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DERECHOS HUMANOS

CLASE 9
LIC.ELIOTH OROZCO
CORTE DE CONSTITUCIONALIDAD
ANALISIS DE LOS EXPEDIENTES ACUMULADOS 595-2013 Y 609-2013, seis de
junio de dos mil trece.
 Esta sentencia de amparo es de los expedientes acumulados 595-2013 Y 609-2013,
la sentencia se dio en fecha seis de junio de dos mil trece, y tenía como lo actos
reclamados: “a) auto de doce de marzo de dos mil doce, dictado por la Sala
Primera de la Corte de Apelaciones del Ramo Penal, Narcoactividad y Delitos
contra el Ambiente -autoridad impugnada-, que declaró improcedente el recurso
de apelación interpuesto por el Ministerio Público contra el auto emitido por el
Juzgado Décimo de Primera Instancia Penal, Narcoactividad y Delitos contra el
Ambiente del departamento de Guatemala que otorgó medida sustitutiva a favor
de Eduardo Antonio Palomo Escobar;
 Y b) resolución de doce de marzo de dos mil doce, dictada por la misma
autoridad, en la cual declaró improcedente el recurso de apelación interpuesto
por el Ministerio Público contra el auto emitido por el Juzgado Décimo de Primera
Instancia Penal, Narcoactividad y Delitos contra el Ambiente del departamento de
Guatemala que otorgó medida sustitutiva a favor de Juan Eladio Campos Moraga;
ambas dictadas dentro del proceso penal incoado contra los antes mencionados
por los delitos de Caso especial de estafa y Encubrimiento propio.
 En este juicio de amparo se reclamaban violaciones al
derecho de igualdad, defensa, y al ejercicio de la acción
penal publica, y violación al principio del debido proceso e
inoperatividad.
 Los amparistas invocaron que la procedencia era a partir de
lo contenido en los incisos a), b) y d) del artículo 10 de la Ley
de Amparo, Exhibición Personal y de Constitucionalidad y
estimaban violados los artículos 4,12, 154 y 251 de la
Constitución Política de la República de Guatemala; 3, 5, 11
Bis, 262, 263, 264 y 320 del Código Procesal Penal; y 16, 17, 18,
19, 20, 21, 22 y 23 del Reglamento Interior de Juzgados y
Tribunales Penales.
DOCTRINA LEGAL

 La doctrina legal que se establece a través de esta


sentencia es que el juez obligatoriamente debe observar los
principio FAVOR LIBERTATIS, el cual deberá de ser
examinados a la hora de aplicar alguna de las medidas de
coerción que contiene la normativa penal vigente, para que
disminuya de alguna forma el daño que pudiera
ocasionársele al sindicado, siempre y cuando pueda
asegurarse la debida culminación del juicio, y que no exista
peligro de fuga u obstaculización a la investigación penal.
juicio, y que no exista peligro de fuga u obstaculización a la
investigación penal
RATIO DECIDENDI

 Las razones de la decisión giran en torno a dos conceptos que la corte ha


ligado, Favor Libertátis y también se menciona la presunción de inocencia
 Con respecto al Favor Libertatis se expresa en la sentencia: “De lo anterior,
se denota que la Constitución privilegia siempre la libertad del imputado,
lo que se traduce en que, de ser factible el aseguramiento de los
resultados del proceso mediante otros instrumentos menos gravosos para
aquél, son éstos los que deben ser aplicados, situación que incide en la
naturaleza subsidiaria de la prisión.
 De esa cuenta, el ordenamiento procesal penal regula determinadas
medidas sustitutivas de la prisión preventiva, disponiendo en los artículos
264 y 264 Bis del Código Procesal Penal que éstas habrán de ser aplicadas
siempre que el peligro de fuga o de obstaculización para la averiguación
de la verdad pueda ser razonablemente evitado por su medio.
 Por último se concluye respecto al Favor Libertatis: “Por lo
que para otorgar una medida sustitutiva debe observarse
que no exista peligro de fuga, obstaculización a la
averiguación de la verdad y a los principios de
proporcionalidad, razonabilidad y favor libertatis, debiendo
siempre el juzgador atender a la finalidad de esas medidas y
no desnaturalizarlas o hacer imposible su cumplimiento.
OBITER DICTA
Encontramos que la Corte de Constitucionalidad establece que los artículos
13 constitucional y 259 del Código Procesal Penal, son de obligada
observancia por el Juez contralor, pues es al órgano jurisdiccional a quien
compete decidir acerca de la procedencia de aplicar dicha medida de
coerción.
La Constitución confiere en el artículo 203, y 19, así como la norma penal al
titular de la judicatura que conoce del proceso, la facultad de decidir en
ejercicio de la función jurisdiccional, y por lo cual puede decidir acerca de la
procedencia de la prisión preventiva en el caso concreto, debiendo
constatar la existencia de información sobre la comisión de un determinado
delito y si concurren motivos racionales suficientes que le hagan creer al juez y
únicamente a éste que el imputado lo ha cometido o ha participado en su
comisión, debiendo agregar que, conforme a la legislación ordinaria que
desarrolla el texto constitucional, deberá también establecer si las
circunstancias del caso denotan la viabilidad o no de imponer aquella
medida, para lo cual habrá de verificar si se dan los supuestos legales que
determinan su procedencia o la imposición de una medida sustitutiva que
asegure la presencia del sindicado en el proceso.
Derecho a la Vida

El derecho a la vida es un derecho universal, es decir que le corresponde a


todo ser humano.
Es un derecho necesario para poder concretizar todos los demás derechos
universales. El derecho a la vida significa tener la oportunidad de vivir nuestra
propia vida. Si no hay vida, no tiene sentido que existan los demás derechos
fundamentales.
EXPEDIENTE 1096-2007
CORTE DE CONSTITUCIONALIDAD

 Edward Mike Pineda Morales solicita amparo contra la Corte Suprema de


Justicia, Cámara Penal, señalando como acto reclamado la sentencia de
trece de marzo de dos mil siete, dictada por dicha autoridad, que declaró
improcedente la revisión promovida contra la sentencia de dieciocho de
junio de mil novecientos noventa y nueve, proferida por el Tribunal de
Sentencia Penal, Narcoactividad y Delitos contra el Ambiente del
municipio de Mixco, departamento de Guatemala, por la que se le
condenó a la pena de muerte por la comisión del delito de Plagio o
Secuestro, sin resultado de muerte de la víctima.
El postulante considera conculcados a los derechos a la vida, de seguridad
jurídica, de igualdad, a la justicia y a la tutela judicial; a los principios de
prevalencia constitucional y de preeminencia del derecho internacional, por las
razones siguientes:
 i) la autoridad impugnada viola el principio de seguridad jurídica, ya que
resuelve en forma diferente el recurso de revisión que interpuso a los
planteados por Marvin Haroldo Ramos Rosales, Humberto Portillo González y
Samuel Antonio Cogox Reyes, los cuales cuentan con la misma base legal,
como lo es el hecho de haber sido condenados a la pena de muerte por
encontrárseles como autores del delito de Plagio o secuestro, no obstante
que la victima no falleció; ello, sin tomar en cuenta que imponer la pena de
muerte cuanto la víctima no fallece como producto del delito antedicho, es
extender la aplicación de esa pena a un caso que no se encontraba
contemplado en la versión original del Código Penal (Decreto 17-73 del
Congreso de la República de Guatemala), con lo que se viola el artículo 4
numeral 2 de la Convención Americana Sobre Derechos Humanos, lo que
viola el principio jurídico enunciado.
 Además, la autoridad impugnada conculca de igual forma el derecho de igualdad,
puesto que da un trato desigual a recurrentes que se encuentran en la misma situación
jurídica, ya que a las personas antes mencionadas les declaró procedente la revisión y a
él no, aunque tanto sus medios de prueba como los aportados por los otros condenados
fueron desestimados por la Corte Suprema de Justicia, Cámara Penal;
 ii) el hecho de extender la pena de muerte a un caso que no se encontraba
contemplado en la versión original del Código Penal supone la violación del artículo 4
numeral 2 de la Convención Americana Sobre Derechos Humanos, por lo que el acto
reclamado resulta violatorio del artículo 46 constitucional y por lo tanto de aquella norma
internacional;
 iii) la autoridad impugnada viola los derechos a la justicia y a la tutela judicial efectiva,
garantizados por los artículos 2º, 203 y 204 constitucionales, ya que, al emitir el acto
reclamado, lo hace sin el adecuado sustento jurídico, en detrimento de derechos
constitucionales, al haber desestimado las pruebas aportadas, sin tomar en cuenta que
la sentencia impugnada en el recurso de revisión violó el citado precepto de la
Convención Americana Sobre Derechos Humanos y, por ende, el artículo 46 de la Carta
Magna, al imponer la pena de muerte no obstante que la víctima no falleció como
resultado del delito de Plagio o secuestro. Además, inobservó el artículo 283 del Código
Procesal Penal, ya que debió advertir de oficio los defectos contenidos en las
actuaciones procesales que tuvo a la vista, como lo era la sentencia de primera
instancia que lo condenó a muerte, puesto que la misma implicaba la inobservancia de
derechos y garantías previstas por la Constitución y por tratados internacionales
ratificados por el Estado, tal como lo señaló la Corte de Constitucionalidad en sentencia
de treinta y uno de octubre de dos mil, dictada dentro del expediente treinta – dos mil
(30-2000).
 “la preeminencia que ordena el artículo 46 constitucional, cuestión
controvertida por el amparista, esta Corte considera que en este fallo, y
para los efectos del análisis que se hace en esta sentencia, debe reiterarse
el criterio jurisprudencial emanado en cuanto a la interpretación de este
artículo realizada por este tribunal en los fallos de nueve de octubre de mil
novecientos noventa, dictado en el expediente 280-90 y de dieciocho de
mayo de mil novecientos noventa y cinco, dictado en el expediente 195-
95, pues no concurren motivos que evidencien que para el caso concreto,
 El artículo 4º, numeral 2) de la Convención expresamente dispone que: `2.
En los países que no han abolido la pena de muerte, ésta sólo podrá
imponerse por los delitos más graves en cumplimiento de sentencia
ejecutoriada de tribunal competente y de conformidad con una ley que
establezca la pena, dictada con anterioridad a la comisión del delito.
 Tampoco se extenderá su aplicación a delitos a los cuales no se la aplique
actualmente.´esta Corte deba apartarse de dicha jurisprudencia
razonando la innovación. (…)
 La interpretación de dicho precepto que realiza esta Corte no puede
obviar interpretación anterior realizada sobre el mismo texto normativo
internacional por la Corte Interamericana de Derechos Humanos, la cual
ha considerado que `52.
 El objeto del artículo 4 de la Convención es la protección al derecho a la
vida. Pero dicho artículo, después de definir de modo general ese
propósito en su primer párrafo, dedica los cinco siguientes al tratamiento
de la aplicabilidad de la pena de muerte. En verdad el texto revela una
inequívoca tendencia limitativa del ámbito de dicha pena, sea en su
imposición, sea en su aplicación. 53. El asunto está dominado por un
principio sustancial expresado por el primer párrafo, según el cual ‘toda
persona tiene derecho a que se respete su vida´, y por un principio
procesal según el cual ‘nadie puede ser privado de la vida
arbitrariamente´.
 De ahí que, en los países que no han abolido la pena de muerte, ésta no
pueda imponerse sino en cumplimiento de sentencia ejecutoriada y
dictada por un tribunal competente y de conformidad con una ley que
establezca tal pena, dictada con anterioridad a la comisión del delito
(supra párr. no. 9). 54. Un nuevo grupo de limitaciones aparece a propósito
del género de delitos que podrían acarrear dicha pena.
 Por lo anterior, esta Corte concluye que estando establecida la pena de
muerte para el delito de plagio o secuestro en el actual Código Penal, la
imposición de la misma no contraviene el artículo 4, inciso 2. de la
Convención, no sólo por tratarse el secuestro de un delito grave, sino
porque para que esta pena se ejecute, se requiere una observancia
estricta del debido proceso y que se hayan agotado todos los recursos
pertinentes para que la sentencia pueda considerarse ejecutoriada,
situación que la actual Constitución Política de la República de
Guatemala –texto normativo emitido con posterioridad a la Convención-
observa en el artículo 18 constitucional al establecer que `Contra la
sentencia que imponga la pena de muerte, serán admisibles todos los
recursos legales, inclusive el de casación; éste siempre será admitido para
su trámite.
 La pena se ejecutará después de agotarse todos los recursos.´, normativa
que también guarda congruencia con lo dispuesto en el artículo 4º,
numeral 6. de la Convención. Elucidada la cuestión anterior compete
precisar si el delito de plagio o secuestro efectivamente tuvo establecida
pena de muerte en el momento de entrar en vigencia la Convención.
 De lo anteriormente considerado y de conformidad con el principio de exclusividad
de la función judicial, compete a la Corte Suprema de Justicia, Cámara Penal, el
conocimiento de la revisión, cuya admisión o no a trámite, incidencias y resolución
final, sólo pueden ser objeto de amparo en el caso de establecerse que en tal
actividad se hubiere incurrido en violación de algún derecho reconocido en la
Constitución; por lo que, esta Corte estima que la autoridad impugnada ha
cumplido con el procedimiento establecido en la ley en cuanto a la revisión, no
advirtiéndose falta de fundamentación en la resolución emitida, ni violación a
principios o derechos garantizados por la Constitución Política de la República de
Guatemala y las demás leyes, puesto que dicha decisión ha sido dictada conforme
a la potestad de juzgar y promover la ejecución de lo juzgado, en concordancia al
criterio jurisprudencial sentado por esta Corte, la ley y la doctrina, por lo que ésta no
incurrió en transgresión a derecho fundamental alguno.
 La Corte de Constitucionalidad con base en lo considerado y leyes citadas resuelve:
I) Deniega el amparo solicitado por Edward Mike Pineda Morales, contra la Corte
Suprema de Justicia, Cámara Penal. II) Se revoca el amparo provisional otorgado.
III) No se condena en costas al postulante, ni se impone multa al abogado
patrocinante. IV) Notifíquese y, con certificación de lo resuelto, devuélvanse los
antecedentes.
INDUBIO PRO OPERARIO
in dubio pro operario es una locución latina, que expresa el principio jurídico de
que en caso de duda en la hermenéutica de la norma, se favorecerá al
trabajador (operario).
Es un principio interpretativo de Derecho laboral, que podría traducirse como
"ante la duda a favor del operario o trabajador".
Este principio jurídico implica que tanto el juez como el intérprete de una norma
debe, ante una duda de interpretación, optar por aquella que sea más favorable
al trabajador.
Las condiciones para poder aplicar esta regla son:
 Debe existir duda verdadera en cuanto al sentido o alcance de la norma legal.
 La interpretación no debe ser contraria a la voluntad del trabajador. Más que
la interpretación literal debe preferirse la que tome en cuenta el ratio legis de
la norma.
 Este criterio responde al sentido en sí mismo del derecho laboral, que difiere del
objetivo del derecho común, mientras que éste apunta a establecer igualdad
entre los contratantes, el derecho laboral apunta a proteger al trabajador, por
ser la parte más débil en cuanto a la negociación.
CORTE DE CONSTITUCIONALIDAD, EXPEDIENTE 1040-2007.
I. EL AMPARO
A) Interposición y autoridad: presentado el nueve de febrero de dos mil cinco, en
Primero de Paz del Ramo Penal de Turno Grupo “D” Nocturno.
B) Acto reclamado: resolución de diecisiete de diciembre de dos mil cuatro,
dictada por la Sala Cuarta de la Corte de Apelaciones de Trabajo y Previsión
Social, que declaró sin lugar el recurso de apelación interpuesto por Ezequiel
Francisco Ochoa Miranda, contra el auto de enmienda del procedimiento de diez
de agosto de ese año, proferido por el Juzgado de Primera Instancia de Trabajo y
Previsión Social y de Familia del departamento de San Marcos, que dejó sin efecto
la orden de reinstalación que dispuso oportunamente a favor del amparista.
C) Violaciones que denuncia: derecho de defensa y al principio jurídico del debido
proceso. D) Hechos que motivan el amparo: de lo expuesto por el postulante y del
análisis de los antecedentes, se resume: D.1) Producción del acto reclamado: a)
fue destituido del cargo que desempeñaba como Gerente de la Empresa Eléctrica
Municipal de San Pedro Sacatepéquez, departamento de San Marcos; b) por no
estar conforme con la decisión mencionada anteriormente, promovió incidente de
reinstalación en el Juzgado de Primera Instancia de Trabajo y Previsión Social y de
Familia del departamento anteriormente citado,;
c) el Juez aludido, al resolver, declaró con lugar su pretensión y, por
consiguiente, ordenó a la Municipalidad por medio de su Representante
Legal, reinstalarlo en el puesto que venía desempeñando con antelación
al despido; d) el Juzgado de Primera Instancia de Trabajo y Previsión Social
y de Familia del departamento de San Marcos, de oficio enmendó el
procedimiento, en consecuencia, dejó sin efecto la resolución que ordenó
su efectiva reinstalación, con el argumento de que el acto de la entidad
patronal no constituyó una represalia, sino por el contrario, una medida
disciplinaria, por lo que de conformidad con la Ley de Sindicalización y
Regulación de la Huelga de los Trabajadores del Estado, existió una causal
para dar por terminada su relación laboral;
y e) por no estar conforme con la última decisión invocada, promovió
recurso de apelación y, la Sala Cuarta de la Corte de Apelaciones de
Trabajo y Previsión Social, mediante la resolución que constituye el acto
reclamado, confirmó el fallo que conoció en alzada.
D.2) Agravios que se reprochan al acto reclamado: estima el
postulante que se vulneran sus derechos, porque: a) la autoridad
impugnada al dictar la resolución que constituye el acto reclamado,
lo hizo de manera ilegal y equívoca, debido a que dicho tribunal
colegiado se apartó totalmente de los puntos sobre los cuales versó
el proceso, especialmente respecto del auto que decretó la
enmienda del procedimiento, sin percatarse que el juzgado de
primer grado vulneró lo preceptuado en los artículos 144 y 148 de la
Ley del Organismo Judicial; y b) la Sala recurrida no obstante que en
la resolución que por esta vía se enjuicia, acogió su pretensión en
relación a la revocatoria de enmienda del procedimiento que
conoció en grado, en otro apartado de dicho fallo desestimó el
recurso de apelación interpuesto; además, declaró sin lugar su
reinstalación, sin percatarse que esa cuestión era susceptible de ser
impugnada a través de un recurso de alzada independiente, en
consecuencia, resolvió extra petita partium.
fundamentando su pretensión en el hecho de que la entidad
Patronal -Municipalidad de San Pedro Sacatepéquez,
departamento de San Marcos-, se encontraba emplazada al
momento de despedirlo y, en consecuencia, ésta debió solicitar la
respectiva autorización judicial para tomar esa decisión
D.3) Pretensión: solicitó que se declare con lugar el amparo. E) Uso
de recursos: ninguno. F) Casos de procedencia: invocó los
contenidos en los incisos a), b), d) y h) del artículo 10 de la Ley de
Amparo, Exhibición Personal y de Constitucionalidad. G) Leyes
violadas: citó los artículos 12, 28, 29, 203, 204, 211 y 212 de la
Constitución Política de la República de Guatemala; y 4, 9, 15, 16,
144 y 148 de la Ley del Organismo Judicial.
RESOLUCION:
-I-
El amparo procede contra todo acto u omisión de autoridad
pública o de particular que, en forma actual o inminente, lesiona,
restringe, altera o amenaza, con arbitrariedad e ilegalidad
manifiesta, los derechos reconocidos por la Constitución Política de
la República, los tratados y las leyes.
- II -
En el caso de estudio, Ezequiel Francisco Ochoa Miranda promovió
amparo en contra de la Sala Cuarta de la Corte de Apelaciones de
Trabajo y Previsión Social y denuncia como lesiva la resolución de
diecisiete de diciembre de dos mil cuatro, que declaró sin lugar el
recurso de apelación, interpuesto por el amparista, en contra del
auto que decretó la enmienda del procedimiento, de diez de
agosto de ese año, proferido por el Juzgado de Primera Instancia de
Trabajo y Previsión Social y de Familia del departamento de San
Marcos, que dejó sin efecto la orden de reinstalación que dispuso
oportunamente en favor del amparista.
Denuncia el postulante que con la resolución descrita se lesionan su
derecho de defensa y el principio jurídico del debido proceso, en razón a
que la Sala recurrida, al proferir la resolución que por esta vía se enjuicia,
se desvió respecto de los puntos sobre los cuales versó el proceso,
principalmente del fallo que dispuso la enmienda del procedimiento, no
obstante que el juzgado de primera instancia contravino lo preceptuado
en los artículos 144 y 148 de la Ley del Organismo Judicial; en
consecuencia, su actuación deviene equívoca e ilegal. Además, indica
que la autoridad impugnada en la resolución que constituye el acto
reclamado, decretó la revocatoria de la enmienda del procedimiento
que fue sometida a su conocimiento en alzada, pero no advirtió que en
otro apartado, declaró sin lugar el recurso de apelación instado, además,
dejó sin efecto su reinstalación, no obstante que ello constituía una
cuestión que viabilizaba la interposición de un recurso idóneo
independiente, por lo que concluye que la autoridad recurrida resolvió
extra petita partium.
- III -
El artículo 65 del Decreto 1-87 del Congreso de la República, Ley de
Servicio Municipal, establece: “Los conflictos entre las municipalidades y
sus trabajadores, de naturaleza individual o colectiva, serán tramitados y
resueltos de conformidad con los procedimientos establecidos en la
presente ley y el Código de Trabajo”.
La norma transcrita precedentemente, es clara al indicar cuales son los
procedimientos que se deben agotar cuando se produzcan conflictos,
individuales o colectivos, entre las municipalidades y sus trabajadores. En
el presente caso, los trabajadores de la Municipalidad de San Pedro
Sacatepéquez del departamento de San Marcos plantearon un conflicto
de carácter económico social ante la jurisdicción ordinaria, por ello, el
trámite y la resolución de aquél y todas sus incidencias, se deben dirimir
de conformidad con lo establecido en la normativa específica del
Código de Trabajo.
El artículo 379 del Código de Trabajo establece: “Desde el momento en
que se entregue el pliego de peticiones al juez respectivo, se entenderá
planteado el conflicto para el solo efecto de que los patronos y
trabajadores no puedan tomar la menor represalia uno contra el otro, ni
impedirse el ejercicio de sus derechos”. El artículo 380 del mismo cuerpo
legal indica: “A partir del momento que se refiere el artículo anterior, toda
terminación de contratos de trabajo en la empresa en que se ha
planteado el conflicto, aunque se trate de trabajadores, que no han
suscrito el pliego de peticiones o que no se hubieren adherido al conflicto
respectivo, debe ser autorizada por el juez quien tramitará el asunto en
forma de incidente y sin que la resolución definitiva que se dicte
prejuzgue sobre la justicia o injusticia del despido. Si se produce
terminación de contratos de trabajo sin haber seguido previamente el
procedimiento incidental establecido en este artículo, el juez aplicará las
sanciones a que se refiere el artículo anterior y ordenará que
inmediatamente sea reinstalado el o los trabajadores despedidos…”.
La normativa descrita, es clara al indicar que el patrono que estando
emplazado pretenda dar por finalizada una relación laboral debe
solicitar la correspondiente autorización al juez que tramita el conflicto
colectivo de carácter económico social, ello con el objeto de que no se
produzcan represalias entre las partes. Si el patrón que está emplazado,
produce la terminación de contratos de trabajo sin la autorización del
juez, éste le ordenará que reinstale en forma inmediata al o los
trabajadores despedidos.
En el caso de análisis, los trabajadores de la Municipalidad de San Pedro
Sacatepéquez del departamento de San Marcos, plantearon un
conflicto colectivo de carácter económico social; el Juez de Primera
Instancia de Trabajo y Previsión Social y de Familia del departamento de
San Marcos le dio trámite, no obstante ello, sin autorización alguna la
municipalidad mencionada terminó la relación laboral con Ezequiel
Francisco Ochoa Miranda, quien, por esa razón, promovió incidente de
reinstalación, que fue declarado con lugar. De oficio, el juez aludido
declaró la enmienda del procedimiento, invocando la aplicación de la
Ley de Sindicalización y Regulación de la Huelga de los Trabajadores del
Estado, concretamente el artículo 4, inciso c), ya que existió causa
justificada para que la entidad patronal finalizara el contrato de trabajo
que lo unía con el trabajador, en consecuencia no era necesario
solicitar la autorización para extinguir aquél. El trabajador apeló esa
decisión y la autoridad impugnada mediante la resolución que por esta
vía se enjuicia confirmó lo decidido en primera instancia.
Esta Corte considera que, atendiendo al principio de especialidad,
establecido en la Ley del Organismo Judicial, se debió aplicar lo
preceptuado en la Ley de Servicio Municipal, norma específica que
rige las relaciones laborales entre las municipalidades y sus
trabajadores y los conflictos que de éstas se deriven y no la Ley de
Sindicalización y Regulación de la Huelga de los Trabajadores del
Estado. La afirmación anterior, encuentra fundamento en el principio
in dubio pro operario el cual indica que ante dos o más normas
aplicables a una misma situación jurídica, el juez debe,
necesariamente, inclinarse por aquella que resulte más favorable al
trabajador, aunque sea de jerarquía inferior. En consecuencia, la
decisión de la autoridad impugnada, al no aplicar la norma que
correspondía al caso concreto, violó los derechos del postulante.
Por los argumentos expuestos se concluye que la autoridad
impugnada ha violado el derecho de defensa y el principio jurídico
del debido proceso del postulante, por lo que debe otorgarse al
mismo la protección constitucional solicitada, restableciendo al
afectado en el goce de los derechos que la Constitución y las leyes le
garantizan, y para el efecto es procedente revocar la sentencia
venido en grado y emitir la que en derecho corresponde.
- IV -
Esta Corte ha establecido jurisprudencialmente que, no obstante
existir la posibilidad legal de condenar en costas a la autoridad
impugnada, cuando dicha calidad recae en un empleado o
funcionario público o en una institución de carácter estatal, no
procede la imposición de la referida condena por presumirse la
buena fe en sus actuaciones. Dicha presunción encuentra su
fundamento en el principio de legalidad, con base en el cual todas
las actuaciones de la administración pública y de la jurisdicción
ordinaria deben encontrarse ajustadas a Derecho; por ende, debe
descartarse la existencia de mala fe por parte de dicho sujeto
procesal.
En las presentes actuaciones, se presume que la Sala Cuarta de la
Corte de Apelaciones de Trabajo y Previsión Social ha actuado de
buena fe; en consecuencia, corresponde exonerarla del pago de
las costas procesales causadas en la presente acción.
POR TANTO
La Corte de Constitucionalidad, con base en lo considerado y
leyes citadas, resuelve: I) Revoca la sentencia venida en grado y,
consecuentemente: a) otorga amparo a Ezequiel Francisco Ochoa
Miranda y se le restituye en sus derechos constitucionales
afectados, dejando en suspenso definitivamente en cuanto a la
amparista, la resolución de diecisiete de diciembre de dos mil
cuatro, dictada por la Sala Cuarta de la Corte de Apelaciones de
Trabajo y Previsión Social; b) para los efectos positivos de esta
sentencia, la autoridad impugnada, deberá emitir nueva
resolución, en sustitución de la dejada en suspenso, de
conformidad con lo considerado en esta sentencia, conminándola
a que, en el plazo de tres días siguientes a la fecha en que reciba
los antecedentes y la ejecutoria de este fallo, dé cumplimiento a lo
resuelto, bajo apercibimiento de que en caso contrario se le
impondrá multa de mil quetzales a cada magistrado integrante de
la Sala, sin perjuicio de las demás responsabilidades legales en que
pudieran incurrir. II) No se hace especial condena en costas. III)
Notifíquese y con certificación de lo resuelto, devuélvanse los
antecedentes.