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Cómo aprenden los niños

COHEN, Dorothy

Moctezuma
Para los padres, los cinco años son, por fin, la edad en que la razón y el
diálogo prometen la muy esperada conducta civilizada que se parezca a la
de los propios adultos.
Para los niños, los cinco años significan poder y fuerza, que serán puestos
a prueba y expresados con la medida de autonomía que se atrevan a
adoptar.
Un niño de cinco años tal vez tenga la absoluta seguridad de que sabe
cómo resolver sus problemas, con o sin el buen juicio que sus padres
consideran un requisito.
Moctezuma
¿CÓMO APRENDEN LOS NIÑOS?

Se sustenta en Jean Piaget quien dedicó toda su vida a la investigación


concentrada y persistente del desarrollo del pensamiento y el aprendizaje en los
niños; se propuso descubrir cómo aprenden los niños.

Plantea la existencia de una secuencia de desarrollo en cada área importante de


la comprensión (estadios), secuencia por la cual pasan todos los niños. Lo
interesante de este descubrimiento, para la educación, es que ciertos tipos de
conceptos no pueden ser comprendidos por los niños antes de haber alcanzado
cierto grado de madurez, por mucho que nos esforcemos en enseñárselos: Por
otra parte, el momento exacto en que empiezan y terminan las etapas o
secuencias varía en cada niño. Se cree que el tipo y la cantidad de experiencia
que tiene un niño tiene efectos sobre su maduración y explica hasta cierto punto
el surgimiento temprano o tardío de una etapa determinada. Sin embargo, hay
límites: ningún niño de cinco años es capaz de pensar en términos generales
como uno de diez años, aunque haya demostrado una aptitud específica en
cierta área, por ejemplo las matemáticas.
Moctezuma
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Los niños aprenden con notable facilidad. Se mueven con soltura y libertad, han aprendido,
lo que la sociedad les ha pedido: Comen con cubiertos, pueden lavarse las manos, pueden
sonarse la nariz y frotarse la propia espalda, vestirse y, encender y apagar las luces sin
pensar cómo se hace. Pueden articular frases largas. En pocas palabras, han sido bien
adoctrinados en la cultura de su sociedad. Presenta mayor dominio y facilidad del lenguaje.
Les gusta realizar y construir cosas. Son activos, a menudo inquietos y ruidosos y -lo que
tiene mayor significación- no han vivido lo suficiente para que el mundo exterior haya
afectado seriamente su visión muy personal y egocéntrica de lo que es importante.
Son peculiarmente vulnerables a las expectativas y demandas de los adultos, que no
concuerdan con sus propias preocupaciones y necesidad de competencia, ejemplo:
la presión actual por hacer que se lea y escriba en el jardín de niños.

Son listos; adivinan las preocupaciones de sus padres y actúan en consecuencia: su


deseo de complacer sobrepasa al deseo de saber.
Deben conocer su propio cuerpo y la necesidad de amigos representa una cúspide del
avance del desarrollo de la conciencia social que empezó, cerca de los dos años, con una
simple curiosidad por otros niños.

Aplicaciones sociales del bien y el mal: los padres deben aprovechar cada oportunidad para
observar y redirigir toda aberración del código moral que tanto valoran, y los niños acabarán
por absorber los valores de sus padres.
Aunque los pequeños verbalizan los mandatos, las prohibiciones y la moral de los adultos,
más a menudo se comportan según sus sentimientos.
Moctezuma
EL JARDÍN DE
NIÑOS: LOS
FUNDAMENTO
S DE UNA
ENSEÑANZA
ACADÉMICA

Moctezuma