, de la vida
social, en las formas histórico-sociales
de la existencia del hombre” (Vigotsky,
1925)
INTRODUCIÓN

La mente es y sigue
siendo un lugar de
encrucijadas, de debates,
de investigación, de
especulación. Los caminos
para dilucidarla pueden
ser múltiples, diversos e
incluso, contradictorios
Pero otro camino, uno
que invita a la inferencia,
a la reconstrucción –
algunas veces forzada-
está situado en los
registros fósiles de los
antepasados del hombre
sabio, del Homo
Sapiens Sapiens.

La arqueología de la
mente
En la vía de una arqueología de la mente todo habla y
está animado por un mundo que invita a la reflexión.

• Las piedras
• Los utensilios
• La ornamentación
• Las tablillas de arcilla
• Las ciudades

Todo aquel vestigio de vida pensante y organizada da


lugar a la asignación de significados, a la formulación
de interrogantes y lo que sería más interesante, al
establecimiento de problemas transversales en el que
las disciplinas se entrecruzan sin afanes protagónicos.
Teoría de los orígenes sociales de la mente

La supervivencia de los individuos no dependió


exclusivamente del control de su hábitat

La supervivencia requería saber movilizarse al interior de


los pequeños grupos humanos

Emergencia de La evolución de las competencias


una mente mentalistas se enmarca en la
sagaz, sutil, defensa de territorios, elaboración
simbólica, capaz de cultos protectores, construcción
de penetrar en de ciudades, sistemas de
las intenciones producción, mitos, prácticas y
de los otros creencias
Migraciones, territorios y ciudades

Percepción, Recolección de
atención, memoria, alimentos, cacería,
inferencia, construcción de
planeación, herramientas,
coordinación migraciones como
visomotora como prácticas
procesos mentales cotidianas

Elección de un territorio, conocimiento del


entorno, primeros asentamientos
Mente y civilización

Podemos ver en los inicios de las civilizaciones mentes


que claramente saben ubicarse en territorios que
facilitan el aumento de los grupos humanos

La riqueza ecológica representa una variada


alimentación y el control del entorno es cada vez más
sofisticado

Además de piedras, huesos, sílex, raíces, frutos, carne,


cuevas… la inteligencia de los antepasados pulsa para
moldear nuevas formas de vida en las civilizaciones que
habitaron cerca del agua.
Mente y civilización

La primera, la más antigua y originaria es Mesopotamia,


que al ubicarse entre dos ríos el Éufrates y el Tigris
facilitó que las fértiles llanuras se convirtieran en un
nicho capaz de transformar la errante y nómada
agrupación humana en la primera sociedad/cultura
sedentaria… civilizada.

Se dice civilizada en términos de su avance económico,


político, religioso, arquitectónico, artístico y un largo
etcétera. Dominaron la agricultura y la domesticación.
Introdujeron la dominación política, la desigualdad
económica, la exclusión, la esclavitud…
MESOPOTAMIA
Mente y civilización
Mesopotamia, hoy Irak, parte de Irán y de Siria
representa el comienzo de lo urbano se erige como
ciudad y finalmente se establece como Estado.
La vida doméstica admite tiempos para la
especialización en tareas: fundición, orfebrería, arte,
adoración de dioses, etc.
En un corto lapso de tiempo comparado con los
ancestros del homo sapiens sapiens, la mente se ocupa
de multiplicarse en sus formas y contenidos, innova,
inventa, crea dispositivos y objetos, obteniendo con ello
una mayor accesibilidad a los beneficios del mundo
natural.
Mente, civilización e inicios del comercio
La población siguió creciendo (las ciudades albergaban
cerca de 4000 habitantes)

El trabajo siguió la vía de la especialización y la


versatilidad tecnológica se hizo más evidente.

Los pueblos que conformaban Mesopotamia dieron


lugar al comercio, primero entre ellos, pero luego con
otras civilizaciones Egipto y Valle del Indo, por ejemplo.

La mente se modulariza en las actividades comerciales,


es decir, se perfilan módulos mentales especializados
en detectar los deseos e intenciones de los demás.
Mente, civilización e inicios del comercio
Sagacidad y sutileza, control voluntario de las
expresiones gestuales, manipulación de creencias,
cálculos matemáticos y otras manifestaciones de
competencias mentalistas crecen en el comercio.

Desde esta perspectiva, bastante esquemática la


agricultura trae muchas consecuencias y una de ellas,
aún no nombrada con el énfasis que requiere es la
escritura. La escritura surge con el fin de tener un
control contable de los excedentes que proporcionan los
productos agrícolas y las manufacturas de los
pobladores. Con tablillas de arcilla se llevaban cuentas
de la producción y de las transacciones comerciales.
Mente y escritura
Los orígenes de la mente y las civilizaciones se
conjugan en el lenguaje

El lenguaje como predisposición fue una emergencia


claramente delimitada en los primeros Homo Sapiens,
pero ¿qué decir de otras formas en que el lenguaje se
manifiesta y que se derivan de las civilizaciones?

No sería preciso pensar la escritura como una simple


transcripción del habla, es otra manera de hablar, es un
campo de producción simbólica creado por el hombre
que introdujo la modularización de un nuevo espacio
mental.
Mente y escritura
El cerebro no invierte gastos innecesarios. Si existen
áreas especializadas para la lecto-escritura en el córtex
y son justamente las últimas en madurar en la infancia,
alrededor de los 6 y 8 años, no podemos plantear que
escribir sea una característica de la mente cazadora-
recolectora, se trata de cambios que han surgido en el
tránsito del hombre a través de las civilizaciones.

La escritura se ha insertado tan profundamente en el


pensamiento que difícilmente se razona sin ella e
igualmente, nos cuesta imaginar el retorno a nuestro
pasado oral.
Mente y escritura
Los pergaminos, los manuscritos, los libros se
acumulan, volúmenes tras volúmenes continúan
orientando los mundos del pasado, del presente y del
futuro.

La escritura como competencia mental, señala los


procesos de transformación que rigen la integración de
un sonido sin sentido con un signo gráfico también sin
sentido, sin embargo, al vincularse germina un
novedoso truco mental: lo escrito.

Las marcas de la escritura aparecen visibles en los


utensilios, las murallas, los palacios, posiblemente estos
espacios mostraban la idea central de la escritura: la
perpetuación.
Mente y escritura
La conservación de registros escriturales ha permitido
nuevamente tareas de datación, así, entre 30.000 y
10.000 años en Circa se registra la explosión de formas
gráficas.

El desarrollo tecnológico también sirvió a la escritura, las


pieles curtidas, las tablillas de madera o de arcilla, el
papiro y el papel muestran el interés por aumentar la
versatilidad, la conservación y la transportación de los
escritos de un pueblo a otro.
Mente y escritura
A manera de afirmación, podemos decir que la escritura ha
sido la cultura de las ciudades, de la civilización.

Esta afirmación no pretende ser totalizadora, solo quiere


reflejar cómo la función gráfica se asocia paralelamente con
dimensiones socioculturales de las civilizaciones, permitiendo
otras formas de organización social jerarquizada: el escriba,
el instruido, el ignorante, el alfabeta y analfabeta.

Con la escritura también se plasman conocimientos del


mundo: registro de acontecimientos, actores y sucesos,
descubrimientos y modos de conocer. Incluso, las religiones
como centros semánticos de creencias, cultos y ritos se van
configurando alrededor de los libros, casi siempre un libro
único.
Mente y escritura
Aunque la escritura sea un espacio mental en el cual los
órdenes sociales y los acontecimientos se tornen perennes,
las tradiciones que muestran las primeras civilizaciones
transmitían por generaciones reglas, prácticas, creencias, es
decir, espacios de sabiduría y experiencia acumuladas en
siglos, que definitivamente trascienden la posibilidad
individual de conocer.

Es posible que muchas de las formas que adquiere el


pensamiento social estén ligadas a lo que las tradiciones
muestran y a su vez lo que las tradiciones recogen sean el
producto de las adaptaciones desarrolladas en cada época y
lugar, en último término, las realidades que experimentaban
los hombres que vivieron en los inicios del Holoceno.
Mente y organización social

Mesopotamia continúa dirigiendo claras distinciones


entre el homo Sapiens cazador-recolector y el Homo
Sapiens de las ciudades.

Otra razón se organiza en torno a la actividad religiosa


colectiva, puesto que construyen un templo que
inaugura estas prácticas.

La fachada se decora, el altar se ornamenta y una mesa


sirve de ofertorio.
Mente y organización social
Conjuntamente con los gobernantes, los comerciantes y
los escriba, aparecen los sacerdotes que se abren paso
entre las jerarquías sociales y políticas hace 3500 años
a.c.

Pocos siglos después, este proceso se repite de manera


similar en Egipto (3200 años a.c), en el Valle del Indo
(2500 años a.c) y China septentrional (1800 años).

En Egipto y China los poderes se concentran en un rey,


en Mesopotamia y en el Indo cada ciudad-estado luchó
para conseguir gobernar a las demás. Entre tanto, el
comercio florece e induce a la propagación de otros
intercambios: las ideas, las creencias, las preferencias.
Mente, preferencias e invasiones

Es posible que las preferencias entendidas como


estados mentales que se orientan a los placeres,
encontraran a su paso emociones como la envidia, los
celos, el deseo de tener lo que el otro posee.

Para Gazzaniga las preferencias y los deseos pueden


ser simples o colosales, pero al vincularse con una
economía estable, grandes ejércitos, armas eficientes,
es posible que se orienten hacia la dominación territorial
y cultural.
Mente, preferencias e invasiones

Siguiendo esta vía de análisis, la caída de las primeras


civilizaciones fue en gran parte producto de las
invasiones.

Cabe recordar que los Asirios lograron instalarse en


toda Mesopotamia y su Imperio llegó hasta Anatolia y
las tierras palestinas del Mediterráneo.

El desarrollo metalúrgico de esta civilización: el hierro,


acabó con el bronce y con estas nuevas armas de
mayor dureza se fueron arrasando los pueblos y las
ciudades.
Mente, preferencias e invasiones

El poder político estuvo atento en su tarea de controlar


recursos, sin embargo, no fue tan seductor el
intercambio de conocimientos matemáticos,
astronómicos o religiosos, pues el deseo estaba fijado
en la economía.

Política y economía son una aleación dirigida a la


conquista de otros pueblos, una fusión inscrita en la
mente humana, tan fuerte que las religiones y
festividades rinden culto a las historias épicas, se canta
victoria cuando se devasta una ciudad, cuando se
impone una forma de ver el mundo sobre otra.
Mente, preferencias e invasiones

En los inicios de las primeras civilizaciones los dioses


representaban la naturaleza, existían formas divinizadas
del viento, la lluvia o la cosecha.

Luego se les comenzó a atribuir sentimientos, acciones


y mentalidades propias de los humanos, para Humphrey
este aspecto facilitaba entrar en una interacción más
íntima con ellos, se recibían mensajes o se les enviaban
con alguien y entre tanta transacción comunicativa
enviaron leyes que buscando la justicia, impulsaron la
tiranía y las guerras.
CIVILIZACIONES, CULTOS, DESEOS Y PREFERENCIAS
Mente, preferencias e invasiones

Una multitud de dioses animaban las ofensivas


territoriales, los oráculos traducían, la estirpe política
obedecía.

Hammurabi, rey de Babilonia entre 1792 y 1750 a.C. fue


uno de ellos. Su código abarcaba el derecho mercantil,
la regulación del comercio de esclavos, la clasificación
de los grupos sociales (hombres libres, funcionarios y
esclavos) y los intereses de créditos económicos.
Mente, preferencias e invasiones

Hammurabi y luego su hijo fueron propulsores de


grandes batallas de la antigüedad, pero como se dijo
anteriormente, estas leyes provenían de afuera, eran de
origen divino, recopilaban de manera impersonal la
justicia que el rey tenía que ejercer.

Como estaban escritas en piedra ni el mismo rey las


podía cambiar y los sacerdotes eran los encargados de
hacerlas efectivas investidos de un poder que
garantizaba su cumplimiento.
Mente, preferencias e invasiones

Después de este breve recorrido es posible que las


estrategias fatales se tomen el escenario, se
incrementan en una espiral ascendente las migraciones
de pueblos devastados, tecnologías armamentistas con
mayor alcance y letalidad, parricidios en palacios,
alianzas, venenos, secretos.

Las ciudades se amurallan y la paz solo se visualiza


cuando hay poder absoluto. Sin embargo, algo se
escapa y probablemente no sea tan mortífero ¡los
escribas protegen las bibliotecas!
ASURBANIPAL Y EL ÁRBOL DE LA SABIDURÍA