Anda di halaman 1dari 8

Las Garantías Sociales

Lic. Rodolfo Urbalejo


Introducción Histórica

Como consecuencia del ius-naturalismo que


proclama la consubstancialidad de los derechos
del hombre con sus propia personalidad y, como
derivación directa de la declaración de 1789, el
individualismo, el cual constituyó el fin del
Estado y de sus instituciones jurídicas.
Introducción histórica

En consecuencia, el individuo y sus


derechos eran el primordial, si no el
único, objeto de tutela de la
organización estatal, postulado que
acogió plenamente el Constituyente
mexicano de 1857 y que plasmó en el
artículo primero de la Ley Fundamental
de ese año.
Introducción histórica

En conclusión, el individualismo prohibió toda


idea de asociacionismo, de coalición de
gobernados para defender sus intereses mutuos,
pues se decía que entre el Estado como
suprema persona moral política y el individuo, no
debía haber entidades intermedias que no
tuvieran como finalidad la protección de los
intereses particulares.
Introducción histórica

•La reglamentación francesa no se preocupo


por las tres cuestiones básicas del contrato
de trabajo, a saber: el salario, la jornada de
trabajo y la duración del mismo.

•Lo mismo sucedía respecto de la jornada de


trabajo y la duración de este; el trabajador
sólo podía pedir la recisión del contrato
cuando la jornada de trabajo fuera muy larga
o la duración muy prolongada.
Introducción histórica

Las garantías sociales en materia de trabajo


surgen en virtud de dos circunstancias, que son:
la profunda división que mediaba dos clases
sociales, patrones y obreros, y la deplorable
situación que en estos se encontraban frente a
la burguesía.
Situación y función del Estado en relación
con algunas garantías sociales.

Implican una relación jurídica entre dos


clases sociales distintas desde un punto de
vista económico, genéricamente hablando, o
entre dos o más sujetos individuales
particularmente. Dichas garantías crean
derechos y obligaciones para los sujetos de
la relación en que ya se manifiestan, cuya
consagración normativa constituye la
regulación legislativa de las actividades
reciprocas de aquéllos.
• Para elucidar tal problema evidentemente
tenemos que recurrir a la naturaleza jurídica de
ambas especies de garantías. Así dicha
naturaleza es completamente disímil, si implica
situaciones de derecho diversas.

• Verbigracia, en estricta lógica, no puede haber


contradicción entre una situación jurídica civil y
una penal, por obedecer ambas finalidades
legislativas diversas, por implicar intereses
disimiles, por comprender relaciones cuyos
sujetos son distintos.