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LA VERGÜENZA

Una mirada humana a esa


sensación que nos hace humanos
Esa extraña sensación…
• Proviene del latín VERECUNDIA.
• 1. f. Turbación del ánimo, que suele encender el color del rostro, ocasionada por alguna falta
cometida, o por alguna acción deshonrosa y humillante, propia o ajena.
• 2. f. Pundonor, estimación de la propia honra. Hombre de vergüenza.
• 3. f. Encogimiento o cortedad para ejecutar algo.
• 4. f. Deshonra, deshonor.
• 5. f. Pena o castigo que consistía en exponer al reo a la afrenta y confusión públicas con alguna
señal que denotaba su delito. Sacar a la vergüenza.
• 6. f. ant. Listón o larguero delantero de las puertas.
• 7. f. germ. Toca de la mujer.
• 8. f. pl. Partes externas de los órganos humanos de la generación.

Según la RAE
“Sentimiento de humillación, deshonor o pérdida de dignidad que
provoca el reconocimiento de una falla, un error o una mala acción
cometida por uno mismo, y acción o conducta que la causa”. Lara
(2002:912).

“La vergüenza y el rubor son indicios inequívocos de la presencia del


sentimiento ético”. Aristóteles.
“La vergüenza (también llamada pena en algunos países centroamericanos y México, andinos y
caribeños)1 es una sensación humana, de conocimiento consciente de deshonor, desgracia, o
condenación.

Su sinónimo ignominia (del latín ignominĭa, cuya etimología remite a la «pérdida del nombre» —
de in-nomen, «sin nombre»—) da a entender el efecto de una acción deshonrosa o injusta,
términos de los que es sinónimo (...) la acción ignominiosa está relacionada con la desvergüenza y
el deshonor de un individuo a quien las consideraciones morales le son indiferentes y que es
consecuentemente objeto del descrédito general. Se suele emplear este término para denunciar
una situación de injusticia, generalmente cuando se trata de la obra de un solo individuo que
reúne cierta autoridad sobre una comunidad.
Desarrollo
Psicosexual

En una de las cartas que Freud escribió a su amigo Wilhelm Fliess, aborda la vergüenza. Freud
describe a la vergüenza como proveniente del temor a lo que los otros podrían saber. ¿Saber qué?
Que una estimulación sexual prematura habría tenido lugar realmente para un niño. En el límite
del psicoanálisis, en el esquema displacer-placer-represión, aparece ya la dimensión de la
vergüenza. Más tarde, Freud hará de esta un rasgo obsesivo. Hasta el punto en que el día en el
que presentará un caso de paranoia con sentimiento de vergüenza, lo leerá como el
desplazamiento de una ausencia de vergüenza. (Y de hecho, en el desenlace del caso aparece que
la paciente había transformado en vergüenza precisamente la ausencia de vergüenza al
Desarrollo Psicosocial
Autonomía vs. Vergüenza y Duda
Erikson sugiere que el niño debe desarrollar la capacidad de hacer por sí mismo, por lo que se
recomienda que se le proporcione espacio vigilado y situaciones que le permitan precisamente
desarrollar su autonomía. Por el contrario, si es sometido a castigos constantes o es limitado
estrictamente, muy seguramente desarrollará el aspecto negativo: Vergüenza. No está por demás
señalar que terminan siendo particularmente importantes las personas que estén a nuestro
alrededor y convivan con nosotros en ese momento de nuestra vida.
Psicología de la Vergüenza
La vergüenza es el afecto de la inferioridad. No
hay otro afecto que sea más central en el
desarrollo de la identidad. Ninguno está más
cercano al Self que experimentamos, ni tampoco
hay otro que sea tan perturbador. La vergüenza
es experimentada como un tormento interior. Es
la más dolorosa experiencia del yo por el yo, sea
en la humillación de la cobardía o en el sentido
de haber fracasado en superar con éxito un
desafío. La vergüenza es una herida ocasionada
desde dentro, que nos divide tanto de nosotros
mismos como de los demás. (Kaufman, 1989)
Psicología de la
Vergüenza
Bradshaw (1996), retoma la aportación de
Kaufman, argumentando que la Vergüenza es el
origen de la mayoría de los estados perturbados
(depresión, alienación, dudas sobre uno mismo,
soledad tendiente al aislamiento, fenómenos
paranoides y/o esquizoides, desórdenes
compulsivos, la escisión del yo, perfeccionismo,
profundo sentimiento de inferioridad, la
inadecuación, fracaso y hasta condiciones límites
o narcisistas) y que propician que la persona no
viva una vida plena.
Emociones Básicas

Cólera Alegría

Miedo Tristeza
Emociones Secundarias

Amor Vergüenza

Sorpresa Aversión
Para que la vergüenza
aparezca, se precisa del
otro.
(Yo-Tu)
Vergüenza desde la
Psicoterapia Guestalt

La vergüenza dentro de la Teoría de la


Psicoterapia Gestalt, puede ser entendida como
un proceso que interrumpe las funciones del Self,
y es de entender, ya que se trata de un fenómeno
relacional y que ayuda a regular las interacciones
sociales, es decir, la vergüenza regula la
interacción entre el Self y el Otro. Se trata de un
proceso retroflector que funciona de manera
protectora, resguarda la privacía de la persona en
áreas como el amor, la amistad, sexo,
espiritualidad, entre otras, y provee una defensa
para los procesos de integración del Self. Robert
Lee, 1996
Cualquiera que haya experimentado vergüenza
sabe que se halla solapada en lo profundo del ser.
Se hace presente a través del cuerpo, dándole
rubor a las mejillas, bajando los ojos, tapando la
cara con las manos, con el pelo. A veces no
tenemos conciencia de ella, pero sobretodo, las
más de las veces nos cuesta reconocerla delante
de otros, porque la misma sociedad nos ha
enseñado a avergonzarnos de nuestra propia
vergüenza, como si fuera un sentimiento indigno.
Nos sentimos carentes de dignidad o de valor,
cuando nuestra vergüenza se realimenta,
impulsándonos a la retirada con la sensación de
Vergüenza desde la
que los otros no nos van ni a comprender, ni a Psicoterapia Guestalt
aceptar.
Tomar conciencia del sufrimiento que aflige y
desear liberarse de él es pues el primer paso para
trabajar terapéuticamente con la vergüenza.
Dejarse sentir el dolor por el fracaso, el rechazo y
la humillación, al contrario de lo que se puede
pensar, no nos debilita, sino que nos hace
auténticamente fuertes, pues el deseo de
sobreponernos a lo que tanto nos duele no hace
sino encubrirlo además de no ser suficiente.
Necesitamos ayuda para poder transcribir las
sensaciones corporales en palabras y dirigirlas
después a alguien con quien podamos tener la
confianza de expresar nuestra vulnerabilidad.
Vergüenza desde la
Sanar la vergüenza supone por tanto Psicoterapia Guestalt
ahondar en el anhelo profundo de unión con
nuestro entorno, recuperando primero la dignidad
perdida, para poder sentirnos libres después de ir
al encuentro de los que nos rodean.
Vergüenza desde la
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Jean-Marie Robine también hace un abordaje y aportación al estudio de la Vergüenza en su libro


Relación y Contacto en Psicoterapia. A menudo, el ser humano hace una mala diferenciación con
la Culpabilidad (o el sentimiento de Culpa), lo que ya de por sí representa un cierto riesgo, pues no
permite distinguir lo que depende de la Moral de lo que depende de la psicología, sin embargo, la
confluencia es un término que nos puede ayudar a entender a la vergüenza. (Robine, 2002).
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El mismo Robine explica como desde los primeros tiempos del hombre en la tierra (tomando en
cuenta teorías bíblicas) la vergüenza ya existía. Es este el afecto que se genera en Adán y Eva al
comer del fruto prohibido y darse cuenta de su desnudez. Es por tanto, la misma toma de
conciencia, el conocimiento pues, lo que genera este sentirse avergonzado. Y es también lo que
conlleva este acto, la trasgresión de la regla, el consecuente awareness del deseo por comer del
fruto prohibido trae implícito esta acción. Aparece pues la culpa y de miedo también ante el
reclamo que Dios les hace a ambos por la desobediencia, a lo que ellos reaccionan haciendo lo que
ahora es tan común al ser humano: Fue Eva, Fue la serpiente. A partir de ahí aparecen la
vergüenza, pero también varios afectos asociados a la misma: Consciencia, conocimiento,
seducción, deseo, desnudez, (Robine, 2002).
Ejercicio 1
Vergüenza…
¿Protección al Self o
Protección al Ego?
Vergüenza…
¿Cuestión de
introyectos o Cuestión
de Carácter¿
Vergüenza =
Vulnerabilidad

¿Vulnerabilidad =
Debilidad¿
Brene Brown
Ejercicio 2
Vulnerabilidad
Aparente estado de
indefensión, donde aparecen
las habilidades y
características del ser humano
¿Es adecuado sentir
vergüenza?

¿Y qué pasa si de verdad no


la siento?
Hacia una sanación de la
vergüenza y la
humillación
1. Compartirla. (Se precisa del otro). Ambiente sano, no juzgador ni
calificador, con apoyo y condiciones especiales, que los que apoyan sean los primero
que busquen su propio equilibrio (Psicoterapia Individual – Psicoterapia Grupal).
2. Invertir las condiciones de campo. Aquellas que propiciaron las
sensaciones de vergüenza y humillación.
3. Propiciar el proceso de autoaceptación. Lo que implicaría:
• Iniciar un proceso de trabajo de base (Entrenar el Darse Cuenta, Identificar y
trabajar con las resistencias, Desarrollo de habilidades de contacto)
• Identificación y trabajo con introyectos (Neurosis).
GRACIAS

Marco Augusto Fuentes Hernández


Psicólogo
Psicoterapeuta Guestalt