Anda di halaman 1dari 9

BENZODIACEPINAS

Facilitador: JOSÉ RICARDO SEMINARIO LAVANDER.


BENZODIAZEPINAS
Son sustancias que se utilizan
para el tratamiento de los
trastornos de ansiedad. Pero
también se indican en muchas
otras situaciones, como por
ejemplo en el insomnio, o como
relajantes musculares, en las
convulsiones, o como
medicación preanestésica en las
cirugías.
DEPENDENCIA A BENZODIACEPINAS
La dependencia a benzodiazepinas se debe a la adaptación fisiológica del organismo
que aparece tras su uso prolongado de forma que, al interrumpir su administración,
puede producir un malestar significativo que induce al individuo a mantener el
consumo. Esta adaptación es la base biológica para que se produzca tolerancia y de
que aparezcan síntomas de abstinencia ó de retirada al cesar su consumo.
Cuando es suministrada por un especialista debido a una patología, el riesgo de
dependencia aumenta cuanto mayor ha sido la duración del tratamiento (>3 meses),
si las dosis consumidas han sido elevadas ó si se han utilizado benzodiazepinas de vida
media corta y elevada potencia ansiolítica, sin embargo, con frecuencia la
dependencia aparece tras un consumo prolongado aunque las dosis no hayan sido
elevadas.
DSM-IV
F13.2X DEPENDENCIA DE SEDANTES, HIPNÓTICOS O ANSIOLÍTICOS :
Pueden presentarse niveles muy significativos de dependencia fisiológica tanto para la
tolerancia como para la abstinencia de sedantes, hipnóticos o ansiolíticos.
El síndrome de abstinencia producido por sustancias de esta clase se caracteriza por la
aparición de un delirium que puede amenazar la vida. Puede haber demostración de
clara tolerancia y abstinencia en ausencia de diagnóstico de dependencia de sustancias
en un sujeto que ha dejado de forma brusca las benzodiacepinas prescritas a dosis
terapéuticas, tras haberlas estado tomando durante mucho tiempo. El diagnóstico de
dependencia de sustancias debe establecerse sólo cuando además de haber
dependencia fisiológica, el sujeto presenta una amplia gama de problemas (p. ej., un
sujeto con un comportamiento de búsqueda de la droga que interfiere sus
actividades).
F13.1 ABUSO DE SEDANTES, HIPNÓTICOS O ANSIOLÍTICOS
El abuso de sustancias de esta clase puede aparecer por sí mismo o en conjunción con
otras sustancias. Por ejemplo, los sujetos pueden consumir dosis intoxicantes de
sedantes o benzodiacepinas para «bajar» de la cocaína o anfetaminas, o tomar dosis
altas de benzodiacepinas en combinación con metadona para «modular» sus efectos.
PROBLEMAS ASOCIADOS:
El abuso de esta clase de sustancias puede dar lugar a situaciones peligrosas, como
conducir bajo su efecto. Los sujetos dejan de cumplir sus actividades laborales o
escolares como resultado de la intoxicación, o discuten con la esposa o los familiares a
raíz de episodios de consumo de la sustancia. Cuando estos problemas se acompañan
de evidencias de tolerancia, abstinencia o comportamiento compulsivo relacionado
con el consumo de sedantes, hipnóticos o ansiolíticos, debe considerarse el
diagnóstico de dependencia de sedantes, hipnóticos o ansiolíticos.
F13.00 INTOXICACIÓN POR SEDANTES, HIPNÓTICOS O
ANSIOLÍTICOS
La característica esencial de la intoxicación por sedantes, hipnóticos o ansiolíticos es la
presencia de cambios fisiológicos o comportamentales desadaptativos clínicamente
significativos (p. ej., comportamiento sexual inapropiado o comportamiento agresivo,
labilidad emocional, deterioro de la capacidad de juicio y deterioro de la actividad laboral o
social) que aparecen durante o poco tiempo después del consumo de sedantes, hipnóticos o
ansiolíticos. Estos comportamientos, como sucede con otros depresores del sistema nervioso
central, pueden acompañarse de lenguaje farfullante, marcha inestable, nistagmo, problemas
de memoria o atención, niveles de incoordinación que pueden interferir la conducción o
actividades en las que se pueden producir accidentes y estupor o coma. El síntoma
predominante de la intoxicación por sedantes, hipnóticos o ansiolíticos es el deterioro de la
memoria que, con frecuencia, se presenta como una amnesia anterógrada muy parecida a los
fallos de memoria de los alcohólicos (blackouts). Los síntomas no se deben a enfermedad
médica ni se explican mejor por la presencia de otro trastorno mental.
F13.3 ABSTINENCIA DE SEDANTES, HIPNÓTICOS O
ANSIOLÍTICOS
La característica esencial de la abstinencia de sedantes, hipnóticos o ansiolíticos es la
presencia de un síndrome que aparece después del cese o la disminución del consumo al
cabo de algunas semanas de uso regular (Criterios A y B).
Este síndrome de abstinencia se caracteriza por dos o más síntomas (como en la abstinencia
de alcohol) que incluyen:
 Hiperactividad autonó- mica (p. ej., aumentos de la frecuencia cardíaca, de la frecuencia
respiratoria, de la tensión arterial, de la temperatura y sudoración)
 Temblor de manos
 Insomnio
 Ansiedad
 Náuseas que se acompañan a veces de vómitos, y agitación psicomotora.
 En el 20-30 % de los sujetos pueden aparecer crisis comiciales de gran mal si no se tratan
los síntomas de abstinencia.
EN LA ABSTINENCIA GRAVE:
 Alucinaciones visuales, táctiles, auditivas o ilusiones.
 Si el juicio de realidad del sujeto está intacto (p. ej., sabe la sustancia que le provoca las
alucinaciones) y las ilusiones aparecen en el contexto de una conciencia lúcida, debe
anotarse el especificador con alteraciones perceptivas (v. después).
 Los síntomas provocan un malestar clínicamente significativo o deterioro social, laboral o
de otras áreas importantes de la actividad del individuo (Criterio C).
El alivio de los síntomas de abstinencia con la administración de algún sedante, hipnótico o
ansiolítico confirmará el diagnóstico de abstinencia de sedantes, hipnóticos o ansiolíticos.